Capítulos XX a XXVIII: el verbo
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Los capítulos
- Capítulo XX. Derivados verbales, t. I, pág. 221
- Capítulo XXI. Modos del verbo, t. I, pág. 233
- Capítulo XXII. Estructura de la oración, t. I, pág. 247
- Capítulo XXIII. De la conjugación, t. I, pág. 251
- Capítulo XXIV. Verbos irregulares, t. I, pág. 259
- Capítulo XXV. Verbos defectivos, t. I, pág. 297
- Capítulo XXVI. De los participios irregulares, t. I, pág. 301
- Capítulo XXVII. Arcaísmos en la conjugación, t. I, pág. 305
- Capítulo XXVIII. Significado de los tiempos, t. I, pág. 309
- Apéndice. Observaciones sobre el uso de los tiempos, t. I, pág. 358
Capítulo XX. Derivados verbales
- Llamo derivados verbales ciertas especies de nombres y de adverbios que se derivan inmediatamente de algun verbo, y que le imitan en el modo de construirse con otras palabras. No hay más derivados verbales que el infinitivo, el participio y el gerundio (I). (t. I, pág. 221)
INFINITIVO. (t. I, pág. 221)
- El infinitivo es un derivado verbal sustantivo, que termina constantemente en ay, er ó ir; asi, de compro sale comprar, de vendo, vender; de parto, partir. (t. I, pág. 221)
a. Asemejase en su significación á los sustantivos abstractos. Temer y temor, por ejemplo, expresan una misma idea; como comprar y compra, correr y carrera, ir é ida, venir y venida. El infinitivo conserva el (I) Véase la Nota IX. (t. I, pág. 221)
significado del verbo, despojado de las indicaciones de numero y persona; si denota atributo, no es el del sujeto de la proposición; y si da algun indicio de tiempo, lo hace de otra manera que el verbo, como luego veremos. (t. I, pág. 222)
b. El infinitivo ejerce todos los oficios del sustantivo, sirviendo ya de sujeto, ya de predicado, ya de complemento, ya de término. «Cosa muy agria parece a los malos comprar bienes futuros con danos presentes» (Granada); el sujeto es comprar, especificado por los dos complementos bienes futuros y cori danos presentes. «El reino de Dios no es comer ni beber, sino paz y justicia» (Granada); comer y beber, predicados que modifiean al. verbo es, no de otra manera que lo son paz y justicia, ligados á los dos precedentes por la conjuncion sino: el sujeto es el reino de Dios. (t. I, pág. 222)
«Quiero imitar al pueblo en el vestido, En las costumbres solo á los mejores.» (t. I, pág. 222)
(RIOJA.) (t. I, pág. 222)
imitar, modificado por las palabras que siguen, es complemento acusativo de quiero. «Los mal intencionados tomaron las armas para echar á los buenos de la villax (Coloma): echar, término de la preposición para. (t. I, pág. 222)
c. Finalmente, aunque el infinitivo, mientras conserva el caracter de tal, se construya con adjetivos precedentes á la manera de los sustantivos ordinarios, como antes (188) se ha observado, en todas sus otras construcciones imita al verbo de que se deriva. Las construcciones caracteristicas del verbo, y que solo le son comunes con los derivados verbales, consisten en llevar sujeto, complemento acusativo y afijos ó encliticos, v. gr.: « Informado el general de estar ya á poca distancia los enemigos, mandó reforzar las avanzadas»: enemigos es sujeto de estar, como lo seria de estaban si se dijese de que los enemigos estaban á poca distancia; y las avanzadas es complemento acusativo de reforzar, como lo seria de reforzó si se sustituyese este verbo á la expresión mandó reforzar. Ponganse otros sustantivos en lugar de los infinitivos, y será preciso variar la construccion: «Sabiendo el general la aproximacion de los enemigos, ordenó el refuerzo de las avanzadas»; y si antes se hubiese hablado de avanzadas, se diria mando reforzarlas. Diferenciase asimismo el infinitivo de los otros sustantivos en que se construye con adverbios: «Para administrar bien los intereses de la sociedad, es preciso conocerlos perfectamente»: sustituyanse á los infinitivos otra especie de sustantivos, y diremos: «Para la buena administracion de los intereses sociales, es necesario el conocimiento perfecto de ellos». bien pasa á buena, los intereses á de los intereses, los á de ellos, y perfecto á perfactamente, porque no es propio de los sustantivos que no son derivados verbales el construirse con adverbios ó complementos acusativos, ni con afijos ó encliticos. (t. I, pág. 222)
d. Con todo, el construirse con adverbios no es propiedad tan peculiar del infinitivo entre los nombres sustantivos que no lo hagan de cuando en cuando otros nombres de la misma clase que nacen de verbos y conservan su significación en abstracto: NSu residencia lejos de la patria»; «Mi detencion alli». e. El infinitivo en estas construcciones verbales participa de la naturaleza del verbo: «Estar ya á poca distancia los enemigos», es una forma abstracta que damos á la proposición xestaban ya á poca distancia los enemigos»: y en esta forma abstracta el infinitivo es á un mismo tiempo sustantivo y atributo; pero sólo es atributo de su peculiar sujeto (los enemigos), no precisamente del sujeto de la proposicion. f. La proposición transformada asi deja de serlo en cuanto pierde su relacion de tiempo con el acto de la palabra, como es propio de todas las proposiciones en castellano. El infinitivo, á la verdad, significa presente ó futuro; pero no, como el verbo, respecto del momento en que se habla, sino respecto del verbo á que está asociado en la proposicion: presente, como en le veo salir, le vi salir, le vere salir, porque el salir coexiste con el ver: futuro, como en pienso salir, pense salir, pensare salir, porque el salir es necesariamente posterior al pensar; y por estos ejemplos se manifiesta que el denotar unas veces presente y otras futuro, depende de la significación del verbo á que se refiere. (t. I, pág. 223)
J. Nos valemos del infinitivo para designar el verbo de que se deriva; asi amar, aunque no es verbo, es el nombre con que senalamos al verbo amo, amas, ama, prescindiendo de sus formas particulares de persona, numero, etc. (t. I, pág. 224)
PARTICIPIO. (t. I, pág. 224)
- El participio es un derivado verbal adjetivo que tiene variedad de terminaciones para los numeros y géneros, las cuales son seim pre en ó, a, os, as, y comunmente en ado, ada. ados, adas, ó ido, ida, idos, idas. Asi, de los verbos compro, vendo, parto, pongo, escribo, salen los participios que figuran en estos ejemplos: fue comprado el jardin, tengo vendida la casa, los terrenos comprados, las heredades vendidas, partida entre los hijos la hacienda, puestos en almoneda los bienes, escritas las declaraciones. (t. I, pág. 224)
- El significado del verbo experimenta á menudo en el participio adjetivo una inversión notable. Una casa, término de complemento acusativo en edificar una casa, se hace sustantivo del participio en una casa edificada, edificar representa una acción, edificada una cualidad producida por ella; en otros terminos: edificar tiene un sentido activo, edificada un sentido pasivo. (t. I, pág. 225)
- Sucede tambien que el que era sujeto del verbo pasa á complemento del participio con la preposicion por ó de. yo edifico una casa, una casa es edificada por mi, todos entienden eso, eso es entendido de todos. (t. I, pág. 225)
- Las construcciones en que el verbo tiene un complemento acusativo, se llaman activas. Si este complemento pasa á sujeto, y el participio que se deriva del mismo verbo invierte su significado y concierta con el sujeto, la construccion es pasiva. Los circunstantes oyeron el discurso, construcción activa; El dis CXI curso fue oido por los circunstantes, construcción pasiva. (t. I, pág. 225)
a. El participio, si invierte el significado del verho, no puede construirse como el sino en cuanto esa inversión lo permita. No admite, pues, como el infinitivo, el sujeto de su verbo, ni complemento alguno acusativo. Pero conserva el complemento dativo: «Os entregaron la carta»: «Os fue entregada la carta»: «Revelaronme el secretox; «fueme revelado el secreto». Los afijos y encliticos, segum se ve en estos ejemplos, no van con el participio adjetivo, sino con el verbo de la proposición. (t. I, pág. 226)
