De las concordanzias i construczion, las figuras i los vizios de la orazion
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Los capítulos
- Construczion del nombre., pág. 236
- Costruzion de la partícula., pág. 243
- Figuras de la costruzion., pág. 245
- Ecleípsis — falta., pág. 245
- Enallague — trueco., pág. 249
- Barbarismo., pág. 252
- Solezismo., pág. 252
- Del tropo., pág. 258
- Cacosuntheton., pág. 259
- Paronomasia., pág. 260
Al principio
Para qe las palabras hagan orazion i razon entera i perfeta, i de bueno i verdadero sentido, qe es el alma i fin de la Lengua, han de juntar-se i corresponder-se con debida concordia 1 contestura i trabazon, qe en Griego se llama Suntacsis, i en Latin Constructio, la cual se haze mediante prinzipalmente la concordanza qe entre sí tienen las palabras ó Partes. Las Concordanzas son tres: De Adjetivo con Sustantivo, de Relativo con Antezedente, de Nombre i Verbo, el nombre en Nominativo, i el Verbo en persona de cadenzia finita. (pág. 227)
El Adjetivo conzierta con el Sustantivo en jénero, número i caso. Si dos sustantivos se juntan, i el uno es masculino i el otro femenino, la concordia del Adjetivo se haze con el masculino, como mas dino, en número plural, como Juan i María son buenos hermanos, i andan juntos. (pág. 227)
El Relativo conzierta con el Articulo en jé nero i número, como Era un hombre rústico, el cual murió santo; Fué una santa mujer, la cual vivió mui ejemplarmente. (pág. 227)
Si el Antezedente se repite con el Relativo, conzertarán su jénero, número i caso, como Adjetivo con Sustantivo, como diziendo: Vi un hombre, á qien hirieron de muerte sus amigos, el cual hombre sanó i vivió, i se vengó despues dellos. (pág. 228)
El Nombre i el Verbo conziertan en número i en persona, el Nombre puesto en nominativo, como Yo leo, tú escrives, agel oye; Yo Gonzalo enseño, i Tu Juan deprendes; Agel Perico juega. (pág. 228)
Es mui ordinario dos ó tres Nombres singulares, ó mas tomar Verbo plural, porqe ya se hizieron muchos (— plurales), como Yo Blas, i tú Pedro, poco valemos; Martin, Andres i Diego, menos pueden; Tú i Luis comeis; i el Verbo mira á la persona mas dina. (pág. 228)
Pongamos otro ejemplo entero, ó esaminemosle: El buen Prinzipe qe mantiene en paz i justicia sus vasallos, mereze ge ellos le obedezcan i sirvan con amor. (pág. 228)
Buen i Prinzipe conziertan en jénero masculino, en número singular, qe es de uno, i en caso no masculino, como se declara por Artículo el i el Verbo mereze, con qien el buen Prinzipe haze orazion. (pág. 228)
El Relativo ge, el cual haze orazion interpuesta, conzierta tambien con el Verbo mantiene en número singular i 3.a persona, porqe ámbos pertenezen á terzera. (pág. 229)
El Adjetivo sus conzierta con el Sustantivo vasallos en jénero, número i caso. (pág. 229)
El Relativo i Pronombre ellos conzierta con el Antezedente vasallos en jénero masculino i en número plural, qe es de muchos, porqe ellos lo son, aunqe vasallos está en acusativo, i ellos en nominativo, i conzierta ésta con los Verbos obedezcan i sirvan en número plural, i 3.a persona plural. (pág. 229)
El Relativo le refiere al Prínzipe, i conzierta con él en jénero masculino i en número singular, como debe; nó en caso, porqe le está en dativo, ó si qeremos en acusativo. (pág. 229)
Notese qe el Adjetivo ge sirve á los dos jéneros en sus ocasiones, i á los dos masculinos. El Adjetivo sus sirve á los dos jéneros, masculino i femenino, como diziendo: Este mozo es sus pies i sus manos. (pág. 229)
Ha-se de advertir en la contestura, qe comenzada una orazion, ántes de acabar-la, se suele entremeter otra, como en este dicho ejemplo se ha visto, i la tal entremetida se llama orazion entremetida ó interpuesta ó entrepuesta. Ha-se de notar mas aquí, por ser este su propio lugar, lo qe dejamos dicho en las conjugaziones azerca de las Personas, qe son tres, como lo son tambien las palabras ó Partes (de la orazion) de todas las Lenguas, i qe por secreta órden divina lo mas zierto, i no sin misterio (qizá de la Trinidad de un Dios Trino i uno), cada una Lengua se da i atribuye á tres personas vivientes qe la hablen, como qe no hubiere mas en el mundo, á las cuales se reduzen todas, i esto por claridad, ó qitar confusion en los verbos. (pág. 229)
Las Personas son: Yo, 1.a, Tú, 2.a, Agel ú otro cualqiera, 3.a Los plurales correspondientes en órden son Nosotros, vosotros, agellos. I ansí los Nombres de cada Lengua se dividen en 3 partes respeto de las Personas, i se hazen 3 montones: el 1.° se le aplica á si la 1.a Persona, Yo; el 2.° la 2.a, Tu; el 3.° se da à la 3.a Agel otro; las cuales Personas se sirven de las tres cadenzias ó Personas verbales en los Tiempos en singular i en plural por su órden natural. (pág. 230)
