Parte segunda: Sintáxis, capítulos VI a X

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Los capítulos

Capítulo VI. Del adverbio y las frases adverbiales

ver la pág. 225

Los adverbios se diferencian esencialmente de las preposiciones, como se notó en las págs. 102 y 103; lo que no impide que las partículas bajo, contra y sobre sean una cosa y otra, pues dada una frase, se conoce al instante la funcion que desempeñan. Cualquiera las calificará sin titubear de adverbios en, Se lo esplicaba tan bajo, que apénas le entendio; Yo lo sostuve, y el habló contra; Sobre ser mui tarde, aun practique la diligencia. (pág. 225)

Tambien tienen un carácter enteramente diverso de las conjunciones e interjecciones, y sin embargo hai algunos, que por sustituirlas en ciertos casos, y por sus varios usos y significados, van á merecernos un recuerdo mui particular. (pág. 225)

ACA Es adverbio de lugar, que significa aquí ó en esta parte, en contraposicion de allá, que denota un lugar mas remoto, aunqué tambien se designa con el algunas vezes un tiempo mas lejano. Por eso dijo Jovellános: Allá cuando nuestra desgraciada y vieja Constitucion andaba en decadencia.... se dispuso etc. (pág. 225)

Si lo precede la preposicion de ó la desde con algo que denote un tiempo determinado, señala todo el trascurrido desde aquel hasta el presente, como, De ayer acá, ó, Desde ayer acá; y lo propio sucede con Despues acá. (pág. 225)

AHORA, Á mas de significar el tiempo presente, sirve como de conjuncion distributiva, que se escribe tambien hora ú ora. Asi Jovellános: Ahora se considere la atrozidad de su naturaleza, ahora el número y carácter de las personas á quienes se imputa, ahora la indistinta generalidad con que les fueron ímputadas etc. Y en otra parte: Entonces, ora seamos provocados, ora llamados, ora admitidos á el, compareceremos tan serenamente ante nuestros juezes, como ante nuestros acusadores. En este sentido se suple por los adverbios bien ó ya, segun luego diremos. (pág. 225)

AQUÍ No solo denota en este lugar, sinó en este tiempo, particularmente en las frases, Cata aquí, He aqui, ó, Veis aquí que entra nuestro hombre. (pág. 226)

Á vezes equivale á en el otro caso ó en la otra parte, contrapuesto al adverbio allí, como en este pasaje de Jovellános: Alli se trataba de evitar peligros internos, aquí de rechazar el mas grande y inminente peligro, es decir, En el un caso se trataba de evitar peligros internos, en el otro de rechazar etc. ASI En su acepcion general vale tanto como De ese ó de este modo, y por ello se le emplea para afirmar, v. g. Así opino; Así discurría yo; Ásí es lo cierto. Hai ocasiones en que significa tan, lo mismo, igualmente, y suele estar correspondido por el adverbio como: Así aplicable á las juntas como á las Cortes, dice Jovellános. (pág. 226)

Con el futuro ó indefinidos del subjuntivo significa deseo, y es propiamente interjeccion: Así Dios me ayude! Así se me nombrara! Así hubiese hecho la solicitud, que no me hallara ahora sin la prebenda! (pág. 226)

No pocas vezes es conjuncion causal, y suple á por esto, de suerte que, v. g. Así no satisfecho con su respuesta etc.; y la misma fuerza tiene, Ásí es que no satisfecho con su respuesta. (pág. 226)

Vale á vezes luego, e. g. Así que se divulgó la noticia, ó lo que es lo mismo, Luego que se divulgó la noticia. (pág. 227)

Algunas lleva la fuerza de tanto ó de tal modo, v. g. Asi se defendía, que no pudieron rendirle. Repetido, denota mediocridad; pero pertenece este idiotismo al estilo familiar esclusivamente: No era un actor distinguido, sino ast así. (pág. 227)

Se une con otros adverbios, e. g. Asi como, ó, bien así como, (del modo que) así bien, (tambien) etc. BIEN Se contrapone en su sentido ordinario al adverbio mal; pero varía notablemente en razon de los antecedentes y consiguientes del discurso. (pág. 227)

En unos casos vale lo mismo que las conjunciones como, ya, ora ó ahora, v. g. Bien venga solo, bien acompañado. (pág. 227)

En otros denota anuencia ó aprobacion: Bien, quedo enterado; y en algunos descontento ó amenaza: Bien esta, ó, Bien, bien, ya nos veremos las caras. Cuando precede al subjuntivo, manifiesta la prontitud de ánimo para, ó la conveniencia de hacer una cosa, aunqué pendiente siempre de alguna condicion que lo dificulta ó lo persuade: Bien me decidiera á escribirle, pero temo que me haga un desaire; Bien pudiera haberle cisitado, aunqué no fuese mas que por cortesanta. Pero cuando bien va con los tiempos de indicativo, equivale á poco mas ó ménos, probablemente ó ya, segun lo confirman estos ejemplos: Bien tendría diez años cuando vino; Bien habrá estado, puesto que me han dado su tarjeta; Bien seran cuatrocientos infantes los que se han presentado. (pág. 227)

Unido á los adjetivos, verbos ó adverbios, es lo mismo que mui ó mucho: Bien diligente ha andado en buscarle; Almorzaste bien; Corrió bien; Vino bien tarde. Donde se ve que acompañando á nombres ó ad * verbios, tiene que precederlos; y si á verbos, se pospone por lo regular, aunqué tambien puede ir delante de ellos, v. g. Bien almorzaste; Bien corrio. Se junta ademas con otros adverbios para formar las frases Bien como ó bien así, (á la manera que, ó, así como) no bien, (apénas) y bien, que vale tanto como vamos, sigue, al cabo, segun las circunstancias. COMO Denota en general la manera como está ó se hace alguna cosa, ó bien la semejanza ó relacion que hai entre dos objetos; y así es que sirve para los términos de toda comparacion, no ménos que para citar á los autores: Le dije como me hallaba; Repara como yo lo pronuncio; Es tan obstinado como su hermano; La educacion, como afirma Luis Vives etc. En consecuencia de esta acepcion primaria, equivale en algunos casos á semejante ó á la manera de, v. g. Divisamos una como sombra de arbol. (pág. 227)

Como significa tambien en ademan de, en tono de, fingiendo que etc. Por ejemplo: Le hizo señas como exhortándole á que se alejase; Se dejó caer como si estuviese muerto. (pág. 228)

A vezes significa luego que, v. g. Como acabo su discurso, todos le aplaudieron. Debo sin embargo observar, que el como en semejantes ocasiones tiene un cierto sabor de antigüedad. (pág. 228)

Otras vale lo mismo que cuanto, particularmente si se le contrapone el adverbio tanto: ¡Como me alegraría que esto sucediese! Era reparable tanto por su hermosura como por su modestia. (pág. 228)

En algunos casos suple á la conjuncion que, y en otros á por que? e. g. Le avise como hablamos naufragado; ¿Como se ha tomado Vd. esa libertad? (pág. 228)

Pospuesta esta partícula á un participio pasivo, estando seguida de algun ausiliar, equivale al gerundio. Convencido como estoi de la inutilidad de este paso, no quiero darlo, es lo mismo que, Estando convencido de la inutilidad etc. (pág. 228)

Tambien pueden resolverse por el gerundio las oraciones, si ejerce su uso mas frecuente, que es el de regir, en calidad de conjuncion, los verbos en el subjuntivo: Como no tuviese dinero á mano, ó, No teniendo dinero á mano etc. (pág. 229)

JAMAS Es sinónimo de nunca, no habiendo entre los dos adverbios otra diferencia, sinó que nunca parece destinado mas particularmente para las locuciones de pretérito, miéntras jamas entra en estas, no ménos que en las de presente y futuro. (pág. 229)

De estos dos adverbios juntos se forma nunca jamas, frase que niega con gran fuerza; y si precede el adverbio siempre á jamas, pierde este su significado y toma el opuesto. Nunca jamas le veré, quiere decir, que no es ya posible que le vea, ó que evitaré su vista por cuantos medios esten á mi alcanze. Por siempre jamas habrá pleitos entre los hombres, afirma, que los pleitos durarán tanto como la especie humana. (* LUEGO Denota dos cosas harto diversas; posterioridad de tiempo lugar ú órden, como adverbio, e ilacion ó consecuencia de lo que se lleva dicho, como conjuncion: (pág. 229)

No me reconvengas luego; Iban delante los gremios, seguian luego los individuos del ayuntamiento; Pienso, luego existo. (pág. 229)

Esta razon alega entre otras D. Juan Iriarte para sostener, que jamas no es adverbio de negacion. En efecto en nuestros escritores antiguos se halla alguna vez como sinónimo de siempre. (pág. 229)

En razon de la primera de las dos significaciones lleva á vezes la de pronto, de allí á poco, al instante, v. g. Luego descubrimos la villa; Luego que nos apartamos del camino real etc. (pág. 230)

MAS, En calidad de adverbio, incluye la idea de superioridad, mayoría, sobra, esceso etc.: El mercurio pesa mas de lo que yo creta; Es mas astuto que su contrarto. Como partícula adversativa, es sinónima de pero: Lo dice Tcito, mas no convienen con el los otros historiadores. (pág. 230)

Hai locuciones en que significa otra cosa, v. g. Esto no es mas que una muestra del afecto que toda mi vida te he profesado. (pág. 230)

Se une á otras muchas partículas: mas que significa aunqué ó sinó, cuando no enlaza los dos términos de una comparacion, v. g. No lo admitiria mas que me bríndasen con ello; No quiero mas que darle un oistazo; No venían mas que dos; en cuyo último ejemplo, y en otros de igual clase, puede usarse mas de en lugar de mas que.—No mas que significa solamente, v. g. Lo hizo no mas que, ó, nada mas que por incomodarme.—Cuanto mas ó cuanto y mas es en algunos casos principalmente, mayormente ó mucho mas: No me descuidé en darte parte, cuanto mas habiéndome prevenido que lo hiciese; Bastaba la comida para diez personas, cuanto y mas para seis. En otros tiene la fuerza de ademas, fuera de esto, e. g. Le manifesté que no habla sido mi ánimo ofenderle, cuanto mas que estaba pronto á darle cualquiera especie de satisfaccion que desease. (pág. 230)

NI y NO. (pág. 230)

Queda esplicado poco hace el lugar que ocupan estos adverbios en las frases de negar, preguntar y admirar se. Resta señalar las reglas peculiares á cada uno de ellos para su construccion general. (pág. 230)

Cuando la negacion ha de repetirse delante de todos los nombres ó verbos que forman una serie, es lo mas usual poner el no en el primero, y ni en los demas, sobre todo si lo que sigue á la negacion, es verbo. No fue el favor, (son palabras de Jovellanos) ni la intriga, ni la amistad, ni el parentesco, ni el paisanaje; fué solo el amor á la patria etc. Suele preferirse por el contrario el ni para todos, si precede desde el princicipio á nombres: Angustiado, dice el mismo escritor, por el continuo y amargo sentimiento de que ni la intencion mas pura, ni la aplicacion mas asidua, ni el zelo mas constante, bastaban etc.; y en otro lugar: Ni la templanza y benignidad del clima, ni la escelencia y fertilidad del suelo, ni su aptitud para las mas varias y ricas producciones, ni su ventajosa posicion para el comercio maritimo, ni en fin tantos dones como con larga mano ha derramado sobre ella la naturaleza, han sido poderosos á vencer los estorbos que esta situacion oponta á sus progresos. Sin embargo ningun inconveniente hai en usar del no desde el primero, y repetirlo delante de todos los demas nombres ó verbos de la serie, e. g. No la gloria, no una ambicion noble, no el deseo de hacer feliz á la Francia, le decidieron á abrir esta campana; sino el frenesí de borrar del mapa un pueblo que había proclamado morir, ó mantener su independencia. (pág. 231)

Por de contado no debe empezarse cláusula por el ni, si su segundo miembro lleva la conjuncion y, pues sería indispensable que se repitiese en este la ni. Peca contra lo dicho aquel pasaje de Marina en la memoria intitulada las Antigüedades hispano-hebreas, convencidas de supuestas y fabulosas, inserta en el tomo tercero de las de la Academia de la Historia: Ni Villalpando va de acuerdo con Gonzaga, y ambos disienten de R. Schém Tob, pues debió decir, Villalpando no va de acuerdo etc., ó bien, Ni Villalpando va de acuer do con Gonzaga, ni convienen ambos con R. Schém Tob. Cuando va delante del verbo alguno de los nombres ó adverbios de negacion nada, nadie, nunca, jamas etc., ya dijimos en la pág. 219, que no podía tener lugar la partícula no, aunqué puede emplearse la ni, v. g. Ni nunca penso en solicitarlo; pero si el nunca estuviese pospuesto al verbo, no habría inconveniente en decir, No, ó, Ni penso nunca en solicitarlo. Ni equivale tambien á y no, como, No lo creo, ni me lo persuadirá nadie; La peste ha cesado, ni hai motivo para temer que se reproduzca. (pág. 231)

SI, Como adverbio, lleva siempre la fuerza de afirmacion, ménos cuando, empleado en sentido irónico, toma el significado contrario. (pág. 232)

Pero en calidad de conjuncion, varían notablemente sus acepciones y usos. Los principales son: Primero. Denotar una condicion simplemente relativa, con la que va enlazado otro suceso, e. g. Si quieres acompañarme, voi á salir; ó causal e imprescindible, v. g. Tendras el caballo, si lo pagas; ó escepcional, e. g. No lo harta, si me importara la vida, esto es, aunqué, ó, por mas que me importara la vida; ó esplicatoria, como, Tuvo el valor, si tal nombre merece una accion temeraria, de combatir solo con tantos enemigos; ó finalmente exagerativa, como cuando decimos, Valiente, si los hai. En ninguno de estos sentidos puede hallarse el verbo en el futuro de subjuntivo, lo que puede suceder, cuando se emplean en su lugar las partículas como, con tal que etc.: No lo haré, si no es con este objeto; No lo haré, como no sea con este objeto, segun ya se notó en la pág. 183. Jovellános usa mui elegantemente esta partícula condicional para ciertas locuciones elípticas, como lo prueba, ademas de los pasajes citados en las págs. 205 210, este otro: En que no se ha de hacer novedad en el presente estado de las cosas, o si alguna (ha de hacerse), debe ser etc. (pág. 232)

Segundo. Es dubitativa, siempre que la precede un verbo que espresa averiguacion, duda, sospecha ó temor, v. g. Quiero esperimentar si emplea bien el tiempo; ¿Si habrá llegado el correo? Mira si viene; No se si lo haga; Rezelo si le habrán atropellado. Cuándo debe en estos casos ir el verbo al indicativo, al subjuntivo ó al infinitivo, queda esplicado en la página. 200. (pág. 233)

Tercero. La han empleado de un modo mui parecido al distributivo los escritores del mejor tiempo, cual se advierte en este pasaje de la vida de santa Teresa de Jesus escrita por la misma: Y como le toma (al cuerpo), se queda siempre; si sentado, si las manos abiertas, si cerradas; esto es, ahora sentado, ahora las manos abiertas, ahora cerradas. Mas aquí ocurre realmente una elípsis, que reduce la frase á la condicion simple, porqué la santa quiso decir: Si está sentado, se queda sentado; si está con las manos abiertas, se queda con las manos abiertas; si las tiene cerradas, se queda con las manos cerradas. (pág. 233)

Penden de estos varios significados los de las frases conjuncionales ó adverbiales si acaso, si bien, sinó etc, etc. (pág. 233)

En la conversacion familiar se emplea con mucha frecuencia la partícula si de varios modos, que no corresponden exactamente á ninguno de los que van esplicados, pues unas vezes lleva la fuerza de es que, otras de cuando, otras de porqué, y otras por fin de ya; significados en que tropiezan los estranjeros, al leer en la Mojigata de Moratin los pasajes siguientes: D. Martin. Qué respuesta! y la Inesita? (pág. 233)

Doña Ines. Si (Es que) acabo de entrar. (Act. II, esc. 3.) D. Claudio.. . . . . . .. Ya lo veo, D. Luis. (pág. 233)

pero yo. . . .. Si (Es que) puede ser que se detenga en Ciruelos. (pág. 233)

Y bien, allí le hallaras. (pág. 233)

D. Claudio. Es que el cura es algo nuestro. .. Lucia. (pág. 234)

¿No es mejor estarnos quedos, si (cuando) el al cabo ha de venir? .. . .. Que manía! (pág. 234)

Si (Es que) estoi sin botas. ... .. .. Si (Es que) está nublado. . . . . . . . . . . . . ... (Esc. 13.) . . . . . .. Si (Es que) no es eso. D. Claudio. Voi á ver si en la posada Perico. (pág. 234)

encuentro mulas. Si, vamos: (pág. 234)

si (ya) yo lo premeditaba; si (ya) lo dije; si (es que) Perico me ha metido en esta danza. (pág. 234)

Si (Es que) no me quereis oir, si (es que) es locura declarada la que teneis. Si (Es que) Don Luis esta de enojo que salta. . . . Si (Es que) el mismo Don Luis me ha dicho: . . . . . . . Si (Es que) me mandó. que no os dijera palabra. (pág. 234)

. . . . . Si (Es que) el se encarga de todo. . . . . .. . .. .... (Act. III, esc. 9.) . . . . . .. Si (Es que) mi amo está diciendo patrañas: (pág. 234)

si (es que) suena. . . . (pág. 234)

D. Claudio........ Digo bien: si (porqué) no hai cosa que yo haga, que no se tilde y se riña. (Esc. 15.) Hai otros casos en que vale lo mismo que ya, bien, de modo que se da por sentada una cosa, sin incluirse ninguna especie de condicion. Así la usó Meléndez en su bella égloga Batilo: (pág. 234)

Aun á los mas ancianos, Si te acuerdas, pasmaba Contandonos los hechos etc. (pág. 234)

Al presente la emplean muchos como partícula de contraposicion, diciendo, por ejemplo: Recibio una breve, si terrible, leccion en aquel dia. Nuestros clásicos usaron alguna vez la frase, si decimos en lugar de, por decirlo así, segun se advierte en el libro primero de los nombres de Cristo del maes Lucia. (pág. 234)

tro Leon: Y la abundancia, ó, si decimos, la tienda y el mercado etc. (pág. 235)

Si es pleonástico en este lugar de la vida de Hernan Pérez del Pulgar, escrita por Martínez de la Rosa: Acercándose el ejército á la sorda, apénas si se ola el confuso rumor de los pasos. (pág. 235)

YA Es un adverbio de tiempo que comunica mucho brio á las sentencias, como, Ya cino; Ya te lo daré á entender; Ya quisiera ella etc. Con los pretéritos absoluto y próximo viene á significar efectivamente, es indudable que, e. g. Ya lo note; Ya ha llegado. Con el presente denota estar inmediato el suceso: Ya viene; Ya le aguardan; y con el futuro suele ser lo mismo que en otra ocasion, á su tiempo, por mas adelante, v. g. Ya lo reflexionare; Ya se lo esplicaran á Vd. Sin embargo acompañando al presente, equivale en muchos casos á si, cierto, segun se advierte en, Ya conoce Vd.; Ya lo oígo. (pág. 235)

En ciertas locuciones tiene la fuerza de ahora, al presente, como en esta estrofa del Alcazar de Sevilla de Saavedra: (pág. 235)

Muchas deliciosas noches, cuando aun ardiente latía mi ya helado pecho, alegres, de concurrencia escogida etc. (pág. 235)

En el mismo sentido decimos, El comercio de negros esta ya abolido, Precediendo al ya la partícula condicional si, vale aun, acaso, por ventura, v. g. Os referiré la historia, si ya no la sabeis; ó bien el si ya no juntos ocupan el lugar de una conjuncion esceptiva, como, La defenderé, si ya no me faltan las fuerzas, es decir, á no faltarme, ó, á no ser que me falten las fuerzas. En varias ocasiones sirve de partícula alternativa, e. g. Ya le mecia en la cuna, ya le arrullaba en los brazos; y en otras de disyuntiva: Ya fuese de dia, ya de noche su llegada. (pág. 235)

Repetido, denota unas vezes amenaza, y otras aseveracion, v. g. Ya ya te lo diran de misas; Ya ya estoi en ello. (pág. 236)

Ya que equivale en unos casos á así que, v. g. Ya que hubo reguerido las cínchas, esto es, Asi que hubo etc.; y en otros á supuesto que, e. g. Ya que lo habeis bien mirado etc. (pág. 236)

Esplicada la índole de estos adverbios que pudieran ofrecer alguna dificultad, hablaremos de la sintáxis de todos en general. El adverbio se coloca de ordinario detras de los verbos, y delante de las otras partes de la oracion; por lo que mas, mui, ménos y tan preceden casi siempre á las dicciones que modifican, pues rara vez van con los verbos: Ella es mui hacendosa; Ha llegado el correo mas temprano que el mártes último; Pensaba cuerdamente; Le hablé despues. Y aunqué á vezes antecede con elegancia al mismo verbo, deben los principiantes abstenerse de semejante giro, pues por haberlo adoptado buenos escritores, han sido duros unas vezes, y oscuros otras. Adviértese lo primero en aquel lugar de Jovellános: Nunca tanto sudaron sus prensas; y lo segundo en este de Martínez de la Rosa en las notas á la Poética: La comedia... no ménos intenta que influir en la mejora de las costumbres, y en los siguientes de su vida de Pulgar: No ménos determino aquel valiente moro que sepultarse bajo las ruinas de la ciudad; Que no ménos soñaba... que cerrar el paso al ejército castellano; No ménos intentaron que seguir el alcanze á los moros. Todos estos pasajes quedarían claros, si los adverbios tanto y ménos estuviesen detras de los verbos. El Diccionario enseña que no ménos, así junto, vale tanto como igualmente, lo mismo; y en este sentido sirve para uno de los términos de las comparaciones de igualdad. (pág. 138) Pero hai adverbios, cuales son apénas, casi, nunca y algun otro, que suenan mejor antepues tos á los verbos, v. g. Nunca le he hablado, ó bien, No le he hablado nunca; Casi le maté; Apénas tengo tiempo para comer. Sin embargo Jovellános en el Elogio de Cárlos III dice: Mi plan me permite apénas recordarlas; Ya se oyen apenas entre nosotros aquellas vozes bárbaras. Con paz sea dicho de tan gran varon, en el primer caso hubiera yo antepuesto el adverbio apénas á me permite. — Los adverbios cuando, cuanto, donde se anteponen, como, Cuando llegaste, te estaban nombrando; Cuanto contribuyan las buenas leyes, es fácil inferirlo etc.; Donde mas claro se ve esto, es en las reuniones populares; y sería necesario variar el giro, ó que la frase pidiera otro sentido, para que fuesen tras del primer verbo, aunqué siempre tienen que preceder al otro con el que los une la nueva forma que ha recibido la sentencia, v. g. Llegaste cuando te nembraban; Las buenas leyes contribuyen cuanto quiere el legislador etc.; Se ve mas claro esto donde hai reuniones populares. En todas circunstancias ha de cuidarse mucho de que el adverbio vaya bastante pegado á la diccion que modifica, para que de su mala colocacion no resulte á la sentencia un sentido diverso del que intentamos darle, porqué si digo, Solo dos hombres le detuvieron, manifiesto que bastaron dos hombres para detenerle, ó que solo eran dos hombres los que le detuvieron; al paso que diciendo, Dos hombres le detuvieron solo, daría á entender, que no le causaron mas vejacion que la de detenerle. (pág. 236)

Cuando hai de seguida dos ó mas adverbios acabados en mente, se omite esta terminacion en todos, ménos en el último: Le recibió franca y amistosamente; Insistió en su dicho tenaz, orgullosa e incportunamente. Tambien se suprime en el primero, siempre que hai dos unidos por las partículas aunqué, pero, que, si bien etc., v. g. No ménos fuerte que inopinadamente; Delicada aunqué afeminadamente. (pág. 237)

Es de notar que los adverbios conservan el régimen de los adjetivos de que se derivan: así proporcionadamente y relativamente piden la preposicion á despues de si, como proporcionado y relativo, v. g. No gasta mucho relativamente á sus facultades. (pág. 237)

Observaré por fin, que el gerundio ejerce en muchos casos los oficios de adverbio, como, Paseaba galopando; No le hables gritando. (pág. 238)

Los adverbios cuanto y tanto pierden la sílaba to, siempre que están pegados al adjetivo ó adverbio que califican en el primer miembro de la comparacion, v. g. Era tan ignorante como osado; Cuan ignorante era, tanto tenta de osado; Tan bárbaramente le apaleó que le dejó muerto. Pero se usan íntegros, si van separados del nombre: Tanto era ignorante como osado; si lo acompañan en el segundo miembro de la comparacion: Era tan ignorante cuanto osado; y finalmente si modifican otra parte de la oracion que no sea un adjetivo ó un adverbio, como, Tanto adelanta cuanto estudia; Tanto le apaleo que le dejó por muerto. En algunos casos estos adverbios se convierten en adjetivos, sin que varíe su fuerza, como sucede en este lugar de Jovellános: En fin se les trato con tanta mayor generosidad, cuanto empezaban los reyes á mirarlos etc. Con todo, en el segundo miembro no me atrevería á usar como adjetivo el cuanto diciendo: En fin se les trato tanto mas generosamente, cuanta mayor proteccion empezaban á dispensarles las leyes, pues preferiría, cuanto mayor proteccion. (pág. 238)

Capítulo VII. De la preposicion

ver la pág. 238

HABIENDO dicho en la Analogía cuanto he juzgado necesario sobre la naturaleza de las preposiciones, me toca ahora hablar sobre los usos de cada una. Paso por tanto á esplicar sus oficios con bastante especisicacion, con lo que resultarán reunidas en esta parte de la sintáxis muchas construcciones y frases, que se hallan esparcidas en todas las Gramáticas, al tratar ya del nombre, ya del verbo. (pág. 238)

Esta preposicion, que es la ad de los latinos apocopada, indica comunmente el termino, objeto ó tendencia de la accion. Por lo que no solo va delante de la persona que recibe la del verbo, (pág. 203) y delante de aquella á la cual resulta el daño ó provecho; (págs. 116 y 204) sinó tambien despucs de todos los verbos de movimiento, y en las frases que espresan la distancia de un lugar ó tiempo á otro, la diferencia entre dos objetos, ó el punto á donde alcanza la cosa. Bueno será comprobar con ejemplos estos diversos usos. Para el acusativo: La noticia alberoto á todos. Para el dativo: Daba limosna á los necesitados; Ocupó tres plazas al poder de Francia; Tomarle á uno el dinero. En los verbos de movimiento: Voi á leer; Llegamos á Albarracin; Se volvió á la pared. Pero si el punto ó sitio se espresa con un adverbio de lugar, no puede preceder á este la preposicion á, por mas que Jovellános la haya puesto en la parte segunda de la Memoria en defensa de la Junta central, donde dice: Comisionamos al principe Pio, su antiguo amigo, á fin de que pasando á allí, (á Aranjuez) le redujese etc. Para las distancias de lugar y tiempo, y para la diferencia entre dos cosas: Fué en tres dias de Madrid á Cádiz; De las ocho á las nueve se estuco leyendo los papeles públicos; De la magistratura al mando supremo hai gran distancia. El punto á donde alcanza algo: Le llegaba el agua á la boca; Subla la cuenta á mil pesos. (pág. 239)

Fuera de estas tiene las significaciones que voi á senalar. El modo de hacer una cosa: A caballo, á condicion que, al contrario, á gritos, á ojos cerrados, á oscuras, á pie, á manos llenas, á pecho descubierto, al reves, a rienda suelta, á sangre fria, á todo correr etc.; Le ganaba á luchar. (pág. 239)

93 El tiempo en que algo sucede: A la tarde, al anochecer, á las dos de la mañana, al dia siguiente, á su llegada, á su advenimiento al trono. Por esto ha dicho Jovellános: (pág. 240)

Llévale á corta edad á que se engolfe, no obstante que era lo mismo para la medida del verso en corta edad. (pág. 240)

33 El lugar: Sentarse á la mesa ó á la derecha; Estar á la sombra; Crecer á su abrigo; La vi á la ventana; Vive á la esquina; Se asomó al balcon; Estaba á la puerta; Le puso una cadena al cuello; Llevaba la venera al pecho; Perder al juego veinte doblones. Sin embargo no puede usarse de la preposicion á para la localidad en todos los casos, pues decir, por ejemplo, Estoi á Roma, sería un galicismo intolerable. No le hai en la frase de Quintana hablando del príncipe de Viana: El mismo amor y reverencia... le siguieron á Sicilia, porqué es elíptica, y se entiende que quiso decirse, le siguieron cuando pasó á Sicilia. 43 El motivo: A impulso de sus amigos, á instancias de los parientes, á ruegos de su madre, etc. Despertar á las cozes de alguno; Rendido á la fatiga y acaecimientos del viaje, leo en Jovellános. Para afirmar: A fe de caballero, á lei de hidalgo, á fuer de hombre honrado, á buen seguro etc. (pág. 240)

63 Significa semejanza, el uso ó la costumbre: e. g. Corto el nudo á lo Alejandro; Una berlina á la inglesa; Una montera á la española; Obrar á lo soldado. Por esto equivale en muchos casos á segun, v. g. Á lo acostumbrado que estaba; Á lo que tú vas á tardar, bien tendre tiempo para comer. (pág. 240)

Denota el instrumento con que se hace algo: Le saco á brazos; Paso los habitantes á cuchillo; Le abrieron las carnes á azotes; Tocar unas seguidillas á la guitarra; Quien á hierro mata, á hierro muere; Le molieron á palos. (pág. 240)

8a El precio de las cosas: A 20 reales la vara, ó bien la cuenta proporcional: A diez por ciento; á pichon por barba. En este sentido se dice real de á cuatro y de á ocho, porqué cada uno tiene cuatro ú ocho reales. 93 Las diversiones y entretenimientos, e. g. Jugar á las cartas; Divertirse al mallo. (pág. 241)

103 La hallamos á vezes en la oracion donde parece debiera estar la de, en cuyos casos se suple algo por la elípsis. Cuando Viera (tomo III, pág. 74) dijo, En la demanda al mayorazgo de Gumiel, y no, del mayorazgo, es porqué sobreentendió puesta. En igual sentido decimos, Capitan á guerra, juez á mediar, esto es, capitan que entiende en lo tocante á guerra, juez designado á ó para mediar. Leemos tambien en uno de los informes de Jovellános: El comercio á Indias (es decir, de los géneros que se envían á Indias) está ya libre de sus antiguas trabas. No se intente esplicar por esta elípsis lo de sacos á tierra, que es un evidente galicismo. (pág. 241)

Puesta la á delante del infinitivo, equivale al subjuntivo con si. Á conocer su perfidia, es lo mismo que, Si conociera su perfidia; y si se le junta el artículo definido, vale tanto como el gerundio: Al examinar la obra, quiere decir, Examinando la obra. (pág. 241)

Colocada entre un nombre repetido, significa movimiento pausado y continuo, v. g. Gota á gota, hilo á hilo, paso á paso; ó bien que nada media entre dos objetos, como, Le hablé cara á cara; Ir mano á mano, que designa la familiaridad de dos personas, ó que un asunto pasa entre ellas solamente; y, Navegar costa á costa, que es navegar mui arrimado á tierra. (pág. 241)

Entra ademas en la composicion de muchas frases adverbiales, e. g. A lo ménos, á menudo, á tontas y á locas, á trueque de etc. etc. (pág. 241)

Á consecuencia de los usos generales de esta preposicion, la hallamos despues de los adjetivos Acostumbrado, aficionado, amarrado, asido, contrario, igual y cien otros; como tambien despues de los verbos que vienen de, ó dan orígen á dichos adjetivos, v. g. Acostumbrarse, aficionarse, amarrar, asirse, contrariar, igualar etc. (pág. 242)

ANTE Es en latin, como en castellano, una de las preposiciones de mas constante significado, pues denota en presencia ó delante de, v. g. El reo compareció ante el juez; Estaba ante la puerta; ó bien prioridad de tiempo ó lugar en unas pocas espresiones, como en ante todo. (pág. 242)

Los antiguos la empleaban para algunas frases en vez de la a, como cuando decían, paso ante paso. BAJO Debe contarse entre las pocas preposiciones de alcurnia inmediata española, pues no es otra cosa sinó el adjetivo ó el adverbio bajo. Reteniendo su significado, denota la dependencia, subordinacion, inferioridad ó la colocacion ménos elevada de una cosa respecto de otra, v. g. Esta bajo sus ordenes; Los cobijaba bajo sus alas; Lo guarda bajo tres llaves; La fachada de la iglesia esta bajo el campanario. A consecuencia de esta idea precede á los objetos que están sobre nosotros al hacer alguna accion, como, Los romanos pasaron bajo las horcas caudinas; á los que defienden ó protegen algo, v. g. Esta casa se halla bajo los fuegos de la ciudadela; y metafóricamente á todo lo que sirve de resguardo en los contratos, ajustes, convenios, conciertos etc. e. g. Le entregaste el dinero bajo recibo; Se ha rendido la plaza bajo tales condiciones; La seducirá bajo palabra de casamiento. (pág. 242)

CON Es sin disputa la cum de los latinos, y denota la compañía de una persona ó la concurrencia de un objeto para cualquiera accion. Asi es que precede á la persona con la que tenemos algun trato, conversacion, amistad ó disputa, ó que se reune en alguna parte con nosotros. En estos sentidos se halla comunmente tras los verbos Abocarse, acompañarse, ajustarse, casarse, combinar, comer, comparar, comprometerse, comunicar, concertar, concordar, concurrir, conferenciar, confesarse, consultar, convenir, desahogarse, disputar, hablar, y los á ellos semejantes. En cuyos casos rige la preposicion con á la persona con quien se trata ó habla, ó á la persona ó cosa respecto de la cual se establece la comparacion, combinacion ó conveniencia. Por lo cual decimos, Iba con Antonio; Me ajuste con el; Hablabas con el regidor; Se familiarizo con sus criados; Reñíste con Pedro; Que tiene que ver una cosa con otra? (pág. 243)

Designa por lo mismo la manera, el medio ó el instrumento con que hacemos las cosas, para lo cual se usó mucho el cum en los tiempos de baja latinidad: Escribir con método ó con orden; Le hablaba con interes; Con sus instancias logro el perdon; Abrir la tierra con el arado; Tocar con sus manos; Le dió con un puñal; Le ha herido con una daga. (pág. 243)

Es análogo á este uso el que tiene, cuando antecede á las cosas que sirven de pábulo, entretenimiento ú ocupacion, v. g. El fuego se alimenta con la leña; Embarazado con los muchos negocios á que ha de atender; Vivía distraido con su aficion á los libros. En este sentido ha dicho Jovellános en la pág. 152 del tomo sesto de sus obras: No estan todavía ocupados con el asunto, separándose del régimen de este verbo, que pide de ordinario la preposicion en. (pág. 243)

Con arreglo á su significado va tambien despues de los verbos que denotan contacto, ó bien aquiescencia * ó conformidad de la voluntad: La silla se roza con la cómoda; Restregar una mano con otra; Se contenta con poco; Se dió por satisfecho con sus escusas. Unida al infinitivo, equivale este á un nombre sustantivo, y la locucion entera al gerundio: Con enseñar tambien se aprende, es lo mismo que, Con la enseñanza, ó, Enseñando tambien se aprende. (pág. 243)

Con el mismo infinitivo lleva otras vezes la fuerza de sobre ó á pesar de: La vida del hombre, con ser tan corta, nos suministra abundantes pruebas de esta verdad. Suele juntarse á otras partículas ó palabras, v. g. Con que, (asi) con todo ó con todo eso, (no obstante) etc. CONTRA Es, como bajo, un adverbio que desempeña mui frecuentemente los oficios de preposicion, con el mismo significado de oposicion ó contrariedad: Salieron los unos contra los otros; Obró contra el dictámen de los médicos; No hai padre contra su hijo. (pág. 244)

Denota por igual razon lo que tiene el objeto de contener ó precaver algo, como, Se construyo un malecon contra las avenidas del rio; Contra esos siete vicios hai siete virtudes; y por estension lo que se halla opuesto ó situado frente á otra cosa, v. g. Su tienda esta contra la casa del corregidor; La fachada esta contra oriente. (pág. 244)

DE Lleva embebida en castellano, no ménos que en latin, la idea de procedencia, orígen, causa etc. Por lo cual sirve Para regir la persona agente, cuando el verbo está en la voz pasiva, e. g. El rei se veía odiado de sus súbditos y perseguido de los estraños. Agitada largos tiempos de disturbios domésticos, dice Clemencin en el Elogio de la reina católica. Así es que llevan la preposicion de algunos participios pasivos, no obstante que no puede emplearse en los mismos verbos, cuando tienen la significacion reflexiva. Está perfectamente dicho, Acompañado de su amigo; Ocupado de una idea; Rendido de la necesidad; y serían otros tantos barbarismos, Acompañarse de su amigo; Ocuparse de una idea; Rendirse de la necesidad, prescribiendo la buena sintáxis que se diga, Acompanarse con su amigo; Ocuparse en una idea; Rendirse á la necesidad. En las primeras locuciones acompaña el amigo, ocupa la idea y rinde la necesidad, y en las segundas es la misma persona la que se acompaña, se ocupa y se rinde; y como deja de ser agente lo que hacia las vezes de tal en el participio pasivo, recobra el verbo la preposicion que el uso le asigna. Si fuere esta la de, no habrá inconveniente en colocarla despues del participio pasivo, el cual sirve tambien para denotar el sentido reflexivo, siempre que va señalado el motivo de la accion. ¡ Qué duda tiene que si puede decirse, Acobardarse de miedo; Fatigarse del trabajo; Resentirse de una palabra; no habrá dificultad en que lo espresemos por el participio pasivo, que es uno de los modos del verbo, y que digamos, Acobardado de miedo; Fatigado del trabajo; Resentido de una palabra? Hai pues que consultar ante todas cosas, si el verbo reflexivo pide como construccion propia la preposicion de; lo cual no debe inferirse de que la hallemos despues del participio pasivo, donde suple en muchos verbos á la por, rigiendo á la persona agente. 2° Se espresa tambien con ella el paraje de donde uno viene, el orígen ó principio de las cosas, y el tránsito de una situacion á otra: Venía de Madrid; Salió de paseo; Estuvo en camino de las ocho á las doce; De ayer acá; Acaba de llegar; Despertó del sueño; Empieza á decaer de su celebridad. Los escritores del siglo XVII la usaron en un sentido mui análogo á este por la desde, y si no estrañamos que por una licencia poética diga Lista, (pág. 244)

Y á su hermosa criatura Ledo sonrie el Padre de la altura; me parece que en prosa debiera escusarse decir, Quedo de (desde) entónces Hernando del Pulgar como alcaide de aquella fortaleza. (pág. 246)

La materia de que algo está hecho, su naturaleza, especie ó empleo, y tambien el todo de una parte, como, Cuchara de plata; Culebra de cascabel; Encuadernador de libros; La puerta del cuarto. (pág. 246)