- Hay participios adjetivos en que no se invierte la acción del verbo; de manera que, siendo pasivos por su forma, por su significado no lo son. Deponen, pues, la significación pasiva, y pueden llamarse deponentes (I). Nacido, nacida, muerto, muerta, son participios deponentes, porque decimos nacida la nina, inueztos los padres, siendo la nina la que nació y los padres los que murieron. Los verbos que, como nacer, morir, y otros muchos, no se prestan regularmente á la inversión pasiva, no pueden tener sino participios deponentes. (t. I, pág. 226)
a. Pero aunque el verbo admita la inversion pasiva, puede suceder que el participio en ciertas cir (1) Asi se llaman en latin los verbos y participios que, siendo pasivos en la forma, no lo son en el significado, como orior, ortus. (t. I, pág. 226)
cunstancias la deponga. Comparando estas dos oraciones yo agradeci tus beneficios, y tus bencficios fueron agradecidos por mi, se echa de ver que en agradecidos se invierte el significado de agradecer, la primera construccion es activa: la segunda pasiva. Pero cuando se dice yo quede muy agradecido á tus beneficios, no hay tal inversión: el agradecido soy yo, es decir, la persona misma que agradece. (t. I, pág. 227)
- El participio se sustantiva cuando se construye con el verbo haber, y entonces no solo toma el significado de su verbo sin invertirlo, sino que además admite todas sus construcciones, de cualquiera especie que sean; y asi se dice: «Les he referido el suceso, y no me lo han creido: habrales parecido inverosimil». Les en la primera proposición es un dativo afijo; me en la segunda dativo, y lo acusativo, ambos afijos; y en la tercera les dativo enclitico. Todos estos casos complementarios van con el verbo, y no con el participio, sin embargo de ser modificaciones del participio y no del verbo, cuyo significado radical es siempre uno mismo. (t. I, pág. 227)
a. Dijose antiguamente he leida tu carta, he comprados algunos libros, de la misma manera que hoy se dice tengo leida tu carta, tengo comprados algunos libros; cosa sumamente natural, supuesto que haber significaba, como hoy significa, lo mismo que teney. b. Pero hace ya siglos que el participio combinado con las varias inflexiones de haber lleva una terminacion invariable, que es la masculina de singular: «He visto una bella comedia»; « Habiamos exe perimentado grandes contratiempos»; «Hubieras evitado muchas pesadumbres si hubieses reprimido la mala conducta de tus hijos». (t. I, pág. 227)
- De esta manera se hizo el participio independiente del acusativo, y combinándose con las inflexiones de haber, sirvió solamente para dar nuevas formas á la conjugación de los otros verbos. Fué entonces natural que se usase sin acusativo alguno, como en he comido, han escrito, y que se diese participio aun á verbos que no llevan acusativo sino en circunstancias excepcionales, ó nunca; como ser, permanecer: «Habrias sido feliz si hubieses permanecido en tu patria». (t. I, pág. 228)
21l. Reconoceremos, pues, dos especies de participio: el que para diferenciarlo llamaremos participio adjetivo, y el participio sustantivado, que es el que se emplea con el verbo haber. Este segundo es en grado eminente un participio, porque participa de la naturaleza verbal, acomodándose á todas las construcciones del verbo de que nace (I). (t. I, pág. 228)
a. Conviene atender á las relaciones de tiempo indicadas por el participio, ya adjetivo, ya sustantivado. Generalmente significa anterioridad al tiempo (1) Vease la Nota X. (t. I, pág. 228)
del verbo con el cual se construye, cualquiera que sea la relación de tiempo en que se halle este verbo respecto del acto de la palabra, es decir, respecto del momento en que lo proferimos. Por ejemplo: «El palacio está destruido», indica que el hecho de la destrucción ha sido anterior al momento en que esto se dice; pero es porque se construye con está, que coexiste con ese momento; al paso que «El palacio estara destruido antes de pocos senala el hecho de la destruccion como anterior á cierta epoca futura, porque estará significa futuro. De la misma manera, «El palacio, cuando yo lo visité, estaba destruido», hace mirar ese hecho como anterior á una época ya pasada, porque estaba denota una epoca coexistente con el tiempo de mi visita, que es cosa pasada. (t. I, pág. 229)
Cuando el participio adjetivo se junta con el verbo ser, no es asi: el participio significa entonces coexistencia con la época significada por este verbo. Asi, en la casa es edificada, el hecho de edificar es presente; en será edificada, futuro, y en fue edificada, pretérito. (t. I, pág. 229)
b. El participio se sustantiva algunas veces combinandose con las varias inflexiones del verbo tener, mas para ello se necesita que envuelva una significación pasiva, y que haya un acusativo tácito indeterminado á que mentalmente se refiera; porque, si lo hubiese expreso, concertaria con el como otro cualquiera adjetivo. Cuando se dice, v. gr.: «Les tengo escrito largamente sobre esa materia», sin expresar la cosa ó cosas escritas, se suple mentalmente lo que era menester, lo que convenia, ó cosa semejante. De que se sigue que no es admisible esta especie de participio sustantivado cuando el verbo de que nace el participio no suele regir acusativo, ó por lo menos no lo pide en las circunstancias del caso. No podria, pues, decirse «Tengo sido consul en Hamburgo», ó «Tenian adolecido de la epidemia reinante», ó «El enfermo tiene comido con apetito». El participio combinado con inflexiones del verbo teney, y sustantivado del modo dicho, no es el participio sustantivado propiamente tal, que combinado con inflexiones de haber nunca se toma en sentido pasivo, y admite todas las construcciones de su verbo sin excepción alguna; al paso que el participio combinado con el verbo tener y sustantivado del modo dicho no sufre otras que las de dativo y las demas que son compatibles con la inversion de su significado, como se ve en el primer ejemplo. (t. I, pág. 229)
GERUNDIO. (t. I, pág. 230)
- El gerundio es un derivado verbal que hace el oficio de adverbio, y termina siempre en ando, endo, como comprando de comprar, vendiendo de vender, partiendo de partir, terminaciones que los participios no toman nunca. (t. I, pág. 230)
a. Su significado es como el del infinitivo, por cuanto representa la accion del verbo en abstracto; pero su oficio es diverso, por cuanto modifica al verbo de la misma manera que lo hacen los adverbios y complementos, significando un modo, una condicion, una causa, una circunstancia. «Andando los caballeros lo mas de su vida por flerestas y despoblados, su mas ordinaria comida seria de viandas rusticas»: el primer miembro de esta frase indica la causa de lo que se dice en el segundo, de la misma manera que un complemento lo haria: »La mas ordinaria comida de los caballeros era viandas rusticas, por la costumbre que tenian de andar», etc. Andando tiene sujeto, los caballeros, que es el mismo que dariamos á su verbo, diciendo: Los caballeros andaban lo mas de su vida, etc. (t. I, pág. 230)
«Los cabreros, tendiendo por el suelo unas pieles de ovejas, aderezaron su rustica cena.» Tendiendo lleva el acusativo unas pieles de ovejas. (t. I, pág. 231)
«Faltandoles absolutamente los viveres, se rindieron á discrecion». El gerundio, además de construirse con un sujeto peculiar suyo, los viveres, es modificado por un adverbio y por un caso complementario dativo; exactamente como lo seria el verbo de que nace, si dijeramos: Faltaronles absolutamente los viveres. (t. I, pág. 231)
