De la Gramática, i del nombre (primera parte)
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Los capítulos
- Sumario del capitulo pasado, i prinzipio de la gramática i de las partes de la orazion., pág. 55
- Del nombre., pág. 56
- Los géneros., pág. 56
- De los artículos., pág. 57
- Los números., pág. 61
- Los casos ó diferenzias de casos., pág. 63
- Del sustantivo., pág. 63
- Del adjetivo., pág. 64
- Terminaziones del adjetivo., pág. 64
- División del adjetivo., pág. 65
- Pronombres i relativos., pág. 65
- Interrogativos qe sirven para breguntar i no interrogaziones., pág. 72
- Relativos no determinados., pág. 74
- Del positivo., pág. 107
- Del comparativo., pág. 107
- Del superlativo., pág. 109
- Del partizipio., pág. 111
- Del aumentativo., pág. 113
- De los diminutivos., pág. 116
- De otras particulares espezies de nombres., pág. 118
- Patronímicos i sobrenombres., pág. 119
- Jentílicos ó posesivos., pág. 128
- Verbales., pág. 130
- Ordinales., pág. 138
- De los nombres qe carezen del un número., pág. 140
Al principio
La Gramática es arte ó zienzia de hablar conzertada y propiamente en la orden de las palabras, considerada i sacada de la conformidad i conzierto del hablar natural ó usual de las jentes en sus lenguas: las cuáles comvienen en lo jeneral, i mayor parte de la Gramática, aunqe sean sus vocablos i frases diferentes; por esto parece ser natural á los hombres su conzierto i convenienzia; i desconvienen en propiedades i cosas particulares. (pág. 53)
Arte de Gramática se dize la qe contiene i enseña los puntos jenerales qe convienen á todas las Lenguas, y las particulares qe pertenezen á sola agella de qe trata. (pág. 53)
Lenqua se llama la habla i lenguaje de cualqiera nazion. La nuestra se llama Castellana, porqe se habla i es propia en Castilla, nazion prinzipal de España, la mayor i mas mediterranea, i dellas se estiende á las otras provinzias, hasta á las qe tienen diferente Dialecto: i como mas universal, se llama tambien Española. (pág. 53)
Dividimos la Gramática i su profezion en dos partes: en Metódica, á qien podemos llamar nosotros ordenadora i ordinal, porqe dispone i ordena las partes de la orazion; i en Histórica, qe trata de la Historia de la inteligenzia é interpretazion de los Autores. (pág. 54)
No es natural ninguna Lengua á los hombres; el tener habla i hablar lo es sola-mente. Mas llamaré natural suya aqella de la nazion en qe nazen i se crian i son naturales. Error es de simple inozenzia el de la opinion de algunos qe imajinan ó creen qe si á uno le crian solo, sin otra Lengua, de suyo supiera i hablara la Hebrea. Si alguna fuera natural, con ella nazieran tódos i la supieran, demas de aquella en ge se criaran. (pág. 54)
En la Gramática Metodica ó Dotrinal, para venir al fin, qe es la orazion, se tratan 4 cosas: Letras, Azento, Dizion (Je es las palabras, sus diferenzias i propiedades), Contestura. I ansi la dividen en 4 partes: en Ortografia, Prosodia, Etimologia, Suntajis. (pág. 54)
El fin de la Gramatica es la orazion ó habla conzertada. Haze-se la orazion de palabras, qe son ella la materia de qe consta, i por esto llaman partes de la orazion á todas las malabras qe hai en las Lenguas. (pág. 54)
En particular en la Gramatica se llama orazion la razon breve i sentido ó sentenzia de se haze con nombre ó verbo. Yo la defino desta manera: Orazion es la razon i sentido ó habla conzertada qe se haze con nombre i verbo, de un mesmo número i persona; el nombre en nominativo, i el verbo en cadencia ó persona finita, nó infinitiva. I se adorna con la Particula, si qiere. Son, pues, las partes de la orazion tres: nombre, verbo i partícula, ó por mas claro hablar, las palabras de una Lengua, sea cualgiera, son tres: porqe todos los vocablos son en tres maneras, y se reduzen á estos tres jéne. ros dichos: Nombre, Verbo i Particula. Divididas estas tres partes ó jéneros de palabras en espezies i subdivisiones, en qe se considera alguna diferenzia ó propiedad particular, podriamos hazer todas cuantas partes de la orazion quisiesemos; i se podria prozeder casi en infinito. (pág. 54)
Sumario del capitulo pasado, i prinzipio de la gramática i de las partes de la orazion.
Arte de Gramática se llama la qe trata i enseña los prezetos ó reglas para entender i hablar una lengua. Díjo-se Gramática de gramma, qe en Griego sinifica letra. (pág. 55)
Lengua se llama la habla i lenguaje de cada nazion i jente. Esta se llama Castellana, porde se habla i es propia en Castilla, nazion prinzipal i la mayor de España. (pág. 55)
Las palabras i partes desta ú cualqiera Lengua son tres: Nombre, Verbo i Particula, en las cuáles se haze i ordena la orazion ó razon. Orazion es el sentido i razon qe se haze con Nombre i Verbo. (pág. 56)
Del nombre.
Nombre es aqella palabra i voz con qe se nombra cada cosa: i tiene jéneros, articulos, números, casos ó diferenzia de casos con proposiziones: no tiene declinazion por cadenzias porqe es invariable en Castellano, i no se declina como en Latin i Griego i solamente tiene dos terminaziones, una para el singular, i otra para el plural. Las proposiziones hazen las diferenzias de los casos. (pág. 56)
Los géneros.
Los Jéneros son tres: masculino, femenino i neutro: el masculino para el varon ó macho, i los nombres qe se le siguen. El femenino para la hembra i los de su bando. El neutro para el adjetivo qe hazemos sustantivo neutral ha blando de las cosas en monton, sin declarar macho ni hembra (pág. 56)
Estos jéneros se conozen con los articulos qe se ponen ántes de los nombres; i por eso no es menester dar reglas de jénero como en Latin. (pág. 57)
De los artículos.
Singular: el, la, lo. Plural: los, las. Los articulos son tres: el para el nombre masculino; la para el femenino; lo para el neutro. (pág. 57)
El masculino haze el plural los, el femenino las; el neutro no tiene plural, porqe si le hubiera, habia de ser sustantivo de su naturaleza. Lo qe hai es qe á los nombres adjetivos masculinos los juntamos el artículo lo, i los hazemos sustantivos, nó masculinos ni femeninos, sino extraidos del un jénero i otro; i sinificamos con ellos junta i coletiva-mente debajo de una jeneralidad todo lo qe hai de agella calidad qe sinifica el tal adjetivo en un cuerpo: i ansí no puede haber plural: como lo bueno, lo blanco, lo azul, lo verde, lo alegre. Para mavor espresion ponemos muchas vezes ántes este adjetivo todo: todo lo bueno, todo lo blanco, todo lo azul, todo lo verde, todo lo alegre, todo lo negro. Esto es lo de podemos llamar i llamamos jénero neutro; pues no se denota macho ni hembra por el lo, i mas propiamente jénero universal ó colectivo. (pág. 57)
Estos adjetivos contrarios mucho i poco pareze qe se hazen sustantivos sin el artículo lo en estas i otras tales oraziones, en qe no su plimos nada: Mucho corre el caballo. Poco anda la mula. Hablar bien vale mucho, i cuesta poco: ó en tal caso, cuando se ponen con verbos, se hazen adverbios I lo mesmo suzederá á otros adjetivos: Menudico lo anda; blandico lo pisa. (pág. 58)
Si algun sutil Gramático qiere suplir camino i prezio, ú otro tal sustantivo, serán masculinos, pues no tenemos sustantivo neutro: en menudico i blandico nada puede suplir. Cuando qeremos dezir en plural distinguiendo las cosas plural-mente lo qe se dijo por lo en singular, pasamos al jénero femenino, i volvemos à hazer el nombre adjetivo, i le juntamos en este sustantivo cosas con su artículo las; como las cosas buenas, las cosas blancas, las cosas azules; pero este plural tiene su singular lejítimo femenino, cosa buena, cosa blanca, cosa negra; i con artículo la cosa buena, la cosa mala, la cosa blanca. (pág. 58)
En algunas frases hablamos neutral-mente sin el artículo lo: bueno es eso; no dejo alvo ni negro; uno piensa el bayo, i otro el de le ensilla. Seria prozeder en infinitivo: caro le costó; no le salió barato; tanto puede el dinero. Los artículos se ponen en los nombres apelativos ó jenerales para sinificar zierta relazion, demostrazion i notizia i singularidad i género universal: i ansí no se ponen con los nombres propios, si no es en caso de distinzion, i haziendo-los apelativos ó universales. No es el Articulo parte de la orazion de por sí, como lo hazen en Griego, sino espezie de Nombre. Con ejemplos declararé más su fuerza i uso. Cuando digo: Da-me acá el libro, se entiende agel singularmente de qien tiene notizia el criado á qien lo pido. El Rei lo manda, se entiende el nuestro; i si hablamos de otro, agel de qien se habla. El leon es el Rei de los animales, se entiende tan universalmente abrazando el jénero i linaje todo, como si en el mundo no hubiese mas de un leon. (pág. 58)
Mas si dijésemos: Da-me un libro, un Rei, un leon, se entiende uno cualqiera sin determinazion zierta. (pág. 59)
Lo mesmo, si no se pusiese articulo, ni el indefinito un, una. (pág. 59)
Alguna vez los ponemos con nombres propios haziendo los apelativos, i demostrandolos con mas zerteza i distinguiendo uno de otro, como: Los hijos de Alfonso fueron diferentes: el Juan fué mui obediente i sirvió á sus padres, el Pedro se dió al estudio, el Martin se fué á la guerra. I ansí dezimos en plural: los Agustinos, los Crisóstomos, los Zizerones. I nuestros antepasados dezian: El Agustin, el Aristótil, el Seneca, como apelativos por eszelenzia i notoriedad. I nosotros dezimos: El Marzial, el Virgilio, el Antonio, por la persona i por el libro qe escrivió. (pág. 59)
Fué siempre mui usado el artículo en Castellano, i lo es hoi entre jente de mediana i menor talla, en qien mas se conserva la Lengua i propiedad, i conforme lo pide la elegan zia de la nuestra, como diziendo: La mi capa, el mi hombre. Ya los qitan mui de ordinario los qe se tienen por mas cortesanos; i no lo apruebo, porqe siguen su gusto, i nó la propiedad i naturaleza de su leugua. No es buena manera de pulir-la, escurezer-la i mancar-la. Ha-se de advertir qe una Lenqua tiene algunas diferenzias, fuera de dialectos particulares de provinzias, conforme á las edades, calidades, i estados de sus naturales, de rústicos, de vulgo, de ziudad, de la jente mas granada, i de la Corte, del Historiador, del anziano, i Predicador, i aun de la menor edad, de mujeres y varones: i que todas estas abraza la Lengua universal debajo de su propiedad, niervo i frase; i á cada uno le está bien su lengua, i al Cortesano no le está mal escojer lo de le pa reze mejor á su propósito, como en el traje. Mas no por eso se ha de entender qe su estilo particular es toda la lengua entera i jeneral, sino una parte; porqe muchas cosas ge él desecha, son mui buenas i elegantes para el Historiador, anziano i Predicador i los otros. (pág. 60)
Juntamos artículo á los infinitivos con eleganzia i hazemos-los nombres: El trabajar hace el valer, el holgar descaer. (pág. 61)
Cuando el sustantivo tiene adjetivo, se pone el artículo con el adjetivo: La dulce Franzia; el valiente Diego Garzia; la noble España. Tambien se dice: La Francia; en la Alemania; en las Españas; en las Italias; mas pareze qe es por hazer -se apelativos, ó entender-se provinzia. (pág. 61)
Final-mente el Articulo es una breve palabra demostrativa ge acompaña al Nombre, i demuestra singularizado, i declara su jénero. (pág. 61)
Los números.
Los números son dos: singular, qe habla de uno; i plural, qe habla de muchos. (pág. 61)
Los nombres acaban de varias maneras en singular, en vocal ó consonante: en el plural sola-mente en s. (pág. 61)
Los de se acaban en vocal, forman el plu ral añidiendo una s al singular: como casa, casas; hombre, hombres; maravedí, maravedís; maestro, maestros; espiritu, espíritus. Los qe acaban en consonante, añaden al singular esta final es: pan, panes; peral, perales; cruz, cruzes; aj, ajes; vid, vides; as, ases. (pág. 61)
Los qe acaban en vocal con azento en la última, tambien añaden es, i si acaban en ditongo ó tritongo, los cuáles todos tienen el azento en él; ó si son de una sílaba, como los nombres viejos de 14 ú 15 letras; i las vocales tambien añaden es: como albala, albaláes, un Baja, dos Bajáes; el beabá, los beabáes; la á, las áes; alelí, alelíes; ka, káes; te, tees; calicu, calicúes; taray, tarayes; buey, bueyes; ley, leyes; Godoy, Godoyes. (pág. 62)
Maravedi tiene tres plurales: maravedis, maravedies, maravedises: el primero sinifica número de maravedis en cuenta, maravedíes las mesmas monedas, maravedises uno i otro. (pág. 62)
Algunos de los en 1 bien pueden formar en is: Alfaqu, Alfaqis; zahoris, zahoris. Los infinitivos hazemos nombres con los artículos i sin ellos; i formamos plurales: El yantar, los yantares; el cantar, los cantares; naber, los haberes, tu reir, tus reires, tu andac, tus andares. (pág. 62)
Los casos ó diferenzias de casos.
Los casos ó diferenzias de casos son 6: Nominativo, Jenitivo, Dativo, Acusativo, Vocativo, Ablativo. Los Griegos i Latinos conozen i tienen casos: nosotros no: mas las diferenzias de hablar por ellos sí las conozemos: las cuales diferenziamos i hazemos con preposiziones. Casos llamaron á 6 diferentes cadenzias qe sus nombres tienen en singular i en plural, i hazen diferenzia en la sinificazion unos de otros, i por ellas los hazen i llaman declinables. De manera qe caso es cadenzia diferente de su resto ó nominativo en terminazion ó sinificado. Las cuáles no tienen los nuestros; porqe siempre se acaban de una manera en todo el singular, i de otra (en s ó es) en todo el plural; y por eso son indeclinables ó invariables. DIVISION DEL NOMBRE. (pág. 63)
El Nombre se divide primera-mente en Sustantivo i Adjetivo. Despues cada uno en otras sus espezies, i subdivisiones. (pág. 63)
Del sustantivo.
Sustantivo es el nombre qe sinifica sustanzia corporal ó espiritual, ó azion. (pág. 63)
Divide-se el Sustantivo en propio i apelativo; e es en particular i de pila (como solemos dezir), i en comun i jeneral. Propio i particular se escrive con letra grande para mayor señal, como Salamanca, cuando nombramos las co sas, qe no son personas, en particular, como tales se escriven con letra grande: como diziendo el Verbo. (pág. 64)
Apelativo ó comun es el nombre jeneral i universal qe comprehende debajo de sí muchos particulares, como ziudad. (pág. 64)
Del adjetivo.
Adjetivo es el Nombre qe sinifica propiedad i calidad alguna qe se añade al Sustantivo, como blanco, a; i no puede estar en la orazion sin sustantivo, i ha de conzertar con él en jenero; número i caso. El papel blanco. (pág. 64)
Es el Adjetivo comun de los 3 jéneros: si tiene dos terminaziones, se reparten en macho i hembra; i la masculina sirve al neutro. Cuando tiene sola una, es á odos 3 comun. (pág. 64)
Terminaziones del adjetivo.
El Adjetivo acaba propia-mente en una de dos terminaziones, en o ó en e. (pág. 64)
Los acabados en o son masculinos, i forman femeninos, mudando la o en a: como santo, santa; sabio, sabia; largo, larga. (pág. 64)
El Neutro habia de ser acabado en o, como el masculino, pero no le hai, porqe no hai nombre Sustantivo Castellano de jénero neutro con qien se adjetiven; demas qe juntando-le el Artículo lo se haze Sustantivo, i deja de ser Adjetivo. Los acabados en e i en consonante, son comunes, masculinos i femeninos, i con lo hacen neutro sustantivo, qe es no determinar jénero, ni macho ni hembra: El paño verde, la yerba verde, lo verde, sea lo que fuere. (pág. 65)
Baladi solo acaba en í: El paño baladi, la mesa baladi, lo baladi. (pág. 65)
División del adjetivo.
El Adjetivo se divide en Pronombre i Relativo, en Posesivo Comparativo, Superlativo i Partizipio: en Aumentativo, Diminutivo i Diminuido, qe son los principales, i en otras espezies de ménos cuenta qe se consideran sujetos á estas. (pág. 65)
Pronombres i relativos.