4° Lo que espresaban los latinos por su genitivo de posesion, como, La estatua de Vénus; La ciencia de los astros. (pág. 246)

El modo: Le ha herido de corte; Canta de garganta; Estaba de gala; y este es uno de sus usos mas ordinarios, habiendo resultado de ahí un sinnúmero de frases adverbiales: De corazon, de grado, de industria, de palabra, de proposito, de puntillas etc. etc. 6° La causa: No podía moverme de frio; Lloraba de alegría; Loco de contento; Ciego de cólera; Caerse de su peso alguna cosa. Escandecido de tan gran perfidia, dice Marina; y Quintana en la vida de Vasco Núñez de Balboa: Hasta que de fatigados y beodos quedaban sin sentido. (pág. 246)

El tiempo: De mañana; De dia y de noche; De madrugada. (pág. 246)

8° El asunto de que se trata: Estuco hablando de las ventajas que trae consigo la vida social; Predicara de san Juan Bautista. (pág. 246)

Se antepone á los nombres propios de reinos, provincias, ciudades, villas, pueblos, islas etc., si estan precedidos de los genéricos respectivos, como, El reino de España; La provincia de Segovia; La ciudad de Barcelona; La villa de Albacete; El pueblo ó lugar de Ballécas; La isla de Malta. Y lo propio sucede con las estaciones, años, meses y dias: La estacion del invierno; El año de 1830; El mes de junio; El dia del juéves; aunqué es mas frecuente decir el año 1830, sin la preposicion, y junio y el juéves, omitidas las palabras mes y dia. Nunca decimos, el rio de Duero, sinó, el rio Duero, y mas de ordinario, el Duero; y lo mismo hacemos con los nombres propios de todos los demas rios. Lebrija notó en el libro cuarto, capítulo IV de su Gramatica castellana, que se cometía un error diciendo, mes de enero, dia del mártes, hora de tercia, ciudad de Sevilla, villa de Medina etc., porqué (son sus palabras) el mes no es de enero, sino el mesmo es enero; ni el dia es de mártes, sinó el es mártes; ni la hora es de tercia, sino ella es tercia; ni la ciudad es de Sevilla, sino ella es Sevilla; ni la villa es de Medina, sinó ella es Medina etc. Pero sea la que se quiera sobre este punto la filosofía del lenguaje, á mi me tocaba esponer lo que pide el uso, del cual no podemos apartarnos. — Aquí puede referirse la frase á la hora de esta, modo familiar de espresar la hora presente. 10° Algo parecido al caso anterior es el de colocar la preposicion de entre los sustantivos y las calificaciones que los preceden, para comunicar mas vigor á la espresion, por ejemplo, El ladron de Ginesillo; El bribon del escribano; El charlatan del abogado; Se solazaba el triste de Jovino. (pág. 246)

(Jovellános.) (pág. 247)

Este mismo autor lo ha empleado oportunísimamente en igual sentido despues del cuanto neutro, diciendo, Cuanto hai en ellas de opresico. (pág. 247)

17° Algunos usan el de al presente, con afectacion estranjera, antepuesto á sus apellidos, como para denotar lo distinguido de su alcurnia; y es mui corriente que el llamado Antonio Lopez, cuando es pobre y oscuro, se denomine Antonio de Lopez, si llega á juntar algun caudal ú obtener un buen empleo. Entre los antiguos eran estos des propios de sugetos de alta prosap a, como Pedro de Mejía, Don Diego de Saavedra; y servían de ordinario, para distinguir con un segundo apellido las ramas de un tronco ó apelacion comun, v. g. Cervántes de Saavedra, Vélez de Guevara, Núñez de Castro. Va hoi ademas la preposicion de entre el apellido de las mujeres casadas y el de sus maridos, como, Doña Rosalía Gómez de Portocarrero. En estos casos pudiera entenderse que ha querido significarse, Cervántes de la familia de Saavedra, Doña Rosalía Gómez, esposa de Portocarrero. (pág. 247)

12° Rige tambien los sustantivos puestos despues de las interjecciones de conmiseracion ó de amenaza, ó de las frases que les son equivalentes: Ai de mi! Triste de ti! ¦ Desventurados de ellos, si se apartan de la senda de la virtud! (pág. 248)

13° Sirve esta preposicion para uno de los términos entre que se señala alguna diferencia: Es el uno mui diverso del otro; Hai gran distancia de un rico á un pobre. (pág. 248)

14° Rige el contenido de una cosa, como, una botella de vino; Una pipa de aguardiente; aunqué semejantes frases pudieran referirse al genitivo de posesion. 15° Aquello de que se saca alguna ilacion ó consecuencia: De lo dicho se colige. (pág. 248)

16° La edad: Era de dos años; Somos de grandes lo que hemos sido de niños. (pág. 248)

17° La parte en que se manifiesta alguna calidad física ó moral, como, Cojea del pié derecho; Es tuerto del ojo izquierdo; Se dolía del pecho; Venta malo de sus llagas; Le pregunto, que tal le iba de salud; Alto de cuerpo; Robusto de miembros. En este sentido dice Quintana, tomándolo de nuestros mayores, El de su persona era agil. (pág. 248)

18° Los empleos ú oficios que alguno ejerce: Paso de embajador; Estaba de presidente; Iba de capitan D. Rodrigo Menéses; Trabaja de carpintero. 19° Para la abundancia ó calidad predominante: Año de trigo; Estacion de calenturas; Hombre de bien; Mozo de provecho; Mujer de gobierno; Tierra de pan llevar. (pág. 248)

20° Hace el oficio de por, como en aquel pasaje de Marina: La clase sacerdotal velaba de oficio sobre la inversion de los caudales públicos; y en este otro de Muñoz, pág. 6 de la Historia del Nueco-mundo: La bañan de uno y otro lado. (pág. 249)

21° Significa tambien en traje de, v. g. Vistióse de marinero; Estaba de luto. (pág. 249)

22° Si precede á un nombre que se repite en seguida con la preposicion á, denota igualdad de circunstancias, como, De fuerte á fuerte, esto es, siendo tan fuerte el uno como el otro; de hombre á hombre, es decir, ambos sin otra ayuda que sus fuerzas ó sus armas. Muchos verbos llevan despues de si la preposicion de, porqué sobreentendemos en las locuciones un pedazo, un poco, parte, algo etc., como, Probo del asado; Gustaste del Jerez; Dame de tu dinero; Enviame de ese plato; De nada he tomado; Le daré de comer ó de beber; Acortó de razones; Se ahorro de palabras; esto es, Probo algo del asado; Gustaste un poco del Jerez; Dame algo ó parte de tu dinero; Envlame algo de ese plato; No he tomado porcion ninguna de nada; Le daré algo de comer ó de beber; Acorto el número de razones; SSe ahorro un monton de palabras. De esta manera deben tambien reducirse á la recta construccion aquellas frases de Cervántes: Los que nos saltearon son de unos galeotes, es decir, del número de unos galeotes; Dame de vestir, donde puede suplirse, la ropa; Buscaba de todas yerbas, esto es, unas pocas, y, Hacer de título á su hijo, donde falta el sustantivo señor. (pág. 249)

Rige á vezes un infinitivo, v. g. Digno de verse; y lo precede, siempre que está determinado por el ausiliar haber: Había de dormir; Hubo de presentarle. Pero si el determinante es deber y lo sigue esta preposicion, se indica probabilidad, e. g. Debla de ir á verle; Debía de haber fiesta, es decir, Probablemente iria á verle; Era regular que hubiese fiesta; cuando las frases, Debía ir á verle; Debía haber fiesta, sin la preposicion de, indican una precision de que suceda la cosa. Y si el verbo determinante es ser, manifestamos facilidad, oportunidad etc., e. g. Es de esperar; Era de temer; Sería cosa de ver; Hai tiempo de reir y tiempo de llorar. — Notaré aqui, por parecerme el lugar mas oportuno, que en nuestros autores clásicos se halla con frecuencia la preposicion de tras de verbos determinantes que no la requieren, como cuando leemos: Prometio de visitarle, propuso de hablarle, procura de ser bueno, concerto de esconderse, determino de irse, resolvio de buscarlo, juró de arrancarle la lengua etc. etc., ó bien tras de verbos que al presente requieren otras preposiciones, así, Comenzar de herir, por, comenzar á herir; Ofrecerse de proseguir, por, ofrecerse á proseguir etc.; pero ninguna de estas locuciones es digna de imitacion. Algunos adjetivos requieren despues de si la de como su construccion propia, tales son Capaz, digno, escaso, esento, fácil, fastidiado, libre, natural, partícipe etc., y los verbos que con algunos de estos nombres tienen relacion, como Caber, dignarse, escasear, esentar, fastidiarse, librar, participar etc., pues si decimos, Capaz de alegría, tambien se dice, No caber de gozo; Digno de premio, y, Dignarse de escuchar; Escaso de medios, y, Escasear de dinero etc. — La piden igualmente los adverbios Acerca, ántes, cerca, contra, debajo, delante, dentro, despues, detras, aunqué no siempre, v. g. Cerca de un año; Dentro de casa, pues el dentro en casa que hallamos en Hurtado de Mendoza, es ciertamente un arcaismo. (pág. 249)

Por si los jóvenes no se atrevieren á usarlo, temiendo incurrir en un galicismo, conviene notar, que la preposicion de ha sido interpuesta, en las frases de pregunta y admiracion, entre el que y el sustantivo que le va unido, por muchos clásicos nuestros, quienes han imitado á vezes los modernos de superior nota, segun se advierte en los dos pasajes de Jovellános que dejo citados en la pág. 224. (pág. 250)

Por fin, para no alargarme mas en las clasificaciones de esta preposicion, observare, que entra en varias frases proverbiales, como De balde, de modo que, de perlas, de por medio, de ti á mi, del todo etc. DESDE Decíase en lo antiguo dende, que se formaría acaso del adverbio latino inde; y señala siempre, como este, el principio ó el término de que procede, se origina ó ha de empezar á contarse alguna cosa : Desde aquel desastre ya no levanto cabeza; Te aguardé desde las seis de la mañana; Vengo en posta desde la Coruña; en cuyo último ejemplo pudiera usarse la preposicion de, Vengo de la Coruña en posta. (pág. 251)

Para nuestros mayores valia esta preposicion tanto como de allí, arcaismo que entre otros ha intentado resucitar Martínez de la Rosa en la Vida de Hernan Pérez del Pulgar, pág. 11: En tal manera que desde á pocos dias salió con abundantes provisiones. Corresponde de ordinario á esta la preposicion hasta, para indicar el término opuesto en las distancias de lugar ó tiempo, como, Desde Madrid hasta Aranjuez hai siete leguas; Estuco perorando desde las tres hasta las cinco de la tarde. (pág. 251)

Se une á algunos adverbios, que son todos de lugar ó tiempo, como Desde ahora, desde allí, desde aqul, desde entónces, desde luego etc. (pág. 251)

EN, Que es el in latino, señala localidad, ó el sitio en que se halla ó se hace una cosa, y la embarcacion, carruaje ó cabalgadura en que uno va. Ejemplos: La comida esta en la mesa; Sopa en vino; (*) Vive en Pero solo se dice, Sopa con ó de leche, y, Arroz con leche. (pág. 251)

Burgos; Reside en la colegiata; Mora en tal villa; Viene en coche; Regresó en un bergantin. (*) Tambien precede ahora en varias locuciones, y mas frecuentemente en lo antiguo, al lugar hacia donde nos dirigimos ó encaminamos, como, Entro en la iglesia; Fué en casa de su tía; Cayeron en un pozo; An dar de zeca en Meca ó de zocos en colodros; Salto en la lumbre, esto es, á la lumbre. (pág. 252)

Denota ademas El tiempo: Salimos fen julio; De hoi en adelante; En breve lo veremos; No lo hará en lo sucesivo; Vino en cuarenta y ocho horas; En mala ocasion llegaréis; En la tarde de ayer me lo preguntaron. En cuyo sentido la omitimos con mucha frecuencia ántes de los nombres dia, mes, año, tiempo etc., bien espresos, bien sobreentendidos, á condicion de anteponerles el artículo definido ó un adjetivo demostrativo: El dia doce, ó simplemente, el doce de marzo entro en Zamora; Hubo gran carestía aquel año; Ha trabajado mucho la noche pasada; No he dejado la capa todo el verano. (pág. 252)

2° El modo: Le llevaban en volandas; Le vieron en camisa; Llegó en carnes ó en cueros. (pág. 252)

El estado de la cosa: Frutos en leche; La sandla estaba en su sazon; No han de cogerse las manzanas en flor; Las uvas en agraz son buenas para refrescar. (pág. 252)

No siempre que en este caso y otros semejantes se emplea (pág. 252)

la preposicion con, se incurre en el valencianismo de confundirla con la en. Tambien dicen los castellanos, Salió á recibirla con coche, y, Fué á la espedicion con una fragata; pero entónces se intenta denotar especialmente el modo de hacer la cosa, esto es, que fué en coche como salió á recibirla, y que formó parte de la espedicion embarcado en una fragata, y no en otra especie de buque. Por eso parece mas oportuno en semejantes casos interponer algo entre el verbo y el modo de su accion, pues á no referirnos precisamente al modo, se diría, Salio en coche á recibirla; Fue en una fragata a la espedicion. (nota al pie, pág. 252)

4° La causa: En vista de esto, ó, en virtud de orden superior tomó la posta; Fué condenada la obra en odío de su autor; Lo hizo en venganza del ultraje. 5° La profesion ú ocupacion: Esta mui adelantado en la botánica; Se divierte en cazar; Se entretiene en pintar. (pág. 253)

6° En denota á las vezes el fin, equivaliendo entónces á la preposicion para: Le irrito en daño suyo; Fué la mudanza en provecho de la ciudad; Trataba con los enemigos en perjuicio del Estado. Ni puede entenderse de otro modo esta preposicion en aquel pasaje de Jovellános: Como en el fabricante no solo el dinero es dinero, sinó etc. (pág. 253)

7° Puesta entre un nombre repetido, denota un acto continuo ó reiterado, v. g. De boda en boda; De claro en claro; de hito en hito; de rato en rato. 8° Se dijo en la pág. 169, que cuando va delante del gerundio, tiene el valor de luego que, así que ó cuando, e. g. En sabiéndolo, se pondrá mui contento. Si el determinante del infinitivo es el verbo haber acompañado de un supuesto, suele seguir á este la preposicion en. Por ejemplo: No habla inconveniente en aguardarla; Hubo dificultad en introducirnos. Hai varios verbos que la piden despues de si como su construccion propia, tales son Cabalgar, comerciar, incidir, incurrir, insistir, invernar, invertir, meditar, morar, nadar, pensar, permanecer, perseverar, posar, redundar, sumergir, surgir, traficar, tardar, vacilar; y los reflexivos Alucinarse, embarcarse, emplearse, esmerarse, mezclarse, ocuparse, revolcarse, trasfigurarse, etc. etc. Algunos nombres, como Diligente, exacto, lento, parco, tardo, versado, etc. requieren igualmente la preposicion de que estamos hablando. (pág. 253)

Entra ademas en las frases En especial, en fin, en general, en medio de, en razon de, en una palabra, y en muchas otras. (pág. 253)

ENTRE Denota, como el inter de los latinos, la situacion media entre dos ó mas cosas ó acciones, conservando algo de esta primitiva significacion en los varios casos que ahora especificaré. (pág. 254)

Equivale á dentro de en las frases, Discurría entre mi; Pensaba entre si. (pág. 254)

90 A medio en estas: Estaba Antonio entre pesaroso y alegre; Entre confuso y pensativo nos respondio; Dejó la puerta entreabierta. (pág. 254)

A durante: Ocurrió entre la conversacion etc. 4° A cerca, poco mas ó ménos, ó bien significa un tiempo medio entre los dos que se designan: Vinieron entre veinte ó veinte y cinco carabineros; Serían entre cinco y seis de la tarde; Entre noche y dia llegamos á la posada. (pág. 254)

A contados, e. g. Acudieron entre todos cuatrocientos infantes. (pág. 254)

Significa en medio de, en el número de, en el pais de, en, para con, por, etc. en algunas frases como estas: Entre (en el pais de ó para con) los espartanos eran permitidas ciertas raterías; Tenemos varios fundamentos para creer (dice Jovellános) que entre (en el pais de) los antiguos griegos, igualmente que entre (en) otras naciones, el poeta cantaba sus versos; Quintana cuenta con razon á Herrera entre (en el número de) los primeros poetas españoles; Se disputa entre (por) los doctores. (pág. 254)

Rige finalmente á las personas que se reunen para algun contrato ó discusion, ó para repartirse alguna carga; y sirve tambien para espresar las acciones mutuas, e. g. Se convino entre los dos; Concertaron entre si lo que debían hacer; Se pago la cantidad entre todos; Se abrazaban entre si; Dias y noches Entre el estudio y oracion repartes. (pág. 254)

(Jovellanos.) (pág. 254)

Se une á otras preposiciones conservando su significado de medio. Por ejemplo: De entre unas matas es desde el medio de unas matas, y, Por entre una reja significa por medio de una reja. (pág. 255)

HACIA. (pág. 255)

Esta preposicion, una de las pocas que no vienen de la lengua romana, parece derivarse de la palabra faz ó haz, y en efecto sirve para señalar el objeto á que mira ó tiene tendencia la accion, ó cerca del cual sucede algo: Se encamino hacia la puerta; Inclinado hacia la pared; Esta nublado hacia Guadarrama. A consecuencia de este significado manifiesta tambien el tiempo, en que sobre poco mas ó ménos ha sucedido ó ha de suceder alguna cosa, e. g. Hacia el medio dia nos veremos. (pág. 255)

HASTA. (pág. 255)

No me satisface completamente la derivacion que da Covarrúbias á esta palabra, que se pronunciaba en lo antiguo fasta, sacándola del nombre latino fas, que vale lo justo, lo sumo, lo último. Sin embargo no me ocurre otra etimología ménos forzada, ni es necesario investigarla para mi propósito de buscar el uso, y no el orígen, de las vozes. Con arreglo pues á mi plan debo observar, que hasta denota precisamente el término de cualquiera cosa, bien sea esta un lugar, un tiempo, un número ó una accion. Así, liajo hasta Jerusalen; Estuvo esperando hasta las tres; Eran hasta dos mil caballos; No heredará hasta que su tio muera. (pág. 255)

A vezes equivale á tambien, aun, como, Hasta tuvo la impudencia de echármelo en cara; Eres hasta indiscreto en mencionarlo. (pág. 255)

Hai quien usa de esta preposicion en el sentido de dentro de, como Arroyal en el epigrama 3° del libro tercero: (pág. 255)

Y lleva el desconsuelo de que hasta pocos años se hablará en jerigonza, que no entienda el diablo; lo cual no propondré á nadie para su imitacion. La frase adverbial hasta no mas espresa el mayor punto á que puede exagerarse alguna cosa, v. g. Le molio hasta no mas, como si dijera, hasta no ser posible mas; Estaba borracho hasta no mas, esto es, cuanto cabe, ó, cuanto podía estarlo. (pág. 256)

PARA. (pág. 256)

Si no tuviera mis escrúpulos en señalar á esta preposicion un orígen griego, cuando todas las otras lo tienen latino ó castellano, nada sería tan sencillo como derivarla, con Aldrete y Covarrúbias, de la preposicion Tapá, que corresponde á la ad de los latinos. En tal duda, y no atreviéndome á fijar su etimología, indicaré solo que tiene una relacion mui estrecha con el verbo parar (ir á un término ó llegar á un fin), pues significa el objeto á que se dirige la accion del verbo. Por esto se espresa con ella, unas vezes la persona ó cosa á que se sigue el daño ó la utilidad, v. g. Trajiste un vestido para mi; y otras, va detras de los verbos de movimiento, equivaliendo á hacia, e. g. El acero corre para el iman; Salió para Vitoria; en cuyo último caso pudiera sobreentenderse el verbo ir, ó algun otro de significacion semejante, aunqué entónces debería preceder la preposicion á al nombre Vitoria de este modo, Salió para ir á Vitoria. Significa tambien el fin ó la causa final de la frase, v. g. Le derribo para cencerle; Le avisó para que acudiese; Le diste dinero para pescado, ó, para comprar pescado. En muchas ocasiones denota el uso de las cosas, su aptitud, capazidad ó suficiencia, v. g. Es bueno para comer; Prontos los combatientes para embestirse; Tuve bastante para el gasto; en algunas, la proximidad ó la resolucion de hacer algo, como, Estaba para ponerme en camino; Estoi para darle con un garrote; y en otras finalmente el tiempo en que ha de suceder alguna cosa: Lo reseroo para la semana entrante; Me pagará para Navidad; Vendrá Vd. para la fería. (pág. 256)

Fuera de estos usos, que tienen todos cierta relacion entre si, pues se reducen á espresar el objeto á que el discurso se encamina, empleamos esta preposicion para los siguientes: (pág. 257)

Denota la proporcion entre las cosas, equivaliendo unas vezes á segun, respecto de lo que, ó tanto como; otras á no obstante, y otras á consideracion habida de etc., y así lo evidencian estos ejemplos: No pagasteis el caballo para lo que valta; No es hermosa para lo que la alaban; Para ser nuego en las tablas, no lo hace del todo mal; Era alta para su edad, aunqué pudiera aquí entenderse, para lo que prometía su edad. En cuyas frases contraponemos evidentemente el precio pagado con el valor del caballo, la nombradía de la hermosura de una mujer con la que en realidad tiene, la circunstancia de ser nuevo el actor con su mediano desempeno, y la estatura de la moza con su poca edad. (pág. 257)

2° Significa la accion interna y la conviccion que uno tiene de la certeza de algo: Leyó la carta para si; Para mi tengo que etc. (pág. 257)

3° En las preguntas suele equivaler á por, v. g. Para que me llama Vd. ? esto es, por que? si bien esta frase vale tanto como, Para que fin, ó, para que objeto me llama Vd. ? con arreglo á la idea general de esta preposicion. (pág. 257)

4° Es redundante casi siempre que va unida á la con en los casos de comparacion, y cuando equivale á respecto de : por ejemplo, Que es su nobleza para con la de su marido? De nada valen las riquezas para con la muerte; No debe haber reserva para con los amigos. (pág. 257)

Se usaba antiguamente en algunas frases de juramento, como, Para mis barbas; para mi santiguada. (pág. 258)

Precediendo para al infinitivo ó al participio pasivo, equivale en varias locuciones á la condicional si, y al presente de indicativo de haber rigiendo otro verbo en infinitivo por medio de la preposicion de: Para decir verdad, no he almorzado; No lo haré, para no salir bien; Para aprendido es mui dificultoso; esto es, Si he de decir verdad, no he almorzado; No lo haré, si no he de salir bien; Es mui dificultoso, si ha de aprenderse. (pág. 258)

De la significacion general arriba espuesta resulta la de las frases Para ahora, para cuando, para entónces, para eso, para siempre, y otras varias, de que forma parte la preposicion para. (pág. 258)

POR. (pág. 258)

Algunos de los usos que tiene esta preposicion, nos manifiestan que ha sustituido á las pro y per latinas, particularmente para los casos en que se las empleaba en la edad media. Así es que sirve, como per en los tiempos de mala latinidad, para espresar la causa eficiente de una cosa, ó el motivo por que ó para que se hace: Fuimos por verle; Por ella se hizo; Por mi no le mato; y esta es la causa de que la hallemos despues de ciertos verbos y adjetivos, cuales son Afanarse, ansioso, cuidadoso, solícito etc. De aquí viene tambien que se emplea esta preposicion para regir la persona agente en la voz pasiva, e. g. Estaba decretado por Dios; que sirve para las frases proverbiales, Por consiguiente, por eso, por lo mismo, por si ó por no etc.; y que sustituye algunas vezes á la preposicion para, cuando significa esta el fin ó el motivo por que se ejecuta alguna cosa, v. g. Por no faltar á la cita, me he quedado sin comer. Pero es de notar, segun la delicada observacion de Villanueva en su carta al Dr. Puigblanch, pág. 20, que «si bien por significa, como para, el motivo de hacer alguna cosa, el uso ha hecho que denote los afectos, y para la accion. Decimos, Suspira por riquezas, esto es, las desea con ansia; mas no decimos, Se prepara por entrar en el baño, sinó para. Dice un sediento, Rabio por beber; mas no dice, Tomo el vaso por beber, sinó para.» A la primera de las tres significaciones arriba dichas pertenece aquella locucion tan frecuente de, Doctor por Salamanca, puesto que la oracion completa diría, Doctor graduado ó aprobado por el Claustro ó por la Universidad de Salamanca. Los que han recibido la borla por la capilla de santa Bárbara. Jovellános. Tiene ademas mui diversos usos, siendo los mas señalados los que siguen: (pág. 258)

Denota el tránsito por una parte, e. g. Volaba por el aire; el medio por que ó con que se hace alguna cosa: Lo obtugo por el secretario; Lo contó por los dedos; ó bien la parte ó el título de que nos redunda alguna utilidad, como, Tenta renta por la Iglesia; Reunía un salario de dos mil ducados por su empleo. (pág. 259)

2° Unida á las épocas ó tiempos, sirve por lo regular para determinarlos, como, Me ausento por dos semanas; Le hablé por la mañana. Pero otras vezes no los fija, sinó que señala tanto los tiempos como las demas cosas con alguna incertidumbre, equivaliendo á hacia, como en este ejemplo: Por aquellos contornos se vio por enero una culebra. Tal es el giro con que designamos siempre las épocas de que no estamos bien seguros: Sucedió su muerte por los años de 1700. Esto nos indica que Martínez de la Rosa no tenía á mano la segunda edicion (la primera salió á luz en Valladolid á nombre de Antonio de Nebrija el año 1565) de la Crónica de los reyes catolicos, cuando refiriéndose á un hecho de Pulgar que ella contiene, dice como citando de memoria : En ediciones antiguas... v. g. la que se hizo en Zaragoza por los años de 156). * (pág. 259)

En ciertas locuciones precede al oficio, empleo ó destino que se desempeña. Por esto decimos, Le recibio por su criado; Iba por almirante de la escuadra; Le enviaron por gobernador. (pág. 260)

4° Designa el modo: Le sacaste por fuerza; Lo oi por mis ojos; Creyendo medrar por las mismas manas que en otros reinados, dice Clemencin en el Elogio de la reina catolica. De donde las frases Por alto, por mayor, por menor y muchas otras. (pág. 260)

Tiene lugar en todas las locuciones de venta, trueque, sustitucion, equivalencia, compensacion etc.: Lo enajeno por mil reales; Cambiaste tu caballo castaño por uno melado; Suplla la cátedra por el propietario; Visitaba aquella semana por el doctor Gomez que se hallaba ausente; Tuco á su hermano por maestro, es decir, en lugar de maestro; Le recibió por su criado; Estaba por presidente en el tribunal, esto es, en calidad de su criado, en calidad de presidente etc.; Una cosa por otra; Tiene lo falso por cierto. Por el mismo principio decimos, Le tuvo desde entónces por hijo; Tomo la capa de su hermano por la suya, esto es, Le tuvo en lugar de hijo; Tomo la capa de su hermano en vez de la suya. (pág. 260)

Vale para afirmar, amenazar, admirar y suplicar. Ejemplos: Por vida mia, que me la habeis de pagar; Por Dios, que la habeis hecho buena! Por la Virgen santisima, no me abandone Vd.! — Hai casos en que rige á la persona contra la cual nos indignamos, ó de la que nos quejamos, como en estas frases: Válgaos Dios por cazadores; Válgante mil satanases por encantador y gigante Malambruno. (pág. 260)

Es lo mismo que en favor ó defensa de, ó bien de parte de ó en representacion de: Intercedió por el un amigo; Murió por nosotros. En igual sentido se dice: La oracion de Ciceron por Ligario; Acudió á las Cortes por Toledo; La oposicion que podría haber por la ciudad de Úbeda y sus vecinos. Navarrete en la Vida de Cervántes. (pág. 260)

Algunas vezes equivale á en opinion de: Todos le tenian por docto; Quedó por menguado. (pág. 261)

Otras á en busca de, á comprar, ó en demanda de, e. g. Fué por carne; He enviado por la medicina; Clamaba por socorro; Me pregunta en todas sus cartas por tu salud. (pág. 261)

10° Tambien significa en cuanto á ó por lo que respeta á, v. g. Por mi, mas que nunca lo hagas. Que perdoneis por la paga, decía en este sentido al ventero Don Quijote. (pág. 261)

11° Rige igualmente la parte por donde cogemos un objeto ó hacemos alguna cosa: Le asió por el brazo, Le agarró por las barbas; Le hirieron por detras. 12° Tiene en algunos casos fuerza distributiva, como, A dos por ciento; Repartieron dos libras de pan por soldado; Nos pagaron á trescientos reales por mes; Refiere los sucesos por años, esto es, de año en año; Le aguardo por momentes, que es lo mismo que, de un momento ó otro. (pág. 261)

13° Si se halla en medio de una palabra repetida, denota individualidad ó detencion, v. g. Cosa por cosa, punto por punto, una por una. (pág. 261)

Precediendo al subjuntivo, vale lo mismo que las partículas adversativas aunque, no obstante que, e. S Todos tienen con que vivir, por infelizes que sean; Valdrá cien ducados, por mucho que cueste; El pecador, por pecador que sea, (es decir, aunqué sea gran pecador) siempre halla asilo en la misericordia de Dios. (pág. 261)

Puesta entre algunos verbos determinantes y el infinitivo, lleva embebida la idea de falta, e. g. Para que nada quedase por indagar, es decir, por falta de indagaciones; y mas generalmente equivale á sin, v. g. Nada dejó por registrar; El almacen estaba por alquilar. Donde debe notarse la gran diferencia que hai entre esta preposicion y la para, cuando es estar el verbo determinante, pues la primera significa simplemente que una cosa no está hecha, mientras con la para damos á entender, que está inmediata, ó dispuesta al ménos á hacerse. Este almacen esta para alquilar, quiere decir, que está pronto y corriente para ser alquilado; y, est por alquilar, que se halla vacante, sin que se entienda por eso que su dueño piensa en arrendarlo, ni que el almacen está en disposicion de ello. Lo mismo se advierte en estas otras frases, El pleito esta por verse, y, esta para verse; La causa esta por concluirse, y, está para concluirse etc. Sin embargo, siempre que con el estar se manifiesta la voluntad inmediata, aunqué no bien decidida, de hacer algo, usan algunos del por en lugar de para, como, Estoi por matarle. Se entiende lo susodicho, si son diversos el verbo determinante y el determinado; porqué si son uno mismo, y particularmente si media entre ambos el adverbio solo, ó las frases nada mas ó no mas, equivale el segundo miembro entero á sin motioo, sin causa, por antojo, sin necesidad etc.: Gritaba por gritar; Lo hacia nada mas por hacerlo; Le castigo solo por castigarle; Eso no es mas que alborotar por alborotar. Antes de los participios pasivos vale lo mismo que como si con un ausiliar en el indefinido absoluto de subjuntivo: así, Téngase por hecho, es lo mismo que, Téngase como si se hubiera hecho; Sentémoslo por cosa averíguada, esto es, como si fuera cosa averíguada. De las antedichas significaciones penden las varias que tiene esta preposicion, cuando se junta con otras partículas, como en De por si, por entónces, por jamas, por manera que, por cuanto, por encima, por mas que, por si acaso, etc. etc. (pág. 261)

SEGUN Tiene, como el secundum de la baja latinidad, las siguientes significaciones, que guardan todas cierta relacion entre si. (pág. 262)

Denota semejanza y equivale á como, v. g. Esta copia es segun la muestra. (pág. 262)

DE LA PREPOSICION, 93 La conformidad del estado de unas cosas con el de otras, ó con el que las mismas han tenido ántes ó tendrán despues: Devuelvo el libro segun lo recibi; Pagaré el trigo segun el precio que tenga de aquí á dos meses. (pág. 263)

32 Equivale á del modo que, con arreglo á, y en este sentido suele emplearse para las citas de los autores, como, El procede segun lo que es; Así sucedió segun Mariana, ó, segun refiere Mariana. (pág. 263)

3 Á vezes vale lo mismo que tanto, á lo que, v. g No podía tener mejor fin segun era de arriesgado; y de aquí las frases Segun creo, segun opino etc. SIN Es una de las preposiciones mas pobres de significados, como la síne latina de que se formó, pues siempre denota privacion ó falta de una cosa. Por ejemplo: Sin dinero todo son trabajos; Estaban los campos sin cultivar. De donde proceden las frases adverbiales Sin duda, sin embargo, sin falta, sin mas ni mas, sin que ni para que. (pág. 263)

O bien equivale á ademas de, prescindiendo de etc., v. g. Sin las razones que espuse, había otras que lo probaban. Pero nunca significa ántes de; y solo á un hombre tan acostumbrado á hollar todos los elementos de la lengua castellana, como lo era Cienfuégos, pudo ocurrirle decir en la Elegía á un amigo en la muerte de su hermano: (pág. 263)

La implacable muerte Abrió sin tiempo su sepulcro odioso, Y derribóle en el. (pág. 263)

Lo cual no quiere decir en buen castellano, sinó que la muerte tuvo un tiempo mui limitado y corto para abrir el sepulcro, ó, que lo hizo intempestivamente, aun cuando sin tiempo sea sinónimo de fuera de tiempo, como lo asegura el Diccionario de la Academia. (pág. 263)

SO, Que siendo sinónima de bajo, parece haberse de derivar de la sub de los latinos, está anticuada al presente; y solo se halla delante de las vozes capa, color, pena, pretesto y alguna otra. Sin embargo los poetas modernos la usan bastante, y acaso es uno de los arcaismos á que con mas frecuencia se acogen, cuando les conviene mejor que bajo para la medida del verso. SOBRE Trae su origen del super y supra de los latinos, y se antepone en general á la cosa sobre que recae un peso, gravámen, superioridad, autoridad, ó bien el discurso, tratado etc., segun lo manifiestan los ejemplos que siguen: Los platos estaban sobre la mesa; Impuso un tributo sobre sus vasallos; Descollaba sobre todos los granaderos; Mandaba sobre aquella provincia; Tratado sobre la alquimia; Discurió sobre la fragilidad de nuestra vida. De cuya significacion participan las frases adverbiales Sobre manera, sobre si, mano sobre mano etc. (pág. 264)

Hai varios casos sin embargo en que se desvía de esta significacion, como en los siguientes: Equivale á la preposicion en, como, Disputaron sobre mesa, esto es, en la mesa despues de haber comido ó cenado; Subio sobre el asno, es decir, en el asno. (pág. 264)

90 A ademas de, v. g. Sobre haberme ofendido, aun creta tener razon; pero en este caso parece mas bien adverbio que preposicion. (pág. 264)

Á hacia, poco mas ó ménos, ó cerca, e. g. Vino sobre la tarde; Se encamino sobre la derecha; Me costó sobre cien reales; Estaba sobre los cincuenta (años); Amanecio sobre la ciudad. (pág. 264)

4° A despues de: Moviose la conversacion sobre comida. (pág. 264)

Sirve para denotar las cosas que se dan en seguridad ó fianza: Le presto mil duros sobre una finca. TRAS Puede mui bien derivarse de la preposicion latina trans, que significa de la otra parte, del otro lado, allende, pues lo que se halla trans Tiberim, por ejemplo, está para nosotros al otro lado del Tiber ó tras el Tíber. Segun esto denota lo que se halla, viene ó sucede despues de otra cosa, v. g. La casa está tras la plaza; Iban unos tras otros; Le reconvino tras esto por no haberle aguardado. (pág. 265)

Así es que puede resolverse en unas oraciones por despues de, como, Tras haberme faltado á la palabra, aun querta tener razon, lo cual vale lo mismo que, Despues de haberme faltado etc.; y en otras por, en seguimiento ó en persecucion de, v. g. Corría el alguacil tras el ladron. (pág. 265)

Al verbo cerrar suele añadirse la frase tras si, equivalente en tal caso á despues de haber entrado, e. g. Cerró tras si la puerta del cuarto. (pág. 265)

Aunqué van ya esplicados los principales usos de cada una de las preposiciones, bueno será completar este capítulo con una lista de los nombres, verbos y adverbios, en que puede ocurrir alguna duda respecto de la preposicion que piden. Como solo me propongo comprender los casos en que pudieran vacilar aun las personas que saben medianamente la lengua, ó la hablan por lo ménos por haberla mamado con la leche; no van puestos aquellos, en que, por sobrado claros, no puede haber lugar á dificultad alguna. Por esto no menciono los de la preposicion á, cuando designa la persona que recibe la accion del verbo, ó el daño ó provecho de dicha accion; ni cuando está despues de los verbos de movimiento, ó señala el término de un tiempo ó distancia; ni los de la preposicion con, siempre que denota la manera, el medio ó el ins trumento con que hacemos una cosa, la persona con quien tenemos trato ó conversacion, ó la persona ó cosa con las que establecemos alguna comparacion; ni los de la preposicion de, si rige el genitivo de posesion ó la cosa de que se trata; ni los de la en, empleada para denotar el lugar donde está ó se hace algo; ni los de la preposicion para, si acompaña el fin ú objeto hacia el cual se encamina el discurso; ni los de la preposicion por, cuando señala el motivo ó la causa eficiente de una cosa, ó la persona agente en la voz pasiva y despues de los participios pasivos. Tampoco ocurrirán mucho las preposiciones ante, bajo, contra, hacia, sin, so ni tras, en atencion á la poca ó ninguna variedad de sus respectivos significados. Sin embargo una que otra vez recordaré estos usos generales, si es que lleva el verbo la misma preposicion en sentido diverso, ú otra diferente para una acepcion idéntica ó algo parecida, á fin de disipar cualquiera duda. En la siguiente lista no solo he procurado designar, cuándo un verbo rige diversas preposiciones para significar una misma cosa, una sola preposicion para cosas diferentes, ó varias para diversos significados; sinó que he señalado generalmente, si despues de la preposicion puede hallarse ya un nombre, ya un infinitivo, ó si tansolo una de dichas dos partes de la oracion; y cuales son las preposiciones que pueden regir cada una de ellas, pues las que van delante de los nombres, no pueden preceder á vezes al infinitivo, y respecto de otras sucede lo contrario. (pág. 265)

Van notadas con un * las dicciones que requieren una preposicion peculiar, cuando las rige tal verbo, para formar con el una frase proverbial, ó un modismo cuando ménos. Será fácil distinguir así estas locuciones especiales, de las otras que se ponen solo como un ejemplo de los muchos que pudieran citarse. — Cuando para una misma frase pueden emplearse dos ó mas preposiciones, si no se espresa despues de cada una el artículo definido, es prueba de que ha de omitirse don de no va mencionado, segun se verifica en, Pálido de, en el semblante; Tomar la leccion de, en la memoria; Traducir al, en ingles, porqué decimos, Pálido de semblante, y, Pálido en el semblante; Tomar la leccion de memoria, y, Tomarla en la memoria; Traducir un libro al ingles, y, Traducirlo en ingles. Pero si lo que precede al sustantivo es el artículo indefinido ó un adjetivo, hai que repetirlo á cada una de las preposiciones que lo rigen, como en, Proporcionarse á, con sus facultades, lo cual equivale á, Proporcionarse a sus facultades, y á, Proporcionarse con sus facultades. Abalanzarse á los peligros—á herir. (pág. 266)