Esto de las Personas he vuelto á repetir, para qe qede bien sabido; porqe el Brozense no reparó en qe las Personas se entienden ser las tres qe hablan i son interlocutores en cada Lengua, i no mas, qizá con divino misierio, como he dicho (i aun en las Comedias antiguas bien ordenadas no se introduzian en el teatro hablando más de tres personas). Dijo, pues, i enseñó á su modo de entender, qe el Nombre i el Verbo no conzertaban mas de en número, no en persona; porqe el Nombre (dezia él) no tiene Personas como el Verbo. Mas no advirtió qe los Nombres son representadores de las Personas i cosas, i qe no hablan ellos, i no son ellos los qe hablan, sino las Personas qe representan, i se entienden por ellos. I ansí sus dizípulos pueden volver-se en esto á la dotrina i tradizion comun i antigua, como he hecho yo aclarándo-la un poco mas, i en las tres Partes, á la razon i mas antigua verdad, qe se guardó en Hebreo i en las Lenguas orientales de Asia i Africa, qe no comfiesan ni profesan mas de las tres Partes dichas, Nombre, Verbo i Dizion. I en Griego i Latin fué lo mesmo en lo mas antiguo, como refieren Autores, hasta qe algun Gramático lo turbó, antojando-se-le dezir qe eran ocho, i otros despues variaron en mas i ménos. La órden i contestura natural de las Palabras ó Partes (de la orazion) es qe el Nombre está primero, i luego el Verbo, i tras éste el acusativo, qe declara la azion del Verbo, si es transitivo, i el caso ó Parte qe pide la ocasion. Tras el Nombre Sustantivo, el Adjetivo ó Adjetivos de se le añidieren, i el jenitivo de del se rijieren. (pág. 230)
Qe el Nombre Antezedente esté primero, i despues el Relativo. (pág. 232)
I el Adverbio despues de su Verbo. La Preposizion ántes de su caso. (pág. 232)
El Articulo ántes de su nombre. (pág. 232)
Mas, aunqe esto debía ser regular, no se guarda enteramente; antes hai muchas vezes trueco de lugar en las Partes i casos i Adverbios, anteponiendo-se ó posponiendo-se por causa de buen sonido i corriente de la orazion, i por tropos i figuras de las cuales diremos adelante, i á vezes para mas declarazion se entremeten oraziones unas en otras. El Articulo i la Preposizion siempre van delante de su nombre i caso, i nunca se truecan ni posponen, aunqe entre el Articulo i su Nombre se ponga algo en medio; i cuanto la orazion fuere guardando la dicha órden natural, irá más clara, propia, dulze i grave, i es mas lejítimo i propio estilo éste de la Lengua Castellana, qe de la Latina i Griega, i mas comforme al humor español. No entendiendo esto algunos modernos Poetas, i á su parezer Cortesanos Críticos, enredan de manera su lenguaje i conzetos, qe hablan en jerigonza, i huyen de hablar castellano claro i bueno, sino bastardeado con un poco de Latin ó Itanano qe saben. La lengua, ¿para qé es sino para dar-se á entender, i declarar-se? (pág. 232)
Debe-se tambien mucho notar la desórden i discordante concordia qe ha introduzido el uso, hora por modestia, hora por honra ó adulazion. Para lo cual es menester primero advertir qe se usan cuatro diferenzias de hablar para cuatro calidades de personas, qe son: Vuestra-merzed, El, Vos, Tú, (dejo los títulos altos de Majestad, Alteza, Escelenzia i Señoria), qe en todos se habla cuanto á la Gramática como con Merzed. (pág. 233)
De Merzed usamos llamar á las personas á qien respetamos, i debemos ó qeremos dar honra, como son Juezes, Caballeros, Eclesiásticos, Damas i jente de capa-negra, i es lo mas despues de Señoría. (pág. 233)
El, usan los mayores con el qe no qieren dar-le Merzed, ni tratar-le de Vos, qe es mas bajo, i propio de amos á criados. (pág. 233)
La jente vulgar i de aldea qe no tiene uso de hablar con Merzed, llama de El al qe qiere honrar de los de su jaez. (pág. 233)
De Vos, tratamos á los criados i mozos grandes, i á los labradores i personas semejantes; i entre amigos á donde no hai gravedad ni cumplimiento, se tratan de Vos. I aun en razonamientos delante de Reyes, i dirijidos á ellos, se habla de Vos con debido respeto i uso antiguo. (pág. 233)
De l'u, se trata á los muchachos, i menores de la familia, i á los qe se qisieren bien. I cuando nos enojamos, i reñimos con alguno, le tratamos de Él i de Vos por desdén. Supuesto lo dicho en las tres diferenzias primeras de hablar de Merzed, Él, Vos, se comete solezismo en la Gramática i concordanzias contra la órden natural de las tres Personas i jéneros i números. (pág. 233)
Ansí-mesmo debemos notar ó acordar qe hai entre las cosas criadas, i aun en las de artificio, zierta órden natural i mui comforme á la razon, por la cual las qe por naturaleza son primeras i de mayor dinidad, se han de anteponer á las siguientes i ménos dinas. I por esto dize Qintiliano qe diremos De oriente á̀ poniente, porqe segun órden natural primero es el oriente qe el ozidente, i ansí por consiguiente dirémos el zielo i la tierra, el dia i la noche, i no al contrario. (pág. 234)
Esta órden se halla en las tres Partes de la orazion: qe 1.° es el Nombre, 2.° el Verbo, i 3.° la Particula. (pág. 234)
La misma en las tres Personas: que l.° soi yo, 2.° tu, 3.° el otro. (pág. 234)
Este mesmo órden hallamos guardado en las Lenguas antiguas qe estudiamos por Arte, la Hebrea, Griega i Latina. (pág. 234)