Pronombre es el qe se pone en lugar de Nombre; como yo, tu, agel. Este nombre le pusieron los Griegos i Latinos, i ansí se le daremos nos otros: junto con el cuál tienen otras espeziales por particulares propiedades suyas: como es ser Demostrativos, Relativos, Interrogativos, Indefinidos ó Indeterminados. (pág. 65)
Relativo es el qe se refiere al qe pasó ántes, propio ó apelativo, sustantivo ó adjetivo, i haze relazion i memoria del conzertado en su jénero i número: como él, ella; el cual, el ge. El qe pasó ántes, se llama antezedente, porqe está ántes i primero respeto del Relativo: i todos carezen de Vocativo por causa de su relazion i demostrazion. (pág. 66)
Van juntos en un capítulo, porqe cada uno tiene las dos calidades, qe el Relativo es Pronombre, i el Pronombre es Relativo, con sus diferenzias; como iran notados i distintos: (pág. 66)
* Pronombre demostrativo de 1.a persona comun á los dos jéneros, en manera sustantiva: Singular: Yo, mi, me, conmigo. (pág. 66)
Plural: Nos. (pág. 66)
Otro Plural compuesto, mas usado, adjetivado para macho y hembra: (pág. 66)
Masculino: Nosotros. (pág. 66)
Femenino: Nosotras. (pág. 66)
Pronombre demostrativo de 3.a persona. Singular: Tu, etc. (pág. 66)
* Pronombre de 3.a persona reziproco ô retornado, sin nominativos; conforme de una manera en singular i plural, i de todos jéneros: Singular: Si, se, consigo. (pág. 67)
Este de terzera persona no se halla ni se usa con las dos últimas preposiziones sin, so, ni en los otros dos no se usa so mi, so ti. (Sin si, so si). (pág. 67)
Estos tres Pronombres, contra la naturaleza de la Lengua Castellana, demas del neutro, tienen dos terminaziones, qe hazen los casos oblicuos. El primero, Yo, tiene mi, me: el segundo, Tú, tiene ti, te: el terzero, ge careze de Nominativos, tiene si, se. (pág. 67)
Los plurales primeros nos i vos son comunes á macho i hembra, como el singular: (pág. 67)
los oblicuos han de tener Preposiziones, porqe sin ellas no se hazen ni se conozieron. (A ti, mi, si, nos, vos). (pág. 67)
Del uso destos Dativos i Acusativos singulares me, te, se, i plurales nos, vos, os, se dirémos lo nezesario, con los Relativos le, la, lo, les, los, las mas adelante. (pág. 67)
Los Pronombres i Relativos que se siguen, porqe no varian ningun caso, no se pondran declinados, mas de los rectos de singular y plural. (pág. 67)
I se notará qe los acabados en e forman plural en os, femenino en a, y neutro en o. Este, estos: Esta, estas: Esto. (pág. 67)
Ageste. (pág. 68)
Ese, etc. Agese, etc. (pág. 68)
El, ellos: Ella, ellas: Ello. (pág. 68)
Agel, agellos: Agella, aquellas: Aqello. Dual, para dos, de dos maneras: (pág. 68)
Ambos, ambas: Entrambos, entrambas. Este muestra al qe está zerca de mí: Ese al qe está zerca de tí: El haze relazion afirmando del qe está dicho antes. (pág. 68)
Agel muestra al qe está apartado de mi i de ti; esto es, de la l.a i 2.a persona; y es tercera. (pág. 68)
Ambos i entrambos muestran i refieren dos personas ó cosas de qien se va hablando, sean qien fueren, de primera, segunda ó tercera persona. (pág. 68)
Ayel pareze ser compuesto de El: Agesta de Esta: Agese de Esc, i de la preposizion a, entremetida la e, para estender más la voz. El plural agesos es poco usado. (pág. 68)
Dizese neutral i enfáticamente esta parte ello ausoluta i suelta: Ello bueno será leer: Ello no será malo estudiar: Estudiese ello, qe ello se sabrá: Bueno fuera ello madrugar. A todos estos, fuera de Ambos, Entrambos, se les añade en composizion este adjetivo otro, para mostrar mas particularmente entresa cando de los que restan con relazion á ellos, uno ó múchos segun fueren. (pág. 68)
Estotro, Esotro, Aqelotro, Agesotro. A Ambos i Entrambos se les junta mui de ordinario i con propiedad este numeral dos, puesta en medio la preposizion á: ambos á dos. I porge no tenemos en el verbo personas duales, como los Griegos las tienen, se juntan con los plura les: Ambos son iguales. (pág. 69)
Algunos dizen Dambos; mas tiene-se por basto. (pág. 69)
El ordinario uso es, hecha apostrofe, como van escritos; aunqe se pueden dezir enteros: estotro. (pág. 69)
En Agelotro algunos doblaban la l i la mudaban en Il: Aquellotro; de donde salió quillotro entre rústicos, con qe sinifican todas las cosas qe no se les acuerda ni ofreze de presto cómo se llaman: i el verbo qillotrar por hazer cualqiera cosa. (pág. 69)
Todos los Pronombres dichos no reziben Artículo. El Adjetivo otro solo por sí le rezibe, i es mui usado con él para mostrar, distinguir ó dividir: el otro, la otra, lo otro, los otros, las otras. (pág. 69)
Dize-se en division Lo uno, i lo otro, i aqella formula ordinaria: Como dijo el otro, cuando alegamos algun dicho comun, ú refran, sin (pág. 69)
Autor particular, i viene-lo á ser el vulgo. Los nueve Pronombres siguientes se llaman Derivados ó Derivativos, i se llaman Posesivos porqe sinifican poseedor ó dueño cuyo es algo. Del positivo De mi salen, mio i mi. (pág. 70)
Mio, tuyo, suyo, mi, tu, su, nuestro, vuestro, cuyo. (pág. 70)
Todos éstos son mui usados en lugar de los jenitivos de donde nazen, i los jenitivos raras vezes ó nunca, si no fuese por via de respuesta i particular declarazion: porqe no se dize padre de mí, padre de nosotros, libro de tí, casa de ti. Sino mi padre i padre mio, nuestro padre i padre nuestro, tu libro i libro tuyo, su causa i causa suva. (pág. 70)
Con énfasis particular se dirá: No qiero sus dineros dél, ni ir á su casa dellos, porqe prezede su, qe tiene fuerza de jenitivo: i ansi en los demas. (pág. 70)
Los 8 primeros admiten Artículos cuando son menester, si no es el último cuyo, qe no los admite porqe es interrogativo. (pág. 70)
Los tres cortados mi. tu, su, no admiten el neutro lo. (pág. 70)
Su, suyo, suya se entienden de un poseedor ó de muchos; esto es, qe refieren uno, i muchos de singular i plural. Los Caballeros sirven á su Rei i á su Reina: El buen hijo obedeze á sus padres, i á sus mayores: Los diszipulos oyen á su maestro, i estudian sus leziones: Las buenas hijas honran á su madre: Los valientes soldados defienden el puesto suyo i el de sus compañeros, i la honra suya i de sus Capitanes: Los cobardes perdieron el suyo. (pág. 70)
Dize-se mui bien lo mio, lo tuyo, lo suyo: lo suyo del, lo suyo dellos, lo suyo della, lo suyo dellas, por hazienda ó cosa propia. (pág. 71)
Tambien dan á entender estas locuziones con lo las partes honestas ó vergonzosas de hombre i mujer entre qien habla con malizia, ó qiere encubrir los propios vocablos. Neutralmente se dize: De mio me lo he, de tuyo te lo has, de suyo se lo ha, de suyo se lo han: i variando por otros números: verbos: De suyo se lo saca, de suyo se lo sabe, de mio me lo sé. (pág. 71)
Estos jenitivos (de nosotros, de vosotros) si no es en caso de particular espresion i declarazion para más fuerza, no se usan, como ya noté, con este sentido de posesion; si no es pasiva: Habed compasion de mí: Doleros de vos: i ansí en estas maneras de hablar mui usadas: De mí no se habla: De ti se murmura: De si se queja: De nosotros prozede: De vosotros salió. Serán Ablativos. (pág. 71)
Cuyo, aunqe es interrogativo, se usa tambien sin interrogazion, i refiere dudosa i vagamen te: Sea cuyo fuere: Sea cuya se qiera: Sea cuyos mandasen: Sean cuyas qisieren. (pág. 71)
Interrogativos qe sirven para breguntar i no interrogaziones.
Singular: ¿Qien?, ¿ge? (pág. 72)
Plural: ¿Qien?, ¿qienes?, ¿de? (pág. 72)
Singular: ¿Cual? (pág. 72)
Plural: ¿Cuales? (pág. 72)
Singular: ¿Cuyo?, ¿cuya? (pág. 72)
Plural: ¿Cuyos?, ¿cuyas? (pág. 72)
Qien pregunta de hombre ó mujer; i ansí es comun de dos; i vale por singular y plural. ¿Qien es agel caballero? ¿Qien son esos Estudiantes? ¿Qien es aqella Señora? ¿Qien son esas damas? Ya le dan i se usa otro plural gienes, formado en es por la regla: i es propio, mas no tan usado, ni antiguo. (pág. 72)
Tambien se usa sin interrogazion indeterminadamente. Sea qien fuere: Sea qien qisiere: (pág. 72)
Venga qien viniere: Qien viniere, llame: Toge á qien tocare: Sean qien qisieren: Sea se qien se fuere: Sean-se qien se fueren. (pág. 72)
Rara vez se dirá de cosa; i aun entonzes será la tal cosa puesta como persona, como en este ejemplo: Estos Pronombres i Relativos son de qien ó gienes digo sus propiedades. (pág. 72)
De Cuyo se dijo ya entre los Posesivos, aunge se volvió á poner aqí por su interrogativo. Á Qien i á Cuyo no se les pone Artículo, sino raras vezes, en tal ocasion como en estos ejemplos: Escrito lo han; pero el qien no se dize: Alguno de ellos lo ha de pagar; pero el gien no sabemos hasta ver las castas: De alguno es; pero el cuyo no se sabe: El qien lo hizo me dezid, qe lo hecho ya lo veo. (pág. 73)
Oé pregunta neutralmente de cosa géquiera ó cualgiera, qe no sea hombre ni mujer; i ansí se haze neutro: ¿Qé lleva? ¿Qé traes? ¿Qé pides? ¿Qé manda? (pág. 73)
Mas añadiendo-le sustantivo, sirve para persona i cosa, macho y hembra en singular i plural: ¿Qé Dotor? ¿Qé libro es ese? ¿Qé donzella es? ¿Qé caballeros corren? (pág. 73)
Algunas interrogaziones hazen á dos sentidos, como esta: ¿Qé donzella es? Sinifica: ¿Cuál donzella es? preguntando. I dudando: ¡Qé donzella es! — ¡Es posible qe es donzella! admirando-se. En el primer sentido, de pura interrogazion, carga la fuerza de la interrogazion en el Qé; i en el segundo, de duda i admirazion, en el es. Junta-se mui ordinariamente con tal: ¿Qé tál vienes? ¿Qé tales quedan? ¿Qé táles son? Junto con otros adjetivos sin interrogazion dize admirazion conzediendo: ¡Oé gordo estás! (pág. 73)
¡Wé grande vienes! ¡ Qé sentado se está! ¡Qé gran hecho, si es zierto! ¡Qé vellaco muchacho! ¡Qé mal negocio tiene! (pág. 74)
Tambien con de encareze: ¡Qé de trabajos tiene! ¡Qé de males pasa! ¡Qé de mohinas me das! (pág. 74)
Enfaticamente con admirazion se dize: ¿Ué tal? i ¿Qé tales? encareziendo en bien ó en mal. Dize-se Qé algunas vezes hecha conjunzion causal, corta de porge. (pág. 74)
Cual es de todos jéneros en singular: ¿Cual caballo? ¿Cuál casa? ¿Cuál de lo que tengo? Es correlativo de Tal, i dizen igualdad i cosa cualqiera: Tal, cual es, ansí le qiero: Tal, cual fuere, ansí la tomaré: Tal cual es lo qe pretendo, lo deseo alcanzar. (pág. 74)
Dize-se con menosprecio: Es un tal por cual, una tal por cual. (pág. 74)
Relativos no determinados.
Qienquiera, qegiera, cualgiera: añadiendo á los tres dichos esta palabra qiera adverbial, qe pareze, i lo es, 3.a persona del presente subjuntivo del verbo giero, se hazen correlativos de sí mismos, para responder á cuando preguntan, sin determinar persona ni cosa zierta.V por eso qegiera pareze ser neutro: ¿Qien vendrá? Venga diengiera: ¿Con quen ireis? Con qiengiera: ¿Qé os dan? Qeqiera: ¿Con gé os contentais? Con qegiera: ¿Cuál tomais? Cualgiera. Tambien se dize indeterminadamente sin haber pregunta: Qienqiera qe mal hiziere, lo pagará. Á mí qequiera me basta. Cualgiera qe venga, te ayudará. (pág. 74)
Tambien se junta esta voz giera á las particulas ó adverbios si, cuando, adonde, do: Siqiera venga, sigiera no: Cuando giera qe venga. S RELATIVOS ZIERTOS I DETERMINADOS. (pág. 75)
El cual, La cual, Lo cual, etc. (pág. 75)
El qe, La ge, Lo ge, etc. (pág. 75)
El cual en todos sus jéneros i números, por virtud del Artículo que se le junta, refiere claramente cosa zierta i determinada, é inmediatamente agello qe pasó ántes, i qeda dicho i nombrado en la orazion ó razon qe se habla ó escrive, como en los ejemplos siguientes: Pedimos el prozeso, el cual estaba ya sacado; i hizimos nueva informazion, la cual valió mucho; porqe dijeron otros testigos mas anzianos, i de vista, los cuales eran mui calificados, 1 declararon cosas mui urjentes ge vieron, las cuales bastaron á declarar la verdad, i deshazer todo lo qe la otra parte tenia alegado, finjido ziega mente: lo cual resultó en su daño, i bien de nuestra justizia. (pág. 75)
Lo cual refiere junta y colectivamente muchas cosas dichas en larga relazion i discurso, i las abraza en uno con el Artículo lo en jénero neutro; lo cual enzierra en sí pluralidad, como en las Provisiones Reales i Sentenzias qe dizen, despues de referir muchas razones i largo prozeso: Visto lo cual, fallamos, etc. Despues qe uno ha contado muchas cosa dize: Todo lo cual se zifra, i enzierra en una palabra i breve razon, con que se entenderá. (pág. 76)
De todos estos Relativos hai muchos i claros ejemplos, qe por ser largos en palabras, no pongo mas: podán-se notar los qe se van ofreziendo en este Discurso i Arte. (pág. 76)
Solamente advertiré una cosa, i es qe este Relativo neutro tan elegante i claro lo cual ha caido en fastidio entre algunos zerzenadores de los vocablos, por preziar-se de mas cortesanos qe otros, lo cual, aunqe se les conzeda, les niego ser lejítimos Castellanos, ni propios hijos de Castilla; i en lugar de lo cual usan es tos Cultos lo ge, qe es de mui diferente sentido i propiedad. Lo cual refiere jeneralmente sin escluir nada de lo pasado: lo ge refiere con espezialidad, i limitadamente, lo que se sigue despues del: Lo ge hizieres tendré por bueno: Lo ge pides, es mucho. (pág. 76)
Alguna vez refiere alguna parte de lo pasado declarando la despues del, como: Habeis me contado lo ge vistes en el Perú, i en la Nueva España i en todas las Indias: lo cual es ansí verdad, porqe yo lo habia visto i notado ántes. Pero á lo ge dizes de Mejico, no lo vistes todo. Aqí se ve la distinzion de lo qe sinifican Lo cual i Lo ge; i se conozerá mas claro, cuando digamos de Qe i Lo ge en su lugar. (pág. 77)
Despues que ha dicho Don Quijote muchas cosas á su Escudero, ¿será buen Castellano por ventura dezir á lo que respondió Sancho? No lo será por zierto; ni bien dicho, sino á lo cual respondió Sancho; porqe en el sentido de aqel Autor refiere todo lo dicho, i nó parte: i en puro i buen Castellano á lo ge refiere parte con diferente sentido, es menester declarar-la tras él entresacando desta manera: A lo ge respondió Sancho, tuvo lo por dudoso; á lo ge no res pondió, creyó ser ansí. I no hablando desta manera, no es Castellano; i será afetazion i vizio, ó frase trahida de otras provinzias: como aqella qe trahe de Italia: Qebrar-se un hombre de hierro, no ge de vidrio. No ge puso en lugar de Cuanto mas contra toda razon i propiedad Castellana. (pág. 77)
Tal manera de hablar de Lo ge por Lo cual he visto en hombres criados fuera de Castilla en la Corona de Aragon, aunqe personas de buen injenio i Letras, como Zéspedes. He-lo notado porqe lo pide la ocasion i Gramatica qe escrivo. (pág. 77)
Qe es Relativo de todos jéneros i números, i el mas usado de todos, i refiere con eleganzia personas i cosas sin ninguna diferenzia; hora sean notorias, i ziertas, hora dudosas i nó determinadas. I va sin Artículos, cuando no es nezesario espezificar el jénero i la relazion ú demostrazion i fuerza del Artículo: No me des consejo qe no aprovecha: Agua qe pasó, molino no muele: No te encargues de ofizios qe no te tocan, ni hagas deudas qe no puedes pagar: Tu haras algo qe te pese: No digas nada qe ofenda: Ni quieras cosa qe no sea tuya: Bueno es el li bro qe emviaste: La carta qe escriviste, llego tarde: Los dineros qe trae, son pocos: Las deudas qe debo son muchas: Si esto qe ordenas se cumple, alcanzaré agello qe deseamos, ó lo qe deseamos. Por estos ejemplos se conozerá bien el uso del Relativo Qé, cuando no tiene Artículos: cuando los tiene, ya es mas claro. (pág. 78)
porqe distingue los jéneros i los números; i forma i compone el siguiente, si qeremos juzgar-le por distinto. (pág. 78)
El de, la qe, etc. (pág. 78)
Este Relativo el qe, los ge, la ge, las qe, lo ge. qe es mui frecuente, i se compone del Articulo, i Qe, refiere demostrativamente agello qe se sigue i declara en las razones siguientes: ó por mejor dezir, es Pronombre Demostrativo dello por causa del Artículo: Llevad el qe os agradare, ó los qe mas gerais: Discreta es la qe calla i obedeze, i nezias las qe responden i murmuran: Qiero lo qe vos gereis: Haré lo qe mi padre mandare. (pág. 78)
Tambien comienza la razon: El qe le topan, le prenda: La qe le hablan, lo diga: Lo qe se ha de hazer, haga-se luego. De manera qe con el Artículo tráe i muestra despues de sí lo ge refiere, aunqe alguna parte se ponga ántes. El qe hiziere mal, lo pagará: Pagara lo el qe hiziere mal: La qe se casa, obedezca al marido: Los qe leyeren esto, adviertan lo qe les digo: Las qe se afeitan, estan sucias i feas: Lo ge mas cuesta, mas se estima. Esto es, aunqe se trueqen las oraziones, i esté al prinzipio lo qe ha de estar despues; qe ya suzede algunas vezes convenir ansí, aunqe ménos: Pagara lo el qe mal hiziere: Mas se prezia lo qe mas cuesta: como está dicho arriba el Neutro lo ge muestra aqello qe se sigue, i declara en particular algo de lo qe se dijo ántes: De lo qe os ofrezzo, tomad lo qe os convenga. (pág. 79)