Abandonarse á la prostitucion—á estafar—en manos (de la Providencia.) (pág. 267)

Abatirse con, por una pérdida—de ánimo. (pág. 267)

Abochornarse de su imprudencia— de mendigar. Abogar por su cliente. (pág. 267)

Abordar á un navío (con el navío, dice Diego de Tórres en igual sentido en su Historia de los Jarifes, cap. 72, pag. 244.)— con un bergantin (á una goleta)—en España. Aborrecer de muerte. (pág. 267)

Aborrecible á todos. (pág. 267)

Aborrecido de los suvos. (pág. 267)

Abrasarse de calor— en amor (de Dios)— (el pecho) en ira. Abreviar con la partida (ó la partida) — (una materia) en pocas palabras. (pág. 267)

Abrigado de montes. (pág. 267)

Abrigar ó abrigarse con una capa— de la lluvia—en una choza. Abrir (las carnes) á azotes— (brecha) en la muralla. Abrirse á, con un amigo— de brazos. (pág. 267)

Abroquelarse con, de su antoridad. (pág. 267)

Absolver (á alguno) á culpa y pena— de la culpa. Abstenerse de la carne— de pasear. (pág. 267)

Abultado de cara. (pág. 267)

Abundar de, en poblacion. (pág. 267)

Aburrirse de las visitas—de trabajar. (pág. 267)

Abusar de la indulgencia. (pág. 267)

Acabar con su contrario—con una obra— (sus dias) con una sangria— con uno (alguna cosa, esto es, conseguirla ó alcanzarla de el)— consigo—con las, en las, por las mismas letrasde llegar— en paz (su carrera)—eu punta—en, por vocal—por decir. Acaecer á alguno—en tal época. (pág. 267)

Acalorarse con la, en la disputa—por la respuesta. Acarrear a lomo—en carro—por agua. Acceder á la propuesta—á recibirle. Accesible á los menesterosos. (pág. 268)

Acendrarse (el amor) con el trato. ( En el trato, dijo, y no mal, Rojas en la comedia Entre bobos anda el juego.) Acepto á los buenos. (pág. 268)

Acerca de un asunto—de ir (á visitarle). Acercarse á la quinta—á escuchar. Acertar al, con el, en el blanco—á pasar—con la puerta— (su gusto) en esto—en hacer (una cosa). Acoger (á alguno) en (entre dice Navarrete) su familia. Acogerse á la iglesia—á mendigar. Acometido de cuartanas. (pág. 268)

Acomodar de ropa limpia (á alguno)— (á alguno) en un empleo. Acomodarse al tiempo—al, con el dictamen—á sufrir—con un amo— de criado—de lo necesario—en las ancas. Acompañado de, por un paje. (pág. 268)

Acompañar (á otro) al teatro—con, de documentos. Acompañarse con su laud. (pág. 268)

Aconsejar (lo mejor) á su hijo. Aconsejarse con, de un letrado. Acontecer á alguno (tal cosa)— (un chasco á alguno) con un jitano. (pág. 268)

Acordarse (le) á uno (la leccion)—con su enemigo— (alguno). de la leccion—de enviar— de haber leido. (Cervántes omitió alguna vez la preposicion.) (pág. 268)

Acortar de razones. (pág. 268)

Acosado de los cazadores. (pág. 268)

Acostumbrarse á la parsimonia—á ayunar. (Los antiguos decian tambien en ayunar.) (pág. 268)

Acre de genio. (pág. 268)

Acreditado en la, para la guerra. Acreditarse con su poder (Hallo en Mateo Aleman, en su poder.)—con, para con alguno—de valiente. (pág. 268)

Acreedor á la, de la estimacion general— de mi casa. Actuarse de los, en los negocios—en escribir. Acudir á la plaza—á, en una casa—con el remedio—en tropa ó tropel. (pág. 268)

Acusar'á muerte (antic.)— (á alguno) al, ante el juez—de un delito—de haber robado. (pág. 268)

Acusarse al confesor—de sus pecados. Adaptar (una cosa) á otra. (pág. 268)

Adelantar á otro—á correr—en los estudios. Adelantarse á los, de los demas—en las letras—en cantar. Ademas de lo espuesto—de alborotar. Adherente á la caballería—de la caballería (tomando adherente como sustantivo). (pág. 268)

Adherir ó adherirse á un dictámen—á opinar—con sus conpaneros (á tal partido). (pág. 269)

Adiestrarse á la pistola—á tirar—en la esgrima—en escribir. Admirarse de un portento—por su magnitud. Adolecer de achaques. (pág. 269)

Adoptar (á uno) en lugar (de hijo)—por hijo. Adorar á, en una muger— (á una señora) por su dueño. Adornar con, de rosas. (pág. 269)

Advertir (á alguno) de alguna cosa (Va regularmente sin preposicion.)—en alguna cosa. (Suele tambien omitirse en este sentido.) (pág. 269)

Afanarse en, por conseguir (un empleo)—por las riquezas. Afecto á su abuelo— de algun mal. (pág. 269)

Aferrado al, con el ancora. (pág. 269)

Aferrarse á, con, en su opinion— (una nave) con otra—en sostener. (pág. 269)

Afianzar con su hacienda— de calumnia. Afianzarse de la aldaba—en, sobre una mesa. Aficion á la agricultura. (pág. 269)

Aficionarse a su hermosura (En el siglo de Cervántes se decla de, lo que mirartamos hoi como un arcaismo.)—á beber. Afilar (el cuchillo) con agua—en una piedra. Afirmarse en un propósito—en los estribos. Afligido de la, por la peste. (pág. 269)

Aforrar con (Lujan de Sayavedra en su Guzman de Alfarache dice en) tafetan. (pág. 269)

Afrentarse de la pobreza—de mendigar. A gil de miembros. (pág. 269)

A gobiarse con el, del trabajo. (pág. 269)

A gradable al paladar— de, para beber. A gradecer á alguno (su favor). (pág. 269)

Agradecido á su bienhechor por tantas mercedes. Agraviarse de alguno—de oir— de, por una palabra. Agregarse á la turba—á trabajar—con los sediciosos. Agrio al gusto. (pág. 269)

A guardar á la mañana—por el remedio. Agudo de ingenio—en sus dichos. (pág. 269)

A guerrido en las batallas. (pág. 269)

Ahitarse de conserva—de comer. (pág. 269)

Ahogarse de calor—de trabajar—en el rio. Ahorcajarse en el asno. (pág. 269)

Ahorrar ó ahorrarse de palabras (En esta frase puede omitirse la preposicion, particularmente si no se emplea el verbo refle.xivo.)— de hablar—“No ahorrarse con ninguno. Airarse con alguno—con la, de la pregunta. Ajeno á, de su estado—de pundonor—de obsequiar. Ajustado á la verdad—á flor—en su conducta. Ajustarse á jornal—á la razon—á trabajar—con sus acrecdores. (pág. 269)

Alabar (una prenda) de, en alguno. Alabarse de luchador—de haberle muerto. Alargarse á la aldea— á decir. Alcanzar al cielo— (algo) á, con, por ruegos—(á uno) de razones— (á alguno) en dias (Hallamos tambien en nuestros clasicos de dias.)— (el dinero) para el gasto— (á otro) en la carrera. Alegar de, en su derecho. (pág. 270)

Alegrarse con, de, por su venida (Decir en su venida huele algo á arcaismo.)—de, por verle—por su bien. Alegre con la, de la noticia. Alejar ó alejarse de su casa. Alentar (á uno) con la esperanza. (En la esperanza dice Viera en el prólogo del tomo tercero de la Historia de Canarias.) Alguno de los parientes. (pág. 270)

Alimentarse con, de pan—con, de comer. Alindar (una heredad) con otra. Alistarse en una compañía—por soldado. Aliviar (á uno) de la carga—de, en sus deudas—(á otro) en su desgracia (ó su desgracia). Almorzar de las sobras (ó bien sin preposicion alguna). Alternar (la abundancia) con la miseria—entre la abundancia (y la miseria). (pág. 270)

Alto de hombros. (pág. 270)

Alucinarse en su opinion. (De su opinion hallo en Viera pag. 46 del tomo primero.) (pág. 270)

Alzar (las manos) al cielo— de codo (Se dice igualmente alzar el codo.)—de obra— (á uno) por rei. Alzarse á mayores—con la dignidad. Allanar (la crudad) con el suelo. Allanarse á alguno—á lo justo—á hablar. Amable á todos—de genio—en la conversacion. Amante de las diversiones. (pág. 270)

Amanarse á la, con la vida solitaria—á enseñar. Amar (á uno) de corazon—“de lo intimo (del corazon). Amargo al paladar—de gusto. (pág. 270)

Amarrar al banco— (el bote) al, del árbol. Amasar en trabajos (la vida). A mas de lo dicho—de insultarme. *Ambos á dos. (pág. 270)

Amenazar (á uno) con la miseria— (á uno) en la cabeza. Amigo de chanzas—en la adversidad. Amor á la, de la vida. (pág. 270)

Amoroso con su hijo. (pág. 270)

Amparar (á uno) de sus perseguidores—en la posesion. Ampararse con el—del castillo. Amueblado con, de rica sillería. Análogo á alguna cosa. (pág. 270)

Ancho de espaldas. (pág. 270)

Andar á caballo—á palos—al sereno (A la aspereza del agua, dice Moreto.)— á la sopa—“á tres (ménos cuartillo)— al trotecon cuidado—con su amigo—con malas companias—con el bulto (á alguno)—con muletas—con el tiempo—con, en rodeos—con, en zancos— de capa— de lado—“de pié quebrado— en coche— en disputas—en aprobacion (Frase algo rancia que significaba, pasar el noviciado en algun ejercicio ó profesion.)— (de mal) en peor—en el bolsillo—en dimes y diretes, ó en dares y tomares —en malos pasos—en lenguas—en un pié—en trabajos—en flores (con alguno)—en, por una senda—por mil partes (Meléndez en mil partes, acaso por razon del verso.)—por la selvasobre una cuerda— sobre aviso. (pág. 271)

Andarse (No) en chiquitas—en flores. A negar en sangre. (pág. 271)

Angosto de conciencia. (pág. 271)

Anhelar á, por un empleo—á, por conseguir. Animar (á uno) á la batalla—á trabajar. Animoso á los, en los peligros. Ansiar por las riquezas. (Puede omitirse la preposicion.) Ansioso de, por la gloria. (pág. 271)

Anteferir Anteponer f (una cosa ó persona) á otra. Anterior á los sucesos. (pág. 271)

Antes' con ántes—de mi llegada—“de ayer—del dia —de comer. (pág. 271)

Anticiparse á otro—á, en contar. Añadir (agua) al vino. (pág. 271)

Apacentarse con, de recuerdos. Aparar en el sombrero. (pág. 271)

Aparecerse á alguno. (pág. 271)

Aparejarse á la, para la muerte— á, para morir. Apartar (á los malos) de los buenos. Apartarse á un rincon— á conferenciar—de lo justo— de tratar. Apasionarse á jugar—á la, de la, por la pintura. Apearse al suelo—del caballo. (pág. 271)

Apechugar con el trabajo—por todo. Apedrear con las palabras. (pág. 271)

Apegarse al convite. (pág. 271)

Apelar al juez— (de un tribunal) á, para otro—de la sentencia. Apercibirse á la, para la guerra—á, para luchar—de armasde una vision. (pág. 271)

Apesadumbrarse de lo hecho. (pág. 271)

A pesar de su resistencia—de importunarle. Apetecible á los ojos. (pág. 271)

Apetecido del, por el vulgo. (pág. 271)

Apiadarse de los infelizes. (pág. 271)

Aplacar (el motin) con su presencia Aplicar (sus manos) al trabajo. (pág. 271)

Aplicarse á las letras—á estudiar. Apoderarse de una fortaleza. (pág. 272)

Aportar á, en Cádiz. (pág. 272)

Apostar al juego—á cantar. (pág. 272)

"Apostárselas a, con alguno. (pág. 272)

Apostatar de su religion. (pág. 272)

Apoyar (su dicho) con buena autoridad. Apoyarse de, en buenos argumentos (Lo último es lo mas regular. Quintana ha dicho tambien: Apoyados con su voto los dos generales, y no ha dicho mal.)—en los estribos—en el, sobre el báculo. (pág. 272)

Apreciar (una cosa) en, por su valor. Aprender á bailar—con tal maestro— (una lengua) con la leche (Tambien pudiera ser en la leche, esto es, en la niñez, y ast lo dijo Malon de Chaide.)—de música—de otro (una cosa) — en cabeza ajena. (pág. 272)

Apresurarse á la posesion—á decir—en el discurso—en responder—por la merienda—por alcanzarle. (pág. 272)

Apretar (la espada) con las dos manos (En las dos manos pone Cervántes, como si dijera entre las dos manos.)—por la cintura (á alguno). (pág. 272)

Aprobado de boticario. (pág. 272)

Aprobarse en teología. (pág. 272)

Apropiado al, para el intento. (pág. 272)

Apropiarse á, para si (alguna cosa). Apropincuarse á alguna parte. (pág. 272)

Aprovechar en la virtud. (pág. 272)

Aprovechar (No) con el avaro (los ruegos). Aprovecharse de las circunstancias (ó Aprovechar las circunstancias). Aproximarse al rio. (pág. 272)

Apto para los estudios—para correr. Apurado de recursos. (pág. 272)

Apurarse en, por su infortunio—por carecer (de medios). Aqui de Dios. (pág. 272)

Aquietarse con, por su palabra—en la contienda. Arder ó arderse de rabia—en guerras civiles—en deseo (de vengarse). (pág. 272)

Argüir de un olvido (á alguno)— (tal designio) en una persona. Armar (esto) á, con nuestra naturaleza—con, de fuerza (la razon)— de caballero (á alguno. Se omite de ordinario la preposicion.)— ( un buque) de genoveses—en corso—en guerra. Armarse con un trabuco—de todas armas—de caballero (En esta frase se suprime comunmente la preposicion)—en corso. Arraigarse en la virtud. (pág. 272)

Arrancar (lágrimas) á alguno— (una provincia) á la, de la dominacion (otomana)— (una planta) de la tierra— (un arbol) de cuajo—(un suspiro) del corazon. (pág. 272)

Arrastrar á alguno (la capa)—por la calle. Arrasarse á alguno (los ojos)— con, de, en lágrimas (los ojos). Arrebatar (algo) de cualquiera parte—de un pan. (Es lo mas ordinario omitir la preposicion.) Arrebatarse de cólera. (pág. 273)

Arrebozar (una fruta) con, de azúcar. Arrebozarse con, en la capa. (pág. 273)

Arrecirse de frio. (pág. 273)

Arreglarse á su dinero. (pág. 273)

Arregostarse (familiar) á alguna cosa—á petardear. Arremeter á derribarle—á la, contra la ciudad (Los antiguos emplearon la preposicion con en este sentido, pues dectan, Arremeter con el enemigo.)—contra, para alguno. Arrepentirse de sus faltas—de jugar. Arrestarse á un peligro—á salir. Arribar al puerto—con felizidad. Arriesgarse á una empresa—á hablar. Arrimarse á los buenos. (pág. 273)

Arrinconarse en un pueblo. (pág. 273)

Arrogarse á si (un derecho). (pág. 273)

Arrojar (algo) á la calle—del, desde el, por el balcon. Arrojarse al mar (En la mar, decían tambien en tiempo de Cervantes.)—á pelear. (pág. 273)

Arropar ó arroparse con una manta. Arrostrar á la, con la muerte. (pág. 273)

Asar al fuego—al, en el horno—en parrillas. Asarse al sol—de calor. (pág. 273)

Ascender á coronel—de comandante (á coronel). Asegurar (una cosa) á, de otra—con clavos—(á uno) de alguna cosa. (De ordinario se calla la preposicion.) Asegurarse de una cosa—de alguno—de ser cierto. Asentar (bien) á alguno (el vestido). (Cervántes usa á vezes de la preposicion en para esta frase.) Asentir á un dictámen—en tal cuestion. Asesorarse con, de un abogado. (pág. 273)

Asimilar (una cosa) á, con otra. Asir de un pan (Esta locucion es anticuada, pues ahora omitimos la preposicion.)— (á alguno) del, por el brazo. Asirse á, de una maroma. (pág. 273)

Asistir á sus padres—á, en una funcion—en una enfermedad. (á alguno)—en tal casa. (pág. 273)

Asociarse á los, con los malos. Asomar (la risa) á la cara. (pág. 273)

Asomarse (las lágrimas) á los ojos—á escuchar—á la, por la ventana. (pág. 273)

Asombrarse de un lobo. (pág. 273)

Asparse á gritos—por alguna cosa—por conseguir. Aspero al, para el paladar—con sus hijos—de genio —en la conversacion—en palabras. (pág. 273)

Aspirar á la dignidad—á obtener. Asqueroso á la vista—de, para comer—en su traje. A sustarse de, por poco. (pág. 274)

Atar á la, en la estaca— (á alguno) de piés y manos (ó bien, los piés y las manos). (pág. 274)

Atarse á sus opiniones—á callar—en las resoluciones—por los obstáculos. (pág. 274)

Ataviarse con, de muchas galas. Atemorizarse de las, por las amenazas—de, por saber. Atencion (Estar con) á sus lecciones. Atender á un discurso—á defenderse. Atenerse á sus rentas—á referir. Atentar á una empresa. (Puede omitirse la preposicion.) Atento al sermon— á observar—con sus maestios. Atestiguar con alguno. (pág. 274)

Atinar al, en el blanco—á decir—con la puerta—con decirlo. Atollarse en un pantano. (pág. 274)

Atónito del, por el suceso. (pág. 274)

Atraer (á alguno) á su parecer—con dádivas. Atracarse (familiar) de fruta. Atragantarse con un hueso. (pág. 274)

Atrasado de medios—en su obra. Atreverse á la empresa—á esponer—con sus mayores. Atribuir á la casualidad. (pág. 274)

Atribularse con las, en las adversidades—por la perdida. Atrincherarse con un parapeto— en una batería. Atropellar por todo. (pág. 274)

Atropellarse en los negocios. Atufarse de, por una palabra—en la conversacion. Aumentar (el socorro) con 500 hombres., (Sin embargo Viera, tomo tercero pag. 145 puso de.) Aumentarse á tal grado—en sumo grado. Ausentarse de la corte. (pág. 274)

Autorizar con su presencia. (No me parece bien que Quintana haya dicho: Por mas que se autorizase en la necesidad del escarmiento. Me suena mejor, con la necesidad.) Avanzado de, en años. (pág. 274)

Avanzar de, en edad, Avaro de riquezas. (pág. 274)

Avecindarse en un pueblo. (pág. 274)

Avenirse á un ajuste—á mendigar—con los suyos— (dos) entre si. (pág. 274)

Aventajar (á un soldado) en tres escudos mensuales. Aventajar ó aventajarse á alguno—á, en escribir. Avergonzarse de pedir—de, por una mala accion. (En su ternura dice Jovellanos, sin que le obligase la medida del verso. No me agrada.) (pág. 274)

Averiguarse con alguno. (pág. 275)

Aversion (Tener) al pecado. (pág. 275)

Avezarse al juego—á vagar. (pág. 275)

Aviar ó aviarse de ropa—para el viaje—para salir. Avisar con tal fecha—(á alguno) de la novedad. (Es lo mas comun omitir la preposicion.) *Avocar á si (una causa). (pág. 275)

Ayudar (á su hermano) á subir—*á bien morir— (á alguno) en una pretension. (pág. 275)

Bailar á la guitarra—al son (que toquen)— al compas—Ten cadencia. (pág. 275)

Bajar al sótano—á descansar—del desvan—de tocar (las campanas)—por la senda. (pág. 275)

Bajo de cuerpo—en su conducta. Bajo de la mesa. (No es indispensable la preposicion.) Balancear á una parte—en la duda— en asegurar. Balar por dinero. (pág. 275)

Baldarse de una pierna. (pág. 275)

Bambolear en la maroma. (pág. 275)

Bandear (á uno) de una estocada. Bañar ó bañarse con, de, en lágrimas—en agua fresca—en lumbre (celestial)— (las espaldas) en sangre. Barar en la playa. (pág. 275)

Barbear con la tapia. (pág. 275)

Basta con esto—con presentarse (En ambos casos es lo mas frecuente omitir la preposicion.)—de penas. Bastar al, para el objeto. (pág. 275)

Bastardear de sus antepasados— en su porte, Bastecer (una plaza) con, de víveres. Batir'en ruina (una fortaleza). Beber á alguno (los pensamientos)—á la, por la salud (de alguno)—con, de, en un vaso—de un licor (Puede omitirse la preposicion en este caso.)—de, en una fuente—en vino (una medicina)—por tal parte (del vaso)—sobre tarja. Benéfico á la, para la salud—con los pobres—para con los desvalidos Benemérito de la patria. (pág. 275)

Besar (la mano) á alguno—(á uno) en el rostro (ó simplemente, el rostro). (pág. 275)

Blanco de cútis—de pluma. (pág. 275)

Blandear con alguno. (pág. 275)

Blando de corteza. (pág. 275)

Blasfemar de Dios. (pág. 275)

Blasonar de noble—de ser (noble). (Nuestros antepas ados lo usaban tambien como verbo activo en el sentido de alabar ó engrandecer, y de consiguiente sin la preposicion de.) Bogar al remo. (Nuestros clásicos callan á menudo la preposicion.) (pág. 275)

Bordar á tambor—con, de oro—de imagineria— de pasados "de realze. (pág. 276)

Borracho con el, del vino—de alegría—por haber (bebido). Borrar (á uno) de la lista. (pág. 276)

Bostezar de pereza. (pág. 276)

Boto de punta. (pág. 276)

Boyante en los negocios. (pág. 276)

Bramar de coraje. (pág. 276)

Brear á golpes. (pág. 276)

Breve de razones—en la respuesta. (pág. 276)

Brindar a la salud (de alguno)—(á alguno) á beber—con la copa—con un canonicato—en un convite—por los amigos. Bronco de condicion. (pág. 276)

Bueno de su natural—de, para comer—para la labranza. Bufar de rabia. (pág. 276)

Bullir en, por todas partes. (pág. 276)

Burlarse con sus mayores—de sus amos. Buscar á uno' (la lengua ó la boca)—de todas yerbas (para énsalada). Cabalgar en un unicornio. (pág. 276)

Caballero en sus acciones—en, sobre su jumento. Caber á uno (la suerte)—de piés—en una azumbre—(algo) en suerte. (pág. 276)

Caer á pedazos—á los piés (de alguno. Cervantes dice tambien, ante los pies.)— (bien) á caballo— (bien ó mal un vestido) á alguno—al, en el suelo—á, en, por tierra— (una ventana) á la, hacia la calle—con calentura— (bien ó mal una cosa) con otra— (enfermo) con, de tercianas—del tejado—de cabeza— de golpe— de pies—de su asno—(una nota) en alguno— (mudanza) en alguna cosa (Esta frase sabe un tanto á rancia.)—en la calle—en adviento— (el desmayo) en el enemigo—en la cama ó en cama—en al guna cosa—en la cuenta—en falta—en flor—en gracia—en monotonía (el estilo)—en poder (de sus contrarios)—en la tentacion—por navidad—sobre su contrario—sobre una pena— (bien). sobre la silla. (pág. 276)

Caerse á pedazos—de sueno—de ánimo— de su peso (alguna cosa)—en el pozo—en flor. (pág. 276)

Caerse' (No) de, por poco. (pág. 276)

Calar en el cuerpo (la espada). (pág. 276)

Calarse de agua—por un agujero. (pág. 276)

Calentarse á la lumbre—con leña. (pág. 276)

Caliente de cascos. (pág. 276)

Calificar (á alguno) de docto. (pág. 276)

Calumniar (á alguno) con, en epigramas— de ladron. Calzarse á alguno—con un canonicato—de abarcas. Callar (la verdad) á sus padres—de, por miedo. Cambiar con su compañero—(el sombrero) con la, por la gorra—de vestido— (el placer) en pesar. (pág. 276)

Caminar á su perdicion—á pié—á perderse—á, para Tanger. —con piés (de plomo)—en diligencia—en buen órden en el, por el campo—por una senda—sobre la avena. Cansarse con el peso—de la, por la fatiga—de pretender—en el camino—en averiguaciones—en buscar. Cantar á versos (Tirso en No hai peor sordo etc 5— de sus alabanzas (Asi lo usa Carvajal, pero es mas ordinario omitir la preposicion.)— de garganta— de plano—en tono tosco—en voz baja—por música. (pág. 277)

Capaz de cien personas—del, para el empleo— de conocimiento—de sufrir. (pág. 277)

Capitular con el enemigo—(á alguno) de cohecho. Caracterizar ( uno) de prudente. (pág. 277)

Carecer de lo indispensable. (pág. 277)

Cargado de espaldas—de vino. (pág. 277)

Cargar á flete—á, sobre alguna parte—con la culpa—de duelas (un buque)— (ladrillos) en un mulo—(contribuciones) en, sobre un pueblo—sobre alguno (todas las desgracias)— sobre uno (por instarle). (pág. 277)

Cargarse (el viento) al sur—de razon. Cariño (Tener) á la vida. (pág. 277)

Casarse de, en segundas nupcias. (pág. 277)

Castigar de, por una falta (Prefiero la preposicion por para la activa, y la de para la pasiva, d fin de distinguir la persona agente, del motivo por que se hace una cosa, v. g. Le castigó por su atrevimiento, y, Quedó bien castigado de su atrevimiento)— (á alguno) en la bolsa. (pág. 277)

Catequizar (á alguno) para el robo—para pasear. Causar (daño) á los enemigos— (un despojo) á, en su jurisdiccion. Cautivar con, por halagos. (pág. 277)

Cavar' (la imaginacion ó) con la imaginacion— en alguna cosa (la imaginacion ó con la imaginacion). Cazcalear á una parte (de otra)—de una parte (á otra.) Cebar con esperanzas. (pág. 277)

Cebarse con encarnizamiento—en la víctima (De la ganancia, leemos en Hurtado de Mendoza.)—en matar. Ceder á la adversidad— de su derecho—de, en un empeñoen favor (de otro)—en bien comun—en la elocuencia— en perorar. Censurar (algo) de malo. (pág. 277)

Ceñirse á las pruebas—á relatar. (pág. 277)

Cerca de Sigüenza—de caer. (pág. 277)

Cercado de peligros. (pág. 277)

Cercano á la capital—á morir. (pág. 277)

Cerciorar (una cosa) á alguno—(á otro) de la noticia, Cerciorarse de un hecho. (pág. 277)

Cerrar con los, contra los enemigos. Cerrarse en un aposento—en callar. Cesar del trabajo—de escribir. (pág. 277)

Ciego de cólera. (pág. 278)

Cierto de su dicho. (pág. 278)

Cifrar (la felizidad) en la virtud. Cifrarse á una esplicacion—á esplicar. Circunscribirse á lo actuado—á referir. Ciscarse (familiar) en alguno—en la calle. Clamar á Dios—a gritos—á voz en grito u'á voz en cuelloen alta voz—por justicia. (pág. 278)

Clamorear por los difuntos. (pág. 278)

Clarearse de hambre. (pág. 278)

Clavado' (el reloj) á las tres. (pág. 278)

Clavar (el pié del capitan) á la cubierta (de la galera)— (un clavo) á la, de la, en la pared— (los ojos) en el suelo. Coartar (las facultades) al procurador. Cobrar de los deudores—en buena moneda—por los atrasos. (En esta frase no es necesaria la preposicion.) Cocerfá la lumbre mansa—(la torta) con vino—(las frutas) en almibar—(la carne) en agua. (pág. 278)

Codicioso de ganancia—de, por adquirir. Coetáneo á, de otro. (pág. 278)

Coger (la palabra) á alguno— (á alguno) con el hurto (en las manos)— (á uno) de buen humor—(á su tio) de la casaca—en tiempo (una fruta)—(á uno) en el hurto—en mentira—por los cabezones (á alguno). (pág. 278)

Cojear de un pié. (pág. 278)

Cojo de la pierna derecha—de un balazo. Colegir de lo, por lo dicho. (pág. 278)

Colmar de bendiciones. (pág. 278)

Colocar con, en órden (las palabras). Columpiarse en el aire. (pág. 278)

Combatir con, contra alguno. (pág. 278)

Comedirse con el presidente—en las palabras. Comenzar á obrar de descontentarse (á tomar libertad; es frase de Hurtado de Mendoza.)—por dicterios—por tal autor (En Aristóteles, dice Cervantes.) — por decir. Véase Empezar. Comer á escote—*á dos carrillos—“(el pan) á, en mantelescon un amigo— (el pan) con su sudor (En el sudor de nuestros rostros, dijo Cervántes; pero poco bien á mi entender.)—con apetito—de todo —“de mogollon—de su pan (En este caso se omite por lo regular la preposicion.)—en dos bocados (una manzana)—en casa—en platos (de China). (pág. 278)

Comerciante de, en papel. (pág. 278)

Comerciar con, en naranjas—por mayor. Comerse de zelos—de piojos. (pág. 278)

Cometer (un asesinato) en alguno. (pág. 278)

Compadecerse (mal una cosa) con otra (Es anticuada esta significacion del verbo compadecerse.)—del pobre—de, por sus trabajos. (pág. 278)

SINTAXIS (pág. 278)

Compañero de, en el viaje. (pág. 279)

Comparar (una cosa) á, con otra. (Lo último es mas usado.) Compartir (el dinero) entre los socios. (pág. 279)

Compatible con el deber. (pág. 279)

Compeler (á otro) á la riña—á disputar. (pág. 279)

Competir con alguno—en fuerzas—en, por derribarle. Complacer á una señora. (pág. 279)

Complacerse con la, de la, en la lectura—de, en hacer bien. (La preposicion en es en este caso la mas segura.) Cómplice del reo—en el robo. (pág. 279)

Componerse al espejo—con sus acreedores—de varios ingredientes. Comprarfal contado—al, del mercader (una tela)— de comer—en vales reales—en, por cien doblones (un caballo)—pou mucho dinero. (pág. 279)

Comprensible al entendimiento. (pág. 279)

Comprobar (la verdad) al juez—con los testigos. Comprometer (un litigio) en un árbitro. (pág. 279)

Comprometerse á afirmar—al, en el cambio—con el vecino en un árbitro—en avisarle, Comulgar (á uno) con ruedas (de molino). (pág. 279)

Comun á todos—de dos. (pág. 279)

Comunicar á su corresponsal (la novedad)—con esta fecha— (secretamente) con los sitiadores (En este sentido lo usa Cervántes como activo, comunicar á uno, en el capítulo 33 de la parte primera del Don Quijote.)— (alguna cosa) con el ministro —de unos á otros. (Hurtado de Mendoza, en otros.) Concebir (una cosa) de tal modo—en el entendimiento—por útil. (pág. 279)

Conceder (la palma) á alguno—con su demanda (Arcaismo: ahora omitimos la preposicion.)— de gracia— (la palma á alguno) en la contienda—(la palma á alguno) en perorar. Concentrar (la imaginacion) á, en un solo objeto. Conceptuar (á alguno) de, por docto. (pág. 279)

Concertar en, por tal precio—(la paz) entre marido (y mujer.). Conciliar (autoridad) con los lectores (de un libro). Conciliarse (respeto) de los vasallos. (pág. 279)

Concluir con las, en las, por las mismas letras. Concordar (una cosa) con otra. (Jovellános ha dicho sin embargo, concordante á una cosa.) (pág. 279)

Concurrir á la junta (En el hospital, dice Hurtado de Mendoza)—á, para este fin—á, para votar—con otros—con el voto— en un designio—en la iglesia—en pensar. (pág. 279)

Condecorado con, de títulos. (pág. 279)

Condenar (al reo) á galeras—á morir—á, en crecidas multas —con, en costas— (á muerte) en pena (de un homicidio)— por. un delito—por haber (robado). (De haber faltado, dice Marina, mas no lo apruebo.) (pág. 279)

Condescender á los, con los ruegos—á, en ir—(con alguno) en su demanda. (pág. 280)

Condolerse de los miserables—por sus aflicciones. Conducir al intento— al lugar—á animarle. Conferir (un empleo) al pretendiente—(una cosa) con otra (algo) con los, entre los amigos. (pág. 280)

Confesar (el robo) al juez— á cuestion (de tormento)—con el semblante—de plano—en el tormento. (pág. 280)

Confesarse á Dios—con un clérigo—con arrepentimiento—de los pecados—de haber (mentido). (pág. 280)

Confiar (el secreto) á su mujer—de, en alguno—en recibir. (En este último caso no es indispensable la preposicion.) Confiarse á, de alguno—á la, en la suerte—en su poder. Confinar (á uno) á, en una plaza— (una provincia) con otra. Confinarse á vivir—á, en un rincon. (pág. 280)

Confirmar (á alguno) de, por mentecato—(á otro) en la creencia. Confirmarse en su dicho. (pág. 280)

Conformar (su semblante) al, por el ajeno. Conformarse á los, con los estatutos—á hablar—con su suerte — (los autores) en tal hecho—en verle. Conforme á, con su opinion. (pág. 280)

Confundirse de una accion—en el discurso—en contemplar por la prisa—por tener (sobradas atenciones). Congraciarse con alguno. (pág. 280)

Congratularse con su amigo—del, por el ascenso—de ser (el primero). (pág. 280)

Conjeturar de las, por las señales. (pág. 280)

Conmutar (una escopeta) con, por un fusil— (la disciplina) en ayuno—(una pena) en, por otra. (pág. 280)

Conocer de una profesion (ó una profesion)—(á otro) de nombre—de reputacion—de, en un pleito—(lo futuro) en las, por las estrellas. (á uno) en la, por la voz. (pág. 280)

Consagrar (una iglesia) á Dios. (pág. 280)

Consagrarse á la virtud—á trabajar. (pág. 280)

Consentir en la prebenda—en obtenerla. Conservarse en la inocencia. (pág. 280)

Considerar (una cuestion) bajo, en todos sus aspectos (Usa lo último Jovellanos, aunque es mas frecuente lo primero.)— en la virtud. (Dlcelo Cervantes; pero mejor será callar la preposicion.) Consistir en el patrocinio—en hablarle. Consolar (á uno) en la muerte (de su padre). Consolarse con sus deudos—con el ejemplo (de otro)—con los, en los estudios—de la desgracia—en un trabajo. Conspirar á un mismo fin—á destruir—con los enemigos (dos) en un intento. (pág. 280)

Constante en sus empresas. (pág. 280)

Constar de muchas partes—de los, por los documentos— en el archivo—por escrito. (pág. 281)

Consultar á los, con los sabios— (á alguno) para un empleo. Constituirse en campeon (dice Quintana: yo omitiera la preposicion). Consumado en la jurisprudencia. (pág. 281)

Consumirse al fuego—de pena (ó en pena, si queremos imitar d los antiguos.)—de, en cavilar—en la soledad. Contaminarse con el roze— de herejía—en los vicios. Contar á su hermana (lo acaecido)—con su padrino—con su renta—(á alguno) con los muertos—con poder (acudir)—por hecho—por los dedos—por menudo. (pág. 281)

Contemplar en la bondad divina. (Pudiera tambien omitirse la preposicion.) (pág. 281)

Contemporizar con las preocupaciones. (pág. 281)

Contender con los herederos—sobre la hacienda. (Los antiguos dectan, en la hacienda.) (pág. 281)

Contenerse en las palabras—en su obligacion. Contentarse con poco (Hallo tambien en nuestros autores clásicos del mejor tiempo, de poco.)—con hablar. Contento con, de alguno—de, por verle. Contestar (algo) al suplicante. (pág. 281)

Contiguo al, del soto. (pág. 281)

Continuar con, en sus pesquisas—en inquirir. Contra (Estar en) de una cosa ó persona. (Si se dice, Estar contra, puede callarse la preposicion de.) (pág. 281)

Contraer (los principios) á la cuestion. Contraerse á la disputa—á esplicar. (pág. 281)

Contrapesar (una cosa) á, con otra. (pág. 281)

Contraponer (lo blanco) á lo, con lo negro. Contrapuntearse con los jefes—de palabras. Contrario (el uno) al, del otro. (pág. 281)

Contravenir á las leyes. (pág. 281)

Contribuir á ausiliarle—á, para una obra—con sus caudales. Convalecer de una calentura. (pág. 281)

Convencer (á uno) con razones. (pág. 281)

Convencerse de su error. (pág. 281)

Convenir á muchos (una cosa)—con alguno (en las senas)— con las señas (de alguno)—en la cuestion—en salir. Convenirse á, en una condicion—á, en esperar. Conversar á gritos—en voz baja—en lengua vulgar—en, sobre materias (de religion). (pág. 281)

Convertir (una institucion) á tal fin—en beneficio publico (el dinero) en vales reales. (pág. 281)

Convertirse á Dios—(la alegría) en llanto—hacia su amigo. Convidar (á alguno) á la boda—á comer—con dinero. Convidar ó convidarse á la, para la empresa—(á alguno) con la corona. (pág. 281)

Convocar á la reunion—á elegir—en, por bula—por es quelas. Cooperar á la formacion—á mantener. (pág. 282)

Coronar con, de laurel (Algunos poetas modernos han dicho malamente en, imitando á Herrera en esta singularidad que le plugo adoptar, para hacer mas nueva su diccion poetica.)—(á uno) por rei. (No hai inconveniente en suprimir la preposicion.) (pág. 282)

Correr' á palo seco—á cuatro pies—á rienda suelta—al cuidado (de alguno un negocio)—á, de bolina—con alguna dependencia—con alguno (bien ó mal)—con poner casa—(el mar) en próspera bonanza—en el mismo rumbo—en busca (de la muerte) — —(la agua) en, por una canal—por bordos—por una senda (No es aquí indispensable la preposicion.)— (las mismas razones). por unos que por otros (dice Granada. Ahora preferimos, Valer las mismas razones para unos que para otros.)— (un velo) sobre algun acontecimiento—sobre un bajel. (pág. 282)

Correrse de verguenza—de, por haberlo (hecho). Corresponder á los beneficios— (los hechos) á las, con las palabras— (la gravedad) á, en un magistrado—con la gratitud. Corresponderse con los enemigos. (pág. 282)

Corromperse en las costumbres. (pág. 282)

Cortar (una pierna) al enfermo—de vestir—por la rodilla—por el pie—sobre la rodilla. (pág. 282)

Corto de manos—de medios— de oido—de razones— en obras. Coser (la boca) á alguno— (á uno) á punaladas—(un vestido) á, para una señora. (pág. 282)

Coserse con la tierra—(unos) con otros. (Aleman dice, en otros.) Costar (lágrimas) á alguno. (pág. 282)