b. Sirve, pues, el gerundio para dar á una proposicion la forma y oficio de adverbio. Participa de la naturaleza del verbo sin serlo verdaderamente; porque, si bien significa un atributo de la proposicion que en cierto modo lleva envuelta, no significa el abributo de la proposicion expresa en que figura. En el ejemplo anterior el sujeto es cllos, subentendido; y todas las palabras expresas, incluso el mismo gerundio, componen el atributo de la verdadera proposicion: el gerundio modifica la frase verbal tuvieron que rendirse á discrecion, denotando una circunstancia, la causa. (t. I, pág. 231)
c. El gerundio puede ser termino de la preposicion en: xen amaneciendo, saldres. (t. I, pág. 232)
d. El tiempo significado por el gerundio coexiste con el del verbo á que se refiere, ó es inmediatamente anterior á el. Asi, en los ejemplos precedentes, el andar los caballeros por despoblados, coexiste con el ser su comida de viandas rusticas, y el tender las pieles precede inmediatamente al aderezar la cena. Esto ultimo es lo que siempre sucede cuando el gerundio es término de la preposicion en (I). (t. I, pág. 232)
e. Los gerundios toman á veces la inflexión y significado de diminutivos: corriendito, callandito. Dejan entonces el carácter de derivados verbales y se hacen simples adverbios, que no admiten las construcciones peculiares del verbo. (t. I, pág. 232)
(I) Existe una práctica que se va haciendo harto comun, y que me parece una de las degradaciones que deslucen el castellano moderno. Consiste en dar al gerundio un significado de tiempo que no es propio de este derivado verbal. En un escritor altamente estimable leemos: «Las tropas se hicieron fuertes en un convento, teniendo pronto que rendirse, despues de una inutil aunque vigorosa resistencia.» El tener que rendirse es, por la naturaleza de la construccion, anterior, ó coexistente á lo menos, respecto del hacerse fuertes, debiendo ser al reves. El orden natural de estas acciones y la propiedad del gerundio exigian más bien: Haciendose fitertes en un convento, tuvieron pronto que rendirse. No es á proposito el gerundio para significar consecuencias ó efectos, sino las ideas contrarias. (t. I, pág. 232)
Capítulo XXI. Modos del verbo
a. Sabemos ya que en las inflexiones del verbo influyen tres causas: la persona y numero del sujeto y el tiempo del atributo (21); hay otra más, que es el significado radical de la palabra ó frase á que el verbo está ó puede estar subordinado, la cual es frecuentemente otro verbo. (t. I, pág. 233)
b. Comparando estas dos oraciones, sé que tus intereses prosperan y dudo que tus intereses prosperen, se ve que en ellas todo es identico, menos el significado radical del verbo subordinante: prospevan depende de se, y prosperen depende de dudo, en otros términos, sé rige prosperan, y dudo rige prosperen. 213. Llamanse Mopos las inflexiones del verbo en cuanto provienen de la influencia ó régimen de una palabra ó frase á que esté ó pueda estar subordinado. (t. I, pág. 233)
a. Dicese á que este ó pueda estar, porque en muchos casos no aparece palabra ó frase alguna que ejerza esta influencia sobre el verbo; pero aun entonces hay una idea que lo domina, y que pudiera representarse por una proposición subordinante. Asi, en tus intereses prosperan, se concibe, sin que sea menester expresarlo, sé, digo, afirmo que tus intereses prosperan; y cuando enunciamos un deseo diciendo la fortuna te sea propicia, se entiende deseo que la fortuna, etc. Sólo parece haber una excepcion, que senalaremos despues. (t. I, pág. 233)
h. Lo dicho nos proporciona un medio seguro de distinguir y clasificar los diferentes modos. Por punto general, 214. Las inflexiones verbales que son regidas por una palabra ó frase dada en circunstancias iguales, ó que solo varian en cuanto á las ideas de persona, numero y tiempo, pertenecen á un modo identico. (t. I, pág. 234)
Por ejemplo: (t. I, pág. 234)
Se que tus intereses prosperan, Se que tus intereses prosperaron, Sabemos que tus intereses prosperarán, Supe que tus intereses prosperaban, Sabiamos que tus intereses prosperarian. Es manifiesto que las cinco formas simples prosperan, prosperaron, prosperartn, prosperaban y prosperarian pertenecen á un modo mismo: este modo es el que los gramaticos llaman INDICATIVO. Otro tanto, por supuesto, debe decirse de las formas que solo difieren de las precedentes en persona ó nume ro, como prospero, prosperas, prosperabas, prosperarás, etc. (t. I, pág. 234)
De la misma manera, Me parece que llueve, Me parece que anoche llovió, Me parece que manana lloverá, Anoche me pareció que llovia, Ayer me pareció que hoy lloveria. (t. I, pág. 235)
Diremos, pues, que parecer rige el modo indicativo. Pongamos otro ejemplo en el verbo prever. Como lo que se prevé no puede menos de ser posterior al acto de la previsión, solo cabe decir en un sentido propio: (t. I, pág. 235)
le Preveo que el Congreso desechará el proyecto de Previ que el Congreso desecharia, etc. (t. I, pág. 235)
Por consiguiente, desechará y desecharia son formas indicativas. (t. I, pág. 235)
Pasemos al verbo dudar. (t. I, pág. 235)
Dudo que continuen todavia las negociaciones. Dudé que continuasen ó continuaran todavia las negociaciones. (t. I, pág. 235)
No cabe decir, dudo que continuan, ni dudo que continuaron, ni dudo que continuaran, ni dude que continuaban, ni dude que continuarian, sino dudo que continuen, dudo ó dude que continuasen ó continuaran. Por consiguiente, las lormas continuen y continuasen ó continuaran no son indicativas; ellas pertenecen á otro modo distinto, que es el que los gramaticos llaman SUBJUNTIVO, porque figuran á menudo en proposiciones subjuntas, esto es, subordinadas. (t. I, pág. 235)
Nosotros le llamaremos, por la variedad de sus aplicaciones, SUBJUNTIVO COMUN, para distinguirle de otro subjuntivo de carácter peculiar y de mucho más limitado uso, de que despues hablaremos. (t. I, pág. 236)
a. Sobre la forma en ria (compararia, venderia, partiria) hay variedad de opiniones. Pero si por una parte aparece su identidad de modo con las formas que todos reconocen por indicativas, puesto que influyen en ella las mismas circunstancias que en estas, y por otra parte su diversidad de modo respecto de las formas que todos reconocen por subjuntivas, puesto que los antecedentes que rigen á estas no la rigen á ella, no veo cómo pueda disputarse que al primero de estos modos es al que verdaderamente pertenece (I). (t. I, pág. 236)
b. Siendo el régimen lo que verdaderamente dis (L) Se dirá que esto resulta del criterio que hemos adoptado para la clasificacion de los modos. Pero senalese otro medio de clasificacion que de diferente resultado. Se puede decir, es verdad, dudabamos si continuarian por algun tiempo mas las negociaciones. Pero el adverbio dubitativo si, que tiene un regimen peculiar, introduce aqui una diferencia importante. Asi es que en se duda gue continuen las negociaciones, sustituyendo si á que, decimos dudo si continuarán por el regimen indicativo del adverbio: podemos, pues, decir por la misma causa: «Se dudaba si continuarlan.» Aqui si que son identicas las circunstancias influyentes, puesto que solo varia la idea de tiempo. Lo que parecia, pues, una objecion es una nueva confirmacion de que continuann y continuartan pertenecen á un modo identico. (t. I, pág. 236)
tingue los modos, solo por el podemos clasificarlos y definirlos. (t. I, pág. 237)
- Formas INDICATIVAS ó de modo INDICATIVO se llaman las que son ó pueden ser regidas por los verbos saber, afirmar, no precedidos de negación. (t. I, pág. 237)
a. Se dice no precedidos de negacion, porque sucede á menudo que la negación hace variar el regimen de la frase subordinante: «No creo que tus intereses peligren ó peligran» (subjuntivo comun), ó «No cref que tus intereses peligrarian» (indicativo). Indiferencia de modos que, en vez de desmentir, confirma el caracter indicativo de la forma en via (I). b. El subjuntivo comun tiene un carácter que lo diferencia de todo otro modo, y es que, subordinándose ó pudiendose subordinar á palabras ó frases que expresan mandato, ruego, consejo, permision, en una palabra, deseo (y lo mismo las ideas contrarias, como disuasion, desaprobacion, prohibicion), significa la cosa mandada, rogada, aconsejada, permitida, en una palabra, deseada (y la cosa disuadida, desaprobada, prohibida, etc.). (t. I, pág. 237)