Demas de ser Relativo esta voz Oe sin Artículo ó con el, sin él es tambien Particula. Hai empero mucha dificultad en infinitas ocasiones en distinguir si es Relativo ó Partezilla, porqe haze á las dos manos, i sirve á muchos propósitos: i como los Castellanos no estudian su Lengua por Arte, i se entienden fázilmente, no reparan en lo que es, sino en hablar al uso; i mas de ordinario la tienen por Partezilla. Yo daré las señas mas claras qe hai para conozer-la, supuesto qe sirve de Relativo i de Partezilla, como en Hebreo aser se, i en Griego hoti, i en Latin quos. (pág. 79)
Relativo es siempre que prezede nombre ó cosa, á qien referir, conforme á lo dicho arriba. Es Partezilla, cuando se haze comparazion, i está como debe estar, entre el comparante i comparado: i corresponde allí á la conjunzion latina quam: El macho es mas fuerte qe la hembra. (pág. 80)
Es Particula puesta despues de otras partículas, no haziendo interrogazion, i si la hai, respondiendo á ella: Desde qe vino: Hasta qe vaya: En tanto qe viene: Mientras ge llega: Segun qe respondiere: Porqe no qiero: Aunqe no qiera. (pág. 80)
Solo qe se pone algunas vezes en lugar de porge. (pág. 80)
Es Partícula, cuando se pone despues del Verbo, i el verbo entonzes tiene por Acusativo ó transizion todo lo qe está despues de la parte Qe, sea una ó muchas oraziones y razones; i la (pág. 80)
Qe sirve como puente de pasar adelante la fuerza i sinificazion del Verbo, i mostrar lo qe él dize: como Dizen qe vino la flota, i qe trajo mucha plata. (pág. 81)
Algunos qitan la Qe en muchas ocasiones, ó cayendo ello ansí sin reparar, ó porqe se enfadan de ir á lo claro i llano, i qieren buscar sainete, i modo nuevo de hablar; pero sepan qe se engañan los qe ansí lo hazen de industria, i qe dejan la razon manca i confusa, i qe con todo se debe suplir i entender la Qe; i en esto de poder-se qitar i suplir-se se conozerá tambien qe es Partezilla. Pongo ejemplos sin ella: Huelgo-me de saber, están tódos buenos: No es bien, anden tantos vagamundos. Ahora repetidos llenos i corrientes con la Qe: Huelgome de saber qe están tódos buenos. Da esta Partezilla Qe tanta grazia i claridad á la orazion, de con ella corre descansada i redonda, i qeda el ánimo satisfecho i qieto. (pág. 81)
Tiene más: qe reduze las oraziones de infinitivo á los tiempos i modos finitos de indicativo i sujuntivo; i en esta Qe por ello tiene doblada claridad i fazilidad la Lengua Castellana, mas qe la Latina: Para acabar Vm. mas pronto, es menester ayudar-le: Para ge acabe Vm. mas presto, es menester qe le ayuden. Bien se pudiera reduzir á Relativo en las más ocasiones de es, ó pareze Particula, i aun en tódos supliendo algo; mas no vamos á suti lizar la Gramática qe habia de ser, sino á dezir con llaneza la qe es i se usa; porqe si qisiera gramaticar, diera razones con qe mostrara qe siempre (Qe) es Relativo; i por el contrario ótras qe es Partezilla. (pág. 81)
Finalmente la Qe es Relativo i es Particula, cuando lo pareze lo uno i lo otro: seria bueno qe cuando se ve claramente qe es Relativo, se escriviera con señal, como lo hazen los Griegos con su ho, ti, ó cuando es Particula, se la pusiese azento, como al quód latino: mas, sin nota, se coniorma con aser i se hebreo. Mesmo, a, o; os, as. (pág. 82)
§ Propio, a, o: os, as. (pág. 82)
Esta parte Mesmo, de forma adjetiva por tres jéneros i ambos números, se junta delante de los Artículos i de todos Nombres, Pronombres i Relativos adjetivada i compuesta añadida, i no se dize, nunca, ni es nada por sí sola. (pág. 82)
Añade-se para confirmar i mostrar mas espezialmente aqella persona ó cosa á qe se junta, i señalar ser ella mesma, i no ótra: El mesmo, los mesmos, la mesma, las mesmas, lo mesmo: yo mesmo, tú mesmo, agél mesmo: cl Rei mesmo, mi madre mesma, ésto mesmo. aquello mesmo. (pág. 82)
De la mesma confirmazion sirve tambien este Adjetivo Propio, por los tres números jéneros i El propio, los propios, la propia, lo propio, ella propia, ellos propios, el Rei propio, su casa propia, los negozios propios suyos deja, las manos propias ensuzia. (pág. 83)
Algunas vezes se suelen trocar, i poner ántes del sustantivo, pero con tal condizion, qe prezeda el Artículo ó los Pronombres cortados mi, tu, su: El mesmo i el propio libro: Mi mesma madre: Mi propio hermano: Tu mesmo padre: Su hija propia i sus propios hijos: Mis mesmas obras: El mesmo Rei: Las propias damas. (pág. 83)
Fuera desto este Nombre propio se tiene su uso de Adjetivo libre: Son propios hijos suyos: Son cosas propias suyas. (pág. 83)
A mesmo suelen algunos mudar la primera silaba me en mi, i dizen mismo, misma: i desta manera forma Superlativo el mismisimo, la mismisima, con forma latina. (pág. 83)
S Uno, un, unos: una, unas: uno, un. (pág. 83)
Zierto, s. zierta, s. zierto. (pág. 83)
Otro, s. otra, si otro. (pág. 83)
Marras. (pág. 83)
§ zierto. (pág. 83)
Uno por todos los números jéneros, i sinifica la unidad primera de los Nombres Numerales, i demas deso es mui usado por nombre indefinito haziendo demostrazion ó relazion de persona ó cosa, no determinada, sino vaga, lo contrario del Artículo qe denota cosa zierta. I puesto ántes del Sustantivo pierde la o: Un librò, un hombre, una mujer, unos hombres. Mas cuando se pone solo, se qeda entero: Dijo-lo uno qe lo sabia. (pág. 84)
Una pierde la a antes de vocal (a’): Un ora, Un arca. Mas ya entonzes es Sinalefa i Apóstrofe; i será bien poner-la señal, como en Italiano i Griego: Un' ora, Un' arca. Aierto sinifica cosa zierta como Adjetivo; i tambien se usa por Pronombre indefinito ó casi: Zierto hombre, zierta mujer, zierta persona, ziertas prendas cuando no qeremos nombrar la persona ó cosa, ó no importa, ó no sabemos el nombre. (pág. 84)
I juntan-se-le los dos, Uno i zierto con eleganzia: Un zierto Caballero, una zierta persona, un zierto negozio, unas ziertas Damas, unos ziertos paseantes. (pág. 84)
Otro se haze Pronombre en aqel comun dezir ó refran: Como dijo el otro, cuando alegamos algun dicho ó sentenzia ó refran sin Autor, i á otros propósitos: Porqe como dijo el otro, mas vale salto de mata, de ruego de buenos. (pág. 84)
El Neutro otro se halla sin Artículo: Bonito es qe no hará otro, por otra cosa. Esta voz marras se usa tambien pronominalmente con el mesmo modillo qe el otro, i aun la casan con el, i por eso la digo aqí: denota tiempo pasado, lugar i negozio ó tiempo i ocasion qe entre algunos pasó: Esto es como lo de marras: No sea lo de marras: Esta será la de marras: Bien os acordareis cuando marras: Le buscamos i estuvimos con él en la parte i dia de marras. (pág. 85)
Al, Adjetivo antiguo, Neutro, hecho Sustantivo sirve de Pronombre, lo mesmo qe Otro Neutro: No pudo al fazer — no pudo hazer otra cosa: Al, madrina, que esto ya me lo sabía. S Tanto, tan, tantos; tanta, tan, tantas; tanto, tan. (pág. 85)
§ Cuanto, cuan, cuantos; cuanta, cuan, cuantas; cuanto, cuan. (pág. 85)
Tamaño. (pág. 85)
§ Cuamaño, etc. (pág. 85)
Tanto i cuanto son correlativos, i se corresponden; i antes de otro Adjetivo suelen perder la o: Sea grande cuanto se qisiere, i cuan gran de mandare. (pág. 85)
Tan i cuan cortados sirven á todos jéneros i números: Sea tan pegeña, cuan pegeña qisiere: Sean tan chicos, cuan chicos fueren. Tamaño i cuamaño tambien se corresponden, compuestos de magno ó maño con tan i cuan. Todos estos son Relativos i de cuantidad, como otros lo son de sustanzia, i otros de calidad i azidente. (pág. 85)
S Alguno, algun, algunos; alguna, algunas; alguno, algun; algo. (pág. 86)
§ Ninguno, ningun, ningunos; ninguna, ningunas; ninguno, ningun; nada. (pág. 86)
Alguno i ninguno son contrarios, i siempre antes del Sustantivo pierden la o, i puestos despues ó solos, se dizen enteros: Algun dia nos veremos: No hai dia alguno: No hai ningun trigo: No hai trigo ninguno. (pág. 86)
Los neutros algo i nada son mui usados, i son Sustantivos sin Artículo, i con él. Algo tambien es masculino por la hazienda i haber. (pág. 86)
Nada por la terminazion vuelve á femenino sin mudar sinificazion: La nada hazer la en casa. (pág. 86)
Los otros neutro alguno, ninguno no se usan, porqe se dedan adjetivos, i no reziben Artieu lo: ni hai Nombre Sustantivo neutro, con qien los adjetivar: i ansí falta su uso. (pág. 86)
Porqe se han ofrezido tantos cortados, qiero añedir otros Adjetivos que pierdan la última vocal, de ordinario, ántes del Sustantivo, no siempre: i despues nunca. (pág. 87)
I son bueno, grande, primero, postrero, tercero, cualqiera, ciento. (pág. 87)
No perderán la última vocal, si se pone en medio otro Adjetivo, como diziendo: Fué con malo i dañado fin. (pág. 87)
§ Fulano, fulanos: fulana, fulanas. (pág. 87)
§ Zitano, s: zitana, s. (pág. 87)
§ Roviñano, s: roviñana, s. (pág. 87)
Estos pronombres Fulano i Zitano son mui usados i propios de la Lengua Castellana: en Latin no los hai: mas hai parte dellos en Griego i Hebreo. (pág. 87)
El terzero Rovinano no es tan frecuente: i menos lo es su plural: i múchos de poca edad no le han oido. Pertenezen solamente á personas, hombre i mujer, i haze se menzion por ellos de personas cuyos nombres no dezimos, aunge los sepamos, porqe no importa dezillos, ó porqe no se nos acuerdan, ó los qeremos encubrir, i los callamos de industria. Esto es cuando segunda vez referimos algun cuento ó caso qe nos contaron, i nos dijeron los nombres de las personas; ó nos hallamos en él i las conozimos, i lo contamos á otro, como diziendo: Yo dije al Juez qe Fulano i Zitano lo vieron. Da-se en esto á entender qe al Juez dije los nombres mesmos de las personas, aunqe no los repito. (pág. 87)
I aun se usa de diminutivos Fulanejo i Zitanejo, Fulanillo i Zitanillo. (pág. 88)
Aitano no se usa, sin qe prezeda Fulano, ni Roviñano sin los dos. (pág. 88)
Algunos, i nó pocos, dizen Zutano ménos propiamente. (pág. 88)
En Griego corresponde Deina á Fulano; i en Hebreo Peloni Almoni á Fulano i Zitano: i Peloni es harto parezido al Castellano (— Fulano). § Alguien, otre, nadie, nada. (pág. 88)
Este Pronombre Alguien es mui propio, i comun de dos, i refiere hombre ó mujer, sin señalar particular i determinada persona. Algunos le dejan por viejo ó vulgar, i usan en su lugar de Alguno, qe no le iguala en propiedad i sinificazion; porqe Alguien la tiene amplia, jeneral i comun á hombre i mujer, como digo: i alguno particular i restrinjida à uno varon. I ansí dezimos: ¿Qién está ahí? ¿Llama alguien?, si diga qien es. Yo soi Fulano: Vienes de tu parte, ó ¿envia-te alguien? No dirémos bien: ¿Llama alguno?, porqe nos podríamos engañar, si fuese hembra, en la concordanzia del jénero: i por eso es propio dezir ¿Llama alguien? ¿Está ahí alguien? Vaya alguien. Responda alguien. (pág. 88)
Mas en caso qe no puede ser otro, sino alguno de los hombres ó mozos qe esperamos ó están juntos, ó emviamos; diremos: alguno. Algunos para pulir-le á su parezer, le retraen el azento á la primera álguien, teniendo-le propio en la última: i ansí es mas valido entre jente grave qe no habla lo comun, i entre sus seguidores ó remedadores. (pág. 89)
Otre tambien es comun de dós, i refiere hombre ó mujer, sea el qe fuere, varon ó hembra. Ya le han dejado los mas Cortesanos por aldeano, aunqe su sinificazion es mui propia. (pág. 89)
Algunos, á lo viejo, dizen Otrie, ótros qe le qieren pulir dizen Otri, i aun ansí agrada mas, i no es mucho rezibido: No lo hará otre: No lo ha habido otre: No hallamos otre qe fuese allá. No hubo otri: Emviemos otri: No vino otri. Pareze haber nazido de Otro-otra en forma comun de dos; i ansí juntando-le con nadie se vuelve al oríjen, i se dize otro por hombre i mujer: No lo hará otro nadie: No lo hizo otro nadie sino María. (pág. 89)
Nadie es mas usado, i comun de dos, i niega persona, hombre ó mujer. Los qe reparan poco en menudenzias, dizen naide por figura metatesi ó trasposizion; i por ventura es mas propio, ó lo fué ántes. (pág. 89)
Nada niega cosa, i sirve de neutro qe su forma femenina, en la cual se adjetiva: Mucha nada, i Mucha nonada: con lo qe dél dije poco ántes repetido aqí, por Neutro de nadie. Algunos Nombres se nos han aqí ofrezido qe no son tenidos por Pronombres en otras Len guas; i no los he qerido dejar de notar por su particular uso, i ser mui nezesario saber-los. I porqe no qede nada desta materia, aunqe nó todos sean vocablos i modos de hablar escojidos, añado que la jente del vulgo dize un comose-llama, cuando no se acuerdan del nombre de la cosa, ó persona qe qieren nombrar. Los rústicos dizen el gillotro, ó gqillotre, un qillotre, i qillotrar, i llotrar, i qillotra, cortado al parezer de agel otro, duplicando la II, como se hazia en tiempo de nuestros agûelos siguiendo-se vocal: el agua, — ellagua. De donde resultó dezir alla por ala, ella por ela femenino de el, i agella de aquel, por agela. (pág. 90)
En la Corona de Aragon dizen el agel, un agel, por lo mesmo qe el como-se-llama ó qillotro, no tenido por grosero. (pág. 90)
Cosa presente la mostramos con estas vozes en todos jéneros i números hele, hela, helo, helos, helas: qe es lo mesmo qe Ve-le, ve-la, etc. Algunos se descuidan, i por el masculino he-le dizen he-lo, qizá por buen sonido; i por eso se pasan fázil-mente del masculino al neutro: He-lo, he-lo por do viene el Moro por la Calzada. (pág. 90)
I ansí qedará he-lo por comun, neutro i masculino, como en los demas adjetivos acabados. RELATIVOS DE DATIVO I ACUSATIVO EN SINGULAR I PLURAL. (pág. 91)
Sinqular: Le, la, lo: Me, te, se. (pág. 91)
Plural: Les, los, las: Vos, os, se. (pág. 91)
Para los últimos he dejado estos Artículos pospositivos, Relativos enclíticos ó afijos i asidos le, les, los, la, las, lo; porge hai múcho qe dezir dellos, i qe advertir el abuso ge tiene el vulgo en usar-los confusamente: los cuáles solamente sirven á Dative i Acusativo: i con ellos vuelvo á repetir los mesmos casos de los tres Pronombres primeros me, te, se, nos, vos, os, se, por ser conformes todos en uso i propiedad. Los cuáles, unos i otros, hazen tan cumplida i llena la orazion, i la dan tanta grazia por su elegante conecsion i traba zon ó ligadura, qe haze por esta causa la Lengua Castellana con el uso dellos conozida ventaja en claridad i eleganzia de hablar, ó esplicar i dar á entender lo qe qiere, no solamente á la Lengua Latina, qe es desatada i dura en su comparazion, sino á la misma Griega, ge fué i es la Reina de las Lenguas, i la mas cumplida i elegante de todas. Adelante, porqe aqí no nos detengamos, en lugar mas acomodado mostrarémos esto con ejemplos, haziendo cotejo i comparazion de frases en todas tres Lenguas. (pág. 91)
Digo pues de los Relativos le, la, lo qe el masculino le tiene dos plurales, les para da tivo sola-mente, i los para acusativo mas frecuente, (i algunas vezes para dativo). I le, les, los es masculino: la, las femenino: lo neutro: i refieren antezedente de terzera persona en su jénero i número, i ellos han de estar en dativo ó acusativo. I ansí mesmo lo estarán los Pronombres me, te, se, nos, vos, os, se. (pág. 92)
Es propiedad de todos estos Pronombres ser pospuestos ó pospositivos, de palabra ó de orazion, i haber de caer despues de otra palabra, prinzipal-mente del verbo, suspensos i arrimados á él como sílaba suya: i si la orazion se trueca, i se ponen antes del verbo, les ha de prezeder otra dizion ú orazion, i se han de arrimar á ella, i caer despues de otra parte por fuerza: de manera qe ellos nunca comenzarán la razon, ni estarán al prinzipio: por lo cual los llamo encliticos, qe qiere dezir inclinados ó arrimados i suspensos; como se llaman en Griego i Latin las diziones qe ansí se arriman al fin de otras. I pospositivos porqe se posponen á semejanza de otros qe tienen los Griegos, semejantes á éstos en ser Relativos; aunge no se inclinan allá los tales, i los llaman Artículos pospositivos. (pág. 92)
Afijos se pueden llamar, qe es asidos ó fija dos, como en Hebreo unas sílabas qe tienen fijadas al fin de Nombres i Verbos i Partícu. las, qe llaman Pronombres Afijos, con qien tie nen todos estos nuestros mucha semejanza en juntar-se i aunarse con la prezedente: aunge los Hebreos no se usan de por sí, ni son nada despegados. (pág. 93)
Pongo ejemplar con Verbos: Vamos-le á buscar: Diras-le qe venga: Mostraré-les sus delitos: Hare-les entender, i Hare-los entender: Hare-la venir: Daré-les mis libros: Dare-los de co mer: Trata la bien: Esconde-las: Pagara-lo: Perdone-me: Mande nos, i Vamo-nos. (pág. 93)
Cuando crezen con ellos las personas á mas de tres sílabas, hazen dos azentos, uno en el suyo natural, i ótro en el enclítico mas levantado como final: Ibamosté á buscar: Fuiste 6́s. (pág. 93)