Cotejar (la copia) con el original. (pág. 282)

Crecer en conocimientos. (pág. 282)

Crecido de cuerpo—en caudales. (pág. 282)

Creer de otro (alguna cosa)— (algo) de su deber—en Dios—en sueños (No sonaría tampoco mal sin la preposicion.)—por la fe— (á alguno) sobre su palabra. (pág. 282)

Creerse de alguna cosa (Falta de ordinario la preposicion.) —de alguno. (pág. 282)

Criar á los pechos—con leche—en buenas costumbres. Cruel á los, con los vencidos. (pág. 282)

Cruzar' (la cara) á alguno—sobre las costas. Cruzarse de brazos. (pág. 282)

Cuadrar (una cosa) á alguno—(la persona) con las señas, Cual de, entre ellos? (pág. 282)

Cualquiera de los dos. (pág. 282)

Cubrir ó cubrirse con la capa (En tiempo de Cervántes se omitia la preposicion, y decian, Cubrirse una capa, un herreruelo, un manto.)—con la rodela (De la rodela era mui frecuente entre los escritores de nuestra mejor epoca.)—con, de alfombrade lodo. (pág. 282)

Cucharetear en un negocio. (pág. 283)

Cuenta (Tener) con las emboscadas—con apercibirse. Cuidadoso de su hacienda—por el éxito (de un negocio). Cuidar á, de un enfermo—de no cagr—de, en buscar. Cuidarse de su obligacion—de estudiar. (Es mas usado con negacion.) (pág. 283)

Culpar (á alguno) de indolente—de, por haber (faltado)— (el atrevimiento) en una persona. (pág. 283)

Cumplidero al bien general. (pág. 283)

Cumplir con su obligacion—con alguno—(sus obligaciones) con uno—con su palabra (ó su palabra, sin preposicion.)—en uno (la sentencia). (pág. 283)

Cumplirse en uno (la profecía). (pág. 283)

Curar (á uno) de sus manías. (Puede omitirse la preposicion, y aun parece mas usual decir, Curar á alguno las llagas, que, de las llagas.) (pág. 283)

Curarse con medicinas—de la enfermedad—de alguna cosa (Usábanlo mas los antiguos que nosotros en este sentido de Cuidarse de algo.)—en sana salud ó en salud. (pág. 283)

Curtirfal pelo—al sol—(á alguno) para pastor. (pág. 283)

Curtirse al, del sol,—con los, en los trabajos—en la guerra. Chancearse con, de alguno. (pág. 283)

Chapuzar en el agua. (pág. 283)

Chico de estatura—en sus ideas. (pág. 283)

Chocar á la vista—con los demas. (pág. 283)

Chochear con la, por la vejez. (pág. 283)

Danzar á compas—á una cancion—á la guitarra. (pág. 283)

Dañar á una persona—en los intereses. (pág. 283)

Dañarse de las caderas. (pág. 283)

Dar (la letra) al corredor— (un desmayo) á alguno— (algo) f a cambio—al fiado— (el dinero) á interes— (una ventana) á la calle —á la mano— (la vuelta) á la aldea— (algo) á vender—“á huir — (el buque) á la, en la costa—á, en cambio—á, de comer—con un garrote—con el pié—con la puerta—con alguno (en tierra).— (al traste) con alguno—con un mal compañero (de viaje)—con el cofre (en la mar)—“con una flor—con la cabeza (en las paredes)—(diente) con diente—con, de algun barniz con el, del azote; con las, de las espuelas (al palafren. Las frases, Dar del azote, de las espuelas, deben mirarse como anticuadas, diga lo que guste Clemencin en el tomo segundo de su comentario al Don Quijote, pag. 430.)—con el, en el rastro—de palos (No hai dificultad en omitir la preposicion.)—de espaldas—de si— (el sol) de cara— de color (una tabla)—de su dinero—de barato —de blanco—de codo—(cinco) de largo—de mano (á un negocio)—de manos (en tierra)—de pie— (á alguno) del mentecato (en lugar de, apellidarle mentecato, lo usa Cervántes.)— (el golpe) en la guarnicion—en el madero (con un mazo) —en arriendo—(algo) (en dote—(el sol) en la cara—en difuso—en la cuenta—en los enemigos—en un inconveniente—en manías—en manos (de la justicia)— (algo) en prenda ó en fianza—(á una hija) en matrimonio—(algo ó con algo) en cara—Ten rostro—(paz). en el rostro—(con alguno) en el suelo—en delirar— (algo) en, por caro—(un paseo) por el parque—(una vuelta) por la cocina—por Dios—por hecho—por libre (á uno)—á (alguno) por su mania— *por su comidilla— (á alguno) por aprovechado—por la músicapor poeta (Puede añadirse el afijo lo diciendo, Darlo por poeta.) *por el pié—sobre el campo enemigo. (pág. 283)

Darse á las matemáticas—á reflexionar—á entender— (buena maña) en un negocio— (buena maña) á, en hacer (algo) —“de calabazadas—por vencido—por órden ó aviso (alguna cosa). (pág. 284)

Dársele (á alguno mucho) por un negocio. (pág. 284)

Debajo de su autoridad. (pág. 284)

Deber (dinero) al casero—de justicia—de hacer (algo). Decaer de la autoridad—“de ánimo—en la salud. (pág. 284)

Decidir de, sobre todo. (pág. 284)

Decidirse á, por un partido—á, por salir. (pág. 284)

Decir á las gentes—á, en alta voz—(bien ó mal una cosa) con otra—con paz (de alguno)— (bien) de alguno—de un asuntode coro (la leccion)—de si— de, en verdad— (la verdad) en la cara (á alguno)— (su parecer) en un asunto—(algo)(entre dientes— (una cosa) por alguno—(una cosa) por otra "Decirselo (á alguno) de misas. (pág. 284)

Declarar al público (una cosa)— (á uno) por traidor (ó traidor). Declararse á sus padres—á favor (de una persona)—con alguno—por tal partido. (pág. 284)

Declinar á, hacia una parte—de la razon—en vicio. Dedicar (una obra) al rei. (pág. 284)

Dedicarse á las letras—á estudiar. (pág. 284)

Deducir de los, por los antecedentes. (pág. 284)

Defender (la entrada) á los enemigos— (la ciudad) del ataque. Defenderse con un parapeto—de su contrario. (pág. 284)

Deferir al dictámen ajeno. (pág. 284)

Defraudar (algo) á los, de los caudales publicos—( uno) de, en alguna cosa—(á alguno) en las cuentas—en el justo precio. Degenerar de sus mayores—de ser (lo que era)—en otra especie. Dejar (un legado) á sus sobrinos— (el caballo) á buen recado (á uno) á pié—(deudas) á, en su muerte—(á alguno) con tantas narizes—(á alguno) con la palabra (en la boca)—(á uno) con la vida—(á uno) con, en su desgracia—de escribir—en malas manos—'en pelota ó en cueros (á alguno)—en el testamento— (una cosa) en, por prenda—para otro dia—(algo) por bueno—(á alguno) por necio. (Nuestros mayores dijeron igualmente, para necio.) (pág. 284)

Dejarse de alguna cosa— de molestar. (pág. 284)

Delante de los acusadores. (Puede callarse la preposicion.) (pág. 284)

Delatar d delatarse al juez—por reo. Deleitarse con el, del, en el canto—de, en cantar. Deliberar entre muchos—sobre tal materia. Delirar en una cosa. (pág. 285)

Demandar en juicio. (pág. 285)

Demas de esto— de dolerle. (pág. 285)

Dentro de su cuarto—de una hora. (No faltan ejemplos de buenos autores, donde se omite el de.) Departir con otro—de alguna cosa—(dos) entre si. Depender de sus jefes. (pág. 285)

Deponer (á alguno) de su destino—en un pleito. Depositar (el dinero) en el arca—(la prenda) en manos (de alguno). Depresivo de su autoridad. (pág. 285)

Derivar de las premisas. (pág. 285)

Derramarse á los, por los placeres—en palabras. Derrenegar (verbo del lenguaje familiar) de su creencia. Derribar Derrocar s (á alguno) de una parte— (una casa) por tierra. Desabrirse con su tio. (pág. 285)

Desacordarse de alguna cosa. (pág. 285)

Desacreditar ó desacreditarse con, para con alguno—en una empresa. (pág. 285)

Desagradable al paladar. (pág. 285)

Desapoderar (á uno) de su hacienda. Desagradecido á los beneficios. Desahogarse con otro—de su afliccion. Desalojar (al enemigo) de su posicion. Desapropiarse de las pasiones. Desarraigar (una impresion) del animo. Desasirse de una amistad. (pág. 285)

Desatar (la lengua) en maldiciones. Desatarse en quejas. (pág. 285)

Desavenirse (los unos) con los, de los otros. Desayunarse con la novedad—con chocolate—de la noticiade pecar. (pág. 285)

Desbancar (á uno) de su favor. Descabezarse con, en alguna cosa—en acertar. Descalabazarse en algo—en adivinar. Descalabrar con las palabras. (pág. 285)

Descansar del trabajo—de estudiar—en alguno (de sus cuidados). Descantillar del pan (un pedazo). Descararse á pedir—con alguno. Descargar (la cólera) en, contra, sobre alguno. Descargarse de la culpa—en su compañero. Descartar de un libro (lo superfluo). (pág. 285)

Descartarse de un naipe—de un huesped— de convidarle. Descender á los pormenores— al patio—á referir—de buenosen autoridad—por la escalera. (pág. 286)

Descolgarse al suelo—de la, por la ventana. Descollar entre, sobre sus iguales—por los tejados. Descomponerse con alguno—en la conversacion—en ademanes. Desconfiar de alguno. (pág. 286)

Desconocido á sus favorecedores—de los suyos—en el pueblo— (Tal especie me es desconocida, ó es desconocida) para mi. Descontar (algo) de una suma. Descontento con, de alguno. Descuidado de su casa—en su empleo. Descuidar en su oficio. (pág. 286)

Descuidarse con alguno—de, en su obligacion—de, en obsequiarle. Desdecir de su carácter. (pág. 286)

Desdecirse de lo prometido. Desdeñarse de su amistad de mirarle. Desdichado en paz—para los combates. Desechar (algo) de si. (pág. 286)

Desembarazarse de los estorbos. Desembarcar de la nave—en Calais. Desemejante de los suyos. (pág. 286)

Desenfrenarse en los vicios. Desengañarse de un error—por sus ojos. Desenredarse de una dificultad. Desenterrar del polvo (la memoria de las hazañas). Deseo (Tener) de riquezas. (pág. 286)

Deseoso de gloria— de lucir. Desertar al enemigo— de sus banderas. Desesperar de la salud—de mejorar. Desfalcar (algo) de su caudal. Desfallecer? de ánimo. (pág. 286)

Desfogar (la cólera) en alguno. Desgajar de una encina (un ramo). Desgajarse al mar—de la cumbre. Deshacerse á gritos—á llorar—de una prenda—de dolor—en llanto—en pedir. (pág. 286)

Desimpresionarse de una idea. Desistir de un empeño—de intentarlo. Desleal á su amor. (pág. 286)

Deslizar ó deslizarse en errores. Desmentir á los testigos. (pág. 286)

Desmentirse (una cosa) de otra—en las palabras. Desnudarse de toda pasion—de la ropa. (Hai quien calla la preposicion en esta frase.) Despedirse de alguno—de hablarle. (pág. 286)

Despegarse de las vanidades. (pág. 287)

Despeñar ó despeñarse al abismo—de lo alto—en una simapor la ladera. (pág. 287)

Despertar á golpes—á las seis—del sueño. Despicar (el enojo) en su contrario. Despicarse del agravio. (pág. 287)

Despoblarse de gente. (pág. 287)

Despojar ó despojarse de los vestidos. Desposeer (á uno) del patrimonio. Desprenderse de los hábitos. (pág. 287)

Desprevenido de todo. (pág. 287)

Despues de su padre—de oirle. (pág. 287)

Despuntar de agudo. (Hacer del ingenioso.) Despuntarse de agudo. (Pasarse de ingenioso.) Desquiciar (á uno) de la privanza. Desquitarse de la pérdida—de haber (perdido)—en el juegoen robar. (pág. 287)

Desternillarse de risa. (pág. 287)

Desterrar (á uno) á, para Filipinas— (á alguno) de su patria. Destilar de un árbol (el licor). Destinar (algo) á, para tal uso. Destituir (á uno) del empleo. (pág. 287)

Destrizarse á gritos— á cavilar— de enfado. Desvergonzarse con alguno—de palabras—en la conversacion. Desviarse del camino. (pág. 287)

Desvivirse en un negocio—por sus hijos—por educarlos. Detenerse á la, en la mitad (del camino)—á, en contar—de alguna cosa—de, en ir (El uso de la preposicion de es algo anticuado.)—en dificultades. (pág. 287)

Determinar de juntarse. (Ast lo hallo en la Guerra de Granada por Hurtado de Mendoza, y así suelen decirlo los naturales de Castilla; pero lo corriente es no poner la preposicion. Véase lo que dijimos en la pdg. 250 de la Sintaxis.) Determinarse á una cosa—á emprenderla—en favor (de una persona ó cosa)—por alguno. (pág. 287)

Detestar de alguno (ó á alguno). Detras de la casa. (pág. 287)

Deudor á su asistente—de la vida—en una gruesa cantidad. Devolver (el caballo) á su dueno—con mejoras. Devoto de la Virgen—en sus maneras. Diestro en cantar—en, para una cosa. (Calderon act. I de Mañanas de abril y mayo dice, diestro de ellas.) Diferencia entre uno (y otro). (pág. 287)

Diferenciarse en la forma. (pág. 287)

Diferente de otro. (pág. 287)

Diferir (algo) á, para otro dia—de un dia (para otro). Difícil de, para digerir—en determinarse. Dignarse de aceptar. (Es lo mismo si se omite el de.) (pág. 287)

Digno de elogio—de referirse. (pág. 288)

Dilatar (una cosa) al, para el dia siguiente—de un dia (para otro). (pág. 288)

Dilatarse en palabras. (pág. 288)

Diligente en los pleitos—en buscar—para su negocio. Dimanar de otras causas. (pág. 288)

Diputar (á alguno) á, para tal encargo. Dirigir á, para un fin— (al cliente) en el pleito. Discernir (una cosa) de otra. (pág. 288)

Discordar de sus compañeros—en, sobre tal cuestion. Discrepar (una cosa) de otra—en algo. Disculpar (al general) con el rei. Disculparse con alguno—de una falta. (Es dar disculpas á alguno de la falta que hemos cometido, ó echarle la culpa de la falta que se nos imputa.) (pág. 288)

Discurrir (de un asunto) á, en otro—de un asunto (á otro)— de la, sobre la religion. (pág. 288)

Disentir de alguno— en tal materia. Disfrazar (la curiosidad) en devocion. Disfrazarse con un dominó—con, en traje (de marinero)—de marinero—en otra persona. (pág. 288)

Disfrutar á, de alguno. (Dícese tambien, Disfrutar una cosa, sin preposicion alguna.) (pág. 288)

Disgustarse con, de alguno—de estudiar—por el trabajo. Disimular (su mal) con alguno—en el semblante (una pena). Disolver en agua. (pág. 288)

Dispensar (á uno) de las pruebas. Disponer de sus cosas—(su tropa) en colunas—(las palabras) por órden alfabético. (pág. 288)

Disponerse al, para el asalto—á, para ejecutarlo. Dispuesto' (Bien) de talle. (pág. 288)

Disputar (el empleo) a alguno—con los compañeros—de, sobre una jugada—por una (y otra parte)—sobre salir. Distante de la costa. (pág. 288)

Distar (un pueblo) de otro. (pág. 288)

Distinguir (una cosa) de otra— de colores. Distinguirse de los demas—en la botánica—en perorar—entre sus condiscipulos—por su elocuencia. Distraerse á puntos inconexos—á responder—con, por bagatelas—del objeto principal—de trabajar—en la conversacion—en cazar. (pág. 288)

Distribuir (la tropa) en los, entre los bajeles—(la herencia) entre los parientes. (pág. 288)

Disuadir á alguno (una cosa)— (á alguno) de una cosa — de renir. (pág. 288)

Diverso de otra persona ó cosa. (pág. 288)

Divertirse á puntos secundarios—á la pelota—á contar—á jugar—con sus amigos—del fin primario—en el juego—en correr. (pág. 288)

Dividir (el pan) con los pobres—(una cosa) de otra—en, por partes— (la hacienda) entre los herederos—por mitad. Doblar (á uno) á palos—por un difunto. (pág. 289)

Doble de lo justo. (pág. 289)

Dócil á los consejos. (pág. 289)

Docto en teología. (pág. 289)

Dolerse con otro (del mal comun)—con alguno (en su desgracia)—de la cabeza— de una calamidad— (con alguno) en su pérdida. Dormir con otro—con compañía—en cama blanda—en compañía (de alguno)—sobre un proyecto—sobre el duro suelo. Dotado de ciencia. (pág. 289)

Dotar con, de gracias— (á su mujer) en mil duros. Dudar de su dicho— de una cosa (En el último caso y en los que se le parecen, no hai dificultad en omitir la preposicion. Los antiguos usan alguna vez de la en para lo mismo.)—de hablar (Puede callarse la preposicion.)—entre el amor (y la ofensa). Dudoso del acierto—en sus determinaciones. Dulce al paladar—de condicion— en el gusto—en el trato. Durar en un propósito—en, por todos los siglos. Duro de mollera. (pág. 289)

Echar (algo) á buena ó mala parte—“á pares y nones—á la, en la calle—(mano) á la espada—á correr—al, por el suelo—con cajas destempladas—de baranda—de si—de ver—á la, en la (ó bien sin artículo en el segundo caso) cara— (limosna) en el zepillo—por la boca—por alto—por largo. (pág. 289)

Echarse á pechos—*á los piés—á jugar—á, en, por tierrade recio—en el suelo—en la, sobre la cama—sobre alguno. Educar (á sus hijos) en el temor (de Dios). Ejercer (su autoridad) en, sobre alguno— en un negocio. Ejercitar (la caridad) con los pobres— (á uno) en la paciencia. Ejercitarse á, en correr—en obras (de caridad). Elevar (los ojos) al cielo—de la tierra— (á uno) sobre las nubes. Elevarse á lo, hasta lo alto—del suelo—en estasis. Embarazarse en las respuestas. (pág. 289)

Embaular (familiar) en la panza. (pág. 289)

Embarcarse en un bergantin—en un negocio. Embebecerse con la, en la plática. (pág. 289)

Embeberse con el robo (Lo dice Hurtado de Mendoza)—de, en buenos principios. (pág. 289)

Embelesarse con, en una pintura. (pág. 289)

Embestir con, contra alguno—en tierra. (pág. 289)

Embobarse con, de, en algo. (pág. 289)

Emborracharse con, de aguardiente—de ira. Emboscarse en el monte. (pág. 289)

Embozarse con el, en el capote. (pág. 289)

Embravecerse (uno) con, contra otro. (pág. 289)

Embreñarse en un matorral. (pág. 289)

Embriagarse con vino—con, en sustos—de placer. (pág. 289)

Embutir con, de, en ébano. (pág. 290)

Emendarse con la, por la correccion de, en sus defectosde mentir. (pág. 290)

Empacharse de una accion—de cometerla—en, por un negocio. Empalagarse de algo. (pág. 290)

Empapar ó empaparse de, en agua. Emparejar con alguno. (pág. 290)

Emparentar con los nobles. (pág. 290)

Empedrar con, de guijarros. (pág. 290)

Empeñar (su palabra uno) con otro— (á uno) en tal negocio. Empeñarse con el juez—en un negocio—en alcanzar—en, por tal cantidad—por el delincuente. Empezar (el interrogatorio) con, por tal pregunta— (la causa). en, por indicios—en, por poco. Véase Comenzar. Emplear (el tiempo) en el estudio—en pasear. Emplearse con una persona—con provecho—en la agricultura -en trabajar. (pág. 290)

Emprender (una operacion) por su mano. Empujar (á alguno) á la calle—á precipitarse—del balcon. Émulo de sus contemporaneos. (pág. 290)

Enajenar (á alguno) de su obligacion—de asistir. Enajenarse de los negocios—de una finca—de gozo. Enamorarse de sus prendas. (pág. 290)

Enamoricarse (familiar) de una niña. Encajarse en la tertulia—por una puerta. Encallar en la arena. (pág. 290)

Encallecer en la depravacion. (pág. 290)

Encapricharse en su opinion—en una cosa. Encaramarse á la torre—en la, por la, sobre la pared. Encararse á, con alguno. (pág. 290)

Encargarse de un negocio. (pág. 290)

Encarnizarse en los enemigos. (pág. 290)

Encasquetarse (el sombrero) en la cabeza—en romper. Encastillarse en una alqueria. Encenagarse en los vicios—en jugar. Encender (una pajuela) á la lumbre—en un fósforo—en las mejillas (suponiéndolas mui acaloradas). Encenderse con, contra alguno—en ira. Encerrarse en un gabinete. (pág. 290)

Encomendar (la cosa) á un criado. Encomendarse á Dios (Antiguamente decian, en Dios ó en sus oraciones, lo que aun conservan algunas provincias.)—en la oracion. (pág. 290)

Enconarse en perseguir. (pág. 290)

Encontrarse con alguno—en los dictámenes. Encuadernar (un libro) á la rustica—de, en tafilete—Ten pasta. Encumbrarse á las, sobre las nubes. Encharcarse de agua—en el agua. (pág. 290)

Endurecerse al, con el, del, en el trabajo. Enfadarse con, contra alguno. (pág. 291)

Enfermar de amor—del pecho. (pág. 291)

Enfermo con, de calentura—de amor. Enfrascarse en la conversacion—en leer. Engalanarse con un vestido—con, de flores. (Decir en, como Arriaza, es mal lenguaje.) (pág. 291)

Engañarse en su plan—en creer—en las, sobre las palabras (de alguno). (pág. 291)

Engastar (una joya) con diamantes— (un diamante) en la joya— (una perla) en oro. (pág. 291)

Engendrar en tal señora (á un hijo). Engolfarse en los negocios. (pág. 291)

Engolosinarse con la esperanza (de algo). Engreirse con la, de la fortuna. Enjuto de rostro. (pág. 291)

Enlazarse á las, con las primeras casas. Enloquecer de amor. (pág. 291)

Enmendarse. Véase Emendarse. (pág. 291)

Enojarse con, contra alguno. (pág. 291)

Enojoso á sus hermanos—en el trato. Enredarse (una cosa) con otra—en pleitos. Enriquecer con, de galas. (pág. 291)

Enroscarse (la culebra) á, con un árbol. Ensangrentarse en la disputa. (pág. 291)

Ensayarse á la esgrima—á, en cantar—en el, para el canto —para cantar. (pág. 291)

Enseñado en la historia. (pág. 291)

Enseñar (la gramática) á los ninos— (á alguno) á malas mañas (ó bien sin la preposicion.)—á escribir. Enseñarse á buenos ejemplos—á sangrar—en una persona. Enseñorearse de Europa. (pág. 291)

Entapizar con, de alfombras. (pág. 291)

Entender de su oficio—en sus negocios. Entenderse con alguna cosa—con alguno— (lo de la amenaza) con alguno— (dos) entre si. (pág. 291)

Entendérsele (á uno) de alguna cosa. Enterar ó enterarse de, en un asunto. Enterrarse con una obra. (pág. 291)

Entrarfá la parte—á saco (una ciudad)—*á fuego y sangreá uno-—á reinar—á la, en la iglesia—con alguno (en campo)— *con buen pié ó'con el pié derecho— de guardia— de mayordomo. —de semana—en años, “en dias óen edad—en batalla—en campo (con alguno)—en la carrera diplomática—en cuentos—en el número (de sus amigos)— (algo)' en provecho—en desconfianza —en sí—(uno) en lugar (de otro)—por las casas ajenas—por carne—por algo ó por mucho (en un negocio). Entregar (la plaza) al enemigo— (la carta) en propias manos. * (pág. 291)

Entregarse á las diversiones—de las existencias—en los bienes (segun Campománes y Cervantes en La tia fingida). Entremeterse ó entrometerse en negocios ajenos—en gobernar. Entresacar (lo bueno) de lo malo. (pág. 292)

Entretejerse (la parra) al, con el, en el olmo. Entretenerse á la lumbre—á jugar—con las diversiones—en frioleras—en leer. (pág. 292)

Entristecerse con la, de la, por la mala suerte. Envanecerse con el, del triunfo—de haber triunfado. Envejecer en los negocios—por los trabajos. Enviar (á alguno) á la botica—á pasear—por un libro. Enviciarse en el juego—en hurtar. (pág. 292)

Envolver con, en papel—en disputas. (pág. 292)

Envolverse con la, en la capa—en dudas. (pág. 292)

Enzarzarse en disputas. (pág. 292)

Equipar (á uno) con, de armas. (pág. 292)

Equivocar (una cosa) en, por otra. (pág. 292)

Equivocarse con alguno—en la cuenta—en pronunciar. Erudito en la bibliografia. (pág. 292)

Escabullirse entre la gente—por entre la gente. Escapar ó escaparse á la playa—“á todo correr—á su penetracion (Navarrete en la pdg. 58 de la vida de Cervántes dice, Lo que no pudo escaparse de su ingenio; pero no me atrevería á usarlo.)—con vida—de la tormenta— en una tabla. Escarmentar con su ejemplo—con, por alguna cosa—de sus errores—en cabeza ajena. (pág. 292)

Escaso de medios—en erudicion (Se emplea la preposicion de, cuando al adjetivo escaso precede el verbo estar, y la en, cuando lo precede el verbo ser.)—en dar—para el vestido. Esceder de veinte duros— (á alguno) en virtudes. Esceptüar ó esceptüarse de la regla general. Escitar (á alguno) á, para hablar—para una obra (Escitar su augusta justificacion al remedio de ellos, leemos en Jovellanos.) Escluir (á alguno) de la compañía—de entrar. Escoger en una persona (en lugar de á una persona, se usa felizmente en el Don Quijote, parte primera, capitulo 25.) Esconderse al, del peligro—del maestro—en la cueva—entre los, tras los zarzales. (pág. 292)

Escribir (una carta) á su tio—con alguno (como su amanuense). —con esta fecha (Es inovacion reciente e infundada decir, en esta fecha.)—con buenos caractéres (De leemos en el Diablo cojuelo de Guevara.)—con, de su mano—con, en buen estilo— de mano—de buena letra—de propio puño—en abreviatura—en cifra—en prosa—sobre el papel. (pág. 292)

Escrupulizar en algo—en acompañarle. (pág. 292)

Escuchar con, en silencio. (pág. 292)

Escudarse con el, del broquel. (pág. 292)

Esculpir en bronce. (pág. 292)

Escupir (á uno) á la, en la cara—al, hacia el cielo. Escurrirse del peligro. (pág. 293)

Escusarse con alguno— del convite—de cantar. Esencial á una cosa. (Clemencin dice, en el sexo.) Esentar (á uno) de la contribucion—de pagar. Esento de tacha—de pagar. (pág. 293)

Esforzarse á, en hacer (algo. Los autores del siglo XMLemplearon igualmente la preposicion de.) (pág. 293)

Esmaltar con, de varias flores— en oro. Esmerarse en el trabajo—en trabajar. (pág. 293)

Espantarse del tigre—de, por verle. (pág. 293)

Esparcir (las aguas) en raudales. (pág. 293)

Espeler (á alguno) de la sociedad— de la, por la boca. Esperar al buen tiempo—á que suceda algo— (algo) de los hombres—en Dios—en casa. (pág. 293)

Esperimentar (gusto) con la, en la lectura. Esperto en los negocios. (pág. 293)

Espolvorear con, de sal. (pág. 293)

Esponerse al peligro—á naufragar. (pág. 293)

Espresar (una cosa) con, en términos claros— (un concepto) en poesia. (pág. 293)

Estampar (los dedos) en el rostro—en el, sobre el papel. Estar á derecho—*á diente—*á la razon—á sueldo— á salario —á la eviccion— (bien ó mal el vestido) á alguno—á los, en los piés (de los caballos)—á esperar—con calentura— (bien ó mal). con al guno— con un pié (en la sepultura)—con calentura—con cuidado (En cuidado es frase moderna que no conviene seguir.) —con, en ánimo (de hacer algo)—de cuidado—de luto—de mal humor—de prisa—de presidente—de viaje—de piés ó en pie de, en venta—en la comedia—en la cuenta—en leche (un higo)—en el caso—en los huesos—en su juicio— (preso) en su amor—en sus carnes—en carnes vivas—en obligacion (á alguno)—en un pie—en sí—en una idea—en salir—Ten, por poco (que no suceda tal cosa)—para ello—para irse —por alguno—por hacer—por matarle—sobre sí—sobre un negocio—sobre Toledo. — (mano) sobre mano. (pág. 293)

Estar (No) en mas (de decirlo)—en nada (que suceda alguna cosa). (pág. 293)

Estender (un documento) en castellano. Estenderse en disertaciones—en tratar (una materia). Estéril de, en riquezas. (pág. 293)

Estimar en mas (una cosa que otra. Se calla la preposicion con mucha frecuencia.) (pág. 293)

Estimular (á otro) á la, en la empresa. Estraer (un hueso) de la pierna. (pág. 293)

Estragarse en delitos. (pág. 293)

Estranar (á uno) de su patria. (pág. 293)

Estrano de la materia. (pág. 293)

Estraviarse á otras cosas— del objeto. Estrecharse con alguno—de animo—en los gastos—en gastar. Estrecho de conciencia. (pág. 294)

Estrellarse con alguno—contra, en una roca. Estrenarse con un negocio—con un parroquiano—en su oficio. Estribar en la, sobre la base— en saber. Estropeado de la, en la mano izquierda. Estropear (á uno) en la mano. (Coloma usó la preposicion de para esta frase.) (pág. 294)

Estudiar con buenos catedráticos (En esta frase no cabe duda en lo que quiere espresarse; pero cuando puede haberla, como si digo, Estudio conmigo la teología, no parece que deba entenderse que fue mi discipulo, sinó que fue condis cipulo mio en dicha facultad.)— en los modernos (las ciencias exactas)— (la teología) por tal autor. (pág. 294)

Exacto en su palabra—en cumplirla. Examinar (á uno) de, en filosofía. Exhalarse en ecos—en maldecir. (pág. 294)

Exhortar á la perseverancia— á combatir. Eximir ó eximirse de las contribuciones—de acudir. Exonerar (á uno) de su empleo. (pág. 294)

Fabricar con, de madera (una casa). Fácil á todos—con, para con alguno—de bolsa— de digerir. Faltar á lo prometido— (algo) á la, de la suma— de ánimo— de su casa—de comer-de dar vozes (dice Cervántes por, Dejar de dar vozes, que es lo corriente.)—(una palabra) en la oracion— (tanto) para la cuenta—para llegar (una legua). Falto de juicio. (pág. 294)

Fallar con, en tono magistral. (pág. 294)

Fastidiarse de los libros— de leer. Fatigarse de trabajar—del, por el trabajo—en el paseo—en buscar—por alguna cosa—por conseguirla. F avorable á los intereses—para todos. Favorecer (á alguno) con obras (aunque Mateo Aleman dice, de obras). (pág. 294)

Favorecerse de la oscuridad. (pág. 294)

Favorecido de la naturaleza. (Es mas us ado que, por la naturaleza.) Fecundo en arbitrios. (pág. 294)

Fértil de pan—en recursos. (pág. 294)

Fiar (algo) á, de su criado—á la, en la amistad. Fiarse á, de, en su hijo. (pág. 294)

Fiel á, con sus amigos—en la amistad—en su ministerio. Fijar (el número de los diputados) en doce— (en alguno) una facultad— (el cartel) en la pared— (los ojos) en, sobre una persona. Fijarse en la cuestion—en demostrar. Firmar con, de su nombre—(como) en un barbecho—por un barbecho—por otro. (pág. 294)

Firme en la palabra—en su puesto. Flaco de memoria. (pág. 295)

Flanqueado de torres. (pág. 295)

Flaquear en la fe prometida— (una casa) por la esquina. Flexible á la razon. (pág. 295)

Flojo de vientre—en el trabajo Florecer en sabiduría. (pág. 295)

Fluctüar en la decision—entre dudas. Forastero en la historia. (pág. 295)

Formar ó formarse con el estudio— (quejas) con, de alguno— de tierra—en la desgracia—(los soldados) en coluna—por batallones—por el dechado. (pág. 295)

Forrar de, en pieles. (pág. 295)

Fortificarse en un castillo. (pág. 295)

Forzar (á uno) al negocio—á entrar. Franco á, con, para, para con sus amigos—en las palabras. Franquearse á, con sus dependientes. Freir (huevos) con, en aceite. (pág. 295)

Frisar con los cincuenta anos— (una cosa) con otra— (algo) en desvergüenza. (pág. 295)

Frustrar á uno (su provecto). (No me acuerdo de que diga ningun buen escritor, Frustrarle de los tesoros, como lo ha puesto Quintana en la vida de Pizarro, en lo cual hallo una falta de sintáxis y una mala aplicacion del verbo frustrar.) Fuera de la ciudad. (pág. 295)

Fuerte de genio. (pág. 295)

Fumar en pipa. (pág. 295)

Fundarse en razon—en haber oido. Furioso de ira—por un reves. (pág. 295)

Ganar (á alguno) á la pelota—á correr— (prudencia) con los años—de habitacion—de tercio y quinto—de los turcos (la isla) —en uno (algo) — en talento—por la mano. Gastar (el dinero) en libros Generoso con los amigos—de ánimo. Girar (la rueda) á torno— (una letra) á favor ó á la órden (de alguno)—á cargo de, contra, sobre un banquero—de una parte (á otra)—por tal calle—sobre el eje. Gloriarse de su lozanta—de, en ser valiente—en el Señor. Gobernar para el interes general. (Yo no diría, en el interes general de sus subditos, como lo hallo en la pag 55 de la vida de Meléndez, que precede á la última edicion de sus Poesías.) Golpear (paños) en el batan. (pág. 295)

Gordo de cara. (pág. 295)

Gozar (de favor) con slens entre el pueblo— del campo—del placer (ó el placer)—de, en oir. Gozarse con las criaturas—de una buena accion (Los de Castilla suelen usar la preposicion en.)—de socorrer (á los desvalidos). (pág. 295)

Gozoso en su destreza. (pág. 296)

SINTAXIS Grabarfal agua fuerte—en cobre—en dulce—en hueco. Graduarfá claustro pleno— (á uno) de doctor—(algo) de, por util—(á uno) en filosofía. (pág. 296)

Granjear (la voluntad) á los, de los oyentes—para si. Grato al paladar. (pág. 296)

Gravoso á los suyos. (pág. 296)

Gritarfá voz (en cuello)—en cuello. (pág. 296)

Grueso de carrillos. (pág. 296)

Guardarse del fresco—de tropezar. (pág. 296)

Guarecerse con el mar—de la intemperie—de, en un portal. Guarnecer (un vestido) con festones—(una plaza) con dos mil hombres—de oro. (pág. 296)

Guiado de, por un lazarillo. (pág. 296)

Guiarse por la razon. (pág. 296)

Guindarse (antic. ) por la pared. (pág. 296)

Guiñar de ojo (dice Mateo Aleman siguiendo la costumbre de los castellanos viejos; pero lo regular es decir, Guinar el ojo). Gustar del vino (Puede omitirse la preposicion, aunque sin ella es ya diverso el sentido.)—de beber. (pág. 296)

Gusto á la lectura—del placer. (pág. 296)

Haber (á uno) á las manos—de pasear. (Rige tambien el nombre por medio de la preposicion de en la frase, De Dios haya, si no preferimos con Garces tenerla por elíptica en lugar de, Haya el bien ó el reposo de Dios, esto es, recibalo de Dios. Lo mismo sucede con las semejantes á esta, Mal haya del bribon que me engañó; aunque lo mas ordinario es omitirla: Mal haya el padre que me engendró.) (pág. 296)

"Haberlas con alguno—de los cascos—de haber. (pág. 296)

Hábil en la, para la pintura—para leer. (pág. 296)

Habilitar á, para una cosa— de dinero—para un destino. Habituarse á las olores— á fumar—en el ejercicio—en leer. Hablar al aire—á coros—á la mano—á, con sus discipulos— *á, con, en voz baja—con los ojos—con, en seso—con la, por la nariz—de memoria— de, en chanza—de, sobre tal materia (Los escritores del siglo XVI decían tambien, Hablar en un asunto ó en una persona. )— en jerigonza—en latin (A vezes se omite la preposicion en las frases de esta especie.)—en pro y en contra—en, por voz (de otro)—en el, segun el carácter (de los heroes)—Tentre dientes—por el reo—por senas—por los codos— *por boca (de ganso). (pág. 296)

Hacer á todo—á dos manos—*á todos vientos— (á alguno) á buenas mañas— (á uno) á hablar (la verdad)— (una cosa) con alguno (Lo usa oportunisimamente Cervántes en el capitulo 39 de la parte primera del Don Quijote.)— (un ejemplar) con alguno— (pan) con, de harina— (divorcio) con la, de la mujerdel distraido (Pudiera igualmente decirse, Hacer el distraido.) —de portero—(una cosa) de maligno—del cuerpo—(conquistas). (pág. 296)

del dominio (de alguno Jovellanos dice, sobre el dominio de los moros fronterizos.)—del ojo—(prenda) de, en palabras— (un retrato) de, en mármol—(estrago) en los sitiadores— (algo) en regla —(alto) en algo—(impresion) en, sobre los oyentes—para sipor alguno—por hablarle. (pág. 297)

Hacer saber de nuestros sucesos. (Lo han usado los autore.s mas distinguidos entre los del siglo XVI; pero hoi dia suprimimos la preposicion.) (pág. 297)

Hacerse al mar—*á la vela—á la buena vida— (igual) á, con otro—con, de un libro (Lo primero es mas corriente tratándose de un objeto determinado, como lo es el libro, y denotando su adquisicion. Bespecto de las cosas genéricas ó en globo, en que equivale la locucion á proveerse ó surtirse, preferimos decir, Hacerse de muebles, de ropa blanca, etc.)—de pobre (rico). —del sordo (Por mas que se halla en algunos sescentistas, nosotros, decimos, Hacerse sordo á los gritos etc.)— de pencas— *de rogar— (una cosa) en regla. (pág. 297)

Hallar con un tropiezo—de comer—en el camino. (pág. 297)

Hallarse á, en su llegada—con cien duros— (bien ó mal con una cosa— de secretario—de mas—en la iglesia—por tierra. Hartar de bollos. (pág. 297)

Hartarse de pan-de hablar, Helarse de frio. (pág. 297)

Henchir (las medidas) á alguno— (las velas) con, de viento. Heredar á su tio (una fuerte suma)— (mil duros) de su tio— (á su tio) en cien ducados. (pág. 297)