Quiero, Deseo, Ruego, que estudies el Derecho. (t. I, pág. 237)
(1) Otras objeciones podrán hacerse á lo que yo establezco sobre la forma en ria, pero me lisonjeo de que en el capitulo XXVIII, que trata del significado de los tiempos, se verán convertidas en nuevas pruebas del valor indicatiyo de esta forma. (t. I, pág. 237)
Te encargo, Permito, Te aconsejo, Te prohibo, Ojala, Quise, Desee, Te rogue, Te encargué, Permiti, Te aconsejé, Te prohibi, Ojalá, (qbe estudies, el Derecho. que estudiases ó estudiaras el Derecho. (t. I, pág. 238)
c. Peligren tus intereses, pero salvese tu vida, vale tanto como decir: consiento que peligren tus intereses, pero deseo que se salve tu vida. 216. Llamamos SUBJUNTIVAS COMUNES ó del modo SUBJUNTIVO COMUN las formas que se subordinan ó pueden subordinarse á los verbos dudar, desegr. (t. I, pág. 238)
- El modo indicativo sirve para los juicios afirmativos ó negativos, sea de la persona que habla, sea de otra persona indicada en la proposición de que dependa el verbo. «Vives tranquilo en esa morada solitaria, adonde no llegan las agitaciones que amargan aqui nuestra existencia.» Los indicativos vives, llegan, amargan, expresan tres juicios de la persona que habla: el primero y tercero afirmativos, el segundo negativo. «Todos te reputan feliz porque creen que tienes los medios de serlo.» Reputan y crcen expresan dos juicios de la persona que habla: tienes expresa el juicio de los que creen. (t. I, pág. 238)
a. En estos ejemplos se ve que el indicativo se presta lo mismo á las proposiciones independientes que a las subordinadas. (t. I, pág. 239)
- Piden de ordinario el subjuntivo comun las palabras ó frases subordinantes que denotan incertidumbre ó duda, ó alguna emoción del ánimo, aun de aquellas que indirectamente afirman el objeto ó causa que las ocasiona; v. gr.: (t. I, pág. 239)
«Dudamos que vivas contento, aunque todo contribuye á que lo estes.» Dudamos, forma indicativa, que afirma la operacion mental de dudar; vivas, forma del subjuntivo comun, que presenta como dudoso el vivir contento; contribuye, forma indicativa, que afirma la contribucion, y estes, forma del subjuntivo comun, que sigue presentando como dudoso el estar contento. (t. I, pág. 239)
« Me alegro de que goces de tan buena salud»; «Sienten mucho tus amigos que te resuelvas á expatriarte». Es claro que se afirma indirectamente que gozas de salud y que te resuelves á expatriarte, porque estos hechos son los que producen la alegria y el sentimiento; y, sin embargo, no tiene cabida el indicativo, sino el subjuntivo comun goces, resuelvas, porque en estos casos y en otros análogos prevalece sobre la regla que asigna el indicativo á los juicios la que pide el subjuntivo comun para las emociones del ánimo. (t. I, pág. 239)
a. A esta influencia de las emociones puede referirse el uso notabilisimo que hacemos de las formas subjuntivas comunes en los juramentos y aseveraciones energicas. «Por Dios, que no se lleven el asno si bien viniesen por el cuantos cuadrilleros hay en el mundo»: (Cervantes). «¿Bandoleritos á estas horas? Para mi santiguada que ellos nos pongan como nuevos»: (Cervantes). Lleven y pongan están en lugar de los indicativos llevaran y pondran, que tambien pueden usarse. (t. I, pág. 240)
- Una de las emociones ó afectos que más á menudo ocurre expresar, es el deseo de un hecho positivo ó negativo; y cuando el que desea es la persona que habla, se puede omitir la proposición subordinante yo deseo que, yo desearia que, poniendo la subordinada en alguna de las formas subjuntivas comunes, que se llaman entonces optativas: (t. I, pág. 240)
............... Cuando oprima Nuestro cuerpo la tierra, diga alguno: Blanda le sea, al derramarla encima. (t. I, pág. 240)
Diga es deseo que diga, y sea, deseo que sea. Son formas OPTATIVAS ó del modo OPTATIVO las subjuntivas comunes que se emplean en proposiciones independientes para significar el deseo de un hecho positivo ó negativo: positivo, como en el ejemplo anterior; negativo, como en »Nada te arredre de tu honrado proposito»; « Pluguiese á Dios que no te hubieras dejado llevar de tan perniciosos consejos». (t. I, pág. 240)
a, Las selas proposiciones subordinadas en que caben formas optativas son las que dependen del verbo decir u otro verbo ó frase verbal equivalente: «La dijeron que entrase»; « Le hice senas que viniese», porque en estas proposiciones no es significado el deseo sino por la inflexión del verbo en la proposicion subordinada; pero en realidad lo que hace la inflexión verbal es dar á la expresión subordinante el significado de mandato ó deseo. (t. I, pág. 241)
- Las formas optativas reciben una inflexión especial cuando la persona á quien hablamos es la que debe cumplir el deseo, y lo que se desea se supone depender de su voluntad, y se expresa por una proposición que no contiene palabra negativa. Diga, por ejemplo, pasa entonces á di, y sea á se: «Di lo que se te pregunta»; « Se hombre de bien». Las formas optativas se llaman entonces imperativas, y de lo que acabamos de decir se colige: I.o°, que en nuestra lengua las formas imperativas no pueden ser sino de segunda persona, singular ó plural; 2.°, que las formas imperativas no se construyen con palabras negativas, como no, nada, tampoco, nadie, ninguno, etc.; y 3.°, que cuando lo que se desea no es un hecho que depeida de la voluntad de la segunda persona. (t. I, pág. 241)
se emplea la forma optativa ordinaria. Decimos, pues, con la forma imperativa se hombre honrado, y con la optativa: «Permitalo Dios», «No murmures», « Nunca faltes á la verdad», CXI (t. I, pág. 241)
«A nadie ofendas», «Seas felizs; bien que en este ultimo ejemplo se permitiria alguna vez decir se, sobre todo en poesia, por una especie de ficción que atribuye á la voluntad lo que realmente no depende de ella. (t. I, pág. 242)
a. El imperativo, por tanto, es una forma particular del modo optativo, que jamás tiene cabida sino en proposiciones independientes. Si lo admitimos como un modo especial, será preciso reconocer que no cabe en la definición de los modos, cual la hemos dado arriba (213), puesto que ni se subordina ni puede subordinarse jamas á expresión alguna, y esta es la excepción á que alli mismo aludimos. Pero me parece preferible considerar a di, ven, hablad, escribid, como abreviaciones de quierg que digas, dleseo que vengas, que hableis, que escribais, y en esto no hago mas que adoptar un concepto expresado por la Real Academia, y por varios filólogos nacionales y extranjeros. El es, pues, como la raiz del modo optativo, cuyas formas toma prestadas á menudo. Asi es que si queremos reproducir en tiempo pasado esos imperativos hablad, escribid, decimos: « Me mandó que hablase», «Nos rogó que escribiesemosx, ó cosa semejante. (t. I, pág. 242)
b. Hay varias formas que los gramáticos han reducido al subjuntivo, y aun con más fundamento que las subjuntivas comunes, si cabe, porque se emplean, no solo á menudo, sino constantemente en proposiciones subordinadas. Tal es la forma en are, ere, ierc, como cantare (de cantar), trajere (de traer), partiere (de partir). Sin embargo, no puede decirse dudo que ella cantare, sino dudo que ella cante, ni deseo que us tedes leyeren, sino desco que ustedes lean, ni salvarele Dios, sino salvele Dios. Es propio de esta forma simple (y de la compuesta que nace de ella: hubiere cantado, hubiere traido, hubiere partido) el significar siempre una condición ó hipotesis, y principalmente cuando de esta depende el ejecutarse un mandato, un deseo ó el declarar un juicio: Si alguno llamare a la puerta, le abrirás; si llegaren á tiempo, hazme el favor de recibirlos, si alguien tal pensare se engana, y si lo hubiere dicho ha mentido. (t. I, pág. 242)