andábamonós, paseábamonós. (Ya qeda dicho cómo las primeras personas plurales pierden la s última, juntandoseles el pronombre nos. Con se no se haze mas de un azento, el del verbo: Acabáronse, acabóse. (pág. 94)
Este es el uso despues de los Verbos. Mas porqe las razones se varian de muchas maneras, i se alteran de aqel lugar los Relativos i Pronombres i se ponen antes del Verbo, pero despues de otra dizion, ú orazion, pondré ejemplos dello: (pág. 94)
Bien le puedes enviar: Apenas les hizo cargo, ó los hizo el cargo, cuando los convenzió: Si la picas, dará cozes: No las apresures: Nadie lo sufrirá: Dios me perdone. (pág. 94)
Dado qe hai esta alterazion, i aun mas varia, no es tan libre, qe se pueda hazer en todas ocasiones con un mesmo sentido i propiedad: i lo qe de una manera está bien dicho, no lo estará siempre de ótra con las mesmas palabras trocadas: Bien le puedes emviar: Bien puedes emviar-le: No la fatigues: No me lo digas, se dize propiamente: empero Bien puedes le emviar: No fatigues-las: No me digas lo: No digas-me-lo, no se puede dezir. (pág. 94)
Como ni tampoco lo qe dizen algúnos inadvertidos ó nó Castellanos, comenzando por estos enclíticos la razon: ¿Te vas?—Me voi: Se va, qe es intolerable: sino como es el uso pro pio; ¿Vas-te? — Voi-me: Va-se; Van-se. Qede esto advertido para todos. (pág. 94)
Cuando se espresa el Nominativo, ó se pone otra partícula ántes, qe adorne i modifiqe al Verbo, ó le niegue, ó le afirme; entonzes los Pronombres se pondrán con él, ó con la partícula, i á vezes los Relativos: Yo me canso: Tú te ries: Juan se fué i Fue-se Juan: ¿Cuando me verás? No me voi: Si te fueres: Mas qe se vaya: Mas que se vuelva: No le creo: ¿No los veis? ¿Donde las hallare? (pág. 95)
En la demas variedad no se puede limitar regla, so pena de hazer aqí un grande comentario de la Lengua: i la Arte no la puede abrazar toda, ni todas sus frases, mas del fundamento i niervo de la Gramática. (pág. 95)
Con mucha eleganzia i propiedad se juntan dós destos, inclinados uno sobre otro, cayendo primero los Pronombres me, te, se, nos, vos, os, se; i en segundo lugar i postreros los le, la, lo, les, los, las. I creo qe es porqe estos Pronombres se aplican á los Verbos como ministros i Partezillas suyas, qe los ayudan á sinificar con reziprocazion sobre la persona, i hazen entera i redonda la razon: Eché-me-le á pechos: Pu-se-me-lá enzima: Comi-me lo todo: Calzé-me-los: Vesti me-los: Llevamo-nosle: Pusimo-nos la: Tomaron-nos-lo: Echamonos-los á cuestas: Aplicamo-nos-las: Pidió-te-le: (pág. 95)
Tomó-te-la: Hurtó-te-la: Llevo-te-los: Contóte-las: Sacó-os-le: Comistes-os-los: Llevastes. os-las: Cargastes-os-lo. En estos ejemplos los postreros son Acusativos. (pág. 96)
El Relativo les, por lo ge tiene de Dativo, no cae bien sobre me, te, se, nos, os: i todos caen bien sobre se: Cayo-se-me el sombrero: Cayeron-se-me las alas: Perdio-se-nos el dinero: Perdieron-se-nos los memoriales: Ol. vidó-se-te la lizion: Olvidaron-se-te las cartas: Cansó-se-os el caballo: Cansaron-se os las piernas: Volvio-se-le el suzio del perro: Volviéronse-le atrás: Gustó-se-les la paloma: Qebraron se-le los tiros: Acabó-se-la á Maria la pacienzia: Acabó-se-las la leche. En estos ejemplos los postreros son Dativos, i el se revuelve so. bre el Nominativo del Verbo, i le haze pasivo ó casi pasivo, ó neutro, i no transitivo, aunqe él sea activo transitivo de su natural sinificado. Estos femeninos i sus semejantes Acabó-sela (á Maria) la pazienzia: Acabó se-las la leche, qizá por eufonia, contra el jénero, se usan dezir: Acabo-se-le la paciencia à Maria ó Juan, haziendo á le i les comunes á macho i hembra: mas en cuanto al singular le no se debe aprobar en hembra, i les raras vezes; i es creible qe mudó á esta mudanza, ó el concurss de los Artículos inmediatos siguientes, en todos semejantes, con las mesmas letras i voz, la, la, las, las, para mudar las anteriores la, las, en le, les; como volverémos á dezir mas abajo mas de propósito. (pág. 96)
Con todo lo dicho, se puede dudar, per la variedad de sentido qe se ofrezen, de cuál de los dos casos serán estos Pronombres i Relativos, cuando están juntos, i cuando están solos; i si cuando están juntos, serán entrambos de un mesmo caso, ó el uno Dativo, i el otro Acusativo: porqe en muchas ocasiones es mui dificultoso conozer-los i distinguir-los, por no tener distintas terminaziones, i no tener el Dativo sus preposiciones, con qe conoze, contra la regla del Dativo, qe siempre ha de tener preposizion, fuera desta eszezion, si no es la A qe la tiene algunas vezes; i tambien es comun para Acusativo: con qe no salimos de la duda; i pareze todo una mesma cosa con ella. I ziertamente qe con esta conformidad qe pudieran en castellano pasar por un solo caso estos dos sin inconveniente ninguno, hora Dativo, hora Acusativo, como le qisiéremos llamar, dando-les los usos de entrambos. (pág. 97)
Mas ya qe nos conformamos con la Lengua Latina i Griega por el uso qe tenemos de seis casos en el hablar, aunqe no los tengamos distintos en terminaziones, daré las señas siguientes para distinguir estos dos. Lo primero, se conozerán en la sinificazion del Verbo, i de la intenzion i proposito de la razon: como diziendo: Echó-se- le á perder; si lè refiere la cosa echada á perder, está en Acusativo; como Pedro prestó á Juan un libro, i Juan se le echó á perder, se refiere á Pedro en Dativo. Si le refiere al dueño de la cosa, el le estará en Dativo de la persona dañada en el menoscabo del libro. (pág. 97)
Verémos claro ser Dativo añidiendo mas demostrazion: Preo-se-le á él el vino: Corrompió se-le á él la sangre. (pág. 98)
Otra señal será de ser Dativo, i el Verbo tiene el otro ú otra parte por Acusativo si no quisiéremos dezir en tales ocasiones ambiguas qe usamos dos Acusativos de diferentes cosas con un Verbo, como en Griego, qe tampoco no tiene ningun incomveniente, como en este: Pidió-te los dineros, pareze qe té i dineros son entrámbos Acusativos, i se pueden ansí tener. Mas té inclina á ser Dativo, porqe añidiendo mas declarazion, se descubre: Pido-te á tí los dineros. Aunqe á tí tambien afirma Acusativo: Mató-le á él: Sanó-te á tí. (pág. 98)
Cuando están juntos Pronombre i Relativo, el Pronombre será Dativo, y el Relativo Acusativo: Tomó-me-le: Llevé-me la: Hurtáronnos-los. Conóze-se añidiendo la señal Dativo: (pág. 98)
Tomó-me-la á mi: Tomó-os-la á vosotros: Tomóse-la á ellos. I porqe le, la, los están en acu sativo, se ve tambien qe los prezedentes son dativos. (pág. 98)
Cuando está solo el uno con verbos de dar, aplicar ó atribuir algo al sinificado por el tal Pronombre ó Relativo, estará en Dativo; i aqel algo ha de estar en Acusativo, aunqe sea orazion entera: Dói-te el libro que mas estimo. Con verbos de otra sinificazion será Acusa tivo, aunqe se añada la preposizion, porqe tambien es demostrazion de Acusativo: Amo-te á ti: Llámo-los á ellos. (pág. 99)
La preposizion nunca se junta con me, te, se; i habiéndo se le de juntar, los convierte en mí, tí, si: Hirieron-me á mi; Descalabró-te á tí; Mató-se á sí; porqe no pareze razon dezir qe de Acusativo se muda en Dativo, por la esplicazion ó preposizion qe le juntamos. (pág. 99)
Qien se hallare atajado i confuso en estas distinziones, zierre-se de campiña, i como entienda la sentenzia, eche todo esto á frasis particular castellana (=idiotismo); qe ansí lo haze el vulgo, sin esaminar nada; porqe, como digo, su diferenzia se viene á reduzir á la sinificazion del Verbo. I mas qe el Dativo no puede venir del todo solo, porqe ha de haber Acusativo de la cosa qe se le aplica; hora sea Relativo, Nombre ú Orazion: Como-me el pan; Dióle pena; Descubro-le los pensamientos ge tiene i suele tener. (pág. 99)
El Dativo espresa su declarazion, unas vezes inmediata, ótras ántes, ótras apartada con otra parte ó partes en medio: Vendió-me á mí mil mentiras; A tí te dió papilla; Vendió-los el caballo á ellos; Á mí, ¿qé me puede dar? Muchas vezes en lugar del Acusativo se pone Jenitivo por frásis particular española: Daré-le de palos; Da-me del pan; Di-la de comer; Dalas de vestir; Da-nos de lo ge tiene. (pág. 100)
En muchas ocasiones no se puede añidir la preposizion, señal de Dativo, porqe se mudara el sentido: Comi-me el pan; Bebiste-te el vino; Comimo-nos la carne; Comieron-se la fruta; Entiende-se toda la cosa. (pág. 100)
Con dificultad aqí i en semejantes maneras de hablar se pueda esplicar la grazia i propiedad destos Pronombres. Acusativos no pueden ser: Nominativos tampoco, aunqe lo parezca, porqe se nunca lo fué, ni lo serán los demas: i ansí habrán de ser Dativos qe revuelven sobre el Nominativo i persona ajente, i hazen mas demostrazion, i se las pueden i suelen espresar los Nominativos, como ya qeda tocado: (pág. 100)
Comi-me yo el pan; El pan yo me lo comi; Bebiste-te el vino; bebiste-te tú el vino; tú te bebiste el vino; i ansí en los demas. (pág. 100)
I viene aqí bien esta regla: qe serán Dativos, si refieren el Nominativo del Verbo con qien están: y si refieren otra cosa, serán Acusativos. (pág. 100)
Por otra parte podiamos dezir qe se ponen como añedidos para mas grazia i espresion: como. aqel Pronombre mesmo i el Dativo propio, afirmando mas la persona ó Nominativo. I aun estos juntamente se les llegan con mucha propiedad: Yo mesmo me comí el pan; Tú propio te bebiste el vino. (pág. 101)
Cuando sè cae ántes de los demas tienen también otra grazia i propiedad mui elegante casi inexplicable: juntan-se á las terzeras personas de los verbos, i haze una como neutralidad, qe ni es activa, ni verdadera pasiva, cuando se calla ó se qiere encubrir la persona ajente, é inclina algo á pasiva. I casi lo mesmo tienen los otros Pronombres analíticos me, te. Mas, desto diremos lo qe convenga, en su lugar, cuando tratemos de los Verbos, en qe se ha de volver á tocar i tratar esta materia nezesariamente. Ansí qe sé tiene conexion con el verbo i haze liga i compañia con él, i lo podemos considerar por parte suya inseparable, ó partezilla de adorno qe le espresa, mas no ostante qe esté apartado, como lo está muchas vezes con otra parte en medio, ó antepuesto, i qe la consideremos por Dativo ó Acusativo: Va-se por el hondon; Cayo-se de su estado; Igualó-se con él; Engaño-se; Perdio-se la hazienda; Por la calle se anda; A casa se volvio; pareze de en estas oraziones i otras infinitas semejantes es Acusativo, porqe otro caso no puede ser. I siguiendo-se-le estos tres Pronombres i Relativos, pueden estar ellos en Dativo, i sé en Acusativo: Perdio-se-me el libro; Cayo-se-te la casa; Fue-se nos la moza; Despidio-se-nos el criado; A Juan se le murió el padre; Mojó-seles la ropa á todos; Caló-se-las la camisa á todas; Anochezió-les á ellos i á ellas; A los soldados se les mojó la pólvora; ¿Qé se te da?; Mucho se me da; No se nos da un comino. (pág. 101)
Tambien suzede lo contrario: qe los Relativos son Acusativos, i sé Dativo, como se dijo poco ántes, de los Pronombres me, te, se, si lo pide ansí el Verbo ú sentido de la razon: Tú se le tomaste; El se lo llevó; Quebró-se-las; Derribó-se-las. Basta por ahora, i volvamos á declarar mas el jénero i uso ó abuso de los Relativos le, les, los. (pág. 102)
Está dicho, i es ansí, qe le, les, los son masculinos; la, las femeninos; lo neutro. Mas el vulgo, no entendiendo lo qe importa la firme lei i conformidad de hablar, porge se entienden todos en su lengua fazil-mente, haze comunes de dos á le i les; i á lo masculino tro cándo-le por le i por él, como nadie le ha puesto regla, ni dado arte; i no usar los debidamente trae no poco confusion i dificultad para dar clara regla dello: á lo menos tan breve como yo quisiera. La prinzipal, mejor i mas zierta es qe se guarde la concordanzia del jénero de cada uno; i le, les sean, como son, siempre masculinos; i lo neutro, sin trocar-lo por masculino: Echó-se-le la culpa à Juan; Olvidó-se-les la lizion á los muchachos; A María no se la acordó de volver; A las mozas se las perdieron las tocas; Dijo-se-lo todo lo qe sabia. Otra regla á qe nos da causa la confusion, sea si al vulgo se le ha de conzeder algo, qe le i les pueden solamente ser comunes en Dativo, acompañados con el Pronombre se prezediendo inmediato ántes, i no de otra manera. I esto pocas vezes; i en caso qe lo pida el buen sentido de les, dicho se está qe no sirve á otro caso: No se la acuerda á Maria lo que la dijo, ó no se la acuerda; Olvidó-se-les á las mujeres el sermon. (pág. 102)
Lo refiere propiamente aziones, i lo sinificado por Verbos y Nombres Adjetivos y de calidad: El Rei manda hazer junta, i bien lo puede mandar; Gonzalo Fernandez fué gran Capitán: fué-lo sin duda qien tal nombre alcanzó; Platon fué muy sabio, i lo pudo ser, pues oyó à Sócrates; El Tostado supo Teolojia, i Derechos i las otras Artes i Gienzias: creo qe lo supo todo gien tan bien i tanto escrivió. Algunas vezes el verbo en relaziones masculinas pone lo por le: Conió al muchacho i dió lo una vuelta de azotes; Soltó-se-le el macho, i cogió-lo una legua de allí. Lo propio es Cojió-le, i dió-le una vuelta de azotes, i cargó-le de palos. Tambien es propio dezir: Di-le el vino i bebio-lo todo; Cojió el dinero: jugo-lo. I es ansí mas usado en cosas inanimadas, qe ni son macho ni hembra por la colezion i multiplizidad qe en uno contienen. El lejítimo jénero era Di-le el vino, i bebio-le todo; Cobró el dinero, i jugó-le, i ansí se dirá bien, aunqe no es tan válido. (pág. 103)
Pero diziendo: Di-le el jarro, i bebio-le todo: Tomó el bolson, i jugó-le todo, es fuerza dezir le i no lô. (pág. 104)
Demas desto en distribuzion de cosas, antepuesto como Artículo demostrativo suelen poner lo por êl: Del pescado lo zezial es mas sano; lo bacallon es mas duro. El ganado vino gordo de Estremadura lo ovejuno, i lo de zerda mas, lo vacuno menos. El barro es natural para beber agua: lo de Salamanca es sabroso; lo de Estremadura se rezuma mucho; lo colorado de Portugal es más oloroso; lo de Talavera para blanco i banado. Del trigo lo de la Armuña, lo candeal, lo rubion i lo trechel. Calzado lo de cordoban es blando i durable, lo de vaca es para el campo, lo de carnero es flojo, lo colorado es alegre, lo negro triste. El paño negro lo de Segovia, lo pardo de Cuenca. En estas materias i las seme jantes son mui usadas estas locuziones. I creo qe se haze esta mudanza de artículo por la co- lezion qe sinifica con lo i hai en tales cosas. El conzierto lejítimo es, del pescado: el zezial es mas sano, el bacallon es mas duro. El ganado vino gordo de Estremadura, el ovejuno i el de zerda mas, el vacuno menos. El barro es natural para beber agua, el tosco de Salamanca es sabroso, el de Estremadura se rezuma mucho, el colorado de Portugal es mas oloroso, el de Talavera para blanco i bañado. Del trigo, el de la Armuña, el candeal, el rubion, el trechel. Calzado el de cordoban, el de vaca, el de carnero, el colorado, el negro. El paño, el negro, el pardo, el azul, el verde, el colorado. (pág. 104)
Concluyo con dezir qe fázilmente nos pasamos del masculino le al neutro lo: la causa es tener á lo tambien por masculino conforme con el plural los; i de ser-lo es indizio la terminazion del Adjetivo en ô qe siempre es comun á masculino i neutro; i'hallar-se en algun uso, como se ha mostrado, i se ve en estos Demostrativos: He-le ó he-lo, he-los, he-la, helas, he-lo. (pág. 105)
Mas para mayor diferenzia entre femenino i neutro, i para huir eqivocazion i de sonido basto i cacófono, concurriendo juntos lo, lo, uno Dativo i otro Acusativo, como A Pedro dio-lo lo bueno, i á mí lo malo, se trocó el Masculino en le. A Pedro dio-le lo bueno, i á mi lo malo: i deste se formó les en plural, aunge habia los, por la analojia del singular. Esta mesma considerazion hubo en los Pronombres este, esta, esto; ese, esa, eso, para dejar el masculino en ê, no se confundiese con el Neutro, siendo ántes en o. (pág. 105)
Qe por descuido hayan hecho comun á macho i hembra á le, les ya dije qe no es bien; i por lo ménos le en singular no lo debe ser. Estos ejemplos siempre guardan su jénero, le macho, là hembra en Dativo: Di-le la mano; Eché-le la manc, Até-les las manos; Até-las las manos; Trabé-los los pies ó travé-les los pies. Por eufonia Trave-las los pies. I al mesmo tono otros muchos, qe no se hazen nunca comunes. Los dichos Relativos le, los, la, las, lo tienen esta ezezion con el verbo Haber; qe sirven por nominativo respondiendo á pregunta con sí ó no: ¿Hai un Terenzio? No le hai. ¿Hai unos Augustinos? Si los hai. ¿Hai una Biblia? No la hai: hubo-la, i vendio-se. ¿Hai unas partes? Habia-las, mas ya no las hay ¿Habrá algo que comer? Ahora no lo hai, mas presto si lo habrá. Saco-se que son Nominativos, porqe son supuestos del Verbo. (pág. 106)
Del positivo.