Herido de su dicho— de muerte— de la, en la cabeza. Herir con la mano (No debemos imitar á Ercilla en aquello de, Hiere la tierra de una y otra mano, ni al autor del Lisuarte de Grecia, que dice, Los heria con su espada de tan crueles golpes.)—con, de un balazo—de muerte— en la reputacion—en el oido (6 simplemente el oido). (pág. 297)

Hervir de, en chinches. (pág. 297)

Hincarse á los piés (del confesor)— de rodillas. Hocicar en el cieno. (pág. 297)

Holgar ú holgarse con alguno (Significa en su compania, y tambien, sacar burla de el.)—con la, de la, por la noticia—con, de oirla. (A vezes callamos la preposicion, v. g. Holgaria verle.) Hollado con los pies— de los, por los enemigos. (pág. 297)

Hombrear con alguno—en tal habilidad. (pág. 297)

Honrarse con sus producciones—con, de agasajarle. Huésped de casa—en las matemáticas. (pág. 297)

Huir ó huirse á la ciudad—del enemigo— de las malas companías. (En esta y algunas otras frases puede omitirse la preposicion, si se emplea el verbo huir sin reduplicacion.) (pág. 297)

Humanarse á los, con los pobres— á limpiarlos. (pág. 297)

Humano con los vencidos— en sus conquistas. (pág. 297)

Humedecer con, en agua. (pág. 297)

Humillarse á los, con los poderosos-á pedir. Hundir ó hundirse en el oprobio. (pág. 298)

Hurtar (las cosechas) al labrador—en la medida—en el precio. Hurtarse á los ojos (de alguno). (pág. 298)

Idóneo para las artes. (pág. 298)

Igual á, con otro—en valor. (pág. 298)

I gualar (una cosa) á, con otra—en el peso. Igualarse á sus condiscipulos—en la letra—en leer. Imbuir (á alguno) de, en buenas máximas. Impaciente de la, por la tardanza—de, por distinguirse. Impedir (á alguno) de despeñarse (ó bien, el despeñarse). Impeler (á uno) al robo—á desvergonzarse. Impelido del, por el hambre. (pág. 298)

Impenetrable á sus amigos—en el secreto. Impetrar del rei (el perdon). (pág. 298)

Implacable en sus venganzas. (pág. 298)

Implicarse con, en un negocio. (pág. 298)

Imponer (un castigo) al delincuente—en el oficio (al aprendiz) (contribuciones) sobre los comestibles. Imponerse de la, en la taquigrafía. Importar (la noticia) á los comerciantes— (vinos) de Francia— (aguardiente) en Inglaterra. (pág. 298)

Importunado de súplicas—por los pretendientes. Importunar á, con súplicas. (pág. 298)

Imposibilidad de obtenerlo. (pág. 298)

Imposibilitar (á uno) de sentidos—de cobrar. Impotente para la pelea—para galardonar (mejor que, á galardonar, como dice Quintana). (pág. 298)

Impresionar de, en tal concepto. (pág. 298)

Imprimir á plana renglon—con, de letra nueva—del, por el original—en el animo—en buen papel—en la, sobre la cera. Impropio á, en, para su edad. (pág. 298)

Impugnado de, por todos. (pág. 298)

Impugnar (alguna cosa) á otro. (pág. 298)

Imputar (el delito) á otro— (á uno alguna cosa) á descuido. Inaccesible á los suyos. (pág. 298)

Inapeable de sus preocupaciones. (pág. 298)

Incansable en el trabajo. (pág. 298)

Incapaz de consuelo—de sacramentos— de descubrirlo. Incesante en sus tareas. (pág. 298)

Incierto del resultado—en su determinacion—en obrar. Incidir en culpa—en cometer. (pág. 298)

Incierto de lo ocurrido—en su determinacion. Incitar (á alguno) á la, en la, para la contienda—á renir. Inclinar (á alguno) á las armas— (á otro) á votar. Inclinarse á los poderosos—á la derecha—á dormir—por alguno. Incluir en la cuenta—entre los convidados. Incompatible con la virtud. (pág. 298)

Incomprensible á los, para los ignorantes. Inconsecuente ó inconsiguiente con, para con sus amigosen su conducta. (pág. 299)

Inconstante en sus principios. Incorporar (una cosa) á, con, en otra. Increible á, para todos. (pág. 299)

Inculcar (buenas máximas) á sus hijos. Incumbir á alguno. (pág. 299)

Incurrir en faltas—en cometer (tal desacierto). Indeciso en sus deliberaciones— en, para obrar. Indemnizar (á alguno) de, por sus pérdidas. (Gene ralmente se omite la preposicion.) (pág. 299)

Independiente de otro. (pág. 299)

Indignarse con, contra su hijo—de, en ver (esta sinrazon). Indigno de alabanza—de reproducirse. Indisponer (á alguno) con, contra sus parientes. Inducir á, en error— á estraviarse. Inductivo de error. (pág. 299)

Indulgente con, para, para con sus hijos, Indultar (á uno) de la pena. (pág. 299)

Infamar (á alguno) de cobarde. Infatigable en el estudio. (pág. 299)

Infatuarse con, en una composicion. Infecto de fiebre amarilla. (pág. 299)

Inferior á sus companeros— en memoria. Inferir de los antecedentes—por las señales. Infestar con, de alguna enfermedad (á un pais). Inficionado de los vicios. (pág. 299)

Infiel á la amistad. (pág. 299)

Inflamar (al pueblo) en ira. (pág. 299)

Inflexible á la razon—en su dictámen. Influir á, con alguno—en los negocios—en nombrarle. Informar (al abogado) del, sobre el espediente—en un pleito —en estrados. (pág. 299)

Infundir (valentía) á, en alguno—en el pecho (de alguno). Ingerir (un árbol) de, en otro. Ingerirse en los negocios ajenos. Ingrato á los beneficios—á, con sus bienhechores. Inhabil para las ciencias—para gobernar. (A administrar, dice Quintana.) (pág. 299)

Inhabilitar (á alguno) para la empresa—para pelear. (Inhabilitado de poder mostrar, dice don Quijote en la parte primera capítulo 50; pero no es esto lo mas corriente en la actualidad.) Inhibir (al juez) del, en el conocimiento (de la causa). Iniciarse en los misterios. (pág. 299)

Inmediato á su fin—á salir. (pág. 299)

Inocente del, en el robo. (pág. 299)

Inquietarse de la, por la calumnia. (pág. 299)

Insaciable de honores. (pág. 300)

Insensible á las ofensas. (pág. 300)

Inseparable de la virtud. (pág. 300)

Insertar (un artículo) en la gazeta. Insinuar (una especie) al autor. (pág. 300)

Insinuarse al, con el magistrado. (pág. 300)

Insipido al paladar. (pág. 300)

Insistir en un proyecto—en afirmar—sobre el negocio. Inspirar (su valor) á otro—en su pecho (la confianza). Instalar (á uno) en el empleo. (pág. 300)

Instar por el despacho (de la solicitud)—por verle. Instruido á costa de otro—con el ejemplo (de otro)—en la lengua griega. (pág. 300)

Instruir ó instruirse de la, en la religion (Lo segundo es mas seguro.)—en manejarse. (pág. 300)

Inteligente en las matematicas. (pág. 300)

Intentar (un mal) á su projimo— (la venganza) en alguno. Interceder con el juez—por el reo. Interesar (á otro) en su negocio. (pág. 300)

Interesarse con el ministro—en un asunto—en, por tal suma (en una empresa)—por los desvalidos. Internarse con el corregidor—en otra pieza—en la materia. Interpolar (unos colores) con otros. Interponer (su valimiento) con el magistrado— (su autoridad) en la disputa. (pág. 300)

Interponerse con el juez—por el delincuente. Interpretar de una lengua—en otra. Intervenir en un negocio—por la parte contraria. Introducir (á uno) al conocimiento (de tal persona)—á, con otro—en la amistad (de otro). (pág. 300)

Introducirse á hablar—con el secretario—en una casa—en analizar—entre la turba—por la puerta. (pág. 300)

Inundar de, en sangre. (pág. 300)

Inútil para el gobierno (Me parece mas seguro que, inútil al gobierno, como lo usa frecuentemente Quintana.)—para correr. Invadido de los, por los enemigos. Invernar en los cuarteles. (pág. 300)

Inverso de otra cosa. (pág. 300)

Invertir (dinero) en libros—en edificar. Ir á Madrid—á caballo—á la mano (á alguno)—á la parterá sueldo—á cazar—á la, en la zaga-al, en socorro (de alguno) — (de mal) á, en peor—con alguno—con buena compañía—con grillos—Tcon piés (de plomo)— de Aranjuez (á Ocana)— de mal (en peor)—de corregidor— de guia— de ronda— de cuartillode ocultode rota—(Ello va) de errar— (bien) de salud—de, en traje militar—en coche—en algo (la vida)— (el honor) en la rina—en alas (del deseo)—en persona—en aumento—(No ir). en zaga— (el honor) en salir--en, sobre un jumento—hacia Jaca SINTAXIS (pág. 300)

—para el lu gar— para volver— por la calle—por tierra—por vino—por su pié—sobre alguno—sobre un negocio. (pág. 301)

Irle á alguno (la vida)— (No irle) en ello (nada). Irse' á la mano—con la corriente—con la paz (de Dios)— de oros—de boca— de copas—de entre manos-en paz—por alto—por sus pies—(No irse) por piés. (pág. 301)

Jactarse de sus fuerzas— de vencerle. (pág. 301)

Jubilar (al intendente) de su empleo. (pág. 301)

Jugar al mediator— á torear—con sus amigos— (un color) con otro—con buenas cartas— de lomo—de manos—del vocabloen un negocio. (pág. 301)

Juntar (una tabla) á, con otra. (pág. 301)

Jurar en falso (o falso sin preposicion)—en sus locuras—por los dioses—por su espada—sobre los evangelios. Justificarse de una acusacion—de haber (delinquido)— para con sus amigos. (pág. 301)

Juzgar á, de alguno—á la, por la vista— de la disputa—de los, en los delitos— (de los demas) por si—por lo alegado—sobre opiniones Labrar' á fuego— (chocolate) con cacao. Ladear á la derecha— (la sierra) por la falda. Ladearse á una parte—con una persona. (pág. 301)

Ladrar á la oreja. (pág. 301)

Ladrones en cuadrilla. (pág. 301)

Lamentarse de, por su suerte—de perder. Lanzar (la espada) al campo enemigo. (pág. 301)

Lanzarse á la, en la arena. (pág. 301)

Largo de talle— de manos—en palabras. (pág. 301)

Lastimarse con, en una piedra— de un pobre—en un pié. Lavar (la cara) á alguno— (la cara) á alguna cosa— (la ropa) con, en agua— (la afrenta) con, en sangre— (la ropa) en la colada. Leer (la Biblia) á los oyentes— (algo) en las historias. (Por las historias, dice Mendoza.) (pág. 301)

Legar (cien ducados) á su primo. (pág. 301)

Lejano del otro pueblo. (pág. 301)

Léjos de su patria— de hablarle. (pág. 301)

Lento en sus acciones— en obrar. (pág. 301)

Levantar (la vista) al cielo— á las, por las nubes— (una carta) del suelo—de codo (ó simplemente, el codo)—de cascos (a al. guno)— (una cosa) de su cabeza—en alto—en vilo. Levantarse á mayores— con el dinero— de la cama—de la nada —en las puntas (de los piés). (pág. 301)

Liberal con, para, para con sus amigos—de su cuerpo. (Hurtado de Mendoza.) (pág. 301)

Libertar ó libertarse del peligro—de caer. Librar (una letra) á treinta dias— (el reino) al trance (de una batalla)—del riesgo— de servir—en, sobre algo (su subsistencia). Libre de vicios—en sus acciones—en el hablar. (pág. 301)

Ligar (una cosa) con otra. (pág. 302)

Ligarse con indisoluble nudo. (Verdad es que dice Cervántes parte primera, capitulo 27 del Quijote: Quedaron en indisoluble nudo ligados; pero solo puede disimularse aquí la preposicion en, atendiendo al verbo quedar que la precede.) Lijero de lengua—de cascos—en la conversacion—en hablar. Limitado de alcanzes— en saber. (pág. 302)

Limitar (las facultades) á una persona—para tal cosa. Limitarse á lo espuesto—á decir—en los gastos. Limpiar con, en lejía—de malhechores (el pais). Limpiarse (las manos) con, en una tohalla (Lo primero es mas corriente.)—de una acusacion. (pág. 302)

Limpio de culpa—en su porte. (pág. 302)

Lindar (una posesion) con otra— (una accion) en atrevida. Lisonjearse con, de ilusiones—de evitarlo. Litigar con alguno—con mal pleito—por pobre. Loco de amor—de atar—de, por estudiar. (pág. 302)

Lograr (una prebenda) del rei— (su amor) en una mujer. Luchar a brazo partido—con alguno—con armas iguales—por su bolsa—por arrancársela. (pág. 302)

Ludir (una cosa) con otra. (pág. 302)

Llamar á la puerta— (á uno) á cuentas— (la atencion) á, hacia su persona—con, por senas— (á alguno) de Don (Es lo mas comun callar el de.)— (á uno) por su nombre. (pág. 302)

Llamarse á engaño. (pág. 302)

Llegar á la calle— á saber—(al cabo) con una empresa—de embajador. Llenar con, de sus nombres (á toda la nacion)—de agua. Lleno de júbilo. (pág. 302)

Llevar (el trigo) al molino—(la palma) á todos—al estremo (una cosa) á ejecucion— á cuestas—á bien ó á mal (una replica). —á, en hombrosconsigo (algo)—con, en paciencia—de la mano (á un ciego)—(algo) ( de calles—de los cabezones (a alguno). —(un caballo) del, por el diestro— (á uno) de la, por la manoen silla de manos—en cadenas—en peso—(la cuenta) por el rosario—por delante— (las cosas) por el cabo. (pág. 302)

"Llevarlas (No) (todas) consigo. (pág. 302)

Llevarse (bien) con alguno— (algo ó á uno) de calles—de una pasion—de ver su (hermosura). (pág. 302)

Llorar de dolor—de, por sus pecados—en las, por las des gracias ajenas. (pág. 302)

Llover (plagas) en, sobre un pueblo—sobre alguno (todos los males)— sobre mojado. (pág. 302)

Machacar en hierro frio. (pág. 302)

Maldecir de los suyos. (Puede sustituirse la preposicion á por las reglas generales de la sintáxis.) (pág. 302)

Maliciar en una accion. (pág. 302)

Malo de su natural—de cocer—para el trabajo. (pág. 302)

Mamar (una cosa) con la, en la leche. (pág. 303)

Manar (sangre) de la herida— (la herida) en sangre. Mancipar á escura vida. (Asi Jovellános escribiendo en verso: tal vez sería mas natural en.) (pág. 303)

Manco de una mano. (pág. 303)

Manchar con, de vicios (su conducta)—con, de, en sangre (un vestido)— (las manos) en la sustancia (de los pueblos). Mandar (el ejercicio) á los soldados—(una carta) al correo—*á baqueta ó á la baqueta—á, en un reino—por vino. Manifestar (su modo de pensar) á alguno—su opinion) á la, en la junta— (la verdad) en el rostro. (pág. 303)

Manifestarse á con alguno. (pág. 303)

Manso de corazon— en palabras— en conversar. Mantener (la palabra) á alguno—(á uno) en la posesion— (á un pais) en paz. (pág. 303)

Mantenerse con, de pan—de coser—en paz—en su resolucion —en sus trece—en afirmar. (pág. 303)

Maquinar en, sobre un proyecto. (pág. 303)

Maravillarse del portento—de oirlo. (pág. 303)

Marcar á, con hierro—(el rostro) con una senal— (el dinero). por suyo. (pág. 303)

Mas de dos cuartas—de decir. (pág. 303)

Mascar á dos carrillos. (pág. 303)

Matar á uno (Hiriendo y matando en ellos, dice Quintana en la vida de Las Casas, imitando á los antiguos.)—de una estocada. Matarse á puro trabajo—á estudiar—con alguno—en trabajar —por un ingrato—por conseguirlo, Matizar con, de sedas. (pág. 303)

Mayor de sesenta anos—de, en edad. (Son dos cosas diversas) Mearse á la, en la pared—en alguno—en la cama. Medianero en las pazes—para hacer (la paz). Mediano de cuerpo—en ingenjo. (pág. 303)

Mediar con el gobernador—en una contienda—entre los combatientes—por su cliente. (pág. 303)

Medio (Estilo) entre el llano (y el sublime). Medir á, por palmos— (el peligro) con el, por el temor. Medirlo (todo) con un rasero ó por el mismo rasero. Medirse con sus fuerzas— con sus mayores— en las palabras. Meditar en, sobre un proyecto. (Se omite de ordinario la pre. posicion.) (pág. 303)

Medrar' á palmos—en el comercio. (pág. 303)

Mejorar de destino— (á un hijo) en el quinto. Mendigar (favores) á, de alguno. (pág. 303)

Menor de edad. (pág. 303)

Menos de una legua. (pág. 303)

Mentir por la barba—por la mitad (de la barba). Menudear (los males) sobre alguno. (pág. 303)

Merecer (muchas atenciones) á, de una persona—con alguno —por sus servicios— (una pena) (por igual (que otro). Mesurarse en las palabras. (pág. 304)

Metamórfosis (de la bacía) en yelmo. Meter á fuego (y sangre)—(mano) á la espada— (la espada) en la vaina— (á alguno) en un mal paso—en color— (la discordia) entre dos—por medio (de las filas). "Meterlo á broma, á bulla ó á barato. Meterse á farolero— á hablar—con sus mayores—en los peligros —en harina—en decidir—en, de por medio—entre bastionespor medio (de los enemigos). (pág. 304)

Mezclar (un licor) con otro. (pág. 304)

Mezclarse en los negocios— en gobernar. Mirar al cielo— (una casa) al norte—á lo porvenir (Los antiguos prefertan, en lo porvenir.)—con ceno—de la torre (abajo)—de traves— (su hermosura) en el espejo—por su sobrino. Mirarse á los pies—al, en el espejo—en alguno—en la letraen hablar. (pág. 304)

Misericordioso con los, para con los pobres. Moderarse en las acciones—en beber. Mofarse de alguno. (pág. 304)

Mojar (el pan) en vino—en un negocio. Moler á azotes—á, con súplicas—en tahona. Molerse á gritos—á, de trabajar. (pág. 304)

Molestar con cartas. (pág. 304)

Molesto á sus amigos—en el trato. Molido á, de palos—de andar. (pág. 304)

Montado en, sobre un caballo. (pág. 304)

Montar á caballo— á una gran suma—en cólera—en una mula (Puede omitirse aquí la preposicion.)— sobre la torre. Montarse en cólera—en, sobre una mula. Morar en la ciudad. (pág. 304)

Morder en un confite (ó un confite). Moreno de rostro. (pág. 304)

Morir á cuchillo— á manos (de otro)—al, para el mundo.—en el Señor—en olor (de santidad)—por su patria— (el pez) por la boca. (pág. 304)

Morir ó morirse de pena—de edad avanzada—por una buena comida—por hablar. (pág. 304)

Mortificarse en la mesa—en dejar (de beber). Mostrar (el camino) al viajante. (pág. 304)

Motejar (á alguno) de grosero—de ignorar. Motivar (una providencia) con razones. Moverse á compasion—á tal parte—á obrar—del puesto. Muchos de los soldados. (Decimos de ordinario, Muchos soldados.) Mudar (la silla) á otra sala— (el amor) á, en otra persona—de plan— de traje—(una cosa) en otra. (pág. 304)

Mudarse á una posada (Los antiguos d vezes, en una posada.) —de casa (Tambien decimos, Mudar casa.) — (la liberalidad) en prodigalidad— en el amor—en otro. Multiplicar (los favores) en alguno. Murmurar del prójimo—entre dientes. Nacer con buena estrella—con dientes—“con, en buen ó mal signo— (algo) de tal suceso—de pies— (dos) de un parto—para la esclavitud—para trabajar. (pág. 305)

Nadar en un estanque—en deleites—Tentre dos aguas. Natural (Ser una cosa) á alguno. Navegar á España—á ocho millas—con buen viento—de bolina— de conserva—en una fragata—en popa—para las Indias — (á diez millas) por hora. (pág. 305)

Necesario á la, para la vida. Necesitar de dinero—de acudir (ó bien sin la preposicion, tanto para los nombres como para los infinitivos)—para la compra— para medrar. (pág. 305)

Negar (la verdad) al maestro. Negarse á alguno—á recibir. (pág. 305)

Negligente en sus negocios. (pág. 305)

Negociante en lanas. (pág. 305)

Negociar en paños. (pág. 305)

Nimio en sus cosas. (pág. 305)

Ninguno de los convidados. (pág. 305)

Nivelarse á lo justo—á, con sus iguales, Noble de nacimiento—de, en linaje—en sus acciones—por su nacimiento. (pág. 305)

Nombrar (á uno) para algun empleo. Notar (á alguno) de indolente— (la nobleza) en su proceder. Noticiar Notificar (la sentencia) al reo. (pág. 305)

Novicio en el robo. (pág. 305)

Nutrir con buenos alimentos—con, de, en buena doctrina. Obedecer al rei—á su mandato. (Siempre que este verbo rige á una persona, es indispensable la preposicion; pero si rige alguna cosa, como en el último de los dos ejemplos, es lo regular omitirla.) (pág. 305)

Obligar t obligarse á la satisfaccion— á hacer—en, por prenda —por otro. (pág. 305)

Obligarse de suspiros. (pág. 305)

Obrar/ en conciencia—en justicia. Obstar (una cosa) á otra. (pág. 305)

Obstinarse en un capricho—en negar. Obtener del obispo (el permiso). Obviar á una dificultad (ó bien sin preposicion). Ocultar (su afliccion) á, de alguno— de la vista—con el sombrero. Ocupado de, por un pensamiento. (pág. 305)

Ocupar (las temporalidades) á un obispo— (á alguno) en un trabajo. (pág. 306)

Ocuparse en el dibujo (Un escritor dotado de tan ventajosas calidades no se ocupase esclusivamente de ellas, leo en la Introduccion á la poesía castellana del siglo XVIII; lo cual tengo por un evidente galicismo. Véase lo sentado en la pag. 245)—en dibujar. (pág. 306)

Ocurrir á alguno (un pensamiento). (pág. 306)

Odioso al publico. (pág. 306)

Ofenderse con, de una palabra—de oirlo. (pág. 306)

Ofrecer (un premio) á los artistas. (pág. 306)

Ofrecerse á alguno— al peligro—á representar (De representar, dijeron tambien los antiguos)—para el servicio. Oir á, (Asi Aleman en el Guzman de Alfarache. ) con, por sus oidos— (retorica) de un profesor—de, en confesion—del maestro (la esplicacion. Hai quien dice, al maestro, aunque no con propiedad á lo que entiendo. A lo menos es indudable que vuelta la oracion por pasiva, estart bien dicho, La esplicacion fué oida por mi del maestro; y no lo estard, La esplicacion fué oida por mi al maestro.)—en las matemáticas (á un profesor). Oirle á uno (muchas blasfemias). (pág. 306)

Oirse de, en boca (del vulgo tal espresion). Oler á tomillo. (pág. 306)

Olvidarse de la leccion— de acudir. (pág. 306)

Oneroso á alguno. (pág. 306)

Opinar (bien ó mal) de una persona—en, sobre un asunto. Oponerse á la traicion. (Opuesto de sus valentias, dijo Cervántes faltando á las buenas reglas de la gramática). Oportuno al, para el logro. (pág. 306)

Oprimir con la autoridad. (pág. 306)

Optar á un empleo. (pág. 306)

Orar en latin—en defensa (de alguno). (pág. 306)

Ordenado á, para este fin- á, para facilitar. Ordenar t ordenarse de diácono. (pág. 306)

Orgulloso con, por su saber. (pág. 306)

Orillar á tal parte—(un pañuelo) por todos los lados. Otro de sus designios. (pág. 306)

Pacer de la yerba (Es lo mejor y mas usual dejar la preposicion.)—en el prado. (pág. 306)

Padecer de la gota (ó bien, la gota)—del pecho. Pagar'al contado—á plazos— (la vara) á dos reales—(las hechuras) al sastre— con cumplimientos—con palabras (En palabra de casamiento obras etc., dice Moreto en la comedia La ocasion hace el ladron.)— (un favor) con (en, dectan tambien los antiguos) una fineza—con las setenas—de contado— de su bolsillo—de una vez—en la misma moneda —en oro—por otro. Pagarse con el trabajo—de una buena cara—de vestir bienpor si mismo. (pág. 306)

Paladearse con la noticia. (pág. 307)

Paliar (el hecho) con escusas. (pág. 307)

Pálido de, en el semblante— de miedo. (pág. 307)

Palpar con, por sus manos. (pág. 307)

Parar á la puerta—de pronto—en bien ó en mal—(mientes). en uno (antic.)—en la fonda—en una propuesta— en matarse. Pararse á la entrada—á reflexionar—con alguno— de repente —en dificultades—en una empresa—en el precio (de una cosa). Parco en la comida— en comer. (pág. 307)

Parecer á alguno (tal cosa)—de alfeñique—en el teatro. Parecerse á su hermano—de rostro—en el andar. (pág. 307)

Participar (la noticia) al interesado—con la misma fecha—del, en el robo. (pág. 307)

Particularizarse con su sobrina—en el sombrero—en vestir. Partir ó partirse á galope—á, para Roma—de Espana—“de carrera—de vacío. (pág. 307)

Partir'á partes iguales— (la capa) con su prójimo—en dos partes—( el dividendo) entre los accionistas—por entero—por medio ó por en medio. (pág. 307)

"Pasado en autoridad (de cosa juzgada) ó en cosa juzgada. Pasante de abogado—de pluma—en leves. (pág. 307)

Pasar á España (Marina dice, en Espana, lo que es una imitacion algo afectada de los antiguos.¦— (de padres) á hijos—a otra materia— “á cuchillo—á esponer— (de unos) á, en otros (Lo primero es lo mas admitido.)— (un diche) á, en, por proverbio —con la cabeza (á los otros)— (adelante) con el, en el escrutinio —de Toledo (á Sevilla)—de tres—en cuenta—de largo—en silencio—en veras— (las horas) en sabrosos coloquios— entre los montes—por el desierto—por ambicioso—por tales condiciones —(los años ó los trabajos) por alguno—por la decision (de un tercero)—por encima— (un libro)(por la vista—(los ojos) por un libro—por las armas—por burlas—por las picas. Pasarse (una fruta) de madura— (algo) de la memoria— (el pestillo) en la cerraja—sin una cosa. (pág. 307)

Pasear (la calle) á una dama. (pág. 307)

Pasearse con otro—en el, por el prado, Pasmarse de la vision—de frio. (pág. 307)

Patear de despecho. (pág. 307)

Pecar de bueno—en la lógica—en pensar—en, por largo—por estenderse sobrado. (pág. 307)

Pedir (limosna) á los ricos (En nuestros clásicos se halla una que otra vez, de los ricos.)——*al fiado—á gritos—con instancia con, de, en justicia—de gracia—por Dios—por favor—por un facineroso. (pág. 307)

Pegar (una tabla) á, con otra— (un edicto) á la, contra la, en la pared. (pág. 307)

Peinar' (el cabello) en bucles. (pág. 307)

Pelarse por gelosinas—por charlar. (pág. 307)

Pelarselas en cantar. (pág. 308)

SINTAXIS Pelear en defensa (de la libertad)—por la patria. Peligrar á la, en la subida—al, en salir. Penar en esta vida—por los hijos—por coloearlos. Pender de la resolucion. (pág. 308)

Penetrado de dolor. (pág. 308)

Penetrar á otro (sus pensamientos)—en la cueva—en una ciencia—entre la maleza—hasta las entrañas—por la muchedumbre. Pensar en lo, sobre lo futuro—en una cosa (ó solamente, una cosa)—en estudiar—entre sí—para consigo. Perder al, en el juego—con buenas cartas—(un objeto) de vista. (pág. 308)

Perderse de vista—de, por amores—en su amor—en el monte — en un discurso—en el juego—por la lengua—por una buena comida—por hablar. (pág. 308)

Perdonar á los enemigos— (No) á diligencias. (Es lo mas usual omitir la preposicion.) (pág. 308)

Perecer á hierro— á manos (de su contrario)—á traicion—al furor (de sus enemigos.)—de, por hambre. Perecerse de risa—por los buenos bocados. Peregrinar por el mundo. (pág. 308)

Peregrino en su patria. (pág. 308)

Perfecto en su línea. (pág. 308)

Perfumar con incienso. (pág. 308)

Perjudicial á la, para la salud. (pág. 308)

Permanecer en el mismo propósito—en la misma casa. Permitir (una cosa) á alguno. (pág. 308)

Permutar (una cosa) con, contra, por otra. Pernicioso á la salud—en el trato—por su ejemplo. Perpetuar (sus nombres) en la posteridad. (A la posteridad, dice Jovellános, bien que escribiendo en verso.) Perseguido de ladrones. (pág. 308)

Perseverar Persistir «en su intento—en acusar. (pág. 308)

Persuadir (á alguno) á la obediencia—á, para una fechoria (una cosa) á alguno— á quedarse. (pág. 308)

Persuadirse á la paciencia— á esperar—con las, de las razones— de una verdad (Jovellanos y Muñoz usan de, persuadirse á una cosa, en este último sentido.)—de los, por los argumentos. Pertenecer (la herencia) al mayor. (pág. 308)

Pertinaz en (Hurtado de Mendoza dice, de) su opinion. Pertrechar ó pertrecharse con lo, de lo necesario. Pesado de manos—en sus chanzas— en hablar. Pesar (su valor) con el, por el aprecio general. Pesarle á alguno— de sus faltas—de haberlo (olvidado)—por sus hijos (esto es, á causa de sus hijos. Sin embargo precisamente en este sentido leemos, de mis hijos, en el capitulo 47 de la parte primera del Quijote, y en los romances antiguos ocurre con mucha frecuencia, pesarle á uno de tal persona, en lugar de, pesarle á uno por tal persona.) (pág. 308)

Pescarfá bragas enjutas—á la luna—con red—en el rio. Piar por una prestamera. (pág. 309)

Picar con un alfiler—con fuerza—de, en todo—en poetaten las espaldas. (No es absolutamente necesaria la preposicion en esta frase.) (pág. 309)

Picarse con alguno—de la conversacion— de buen mozo de cantar (bien). (pág. 309)

Pintar'al fresco— (á alguno) con sombrero—de almagre—(un aposento por de fuera) de llamas (En este sentido dijo Vélez de Guevara, pintar una portada de sonajas.) —de perfil. Pintiparado á otro—para tal objeto. (pág. 309)

Pisar sobre las huellas (de otro, ó bien, las huellas de otro). Plagarse de mosquitos. (pág. 309)

Plantar (arboles) ¦á cordel—(á alguno) en Toledo —ten la calle Plantarse de piés—en Illéscas. (pág. 309)

Plegue, plugo ó pluguiera á Dios. (pág. 309)

Pleitear por la dote. (pág. 309)

Poblar de árboles— en los montes. (pág. 309)

Poblarse de gente. (pág. 309)

Pobre de bienes. (pág. 309)

Poder (la pasion) con uno (Ruiz de Alarcon en Quien engana mas á quien, dice, en uno.)— (No) con el dolor (muche) con, para con alguno. (pág. 309)

Poderoso á vencer (Usalo Jovellanos en la Lei agravia, imt. tando á los antiguos.)—de inspirar (El mismo, cometiendo un arcaismo.)—para una batalla—para contar. (Lo autorizan nuestros clásicos.) (pág. 309)

Ponderar (un manjar) de delicado. (pág. 309)

Poner (algo) al sol—á la loteria— (á su hijo) á sastre— (á otro). á un desaire—(mano) á la espada—(las piernas) al caballo — á secar—á que (llegará hoi)—de costado— de su parte— (á alguno). de picaro—de planton—de oro y azul—de vuelta y media— en la dispensa—(á alguno) en un empeno— (el grito) en el cielo —(algo) en disputa— (los piés) en el suelo—en ejecucion (una cosa) —en órden— (las manos) en alguno ó en una cosa— (algo). en cobro—en olvido en ejercicio—en juego—(pies) en pared—(á alguno) en cuidado (la enfermedad de su amigo) —en contingencia (un negocio)—en guarda— (algo) en aventura— ren tela (de juicio)—en favor (á uno con otro)— en un tercero (la decision de un negocio)— (pies 6 los piés) en polvorosa—en, por tal precio (un libro)—en, por, sobre las nubes—por uno (de los jugadores)— (á alguno) por corregidor— (á alguno ó algo) por justicia—(á alguno ó algo) por tierra— (algo) por escrito —por obra— (el pié) sobre el pescuezo. (pág. 309)

Ponerse á la mesa—á un peligro— á cubierto—á comer—con los primeros literatos— (serio) con alguno— (triste) con la, de la noticia—de luto—de parte (de uno)—de jarras—de mil colores— de piés (en un negocio)—de rodillas—de, en espia—(malo) de, por comer (demasiado)—*en camino—en cuentas—en duda—en franquia—en guarda—en peligro—en razon—en razones (con alguno)—(remedio) en la afrenta—en, de por medio— (el ave) en la, sobre la rama— (algo) por delante. Porfiar con alguno—en la disputa—sobre tal punto. Portarse con decoro. (pág. 309)

Fosar en una fonda. (pág. 310)

Poseerse de temor. (pág. 310)

Posponer (una persona ó cosa) á otra. Posterior á otro. (pág. 310)

Postrarse á sus piés—á orar—con, de calentura— de rodillas -en cama—en, por tierra. (pág. 310)

Práctico en la guerra—en defender (causas). Precaverse del contagio. (pág. 310)

Preceder á alguno—en dignidad. (pág. 310)

Precedido de, por otro. (pág. 310)

Preciarse de agudo—de las heridas—de pintar. Precipitarse al abismo—de lo alto—en la carrera—en obrarpor la ventana. (pág. 310)

Precisado á mendigar. (pág. 310)

Precisar (á alguno) á robar. (pág. 310)

Preeminencia (de las armas) sobre las letras. Preferido á otro—de, por alguno. Preferir (una cosa) á otra. (pág. 310)

Preguntar (la leccion) á los discipulos—por el teatro—por, para averiguarlo. (pág. 310)

Prendarse de sus circunstancias. Prender con alfileres—de un clavo—en la tierra— (el fuego). en un edificio Preocuparse con, de una opinion. Preparacion ( La) para la muerte. Preparar (á alguno) á, para recibir (el grado). Prepararse á la, para la defensa—á, para defender—con las municiones necesarias. (pág. 310)

Preponderar (una cosa) á, sobre otra. Prescindir ó prescindirse de las hablillas. Presentar (el huésped) á su amigo—en el verdadero punto de vista— (á alguno) para una prebenda. Presentarse al magistrado—de luto—en la visita—por pretendiente. Preservar ó preservarse de la caida. Presidido de, por otro. (pág. 310)

Presidir á otro—á, en una composicion (Capmany ha usado lo tltimo, y Marina dice, presidir nuestras conversaciones, sin preposicion alguna.)—en una junta. (pág. 310)

Prestar (el caballo) á su primo— (dinero) (á interes— (la renta) para los gastos—sobre prenda. (pág. 311)

Presto á, para salir—en airarse—para el combate. Presumir de valiente—de hablar bien—de, en una persona (tal perfidia). (pág. 311)

Prevalecer (la verdad) sobre la mentira. Prevenir (algo) al criado. (pág. 311)

Prevenirse á los, en los, para los lances—con, de armaspara la batalla—para pelear. (pág. 311)

Primero (Ser el) de, entre todos—en una empresa—en proponer. (Jovellanos dice tambien, á proponer.). Príncipe de los, entre los poetas. (pág. 311)

Principiar por estos versos. (En, dijeron tambien los escrito. tores de nuestro siglo de oro.) (pág. 311)

Pringar ó pringarse con, de manteca— en un negocio. Privar con el, para con el rei— (á alguno) de sus sentidos. (Hai ejemplos de buenos autores que han suprimido la preposicion, separándose del uso comun.) (pág. 311)

Probar (una cosa) á alguno—á andar—de un guisado (En cu 5o tltimo caso puede escusarse la preposicion.) — (el freno) en un caballo. (pág. 311)

Proceder á la, en la votacion—á, en votar— (cruelmente). con alguno—con cuidado— (á alguno tal renta) de sus bienes—de levante—del padre—en infinito. (pág. 311)

Procesar (á alguno) por un hurto—por ladron. Proclamar (á uno) por presidente. (No es aquí absolutamente necesaria la preposicion.) (pág. 311)

Procurar de ir (Aunque lo dijeron nuestros mayores, ahopa parecería un galicismo, pues siempre callamos la preposicion.) —por otro. (pág. 311)

Pródigo de sus caudales—en palabras. (pág. 311)

Producir (los testigos) en juicio— (efecto ó impresion) en una persona ó cosa. (pág. 311)

Profesar en la religion. (pág. 311)

Prolongar (el plazo) á alguno. (pág. 311)

Prometer (un aguinaldo) á alguno—de acompañarle (Se halla en nuestros antiguos; pero hoi dia omitimos la preposicion.) —en matrimonio—por esposa. (pág. 311)

Prometerse en casamiento—de un campo (gran cosecha. No me atreverta á decir con Quintana en la vida de Meléndez, Jovellános vió llenas las esperanzas que se había prometido en su talento.) (pág. 311)

Promover (á un sugeto) á alguna dignidad. Pronto á, para todo—en responder—para obrar. Propagar en el, por el mundo. (pág. 311)

Propasarse á castigarle—á las, en las injurias—en la conversacion—en hablar. (pág. 311)

Propender á la aristocracia. (pág. 311)

Propenso á las armas—á llorar. (pág. 312)

Propicio á alguno—con los vencidos. (pág. 312)

Propio de la ignorancia (Es el orgullo)—para este fin. Proponer (algo) á los directores—(á alguno) en segundo lugar (á uno) para una cátedra—(á un autor) por modelo. Proporcionar (el gasto) á las rentas—para algo. Proporcionarse á, con sus facultades—para algo. Prorogar (el plazo) á alguno. (pág. 312)

Prorumpir en lloros—en gritar. (pág. 312)

Proseguir en el llanto. (No es indispensable la preposicion.) Prosternarse á sus piés—á orar—en el suelo. Prostituir (la pluma) al interes. (pág. 312)

Proteger (á alguno) en sus pretensiones. (pág. 312)

Provechoso al, para el cuerpo. (pág. 312)

Proveer (á las colonias) con sus productos— (la plaza) de municiones— (á alguno) de oro (Marina en el discurso sobre las Antigüedades hispano-hebreas, que se halla en el tomo tercero de las memorias de la Academia de la Historia, dice: Haber proveido España plata, oro y otros efectos á Salomon; pero este giro no es el mas usado.)—de remedio (ó el remedio)— (un empleo) en alguno— (á alguno) en un empleo (Fuese provisto de una beca, leemos en el resúmen de la vida de Jovellanos por Quintana.¦— (á uno) por oidor. (pág. 312)