En ninguno de estos ejemplos se puede emplear forma alguna subjuntiva de las antes enumeradas. Por tanto, 22l. Es preciso reconocer dos subjuntivos diversos: el que llamamos comin, porque se extiende á una gran variedad de casos, y el de que ahora tratamos, á que por su constante significado de condición ó hipótesis damos el nombre de HIPOTETICO. (t. I, pág. 243)
a. Este modo es peculiar de la conjugación castellana, pues no lo hubo en latin, ni lo hay en ninguno de los otros dialectos romances, y solo tiene dos formas propias suyas, la simple (cantare, trajere, partiere), y la compuesta que nace de ella (hubiere cantado, hubiere traido, hubiere partido) (L). (1) Estas formas introducen en la conjugación castellana algunos embarazos y dificultades de que yo hubiera podido desentenderme siguiendo el ejemplo de otros; pero el uso que se ha hecho de las cdiciones anterjores de esta gramatica para dar ciertas reglas sobre la materia, aunque pocas veces con la exactitud y precisión nece (t. I, pág. 243)
- Para subvenir á la escasez de formas propias de este modo apelamos á los otros dos modos, indicativo y subjuntivo comun. (t. I, pág. 244)
a. Si la proposición subordinada que expresa la hipotesis viene regida por el adverbio condicional si, puede sustituirse el indicativo al hipotético y prestarle los tiempos de que carece. Por ejemplo: «Si alguien llamarc ó llama á la puerta, le abriras.» No es admisible el subjuntivo llame. (t. I, pág. 244)
«Se nos previno que si alguien llamaba á la puerta, le abriesemos.» Es admisible el subjuntivo llamase ó llamara. (t. I, pág. 244)
sarias, me hace creer que mis trabajos en esta parte no han sido del todo infructuosos, y me alienta ahora á dilucidarlos y mejorarlos en lo posible. (t. I, pág. 244)
Para que se aprecie lo que ello importa, observese que en muy estimables escritores se confunde á veces la forma en ase, ara, ese, era, del subjuntivo comun, con la en are, ere, del hipotético, diciendo, por ejemplo: Si alguien llamase, le abrivás,; Si llegase á tiempo, le convidare. La diferencia que yo en este punto senalo no depende de ninguna teoria, porque es la practica de los mejores tiempos de la lengua, y la ordinaria entre los que hablan y escriben correctamente en el dia. (t. I, pág. 244)
Podemos dar á los lectores menos instruidos una regla que los preservará de caer en una confusión de modos y tiempos que va cundiendo, sobre todo entre los americanos. «Siempre que á la forma en ase, ese, vemos que consiente la lengua sustituir la forma en are, ere (acerca de lo cual no cabe error en los que tengan por lengua nativa la castellana), podemos estar seguros de que esta segunda es la forma propia.» (t. I, pág. 244)
«Si alguien hubiere ó ha llegado á la ciudad, le preguntarás que hay de nuevo.» No es admisible el subjuntivo haya llegado. (t. I, pág. 245)
«Encargóme que si alguien habia llegado á la ciudad, le preguntase qué noticias corrian.» Puede decirse hubiese ó hubiera llegado. (t. I, pág. 245)
h. Mas cuando la condicion no es regida por el si condicional, no tiene cabida el indicativo, sino el subjuntivo comun. (t. I, pág. 245)
«En caso que alguien llamare ó llame.....» No puede emplearse el indicativo llama. (t. I, pág. 245)
«Estad apercibidos para lo que sobreviniere ó sobrevenga,» Podrá decirse sobrevendrá, pero no en sentido hipotético, porque con esta forma dariamos á entender que ha de sobrevenir algun hecho. (t. I, pág. 245)
«Se nos previno que estuviesemos apercibidos para lo que sobreviniese ó sobreviniera.» No puede decirse ni sobrevenia, ni sobrevendria, sino en un sentido positivo, no condicional. (t. I, pág. 245)
c. De manera que en la condición precedida de si el indicativo y el subjuntivo comun se confunden despues de una expresión subordinante que signifi. que tiempo absolutamente pasado. La frase se nos ha prevenido no tiene este caracter, porque supone subsistente el imperio de la prevención; y de aqui es que su régimen puede ser como el del presente ó como el del pretérito: « Se nos ha prevenido que si alguien llegarc ó llega, ó que si alguien llegaba, llegase ó llegara» (I). Pero si la condición no es precedida de si, se excluye siempre el indicativo. (t. I, pág. 245)
(1) Lo mismo se extiende, mutatis mutandis, al pretérito y ante-presente de los demás verbos: «Se ha construt (t. I, pág. 245)
- Tenemos, pues, dos Modos enteramente distintos, el indicativo y el subjuntivo, pero este ultimo se subdivide en subjuntivo comin y subjuntivo hipotetico. El subjuntivo comun presta sus formas á un cuarto Modo, el optativo, y el optativo tiene una forma particular en que se llama imperativo. (t. I, pág. 246)
- Podemos ahora completar la definición del verbo castellano diciendo que es una clase de palabras que significan el atributo de la proposición, indicando juntamente la persona y numero del sujeto, el tiempo y Modo del atributo (1). (t. I, pág. 246)
do un dique de piedra que ataje las avenidas del rio»; «Se construyó un dique de piedra que atajase ó atajara», etc.; «pero las grandes lluvias del ultimo invierno lo han destruido». En el primer caso es admisible, aunque no tan propio, atajase ó atajara; en el segundo caso no cabe decir sino atajase ó atajara. (t. I, pág. 246)
(1) Véase la Nota XIV. (t. I, pág. 246)
Capítulo XXII. Estructura de la oración
- Habiendose dado á conocer, aunque de un modo general, los varios elementos de que se compone la oración, es ya tiempo de manifestar el orden y dependencia en que los colocamos, que es lo que se llama Sintaxis. (t. I, pág. 247)
- La palabra dominante en la oración es el sustantivo sujeto, á que se refiere el verbo atribuyéndole alguna cualidad, acción, ser ó estado. Y en torno al sustantivo sujeto ó al verbo se colocan todas las otras palabras, las cuales, explicándose ó especificándose unas á otras, miran, como á sus peculiares ultimos puntos de relación, las unas al sustantivo sujeto, las otras al verbo. (t. I, pág. 247)
- El sustantivo, sea sujeto, término ó predicado, puede ser modificado: (t. I, pág. 247)
1.° Por adjetivos ó por sustantivos adjetivados; el hombre honrado, la dama duende. (t. I, pág. 247)
2.° Por complementos; las orillas del Maibo, la sin par Dulcinea. (t. I, pág. 248)
3.° Por proposiciones: aquel gran bulto que allt se ve; la persona á quien vimos ayer en el paseo, la campiña por donde transitabamos. 228. El adjetivo es modificado: (t. I, pág. 248)
1.° Por adverbios: muy prudente, demasiado astuto. (t. I, pág. 248)
2.° Por complementos: abundante de frutos, liberal con sus amigos, sobresaliente en el ingento. 3.° Por proposiciones: severo en sats costitinbres, como lo habian sido sits padres. (t. I, pág. 248)
- El adverbio es modificado: (t. I, pág. 248)
1.° Por otros adverbios: muy bien, algo tarde. 2.° Por complementos: cerca del rio, encima de la cama, dentro de la selva. (t. I, pág. 248)
Por proposiciones: alli solo florecen las artes donde se les proponen recompensas (I). 230. Los complementos son modificados: 1.° Por adverbios: muy á propósito, bien de manana; «Es muy de caballeros andantes el dormir en los paramos y desiertos, y lo tienen á mucha ventura»: (Cervantes). (t. I, pág. 248)
2.° Por proposiciones: sin luz como estaba el aposento. (t. I, pág. 248)
(I) La proposición subordinada donde se les, etc., modi. fica el adverbio allt. Suprimido este adverbio lo envolveria el relativo donde, y la proposición subordinada modificaria directamente al verbo florecen. (t. I, pág. 248)
- El verbo es modificado: (t. I, pág. 249)
1.° Por predicados; es virtuosa, es mujer de talento, vive retirada, la creo feliz. 2.° Por adverbios: habla bien, escribe mal, nos acostamos tarde, se levantan temprano, conversabamos agradablemente. (t. I, pág. 249)