Positivo es el nombre Adjetivo qe senzillamente dize calidad ó propiedad alguna, como bueno, malo, rico. I aunge no constituye espezie particular, le ponemos en cuenta por los qe se forman dél, i la hazen. (pág. 107)
Llama-se ansí Positivo, porqe se pone ó propone por raiz, i primero para formar los qe salen dél: Superlativos, Aumentativos, Diminutivos, i en Latin i Griego Comparativos. (pág. 107)
Del comparativo.
Comparativo es el qe sinifica mas ó ménos ó sea ménos: esto es, qe haga ventaja á otra cosa menor, ó no alcanze ni iguale á otra cosa qe sea mayor. (pág. 107)
En Castellano no hai Comparativos, i suplense con estos Nombres mas i ménos. (pág. 107)
Del Latin parece que tenemos estos seis, contrarios entre sí, mayor, menor; mejor, peor; mas, ménos; i son comunes á todos tres juntos: i los cuatro primeros tienen plural mayores, menores, mejores, peores. Los dos mas, ménos son invariables, i sirven á singular i plural: i suplen i hazen por zircun loquio las Comparaziones ó Comparativos Castellanos, ó por mejor dezir denotan la comparazion, como: Mas docto, ménos docto, mas valiente, ménos valiente. (pág. 107)
Al Comparativo le ha de corresponder por fuerza esta particula qe, i á vezes de con el nombre comparado; digo con aqel con qien se haze la comparazion: Fernando es mas valiente qe Sancho; Mayor i mejor es el caballo qe la mula; Menor i peor es el potro qe la yegua; Mas he andado de una legua en menos de una hora; Han pasado mas de dos años; Menos vale de un ducado. (pág. 108)
Suele-se hazer comparazion entre calidades de un sujeto; qe es de epítetos con epítetos, ó adjetivos con adjetivos, qe convienen ú desconvienen en una persona ó cosa: El Maestro es mas sabio qe claro. (pág. 108)
Tambien se juntan mas i ménos con sustantivos: Juan es mas hombre qe Pedro; Alonso es menos persona qe Diego; Estévan es menos cantor ge poeta. (pág. 108)
Tambien á mas i ménos en una mesma cosa comparada en sí le corresponde de ó ge sin mudar sentido, ó con poca ó ninguna diferencia: Mas esperé de una semana — Mas esperé qe una semana; Ménos pasó de un dia — Ménos paso qe un dia; El mayor de todos — El mayor qe todos; Ménos hase de axumbre — Mé nos haze qe azumbre; Mas cabe de arroba = No cabe mas qe arroba. (pág. 108)
Del superlativo.
Superlativo es el qe significa mui grande i aumentada la calidad i cosa sin comparazion con otros. I formase del Positivo mudando la ô i la é en isimo: i á los en l i z i las demas consonantes añadiendo-las ísimo: Bueno bonísimo; Rico rigísimo; Triste tristísimo; Util utilísimo; Capaz capazísimo; Ruin ruinísimo; Mudable mudabilísimo. (pág. 109)
Algunos destos en ble toman i ántes de la I, ó retienen la del Latin: Afable afablísimo ó afabilísimo. Esto último se dize estudiantado. Esta forma de superlativos es latina, i no española, i en pocos usada. I no se deben escrivir en Romanze con ss doblada, porge nunca doblamos letra (como dije en su lugar). La mas usada i propia superlazion Castellana, ó engrandezimiento i grado superlativo se haze con la partezilla mui que sinifica grandemente, i es lo mismo qe mucho, i pareze estado dél, i que los dos nazieron del Latino MVLTo: i aun mucho se pone algunas vezes por mui, como Es mucho bueno; Es mucho antiguo; por Es mui bueno; Es mui antiguo. (pág. 109)
Junta-se mui con todos los Adjetivos ge pueden rezibir su aumento: como Mui bueno. Tambien se dize con reduplicazion: Es mui mucho bueno. (pág. 110)
Junta-se ansimismo con sustantivos engrandeziendo en ellos calidad: Ramiro es mui hombre, es mucho hombre; es mui soldado, es mui letrado; Luzia es mucho mujer, ó es mucha mujer; Es mucha moza; Es mucha gala; Es mucha casa; Poca plaza, ó Es mui poco hombre, mui poca mujer. (pág. 110)
Este Nombre Sustantivo bien, i este Adjetivo harto, hechos adverbios, dan aumento tambien i diminuzion conforme en los qe cargan i son mui usados: Bien rico, bien pobre, bien malo. Harto bueno, harto malo. Este Adjetivo grande, acortado gran, de suyo tiene aumentar: Es gran soldado; Es gran Capitan. (pág. 110)
Antepuesto se corta mas de ordinario, i pospuesto se dize entero: Es gran hombre, gran cosa; Es gran vino (de bueno); Es hombre grande; Es libro grande. (pág. 110)
Primero i Postrero dize el Antonio qe son Superlativos solos en Castellano: cada uno vea con cuánta razon. (pág. 110)
Del partizipio.
El Partizipio es nombre adjetivo qe sale del Verbo i sinifica con tiempo en Latin i Griego: i porqe tiene parte del Verbo (qe es tiempo) i del Nombre (jénero i declinazion i lo demas) se llama Partizipio. (pág. 111)
En Castellano le darémos este nombre, aunqe tiene acá diferente razon. I no le hai de pretérito ni futuro, sino solo de presente, acabado en ante en l.a conjugazion, i en ente en la 2.a i 3.a I este tál es tomado del Latin, á lo qe pareze; i son pocos los qe se usan de ordinario. Los poetas los usan mas, como amante, mendigante, partizipante, penante, mediante, estudiante i habitante, bastante, jubilante; corriente, moliente, sufiziente, oriente, presente. Estos i los semejantes conozemos por Partizipios los qe los conozemos en Latin. Los romanzistas no los conozen por tales; i ansí pudieran pasar por simples Adjetivos, i algunos por Sustantivos, porqe en Femenino no tienen uso: como valiente, sufiziente, arrogante, cascante, presente, ausente, tratante, escriviente; prinzipalmente aqellos cuyos verbos no se usan en Castellano. (pág. 111)
Escriviente se puede tener por Sustantivo, si qeremos; i aun un valiente, un arrogante. (pág. 111)
De los acabados en E ya está dicho que sirven á todos jéneros, i ansí tambien estos Partizipios. Finalmente, en Castellano no hai Partizipios naturales: pero suplimos-los con los Artículos, i con el Relativo Qe, qe es comun de todos jéneros i números i con las personas de los verbos, prinzipalmente las terzeras, por todos los tiempos indicativos i subjuntivos: i á estos tales zircunloqios podemos llamar Partizipios Castellanos, hechos por zircunloqio i rodeo: El ge ama... amaba... amó... ha amado... hubo amado... habia amado... habia de haber amado. El ge amará... ha de amar... habia de amar... habrá de haber amado. En su juntivo: El ge ame... amara... amaria i amase... haya amado... hubiera i hubiese amado... amare... hubiese amado, etc. (pág. 112)
Los Partizipios ó jerundios en ando, endo de los Verbos, como amando, leyendo, suplen tambien los Partizipios sin determinar tiempo zierto: Hallé al Maestro andando i riendo: = Inveni Magistrum ambulantem et legentem. Fuese riendo. (pág. 112)
El Partizipio de futuro latino se suple desta manera: El ge ha de amar. I el de pretérito usado en verbos deponentes Latinos, i er odos los Griegos, ansí: El qe amo; El que hubo amado. (pág. 112)
I en pasiva El ge es era ó fué amado; El ge ha sido amado. (pág. 113)
Del aumentativo.
La Lengua Española tiene de propiedad suya Nombres Aumentativos qe sinifican cosa grande i de bulto i proporzion mucho mayor que la ordinaria: los cuales en Latin no conozemos, i son los qe en zierta manera pudiéramos contraponer á los Superlativos latinos. Estos en el lenguaje comun y familiar y el cómico son mui mas usados qe en los libros, i forman-se tanto de sustantivos como de adjetivos, mudando la última del positivo ó primero en varias formas i terminaziones qe casi aun no las tienen limitadas, de las cuales estas son las mas ordinarias: on, ote, azo, aton, eton, acho, ato, arron. (pág. 113)
I mui frecuentemente ponen unas sobre otras, dos i tres, segun la voluntad i encarezimiento, como se verá en los ejemplos. (pág. 113)
Los femeninos acaban en â terminal propia de su jénero, añidiendola ó trocando en ella la vocal del masculino. (pág. 113)
Por la mayor parte se usan con zierto jénero de poco amor i desprezio i baldon, prinzipalmente los de on, ote: Grande, grandon, grandazo, grandote, grandonazo, grandonatazo; Ve llaco, vellacon, vellacazo, vellacote, vellaconazo; Borracho, borrachon, borrachonazo, borrrachote, borrachazo, borrachonote. (pág. 113)
No todos tienen uso de tomar todas las formas propuestas, sino unos unas, i otros otras. Bobo, bobon, bobote, bobazo, bobonote, bobarron, bobarronazo, bobarronote; Mozo, mozon, mozote, mozonazo, mozonote, mozarron, mozeton, mozetonazo, mozato, mozaton, mozatonazo; Bravo, bravato (éste se usa en encarezimiento de estima; i otros algunos á vezes segun el propósito); Niño, niñon, niñazo, niñonazo, niñato, niñanco, niñazo, niñaton, niña tonazo, niñote; Libro, libron, librazo, libracho, etc.; Hombre, hombron, hombracho, hombrachon, hombrachonazo, hombrote, hombreton; Pedro, Pedron, Pedrazo, Pedrote, Pedronazo; Chico, chicote; Mujer, mujerona, mujeraza, mujeronaza, mujerota, mujerona, mujeretona; Moza, mozona, mozota, mozaza, mozetona, mozetonaza; Chica, chicota; Casa, casota, casaza, casaron; María, Mariota, Maricota, Mariona. De macho, machona, machota, hembra. (pág. 114)
Los Adjetivos en oso i udo tambien sinifican aumento i copia: buboso, mocoso, baboso, estroso, bravoso, zenagoso. (Verdoso no aum enta, ántes sinifica cosa qe tiene algo verde, i no es del todo verde. Malato sinifica tambien el qe está algo malo, i no del todo enfermo). Barbudo, peludo, sesudo, lanudo, velloso, velludo. Tambien hai Nombres qe se forman á imitazion de Aumentativos: Famfarron, mazacote, bujarron, farachon, chichon, jijon, chicharron, canjilon, almadrote, guillote; i de mas de su aumento toman las formas aumentativas: Canjilonazo, famfarronazo. (pág. 114)
Algunos Aumentativos hai qe sinifican dos cosas: Zapatazo — el gran zapato, i el golpazo dado con el zapato; Pescozon — el gran pescuezo, i el golpe rezio dado en el pescuezo. Lo mismo sinifica pescozuda. (pág. 115)
Muchos femeninos derivados, acabados en ada, tienen esta manera de sinificar: Azadonada, manotada, patada, carretada, lanzada, bofetada. (pág. 115)
Tambien copia i multitud: Vacada, boyada, porcada, borricada, muchachada, mujerada, frailada, estudiantada, bofada (de bofes, como en el refran: «Bofes en casa, bofes en la asada; ¡cuerpo de tal con tanta bofada!»), carrillada, cabezada, perrada, porrada, cuharada. Algunos destos tambien sinifican dos cosas: Estudiantada — la copia de estudiantes, i la aczion propia de estudiante; como patochada — bobería i nezedad ó bellaquería. (pág. 115)
De las dichas formas se puede colejir la mucha variedad i libertad qe tiene la Lengua Castellana en formar Aumentativos; los cuales, aunqe varien alguna letra, por lo dicho se podrán conozer. (pág. 115)
Si algunas otras formas se ofrezieren (qe no dudo qe cada dia las inventen los hombres), como bobalicon, bobanco, bobancon, bobaleison, bobalias; mozachon, mozachote, mozanco, mozancon, mozancho, mozarancon; Niñanco, niñancon. (pág. 116)
De los diminutivos.