Provenir de otra causa. (pág. 312)

Provocar á risa— á reñir—con dicterios. (pág. 312)

Próximo á la muerte—á caer. (pág. 312)

Pudrirse con, de un discurso (En su leyenda, dice Velez de Guevara en el Diablo cojuelo.)—en la soledad. Pugnar con la razon—por la álbarda—por salir. Pujar con los, contra los obstáculos—en fuerzas (con otro)— hacia adelante—por alguna cosa. (pág. 312)

Purgar ó purgarse con crémor—de las impurezas, Purificarse de la imputacion. (pág. 312)

Quebrantar (los huesos) á alguno. (pág. 312)

Quebrantarse de pena. (pág. 312)

Quebrar' (el corazon) á alguno— de salud—en un millon—por alguno—por lo mas delgado. (pág. 312)

Quebrarse (un diente) con un hueso. (pág. 312)

Quedar á alguno (una pena)—á deber (algo)—con su amigo (en el salon ó en hacer algo)—con Dios— (algo) de una derrota — (malparado) de una refriega—de pie— (algo á uno) de, por una herencia—en la estacada— (con alguno) en mala opinionen alguna cosa (con otro)—Ven carnes—en poder suyo—en limpio—Ten pié (la dificultad)—en ir—en, para execracion (de la posteridad)— (un lote) por alguno (esto es, á su favor)—por un desvergonzado (es decir, en opinion de tal) — (la fiesta) por el cura (esto es, no hacerse por no asistir el cura)—por su hijo (pág. 312)

(esto es, fiarle)— (el pleito) por la parte contraria (es decir, ganarlo la parte contraria)—por ver. Quedarse á oscuras—á espaldas— á cenar—á, con Dios—con una finca—de asiento—en casa—en la demanda—en blanco—en los huesos. (pág. 313)

Quejarse al rei—“á grito herido—ante, en un tribunal— de una sentencia—de sus calumniadores—de pena—de padecer. Quemarse con una chispa—de, por un dicho—por alguna cosa—por hablar claro. (pág. 313)

Querellarse al, ante el juez—de la injuria—de haber (sido robado). (pág. 313)

Querido de todo el mundo. (pág. 313)

Quien de los, entre los combatientes. Quitar (la hacienda) á alguno— (la mota) del ojo. Quitarse con alguno (de palabras)—de palabras (con otro). Rabiar de coraje—por su respuesta—por vengarse. Radicarse en la virtud. (pág. 313)

Raer (los gusanos) del queso. (pág. 313)

Rallar (las tripas) á alguno. (pág. 313)

Rayar á lo mas alto—con la virtud—en desvergüenza. Rebajar (diez duros) de la suma total. Rebalsarse (el agua) en el estanque. Rebatir (una cantidad) de otra. Rebosar (el vaso) con el vino—de vino—de, en buenas máximas—en llanto. (pág. 313)

Rebozar (los sesos) con huevo. (pág. 313)

Recabar (una cosa) con, de alguno. Recaer en la enfermedad— (la eleccion) en tal persona. Recalcarse en lo dicho—en exagerar. Recatarse de sus superiores—de parecer (en público). Recetar (una medicina) á, para alguno— (dinero) sobre bolsa ajena. (pág. 313)

Recibir á buena cuenta—á capitulacion—del sastre— (á alguno) de abogado—en el salon—en su homenaje (á otro) —por el correo. (pág. 313)

Recibirse de abogado. (pág. 313)

Recio de condicion. (pág. 313)

Recitar'por el escrito. (pág. 313)

Reclinarse en la, sobre la almohada. Recluir (á la niña) en un convento. Recobrarse de la indisposicion. Recoger (una piara) del bosque. Recogerse á su celda—á considerar (En considerar, hallo en nuestros escritores del mejor tiempo.)—del bullicio—en su interior. Recomendar (un asunto) á su corresponsal. Recompensar con favores. (pág. 313)

Reconcentrar (un sentimiento) en el pecho. (pág. 313)

Reconciliar ( el sueño) á alguno. Reconciliarse con sus padres—en la gracia (de otro). Reconocer (mucho ingenio) en alguno—(á uno) por su pariente. Reconvenir (á alguno) con sus mismas palabras—de mal criado—por una falta—sobre su dicho. (pág. 314)

Recordar (su promesa) á alguno—de un sueño. Recostarse en la silla—en, sobre un sofá. Recrearse con, en su pena—en cantar. Recudir (á alguno) con la pension. Redoblar de vigilancia. (Asi lo dicen muchos ahora, olvidando que es menester redoblar la vigilancia, para que no se nos peguen los galicismos.) (pág. 314)

Redondearse de negocios. (pág. 314)

Reducir (algo) á una mitad (Los antiguos decían tambien, en una mitad.)— (á alguno) á pordiosear. Reducirse á lo indispensable—á ayunar. (Se halla usada igualmente la preposicion en por nuestros clásicos.) Redundar en utilidad. (pág. 314)

Reemplazar (á alguno) en el empleo. Referir (la disputa) á la decision—(un cuento) de alguno—por menudo. (pág. 314)

Reflejar (la luz) sobre un objeto. Reflexionar en, sobre nuestra miseria. Refocilarse con las hacas. (pág. 314)

Reformarse en las costumbres. (pág. 314)

Refugiarse á, en una quinta. (pág. 314)

Regalar (á alguno) con un caballo (ó un caballo). Regalarse con un plato—en la imágen (de su amada), Regar con, de lagrimas. (pág. 314)

Regenerar' en Cristo. (pág. 314)

Reglarse á la lei—por su ejemplo. Regocijarse de la noticia—en el Señor. Regodearse con un buen plato—con la, en la comida. Rehusarse á la persuasion— á conceder. Reinar en los corazones. (pág. 314)

Reincidir en la culpa. (pág. 314)

Reintegrar en la posesion. (pág. 314)

Reirse á carcajadas—á lo socarron— de alguno—de oirle. Relajarse en el servicio. (pág. 314)

Rematar á favor (de alguno una prenda)—á, con su enemigo — (un cuento) con una moralidad—con una aventura (ó una aventura)—en punta—(un lote) en el, por el mejor postor—por ofrecer. (pág. 314)

Remirarse en el trabajo. (pág. 314)

Remitirse á su decision. (pág. 314)

Remontarse en alas— por el aire. Remover (una cosa) de tal parte—(á alguno) de su empleo. (pág. 314)

Renacer á la gracia—por el bautismo. (pág. 315)

Rendirse á las instancias—á la, de la fatiga—á conde scender —de caminar—por hambre. (pág. 315)

Renegar de su creencia—de haber (nacido). (pág. 315)

Renunciar á, de un proyecto (Lo primero es mucho mas usado que lo segundo.)— (sus bienes) en un hermano— (su derecho) á, sobre una cosa. (pág. 315)

Reo de muerte— de un robo. (pág. 315)

Reparar en un objeto. (Alguna vez se omite la preposicion.) — en dificultades—en presentarse. (pág. 315)

Repararse de la fatiga. (pág. 315)

Repartir (el pan) á los, entre los pobres (Los antiguos emplearon una que otra vez las preposiciones con y por en esta frase, y aun ahora decimos, repartir por cabezas. Quintana ha usado en varias ocasiones este arcaismo.)—á, por iguales partes—de sus bienes (Es frase peculiar de los antiguos: ahora omitimos la preposicion.)—en, por paquetes (una cosa)—por adra. (pág. 315)

Reprender (sus faltas) á alguno—de, por sus faltas (á alguno.). Representar sobre un agravio (ó bien, un agravio, aunque no es este el modo mas frecuente). (pág. 315)

Representarse (alguna cosa) á la, en la imaginacion. Reputar (á uno) por sabio (Puede callarse la preposicion.)— en tanto (alguna cosa). (pág. 315)

Requerir de amores. (pág. 315)

Requerirse (la claridad) en el estilo. (pág. 315)

Resbalarse de las manos. (pág. 315)

Resentirse de una injuria. (pág. 315)

Resfriarse en la devocion. (pág. 315)

Resguardarse con el parapeto—de alguna cosa. (pág. 315)

Residir de asiento—en la ciudad—por un mes. (No hai dificultad en que se diga, un mes, sin preposicion.) (pág. 315)

Resignarse á su suerte—á la, en la voluntad (de Dios). Resolverse á lo, por lo peor (Hurtado de Mendoza, en una cosa, y esto era lo corriente en aquel siglo. Hoi esta reservada la locucion, resolverse en, para los objetos materiales que mudan de estado por alguna causa fisica.)—á navegaren agua. (pág. 315)

Resonar con loores. (Meléndez ha usado, de sus loores.) Respaldarse con las tropas ausiliares—contra el muro. Resplandecer en virtud. (pág. 315)

Responder á una carta—con su cabeza—del dinero—en por boca (de otro)— por una persona. (pág. 315)

Restar (una cantidad) de otra. (pág. 315)

Restituir (la alhaja) á su dueño. (pág. 315)

Restituirse á su reino. (En su reino, leemos en Cervantes.) Resuelto á (Hurtado de Mendoza, de) obedecer—en, para obrar. (pág. 315)

Resultar de las premisas—de estudiar. (pág. 316)

Retar la descortesía (á otro)— (á uno) de traidor. Retirarse á su celda (Los antiguos, mirándolo como verbo de quietud por el resultado final de su accion, usaron de la preposicion en.)—á orar—con, en buen órden—del mundode tratar. (pág. 316)

Retractarse ó retratarse de lo dicho. (pág. 316)

Retraerse á su casa (En, hallo tambien en los mejores autores del siglo XVI por la razon poco ha indicada.)—á orarde las concurrencias de acudir. (pág. 316)

Retroceder al pueblo inmediato—de aquel punto. Reventar (la risa) á alguno— (alguno) de risa—de comer—en llamas—en una carcajada—(la furia) por los ojos—por hablar. Revestir (á alguno) con, de poderes. (pág. 316)

Revestirse de severidad—de juez. (pág. 316)

Revolcarse en el barro—sobre un colchon. (pág. 316)

Revolver ó revolverse al, contra el, hacia el, sobre el enemigo—(algo) en el pensamiento. (pág. 316)

Rezar por las cuentas. (pág. 316)

Rezelarse de alguno—de ir. (pág. 316)

Rezeloso de algun mal. (pág. 316)

Rico de, en doctrina—con la presa—por la herencia. Ridículo en sus modales. (pág. 316)

Rígido en las acciones—en censurar. (pág. 316)

Robar (el dinero) á alguno—de la tesoreria (los caudales públicos). Rodar (la escalera) de cabeza—por el suelo. Rodear (una plaza) con, de murallas— (á alguno) por todas partes. (pág. 316)

Rogar á Dios—por la salud—por escapar. (pág. 316)

Romper con su amigo— (una lanza) con alguno (En el, dice Quintana hablando de Forner, reputándole sin duda por in cuerpo muerto, ó como que no podía presentarse á combatir con armas iguales.¦—(un rejon) en un toro—en dicterios—en llorar—por lo mas delgado—por una dificultad—Tpor todo. Roto de velas. (pág. 316)

Rozarse con los malos—en la conversacion. Saber á miel—á que atenerse—de todo— de buena tinta—del gobernador (una noticia)— de coro—para si (una cosa)— por. los dedos. (pág. 316)

Sabio en las artes. (pág. 316)

Saborearse con los manjares—en una cosa—en cantar. Sacar (algo) al publico— (los colores) á alguno—á lucir—con bien—con los piés (adelante á alguno)— de la esclavitud—de mendigar— (un retrato) de perfil— de entre los guijarros—en limpio—por consecuencia—por el hilo (el ovillo). Saciar de sangre (á una fiera). (pág. 316)

Saciarse de dulces—de mirarle. (pág. 316)

Sacrificar (la vida) á, por Dios— (al pueblo) con gabelas. Sacrificarse á, por sus hijos—en pagar. Sacudir de la silla (al jinete). (pág. 317)

Sacudirse de un pelmazo. (pág. 317)

Salir al prado—á veinte reales (la vara)—al pago— (los colores) á la cara— á su abuelo (el nieto)— (una senda) á tal camino —al campo (En campo, pone Hurtado de Mendoza.)—*á la, en la colada—á, en corso—á pasear—con los piés (adelante)— con una simpleza—con la pretension—de sus casillas—de la ciudad—de cuidados—de una mercancia—de regidor—de galade ronda— (un tumor) en la cara—en publico—por el albanalpor la deuda—por el reo—por fiador. (pág. 317)

"Salirse (uno) con la suya. (pág. 317)

Salpicar con, de agua—de todos los platos. Saltar á los ojos (las lágrimas)—al, en el fuego—á, en tierra —con una patochada—de la cama—de alegria—en pedazos— (de la misa) en el sermon (Es frase de Mateo Aleman, si bien debe reputarse como anticuada.)—por las bardas. Salvar (la vida) á alguno—del peligro. (pág. 317)

Salvarse á una (de caballo)—con los piés. (Los antiguos algunas vezes, por los piés.) (pág. 317)

Sanar de la herida. (pág. 317)

Sangrar en salud (á uno). (pág. 317)

Sano de intencion—de culpa—de, en su persona. Satisfacer á la pregunta (Puede escusarse la preposicion.)— (á alguno) de la duda—por la deuda. (pág. 317)

Satisfacerse con, de verlo—del dinero. (pág. 317)

Satisfecho con, de, por su saber. (pág. 317)

Secarse de sed— (los campos) por falta (de agua). Seco de carnes. (pág. 317)

Sediento de oro—de saciar (su venganza). Segregar (á uno) á tal parte— de las malas compañías. Seguir con su narracion (ó su narracion). Seguirse de lo demostrado. (pág. 317)

Segundar con otro golpe. (Estarta igualmente bien sin la preposicion.) (pág. 317)

Seguro de haberle (á las manos)—de, en su valor. Sembrar de esmeraldas (Quintana dice con, en el prologo del tomo primero de las Vidas de españoles celebres.)— (trigo) en el campe. (pág. 317)

Semejante á los suyos—en las costumbres. Semejar ó semejarse á otro—en el habla—en hablar. Sensible á las ofensas. (pág. 317)

Sentarse á la, en la mesa—á comer—de presidente—en una silla—sobre un banco. (pág. 317)

Sentenciar (al ladron) á presidio—en derecho—en revista por un robo—por haber (robado)—segun la lei. Sentir con otro—(dolor) de los, en los riñones. (pág. 317)

Sentirse de una espresion—de oirlo. (pág. 318)

Señalarse en las letras. (pág. 318)

Separar (el grano) de la paja. (pág. 318)

Sepultado con el, en el sueño—entre sus abuelos. Sepultarse en la tierra—en la ignorancia. Ser á gusto—al, del caso—con alguno—(lo mismo) con corta diferencia—de alguno—del gusto (de alguno)— (ocasion) de vicios (Aleman dice, á vicios.)—de utilidad—de pensar—en cargo (á alguno)—(con alguno) en batalla—(parte) en, para alguna cosa—para el duque—para en uno. (pág. 318)

Servir ¦á merced—á, de, para distraerle (Lo primero lo censura Clemencin en el Don Quijote, pag. LIV del tomo primero.) —de ayuda de cámara—de estorbo—de madre (á alguno)— en palacio—en calidad (de oficial)—para la cocina. Servirse de alguno—de escribir (Delante de los infinitivos suele omitirse la preposicion.)—para sus pretensiones—para ascender. (pág. 318)

Severo en la amistad—en censurar. (pág. 318)

Significar (una cosa) á alguno. (pág. 318)

Silbar á los, en los oidos. (pág. 318)

Sincerarse ante el público—de la calumnia. Sin embargo de lo dicho—de verle. (pág. 318)

Singularizarse con sus parientes—en las modas—en cantar. Sisar del, en el almuerzo. (pág. 318)

Sitiado de los, por los enemigos. (pág. 318)

Sitiar con un ejército—por hambre. (pág. 318)

Situarse al dado—en el bosque—sobre la colina. Soberbio con su fortuna—para con sus iguales—por su empleo. Sobrellevar con resignacion (los trabajos)—con, en paciencia — (á alguno) en sus trabajos. (pág. 318)

Sobrepujar en fuerzas. (pág. 318)

Sobresalir en las matemáticas— en escribir—entre los condiscipulos. Sobresaltarse de verle—de, por su venida. Sobreseer en un procedimiento. (pág. 318)

Sobrio en la bebida. (pág. 318)

Socorrer (al necesitado) con una limosna. Sojuzgado del, por el temor. (pág. 318)

Solazarse con comilonas—en festines. Solicitar con las lágrimas (una merced)—con el, del príncipe (una gracia. Lo segundo es lo mas usado.)—por socorro (á alguno)—por su provecho. (De su particular provecho, leo con gusto en Cervántes, pero sin atreverme á imitarle.) Solícito en los negocios—por el premio—por alcanzarlo. Someterse á la decision—á abjurar. (pág. 318)

Sonar (una campana) á rajada— (musica) en la sala. Sonsacar (el secreto) á alguno—(la criada) de la casa. (pág. 318)

Sonar'á ojos abiertos—á, con su amigo—en una cosa. (Puede pasarse por alto la preposicion.) (pág. 319)

Soplar á uno (la dama)—el viento de, por tal parte. Soportar con, en paciencia. (pág. 319)

Sordo á los avisos— de un oido—de nacimiento. Sorprender (á alguno) con tropa—en una conspiracion—en fraganti. (pág. 319)

Sorprendido de, por sus reconvenciones. Sospechar (á alguno) de traidor— (la traicion) de, en alguno. Sospechoso á sus compañeros—en, por su conducta. Sostener (el cuerpo) con las, en las alas. Subdividir en partes. (pág. 319)

Subir á caballo—al púlpito (Los antiguos decian con mucha frecuencia, en el pulpito.)—á predicar—de la cueva— de precio —de punto—de sacar (vino)—en, sobre una silla ó un caballo. Subordinado á mi rei. (En mi rei, se encuentra alguna vez en nuestros clásicos.) (pág. 319)

Subrogar (una cosa) en lugar (de otra)—por otra. Subsistir de un sueldo— de enseñar—en el mismo dictámen. Suceder (una cosa) á alguno—con las leyes (lo que con las telarañas)—de tal acontecimiento (Esta acepcion de suceder por resultar, es hoi anticuada.)— (á alguno) en el gobierno—en esta cosa. (pág. 319)

Sudar en el trabajo—en trabajar. (pág. 319)

Sufrido en la escasez. (No aconsejare á nadie que diga con Quintana, Se mostraban ménos sufridos á los rigores de la estacion.) Sufrir con, de su suegra (algun sinsabor)—con, en paciencia. Sugerir (el plan) al arquitecto. (pág. 319)

Sujetarse al dominio— á trabajar. (pág. 319)

Sumergir (al perro) en el agua. (pág. 319)

Suministrar (lo necesario) á alguno. Sumir o sumirse en la miseria. (pág. 319)

Sumiso á su voluntad. (pág. 319)

Supeditado de los, por los contrarios. Superior á los demas—en fuerzas. (pág. 319)

Suplicar de la sentencia—en apelacion—por el reo— por conseguirlo. Suplir (las faltas) á alguno—por otro. Surgir en el puerto. (pág. 319)

Surtir (un mercado) de géneros. (pág. 319)

Suspenderse con sogas—de lo, en lo alto. Suspendido en el aire. (pág. 319)

Suspenso de oficio—en su resolucion. Suspirar por lo perdido—por ir. (pág. 319)

Sustentarse con, de esperanzas—en su reputacion. Sustituir (á otro) en el empleo—en el poder—(el poder) en otro —(la cátedra) por alguno. (pág. 319)

Sustraerse de la obediencia— de obedecer. (pág. 320)

Tachar de cobarde—de mentir. (pág. 320)

Tachonar de diamantes. (pág. 320)

Taner (antic. )’á muerto— de ocioso—en una vihuela. (Lo decian los antiguos: hoi omitimos la preposicion.) (pág. 320)

Tapar (la boca) á alguno. (pág. 320)

Tardar en la ejecucion—en llegar. (pág. 320)

Tardo de comprension—en sus resoluciones—en airarse. Tasar (las peras) á dos cuartos—(la bebida) al enfermo—el libro) en cien reales. (pág. 320)

Tejer (una tela) con, de oro. (pág. 320)

Temblar con el, por el miedo—de frio—de Dios. (Carvajal.) Temer de su criado (la traicion ó que le vendiese)—de tener oracion (dice santa Teresa; pero no me gusta esta locucion.) de, por su salud—por (Hurtado de Mendoza, de) su persona. Temeroso de la muerte—de la, por la amenaza—de hablarle. Temerse de alguno—de pelear. (pág. 320)

Temible á sus enemigos—por su osadía. (pág. 320)

Temido de todos. (pág. 320)

Temor (Tener) á la, de la muerte. (pág. 320)

Templarse en la conversacion—en comer. (pág. 320)

Tener (aficion) á las letras—“á ménos—“á bien ó á mal (una cosa)— (una cosa)/á merced— (aficion) á bailar— (lastima) á, de alguno—á, por milagro (una cosa)—á, por honra (algo)— (cuidado) con, de su casa (Los antiguos prefertan la preposicion con en este sentido, y nosotros hacemos lo mismo en las locuciones elípticas de amonestacion ó amenaza: Cuidado con ello; cuidado con lo que Vd. hace.)—(cuenta) con, de una persona ó cosa (Cervántes dice: Sin tener cuenta d ningun honesto respeto; lo que ahora no se usa.)— (influjo ó ascendiente) con, sobre una persona— (buena opinion) de alguno—(anhelo) de gloria *de buena tinta— (un hijo ó sucesion) de, en doña Blanca—(anhelo) de, por sobresalir— (una cosa) de, por costumbre.—(influjo ó ascendiente) en un asunto— (algo) en el corazon— (á alguno) en buena opinion—(fe) en alguno (Hai quien dice con alguno, y ast lo usa la Academia en la palabra Fe de su Diccionario—en paz (la tierra. Frase que us aban mucho nuestros mayores. )— ren cuenta (un servicio)—en poco—en precio— (una cosa) en gran cuidado—(el pié) en dos zapatos—(el alma) en los, entre los dientes—en, para si (dominio) en, sobre una provincia (derecho) en, sobre una finca (Lo primero es mas castellano.) — (aptitud) para el canto— (aptitud) para cantar—(anhelo) por la gloria—(á uno) por santo—(á uno) por otro—(el mentir) por costumbre. Tenerlas con alguno—No tenerlas (todas) consigo. (pág. 320)

Tenerse á caballo—en los estribos—en mas (que otro)—en buenas—en pié—por valiente. (pág. 320)

l'enir con, en sangre—de verde. (pág. 320)

Terciar en un cuidado. (pág. 321)

Terminar en tal punto—en cúspide—por pedir. (pág. 321)

Tirar á la derecha— al blanco—al florete—áverde—á caballero. —á matarle— de un carro (Pudiera omitirse la preposicion en esta frase.)—(á alguno) de la capa— de la espada—por la izquierda—por la Iglesia. (pág. 321)

Tiritar de, por el frio. (pág. 321)

Titubear en las resoluciones—en salir, Tocado de la cabeza— de calentura. (pág. 321)

Tocar (la herencia) al hijo—á rebato—á muerto—Tal compas—á los manjares—á, en alguna cosa—á recogerse— (la rueda) con la, en la viga—Tcon, por sus manos—de cerca—de paso—en historia—(á alguno) en la cara— en una materia (Estu igualmente bien dicho, Tocar una materia.)—en un puerto— (con la cabeza) en el techo (ó el techo)—en cadencia—por tal cuerda— (á pichon) por barba. (pág. 321)

Tocarse de poeta. (pág. 321)

Tocado de una enfermedad. (pág. 321)

Tolerar con, en paciencia. (pág. 321)

Tomar (el dinero) á alguno—(el dinero) á interes—á su cargo (un asunto)— (los géneros) á cambio— (algo) á pechos—á renta—(la bendicion) al, del obispo— á, por su cuenta (una cosa)— (algo) con paciencia— (armas) con alguno (en vez de, pelear. con alguno, es frase anticuada.)— (el libro) con las, en las manos—de la mesa—(ocasion) de una cosa— (las armas) de los arsenales (En, dice Quintana.)— de un plato—de coro (la leccion). — (una decima) de, en la memoria— (represalias) del, en el enemigo— (venganza) de los, en los dos—(á una señora) de la, por la mano—(al niño) en brazos— (puntos) en una media—en alguno (la ambicion la máscara del patriotismo)—en buena parteen cuenta (una partida) — (á alguno) por docto— (á uno) por otro—(la sarten) por el mango—por la derecha—por asiento (una obra)—por su cuenta (una empresa)— (un objeto) por blanco (de la punteria)—por dicha (alguna cosa). (pág. 321)

Tomar (No) en la boca ó en boca (una cosa). (pág. 321)

Tomarsecon alguno—del vino—de moho—por la humedad. Topar con, en una cosa. (Muchos lo hacen verbo activo, callando la preposicion.)—:(No) en barras. (pág. 321)

Torcido de cuerpo—en sus designios. (pág. 321)

Tornar á casa—á las andadas—á ver—del campo—por tal camino. Trabajar'á destajo—con ahinco—de ébano—de zapatero—en el hierro (ó sin la preposicion)—en plomo—en un proyectoen madurarlo—por la paga—por otro—por alcanzar. (pág. 321)

Trabar (unas maderas) con, de otras—en alguna cosa— (á alguno) por la mano. (pág. 321)

Trabarse de, en las palabras. (pág. 321)

Trabucarse en el concepto—en hablar. (pág. 321)

Traducir al, en ingles—del español. Traer á casa—á colacion—consigo—del campo—de comer (un caballo) del, por el diestro—en bocas—en lenguas— (una cosa) entre manos— (algo) por los cabellos—(la barba) sobre los hombros—sobre si (un vestido). (pág. 322)

Traficar con su empleo—con, en sombreros. Trajinar con mulos. (pág. 322)

Tras de la cortina (ó tras la cortina). Trasferir á otro tiempo— (el derecho) á, en otro. Trasferirse al campo— de la ciudad. Trasfigurarse en ángel. (pág. 322)

Trasformar o trasformarse en leon. Trasladar á su casa—de la tiendas Traspasar (el empleo) á otro—á, en uno (su derecho)—con la espada. (pág. 322)

Traspasarse de dolor. (pág. 322)

Traspirar por los poros. (pág. 322)

Trasplantar á, en otra region—del campo. Trasportar á la ciudad—de la aldea. Trasportarse á la vista (de una pintura)—de júbilo—en contemplar. Tratar á baqueta ó á la baqueta (á ctro)—con alguno—con, de bueno ó mal modo (á alguno)—de una cuestion (Puede suprimirse la preposicion.)— de, sobre teología (Nuestros escritores del siglo XVI decian tambien, en una persona ó en un asunto.)—de cobarde (á alguno)—de comprar—en vinos. Tributar (respeto) á alguno. (pág. 322)

Triste á los, para los espectadores—de la, por la nueva—en el semblante. (pág. 322)

Triunfar de los enemigos—de bastos—en la porfía. ( Cervantes dice, de muchas batallas, en lugar de, en muchas batallas; pero no hai que imitarle.) (pág. 322)

Trocar (una cosa) con, en, por otra. Tropezar con alguno (En mi, Calderon acto I de Mañanas de abril y mayo.)—con un canto—contra, en una piedra— (No) en barras. (pág. 322)

Turbar (á uno) en la posesion. (pág. 322)

Ufanarse de, en una hazana. (pág. 322)

Ufano con, de su saber—de, por haber (vencido). Último (El) á, en salir— de todos. Ultrajar con palabras injuriosas— de palabra—por escrito. Uncir (los bueyes) al carro— (el carro) con bueves. Ungir con aceite—por rei (á alguno. Los antiguos usaron tambien la preposicion en para esta frase). Único en su clase. (pág. 322)

Uniformar (una cosa) á, con otra. (pág. 322)

Unir (una tabla) á, con otra. (pág. 322)

Unirse á, con los contrarios—en comunidad—en un designio (pág. 322)

—en parentesco (con otro)—en pensar—entre si. Uno de, entre muchos. (pág. 323)

Untar con, de aceite. (pág. 323)

Usar (crueldad) con alguno (No apruebo que Quintana diga, en los ballesteros genoveses.)—de buenas palabras (Algunos omiten la preposicion.)— (de engaños) con alguno. Usurpar (la autoridad) á, de alguno. (pág. 323)

Util á alguno—para tal cosa. (pág. 323)

Utilizarse con, de, en alguna cosa. (pág. 323)

Vacar á los estudios— de las armas. (pág. 323)

Vaciar en la turquesa. (pág. 323)

Vaciarse del vino—en palabras—por la boca. Vacilar en la declaracion—en responder—entre varios pensamientos. Vacío de sentido. (pág. 323)

Vagar por la ciudad. (pág. 323)

Valer (mil reales) con corta diferencia—con, para con alguno (Dios á uno) por quisquilloso. (En este sentido se us a siempre en imperativo, segun se ve por los ejemplos citados en la pag. 260.) Valerse de alguno— de ser noble. (pág. 323)

Valiente de su persona. (pág. 323)

Valuar á diez reales—en poco—por mucho dinero. Vanagloriarse de su destreza— de bailar. Variar (un suceso) de otro—de opinion—en los pareceres. Vecino á la, de la iglesia. (pág. 323)

Velar en, sobre su conducta (Pudiera tambien callarse la preposicion.)—en, por su seguridad. (pág. 323)

Velloso en el cuerpo. (pág. 323)

Vencer en el combate. (pág. 323)

Vencerse á creerlo— á las, de las reflexiones. Vencido de los, por los contrarios—de la razon. Vender (algo) al mejor postor—al contado—al quitar—de. por cuenta (de otro)—en, por tal precio—por menudo— (gato). por liebre. (pág. 323)

Venderse á los ministros—por dinero—por amigo—por esclavo. Vengar (una ofensa) en una persona. (pág. 323)

Vengarse de un agravio—en si mismo (de la imprudencia)— en negar. (pág. 323)

Venir á Paris—á alguno (un pensamiento)—á miseria—á composicion— (pintiparado) á alguno—“á cuento—“á tiempo—á tierra—á pasear—con alguno—con un empeno—(pie) con bola *con malas cartas— de lejos—de molde— de cazar—en conocimiento—en libertad (Asi lo leemos, y no suena del todo mal, en el cap. 39 de la parte primera del Don Quijote.) en la propuesta—en carnes— en un pensamiento—en un parecer—(algo). en voluntad (Las tres frases últimas son algo anticuadas.)— en ello—en hacer (algo)—por buen camino—por su órden—sobre una ciudad. (pág. 323)

Venirse? á buenas—á un partido—“á tierra—con chanzas. Ver (el fin) á, de una guerra—bajo, en diferente aspecto *con, por sus ojos—(las cosas) de una ojeada—del ojo izquierdo —por una ventana—por entre una celosia—por vista (de ojos). Versado en controversias—en disputar. (pág. 324)

Verse con alguno—de, en letra de molde—en ello—en un apuro. (pág. 324)

Verter de una lengua—en otra. (pág. 324)

Vestir ó vestirse á lo letrado—á la moda—con buena ropade gala—de seda—de sus ropas (En la última frase es lo mas usual callar la preposicion, y siempre decimos, Vestirse un habito.)—en hábito (de doncella). (pág. 324)

Vibrar (la lanza) en la mano. (pág. 324)

Viciarse en el juego—en fumar. (pág. 324)

Vigilar sobre los novicios. (pág. 324)

Vincular (su gloria) en sus escritos (Vinculó la gloria de los otros á la suya propia, dice Navarrete, malamente, segun opino.)— (los bienes) en su familia. (pág. 324)

Vindicar (la gloria) á la nacion. (pág. 324)

Violentarse á tal humillacion—á suplicar—en la conversacion —en callar. (pág. 324)

Visible á, para sus amigos. (pág. 324)

Vivir á la esquina—al Caballero de gracia—á costa ajena *á gusto—con alguno—con opulencia—con pan—con el tiempo —del aire—del altar—de su trabajo—de mogollon—de prestado—de trabajar—de, por milagro—en la ciudad—en la opulencia—en compañía (de otro)—para los suyos—para divertirse (Aunque Calderon dijo: Vive á mentir, fue sin duda obligado del verso.)—sobre la haz (de la tierra). Volar al cielo—por el aire. (pág. 324)

Volver á la posada—(el dinero) al amigo—(una obra) al, en castellano—á registrar—del latin (al castellano)—de rabo— del campo-(atras) en el camino— (el bien) en mal (En este sentido. leemos en el Don Quijote, que la princes a Micomicona se habia vuelto en una particular doncella, y la bacia en yelmo de Mambrino. En ambos casos suprimiriamos hoi dia la preposicion.)—en si—por la senda—(la oracion) por pasiva—por la verdad— sobre si. (pág. 324)

Volverse (la música) en sollozos. (pág. 324)

Votar en el pleito—por su amigo. (pág. 324)

Zabullirse ó zambullirse en el agua. (pág. 324)

Zafarse de un mal negocio— de ir. (pág. 324)

Zambucarse (familiar) en alguna parte. (pág. 324)

Zamparse (familiar) en el convite. (pág. 324)

Zampuzarse en el agua. (pág. 324)

Zapatearse (familiar) con alguno. (pág. 324)

Zeloso de sus glorias—en su encargo—en representar (su papel)—por su fama—sobre su honra. (pág. 324)

Zozobrar contra, en un escollo—en la tormenta—por el mucho peso. (pág. 325)

Zurrar (la badana) á alguno. (Es frase familiar.) Completaré la lista que precede, con la de algunas frases en que varía notablemente el significado de los verbos segun la preposicion que se les junta; no tanto para hacer ver que nuestros verbos conocen tambien este tránsito de significacion, que tan comun es á los ingleses, (*) cuanto para que nadie se equivoque en creer, que siempre que un verbo rige un nombre ó un infinitivo por medio de diversas preposiciones, es en un mismo e idéntico sentido. (pág. 325)

Acordarse con alguno es Ponerse de acuerdo con el. Acordarse de alguno— Renovar su idea en la memoria. Ahorrarse (No) con una persona—Decirle claramente su sentir. Ahorrarse (No) por una persona—No perdonar gasto ó fatiga en favor de ella. (pág. 325)

Alzarse con una cosa—Apropiarsela. (pág. 325)

Alzarse para una cosa— Levantarse para hacerla ó para dirigirse hacia ella. (pág. 325)

Animoso á los peligros— El que tiene valor para acometerlos. Animoso en los peligros—El que no se acobarda por verse en ellos. (pág. 325)

Aplicarse á un libro— Estudiarlo con eficacia. Aplicarse un libro—Adjudicarselo ó tomarlo para si. Aportar á Cádiz—Llegar a aquel puerto sin designio y por estravío. Aportar en Cadiz— Tomar puerto allí como fin ó escala de la navegacion. (pág. 325)

Apresurarse á responder—No tardar á responder. Apresurarse en responder—Dar una respuesta precipitadamente. Apretar á alguno—Estrecharle. (pág. 325)

Apretar con alguno— Embestirle. (pág. 325)

Asir á uno de la mano—Tenerle para que no caiga ó se escape. Asir á uno la mano—Cogérsela para saludarle ó espresar señaladamente el contento. (pág. 325)

Beber de un vaso— Beber parte del licor que contiene. Beber en un vaso— Usar de el para beber parte o el todo de su contenido. (pág. 325)

Véase sobre esto la nota H del fin. (pág. 325)

Caer á la plaza—Tener una casa salida ó vistas á la plaza. Caer en la plaza—Dar una caida en ella. (pág. 326)

Capitular al gobernador—Hacerle cargos. (pág. 326)

Capitular con el gobernador—Hacer algun ajuste ó convenio con el. (pág. 326)

Cargar con alguno—Llevársele. (pág. 326)

Cargar sobre alguno—Importunarle. (pág. 326)

Cerrar á alguno—Impedirle que salga de un cuarto ó cualquier otro paraje determinado. (pág. 326)

Cerrar con alguno— Acometerle con furia. (pág. 326)

Compadecerse de la pobreza—Tener compasion del pobre. Compadecerse con la pobreza—Avenirse con ella. Comprometerse con uno—Quedar en riesgo de romper las relaciones de amistad que tenemos con alguno, ó espuestos á desavenirnos con el. (pág. 326)

Comprometerse en uno— Poner en manos de otro nuestra voluntad respecto de algun asunto, sujetándonos á conformarnos con su voto ó decision. (pág. 326)

Comunicar á uno la resolucion—Participársela. Comunicar con uno la resolucion—Consultarla con el. Condenar con costas—Condenar á alguna pena y á mas al pago de las costas. (pág. 326)

Condenar en costas—Sentenciar á alguno por todo castigo á que pague las costas del proceso. (pág. 326)

Contar una cosa— Referirla. (pág. 326)

Contar con una cosa—Confiar conseguirla, ó suponerla existente para algun fin. (pág. 326)

Contar á un sugeto—Hacerle la relacion de algo. Contar con un sugeto—Hacer memoria de el, tenerle presente para alguna cosa, ó estar seguros de su cooperacion ó favor. Convenir á uno—Serle util. (pág. 326)

Convenir con uno—Ser de su dictamen, ó quedar acorde con el sobre alguna cosa. (pág. 326)

Correr á alguno—Perseguirle ó abochornarle. Correr con alguno— Tener trato ó intimidad con el. Dar á comer se usa respecto de las personas convidadas y tratándose solo de una parte de la comida, v. g. Le dió á comer un buen plato. (pág. 326)

Dar de comer, respecto de los dependientes, ó de los que pagan la comida; ó tambien respecto de los convidados, cuando se comprende la totalidad de los platos que la componen. Esto se nota en las tres frases que siguen, Le da de comer; Aquí se da de comer; Le dió de comer una olla y un principio, con lo que denotamos que á esto se redujo toda la comida. Dar algo—Donarlo. (pág. 326)

Dar con algo— Encontrarlo ó pegar contra ello. Dar en algo—Empenarse en alguna cosa, y acertar con ó incurrir en ella. (pág. 326)

Dar por algo—Encapricharse en una cosa. (pág. 327)

Dar á uno— Donarle algo. (pág. 327)

Dar sobre uno— Acometerle. (pág. 327)

Dar la mano— Estenderla para ayudar ó prestar ausilio. Dar de mano—Dejar ó abandonar. (pág. 327)

Dar en manos—Caer en las garras de alguno. Dar con el pie—Tratar con desprecio. (pág. 327)

Dar por el pié—Derribar o destruir completamente. Deber ir á Madrid— Tener una precision de hacer el viaje. Deber de ir a Madrid— Haber una probabilidad de ir. Declararse á alguno—Confiarse con el. (pág. 327)

Declararse por alguno— Favorecerle. (pág. 327)

Desconocido (Ser) á sus bienhechores—Serles in grato. Desconocido (Ser) de sus bienhechores—No conocerle estos, ó rehusar ya el favorecerle. (pág. 327)

Desesperar á alguno— Impacientarle. (pág. 327)