Mas ya las vulgares la han trabado como nosotros, porqe dezimos i hablamos desta ma nera con Vuestra-merzed qe es la 2.a persona singular en nuestro ánimo, porqe hablamos con ella, aunqe Merzed en la verdad es 3.a i de jénero femenino, ponemos Verbo de 3.a, como diziendo Vuestra-merzed, Señor mio, lo haze mal en no dejar-se ver; Vuestra-merzed es mui descuidado; Vuestras-merzedes no se cansen; Vuestra-merzed, mi Señora, sea comedida. Hablando del ausente i 3.a persona dezimos Su-merzed, i en plural Sus-merzedes. Con El, qe es Relativo de 3.a, sinificamos 2.a, porqe es con qien estamos hablando, i juntámosla Verbo de 3.a, como diziendo: Él, Senor hermano (— tú) no haze lo ge debe; Ella, Señora hermana, no tiene razon. (pág. 234)
A este modo dizen los aldeanos La-merzed por Vuestra-merzed; i no van lejos de la razon, ni pareze tan grosero término, como se le hazen; por mayor tienen ellos á Vuestra-merced, porque se parece al Vos, de donde sale Vuestra. Vos, qe sinifica 2.a persona del plural, le damos á 2.a singular con Verbo de plural, como Vos, Don Caballero, hazeis mal con eso; Vos sois apresurado. I si le ponemos Adjetivo, es de singular, como Vos sois mui descuidado; Vos, Señora, venis muy afeitada. (pág. 235)
Si dezimos Veni acá, oid, se entiende Vos; si Venga acá, se entiende El ó Su-merzed. Mas introdujo la adulazion i vana cortesía (pág. 235)
(así la llama el Antonio) qe haziendo una relazion de las Personas qe se hallaron en algo, cuenta primero los otros, i así mesmo se nombra el postrero, como diziendo: Juan i tú i yo lo vimos; El Rei i tú i yo corrimos, habiendo de dezir Yo i tu i Juan lo vimos; Yo i tu i el Rei corrimos. (pág. 236)
Mas aunge estas perturbaziones van fuera de toda buena razon i Gramática, i las reprehende Donato diziendo ge es vizio intolerable, i el Antonio tambien las reprueba diziendo qe tal perturbazion no se puede sofrir; al fin éste concluye con la sentenzia de Aristóteles, qe habemos de hablar como los más, i sentir como los menos. Yo añado que todo lo deben advertir los qe tienen cargo de enseñar, i qe han de hazer lo qe pudieren, por enmendar abusos, i no dejar del todo la rienda suelta al vulgo ziego. (pág. 236)
Construczion del nombre.
El Nombre está en la orazion para mover i acompañar al Verbo, i hazer ámbos la orazion, porqe sin el uno ó el otro no se puede hazer sentenzia, ni dezir nada. (pág. 236)
El Nombre ha de ser Sustantivo, puesto aa nominativo por la Persona qe haze, ó se haze, ó, si qeremos dezir, padeze. (pág. 236)
Los casos oblícuos tienen sus dependenzias de las preposiziones qe los determinan, i de la sinificazion del Verbo. (pág. 237)
El Nominativo se suple, i muchas vezes no está espreso, cuando se entiende fázilmente cuál es, i esto se hace en la l.a persona i en la 2.a más de ordinario por su notoriedad; en la 3.a menos vezes. (pág. 237)
Por el contrario suzede qe se pone el Nominativo sin verbo demostrativo i ausolutamente en epitafios i rétulos i en prinzipios de libros i capítulos, como diziendo: Libro de la enseñanza del mundo; Historia de las grandezas de España, Capítulo de Castilla. Pero en tales ocasiones fázilmente se suplirá verbo á propósito: Soi (= ser) ú otro tal. (pág. 237)
Muchos Nombres de ofizio qe en sí son Adjetivos, pasan por Sustantivos, como el Médico, el Gramático, el Letrado, el Estudiante, el Maestro, el labrador. (pág. 237)
El Nombre sustantivo, apelativo ó comun, en cualqier caso qe esté, puede tener despues de sí jenitivo qe declare cuya es la cosa dicha por el tal Sustantivo, como el caballo de Pedro. Con Nombres propios i con Adjetivos se pone tambien jenitivo, pero entendiendo-se allí algun Nombre comun, como diziendo: Juan de Pelayo; esto es, Juan hijo de Pelayo, ó mozo de Pelayo; Isabel de Maria, por Isabel hija de Ma ria; Sancha la de Rodrigo, por la hija ó mujer de Rodrigo; Avariento de libros; Codizioso de honra, entiende hombre. Largo de manos, por ofizial largo de manos (qe haze mucho con sus manos en su ofizio, i por el es pronto en herir i sacudir al qe le enoja); Larga de aguja, por costurera qe cose mucho; Larga de lengua, la qe habla fázilmente i dize injurias de otras; Corto de ánimo, por el hombre apretado ó escaso en gastar, i el cobarde para acometer. Es frase mui usada nombrar la cosa por jenitivo de su Nombre propio, puesto delante el general, ó algun Adjetivo con Artículo, como diziendo: La ziudad de Salamanca, por la mesma ziudad de Salamanca; La villa de Medina, por la mesma Medina; El rio de Tajo, por el mesmo Tajo ó Tejo, como le llaman sus comarcanos, de donde salió Alentejo á la costa de Portugal El lugar de Jarahis, mi patria, pueblo en la Vera de Plasenzia, seis leguas al oriente de la ziudad, junto à́ Garganta-la-olla, Cuacos i Jarandilla, i el convento de Juste, á donde se recojió el Emperador Carlos V, N.S. (pág. 237)
El mes de enero, por enero; El bobo de Juan, por el mesmo Juan bobo; El bellaco del Ven ero, por el Ventero bellaco. (pág. 238)
De aqi nazió una amfibolojía de qe usamos en dos sentidos, por burlar, diziendo: El asno de Sancho, por el mesmo Sancho llamando-le asno, i por el asno qe él tiene; i ansí El rozin del Dotor, por el mesmo Dotor motejándole, i por su rozin. (pág. 238)