3.° Por complementos: va al campo, está en la ciudad, volvera por mar, ha enganado á sus amigos, le aborrecen, te daran el empleo, deseo que escribas, cuento con que corresponderá á mi confianza (el neutro que es complemento acusativo en el penultimo ejemplo, y término de la preposición con en el ultimo, anunciando en ambos la proposición que lo especifica). 4.° Por proposiciones; cuando el cuadrillero tal oyó, tuvolo por hombre falto de juicio (la proposición subordinada precede aqui á la subordinante, como sucede á menudo si el relativo lleva en si mismo su antecedente). (168, 171, 184, 191, 193, etc.) (t. I, pág. 249)
Tal es, en general, la estructura de la oración. Las excepciones son raras, y tendremos ocasión de notarlas. (t. I, pág. 249)
Capítulo XXIII. De la conjugación
- Vamos ahora á tratar de la manera de formar las inflexiones de los verbos, ó de conjugarlos. Comprendemos en la conjugación, además de las formas que pertenecen propiamente al verbo, los infinitivos, participios y gerundios. (t. I, pág. 251)
- Las inflexiones del verbo se distribuyen desde luego en modos, que relativamente á la conjugación se reducen á tres, á saber: el indicativo, el subjuntivo y el imperativo. a. En el subjuntivo de la conjugación se comprenden todas las formas propias del subjuntivo comun y del subjuntivo hipotético. Ya se ha dicho que el imperativo no es mas que una forma del modo optativo, y la unica propia de este modo, que suple las otras por medio del subjuntivo comun. 234. En cada modo las inflexiones se dis tribuyen por tiempos (1). Los del indicativo son presente, preterito, futuro, co-preterito, pospreterito. El imperativo no tiene más que futuro. Las formas de cada tiempo se distribuyen por numeros, las de cada numero por personas. 235. Los preteritos se llaman comunmente preteritos perfectos, los co-pretéritos, preteritos imperfectos, y al pos-pretérito se han dado diferentes denominaciones por los gramáticos. (t. I, pág. 251)
- Los verbos se diferencian mucho unos de otros en su conjugación, y estas variedades tienen una conexión constante con la desinencia del infinitivo. Se llama primera conjugacion la de los verbos cuyo infinitivo es en ar, como amar, cantar; segunda, la de aquellos cuyo infinitivo es en er, como temer, vender; y tercera, la de los verbos cuyo infinitivo es en ir, como partir, subir. (t. I, pág. 252)
- Los verbos, relativamente al modo de conjugarlos, se dividen en regulares é irregulares. Regulares son los que forman todas sus variaciones como el verbo que les sirve de modelo ó tipo. Trregulares, por el contrario, son aquellos que en ciertas variaciones se desvian del verbo modelo. (t. I, pág. 252)
(1) Aqui se trata solo de los tiempos simples. De los compuestos, que propiamente no pertenecen á la conjugacion material, hablaremos mas adelante. (t. I, pág. 252)
- En las variaciones del verbo se distinguen, como en las de todas las otras palabras, raiz y terminación. En las del verbo hay dos raices: una que lo es de todas las inflexiones, tanto suyas como de los derivados verbales, menos las del futuro y pos-pretérito de indicativo, y otra que lo es del futuro y pos-pretérito de indicativo. La primera es el infinitivo, quitada su desinencia caracteristica ar, er, 17, la segunda es el infinitivo entero: llamaremos á la primera raiz general, y á la segunda raiz especial. Asi, en el verbo amo, amas, la raiz general es am, y la especial amar. Raiz, usado absolutamente, significa la raiz general. (t. I, pág. 253)
- Terminación, inflexión ó desinencia es lo que se anade á la raiz; asi, en el co-pretérito de indicativo de amo, amas, las terminaciones son aba, abas, etc., que, unidas á la raiz general am, componen las formas am-aba, am-abas, etc.; y en el futuro de indicativo del mismo verbo las terminaciones son e, ás, á, etc., que, agregadas á la raiz especial amar, componen las formas amar-e, amar-ás, amar-á, etc. (t. I, pág. 253)
- Cada conjugación tiene ciertas inflexiones peculiares en los tiempos que nacen de la raiz general; pero en los que nacen de la raiz especial, que, como hemos dicho, son el futuro y el pos-pretérito de indicativo, todos los verbos regulares son absolutamente uniformes; por lo que podemos decir que en estos tiempos hay una sola conjugación (1). (t. I, pág. 253)
24l. Notese que el presente de subjuntivo pertenece propiamente al subjuntivo comun; el futuro, al subjuntivo hipotético; el pretérito, unas veces al uno, otras al otro. (t. I, pág. 254)
- Sea el tipo de la primera conjugación amar, el de la segunda temer, el de la tercera subiy. (t. I, pág. 254)
(I) Esta doble raiz aparece con evidencia en todos los verbos castellanos, regulares e irregulares, y recuerda un hecho historico de nuestro idioma. Modificando este ligeramente las inflexiones latinas en los tiempos pertenecientes á la raiz general, abandonó á la lengua madre en el futuro de indicativo, y creó además un pos-preterito, tiempo desconocido en latin. Sirviose para ello del infinitivo, combinándolo con el presente y co-preterito de indicativo de haber: comprare es comprar he, comprarta, contprar hia ó comprar habia. Asi es que solian separarse á menudo los dos elementos: «Casarme he con ella, encerrarela, haréla á mis manas»: (Cervantes), «Si Dios no concediese á algunos las prosperidades que le piden, parecerles hia que no estaba el darlas en su mano»: (Granada). «Si me quisierades bien, holgaros hlades de mi partida, porque me voy al Padre»: (Granada). La resolucion del pos-pretérito es anticuada, pero la del futuro no sonarfa mal en verso. (t. I, pág. 254)
Los otros dialectos romances han seguido el mismo camino que el nuestro en la formacion de sus futuros y pospretéritos de indicativo. (t. I, pág. 254)
INDICATIVO. (t. I, pág. 255)
Presente, Amo, as, a, amos, dis, an. Pretérito, Am-e, aste, ó, amos, asteis, aron. Futuro, Amar-e, ás, á, emos, eis, an. Co-pretérito, Am-aba, abas, aba, abamos, abais, aban. (t. I, pág. 255)
Pos-pretérito, Amar-ia, ias, ta, iamos, tais, tan. (t. I, pág. 255)
SUBJUNTIVO. (t. I, pág. 255)
Presente, Am-e, es, e, emos, eis, ent. Pretérito, Am-ase ó ara, ases ó aras, ase ó ara, asemos ó tramos, aseis ó arais, asen ó aran. (t. I, pág. 255)
Futuro, Am-are, ares, are, aremos, areis, aren. (t. I, pág. 255)
Am-a, ad. (t. I, pág. 255)
IMPERATIVO. (t. I, pág. 255)
DERIVADOS VERBALES. Infinitivo, Am-ar. Participio, Am-ada. Gerundio, Am-ando. (t. I, pág. 255)
INDICATIVO. (t. I, pág. 256)
Presente, Tem-o, es, e, emos, cis, en. Pretérito, Tem-t, iste, tó, imos, isteis, ieron. Futuro, Temer-e, ás, á, emos, eis, an. Co-pretérito, Tem-ia, ias, ia, iamos, iais, ian. (t. I, pág. 256)
Pos-pretérito, Temer-ia, las, ia, iamos, iais, tari. (t. I, pág. 256)
SUBIUNTIVO. (t. I, pág. 256)
Presente, Tem-a, as, a, amos, dis, an. Pretérito, Tem-iese ó iera, ieses ó teras, iese ó iera, iesemos ó ieramos, ieseis ó ierais, iesen ó teran. (t. I, pág. 256)
Futuro, Tem-iere, ieres, iere, ieremos, iereis, ieren. (t. I, pág. 256)
Tem-c, ed. (t. I, pág. 256)
IMPERATIVO. (t. I, pág. 256)
DERIVADOS VERBALES. Infinitivo, Tem-er. Participio, Tem-ido. Gerundio, Tem-iendo. (t. I, pág. 256)
INDICATIVO. (t. I, pág. 257)
Presente, Sub-o, es, e, imos, ts, en. Pretérito, Sub-t, iste, i6, imos, isteis, ieron. Futuro, Subir-e, as, á, emos, eis, dn. Co-pretérito, Sub-la, tas, ia, tamos, iais, ian. (t. I, pág. 257)
Pos-pretérito, Subir-ia, ias, ia, lamos, lais, tan. (t. I, pág. 257)
SUBJUNTIVO. (t. I, pág. 257)
Presente, Sub-a, as, a, amos, dis, an. Pretérito, Sub-iese ó iera, ieses ó ieras, iese óiera, iesemos ó teramos, ieseis ó ierais, iesen ó teran. (t. I, pág. 257)
Futuro, Sub-iere, ieres, iere, ieremos, iereis, teren. (t. I, pág. 257)
Sub-e, id. (t. I, pág. 257)
IMPERATIVO. (t. I, pág. 257)
DERIVADOS VERBALES. Infinitivo, Sub-ir, Participio, Sub-ido. Gerundio, Sub-iendo. (t. I, pág. 257)