Desesperar de alguno—Desconfiar que mejore física ó moralmente. Deshacerse alguna cosa— Llegar á su destruccion. Deshacerse de alguna cosa—Desapropiarse de ella. Deshacerse por alguna cosa—Apetecerla con ansia. Disponer sus alhajas—Ordenarlas ó prepararlas. Disponer de sus alhajas— Enajenarlas ó repartirlas. Divertirse á contar — Distraerse á contar. Divertirse en contar— Tener gusto en contar. Doblar á alguno— Inclinarle ó inducirle á alguna cosa. Doblar por alguno— Tocar las campanas porqué ha muerto. Dormir en una empresa—Manejarla con descuido y flojedad. Dormir sobre una empresa—Reflexionarla con detencion. Echar tierra á una cosa—Ocultarla. (pág. 327)

Echar un género en tierra— Desembarcarlo. Echar un edificio por tierra —Arruinarlo. Echar un libro por tierra— Menospreciarlo. Entender una cosa—Comprenderla. (pág. 327)

Entender en una cosa—Ocuparse en ella ó manejarla. Entender de un negocio—Ser inteligente en el. Entender en un negocio— Manejarlo. (pág. 327)

Entrar alguno— Introducirse uno en alguna parte. Entrar á alguno— Tratar de persuadirle. (pág. 327)

Entrar con alguno— Tratar con el, ó entrar en su compañía. Entregarse al dinero—Aficionarse á el. (pág. 327)

Entregarse del dinero—Recibirlo ó encautarse de el. Escapar á buenas—Escapar sin replicar ni oponer resistencia. Escapar de buenas—Salir de algun grande aprieto. Estar á alguna cosa—Responder de ella. (pág. 327)

Estar en alguna cosa—Quedar enterado o persuadido de ella. Estar sobre alguna cosa—Instar su despacho ó ejecucion. Estar á todo—Éstar preparado para cualquier evento. (pág. 327)

Estar en todo—Atender á todas las cosas. Estar con cuidado—Estar alerta ó inquieto. Estar de cuidado—Estar enfermo de peligro. Estar en sí—Estar con plena advertencia. Estar sobre sí—Estar orgulloso. (pág. 328)

Estar con alguno—Ser de su opinion. (pág. 328)

Estar por alguno—Favorecerle. (pág. 328)

Estar en hacer alguna cosa— Estar resuelto ó dispuesto á hacerla. Estar para hacer alguna cosa—Estar inmediato á ejecutarla. Estar de presidente—Ser presidente. (pág. 328)

Estar por presidente—Presidir como sustituto. Estar satisfecho del dinero—Hallarlo cabal, ó quedar pagado de lo que á uno le debían. (pág. 328)

Estar satisfecho con el ó por el dinero—Estar ufano por poseer grandes riquezas. (pág. 328)

Estimular á uno á la empresa—Hacérsela acometer. Estimular á uno en la empresa—Animarle á que siga en ella despues de principiada. (pág. 328)

Estrecharse á alguno—Unirse íntimamente con el, ó ganarle. Estrecharse con alguno— Hablarle con empeño. Gustar un plato—Probarlo o catarlo. (pág. 328)

Gustar de un plato—Tener gusto en comerlo. Hacer una cosa en tiempo—Hacerla con oportunidad, á proposito. Hacer una cosa con tiempo—Prevenirse á hacerla, para que no nos falte el tiempo de ejecutarla. Hacerse á una cosa—Acomodarse ó acostumbrarse á ella. Hacerse con una cosa—Adquirirla ó lograrla. Hacerse de una cosa—Surtirse ó proveerse de ella. Hallarse algo—Encontrarlo. (pág. 328)

Hallarse con algo—Tenerlo. (pág. 328)

Ingerir un peral de un manzano—Tomar de este el ingerto para el peral. (pág. 328)

Ingerir un peral en un manzano—Poner el ingerto del primero en el manzano. (pág. 328)

lr con alguno—Ser de su opinion, estar de su parte, ó escucharle. Ir sobre alguno—Acometerle. (pág. 328)

Ir por algo— Ir á buscarlo ó á tomarlo. Ir sobre algo—Seguir ahincadamente un negocio. Ladearse á alguno—Inclinarse á su opinion ó partido. Ladearse con alguno—Empezar á enemistarse con el. Levantarse á la supremacia—Aspirar á ella. Levantarse con la supremacia—Apoderarse de ella. Llevar adelante una cosa—Seguirla con empeño. Llevar por delante una cosa—Tenerla mui presente. Mayor de edad—El que tiene la señalada para salir de tutela ó curadoría. (pág. 328)

Mayor en edad—El que tiene mas años que otro. Participar una cosa— Noticiarla. (pág. 329)

Participar de una cosa—Tener parte en ella. Pasar de cruel—Ser cruel con esceso Pasar por cruel—Ser tenido por tal. (pág. 329)

Pecar en largo—Tener el defecto de ser algo largo. Pecar por largo—Ser largo en demasía. (pág. 329)

Pedir con justicia—Tener razon para pedir algo. Pedir en justicia—Acudir al juez con alguna demanda. Poner una cosa en tierra—Dejarla en el suelo, Poner una cosa por tierra— Menospreciarla. Poner con cuidado—Colocar con tiento. (pág. 329)

Poner en cuidado—Alarmar ó sobresaltar. Preguntar á uno— Interrogarle. (pág. 329)

Preguntar por uno— Buscarle. (pág. 329)

Prevenirse á ó para un lance—Disponerse para cuando llegue. Prevenirse en un lance—Tomar todas las precauciones, cuando estamos en el. (pág. 329)

Proceder á la votacion—Principiarla. (pág. 329)

Proceder en la votacion— Continuarla. (pág. 329)

Propasarse á las injurias— Llegar á injuriarse. Propasarse en las injurias— Escederse en las mismas injurias. Quedar en hacer una cosa—Prometer hacerla. Quedar una cosa por hacer—No estar todavía hecha, Repararse con la artilleria— Defenderse con ella. Repararse de la artillería—Ponerse á cubierto contra sus tiros. Responder una cosa— Dar una respuesta. Responder de una cosa—Salir fiador de ella. Saber á cocina— Tener algo el aspecto ú olor de cocina. Saber de cocina— Tener conocimiento de los guisos. Salir con una empresa— Llevarla á buen cabo. Salir de una empresa—No tener ya parte en ella. Salir á la prueba—Ofrecerse á darla. (pág. 329)

Salir con la prueba— Darla de un modo satisfactorio. Salir de la prueba—Concluirla bien ó mal. Salir á su padre—Parecerse á el. (pág. 329)

Salir con su padre—Ir con el. (pág. 329)

Salir de su padre—Salir de la patria potestad. Salir por su padre—Abonarle ó ser su fiador. Salir regidor—Ser nombrado regidor. (pág. 329)

Salir de regidor— Dejar de serlo. (pág. 329)

Salir con una mercancia—Presentarse con ella inesperadamente. Salir de una mercancia—Deshacerse de ella ó venderla. Ser con alguno— Tratar, hablar ú opinar con el. Ser de alguno—Seguir su partido. (pág. 329)

Ser para alguno— Estar destinada la cosa para el. Ser parte en alguna cosa—Tener influjo en que se haga. Ser parte para alguna cosa—Servir para algo. (pág. 329)

Tardará (No) á venir—Debe llegar pronto. (pág. 330)

Tardará (No) en venir—Se detendrá poco en el camino. Tener ánimo de hacer una cosa— Formar proposito de hacerla. Tener ánimo para hacer una cosa—Hallarse con valor para ejecutarla. (pág. 330)

Tener consigo— Llevar encima. (pág. 330)

Tener para si—Estar persuadido. (pág. 330)

Tener cuenta con una persona—Guardarle consideracion ó respeto. (pág. 330)

Tener cuenta de una persona—Cuidarla ó custodiarla. Tener en cuidado una cosa—Estar alerta y en vigilancia sobre ella. (pág. 330)

Tener con cuidado una cosa—Tenerla en las manos cuidadosamente. Tener de hacer algo—Hacer algo por voluntad propia ó con el designio de probar como sale. (pág. 330)

Tener que hacer algo—Hacerlo por obligacion ó fuerza, e independientemente de nuestra volantad. (pág. 330)

Tocar una cosa— Ejercitar en ella el sentido del tacto. Tocar á una cosa— Llegarse á ella. La última frase se emplea mas de ordinario para las proposiciones negativas. Topar con una cosa— Encontrarla ó tropezar con ella. Topar en una cosa (Frase anticuada)—Consistir ó estribar en ella. (pág. 330)

Trabarse de palabras—Renir de palabra. (pág. 330)

Trabarse en las palabras—Tartamudear ó rozarse en el habla. Tratar de vinos— Hablar sobre vinos. (pág. 330)

Tratar en vinos— Comerciar en este caldo. (pág. 330)

Vender al contado—Vender á dinero contante. (pág. 330)

Vender de contado—Vender al instante. (pág. 330)

Venir á la ciudad— Trasladarse á ella. (pág. 330)

Venir sobre la ciudad—Acometerla. (pág. 330)

Volver á la razon— Recobrar el juicio. (pág. 330)

Volver en razon de tal cosa—Regresar por tal motivo. Volver por la razon—Defender lo justo. (pág. 330)

Esplicados ya los usos de cada una de las preposiciones y los que tienen las mismas en la larga serie de modismos que precede, resta decir, que no solo suelen pedir la determinada preposicion de los verbos que en este capítulo van espresados, los adjetivos que con ellos guardan relacion, sinó tambien los sustantivos verbales suyos, sobre todo si están acompañados de algun adjetivo posesivo, en cuyo caso equivale la frase al verbo tener ú otro semejante con el relativo. Mi afi cion á las letras; Tu aptitud para las armas; Su dominio en ó sobre aquella provincia, es lo propio que decir, La aficion que yo tengo á las letras; La aptitud que tú posees para las armas; El dominio que el ejercía en ó sobre aquella provincia. Por este principio dijo Jovellános (pág. 149 del tomo sesto): Nace de una fuerte sensibilidad de su corazon á la importancia de las verdades etc. La misma elípsis se comete á vezes, aun precediendo al nombre el artículo definido, v. g. El anhelo por sobresalir le alucino, es decir, El anhelo que tenta por sobresalir, etc. Tambien puede llevar el sustantivo aislado la preposicion propia del verbo de que se deriva, v. g. Le mató en venganza del insulto que habla recibido, esto es, por vengarse del insulto etc. Pero en la materia de que estamos tratando, no es donde ménos aparecen las inconsecuencias del uso, pues si bien los derivados en on de verbos activos, como imitacion, leccion, persuasion, toman en general la de llevando despues de si una especie de genitivo de posesion, los hai que retienen el régimen de los verbos de que se derivan, v. g. La atencion á los negocios; La preparacion para la batalla. En algunos nombres, que no son verbales e indican algun afecto, se dice indistintamente, El amor á la ó de la patria; El temor á la ó de la muerte; El anhelo de ó por enriquecerse; pero en otros no hai mas que un modo de espresarse, e. g. La aficion á la caza; El cariño á su hermana; El deseo de la gloria. En cuanto á la sintáxis de las preposiciones, pueden estas regir un nombre, un verbo en el modo infinitivo ó un adverbio, precediendo inmediatamente á la parte de la oracion que rigen, v. g. Iba á Toledo; cansado de esperar; desde allí; hasta dentro; Lo vende por mas ó por ménos. No obstante suelen trasponerlas á vezes los buenos autores como por gala, diciendo, Se al blanco que tiras, en vez de, Se el blanco á que tiras; Era cosa de ver con la presteza que los acometia, esto es, la presteza con que los acometia. (pág. 330)

Pero esto no puede hacerse en las combinaciones en que resulta alguna anfibología por separar la preposicion del nombre que afecta, como cuando Jovellános dice: Siendo insuficiente el fondo señalado para tan grandes empresas. La mente del escritor se dirigía en este caso á la insuficiencia de los fondos para el objeto, y debió por lo mismo adoptar este otro giro, Stendo insuficiente para tan grandes empresas el fondo señalado, ó bien, Siendo el fondo señalado insuficiente para tan grandes empresas. Todavia choca mas con las reglas de la perspicuidad aquel pasaje de Quintana, hacia el fin de la vida del Gran Capitan: Que trataba secretamente con el papa, para pasando á Italia tomar el cargo de general de la Iglesia. Tengo mui presente que no hizo en esto mas que imitar á Hurtado de Mendoza en el lib. I de la Guerra de Granada: Para juntándose con Farax entrar en el Alhambra. Pero difícilmente podre persuadirme de que ninguno de nuestros mejores escritores, ni de los antiguos ni de los modernos, deba ser imitado en lo que conocidamente cometió un descuido, ó faltó á las reglas de la buena locucion. Este lugar quedaría claro, colocando las palabras así: Para entrar en el Alhambra juntándose con Farax, ó bien, despues de haberse juntado con Farax, si quería denotar que el juntarse con Farax debía preceder á la entrada en el Alhambra; lo cual está ahora espresado con alguna oscuridad en el testo de Mendoza. Por lo que toca al pasaje de Quintana, yo lo variaría de esta manera: Que trataba secretamente con el sumo pontífice, para tomar el cargo de general de la Iglesta, pasando a Italia; con lo cual, ademas de hallarse la preposicion junta al infinitivo que rige, se evitaría la desagradable concurrencia de cuatro sílabas pa y de nueve aes continuadas en el pequeño trozo de, el papa, para pasando á Italia. (pág. 332)

Van fuera de la regla que acabamos de establecer, las frases en que dos preposiciones diversas rigen un mismo nombre ó verbo, pues entónces la una no pue de dejar de hallarse algo léjos del regido. Esta construccion, que es mui frecuente en ingles, y algunes reputarán por un anglicismo, ha logrado feliz cabida en varios lugares de las obras de Jovellános, de quien son los siguientes: No eran en realidad mas que providencias momentáneas exigidas por y acomodadas al estado actual de la nacion; Todo lo cual fué censultado á y obtuvo la aprobacion de la Junta suprema. Y aunqué en el segundo ejemplo es forzada la construccion, pues estaría mejor, Todo lo cual fué consultado á la Junta suprema y obtuvo su aprobacion; todavia es mas violenta cuando dice, La razon de entradas en y salidas de la tesoreria. (pág. 332)

Por evitar este modismo, se incurre frecuentemente en el vicio de hacer que una misma preposicion siiva para dos verbos que piden diverso regmen, segun se advierte en las definiciones que da el Diccionario de la Academia de enzarzar y literero. En la primera leemos, Poner ó cubrir de zarzas; y en la segunda, El que guia y cuida de la litera. Debiera decirse en buena sintáxis, Poner zarzas ó cubrir con ellas, y, El que guia la litera y cuida de ella. Este descuido se ha escapado mas de una vez á Valbuena en su Diccionario latino-español; así es que dice en el artículo Appendix: Todo aquello que depende colgando y esta asido á otra cosa; en lugar de, Todo aquello que depende colgando de otra cosa y esta asido á ella. Á Bellatria lo traduce tambien, La que gusta y es propia para la guerra, en vez de, La que gusta de la guerra y es propia para ella. (pág. 333)

A vezes van juntas dos preposiciones, de modo que el verbo ó nombre lleva, á mas de la usual, otra que no le corresponde, por ser la locucion elíptica, come, Salgo de con el, esto es, Salgo de hablar, ó de estar con el; Sacar de entre las penas, es decir, Sacar del espacio ó terreno que hai entre las penas. (pág. 333)

Miéntras corre Por sobre nuestras vidas, aguijada, dijo felizmente Jovellános, en vez de, por encima; con lo que se ve que usó á sobre como adverbio y no como preposicion. (pág. 333)

Lo mismo es aplicable á los casos en que se reünen las preposiciones para y con, cuando bastaría en rigor cualquiera de las dos. Diciendo, Hacer méritos para con alguno, entendemos, Hacer méritos para congraciarse con alguno; Tenía mucho valimiento para con el rei, esto es, para entrar á hablar ó tratar con el rei. Bajo y tras suelen tambien llevar la preposicion de sin una necesidad conocida, como, Padeció bajo del poder de Poncio Pilato; Se escondía tras de la tapia. Pero cuando toman la de ante si, con lo que se forman los adverbios debajo y detras, se hace preciso repetir despues la misma preposicion, porqué no puede dejar de decirse, debajo del poder, detras de la tapia, y ningun inconveniente hai en decir, bajo el poder, tras la tapia. (pág. 334)

Al paso que todos estos ejemplos nos presentan una redundancia de preposiciones, hai otros en que ninguna aparece, á pesar de ser indispensable para la recta construccion: modismo que hemos imitado de los griegos, los cuales omitían á cada paso la preposicion nara. Esta elípsis era mui usada de nuestros mayores, como cuando refiere Mariana (Histor. lib. XXVI cap. 18) que el rei de Calicut recibió á Gama en un estrado, vestido de una ropa de algodon blanca.... ( falta con) los brazos y piernas desnudos á la costumbre de la tierra, pero con ajorcas de oro. Y (con) la lanza baja arremetió contra el primero fraile, dice Cervántes. Góngora es el escritor que mas ha prodigado semejante helenismo, como en la cancion ¦Qué de envidiosos montes levantados etc: (pág. 334)

Que en sabrosa fatiga Vieras muerta la voz, suelto el cabello, La blanca hija de la blanca espuma. (pág. 334)

Aquí para espresar la preposicion con, hubiera sido preciso preponer el artículo, y decir, Vieras con la voz muerta, con el cabello suelto. La estrofa siguiente principia: (pág. 334)

Desnuda (en) el brazo, (en) el pecho descubierta. De los varios pasajes de sus romances que nos ofrecen este modismo, mencionaré solo dos: (pág. 335)

Desnuda (en) el pecho anda ella.... (pág. 335)

(Con) Ambas manos en el remo, y (con) ambos ojos en la tierr a. (pág. 335)

Hale imitado en esto Saavedra mas que nadie entre los modernos, bastando citar de los muchos ejemplos que se hallan en su Moro esposito, (composicion que tardará á tener rival en nuestro Parnaso) el siguiente cuarteto del romance duodécimo: (pág. 335)

En dos filas en pos, á lento paso, Cantando Hos ana con berrido ronco, Veinte monjes, (con) las albas desceñidas, Gruesa la panza, (con) el cerviguillo gordo. Repítese aquí la trasposicion del artículo, que segun hemos observado poco hace, no puede tener lugar, si va espresa la preposicion, puesto que no había mas que un modo de decir, con la panza gruesa; circunstancia mui digna de repararse en estas locuciones. Coronado de pámpanos (en) las sienes, leemos tambien en la oda 28 del tomo tercero de las poesías de Meléndez, y, Situada (en las) orillas del mar, en la pág. 23 de la vida de Pulgar por Martínez de la Rosa. Es mas frecuente de lo que se cree esta elipsis, pues no es de otra clase la que cometemos al decir, Asistió (en) el enero á la fería; No sosegué (en) toda la noche; Dormir (por) cuatro horas la siesta; Estoi pidiéndolo (por) dos años; Sucedió (en la) ols pera de san Juan; Estarse (con la) mano sobre mano; Ponerse (con la) boca arriba ó abajo; etc. etc. Para reunir aquí todo lo concerniente á la sintáxis de las preposiciones, recordaré lo que advertí en la pág. 152 sobre que solo pueden hallarse despues de ellas las terminaciones mi, ti, si, el, ella, ello, nos y nosotros, vos y cosotros, si, ellos y ellas de los pronombres; y la observacion de la pág. 153 acerca de la sílaba go paragógica que toman los casos oblicuos mi, ti, si, cuando los precede la con, de modo que se forman las dicciones conmigo, contigo, consigo. La preposicion entre es la única que requiere nos dilatemos algo mas respecto de como rige á los pronombres, pues si bien se colocan en el caso oblicuo, segun sucede siempre que se hallan despues de las otras, v. g. Pensaba entre mi; Discurría entre si; La disputa que hai entre mi y ellos; La diferencia esta entre mi y ella; deben esceptüarse las oraciones en que siguen á la preposicion entre dos pronombres que son supuestos del verbo, como, Entre tú y yo lo haremos. Tambien se esceptúan aquellas, en que uno solo de los pronombres es de la primera ó segunda persona, y va en el último lugar, como sucedería, si se invirtiese uno de los ejemplos de arriba así: La disputa que hai entre ellos y yo; pero si ambos son de la primera y segunda persona, se ponen los dos en el caso oblicuo: La disputa que hai entre ti y mi. Entiéndase esto como una regla gramatical para lo que debería hacerse, si esta preposicion tuviese que regir entrambos pronombres de la primera y segunda persona; pero el buen escritor preferirá evitar su concurso, invirtiendo de otro modo la oracion, como, La disputa que hai entre nosotros. (pág. 335)

Capítulo VIII. De las conjunciones é interjecciones

ver la pág. 337

De la conjuncion. (pág. 337)

LAs conjunciones y, que son las de mas frecuente uso entre las copulativas, y las únicas sobre que ocurre algo que advertir, habiéndose ya dicho en los capitulos quinto y sesto, al tratar de las frases negativas y del adverbio no, todo lo concerniente á la conjuncion ni. (pág. 337)

En las series de muchos nombres ó verbos consecutivos solo se pone la conjuncion y ántes del último, como, Los cuidados, los temores y los sobresaltos. Se espresa empero delante de cada palabra, cuando se les quiere dar mas vigor y energía, como donde dice Jovellános: Y no temo añadir, que si toda laJunta sevillana.... y los mismos que la movieron á insurreccion, y sus satélites, y sus emisarios, y sus diaristas, y sus trompeteros y fautores pudieran ser sinceros, etc. Por el contrario se suprime absolutamente, cuando se quiere comunicar movimiento y rapidez á la sentencia, como lo ejecutó el mismo autor en este lugar: Pero la menor edad de Cárlos II fué demasiado agitada, triste, supersticiosa para etc. Por cuanto en la Vida de Hernan Pérez el Pulgar se ha propuesto su autor imitar el modo de decir vivo y conciso de Hurtado de Mendoza, calla mui de ordinario esta conjuncion, como en los dos pasajes que siguen: La fortaleza de Salobreña, escasa de presidio, de mantenimiento, de agua; Próxima, segura, inminente contaba ya su perdida. (pág. 337)

Si dos adjetivos califican un mismo sustantivo, van unidos por la conjuncion y, no ménos que los nume ros cardinales, (pág. 133) cuando ocurren dos juntos, v. g. La poblacion consta de cincuenta y seis casas, cómodas y aseadas. (pág. 337)

Se convierte la y en e, siempre que la sigue una voz que principia por i ó hi, que para la pronunciacion es lo mismo, e. g. La miseria e indigencia; padre e hijo. Jovellános es uno de los pocos escritores modernos que retienen la y en estos casos, faltando á la eufonía e imitando á los antiguos, y así es que dice, Grande y importante; nula y ilegítima; constitucional y indeleble. — Notese que si se halla despues de esta conjuncion una voz que empieza por hie, se retiene la y, e. g. destroza y hiere; porqué entónces no principia la diccion por una i vocal, sinó propiamente por la y consonante : hiere se pronunciaría lo mismo, si se escribiese yere; y por esto hai tantos que escriben hielo, yelo, y hierba, yerba indistintamente. (pág. 338)

La conjuncion que hace en algunos casos las vezes de la y, precediendo siempre en ellos á la negacion no, v. g. Conmigo las ha de haber, que no con ese pobre viejo, ó lo que es lo mismo, y no con ese pobre viejo. (pág. 338)

Cuando equivale á sino, y se halla delante de dos nombres ó dos verbos enlazados por una particula, ya copulativa, ya disyuntiva, precede solo al primero. Parece que no deba atribuirse mas que á yerro de imprenta ó á inadvertencia el que leamos en las páginas 38 y 40 de la introduccion de Quintana al tomo primero de la Musa épica castellana: No puede producir otro efecto que risa ó que fastidio. (pág. 338)

No es raro callarla, si va delante de un verbo determinado del modo subjuntivo: No quiso le alcanzase; Debía esperar venciese su partido, en lugar de, No quiso que le alcanzase; Debla esperar que venciese su partido. Aun hallándose el determinado en el modo indicativo, la omitió Navarrete en la pág. 33 de la Vida de Cervántes: Creyo por ellos (que) era uno de los principales caballeros de España. (pág. 338)

En cuanto á los varios significados de esta conjuncion, ni es de mi instituto esplicarlos, ni tendría que hacer otra cosa, que estractar los que ha acumulado Garces en el tomo primero del Fundamento del vigor y elegancia de la lengua castellana, cap. 16, artic. S, añadiendo aquel tan gracioso de colocar esta partícula entre un nombre repetido, dando al segundo la fuerza de un comparativo absoluto ó de un superlativo, precedidos de la conjuncion y. Cuando el caballero del Bosque dijo á don Quijote (parte primera, cap. 14): Mis esperanzas muertas que muertas, y sus mandamientos y desdenes vivos que vivos, quiso dar á entender, que sus esperanzas estaban muertas y mui muertas, y que sus mandamientos y desdenes segutan vicos y mas vivos de cada dia. (pág. 339)

La mas usada de las partículas disyuntivas es la ó, la cual se convierte en ú, si la sigue una voz que empieza por o ú ho, v. g. Su ambicion ó su engidia; por este ú otro motivo; el dia ú hora. El oido pide igual variacion, si la voz que precede á la partícula ó, termina por esta letra y no hacemos la menor pausa en ella, v. g. Con otro ú el mismo fin.—En todos los ejemplos susodicbos es la ó simplemente disyuntiva; pero en algunas frases ejerce el oficio de adversativa, e. g. Responded, si ó no; y en otras el de esplicativa, como en, Los moriscos ó moros convertidos. (pág. 339)

Hace ademas de distributiva, como todas las de su clase, (pág. 104) en lo que la sustituyen en muchos casos los adverbios ahora ú ora, bien, ya, y el verbo ser: Bien salga, bien se quede en casa; Sea que me lo avise, sea que lo olvide. (págs. 295, 22/ y 235) Cuando dos supuestos del singular unidos por una conjuncion, copulativa ó disyuntiva, rigen algun verbo, va en plural, y en la primera persona, si se halla esta entre los supuestos; ó en la segunda, si alguno de los supuestos fuese de la segunda y no hubiese ninguno de la primera: Tú y yo lo hemos visto; Tú ó el podeis arreglarlo. (págs. 115 y 116) (pág. 339)

Siempre que dichas conjunciones unen dos verbos, ambos deben ser de un mismo número y persona, pudiendo ser distinto el modo, y tambien el tiempo en todos los modos, ménos en el infinitivo, en el que no se consiente siquiera la mezcla de un infinitivo compuesto con otro simple, y ménos la de este con los participios ó el gerundio. Podemos decir, Pedro ha llegado, y vendrá hoi á verme; pero no, Jorge quiere ir y haber de hablarle, ni, quiere ir y hablándole, sinó, quiere ir y hablarle. (pág. 340)

Si las mismas conjunciones preceden á los pronombres mi, ti y si, es necesario que se interponga alguna preposicion. No puede decirse, Eso toca á tu padre y mi, sinó, á tu padre y á mi; ni, Lo decía por el presidente ó ti, sinó, por el presidente ó por ti. En los otros pronombres pudiera pasar, La parte asignada á tu hermano y nosotros; No lo envío para ella ni cosotros; aunqué es mas seguro decir, La parte asignada á tu hermano y á nosotros; No lo envió para ella ni para vosotros. (pág. 340)

La partícula copulativa que y las frases conjuntivas á fin de que, para que, porqué etc., tansolo pueden hallarse entre el verbo determinante y el determinado, cuyos modos, tiempos, números y personas pueden ser diversos, como ya lo esplicamos desde la pág. 198 hasta la 201. (pág. 340)

Á mas de las conjunciones señaladas en la pág. 104, hacen tambien el oficio de adversativas las locuciones adverbiales Á pesar de, con todo eso, no obstante que, por mas que, si bien, sin embargo etc., v. g. No lo concedería, aunqué se lo suplicasen; Comparecio finalmente, por mas que lo rehusaba. (pág. 340)

Las partículas adversativas empiezan siempre cláusula ó inciso, v. g. Aunque no pudo venir; Pero se detuco en el camino, pues el decir, Se detuvo pero en el camino, es peculiar de los italianos. Sin embargo, no obstante y con todo, son las únicas que pueden ir despues de un nombre, ó de un verbo; mas no me suenan tan bien pospuestas á los nombres, como á los verbos. Me parece por esto algo mas análogo á la índole del castellano, Salió sin embargo la sentencia á su favor, que, La sentencia sin embargo salió á su facor. Pueden ser diversos los modos, tiempos, números y personas de los verbos enlazados por estas partículas, e. g. Por esta vez hemos vencido, aunqué los contrarios pueden despues hacernos pagar caro el triunfo; Tco que ceder el terreno, pero retirándose en buen órden. Las condicionales piden el verbo en el infinitivo, indicativo ó subjuntivo con arreglo á lo establecido en las págs. 181, 183, 200 y 201. (pág. 340)

Los verbos unidos por las comparativas, pueden no convenir en el modo, en el tiempo, en el número ni en la persona. Por ejemplo, Trinaba en su canto, como suele hacerlo el jilguero; Estabais atormentándolo á la manera que un gato se entretiene en jugar con un raton ántes de devorarlo; Obra segun quisieras haber obrado á la hora de tu muerte. (pág. 341)

Hemos colocado (pág. 105) á la partícula pues entre las causales y entre las ilativas, porqué denota el motivo de una preposicion, v. g. Estará enfermo, pues no me escribe; ó se refiere por lo ménos á el, como en este ejemplo: Pues que tal es el estado de las cosas, tratemos de aplicar algun remedio al mal. Así es que en sus varios usos, que señalamos á continuacion, siempre aludimos á los antecedentes del discurso, y como que apoyamos en ellos nuestra estrafeza, pregunta ó reconvencion. (pág. 341)

En unas locuciones tiene la fuerza de partícula adversativa, e. g. Penso que yo le disimularia su atrevimiento; pues ahora verá que no ha de abusar tan á las claras de mi bondad; en otras robustece las frases de afirmacion y amenaza, como, Pues no dude Vd. que ha venido; Pues yo te lo aseguro; Pues habla yo de callar? En estas oraciones de interrogante equivale ademas, unas vezes á por ventura ó acaso: ¦Pues he de bajarme yo á suplicárselo? otras á que diremos co mo, Su persona era estremada; ¿pues su bondad? y en algunas forma ella sola, asociada á otra partícula, una pregunta enfática, v. g. Pues como! pues no? pues que? y pues. (pág. 341)

En las comparaciones puede hacer los oficios de as/, de la misma manera, e. g. (Habeis visto dos lobos que se disputan la presa? pues no peleaban con menor encarnizamiento los dos combatientes por conseguir la gloria del triunfo. (pág. 342)

Cuando se halla al principio de la cláusula en el sentido general de ilacion, y no la sigue la partícula que, suele anteponérsele alguna diccion: Soi pues de sentir; Lo que sucedió pues, fué etc. Los antiguos las empezaban por el pues con mucha mas frecuencia que nosotros, Notaré por fin, ántes de ponerlo al capítulo de las conjunciones, que ademas de los diversos oficios que se les señalaron en la Analogía, hai algunas que indican un tiempo, cuales son Cuando, despues que, entre tanto que, luego que, miéntras que, y la partícula que, haciendo las vezes, de luego que; lo cual sucede, cuando va entre el participio pasivo y alguno de los verbos ausiliares, v. g. Cenado que hubo; Facilitada que le fué la licencia. Igual significado y uso tiene en algunos casos ya que, segun queda advertido en el capítulo VI de esta parte, pág. 236. (pág. 342)

De las interjecciones. (pág. 342)

Estas partículas, como que forman por si una proposicion entera, porqué incluye cada una todo un pensamiento, se colocan donde las pide el discurso, sin que haya otra cosa que advertir sobre su sintáxis, sinó que la ai, siendo esclamacion de dolor ó de amenaza, puede regir un nombre por medio de la preposicion de, v. g. Ai de m/! (que los antiguos decían tambien, Ai me!) Ai de los pecadores! Las otras lo mas que hacen, es poner despues de si en el caso que llaman vocativo, á la persona con quien se habla: Hola, muchachos; Ea, camaradas; Silencio, señores; Tate, amigo. Basta por tanto tener presente lo que acerca de sus significados se dijo en la Analogía. (pág. 342)

Capítulo IX. Del estilo castellano actual

ver la pág. 343

No ha sido casualidad ni inadvertencia de los autores que han escrito Gramáticas, el no haber tratado ninguno esta materia, sinó cuidadoso estudio, nacido del convencimiento de su delicadeza y de sus espinas. Porqué las tiene en efecto el señalar las pequeñas y casi imperceptibles particularidades, que vartan la diccion de un mismo idioma en distintas épocas. Con todo yo tengo por demasiado esencial este capítulo, como lo indico en el prólogo y en la nota B, para pasarlo en silencio; y aunqué estói seguro de que lo dejo mui léjos de la perfeccion que cabe en el y no desconozco, me resuelvo á abrir este camino, no dudando que otro, mas hábil que yo y mas dichoso, tendrá la gloria de allanarlo y perfeccionarlo, La locucion consta de palabras y frases: las frases comprenden las imágenes ó metáforas, y la estructura de los incisos y períodos. De todo voi á hablar, en cuanto dice relacion con la lengua española. De las palabras y frases. (pág. 343)

Dos vicios deben huirse igualmente en toda lengua viva : incurren en el uno los que están tan aferrados á los escritores elásicos que nos han precedido, que no creen pura y castiza una voz, si no está autorizada por ellos; y el otro, que es el mas frecuente, como que se hermana mas con la ignorancia, consiste en adoptar sin discrecion nuevos giros y nuevas vozes, dando á las cosas que ya conocieronj y llamaron por su nombre nuestros antepasados, aquel con que á nuestros vecinos les place designarlas ahora. Para hablar con pureza el castellano, conviene evitar uno y otro escollo; y pues nuestra lengua debe á la latina gran parte de su riqueza, de ella pueden tomarse las palabras de que tuvieremos una absoluta necesidad, acomodándolas á la inflexion y genio del español, esto es, parce detorta, segun previene Horacio. Con ménos rezelo pueden adoptarse las palabras que para las ciencias ó artes se requieran, ó hayan empleado ya los escritores de otras naciones, sacadas de la lengua griega, que es el depósito universal de las nomenclaturas técnicas; pero hemos de ser sumamente cautos en todo lo que recibimos de los franceses, ya porqué la índole de la suya es, sin parecerlo, mui diversa de la de nuestra lengua; ya porqué el roze con los de esta nacion y la continua lectura de sus libros no pueden ménos de llenarnos la cabeza de sus idiotismos, haciéndonos olvidar los nuestros. En todo hemos no obstante de someternos á la lei irresistible del uso, entendiendo por tal la autoridad de los escritores mas distinguidos. Con arreglo á estas máximas, que me parecen indisputables, asignaré las principales diferencias entre las palabras y frases de nuestro lenguaje corriente y el de los autores del siglo XVI, para que se vea, que si bien debemos estudiarlos, como dechados de saber y de sonoridad en la locucion; no nos es permitido copiarlos tan servilmente, que pretendamos oponernos á las novedades, que en las lenguas, como en todo, ha causado el trascurso de dos siglos. Creo que estas diferencias pueden clasificarse del modo siguiente, 12 Vozes y frases del siglo XVI que están anticuadas al presente, como Ayuntar, cabo (por capitan ó jefe militar), crecer (por aumentar), holganza, maguier, obsequias, pláceme, solaz, topar, tristura, dar á saco, parar mientes, pararse feo, ponerse de hinojos; y muchísimos verbales en miento, como alegramiento, azotamiento, cansamiento, callamiento, ci catrizamiento, cortamiento, matamiento, mudamiento, pleiteamiento, etc. etc. A esta misma clase han de referirse muchos verbos que llevaban entónces antepuesta la preposicion a, la cual se omite al presente, como Abajar, abastar, adamar, alimpiar, allenar, amatar, amenguar, asosegar, atapar; y las dicciones que no retienen su antigua acepcion, como haber, que ya no significa tener, sinó en pocos y determinados casos; ser, que equivalía muchas vezes á vivir, v. g. St Homero fuera en estos tiempos, en lugar de, si viviera; ir ó andar, que valían en algunas ocasiones tanto como estar, v. g. Por ir tan llena de leccion y doctrina, dice Cervántes de Salazar, y Velásquez de Velasco en la Lena: De que el corazon anda (por está) lleno; y el verbo necesitar, que era activo y significaba lo mismo que nuestro obligar, en cuyo sentido lo tengo por anticuadisimo, si bien la Academia no lo reconoce por tal. — Donde, como adverbio de lugar, solo denota aquel en que está ó se hace algo, miéntras en lo antiguo significaba ademas el de que procedía, ó al que se encaminaba alguna cosa; y aun suplía comunmente á los relativos, v. g. Los ejemplos por donde los hombres deben gobernar su conducta.—Cuyo no lo usamos en las preguntas, y pocas vezes como relativo, prefiriendo decir, De quien, del cual, de el etc. No se entienda que apruebo la calificacion de anticuadas que se da á las palabras de uso poco frecuente, porqué rara vez ocurre hablar de las cosas que significan; y á las que no tienen un equivalente en la actualidad. Son de las primeras Bohordar, burdégano, calamorrar, cripta, crísmar, crisuela, cuaresmar, jubetería, judicativo etc.; y de las segundas, Allende, amblador, aparatoso, aplebeyar, arrufaldado, badajear, cadañal, cadañero, colcedra, condesil, confesante (el que se confiesa), conflatil, consejable, conservero, consumitico, consuntivo, conoocadero, cosible, cuartamente, descerebrar, desplumadura, enlabiar, enseñadero, espectable, escomulgamiento (que es el acto de echar la escomunion), eviterno, filaucia, grillar (por cantar los grillos), hojecer, insuflar (por inspirar en el ánimo una cosa), misar, orfebre, orfebrería, y muchas otras, que llevan en el Diccionario el signo de anticuadas, 112 Muchas vozes que usaron nuestros mejores escritores, serían hoi miradas justamente como verdaderos galicismos: tales son Afamado (por hambriento), asaz, atender (por esperar), averar, aviso (por dictámen ó parecer), caporal (por cabo de escuadra), defender (por prohibir), ensamble, entretener (por mantener), habillado (por vestido), hacer el amor ( por enamorar), letra (por carta), otramente, reprochar, reproche, sujeto (por asunto), tirar (por sacar), etc. etc. Algunas, aunqué no fueron desconocidas á nuestros mayores, eran tan raras entre ellos como frecuentes en el habla moderna, á cuyo número pertenecen Abocarse, aliado, atribucion, beneficencia, clientela, confederado, chocante, chocar, ensayo, fascinar, inerme, lealtad (por fidelidad), morbidez, municipal, pisaverde, posicion (por situacion), sociabilidad, veleidad etc. Algunas que entre ellos no lo eran, son familiares, y aun bajas para nosotros, como bacin por bacía ó barreno, oreja por oido. Regoldar fue usado por los mejores escritores del tiempo de Cervántes, si bien este lo calificó (Don Quijote, parte segunda, cap. 23) de uno de los mas torpes cocablos que tiene la lengua castellana; y á mi como tal me suena, no obstante que la Academia no lo reputa por del estilo bajo, ni aun del familiar, y que Garces en el prólogo al tomo segundo del Fundamento del vigor y elegancia de la lengua castellana, se empeña en vindicarlo de toda nota de bajeza ó malsonancia. (pág. 343)