Algunas vezes suzede callar-se la Preposizion de, como diziendo: Yo compré un negro crespo los cabellos, blanco los dientes, belfo los bezos, por crespo de cabellos, blanco de dientes, belfo de bezos. (pág. 239)
En tales locuziones i hablas como estas sin la Preposizion pareze el caso de las tales Partes estar ausoluto ó ser acusativo, como lo es en Griego, de donde lo imitaron los Latinos, qe ponen aqellos las partes del cuerpo en acusativo i la patria i linaje, diziendo: Espeso la barba, grande los ojos, largo las piernas, frijio el linaje ó nazion. Ejizio el linaje, por jitano. Tenemos, pues, caso ausoluto, i entonzes lo es, cuando está sin preposizion, ni persona de Verbo, mas está con Partizipio, i nos importa dezir cuál de los dos casos es, pues no hai diferenzia en terminazion, sea en nominativo, ó si qieren, ablativo, como en Latin, ó el qe mas á cada uno agradare, Jenitivo ó Acusativo, como en Griego. Prezede en Castellano la negazion: No de ordinario; No ostante el mandato; No embargante. Sin negazion: Dios mediante; Dios delante, con Adverbio. (pág. 239)
Vale por este ausoluto el imfinitivo de modo i Partizipial: Reinando Felipe IV se escrivió esta Arte: geriendo Dios, saldré á luz. S CONSTRUCZION DEL VERBO. (pág. 240)
El Verbo está en la orazion acompañando al Nombre i Nominativo de la persona qe haze, para declarar lo qe haze, dize ó padeze, i hazer junto con él la orazion. (pág. 240)
Los Verbos, en cuanto al modo de sinificar, son en dos maneras: unos qe pasan en otra cosa, i se llaman transitivos ó pasadores ó pasadizos, i sirven como de puente para pasar la azion de la Persona qe haze al acusativo de la cosa qe se dize i llama Persona qe padeze. Yo llamaría á estos Verbos de media é imperfeta sinificazion, porqe no hazen razon cumplida hasta qe se dize el acusativo, ó el caso qe los acaba de determinar, como Yo amo las virtudes; Yo escrivo los libros. Si dijera solamente amo, sin añedir mas, no cumplía con la razon. (pág. 240)
Otros Verbos no pasan en otra cosa, porqe en sí contienen todo lo qe se qiere dezir, i los llaman ausolutos ó neutros: yo los llamara Verbos de entera i cumplida sinificazion, como diziendo: Yo vivo, yo muero, yo duermo, yo descanso, yo me acuesto, yo madrugo, yo reposo, yo entro, yo salgo, yo subo, yo abajo. Aunge tambien éstos suelen á vezes hazer-se transitivos, como Yo vivo vida trabajada; Tu duermes sueño pesado. (pág. 240)
Ansí qe muchos de ellos hazen á dos manos, como Yo siento el dolor, es transitivo; mas diziendo: Yo me siento; Tú te sientes; Agél se siente de Fulano, está ausoluto. (pág. 241)
I ansí Yo vuelve los ojos, es transitivo; Yo vuelvo acá, ausoluto; Yo ando el camino; Yo no ando. (pág. 241)
Con algunos ausolutos en nominativo, conzertado con el de ántes: como Yo estoi gedo; Yo duermo seguro; Yo me estoi sentado; Yo ando sosegado; Tú andas inqieto. (pág. 241)
La mayor señal para distinguir los ausolutos de los transitivos, i cuándo hazen á una mano, i cuándo á otra, es qe los ausolutos reziben estos Pronombres me, te, se, i con ellos hazen retorno i reziprocazion en la persona qe haze, como diziendo: Voi-me, vas-te, va-se, vamo-nos, vais-os, van-se. Ando-me, andas-te, anda-se, bullo-me, bulles-te. I aun con los Pronombres estos ausolutos pasan á vezes á ser transitivos con mucha grazia, como Voi-me mi camino adelante en paz; Duermes-te toda la noche; Anda-se sus caminos. Otros transitivos se pueden juntar con estos: (pág. 241)
Como-me mi pan; Bebo-me mi vino; Paso-me mi mala ventura. (pág. 242)
Los mas transitivos qe pasan en acusativo, no reziben los Pronombres sino alguna vez puestos en dativo: Yo me hago un vestido; Yo me escrivo mis liziones; Vos bien os tramais vuestras telas; Ellas bien se aderezan sus cabellos. Las variedades de construziones qe se hallan en los verbos, no se podrían dezir fázilmente sino en un Vocabulario i Tesoro de toda la Lengua, hablando de cada Verbo de por sí, i diziendo sus propiedades, i aqí sería cosa mui larga. Diré á lo ménos algunos por la órden de los casos, con sus frases enteras, qe es lo mejor para entender el uso. Referillos todos no perteneze al Arte, sino al Vocabulario. Digamos algo de los qe llaman impersonales, porqe la persona qe haze, es encubierta, i no se echa de ver, ni descubre, como Aconteze nevar; Suele llover; Conviene esperar. Mas en estos tales ya el imfinitivo pareze ser el nominativo i persona. (pág. 242)
Todas las terzeras personas verbales del singular con esta Partezilla ó Pronombre se se hazen impersonales, como diziendo: Correse; Esta-se; Vive-se; Corre-se mal por piedras; Esta-se mal en pie; Vive-se trabajosa-menté. (pág. 242)
Hai otros qe no reziben se, si me, te, i nos, os, i se construyen con los imfinitivos de los otros Verbos, como Plaze-me leer, i Plaze-me de leer; Pesa-me escrivir, i Pesa-me de escrivir; Aconteze-me oir; Conviene-me aguardar i dormir; Agrada-me enseñar; Cabeme huir; Cabe-te ser; Antoja-se-le bailar. Este es como los otros, qe reziben se, como en los Personales, qe hai muchos qe sobre el se reziben otro Pronombre, como Pareze-se-me; Pareze-se-te; Pareze-se-le; Pareze-se-nos; Pareze-se-os; Pareze-se-les. (pág. 243)
Costruzion de la partícula.