No ménos qe en Aumentativos es fecunda i abundante la Lengua Castellana en Diminutivos ó Disminuidos; ántes tiene gran copia i varias formas dellos, i con diferentes modos en el sinificar. Las mas ordinarias son estas: ito, ico, illo, zillo, ejo, ete, uelo, ino, ajo, arro. Los femeninos mudan en a la última vocal del masculino. (pág. 116)
Los en ito sinifican con amor i bien gerer. Los en izo no con tanta afizion. (pág. 116)
Los en uelo con desprezio. (pág. 116)
Los demas casi todos con desden. (pág. 116)
Los en ino disminuyen mucho: i los ge duplican una forma sobre otra, qe tambier en duplicarlas hai mucha libertad. (pág. 116)
Forman-se tanto de Sustantivos, como de (pág. 116)
Adjetivos; como se verá en los ejemplos qe siguen: Bueno, bonito, bonico, bonillo, bonitillo; Chico, chiqito, chiqillo, chiqitico, chiqitillo, chicuelo; Rozin, rozinito, rozinillo, rozinico, rozinete, rozinejo; Capon, caponzillo; Monte, montezillo; Escoba, escobita, escobilla, escobajo; Ramo, ramillo, ramajo, ramito; Tanto, tantito, tantico, tantillo, tantitito, tantinito, tantinico, tantirrito, tantirrigito, tantirrinito, tantirrizgito; Raton, ratonito, ratonzito, ratonzillo, ratonillo, ratonitillo; Tamaño, tamañito, tamañico, tamañuelo, tamañino, tamañillo; Tamarro, tamarrito, tamarrizgito, tamarrico, tamarrino, tamarriñino, tamarrinico, tamarritito, tamarritico, tamañitino, tamarritillo, tamarrituelo. Este será buen ejemplo de la mucha variedad qe hai en formar Diminutivos, i la dificultad de limitar su regla. (pág. 117)
Barco, barqito, barqita, barqillo, barqino; Jarro, jarrito, jarrico, jarrillo, jarrino. No pongo en todos todas las variedades qe pueden tener, sino algunas de las mas usadas, para muestra: Mesa, mesilla, mesica, mesuela; María, Marica, Mariqita, Mariqilla, Maricuela, Marigüela; Chica, chiqita, chiqilla, chicuela, chiqinina, chiqinita. (pág. 117)
Destos ejemplos i formas se podrán colegir otras qe se pueden ofrezer é imventar conforme al uso i gusto de diferentes tierras i personas: como de Arca, arcaz, arqilla (mui chica), i es masculino el arcaz. Riacho — rio pegeño; de donde sale riachuelo. Regajo, regato, pradillo chico regado, i aun regato es reguero ó rastro de agua ó cosa líqida, ú de grano que se fué derramando. (pág. 117)
De hebreo vi formar hebregûelo, por menoscabo de la su persona poca, por un Prezetor de Hebreo mui pegeño. (pág. 118)
Tambien hai nombres hechos en forma diminutiva; i otros qe en la émfasis del pronunziar se muestran; como bonete, azulejo, rapazejo (en paños i ligas), copete, birrete, salmorejo, pellejo, penacho, plumaje, realejo (órgano pequeño); plumaje sinifica tambien copia de plumas. (pág. 118)
De otras particulares espezies de nombres.
Porqe no qede nada de lo qe se debe saber, de qe no demos entera cuenta, diré algunas diferenzias qe restan de Nombres derivados, parte Sustantivos, parte Adjetivos, como son: Patronimicos, Denominativos. Jentilicos ó Posesivos, Verbales, Partizipiales, Adverbialee. (pág. 118)
Patronímicos i sobrenombres.
Patronimico es Nombre derivado del propio del padre, para sinificar el hijo del tal padre. La Lengua Castellana tiene legítimos nombres Patronímicos en ez, mui semejantes á los de la Griega en es, i en todo, si mudamos la s en z. Los Latinos no los tuvieron; i si algunos usaron, sus Poetas, son en todo Griegos, i las personas qe por ellos nombran, lo fueron tambien. Pudo ser qe á nosotros nos qedasen de los antiguos Griegos qe poblaron en España, con otros muchos vocablos qe tenemos Griegos; ó qe se nos pegasen de los Godos. Lo mas zierto es qe fueron siempre propios de nuestra Lengua, i por esta parte haze la legítima i propia formazion tan antigua dellos i la posesion tan inmemorial; i no haber en lo demás zerteza, aunqe tira para sí mucho la semejanza Griega. (pág. 119)
El nombre Patronimico es griego, i qiere dezir paterno; i habria-se de dezir patronúmico, porqe la y griega con qe le escriven, allá, como tengo dicho, es u. (pág. 119)
Forman-se los Patronimicos del nombre del padre, para demostrar cuyo es el hijo en esta sola terminazion ez, comun al varon i á la hembra, mudando en ella la última vocal del (pág. 119)
Propio del padre, ó añidiendo ez á la consonante final; como de Gonzalo, Gonzalez; Iñigo, Iñiguez; Lain, Lainez; Diego, Diaz i Diez, monosílabo. Lope, Lopez; Gome, Gomez (á los acabados en e no fué menester mas de añadir la z). (pág. 120)
Pareze verosímil qe se inventaron los Patronímicos para distinguir los nombres unos de otros, i llamar-se muchos de un nombre, como Gonzalos, i con ellos se denotaba el hijo ó la hija de alguno juntando-los pospuestos con el propio qe tenian los hijos, i no de por sí solos, porqe como Posesivos sinifican lo mesmo qe el nombre del padre puesto en jenitivo, i por él se pueden volver á deshazer: como Juan Sanchez — Juan de Sancho, qe es Juan hijo de Sancho; Jimena Gomez — Jimena hija de Gome. (pág. 120)
Este uso tuvieron los Griegos i los Hebreos de nombrar los hijos añidiendo el nombre del padre en jenitivo, para distinzion: Ayaz de Jelamon — Ayaz el hijo de Jelamon; Salomó ben David — Salomon hijo de David. (pág. 120)
Los Arábigos usaron esto tambien, i otros; i aun hoi dia se usa en aldeas dezir Juan de Diego, Isabel de Maria. (pág. 120)
I aun la de se qitó tambien por abreviear: Juan Alonso. (pág. 120)
Al prinzipio solo servía el Patronimico en (pág. 120)
Griego para el hijo: despues se estendió al nieto i á los otros deszendientes en algunos linajes señalados: Los Pelopidas. (pág. 121)
No se forman ya en Castellano: mas retienen-se, i usamos los ge hallamos introduzidos por apellidos de linaje: los Gonzalez, los Lopez, los Iniguez, los Velazgez, los Fernandez, los Martinez, los Alvarez, los Sanchez, los Rodriguez. (Aqí se puede notar ge los Patronímicos no forman plural: si acaso se habla de muchos, los artículos plurales se juntan con ellos i hazen la tal distinzion): Los Cuevas, los Correas, los Toledos, los Iniguez, los Perez, los Rodriguez, etc. (pág. 121)
Los Latinos pusieron antes del Nombre propio otro qe llamaron Pronombre, como Marco Tulio Zizeron, Cayo Julio Zésar. (pág. 121)
Otros Renombres añadian por hazañas i los llamaban Adnomen: Publio Cornelio Eszipion Africano. (pág. 121)
Demas de los Sobrenombres i Apellidos pospuestos, hai otros nombres antepuestos por santidad, religion, anzianidad, nobleza, dignidad, i ofizios i cosas semejantes. Antes de los nombres de los Santos ponemos San, cortado de Santo: San Pedro, San Juan. (pág. 121)
Tambien por venerazion i respeto ponemos antes de todos Señor: como Señor San Juan, Señor San Pedro. I solia poner-se-les articu lo: La órden del Señor San Francisco, el Señor Santo Domingo. (pág. 121)
Santo se dize entero en estos: Santo Domingo, Santo Tomás, Santo Tomé, Santo Toribio; i pareziera mal dezir San Domingo, Santo Diego. (pág. 122)
Santiago se dize, compuesto de San Jacobo ó Diego. (pág. 122)
A los Frailes se les antepene Frai, cortado de Fraile, qe se dijo de fratre: Frai Juan, Frai Diego. A los anzianos se les añade P. El P. Frai Diego. (pág. 122)
Los Eclesiásticos de las órdenes Militares de Comunidades se llaman Freiles, cortado Frei, para diferenziar-se de los Monásticos: Frei D. Juan, Frei D. Pedro. (pág. 122)
En algunos puntos las Monjas se llaman Soror, i cortado Sor: Sor María, Sor Inés. Don (cortado de Dominus, Domnus, es de aoon, hebreo, ó qizá es originario español) anteponen los Caballeros i Nobles para señal de idalguía i nobleza; Doña las Damas: Don Alonso, Don Fernando, Doña Isabel. (pág. 122)
Algunos viejos, con nombres qe comienzan en A, dizen Don-Alonso, Don-Alvaro, Don Antonio. (pág. 122)
En Navarra, por honra i conzesion Real, ponen Don á los Clérigos: en Castilla i toda España le ponen á los obispos i dignidades de iglesias Catedrales. En Aragon á los Clérigos preponen Mosen, semejante en algo al Monsieur de los franzeses nobles, qe nosotros pronunziamos Monsiur ó Mosiur. (pág. 122)
Los demas hombres de Letras en Aragon se llaman Mizer, tambien semejante al Ser ó Miser de Italia, á donde llaman Donas i Madonas á las Damas, i los franzeses Madamas. Los Moros usaron anteponer Aid Ab-Zid, Miozid Mulei por honra i señoría. (pág. 123)
Los hombres de Letras en España usan tres títulos de tres grados: el 1.° es Bachiller, i solía tener mucha estima; el 2.° es Lizenziado, mucho mas estimado qe el primero, i mui zercano al mayor, i hai mas razon de estimar-se por su riguroso exámen i privilegios de franqeza, i mas si es por Salamanca; el 3.° i supremo es Doctor ó Maestro, para el cual han de prezeder los otros dos en órden. (pág. 123)
Los Religiosos ó Eclesiasticos graduados en Teología ó en Artes, toman el nombre de Maestro: i algunos seglares en Artes respecto de ziertas catredas de Artes se llaman Maestros, i no Doctores, á lo ménos en Salamanca; i son una mesma cosa Dotor i Maestro en la calidad del grado; qe no hai diferenzia sino en el objeto de la facultad i zienzia, ge se introduziría para distinguir qé facultad profesaba cada uno, i dé estado tenía: llamaron á los (pág. 123)
Teólogos i Artistas Maestros, i á Juristas i Mé. dicos Doctores. (pág. 124)
A todos estos se antepone el Artículo El; El Bachiller Juan Diaz, El Lizenziado Alonso Gomez; El Doctor Juan Perez; El Maestro Fr. Domingo de Soto. (pág. 124)
Es mui ordinario dejar los Nombres Propios por brevedad: El Doctor Bústos, El Maestro Sanchez, El Dotor Hurtado, El Maestro Correas. (pág. 124)
Está tambien mui introduzido en Salamanca llamar Lizenziados á todos los Estudiantes i Clérigos qe no se les conoze grado ó título mayor; i de aqí se estiende por otras partes, i es por distinzion de los qe no estudian. Padre Maestro al Religioso; Vuestra Pater. nidad al más grande, i Perlados; Vuestra Reverencia á los demas. (pág. 124)
Tambien hai otros títulos i nombres de honor, con qe hablamos á las personas, ó las hablamos sin el Nombre Propio: á los Reyes dezimos Majestad, á los Príncipes Alteza, á los Grandes Eszelenzia, á otros títulos: Obispos Señoría, á todos los otros Merzed, á los inferiores á Merzed i á los criados i aldeanos Vos, á los de poca edad Tú. De Él suelen tratar á qien no qerrían subir á Merzed, ni bajar á les en las aldeas. El es mas alto qe Vos. Solía se usar ántes de otras adulaziones i encarezimientos: Manífico, Ilustre, Ilustrisimo. Ya se qitó tal abuso por pramática Real, i se reservó para los Señores i prelados. S DENOMINATIVOS. (pág. 124)
Denominativo es el Nombre qe naze de otro Nombre, i por esta razon de orijen se comprehenden todos los Derivados de Nombres en esta difinizion. Mas sola i propiamente llaman Denominativos aqellos qe no tienen alguna limitada espezie, como las dichas i otras conozidas; sino tanta variedad, qe es casi imfinita en terminaziones i en sinificazion i calidad. Unos son Sustantivos, i otros Adjetivos. Ya dije sus maneras mas ordinarias i comunes, i por ellas se podrán colejir otras muchas: qe el qe escriva Arte, basta qe ponga al Estudioso en el camino, para qe con su prudenzia por uno sage otro, i por unas cosas colija otras. Muchos salen acabados en a i en ad, sustantivos con varias letras antes: como de justo, justizia; de malo, malizia; de gordo, gordura; de hecho, hechura; de triste, tristeza; de bajo, bajura; de calor, calura i calentura; de pintor, pintura; de bueno, bondad; de claro, claridad; de vario, variedad; de amigo, amistad; de malo, maldad. (pág. 125)
Otros muchos salen en al i en ar, porqe es tas dos letras son mui comvertibles de una en otra: i son unos Sustantivos, i otros Adjetivos, comforme tiene la calidad: como de ánimo, animal; de cuerpo, corporal; de rosa, rosal; de asno, asnal; de enzina, enzinal; de guindo, guindal; de zereza, zerezal; de higuera, higueral; de colmena, colmenar; de caballo, caballar; de oliva ó olivo, olivar; de castaño, castañar; de casa, casar; de palma, palmar; de lino, linar; de vaso, vasar. Los mas de éstos sinifican lugar donde hai copia de tales cosas ó plantas. (pág. 125)
Otros en edo ó en eda: de roble, robledo; de olmo, olmedo; de fresno fresnedo, de azebo, azebedo; de viña, viñedo; de álamo, alameda; de avellano, avellaneda; de quindal, quindaleda; de fresno, fresneda; de árbol, arboleda; de via, vereda. (pág. 126)
Salen otros muchos en oso. Adjetivos ge sinifican henchimiento de agello qe sinifica su prinzipal; como de codizia, codizioso; de sarna, sarnoso; de bravo, bravoso; de baba, baboso; de moco, mocoso; de maravilla, maravilloso; de amor, amoroso; de astro (estrellas muchas confusas), astroso, por el desastrado. (pág. 126)
A estos se parezen otros acabados en ento: de sed, sediento; de hambre, hambriento; de frio, friolento; de sueño, soñoliento; de sangre, sangriento; de avarizia, avariento; de zeniza, tentmento. (pág. 126)
Zercanos son á los dichos otros que acaban en ado, azo, aza: como de rosa, rosado; de color, colorado; de nublo, nublado; de violeta, violado; de zerda, zedazo; de porra, porrazo (este i otros parezen Aumentativos). De pilma ó bilma, pelmazo; de trigo, trigaza; de zebada, zebadazo ó zebadada; de mosto, mostaza; de lino, linaza. (pág. 127)
Salen otros en uno: de cabra ó cabron, cabruno; de oveja, ovejuno; de vaca, vacuno; de azeite, azeituno. (pág. 127)
Otros en udo, qe crezen en el sinificado, como se tocó en el Aumentativo: de miembro, membrudo; de fuerza, forzudo; de cabeza, cabezudo; de pata, patudo; de pelo, peludo; de vello, velludo, velloso; de seso, sesudo. Salen otros en ario: de campana, campanario; de sagrado, sagrario; de solo, solitario; de misa, misario; de abeze, abezedario; de doctrina, doctrinario; de arma, armario ó almario (donde las armas i cosas se guardan); de inzienso, inzensario; de rosa, rosario (de cuentas para rezar). (pág. 127)
En io, orro algunos: de macho, machio (el árbol qe no cría ni olio en su fruto, castaña ma. hía, la qe no tiene nada dentro); machorra (la res hembra qe no pare); de estudiante, estudiantorro; de viejo, viejorro. (pág. 127)
Otros muchos salen en ero, i sinifican co munmente el que haze algun ofizio: como de barba, barbero; de hierro, herrero; de pastel, pastelero; de oveja, ovejero; de vaca, vagero; de zapato, zapatero; de plata, platero; de pan, panadero (interpuesta una sílaba); de sombrero, sombrerero, i de sombra el sombrero. En era salen algunos: de pan, panera; de gorra, gorrera; de vaso, vasera; de ladron, ladronera; de gato, gatera; de raton, ratonera; de huraco, huera. (pág. 127)
Destos algunos salen en or: de agua, aguadero ó aguador; de viña, viñadero ó viñador. Los en or son por la mayor parte Verbales i de activa sinificazion: de hazer, hazedor; de imprimir, impresor. Mas destos diremos luego en su capítulo. I para muestra de Denominativos basta lo dicho. (pág. 128)
Los acabados en e forman en zillo mas de ordinario, i ansí los en on: hombre, hombrezillo; verde, verdezillo; ponton, pontonzillo; monte, montezillo. (pág. 128)
Jentílicos ó posesivos.
Los Jentilicos son tambien Denominados, pero tienen esta diferenzia, que son posesivos, i sinifican lo mesmo qe su primero puesto en jenitivo: como español es lo mismo qe hombre de España. (pág. 128)
I ansí Jentilico es el nombre qe sinifica nazion ó linaje de jente, derivado de lugar ó ziudad, reino ó provinzia. I ansí como los nombres de lugares i provinzias son varios, ansí tienen varias formaziones i cadenzias, qe no se pueden reduzir á regla zierta, única para todas. Solamente hai tres mas comunes i universales, ano, es, ino; de las cuales ano es la mas jeneral, i luego es, despues ino: como Aamora, zamorano; Indias, indiano (el qe ha estado en las Indias; indio el natural dellas); Toro, toresano i toris; Córdoba, cordobes, pamplones, burgales, medines, franzes, portuques; Plasenzia, plasentino, plasenziano; salamangino, salamanges; de Granada, granadino. (pág. 129)
En los demas hai mucha variedad: Mancha, manchego; asturiano, andaluz, mallorgin, aleman, alemanisco; Levante, levantisco; Grecia, griego; Berberia, berberisco. (pág. 129)
Algunos parece qe toman dos formas una sobre otra: campo, campestre, campesino; monte, montes, montesino; Flandes, flamenco; Borgoña, borgoñon; Bretaña, breton; Cataluña, catalan; Napoles, napolitano; Turgia, turco, turgesco; moro, morisco (en isco i en esco mas son Denominados); tudesco. (pág. 129)
Muchos lugares no forman jentílico, sino suplen se por jenitivo: De Badajoz, de Caze res, de Ziudad-rodrigo, de Valladolid, de Lugo, de Cuenca. (pág. 129)
Lac hembras acaban en a: Castellana, andaluza, aragonesa. (pág. 130)
Verbales.