Otras han tomado un significado distinto del que ántes tenían, como Arenga, arengar, auspicio (cuando lo usamos por recomendacion), bolsa (por lonja), cortejar, cortejo, despacho oficial, destino (por el empleo que uno tiene, ó la suerte que le ha cabido), en cadenamiento de los sucesos, entrevista (por conferencia), epoca, otro de ellos (por uno de ellos), noticia de oficio, patriota etc. Algunas de estas vozes, y aun de las verdaderamente anticuadas, están en uso todavía, bajo su significacion primitiva, en varios pueblos y entre ciertas gentes de Castilla la vieja. IIIa Hai dicciones y frases enteramente nuevas, las cuales no debemos ya escluir del tesoro de la lengua. Tales son Accion (de guerra), bello-sexo, bilocar, bilocarse, cenamerienda, desmoralizar, divergencia, exaltado ( por acalorado en las opintones), fraque, funcion (por fiesta), funcionario, garantla, garantir, inmoral, intriga, organizar (por ordenar), paralizar, patriotismo, petimetre, presidir (por intervenir como parte principal), quincalla, quinquillero, rango, trasporte (por rapto), y muchas mas que sería sobrado largo referir. Otro tanto debe decirse de las frases A propósito, á pesar de, erigirse en, etc, etc. No ignoro que algunos autores repugnan emplear muchas de estas vozes y frases, las cuales habiendo sido prohijadas por otros de primera nota y por el uso general, gozan ya de una indisputable ciudadania. Y iquien sabe si obtendrán algun dia del mismo modo carta de naturaleza Asamblea, coqueta, detalle, esvelta, mocion, municipalidad, nacionalizar etc., palabras que andan hoi como vergonzantes al apoyo de uno que otro escritor; ó si se esparcirán por todo el suelo español Ayar, alfarrazar, cenojiles, curiana, e infinitas mas, que están circunscritas ahora al estrecho ámbito de una provincia? De este modo hemos visto que panal (por el esponjado ó azucarillo) era treinta años atras provincial de Andalucia, y no solo está al presente admitido en Madrid, sinó que ha hallado ya cabida en el Diccionario de la Academia. (pág. 346)

Es tambien nuevo el uso de las espresiones, ya adverbiales, ya conjuncionales, con que se confirma alguna cosa, ó se saca por ilacion de la que antecede, Tales son Asique, por eso, por lo mismo, por lo lan to, etc., cuyas vezes solía hacer la conjuncion que, la cual suplía tambien en muchos casos al porqué causal. Se han fijado al presente ciertas palabras, cuya significacion era mui vaga en lo antiguo. Quien servía entónces para todos los números, y para las cosas lo mismo que para las personas; y ahora puede referirse solo á las personas del singular. Con el adjetivo este señalamos un objeto cercano, y con el ese aquel sobre que recae nuestra conversacion con alguno; distincion que no conocieron nuestros antepasados, como ni la que hemos puesto entre estatuto, instituto, ordenamiento, ordenanza y regla, que ellos miraban casi como sinónomas. Usaban muchas vezes indistintamente de los verbos ser y estar, cuya diferencia, establecida en las páginas 206 á 209, es ya una regla de que no debemos separarnos. Hacían mas, pues empleaban el verbo ser como ausiliar en lugar del haber, así es que leemos en ellos: Luego que fueres salido; nosotros somos venidos. Tampoco se cuidaban del resinamiento de mudar las conjunciones y, ó en e, i, cuando sigue á la primera una i, y á la segunda otra o. La preposicion á denotaba localidad en muchas frases en que se prefiere ahora la en, puesto que decían, Vi á tu pecho la insignia. La en suplía á la de ó sobre en las frases, Hablaba en tu negocio; Contendían los dos hermanos en la herencia, etc. etc.; y la por, causal casi esclusivamente para nosotros, designaba con mucha frecuencia el objeto final en tiempo de nuestros mayores. (pág. 347)

Hai que añadir, lo poco que se paraban en repetir una palabra en sentencias mui cortas, y acaso en un mismo renglon; lo que miramos como un desaliño, y pudiera todavía notarse como una falta, atendido el ancho campo que para la variedad ofrece la lengua castellana. Este, que puede llamarse descuido, forma otro de los caractéres de su estilo. (pág. 348)

Se han introducido ademas en la diccion las siguientes inovaciones harto notables: 1a Usamos de ordinario de la reduplicacion se en las oraciones en que no aparece persona alguna agente, y la paciente se espresa solo por medio del pronombre el en el caso oblicuo. Decimos, Se le nombro para la embajada, en lugar de, Fué nombrado para la embajada. 23 Muchas vezes los verbos hacer ó poner, unidos á algun sustantivo ó adjetivo, suplen á los verbos simples, v. g. Hacer distincion por distinguir, hacer honor por honrar, poner en duda por dudar, poner en ridículo por ridiculizar, ponerse desesperado por desesperarse, etc. 33 Empleamos, mas que los antiguos, los participios contractos, sin darles nunca el significado pasivo de los pretéritos regulares; cosa que ellos solían practicar, como cuando Hurtado de Mendoza dice en el lib. I de la Guerra de Granada: Murieron rotos por Osmin. 42 Escaseamos por el contrario mas que ellos los aumentativos, los diminutivos y los superlativos, pues aunqué sea cierto que la lengua española no hace tanto uso de los diminutivos como la toscana, segun lo observó Herrera en sus notas á Garcilaso (pág. 554), no dejaban de ser frecuentes en aquellos tiempos, y lo son aun hoi dia en la conversacion familiar. 53 Somos tambien mas parcos en emplear los infinitivos tomados sustantivadamente, prefiriendo decir, Los gemidos de la desventurada traspasaron su corazon; La abundancia de las riquezas nos estraga, en vez de, El gemir de la desventurada traspasó su corazon; El abundar en riquezas nos estraga. IVa Las ciencias naturales y las exactas, que tantos progresos han hecho últimamente, han dado un nuevo colorido al lenguaje por las metáforas, imágenes y símiles que de ellas tomamos, en lugar de los que sacaban los antiguos de las flores, de un riachuelo ó de los animales, es decir, de la naturaleza misma; ó bien de la medicina galénica, única que entónces conocían. La esfera de los conocimientos, la divergencia de las opiniones, la parálisis del comercio, una posicion poco segura, son metáforas que hemos pedido prestadas á la astronomía, á la óptica, á la medicina y al arte militar respectivamente. Meléndez ha cantado mas de una vez el cáliz de las flores, y aludido á sus dos sexos con arreglo ya á los recientes sistemas de botánica. De los incisos y los pertodos. (pág. 348)

Para los unos y los otros debemos seguir la pauta de los antiguos, que abundan en períodos largos y compuestos de muchos miembros, interpolados con otros de ménos estension. Pero cuídese sobre todo de que el pensamiento de cada cláusula tenga unidad y quede bien redondeado, sin saltar de unas ideas en otras con solo el enlaze de un relativo, de una conjuncion ó de un participio activo; vicio en que caen á cada paso los malos escritores denuestros dias. La respiracion de un buen lector no ha de fatigarse al recitarlos ó leerlos en alta voz; para lo cual es necesario que las pausas esten en los lugares convenientes, y que el final de los miembros ó colones, y particularmente el de los períodos, sea musical y grandioso. Ha de evitarse pues terminarlos por uno, y ménos por muchos monosilabos; y no es lo mejor que acaben por sílaba aguda, á no ser en las oraciones de interrogante. Sale mas cadencioso el remate, cuando lo forma una palabra aguda en la penúltima; aumentándose mucho su fluidez, si la precede una esdrújula, como, cándida azuzena, intrépido soldado. Por tener los requisitos que preceden esplicados, puede leerse sin fatiga la siguiente cláusula de Rojas Clemente en el prólogo á la Agricultura general de Herrera, edicion de 1818, no obstante que peca por larga: Asi es que cuando de allí á poco, deslumbrada la soberbía Roma por el brillo de sus trofeos, se obstinó en mirar como el mejor fruto de ellos las especies metálicas de las provincias, y no las vegetales con que solían ántes enriquecer las ferazes campiñas del Lacio; cuando la corrupcion de las ideas y de las costumbres, compañera inseparable de la pasion del oro, habla enervado las venerables institucio nes antiguas, y lo que era aun peor, pervertido enteramente la opinion pública; cuando en suma el suelo de Saturno, sulcado ántes por los domadores de Cartago, los dictadores y los hijos de los dioses, sorprendido y como avergonzádo de verse en brazos esclavos y mercenarios, se rehusaba tenazmente á rendir el alímento necesario para el populacho degenerado de la capital del mundo, que ya solo clamaba por pan y espectáculos; entonces el pueblo español, mas cuerdo y mas fiel á los mandatos de su Columela, colocando su principal ambicion en fomentar la agricultura, disfrutaba de pingües cosechas y progresivamente mayores, cuyo sobrante salvo no pocas vezes en sus mas desesperados apuros á la metropoli opulenta. Nuestros mayores empezaban con mas frecuencia que nosotros las cláusulas por una conjuncion, ó por la partícula porqué, equivalente á La causa de esto es que; en lo cual convendría que los imitásemos, pues vale mas emplear una sola diccion que seis, entre las que se hallan nada ménos que cuatro monosilabas. La diferencia principal entre los incisos y periodos de los antiguos y los nuestros, consiste en la colocacion del verbo, que reservaban aquellos generalmente para el fin, segun la costumbre de los latinos; en particular si esto favorecía á la mejor cadencia, á la cual llegaron á sacrificar en varias ocasiones hasta la claridad y la exactitud de la sentencia. En todos los escritores de aquella época es mui familiar la sintáxis de los siguientes pasajes del Don Quijote: Ni el canto de las aves que muchas y mui regocijadamente la venida del nuevo dia saludaban (parte primera, cap. 8°); Las claras fuentes y corrientes rios, en magnifica abundancia, sabrosas y trasparentes aguas les ofrecían (cap. 11); Se puso algun tanto á mirar á la que por esposo le pedla (parte segunda, cap. 56). Los genitivos y dativos iban tambien mui de ordinario delante de los nombres ó de los participios pasivos que los regían, como sucede en el capítulo 58 de la parte segunda de dicha obra: Dos guirnaldas de verde laurel y de rojo amaranto tejidas. (pág. 350)

No es decir que al presente no ocurra ni deba usarse nada de esto, sinó que semejante colocacion era mucho mas comun en lo antiguo, pues ahora solamente la emplean los buenos escritores para variar la diccion, ó por pedirlo así la eufonía del período. (pág. 352)

Ya observe en los capítulos IV y V de esta segunda parte, que nuestros escritores eran poco escrupulosos en punto á la exactitud gramatical; que empleaban indistintamente le y lo, les y los, le y la para los acusativos masculinos y el dativo femenino singular del pronombre el, la, lo, y que no guardaban una norma constante en las frases de negacion. En este mismo capítulo he notado otros casos en que vacilaba su diccion: ni se crea que son los únicos en que no estaba fijada, ó que eran á lo ménos rígidos observadores de las reglas generales del lenguaje, pues se olvidaban á vezes de las usuales de su siglo. Sin salir del Don Quijote ni del capítulo 1 ántes citado de la parte primera, leemos: No habla la fraude, el engaño, ni la malicia mezcldose con la verdad y llaneza; y segun lo prescrito en la pág. 155, debió decirse, No se había mezclado la fraude etc., ó bien, La fraude, el engaño y la malicia no se habían mezclado. En el capítulo 90: No nada apasionados; en el 40: Como ninguno de nosotros no entendía el arábigo, en el 56 de la parte segunda: Que nunca otra tal no habían cisto; y en el 59: Ni Sancho no osaba tocar á los manjares; en cuyos cuatro lugares sobra la negacion no, segun lo prevenido en las páginas 219 y 232. En el capítulo 80 de la parte primera dice: Contra el primero fraile, y en el 109: El grande marques de Mantua; lo cual se opone á lo prescrito en la pág. 128. En el capítulo 22 de esta misma parte hallamos, Opresos de los mayores, no mui de acuerdo con lo que se ha sentado en la Sintáxis (página 166) sobre la que guardan los participios contractos. Hai á vezes preposiciones empleadas fuera de todas sus significaciones usuales, como cuando en el capítulo 13 dice: Comemos el pan en el sudor de nuestros rostros, en lugar de con, y en el 14: Los que me solicitan de su particular provecho, en vez de, por su particular provecho. En ciertos casos se notan hasta partes de la oracion del todo redundantes, como se advierte en este pasaje del capitulo 2° de la parte primera: ¡Quien duda sinó que en los venideros tiempos, cuando salga á luz la verdadera historia de mis famosos hechos, que el sabio que los escribiere, no ponga etc, donde hai de mas un sinó, un que y un no, como sobra la preposicion en, cuando dice en el capitulo15: Para darte á entender, Panza, en el error en que estas. Está repetida mutilmente la conjuncion si en el capítulo 25 de la parte segunda, donde se lee: De una señora se yo que pregunto á uno destos figureros, que si una perrilla de falda pequeña que tenta, si se emprenarta y pariria. Poco mas adelante, al capitulo 32, hallo imperfecto el sentido de este período: Llegó la de la fuente, y con gentil donaire y desenvoltura encajo la fuente debajo de la barba de don Quijote, el cual sin hablar palabra, admirado de semejante ceremonia, creyendo que debía ser usanza de aquella tierra, en lugar de las manos lavar las barbas; y así tendió la suya etc. ; por no haber puesto, admirose de semejante ceremonia, ó bien, admirado de semejante ceremonia, creyo que etc. En el siguiente lugar del capítulo 23 de la parte primera, Los muslos cubrían unos calzones al parecer de terciopelo leonado, hai anfibología por la razon que apunté en la pág. 202, y toda se desvanecería colocando el supuesto ántes del verbo, y despues el caso objetivo, de esta manera: Unos calzones, al parecer de terciopelo leonado, cubrtan los muslos. Son frecuentes las inadvertencias de esta clase que ocurren en el Don Quijote, y se hallan notadas en el Comentario que acaba de publicar Clemencin. Semejantes descuidos, que en nuestros mejores clásicos ocurren á cada paso, prueban que si bien deben servir como objetos de imitacion en su flúido y ordinario modo de escribir, no pueden serlo en aquellos pocos pasajes en que conocidamente dormitaron, separándose de su misma sintáxis y de la de todos sus contemporáneos. En ellos, como en los mejores modernos, ocurren lunares; y si los disimulamos en un rostro hermoso, cuando son obra de la naturaleza, nunca manifestará el mejor gusto la belleza que se desfigure con semejante artificio, y ménos la que lo prodigue hasta el punto de afearse. Para confirmar la doctrina de todo este capítulo, y hacer ver la analogía que nuestra lengua guarda con la francesa, italiana e inglesa, que son las mas conocidas entre nosotros, y el método que ha de observarse cuando traducimos sus libros, á fin de que la version tenga un aire castellano; pondré aquí el principio de la introduccion al Siècle de Louis XIV, con una traduccion ajustada al giro frances, sin faltar á la propiedad castellana. (pág. 352)

Ce n’est pas seulement la vie de Louis XIV qu’on pretend ecrire; on se propose un plus grand objet. On veut es sayer de peindre à la posterite, non les actions d’un seul homme, mais l’esprit des hommes dans le siècle le plus eclaire qui fut jamais. (pág. 354)

Tous les temps ont produit des heros et des politiques; tous les peuples ont eprouve des revolutions; toutes les histoires sont presque égales pour qui ne veut mettre que des faits dans sa mémoire. Mais quiconque pense, et, ce qui est encore plus rare, quiconque a du goût, ne compte que quatre siècles dans l’histoire du monde. Ces quatre áges heureux sont ceux ou les arts ont ete perfectionnes, et qui, No se pretende escribir solamente la vida de Luis XIV; se propone un objeto mas grande. Se quiere hacer el ensayo de pintar á la posteridad, no las acciones de un hombre solo, sinó el espiritu de los hombres en el siglo mas ilustrado que jamas hubo. (pág. 354)

Todos los tiempos han producido héroes y politicos; todos los pueblos han esperimentado revoluciones; todas las historias son casi iguales para el que no se propone mas que encomendar hechos á la memoria. Pero cualquiera que piensa, y, lo que es todavia mas raro, cualquiera que tiene gusto, no cuenta mas que cuatro siglos en la historia del mundo. Estas cuatro edades dichosas son aquellas en que se han perfeccionado las artes, y servant d’epoque à la gran-¦ que sirviendo de época á la grandeur de l’esprit humain, sont¦ deza del talento humano, son l’exemple de la posterite. (pág. 354)

un ejemplo para la posteridad. (pág. 355)

Para que no desdijese este trozo del rumbo que suelen adoptar nuestros escritores, sería necesario traducirlo por el siguiente estilo: (pág. 355)

«Al escribir la vida de Luis XIV, me propongo el grandioso objeto de trasmitir á la posteridad, no los hechos particulares de un individuo, sinó el genio que desplegaron los hombres en el mas ilustrado de los siglos.» (pág. 355)

«Es constante que en todos han descollado héroes y profundos políticos; que las naciones cuentan todas alguna revolucion en sus anales, y que las páginas de la historia apénas se diferencian en los acontecimientos que refieren. Sin embargo el hombre que discurre y tiene gusto, lo que no es mui frecuente, solo distingue en el vasto campo del tiempo cuatro épocas que puedan servir de pauta á los venideros, por lo mucho que las artes progresaron en ellas, y por el rápido vuelo que tomó el entendimiento de los mortales.» A pesar de que este escritor no es el mas cortado y sentencioso de los franceses, y que de propósito no cito el principio de su Essai des mœurs de divers peuples, ni ninguno de los pasajes de sus obras en que sobresale señaladamente aquel estilo; es fácil notar, cuánto tenemos que huir, traduciendo las obras francesas, de este monótono clausulado, que tan mal se aviene con la pompa y majestad de la lengua castellana. Tambien debemos evitar algunos modismos de locucion, que teniendo á la vista un original frances, pueden deslizarse sin advertirlo, por las diversas vozes y frases que sus libros y su trato han hecho ya corrientes entre los que no se cuidan mucho de estudiar su idioma nativo. (pág. 355)

En los italianos de buena escuela y no contaminados del gusto frances, no se tropieza con el primer inconveniente; pero si con el de adoptar alguna construc cion ajena de la índole de nuestra lengua, por lo mismo que tienen las dos tanta afinidad entre si. Y este peligro no es de hoi, como lo acreditan los italianismos que se han escapado á nuestros mas distinguidos escritores. Garcilaso dijo en su primera y mejor égloga: Cosa pudo bastar á tal crueza? y en la dirigida al duque de Alba: Quise pero probar si me bastase. Es puramente italiano el uso de la voz carta por papel en la égloga tercera, como lo es trastulo por entretenimiento en el capítulo 7° de la segunda parte del Don Quijote; pulcela por doncella en el 44, y el diminutivo tunicela del 7O. En la misma parte usó Cervántes de dos locuciones enteramente italianas, á saber, Golosazo, comilon que ti eres, en el capítulo 2°, y, No he oisto que el sol, en el 49. Los estravíos en que incurrieron tan grandes hombres, aun escribiendo obras originales, deben ponernos mui alerta, siempre que estemos traduciendo algun autor italiano, aunqué no sea afrancesado, y pertenezca al buen estilo moderno de aquella nacion, como pertenece indudablemente Alfieri, de cuya Vida copio el siguiente pasaje de la época segunda, capitulo 6°, Io attribuisco in gran parte¦ Atribuyo en gran parte á esa codesto maestro di ballo quel sentimento disfavorevole, e forse anche un poco esagerato, che miè rimas tonell' intimo del cuore, su la nazion francese, che pure ha anche delle piacevoli e ricercabili qualità. Ma le prime impressioni in quell' età tenera radicate, non si scancellano mai più, e di fficilmente s’indeboliscono, crescendo gli anni; la ragione le va poi combattendo, ma bisogna te maestro de baile la idea poco favorable, y quizá algo exagerada, que he conservado siempre de la nacion francesa, no obstante las agradables y preciosas calidades que sus naturales poseen. Las primeras ideas que se nos imprimen y arraigan en la infancia, nunca se borran, y difícilmente se debilitan, andando el tiempo: la razon pugna por que las desechemos; pero tenemos que estar en consempre combattere per giudi-¦ tinua lucha para poder juzgar care spas sionatamente, e forse non ci si arriva. Due altre cose parimente ritrovo, reccapezzando cosi le mie idee primitive, che m' hanno persin da ragaz zo fatto es sere antigallo: l' una è, che es sendo io ancora in Asti nella casa paterna, prima che mia madre pas sas se alle terze nozze, passo di quella cita la duchesa di Parma francese di nascita, la quale o andava o veniva di Parigi. Quella carrozzata di lei e delle sue dame e donne, tutte impiastrate di quelros saccio, che usavano allora es clusivamente le francesi, cosa ch’ io non avea vista mai; mi colpì singolarmente la fantasia, e ne parlai per più anni, non potendomi persuadere dell' intenzione, nè dell' effeito di un ornamento cosi bizzarro, e ridicolo, e contro la natura delle cose; poiche quando, o per malattia, o per briachezza, o per altra cagione, un viso umano da in codes to sconcio ros sore, tutti se lo nascondono potendo, o mostrandolo, fanno ridere, o si fan compatire. Codesti ceffi francesi mi lasciarono una lunga e profonda impressione di spiacevolezza e di ribrezzo per la parte femminina di quella nazione. (pág. 355)

Los libros ingleses son lo cen al buen traductor espaí tructura de sus períodos se sus modismos y aun la sint con la lengua castellana; y ble que la semejanza del giro alucine al traducirlas, como se tiene á la vista un origina O ACTUAL. (pág. 357)

desapasionadamente, y acaso no lo conseguimos. Otras dos cosas hallo, recapacitando sobre mis ideas primitivas, que me han hecho igualmente antifrances desde muchacho: la una es, que estando todavía en Asti en mi casa paterna, ántes que mi madre se casase la tercera vez, paso por aquella ciudad la duquesa de Parma, francesa de nacion, en su viaje á Paris, de ida ó de vuelta. Su comitiva, y la de sus damas y camaristas, embadurnadas todas de aquel colorete, que usaban entónces esclusivamente las francesas, cosa que yo nunca había visto; hirió en gran manera mi fantasia, y estuve hablando de ello por mucho tiempo, no pudiendo concebir la intencion ni el efecto de adoptar un adorno tan estravagante, ridículo y contrario á la misma naturaleza; puesto que cuando por enfermedad, ó por embriaguez, ó por otra causa se pone el rostro estraordinariamente encarnado, todos lo ocultan pudiendo bacerlo; y si se presentan en publice, escitan la risa o la compasion. Estas máscaras francesas me dieron una idea tan desagradable y asquerosa del sexo femenino de aquella nacion, que jamas la he podido desechar. (pág. 357)

s que ménos tropiezos ofrenol, pues al paso que la esparece mucho á la nuestra, áxis tienen poco de comun de consiguiente no es temiy palabras de las frases nos sucede á cada paso, cuando il frances ó italiano. Bastan para convencerse de esto las dos cláusulas con que principia Hume el bosquejo del carácter de la rema Isabel. There are few personages¦ Ocurren pocos personajes en in history, who have been more exposed to the calumny of enemies, and the adulation of friends, than queen Elis abeth; and yet there is scarcely any, whose reputation has been more certainly determined by the unanimous consent of posterity. The unusual length of her administration, and the strong features ofher character, were able to overcome all prejudices; and, obliging her detractors to abate much of their invectives, and her admirers somewhat of their panegyrics, have, at last, in spite of political factions, and what is more, of religious animosities, produced uniform judgment with regard to her conduct. (pág. 357)

la historia, que hayan estado mas espuestos á la calumnia de los enemigos y á la adulacion de sus partidarios, que la reina Isabel; y con todo apénas habrá ninguno, cuya reputacion haya fijado de un modo mas positivo el unanime consentimiento de la posteridad. Por la estraordinaria duracion de su reinado, y por ser tan particularmente señaladas sus buenas y malas calidades, llegaron á acallarse todas las pasiones; y rebajando los calumniadores mucho de sus invectivas, y los admiradores algo de sus panegiricos, se obtuvo finalmente, á despecho de las facciones politicas, y, lo que mas es, de las desavenencias religiosas, un juicio uniforme respecto de su conducta. Para señalar por fin prácticamente las diferencias entre nuestro estil o y el del siglo XVI, que es el objeto primario que me he propuesto en el presente capítulo, escogeré el mas célebre y ménos anticuado de sus escritores, y el pasaje que en razon de su contenido, debe estar escrito en el estilo mas corriente de aquella época. Sirvanos pues de ejemplo el principio del discurso de don Quijote (parte primera, capitulo 37) sobre las armas y las letras, haciendo en el las variaciones, que creo adoptaría su ilustre autor, si hoi lo escribiese. (pág. 358)

Testo de Cervantes. (pág. 358)

Verdaderamente si bien se considera, señores mios, grandes e inauditas cosas ven los que profe san la órden de la andante El mismo algo variado. (pág. 358)

Verdaderamente si bien se considera, senores mios, grandes e inauditas cosas ven los que siguen la órden de la andante caballería. Si no, ¿cual de los, caballeria. Porque, ¿quien havivientes habrá en el mundo, que ahora por la puerta deste castillo entrara, y de la suerte que estamos nos viera, que juzgue y crea que nosotros somos quien somos? ¿Quien podrá decir que esta senora que está á mi lado, es la gran reina que todos sabemos, y que yo soi aquel caballero de la Triste Figura que anda por ahí en boca de la fama? Ahora no hai que dudar, sinó que esta arte y ejercicio escede á todas aquellas y aquellos que los hombres inventaron, y tanto mas se ha de tener en estima, cuanto á mas peligros esta sujeto. Quitenseme delante los que dijeren que las letras hacen ventaja á las armas; que les diré, y sean quien se fueren, que no saben lo que dicen: porqué la razon que los tales suelen decir, y á lo que ellos mas se atienen, es, que los trabajos del espíritu esceden á los del cuerpo, y que las armas solo con el cuerpo se ejercitan, como si fuese su ejencicio oficio de ganapanes, para el cual no es menester mas de buenas fuerzas; ó como si en esto que llamamos armas los que las profesamos, no se encerrasen los actos de la fortaleza, los cuales piden para ejecutallos mucho bria en el mundo, que si abora por la puerta de este castillo entrara, y de la suerte que estamos nos viera, juzgase y creyese que nosotros somos lo que somos? ¿Quien podrla decir que esta senora que está á mi lado, es la gran reina que todos sabemos, y que yo soi aquel caballero de la Triste Figura que anda por ahi en boca de la fama? No hai pues que dudar que esta arte y ejercicio esceden á todos los que inventaron los hombres, y tanto mas se han de estimar, cuanto á mas peligros están sujetos. Quitenseme de delante los que dijeren que las letras llevan ventaja á las armas; que les dire, sean quienes fueren, que no saben lo que dicen: porqué la razon que los tales suelen alegar, y á la que ellos mas se atienen, es, que los trabajos del espiritu esceden á los del cuerpo, y que las armas se ejercitan solo con el cuerpo, como si el ejercitarlas futese oficio de ganapanes, para el cual no es menester mas que buenas fuerzas; ó como si en esto que llamamos armas los que las seguimos, no se encerrasen todos los actos de la fortaleza, los cuales piden mucho entendimiento entendimiento; ó como si no para ejecutarse; ó como si no trabajase el ánimo del guerrero que tiene á su cargo un ejército ó la defensa de una ciudad sitiada, así con el espíritu como con el cuerpo. Si no, véase si se alcanza con las fuerzas corporales á saber y conjeturar el intento del enemigo, los designios, las estratagemas, las difitrabajase el ánimo del guerrero que tiene á su cargo un ejército ó la defensa de una ciudad sitiada, así con el espíritu como con el cuerpo. Si no, véase si se alcanza con las fuerzas corporales á conjeturar y saber la intencion del enemigo, los designios, las estratagemas, las dificultades, el prevenir los daños cultades, el prevenir los danos que se temen; que todas estas¦ que se temen; que todas estas cosas son acciones del ent endimiento, en quien no tiene parte alguna el cuerpo. Siendo pues ansí que las armas requierenesptritu como las letras, veamos ahora cual de los dos espiritus, el del letrado ó el del guerrero, trabaja mas; y esto se vendrá á conocer por el fin y paradero á que cada uno se encamina, porqué aquella intencion se ha de estimar en mas, que tiene por objeto mas noble fin. (pág. 358)

cosas son actos del entendimiento, en que no tiene parte alguna el cuerpo. Siendo pues así que las armas requieren entendimiento como las letras, veamos ahora cual trabaja mas, si el del letrado ó el del guerrero; y esto se vendrá á conocer por el fin y paradero á que cada uno se encamina, porqué aquella intencion se ha de estimar en mas, que tiene por objeto un fin mas noble. (pág. 360)

Por esta muestra puede advertirse, que si bien hemos de evitar cuidadosamente algunas vozes y frases de nuestros clásicos, de ellos, y no de otros, hemos de aprender el giro, la medida y el número de los períodos, que tan lastimosamente cortan los que han acostumbrado su oido y gusto á los autores franceses de mitad del siglo último, los cuales parece que clausulaban con grillos, segun son estremados su compas y monotonía. Algo mas noble y cadencioso es el giro que van adoptando los escritores actuales de aquella nacion; pero todavía ha de pasar algun tiempo hasta que lleguen á olvidar el estilo que hicieron como de moda Montesquieu y sus contemporáneos. A mas de los puntos en que, segun he esplicado, se distingue nuestro lenguaje del que era usual en el siglo XVI y en la primera mitad del XVII, hai otras diferencias mas palpables y mas peculiares de la gramática, que forman el objeto del (pág. 360)

Capítulo X. De los arcaismos en los nombres y en la conjugacion de los verbos

ver la pág. 360

HE reservado para este capítulo, que tiene una conexion íntima con el precedente, las observaciones mas indispensables al que, no contento con saber la lengua española cual hoi se habla, quiera estudiar los bellos modelos e ingeniosas obras de nuestra literatura. Las singularidades principales respectozdel nombre están reducidas á que, Evitaban los antiguos cuanto podían que el artículo femenino la precediese á voz que principiase por a, tomando en su lugar el masculino, aunqué la diccion siguiente no fuese un nombre sustantivo, ni la a la sílaba acentüada, únicos casos en que hacemos ahora este cambio. Á cada paso hallamos en sus obras el acémila, el aficion, el alegría, el amistad, el antigüedad, el aspereza, el autoridad, el azuzena, el alta sierra, y Hurtado de Mendoza repite mucho el Alpujarra y el Andalucta. Algunos observaban esta práctica, aun cuando el nombre empezaba por vocal distinta de la a, como Lebrija que pone el ortografía, y el autor ó autora del Palmerin de Gliva dice el espada. Tambien suprimían ántes de otra a la delsarticulo indefinido una, cosa que ahora no todos practican, y escribían un alma, un ace; y el P. Sigüenza en la Vida de san Gerónimo hizo mas, pues dice, aquel alma por aquella alma; lo cual imitó Iriarte en el Nuevo Robinson: Aquel agua tiene un sabor amargo, por Aquella agua, y Lista: (pág. 360)

Aquel alma noble y sabia— Y en aquel alma divina. (pág. 361)

Gustaban ademas en estremo de amalgamar la preposicion de con el adjetivo este, diciendo deste, desta etc. Les placía por la inversa el concurso de vocales, si la misma preposicion de ó la á se unían con el artículo el, v. g. De el señor, á el señor, en lugar de, del señor y al señor, como nosotros decimos. (pág. 361)

I1° Muchos nombres, ahora de un solo género, gozaban de los dos antiguamente: tales son Calor, cisma, clima, color, chisme, desórden, doblez, enigma, enjambre, estratagema, fénix, fin, fraude, honor, linde, loor, maná, mapa, maravedí, márgen, método, olor, órden (en el sentido de coordinacion), origen, prez, pro, pro-comunal, puente, rebelion, zala, etc. (pág. 361)

III° Suprimían frecuentemente la c, que termina silaba en medio de la diccion, para evitar esta pronunciacion cacofónica, y casi siempre escribían Conduta, conduto, defeto, ditado, efeto, letor, licion, perfeto, reduto, tradutor, vitoria. En razon de la eufonía decian tambien Aceto, auto, conceto, eceto, Egito, dino, indinacion, preceto y repuna, en lugar de Áccepto, acto, concepto, escepto, Egipto, digno, indignacion, precepto y repugna; y coluna y oscuro por columna y obscuro, aunqué ahora se escriben ya generalmente estas dos vozes de la misma manera que ellos lo practicaban. Eran por el contrario mas duros que nosotros en la pronunciacion de unas pocas dicciones, pues decían Cobdicioso, cobdo, dubda, fructa, judgar. (pág. 362)

IVo Quien era por lo comun indeclinable, sirviendo para todos los géneros y números, y para las cosas igualmente que para las personas; circunstancia que parece ignoraba Munárriz, cuando en su traduccion de las Lecciones de Blair lo notó en Cervantes como una falta, y tambien lo reparó Martínez de la Rosa (tomo segundo, pág. 13) en Juan de la Cueva. To Desde la infancia del romance castellano hasta por los años 1500, se empleó mucho la reduplicacion ge en lugar de nuestra se, y la conserva aun Cervántes en aquel proverbio, Castígame mi madre, y yo trompogelas. Juan Lorenzo Segura, poeta que floreció en la mitad última del siglo XIII, es el único de los antiguos que yo sepa, haber usado del ge por el oblicuo le, segun se advierte en muchas coplas de su Poema de Alejandro, siendo una de ellas la 816, donde dice: (pág. 362)

Iban sobre el rei por temprarge la calor. (pág. 362)

Mas notables son las diferencias que se advierten en la conjugacion de los verbos, tanto regulares, como irregulares, siendo estas las mas dignas de observarse: (pág. 363)

1a Los anteriores al siglo XVI terminaban la segunda persona del plural de todos los tiempos y modos en des en lugar de is, diciendo Cantades, cantábades, cantástedes, cantaredes, cantarlades, cantedes, cantáredes, cantárades, cantásedes, por Cantais, cantabais, cantasteis, cantareis, cantariais, canteis, cantareis, cantarais, cantaseis. Por esta analogía decian sodes en lugar de sois. (pág. 363)

2a Cuando iba algun pronombre unido al futuro ó al condicional del indicativo, y á vezes aunqué no hubiese pronombre alguno, separaban la terminacion del verbo, á la que añadían una h, e interponían el pronombre, si lo había, entre el infinitivo del verbo y la terminacion de aquellos tiempos, diciendo verlohé, verlohta en lugar de lo veré, lo vería, lo cual equivale exactamente á nuestro he de verlo, habla de verlo. En la segunda persona del plural decían verlohedes por lo que arriba se ha esplicado. Pero en los verbos, cuyo futuro ó condicional eran anómalos en la conjugacion, se desentendían siempre de la iregularidad, y apelaban al infinitivo añadiendo he, has ó hia, hias: no decian harlohé, dirtehta, sinó hacerlohé, decirtehla. 33 Sustituían á menudo la e á la a de la terminacion del coexistente y del futuro condicional de indicativo; por lo que hallamos hables, serte y podríemos en vez de habías, sería y podríamos; y terminaban la tercera persona del plural del pretérito absoluto de indicativo en oron en todas las conjugaciones; así es que leemos en Juan de Mena llevoron, vinioron. (pág. 363)

42 Omitían la d de la segunda persona del plural del imperativo, v. g. Decí, hace, mirá, esto es, decid, haced, mirad; ó bien convertían la d en z, conforme lo pronuncian todavía los castellanos viejos, que dicen escriblz por escribid. Y si seguía el afijo le, la, lo, anteponían la l á la d final del verbo, para evi tar esta terminacion dura de sílaba, escribiendo Contalda, haceldo, bendecilde. (pág. 363)

5a Tenían muchos participios activos que han caido ahora malamente en desuso, como Aflígente, catante, cayente, colante, consumiente, desplaciente, hablante, hallante, matante, mirante, pediente, principiante, quebrante, riente, usante, calidante, velante, veyente, etc. etc. (pág. 364)

63 Ciertos verbos eran conjugados por ellos de mui diverso modo que por nosotros, y así leemos diz por dicen; converná y verná por convendrá, vendrá; imos por camos; quesido por querido; quies por quieres; satisfiz por satisfice, y sei por se, segunda persona singular del imperativo del verbo ser. Muchos verbos, irregulares ahora, no lo fueron en lo antiguo, pues se decía do, esto, so, vo por doi, estoi, soi, coi; yo cayo, yo caya por yo caigo, yo caiga; yo oyo, yo oya por yo oigo, yo oiga; yo trayo, yo traya por yo traigo, yo traiga; yo valo, yo vala por yo valgo, yo valga; tradució por tradujo, y yo via por yo vela. Por el contrario el pretérito absoluto de este verbo era yo vide, el vido, irregular, y ahora yo vi, el vio, regular. Algunos pretéritos absolutos de indicativo que llevan al presente una u en la penultima, tenían entónces una o, como copo, hobo, ( que se escribía oco) morio, sopo por cupo, hubo, murió, supo. (pág. 364)

Los escritores del siglo XVI retuvieron una que otra vez algunas de estas singularidades, como la 22, la parte última de la 42, lo de omitir la g en algunos de los verbos que se espresan en la 63, el vía imperfecto del verbo ver, y el pretérito absoluto irregular con todos los tiempos que de el se derivan, del verbo traer; truje, trujere, trujera, trujese. Fuera de lo cual, añadían muchas vezes una s á la segunda persona del singular del pretérito absoluto de indicativo, ó bien omitían la i de la segunda del plural, diciendo cistes, entendistes por viste, visteis, entendiste, entendisteis. En los siglos anteriores se estendió esta terminacion á los demas tiempos; por lo que leemos ecres por vereis. Tambien convertían con mucha frecuencia, como sus predecesores, la r de los infinitivos en l, cuando seguía el pronombre el, la, lo en sus casos oblicuos: amalle, velle, oillo, referilles, en lugar de amarle, verle, oirlo, referirles. (pág. 364)

Esplicar que cabe ó cabo significaba hacia; condecabo, otra vez; connusco, con nosotros; deyuso, abajo; e ó et, y; so, debajo; suso, sobre ó arriba etc. etc., pertenece mas bien á un Diccionario, que á la lijerisima nocion que me he propuesto dar aquí de los arcaismos mas notables en los nombres y en la conjugacion de los verbos castellanos. (pág. 365)

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