La Partícula no haze orazion, sino qe es una circunstanzia de ella. (pág. 243)
Dicho está qe el Artículo siempre se antepone al Nombre de su jénero, cuando es menester notar-le i declarar su demostrazion; i la Preposizion qe va antepuesta á su caso; i el Adverbio qe acompaña al Verbo antes ó despues. (pág. 243)
Solamente añadiré una frase mui particular, aunqe vaya repetida, del Artículo Relativo las, porqe mejor se entienda. Habla-se con él ausoluta i sustantivamente, solo ú acompañado de un Adjetivo sin desear suplir-se con el Nombre ninguno sustantivo, como diziendo: El me las pagará, amenazando qe se ha de tomar castigo de uno; No las tenia todas en sí; No las tiene en si todas, cuando uno estaba ó está con miedo, ó alterado el sentido; No las tenía en mi todas, estaba yo medroso; El hará de las suyas; El hará de las qe sabe, i de las qe suele, Yo haré de las mias, entiende-se aqello bueno ó malo qe uno suele hazer: lo ordinario es dezir-se en mala parte por tretas i bellagerias. Agufó-las, apeldó-las, lio-las, voló-las, tomólas, para dezir qe uno huyó i se fué. (pág. 243)
Esta referida parte, tomo-las, ha crezido, i dizen tomo-las de Villa-Diego, por henchir mas el dicho, i porqe corre bien la palabra Villa Diego, i dejando el las dizen Tomo calzas de Villa-Diego, para dezir qe huyó i se fué de lijero. I no siento ni creo qe tiene otra historia, como diremos mas largo en los Refranes. DE LAS FIGURAS. (pág. 244)
Las Figuras, unas son de la costruzion ó sintacsis, i estas pertenezen derechamente á la Gramática, aunqe tambien á la Retórica, i son las menos. Otras de la sentenzia » su adorno, qe tocan á la Retórica, i todas á la Poética, i son limitadas, contenidas en el Me tapiásmo: todas las otras en el Tropo i Sjema. Las de la costruzion ó Gramática diremos primero. (pág. 244)
Figuras de la costruzion.
Figura de la costruzion es la qe eszede algo de la cumplida razon gramatical ordinaria. Tales figuras son las siguientes. (pág. 245)
Ecleípsis — falta.
La Ecleipsis (i corrutamente Ellipsis) es defecto i falta de alguna parte de la orazion, i se ha de cumplir de fuera; i cual sea lo qe falta se conoze por las presentes, i por lo qe pide el sentido de la orazion i su gramática, como diziendo: Estuvo á canto (por á canto de real) (pág. 245)
de perderse ó ganarse ó suzeder algo; Buenos dias, buenas noches; falta tengais, os de Dios. Dize el refran: Posesion i buena razon, i lanza en puño; falta tengamos, ó es menester para pleitear i defender-se. (pág. 245)
§ ECCLESIS — evocazion, atrahimiento. La Ecclesis es cuando la l.a persona ó la 2.a antepuesta á la 3.a pareze qe la atrae para sí i haze de esté consigo en su mesma persona, como Yo Pedro escrivo; Tú Paulo lees; Entonzes los hombres conozemos el bien ge teniamos, cuando le habemos perdido. Suple-se el Pronombre nosotros: Los hombres Pedro i Paulo i hombres, terzeras Personas, se juntan con l.a Yo dijera ansí: Ecclesis ó evocazion es cuando el Pronombre de l.a ó 2.a Persona, antepuesto á Nombre de 3.a, le atrae para sí en su persona i caso; ó, lo qe es lo zierto, cuando el Pronombre, como Adjetivo, se le añade el Sustantivo; porge á la verdad, esta es espezie de Aposizion i como yo digo, declarazion, i con ella se puede escusar esta, como se ve en los ejemplos. (pág. 245)
§ ZEUGMA = unizion. (pág. 246)
La Zeugma es trabazon, ligadura, i atadura, cuando un Verbo ú otra parte sirve á diversas oraziones espresado una vez, i entendido en las otras, qe es cuando de una orazion á otra se presta i repite el Verbo ó Parte qe la falta, como en estos Refranes: Porfia mata venado, ge no luengo dardo; Cuanto zuga la abeja miel torna, i cuanto la araña ponzoña. Repiten-se los verbos mata, zuga, i toma para cumplir la orazion en la mente, no espresos, porqe cada uno ata las dos oraziones. (pág. 246)
S SULLEPSIS — comprehension, conzeto. (pág. 247)
La Sullepsis es cuando conzertamos con el jénero i persona i número mas prinzipal, como diziendo: El padre i la madre son piadosos; Yo i tú escrivimos; Yo i Pedro leemos; Tú i Andres holgais dello; Tú i tu tio lo hizistes. I cuando en el conzeto de la mente entendemos plural hablando con palabras de singular, i jénero mas digno qe el qe espresamos, como en esto: Habia tanto Estudiante en el patio de las Escuelas, ge no cabian; ¡Valga-me Dios, cuanto Fraile iba á lizion, unos blancos, otros negros i otros pardos!; Tené-me esa buena pieza, ge yo le daré una vuelta, ge se le acuerde, entiende-se muchacho ó mozo bellaco por ironía de buena pieza; i ansí se le refiere el Relativo le masculino, aunqe buena pieza es femenino. Si se entendiera hembra, se dijera: Qe yo la daré una vuelta, ge se la acuerde. (pág. 247)