Nombres Verbale, se llaman los de nazen de Verbos conozida-mente: los cuales salen en varias i diversas maneras, i todos ó casi todos se forman del laginitivo, qe es la raiz i fuente de los Verbos. (pág. 130)
Unos son acabados en a, sustantivos femeninos, i salen en departidas formas, unos en anza, como de esperar, esperanza; de estar, estanza i estanzia (por lugar do se está). Otros salen en enzia, como de avenir, avenenzia; de dolor, dolenzia: de querer, querenzia (poi el lugar á qe las bestias i fieras toman amor; i ansí dezimos volver á la gerenzia, volverá á la qerenzia). (pág. 130)
Otros en ura, como de anda, andadura; de hazer, hechura. (pág. 130)
Otros salen en ienda, como de enzender, enzienda; de leer; leyenda. (pág. 130)
Otros salen en enta como de vender, venta; de emprentar, omprenta (no está en uso emprentar, sino imprimir é omaprans uri (pág. 130)
Otros salen en ada, como de estar, estada; de tardar, tardada; de dar, dada. (pág. 131)
Otros salen en ida, como de comer, comida; de beber, bebida. (pág. 131)
Otros, tambien sustantivos femeninos, salen en on, ion, como de comer, comezon; de sazonar. sazon; de tragar, tragazon; de cavar, cavazon i cava; de perder, perdizion; de tentar, tentazion; de ver, vision i vista; de dividir, division: de perdonar, perdon (es masculino). Algunos en on son adjetivos activos aumentativos, como de comer, comilon, comilona: de dormir, dormilon, dormilona; de tragar, tragon; de baratar, baraton. (pág. 131)
Otros salen en ê, sustantivos masculinos, prezediendo diversas letras; como de emvidar, emvite; de escotar, escote; de trotar, trote, de pegar, pegote; de tocar, toge; de embocar, emboge; de traer, traje; de ultrajar, ultraje; de barbar, barbaje. (pág. 131)
Otros salen en mento, i muchos en miento, como de jurar, juramento; de entender, entendimiento. (pág. 131)
Otros salen en ado, otros en ido: de abrazar, abrazado (por el abrazo); de oir, oido; de sentir, sentido. (pág. 131)
Otros salen en anzio, como de cansar, cansanzio; de rascar, rascanzio. (pág. 131)
Muchos salen en or, como de amar, amor: (pág. 131)
de oler, olor; de saber, sabor; de doler, dolor; de temblar, temblor; de resplandecer, resplandor. Otros, en mayor número, salen en ador, edor, idor, correspondiendo á las tres conjugaziones, ó se pueden formar siempre de cada verbo el suyo, i sinifican azion, el hazedor de la cosa; i estos tales forman femenino en a, como de andar, andador, andadora; de amar, amador, amadora; de labrar, labrador, labradora; de leer, leedor, lecdora, ó lector, lectora; de oir, oidor, oidora; de huir, huidor, huidora; de correr, corredor, corredora. (Hai desta el corredor de la casa, i corredera de los caballos). Algunos femeninos destos caen en era, como si los masculinos fueran en ero: como de tejer, tejedor, tejedera; de vender, vendedor, vendedera. En algunos entremetemos n, i los es tendemos; como de lavar, lavador, lavandera; de labrar, labrador, labrandera (la qe labra de aguja); de hilar, hilador, hilandera. (pág. 132)
Otros en dero, adjetivos qe sinifican futuro, cosa qe se podrá hazer: como de venir, venidero, venidera; de hazer, hazedero; de pasar, pasadero; de llevar, llevadero. Algunas vezes no determinan tiempo. (pág. 132)
Algunos en ero tienen antes varias letras: de pasar, pasajero; de trajinar, trajinero. Otros destos en ero i en era son sustanti vos, aunqe tienen forma adjetiva: como de colar, coladero; de parar, paradero; de descansar, descansadero; de descargar, descargadero; de cutir, cudidero; de batir, batidero, y denotan presenzia de la aczion; de porfiar, porfiadero; de llorar, lloradero; de cantar, cantadero (la porfia en la tal cosa, ó el lugar do se haze); de cortar, cortadera; de aquzar, aguzadera; de amolar, amoladera; de calar, caladera; de pin tar, pintadera; ansí qe vienen á salir i ser de la forma de los otros Denominativos en ero, era, i comfundir-se con ellos; i en algunos se podrá dudar si salen de Nombre ó Verbo, i no importará mas uno qe otro. (pág. 132)
Otros salen en izo en mucha copia: de hazer, hechizo; de arrimar, arrimadizo; de pegar, pegadizo; de venir, advenedizo; de perder, perdedizo. De escrivir salió escrivano, i no hallo compañeros. Otros muchos verbales sustantivos masculinos salen en o, semejantes en todo á la primera persona de presente indicativo: como de pensar, pienso; de atajar, atajo; de amagar, amago; de trabajar, trabajo; de tratar, trato; de cambiar, cambio; de acabar, acabo; de comenzar, comienzo; de espaziar, espazio; de contar, cuento. (pág. 133)
Ansí-mismo todos los infinitivos se hazen Nombres verbales sustantivos masculinos, i llevan articulos masculinos de ordinario, i los dejan, i forman plural: El leer, el estudiar, el haber, los haberes, el gerer, los gereres, callar, callares. (pág. 133)
Tambien suzede lo contrario, qe muchos Verbos conozidamente salen de Nombres, prinzipalmente los qe terminan el infinitivo en ear i en ezer, i llevan al prinzipio las compositivas a, en; como de peine, peinar; de afeite, afeitar; de carpintero, carpintear; de sazon, sazonar; de resplandor, resplandezer; de color, colorar, colorear i colorir de los Pintores; de ahorro, ahorrar, de piedra, apedrear, de miedo, amedrantar; de sombra, asombrar; de tormento, atormentar; de alto, ensalzar; de suzio, ensuziar; de pino, empinar. (pág. 134)
En algunos puede haber duda cuáles salen de cuáles, por ser unos tan antiguos como otros, i pareze qe nazieron juntos: como sazon i sazonar; ahorro i ahorrar; atajo i atajar, i zerco i zercar. (pág. 134)
La duda i competenzia mayor es de los en or sustantivos, qe no forman femenino; como amar i amor; doler i dolor; oler i olor; saber i sabor; mas porqe se dé órden i asiento, de de la formazion por los Verbos. (pág. 134)
Partizipiales son los qe nazen de pa uzipio, i los destas formas: ada, ida, ado, ido, ador, edor, idor. Si qeremos, podrán ser formados del Partizipio pasivo; i supuesto ge todos son Verbales, no es nezesario advertir, ni dezir mas de los Partizipiales. (pág. 134)
Adverbiales son los qe nazen de Adverbios, como de sobre, soberano; de contra, contrario; de cabe, cabero; de ante, anterior; de lejos, lejano; de zerca, zercano. Estos son Adjetivos; i hai pocos, porqe tenemos mui pocos Advervios simples que los formen. (pág. 135)
Aqí se debe advertir i notar para los denominativos, Jenitivos i Verbales i los demás derivados qe forman femenino, qe los Griegos i Latinos los tienen por Sustantivos, ó porqe lo son, i están por sí, i se les ponen i juntan Adjetivos; como Doctor sabio, Escritor bueno; ó porqe no tienen neutra terminazion, por donde sean Adjetivos; i qe los Hebreos, aunqe carezen de jénero neutro, los hazen Adjetivos por las formas qe haze de macho y hembra; i nosotros pudiéramos tenerlos por tales, porqe en su sinificazion dizen calidad azesoria i adhe. rente al sujeto, venida de afuera, como si fueran Adjetivos claros: como hombre Letrado, mujer bachillera, muchacho estudiante, Antonio el platero, Mingo pastor. I'en esto he visto sentir á buenos Ingenios, i lleva fundamento, i tienen el apoyo dicho en Hebreo i Caldeo i sus derivados. I ansí para diferenziar-los de los otros Adjetivos, podriamos decir de son Adje tivos sustantivados, ó Adjetivos imperfectos sin neutra terminazion; esto es, qe retienen forma i parte de Adjetivos, i valor de Sustantivos. S NUMERALES. (pág. 135)
Numerales son los Nombres qe sinifican los números de contar. La cuenta prozede de uno hasta diez, i de allí adelante por diezes, zientos i miles; volviendo á repetir los nueve desde uno hasta llenar otro diez, i otro i otro hasta diez diezes qe hazen ziento; i luego zientos hasta diez zientos qe hazen mil; i subiendo por diezes de miles hasta zien mil; i diez vezes zien mil qe hazen un cuento de maravedis; i si fueren ducados, se llama un millon en cuenta de España. Hasta esta cautidad pondremos aqí, qe basta á mi propósito. (pág. 136)
Hai mas qe advertir: qe todos los Numerales hasta ziento se dizen en una terminazion para macho i hembra adjetiva-mente; i en llegando á duzientos i de ahí adelante se diferenzian los jéneros por número i plural: zien hombres, zien mujeres, duzientos hombres, duzientas mujeres. (pág. 136)
Sola-mente el Numeral primero tiene dos terminaziones, uno para macho, i una para hembra, i aun neutro uno: mas es haziendo de Numeral, i haziendo-se indefinido, i entón zes pasa al plural un hombre, unos hombres; una mujer, unas mujeres. I ansi-mesmo en número de muchos todos forman plurales, los unos, los doses, los treses, etc., los diezes, los veintes, etc., los zientos, los miles. Tambien este nombre ziento se corta antepuesto: zien estudiantes, zien donzellas. Pospuesto, ó solo, se dize entero, como diziendo: Son en todos ziento; todas eran ziento; montarán ziento. (pág. 136)
Duzientos es mas usado, mudada en û la primera, en el hablar ordinario; y dozientos es mas propio, porqe sale de dos. (pág. 137)
Debe-se dezir; doze mil i treszientas veces, poniendo siempre la 1, i no como algunos qe la qitan hasta el postrero, latinizando contra la claridad Castellana. (pág. 137)
Uno, una, dos; deziseis ó dieziseis; dezisiete ó diezisiete; deziocho ó dieziocho; dezinueve ó diezinueve; ventiuno ó veintiuno, zientoiuno, zientoiuna, zientoidos. (pág. 137)
Nuestra cuenta siempre pone primero los mayores, i abajo hasta los menores: en Hebreo i otras Lenguas es al reves, qe primero dizen los números menores, como diziendo: «Reinaba sobre siete i veinte i zien provinzias Asuero», en el Libro de Ester. (pág. 137)
Ordinales.
Ordinales son los Nombres qe sinifican la órden de ir unos tras otros, i todos son Adjetivos derivados de los Numerales, i algunos llevan dos formas, ó cadenzias. (pág. 138)
Primero; tercero; sétimo ó seteno; nono ó noveno; dézimo ó dezeno; onzeno; dozeno; trezeno: dézimo tercio; catorzeno i aézimo cuarto; ginzeno i dézimo ginto; dézimo sesto; dézimo sétimo; dézimo otavo i deziochero; dézimo nono; veinteno; veintidosseno veinticuatreno; treinteno; cuarenteno; zenteno. (pág. 138)
Los demas son poco usados, aunqe admiten la formazion en eno. zincuenteno, noventeno, porqe se usa mas de los Numerales, i suplen donde éstos faitan: ventiuno, ventiun: venti zinco; como diziendo: Tal Pontifize, veintiun; tal Emperador, ventitres; tal Duque de Venezia, venticinco. (pág. 138)
De los paños se dize prinzipalmente catorzenc, deziocheno, venteno, ventidosano, venticuatreno. Sustantivamente se dize terziana, cuartana, terzia, octava, ochava, dozena, la veintena. Terziana i cuartana son las culenturas, i desto salen adjetivos: terzianario, tercianaria, cuaternario, cuaternaria. (pág. 138)
Octava es el número de ocho dias de festi vidad de Santos i el postrero. (pág. 139)
Ochava, solía ser lo mesmo, i es medida de vara, la octava parte. Terzia, la tercera. Ochavo i dozavo, dozava por la tal parte; ochavo es tambien moneda de los maravedis. Dozena se dize por un número de cosas qe llega á doze: una dozena de reales; una dozena de camisas. (pág. 139)
La veintena por la parte veinte de años ó ducados. Cuarenta por 40 dias de avuno i penitenzia é indulgenzias. (pág. 139)
Tras es mui usado dezir: pagar por las sele nas; ha-me-lo de pagar por las setenas; pagólo por las setenas. (pág. 139)
Tambien disminuyendo i negando: Ni la zentésima, ni aun la milésima parte; i si se qiere por otros números en esta forma: ni la veintésima perte. Entre Letrados usan la forma latina vijésimo, zentésimo; i en temeuino vijésima, zentésima. Lo mismo por ctros números. Salen de algunos ansímesmo otros en arío, i se hazen Sustantivos masculinos, i llevan el artículo el ó el indefinido un: El setenario, un setenario; el octavario, un desenario; i ansí sin artículo á vezes, i con los Posesivos mi, tu, su: pasé mi novenario, cumple su veintenario, acabó su treintanario. (pág. 139)
Algunos salen en ar, de parezen cortados de los dichos en ario: un zentenar, un millar, dos zentenares, tres millares i millares de mi llares es fórmula i encarezimiento comun. N EPILOGAZION PARALIPOMENA DE LOS ACZIDENTES DEL NOMBRE. (pág. 139)
Los aczidentes del Nombre son 6: calidad, espezie, figura ó compostura, jénero, número, caso ó declinazion. (pág. 140)
De los nombres qe carezen del un número.