CXXIII a. Comparando entre si estos tres tipos, se echa de ver: I.°, que tomando por raiz el infinitivo entero, hay dos tiempos que se forman de un modo identico en todas las conjugaciones regulares, á saber, el futuro y el pos-pretérito de indicativo: amar, amar-e, amar-ia; temer, temer-e, temer-ia; subir, subir-e, subir-ia; 2°, que la segunda y tercera conjugacion se reducen casi á una sola (no tomando en cuenta el futuro y el pos-pretérito de indicativo), pues que solo se diferencian en las terminaciones siguientes: (t. I, pág. 257)
Iudicativo, presente, Tem-emos, eis; Sub-imos, is. Imperativo, Tem-ed, Sub-id. (t. I, pág. 258)
Infinitivo, Tem-er, Sub-ir, (t. I, pág. 258)
Capítulo XXIV. Verbos irregulares
- Para calificar á un verbo de regular ó irregular no debe atenderse á las letras con que se escribe, sino á los sonidos con que se pronuncia. Como conjugamos con el oido, no con la vista, no hay ninguna irregularidad en las variaciones de letras que son necesarias para que no se alteren los sonidos. (t. I, pág. 259)
Por ejemplo, el verbo aplacar no deja de ser regular porque muda la c radical en qu, en todas las formas cuya terminación es c ó principia por e, como en aplague, aplaque, aplagues, aplaguemos, pues para conservar el sonido fuerte de la « antes de las vocales e, i, es necesario, escribiendo, convertirla en qu. Por una razón semejante no es irregular el verbo mecer, cuando muda la « de la raiz en z para conservar el sonido suave de la c (yo mezo, el meza)); ni el verbo delinquir mudando la qu en c (delinco, delinca), por no permitir el uso actual que se escriba jamás qu sino antes de las vocales e, i, ni el verbo pagar tomando una z muda cuando la terminacion es e ó principia por e (pague, pague, pagues, paguemos), por cuanto la ortografia corriente pide esta u muda antes de las vocales e, i, para conservar el sonido de la g, ni el verbo seguir perdiendo la u muda cuando la terminación es en o, a, ó principia por a (sigo, siga, sigamos), por cuanto no es permitido poner jamás la " muda sino antes de las vocales e, i (I). 244. No contaremos tampoco entre las irregularidades algunas leves alteraciones que se observan uniformemente en sus casos, y deben considerarse más bien como accidentes de la conjugación regular. (t. I, pág. 259)
La primera es la conversión de la vocal z en la consonante y, cuando aquella vocal carece de acento, y viene á encontrarse en medio de otras dos vocales. Asi, en la conjugación de caer tenemos las formas estrictamente regulares cai, cata, donde la z es aguda; y las formas cayera, cayeras, etc., donde dicha vocal se convierte en y por no tener acento y hallarse entre las vocales a, e. Esto es lo mismo que sucede en la formación del plural de los nombres terminados en i no aguda (rei, reyes, convoi, convoyes). (t. I, pág. 260)
La segunda es la supresión de la z no aguda (I) Sigo, siga, son inflexiones irregulares, pero no porque suprimen la letra muda u, sino porque cambian el sonido e de la ratz en i. (t. I, pág. 260)
con que principian ciertas terminaciones (verbigracia, i6, iera, iere); supresion necesaria cuando dicha z sigue á la consonante Il ó f en que termina la raiz, como sucede en los verbos cuyo infinitivo es en llir, ner, nir. Asi, de bullir, taner, renir, salen bullia, tania, renta, con i aguda, y por el contrario bulló, taneron, rinendo, sin i, porque en las terminaciones estrictamente regulares ió, ieron, tendo, no es acentuada la i (I). (t. I, pág. 261)
- Los verbos compuestos toman ordinariamente las irregularidades de los simples; pero relativamente á la conjugación no miramos como compuestos sino á los verbos en cuyo infinitivo aparece el del simple sin la menor alteración, precediendo alguna de las particulas compositivas enumeradas en el capitulo III. Prescindiremos, pues, del significado, y sólo atenderemos á la estructura material. Asi, en lo que atane al mecanismo de la conjugación, que es de lo que ahora tratamos, convertir no es compuesto de verter, y por el contrario, impedir lo es de pedir (2). (t. I, pág. 261)
(I) Algunos extienden la misma regla á los verbos en chir, de los cuales no conozco otros que henchir y refenchir, Pero son bastante comunes, no solo hinchió, en que la supresion de la i pudiera hacer que se equivocase á henchir con hinchar, sino hinchieron, hinchiera, etc. (2) Impedir viene del latino impedire, que no es compuesto de petere (pedir), sino de pes pedis (el pie). Por el a. Cuando en las listas que daremos de los verbos irregulares se ponen los compuestos y no el simple, deberá inferirse que este no sufre las irregularidades de los otros. Pero si se pone el simple, se colegira que se contorman con el sus compuestos, á menos que se advierta lo contrario. (t. I, pág. 261)
Tratemos ya de las analogias que se observan en las irregularidades ó anomalias de los verbos, pues en este punto no es enteramente caprichosa la lengua. (t. I, pág. 262)
- Cuando una forma experimenta una alteración radical, casi siempre sucede que hay otras formas que la experimentan del mismo modo, y que tienen, por tanto, cierta afinidad ó simpatia con la primera y entre si (1). 247. Hay seis órdenes ó grupos de formas afines. (t. I, pág. 262)
Los cinco primeros no tienen cabida sino en los tiempos que nacen de la raiz general. El primer orden (peculiar de la segunda y tercera conjugación) comprende aquellas forcontrario, comtetir no es, en castellano, compuesto de pedir, aunque viene de competere, que en latin lo era de petcre. En el asunto presente la estructura material es la consideracion que importa. (t. I, pág. 262)
(I) Aunque consideramos como esencial el estudio de las afinidades de las formas verbales, el preceptor, si lo cree conveniente, podrá no exigirlo á los alumnos de limitada inteligencia; sustituyendo á el un continuado ejercicio en los verbos irregulares de cada clase, segun sus respectivos modelos. (t. I, pág. 262)
mas en que se sigue á la raiz una de las vocales a, o que son la primera persona de singular del presente de indicativo, y todo el presente de subjuntivo. Asi, el verbo traer, cuya raiz es tra, la muda en traig para las formas de este orden; traig-o, traig-a, as, a, amos, dis, an. (t. I, pág. 263)
El segundo comprende aquellas formas en que la ultima vocal de la raiz tiene acento, que son la primera, segunda y tercera persona de singular y la tercera de plural de los presentes de indicativo y subjuntivo, y el singular del imperativo. Asi, contender, cuya raiz es contend, la muda en contiend para las formas de este orden: contiend-o, es, e, en, contiend-a, as, a, an, contiendle li. (t. I, pág. 263)
El tercero (peculiar de la tercera conjugación) comprende aquellas formas en que no se sigue á la raiz una i acentuada; que son la primera, segunda y tercera persona de singular y la tercera de plural del presente de indicativo; las terceras personas del pretérito de indicativo; todo el subjuntivo; el singular del imperativo, y el gerundio. Tomemos por ejemplo á concebir. Este verbo es regular en todas las formas en que se sigue á la raiz una i acentuada: conceb-imos, conceb-is, conceb-t, concel-iste, conceb-imos, concchasters; conceb-ta, las, etc.; conceb-id, conceb-ir, conceb-ido, y es irregular en todas las otras, mudando la raiz conceb en concib, concib-o, es, e, en, concib-io, ieron; concib-a, as, a, amos, dis, an; concib. iese ó iera, ieses ó ieras, etc.; concib-iere, ieres, etc.; concib-e tu, concib-iendo. (t. I, pág. 263)
El cuarto (peculiar de la tercera conjugación y de verbos cuya raiz termina en vocal, como argüir) comprende aquellas formas en que se sigue á la raiz una de las vocales llanas a, e, o, que son solamente la primera, segunda y tercera persona de singular, y la tercera de plural, del presente de indicativo, todo el presente de subjuntivo, y el singular del imperativo. Asi, arguir, cuya raiz es argu, la muda en arguy para este grupo de formas afines; arguy-o, es, e, en, arguy-a, as, a, amos, dis, an, arguy-e ti. Encuentrase á la verdad esta consonante y en otras formas, como arguyeron, arguyera, arguyendo, pero en ellas no es más que un accidente de la conjugación regular, que pide se convierta la : no aguda, que se halla entre dos vocales, en la consonante y, subsistiendo sin alteración la raiz; argu-yeron (por arguieron), argu yera (por arguiera), etc. (t. I, pág. 264)