S EPITHEQE — aposizion, posposizion. (pág. 247)
La Epithege ó Aposizion es allegada ó arrimada postura tras otra cosa, cuando despues de un Nombre sustantivo se añade i pone otro en el mesmo caso sin conyunzion. I no es obligado á ser del mesmo jénero ni número, como diziendo: Ven acá, niño, mis ojos; Linda criatura, gereres mios; Casó con Fulana, sus amores. (pág. 247)
S SUNECDOCE — conzebimiento, suzesion. La Sunecdoge es conzesion, cojida, cuando despues de un Sustantivo se pone un Adjetivo de parte de la cosa, qe va suelto en lugar de Jenitivo ó Ablativo con de, como diziendo: Compré un negro, crespo los cabellos, blanco los dientes, belfo les bezos, por crespo de cabellos, blanco de dientes, belfo de bezos. (pág. 248)
Suele pasar-se el Adjetivo á conzertar con el Sustantivo, como Vino descalzo pies i piernas, desnudo las carnes, ó vino los pies i piernas descalzos, desnudas las carnes. (pág. 248)
§ POLUSUNDETON — mucha atadura. (pág. 248)
El Polusundeton es mucha ligadura, cuando se ponen muchas conyunziones con cada parte la suya, como en el Refran: Pan i vino i tozino i geso añejo, i el amigo viejo. (pág. 248)
I en esto: Año de mil i seiszientos i veinte i cuatro. (pág. 248)
Esta es mui propia figura del Castellano, que pide atadura para ir zerrando la razon ! (pág. 248)
no llevar-la suspensa; i donde falta, la desea, porqe apeteze claridad. Compone-se de polu — mucho, i sundeton — coligado. (pág. 249)
Enallague — trueco.
La Emallague es permutazion, cuando una palabra ó parte de la orazion se pone por otra, i suzede este trueco en todas, i en números, casos i jéneros, modos, tiempos i personas: Tu saber, por tu sabiduria; El vivir trabajoso, por la vida trabajosa; ¡Qé cansado es Fulano!, por ¡gé cansativo!; F’aliente pintura, por buena: Tú allá mirarás por mi hijo, por mira por mi hijo; Tuvo ventura, porqe si yo aqí estoi, no le fuera bien; Si yo aqi estoi, por si yo agi estuviera; Escuchar, por oir, como en la octava de Garzi-Laso: (pág. 249)
En el silenzic solo se escuchaba. (por se oia) Un susurro de abejas que sonaba. (pág. 249)
Vino secreto, por secreta-mente. (pág. 249)
Verbo plural por singular de 1.a persona es mui frecuente por epiziqeya ó modestia, como diziendo: Aqí dezimos las figuras de la costruzion, luego diremos las de la dizion; por Aqi digo, luego diré. (pág. 249)
S HENDIADUS — uno por dos. (pág. 250)
La Hendiadus es cuando se pone el Sustantivo jenitivo de posesion por el Adjetivo posesivo, como en Garzi-Laso: ¡Oh claros ojos! (pág. 250)
¡Oh cabellos de oro! ¡Oh cuello de marfil! Dijo cabelles de oro i cuello de marfil, por cabellos aureos, dorados; i cuello de marfil, por eburneo, marfileo. Esta es mui usada figura en Castellano. S HELENISMO Ó GREZISMO. (pág. 250)
Tambien contado entre las figuras. El Helenismo ó Grezismo es imitazion de la frase griega en Latin, como horridus barbam, niger oculus, factum mihi. (pág. 250)
Nosotros en Castellano, sin mirar á imitazion ninguna, tenemos estas frases propias nuestras, i otras muchas comformes al Griego: Lavado la cara, suzio las manos, ancho las espaldas i los pechos, angosto las caderas é ijares, por ancho de espaldas, etc. (pág. 250)
En lugar del Grezismo podemos nosotros poner el Latinismo, qe es imitazion del Latin, porqe con la comunicazion de la Gramát ca i Libros Latinos se nos pegan vocablos, aunge pocas frases; no hallo mas destas dos conozi damente. Esto es, porqe es, á prima faz por la primera vista, i verbi-grazia qe lo usan algunos. La causa es porqe en Castellano tenemos muchas más frases ge en Latin, i no nos acordamos de imitar las suyas. (pág. 250)
En cuanto á vocablos sueltos, algunos gustan dezir-los, porqe los tienen conozidos, ó porqe les caen bien; i no deben usarlos, si no son tales, qe fazilmente los entienda qien no ha estudiado, i no fuese con mucho tiento i en debido lugar, porqe se debe huir de latinizar en Romanze, qe sería torpe vizio. (pág. 251)
Ansí-mesmo es Latinismo cuando con cuidado se procura poner el Verbo al cabo, 1 zerrar la cláusula con él; i cuando contando muchos nombres i cosas, de industria no se pone conyunzion con mas de el postrero; i qitar los Artículos de qe carezió el Latin; qe todo esto es contra el Castellano i natural Español. Hellenismo se dize de Hellen — el Griego; de greco, grecismo. (pág. 251)
VIZIOS DE LA ORAZION QE SE DEBEN HUIR. Los vizios capitales de la habla son tres: Barbariedad, Escuridad, Desórden. Las espezies de la Barbariedad son dos: Barbarismo i Solezismo. (pág. 251)
Barbarismo.