Los nombres propios de las personas no tienen plural: como Pedro, Juan; pero haziendolos Apelativos i comunes, se le damos, diziendo: Los Pedros, los Juanes. (pág. 140)
Tampoco tienen plural los Propios de las provinzias, mas haziendo-los comunes, se le damos: como diziendo las Españas las Italias, las Franzias. (pág. 140)
Desta manera son todas las cosas qe en sí sinifican singularidad, como la Música, Aritmética, Retórica, Gramática, la Escultura, la Cetrería, i semejantes Artes. (pág. 140)
Las cosas líqidas qe se miden i pesan emunmente no tienen plural, como vino, mosto, vinagre, azeite, arrope, leche. Mas algunas vezes se la damos por la razon dicha, diciendo. los vinos de ogaño son flojos; las leches unas son gruesas, otras delgadas. (pág. 140)
De las cosas de grano i secas qe se miden i pesan, i espezias i legumbres, algunas tienen singular, 1 no plural: como trigo, cebada, zenteno, mijo, harina, linaza, cañamo, arroz, mostaza, pimienta, canela, culantro, perejil, azafran. (pág. 141)
Mas no dejamos de dar-les plurales; cuando nos conviene; i mas hablando de las plantas, porqe dezimos: los trigos están crezidos; los panes floridos; las zevadas i los zentenos bien granados. (pág. 141)
Otras tienen el plural en mayor uso: como garbanzos, habas, altramuzes, arbejas, lentejas, yervos, cominos, espinacas, salvados. (pág. 141)
En estas cosas i semejantes usamos hablar dellas por singular, entendiendo todo el jénero ó espezie en uno colectivamente, diziendo: el trigo, la uba, la pasa, la guinda, la zereza, la loza, la lana, el vidrio, el vidriado, el higo es poco ogaño, la castaña barata, i el garbanzo caro. (pág. 141)
Estos tampoco no tienen plural: sangre, zieno, lanapa, urro, lodo, la nata, limo, cólera, rabia, gloria, fama, polvo, zeniza, arena, leña, orégano, polio, la tierra, el aire, el fuego: salvo cuando qeremos demostrar partes de aqestas cosas, como diziendo: Yo tengo tales tierras, entiendo pedazos ó heredades; los estudiantes se van á sus tierras, entiendo partes diferentes de la tierra. Mas diziendo: la tierra es redonda, entiendo toda la tierra junta. I ansí diciendo: el vino, entiendo todo el linaje del vino; mas diziendo: yo tengo muchos vinos, digo qe tengo muchas espezies de vinos. La Pintura no es mas de una, por el arte de pintar; mas nombrando partes dezimos las pinturas buenas ó malas, i desta manera se dize: De esos polvos vinieron estos lodos; qiere tener dos glorias, una acá i otra allá; donde va la mar vayan las orenas: (pág. 141)
Aremlas de la Strena, No os olrida qien os huclla. (pág. 142)
I por el contrario, hai otros Nombres ge tienen solo plural, i raras vezes singular; como tijeras, entrañas, albrizias, natas, názuras, nanzarones, calostros, parrillas, tribedes ó tré vedes, llaves, tenazas, esposas, grillos de prisión, alforjas, árganas, aquaderas, curibanias ó cajas, gafas, muelles, las tenazas qe sirven á la lumbre, puches, manteles, tobajas, esegias, primisias, dézimas, papas para el niño, livianos, bofes, las pares de la parida, las velanibres, orines, bubas, fuelles, Asturias; i todos los nombres que contamos sobre uno, como sendos, dos, tres, cuatro, porqe contradize á su sinificazion tener singular. (pág. 142)
Por encarezimiento usamos algunos en singular, como diziendo: Es mui fina tijera (para cortar); Fulano es mui jentil tijera (porqe murmura); Zitano es mui mala entraña: No se me dara un comino; Echar el bofe. (pág. 143)
Debe-se notar qe sabado i domingo forman plural: los súbados, los domingos. Mas los otros dias de la semana no, sino qe el singular sirve también á plural: el lunes, el martes, el miércoles, el jueves, el viernes, los lunes, los martes. La causa es porge el singular tiene forma plural: i hiziera cacofonia si se le añidiera es: los luneses: lo cual no suzede en mes, meses. S DEL AZENTO DE LOS NOMBRES. (pág. 143)
Si en todas las diziones de dos ó mas sílabas ó en aqellas siqiera qe hazen antigûedad, se escriviera el azento sobre la vocal predominante qe la tiene i se levanta mas, i se enseñorea sobre las otras, diera se gran claridad á la escritura, i ahorráramos de dar reglas de azentos en las palabras. Mas porqe hasta ahora no está introduzido tan buen uso, daremos las que puede haber mas fáziles, por donde se conozcan i sepan: i en este lugar los del Nombre, en el suyo los del Varbo i Partícula. (pág. 143)
En todas las Lenguas i palabras de la habla humana el azento está en una de las tres sílabas postremas forzosamente; qe se llaman última, penúltima, antepenúltima volviendo para atrás En la cuarta ántes, nunca puede estar. La Lengua Castellana ordinariamente en todas las tres partes, tiene el azento en la penúltima. Esta sea regla jeneral, limitada con las eszeziones qe diremos; porqe muchas vezes se pone el azento en la última, 1 otras en la antepenúltima: á los qe allí la tienen llaman esdrújulos nuestros Poetas. (pág. 144)
Para ir con ciaridad, dividiremos los Nombres en dos terminales: en vocal, i en consonante, en qe de fuerza todos acaban. (pág. 144)
Las vocales son 5; las consona tes finales 7. Los qe acaban en las tres vocales mayores a, e, o, tienen el azento en la penúltima, conforme á la regla comun de las tres partes, sacando los eszetados. (pág. 144)
Los qe acaban en las dos vocales menores, i, u, le tienen en la última siempre, sacando pocos, i ellos no son muchos. (pág. 144)
Los qe acaban en consonante, la tienen en la última por la mayor parte, sacando algunos. De los qe acaban en a se sacan Alá, Al calá, alvalá, bajá, mamá, Panamá, Sabá, qe tienen el azento en la última. (pág. 144)
En la antepenúltima le tienen gran copia: (pág. 144)
Africa, Ágreda, águila, Águeda, alhóndiga, albórbola (ó albólbora: hazer albólboras), alcandara, Alcantara, almádana, almojábana, almáziga (ó almáztiga), América, ánima, ansara, Anjela, árganas (ó árguanas), antípoda, apóstata, avénola (gota artética), Abila, azémila, Évora, égloga, epístola, espátula, Espinola (apellido), Ézija, idólatra, hipócrita, isipula, oropéndola (ú oropéndula), Ubeda, úlzera, uérfana, uéspeda, Ursola (ó Ursula), barbara (ó bárbola), bastiga, Bética, vibora, bóveda, bucólica, búsgeda, Brigida, brújula, cápila, cámara, cáñama, cañafístola, la canicula, cantara, cáparra, carátula, carcaba, cartama, cáscara, câtreda, cólera, cólica, cópula, Córdoba, Corónica, Córzega, cláusula, dádiva, dálmata, fábrica, fabula, Fátima, fistola, Fisica, flámula, Frómesta, Gálata, Gramática, letra gótica. Lagrima, lámina, lampara, lastima, Liébana (lugar del Reino de Leon), luziérnega (ó luziernaga). Mácula, magina, Málaga, mandrágosa, mandragula, matricula, Mérida, mínima, Monica, música, Párraga, particula, péñola (ó péndola), Peníscola (lugar fuerte de Cataluña), pérdida, vértigo, pildora, pítima, pólvora, póliza, pózima i plática, premática, probática. Zinola, Rágama (lugar), recamara, réplica. Sarmata, sátira, sábana, Séneca, Sepulveda, silaba. Tavara 6́ Tabara, Támaga (rio de Galizia), Tamara, tarántula, tísica, tórtola, túnica, trápala. Verónica, Villa Brájima, vispera, Jágima, jabega, Jénova i Játiva, jeómetra, jicara. Zavila. Aeática, ziénega, sédula, zitola, ziviérqueda, Auniga. (pág. 145)
Juntan-se á estos los femeninos de los masculinos en o qe tienen el azento en la antepenúltima: como adúltera, católica, eqivoca, doméstica, Retórica, rústica, i otros muchos en ica; i otras muchas terminaziones de Griego i Latin, i los superlativos, como bonisima, fazilisima, misérrima, paupérrima, qe no es menester ponellos todos: basta qe entre los nuestros van mezclados muchos ajenos, porqe ya son mui vulgares. (pág. 146)
De los acabados en o se sacan pocos qe tienen el azento en la última; i casi todos son de la S. E. Bartolomé, Bernabé, María Salomé, Noé, Josué, Tomé, el abezé, el porgé. I estos qe la tienen en la autipenúltima: adorame, ánade, arabe, alarabe, artifize, cómitre, epitome, cónclave, mozárabe, piramide, limite, Ninive, pontifize, prinzipe, pusilánime, titere, Jácome, jénabe, Jérete (lugar i rio de Plasenzia). I estos, cuando les añaden e, áspide, cálize, réspede, zéspede. (pág. 146)
Los en i tienen su azento en la última sin eszezion, como alheli, borzeguí, zahort, jabali, etc. (pág. 146)
Solo ájili-mójili, Nombre emfático doblado, le tiene en la antepenúltima en ambos. Pero ha-se de advertir qe si la final es diptongo ai, ei, oi, ui, ó tritongo, carga el azento en la vocal mayor, i la i se recoje i apega á ella: como Garai, Rei, lei, Godoi, mui, quai, buei. Saca-se Jui, ziudad, disílabo, qe la tiene en la 1. (pág. 147)
De los acabados en o éstos son eszetados, qe tienen el azento en la antepenúltima: ábrego, alhóstigo, almuédano, empréstido, esguízano, Orbigo (rio de Leon), ozéano, baguido, barsano (ó váliano), búfalo (ó búfano, animal como buei negro), buétago, buétagos, burdégano, búzano, cópano, cuévano, friático, gálvano, gómito (ó vómito), guácharo, lóbado, muérdago, muérgano, murziélago (ó murziégalo), niéspero, nuégado, repóntigo, retruécano, sámano, sábado, sótano (ó suétano), tósigo (ó tójico), tuétano, jamárago, zodtaco. (pág. 147)
Juntan-se á estos los superlativos en simo, como Ilustrisimo, bonisimo, i los demás van entre los nuestros otros ajenos por mui conozidos i vulgares; i se pudieran poner mas, Griegos i Latinos, prinzipalmente en ico, ulo; pero allá se verán. (pág. 147)
Los en u son pocos, i guardan su azento en la última, como Perú, canicú, jurugù, berzebú. (pág. 147)
Sacan-se espiritu, impetu, qe le tienen en la antepenúltima. (pág. 148)
Esaú desata la â de la û, i es trisílabo. Los acabados en Consonante hazen mayor eszezion de la regla comun, qe pide su azento en la penúltima; porqe todos en jeneral le tienen en la última con alguna eszezion. (pág. 148)
De los acabados en r se sacan estos de su regla particular, qe vuelven á la regla comun de las 3 Partes, i tienen el azento en la penúltima: albéitar, alcázar, alfamar, almibar, almudébar, Almuñécar, aljófar, ambar, Andújar, ánsar, atincar, azíbar, azófar, azúcar, Hétor, Béjar, canzer, carater (ó jaráter), Jucar, mártir, nácar, Sanlúcar, Tibar (oro de Tíbar), Tiber (el Tiber), Tictar, Júcar, Vécar, Zésar; i no le mudan en plural, ni formando femenino, aunqe crezen sílaba. (pág. 148)
De los en l se eszetan estos, qe tambien tienen el azento en la penúltima: ágil, angel, apóstol, árbol, hábil, inhábil, estéril, estiércol, útil, inútil, carzel, cónsul, Cristóval, datil, débil, dózil, fácil, dificil, fértil, futil, frajil, gargol, mármol, mástil, móvil, inmóvil, portátil, trévol. (pág. 148)
De los acabados en n se eszetan estos, qe ansímesmo tienen el azento en la penúltima: el carmen, esámen, Estéban, imájen, órden, desórden, orijen, vetumen, crimen, mânjen, vejá men, virgen, volumen, joven, zertámen, al-zérzen (adverbio). (pág. 148)
De los en s se eszetan estos qe le tienen tambien en la penúltima: Arias, Arcos (ziudad), Rei Artus, Burgos, Duinas, Aténas, Tébas i otros nombres plurales de lugar, al Cristos, Cárlos, Cuácos, Abrantes, Barrántes, Orántes, Golias, Lésmes, Lúcas, lúnes, mártes, juéves, viérnes, Mazias (ó Matías), ménos (contrario de mas), Piérres, Vénus, Zisnéros. I otros muchos Griegos en as, es, i Hebreos en ias, qe tienen el azento en la penúltima, como Enéas, Midas, Pálas, Aquiles, Apéles, Ulises, Jeremias, Elias. Estos le tienen en la antepenúltima: Avalos (apellido), Cázeres, Hércules, miércoles, názuras, Nápoles, Aristóteles, Sócrates, i otros griegos. (pág. 149)
Los acabados en z. comforme su regla de los en consonante, le tienen en la última, como nariz, perdíz, almiréz, mordáz, copáz, albornóz, capúz, testúz. Sacan-se estos qe le tienen en la penúltima: alférez, Cádiz, ó Cáliz (ciudad), cáliz (de la misa), lápiz (piedra para rayar), la piedra pómez (ó pómiz). (pág. 149)
Ansímesmo se sacan todos los Patronímicos en ez, qe tienen el azento en la penúltima, de su propiedad, como López, González, Pérez, Martinez. (pág. 149)
Alvarez le tiene en la antepenúltima como su padre Alvaro; i estos cuatro en la última: Diéz por Diaz de Diego, Ortiz, Moriz, Ruiz. Los en x son pocos, i todos le tienen en la última sin eszezion, como carcáx, baláx, rogoláx, almofréx, Guadix, relóx, almordúx. (pág. 149)
Los acabados en d tienen su azento en la última. Sacan-se áspid, uésped, zésped, qe le tienen en la penúltima. I en ella le conservan en plural, aunqe crezen es, formando femenino añadida a; como áspides, uéspedes, uéspeda. Esta regla vale en todos los acabados en consonante qe tienen el azento en la penúltima, qe no le mudan formando plural i femenino; ántes viene á qedar-se en antepenúltima en el crezimiento, como ánjel, ánjeles, Anjela; ánser, ánseres, ánsera; Fúcar, Fúcares, Fucara. (pág. 150)
Resta ahora soltar una dificultad qe se puede ofrezer al estraño qe deprende por Arte el Castellano, i aun al natural de España criado en la Lengua Castellana le causa duda la ambigûedad i estropiezo en la Lectura, i sale della por el sentido: qe es conozer cuando las vocales se desatan de digtongo, ó se ligan en la última i penúltima, concurriendo juntas las ditongales, no estando azentuadas las palabras. I zierto es grande para saber cuál es la sílaba penúltima, i azentuar donde se debe; i bastante sola esta duda para obligar de todas las diziones se escrivan con su azento, qe no puede haber regla mas clara i fázil para su distinzion: porqe en tanta variedad de postura de sílabas, como se ofreze, es mui dificultoso dar-la limitada, aunqe se divida en muchas espeziales. (pág. 150)
Dirémos, pues, lo qe pareziere mas claro i compendioso al propósito, desemvolviendo la última i penúltima ditongadas, ó disueltas, cuando la letra prinzipal es i, n̂. (pág. 151)
En los acabados en consonante, prezediendo I, û, con otra vocal ántes, no se cuajan en ditongo; porqe la 1 i la û se llevan el azento, i se apartan con él, como Caín, Efrain, Lain, ruin, caiz (ó cahíz), Zaraiz, raiz, maiz, Luis, Ruie, baul, Saül, laud. (pág. 151)
Los en ua son pocos, i estos la cuajan casi todos en gua: agua, ambigua, antigua, yegua, fragua, legua, mengua, Pitiegua (lugar), tregua, recua. (pág. 151)
I estótros la apartan, i tiene el azento la û, penúltima sílaba: úa (por uba), búa (por buba), falua, ganzúa, garúa, grúa, púa, rúa. En que hai ambiguo, antiguo, qe liqidan la û, i la ditongan con la ô, i en algunos la qitan del todo, en antigo, antiga. (pág. 151)
En los acabados en ao qe prezede ditongo sin haber consonante en medio, no se deshaze el ditongo, sino qe la vocal mayor lleva el azento, como maío, maia, saio, saia, Pompeio, Tarpeia, hoía, Troía, cuto, cuía. (pág. 151)
Saca-se baia (ó bahía), por la playa de mar zerca de algun puerto. (pág. 152)
Los qe tienen consonante en medio, algunos do hazen el ditongo con el azento en la i, ú en la u: como vizcaíno, Laínez, maillo (jénero de manzano mui agrio), desvaido, caído, descuído, paraiso, raído, oído, freido, leido, reido, buitre, viudo, leúdo, creúsa, huido, con sus femeninos huida, caida, vizcaina, viuda, etc. (pág. 152)
Zaino (apartado, por puerco), zaino (junto, por caballo todo negro, sin mácula de otro color). (pág. 152)
Los bascongados dizen vizcaino, ditongado. En los acabados en ia, io, está la mayor dificultad, porqe son muchos; i por eso los dejé para la postre, i se parten en cada dos partes: en unos, qe cuajan la ì con la ô, i en otros qe la apartan con el azento, i la hazen sílaba de por sí penúltima. (pág. 152)
I porqe los en io hazen dos bandos, i los en ia otros dos, es forzoso poner aqí el qe pareze de ménos cantidad, como eszezion, i el otro dejalle para regla jeneral. (pág. 152)
De los acabados en io, éstos tienen el azento en la i, i la hazen sílaba penúltima: atavio, ahorrio (casta de alhorrío), Albario, albedrio, Bailio, baldio, brio, desafio, desvio, desvart́o, buhio, bajio, estío, frio, lío, mío, pío, poderío, regadío, río, rozio, seqio, tardío, vazío, verrío, chiochío (voz de pájaros), modorrio, monjío, jentío, judio. (pág. 152)
Algunos destos sinifican modo, i copia, i se pueden formar á voluntad siempre, como frailio, mujerio, picario, cabrío, vagío, vaquerio. La otra gran multitud de los en io cuajan la ì con la ô en una sílaba; i la ge prezede ántes, es penúltima, como vário, contrário, cosário, império, negózio, palácio, sábio, etc. De los acabados en ia, estos apartan la i con el acento en ella: abadía, abogazía, academía, agonía, alegría, albaniría, albornía, alcaidía, alcahuetería, alcanzía, alcazaría, algeria, alferezía, alcaguetería, algaradía, Almeria, almofia, altamía, algebría, algarabia, Andaluzía, apoplejía, arcabuzeria, arjenteria, armería, armonia, Astrolojía, atanqía, azedia, enerjia, enzía, epifanía, herejía, Esclavonía, escribanía, espía, espeziería, agua estantía, Estefania (ó Estevanía), etimolojía, aljamía, idolatría, hidropesia, imfantería, hipocresía, ironia, ortografia, osadía, ufania, barragania, botillería, burlería, calonjia, carnizeria, cofradría, corredoría, cosmografía, cotonía, cuchuchería, giromanzía, chapería, chinfonía, chismería, chocarrería, chocarroneria, chuchería (ó chur chería), filateria, filosomia (ó fisionomía), follonía, folloneria, Fuenterrabia, frailia, fruslería, golloría (ó gulloría), gollorria, guardiania, glotonería, glotonia, legazia, masoneria, menjia, Menzía, mercaderia, mercaduría, mercanzía, nigromanzia, rotomía (ó anatomía), parlería, pechería, pigeria, praderia, rameria, ronzeria, tachonería, taragontia, traperia, tripería, tropelía, trujamanía, Jargía (ó Aljarqía). Muchos destos son de ofizio, dignidad, arte i propiedad de algun sujeto; i otros qe se hallarán i pueden formar mas en eria sale mucha cantidad, como plateria, herrería, bohonería, canteria, carpinteria, libreria, i otros dichos arriba. I no es menester ponellos todos, ni se puede; porqe se pueden formar casi de cada cosa: i parte caen en uría, i sinifican el ofizio i el lugar, donde se ejerzita, i copia i multitud. (pág. 153)
De provinzias, lugares i barrios se hallarán otros más en ía, como Esclavonía, Picardía, Prusia, Romania, Rusia, Aljaferia. (pág. 154)
Tambien apartan la i los femeninos de los en io de la regla pasada, como mia, fria, pia, baldia, tia, ria, vazia. (pág. 154)
La otra mayor copia todos cuajan la 1 con la â, como avarizia, malizia, codizia, feria lazeria, miseria, iglesia, tapia, labia, Arias, Galacia, Galicia, Italia, Gresia, etc. (pág. 154)
Aunque ya va comprehendida en la regla jeneral qiero dar esta regla espezial: i qe toda lizion acabada en ea, eo, sea Nombre ó Verbo, siempre tiene el azento en la penúltima ê, como Corréa, Luriséa, Boléa, deséo, empléo, peléo, devanéo, acarréo. (pág. 155)