El Barbarismo es bárbara manera de hablar, i consiste en mal conzierto de las razones, ó mezclando en la orazion palabras incógnitas, de alguna lengua bárbara, i en vizio de mal pronunziar i escrivir, qitando, añidiendo ó duplicando ó trocando letra ó sílaba ó azento en la dizion, como diziendo: Virtú, por virtud; zidad, por ziudad; amanesze, por amaneze; ansia, por ansi; custo, por costo; brembillo, por membritlo; drento trempano, por dentro temprano; pávilo, pántano, con el azento en la primera, por pavilo, pantáno, con él en la de medio; ozeáno, con el azento en la penúltima, por ozéano en la antepenúltima, i otras barbaridades qe vemos en Moriscos i Negros i Estranjeros recien-venidos. (pág. 252)
Solezismo.
El Solezismo es vizio intolerable qe se comete contra el órden i concordia de las Partes, desconzertando las concordanzias, como diziendo: Maestro buena, ú otras tales vizcainadas. Dijo-le qe era una bellaca es solezismo, porqe le es masculino, i bellaca femenino, i había de dezir dijo-la ge era una bellaca. Muchos caen en este le dando-le á la hembra, sin reparar, como se deja entender fácilmente lo qe qieren dezir; mas debe huir i advertir en ello, como qeda dicho en los Pronombres i Relativos. Y DEL METAPLASMO.—FIGURAS DE LA DIZION. Metaplasmo es trasformazion. Es verbal de metplasso — trasformar, trasdibujar i trasladar, verbo compuesto de meta — tras, i plasso — formar, dibujar. I es nombre jeneral el Metaplasmo á todas las trasformaziones i figuras de las diziones, que las comprenden como jénero. Figura de la dizion es azidente i alterazion de letra ó sílaba por trueco, falta ó sobra. § PROTHESIS — anteposizion. (pág. 252)
Repotente, prepotente, esperanza, espiritu. S AFAIRESIS (no Aferesis) — gitazion. Es cuando del prinzipio de la palabra se qita letra ó súlaba, como diziendo: Norabuena, noramala; namorado, namorar por enhorabuena, etc. (pág. 253)
S EPENTESIS — imposizion. (pág. 254)
Cuando en medio de alguna dizion se añade ó entrepone letra ó súlaba, como Noranbuena, qe dizen las mujeres como doliendo-se, entremetiendo una n; en redargüir entrometemos d, componiendo-se de re i argüir. En delante, compuesto de d i ante, entremetemos la I, porge ruede bien. (pág. 254)
S SUNCOPE — conzision, cortadura. (pág. 254)
Cuando de en medio de la palabra se corta i qita letra ó súlaba, como diziendo: Aprisa, por apriesa; Câzres, por Cazeres; cornado, por coronado (moneda); Pero Diaz, por Pedro Diaz. S PARAGOGUE — atrahimiento. (pág. 254)
La Paragogue es atrahimiento ó pegadura, cuando al fin de la dizion se añade letra ó súlaba, como ansia, ansina, por ansi; jabalin, por jabali: (pág. 254)
S APOCOPE = destroncadura, cortadura. Cuando al fin de la dizion se corta letra ó súlaba, como pon, por pone; entonse, por en tonzes; hi, por hijo (como en hidalgo), i ansí cal, por calle; Tel, por Tello; Men, por Mendo; Pelai Correa, por Pelayo Correa; Rui Diaz, por Rodrigo Diaz; diz, por dizen ó dize. Este nombre María siempre pierde la a con sobrenombre qe no venga con d: Mari-Sanchez, Mari Lopez. (pág. 254)
§ ECTASIS — estension. (pág. 255)
Cuando una súlaba breve se haze larga, i desta se usa mucho en Castellano mediante el azento qe gobierna nuestra cantidad; porqe muchas vezes la sílaba en qe carga por la fuerza qe la da, la estendemos anteponiendo una i á la e, una u á la o, haziendolas ditongos ie ue, como pensar, pienso; sentir, siento; poder, pudo. Desto tenemos hartos ejemplos en las penúltimas de los Verbos. (pág. 255)
Ozeáno dizen ya largo los Poetistas por ozéano breve. I en cantarzillos se truecan los azentos i alargan las breves, porqe ansí lo pide la armonía i medida del verso, como en este: ¿Por ge lloras, morot Porge názi lloro. (pág. 255)
Pone-se azento en la primera de pór qe i de názi; i en los siguientes vuelven á su lugar: (pág. 255)
¿Por ge lloras, di? (pág. 256)
Lloro porge nazí. (pág. 256)
En las coplas de arte-mayor hai mucho desto. (pág. 256)
S SUNALOIFE — conunzion. (pág. 256)
La Sunaloife (i corrutamente Sinalefa) es untura, conunzion, cuando dos vocales de dos diziones diferentes se encuentran, i pareze qe como untadas se refriegan i pegan una con otra; lo cual suzede, cuando una dizion acaba en vocal, 1 otra comienza, i causa el tal concurso ó fregamiento qe se aviente la de ántes final de la dizion qe prezede mas ordinariamente, ó ge se arrebaten ambas, como en la Sunairesis (— sinérisis en una misma palabra), de manera qe no se sienta mas de una súlaba, i si son ditongales las vocales qe ansí se encuentran, hazen ditongo, como Pedro Ansures, dro an se pegan en una súlaba. (pág. 256)
Pasó nuestra vida ufana, dijo Mena: da u se pega en ditongo. Pedr’Arias, por Pedro Arias; Alonso d’Avalos, por Alonso de Avalos; cuando ansí del todo se avienta la vocal, con propio nombre se llama Apóstrofos ó apostrofe. (pág. 256)
S ECTHLIPSIS — trizadura. (pág. 257)
Es cuando entre dos sílabas, ú diziones, se aprieta i desmenuza una letra consonante, i en esto es lo qe la afairesis, como Pero, por Pedro; Maeso, por Maestre; ánus-dei, por agnus-dei; aora, por agora; asi, por ansi; ezelenzia, por eszelenzia. (pág. 257)
Suzede tambien, i en Castellano se escurezen i pierden algunas consonantes ántes de otras: la s ántes de rr nunca suena, ni ántes de otra s, porqe ansí dezimos Lo Romanos, lo Reyes, lo rábanos, lo robles, la ranas, aunge escrivimos los Romanos, los Reyes, los rábanos, los robles, las ranas. (pág. 257)
Antes de otra s tambien se escrive, aunge no suena hablando ordinariamente, si no se dizen con espazio, i nadie se pára á eso, como diziendo: Los Señores, Todos-santos, los sábados, tras su dueño. (pág. 257)
Qita-se la s en las primeras personas verbales del Plural ántes del Pronombre nos enclítico i pegado, 1 no se escrive: Vamo-nos, estemo-nos, andamo-nos. (pág. 257)
Antes de j-x se suele perder la s, como en el Refran: A Mari-Monton, Dio je lo da, Dio je lo pon. (pág. 257)
Del tropo.
(Al fin de este tratado se remite Correas á la Elocuencia Española del Maestro Jimenez Paton, f. 157.). (pág. 258)
S PAROIMA — refran. (pág. 258)
Paroimia es en Romanze Refran, en Latin Adagium, dicho conocido i vulgar, acomodado á varios propósitos en tiempo i ocasion, las mas vezes alegórico i sentenzioso, como estas: En achaque de trama, ¿está acá nuestra ama?; Lo ge mucho vale (mucho cuesta) de so tierra sale; Perro coston no pasa ponton; No asamos i ya empringamos; Hijos no tenemos, a nietos nos sacan los ojos; Beba la picota de lo puro, ge el tabernero medirá seguro. Mui cumplidos i declarados se verán en nuestro «Vocabulario de Refranes Castellanos, el mas copioso ge ha salido». De Refranes se han fundado muchos cantares, i al contrario de cantares han qedado muchos Refranes, como todos son estribilles de Villanzicos i Cantarzillos viejos. (pág. 258)
Cacosuntheton.
El Cacosuntheton es mala compostura, cuando se haze dura i desusada composizion i contestura de palabras, como aqel verso de J. de Mena: (pág. 259)
A la moderna volviendo-me rueda, pidiendo el uso dezir: Volviendo-me á la rueda moderna. (pág. 259)
En esto dize el Antonio qe erró mucho D.n N., no solo en la traduzion de Virjilio, donde usó mucho desta figura, mas aun en otros lugares donde no tuvo tal nezesidad, como en algunas cartas mensajeras, diziendo: Una vuestra rezibí letra: porqe aunqe el Griego i Latin sufra tal composizion, el Castellano no la puede sofrir; no mas qe la ge dijo en el 2.° de la Eneida: Pues levanta-te, caro padre, é sobre mios cabalga hombros. Hasta aqí son palabras qe dize i refiere el Antonio. (pág. 259)
En este tiempo se ha levantado esta plaga entre Lipsianos en Latin, i Gongoristas en Romanze, unos qe ellos se llaman Cultos, para comfundir los Ingenios Cándidos, por gerer ser ménos unos de otros; i lo qe por ventura es natural en el primero, i no le está tan mal, es emplasto en el segundo qe le qiere imitar, i en ningun lo aprueban los modernos juiziosos, ántes reprueban por imperfecto ó Castellano dezir. (pág. 259)
Estas qe me dictó rimas sonoras, Culta si, aunge bucólica Talia. (pág. 260)
El primer verso no tiene escusa en su trueco; el segundo falta en ser mas Latino qe Castellano, porqe le falta el Artículo la qe declare la singularidad de la única Musa Talia en el mundo por antonomasia de las qe se llamaren Talías, i volverá á Castilla poniendo-le en lugar de si, diziendo: La culta aunge bucólica Talia. (pág. 260)
Paronomasia.
La Paronomasia es asonada, semejanza en el sonido de la palabra, cuando se trueca una dizion, Nombre ó Verbo, mudando alguna letra, en otra palabra de contraria ó mui diversa sinificazion, ó por grazia, ó por escarnezer, como diziendo: No es orador, sino arador; No era alabardero, sino albardero; Moza mui disantera ó gran romera ó gran ramera; Mundo malo, i mondaba un palo; Al mal uso gebralle la hueca (de uso, costumbre, se hizo paronomasia al huso de la rueca); Si es casado, digale cansado; No velos, sino desvelos. (pág. 260)