El quinto orden ó grupo de formas afines comprende los pretéritos de indicativo y subjuntivo, y el futuro de subjuntivo. Asi, andar, cuya raiz es and, la muda en anduz para todas las formas de este orden. Pero los verbos irregulares que lo son en el no solo alteran la raiz, sino las terminaciones, formándolas siempre de un mismo modo, cualquiera que sea la conjugacion á que pertenezcan. Asi, andar hace anduv-e, anduy-iste, anduv-o, imos, asteis, ieron; anduv-iese ó tera, ieses ó ieras, etc.; anduv-iere, ieres, etc.; caber hace cup.e, cup-iste, cup-o, imos, isteis, ieron, cup-iese ó tera, etc.; cup-iere, etc.; y venir hace vin-e, vin-iste, vin-o, vin-imos, isteis, ieron, vin-iese ó iera, etc.; viniere, etc. Sólo en esos verbos dejan de ser agudas la primera y la tercera persona de singular del pretérito de indicativo. Están además sujetos á un accidente peculiar, y es que cuando la raiz de estas formas termina en , el diptongo ie de la terminación pierde la i; traj-eron, traj-era, traj-ere, no traj-ieron, traj-iera, etc., sin embargo de que en los otros verbos no es asi, pues decimos tej-ieron, de tejer, cruj-ieron, de crujiy. (t. I, pág. 264)
Finalmente, el sexto orden de formas afines comprende los futuros y pos-pretéritos de indicativo, cuya raiz, segun hemos dicho, es el infinitivo entero. Asi, caber muda esta raiz en cabr para todas las formas de este orden, y en lugar de caber-e, 4s, etc., hace cabr-e, ás, etc. Alterada la raiz en una de las formas pertenecientes á cualquiera de estos órdenes, los verbos que son irregulares en el experimentan una alteración igual en las otras formas del mismo, y tienen por consiguiente una raiz peculiar e irregular en todas ellas. (t. I, pág. 265)
- Hay formas que pertenecen á grupos diversos, como, v. gr., la primera persona de singular del presente de indicativo, comprendida en los cuatro primeros. Cuando sucede. pues, que un verbo irregular lo es en dos ó más grupos, podria dudarse á cuál de las raices irregulares concurrentes debe darse la preferencia. Para salir de la duda hay una regla comoda, que es preferir las raices concurrentes por el orden de la numeración anterior. Asi, la raiz del primer grupo excluye á cualquiera otra que concurra con ella, la raiz del segundo á la del tercero, etc. Exceptuase la raiz del quinto grupo, que excluye á la del tercero, cuando concurre con ella (1). (t. I, pág. 266)
a. Sólo resta advertir: 1.° Que la mayer parte de las irregularidades pertenecen á la raiz: las pertenecientes á las terminaciones son raras, y se indicaran cuando ocurran. (t. I, pág. 266)
Y 2.° Que de las irregularidades de los participios se tratará por separado. (t. I, pág. 266)
- Los verbos irregulares, ó lo son en una sola familia ó grupo de formas afines, ó er varios. (t. I, pág. 266)
(I) Vease la Nota XI. (t. I, pág. 266)
- La primera clase de verbos irregulares comprende los que solamente lo son en el primer grupo de formas afines; á saber: (t. I, pág. 267)
1.o Todos los terminados en acer, ecer, ocer, como nacer, florecer, conocer; los cuales tienen, además de las dos raices regulares, una irregular que termina en azc, exc, O3c. Ejemplo, NACER. (t. I, pág. 267)
Indicativo, presente, Nazc-o. (t. I, pág. 267)
Subjuntivo, presente, Nazc-a, as, a, aznos, ais, an. Exceptuanse hacer y cocer, que pertenecen á otras listas de irregulares. Sobre empecer se ha dudado; pero es seguro que se ha conjugado siempre empezco, empezca, etc. «Guisada cosa es é derecha, que el juicio que fuere dado contra alguno, non empezca á otros: (L. 20, titulo 22, Partida III). «Suele este Senor traer guardados á los suyos como un vaso de vino en su vasera, para que nada les empezcas: (Granada, Medit., cap. XXVIII). «Pero pues de aquel encantamento me libre, quiero creer que no ha de haber otro alguno que me empezca»: (Cervantes, Quijote, Segunda parte, cap. XXXII). (t. I, pág. 267)
Por lo demás, parece que este verbo, como otros de la misma terminación que no se apli can á seres racionales, sino á casos ó hechos, puede sólo conjugarse en las terceras personas de singular y plural y los derivados verbales (1). 2.° Lucir (luzc-o), asir (asg-o), caer (caig-o), y lo mismo sus compuestos, como deslucir, desasir, recaer. (t. I, pág. 267)
Yacer se conjuga hoy yazc-o yazgr-o, y por consiguiente yazc-a, as, etc., ó yazg-a, as, etcétera (2). (t. I, pág. 268)
SEGUNDA CLASE DE VERBOS IRREGULARES. (t. I, pág. 268)
25l. A esta clase pertenecen los que solamente lo sou en el segundo grupo de formas afines. Su irregularidad consiste en alterar la vocal acentuada de la raiz, convirtiendo la vocal e, y alguna vez la vocal z, en el diptongo te, la vocal o, y alguna vez la vocal u, en el diptongo ue. De acertar, por ejemplo, debiera salir yo acert-o, de adquirir, yo adquir-o, de volar, yo vol-o, de jugar, yo jug-o; y salen (1) Mecer es regular en el dia; Lope de Vega y otros lo conjugaban como irregular de esta primera clase: mezco, megca. (t. I, pág. 268)
(2) Este verbo pertenece hoy á la primera clase, pues se dice yact, yaciste, etc.; yacere, yacerás, etc.; yaciese ó vaciera, yacieses ó yacieras, etc.; yaciere, yacieres, etc.; pero en lo antiguo era mucho más irregular, como despues veremos. (t. I, pág. 268)
yo acierto, yo adquiero, yo vuelo, yo juego (1). Hay, pues, en estos verbos, además de las dos raices regulares, una anómala, en que la vocal acentuada de la raiz se convierte en diptongo. 252. Son irregulares de esta clase: 1.° Los que mudan la e radical acentuada en ie. (t. I, pág. 269)
Ejemplo, ACERTAR. Indicativo, presente, Aciert-o, as, a, an. Subjuntivo, presente, Aciert-e, es, e, en. Imperativo, Aciert-a. Sufren esta irregularidad los de la lista siguiente: Acertar. (t. I, pág. 269)
Acrecentar. Adestrar. Alenlar. (t. I, pág. 269)
Apacentar. Apernar. (t. I, pág. 269)
Apretar. (t. I, pág. 269)
Arrendar. Ascender. Atravesar. Aventar. (t. I, pág. 269)
Calentar. Cegar. (t. I, pág. 269)
Cerner. (t. I, pág. 269)
Cevvar. (t. I, pág. 269)
Cimientay. Comenzar. Concertar. Confesar. Decentar. Desender. Dentar. (t. I, pág. 269)
(I) Esta especie de anomalia de los verbos se debe a la influencia del acento, sobre la cual se ha dicho lo bastante en el cap. XII, k. La conversion de la vocal simple en diptongo bajo el acento, era aun mas frecuente en lo antiguo, pues solia decirse cuende por conde, huebra por obra, etc. (t. I, pág. 269)
Derrengar. Descender. Desmembrar. Despernar. ANDRES BEL.O. Despertar ó dispertar. Dezmar. (t. I, pág. 270)
Emendar ó enmendar. Empedrar. Empezar. Encender. Encomendar. Encubertar. Enhestar. Ensangrentar. Escarmentar. Estercar. Estregar. Fregar. (t. I, pág. 270)
Gobernax. Hedev. (t. I, pág. 270)
Helar. (t. I, pág. 270)
Herrar. (t. I, pág. 270)
Incensar. Infernar. Invernar. Manifestar. Merendar. Neuar. (t. I, pág. 270)
Pensar. (t. I, pág. 270)
Perder. (t. I, pág. 270)
Quebrar. Recomendar. Regar. (t. I, pág. 270)
Remendar. Reventar. Sarmentar. Segar. (t. I, pág. 270)
Sembrar. Serrar. (t. I, pág. 270)
Temd.ar. Trascender. Tropezar. Aterrar, echar á tierra, y los demás compuestos de tierra, desterrar, entcrrar, soterrar, pertenecen á esta primera especie de irregulares de la segunda clase; pero aterrar, causar terror, es enteramente regular. Atestar, henchir, pertenece á la misma especie; pero significando atestiguar, no sufre irregularidad alguna. (t. I, pág. 270)
En los mejores gramáticos falta entre los verbos irregulares discernir, que indudablemente lo es. Su infinitivo era antiguamente discerner, y de aqul pro viene que, sin embargo de laber pasado á la tercera oonjugación, siguió conjugandose como el simple cerner, y pertenece, como este, a la segunda clase de irregulares, siendo por tanto el unico verbo de la tercera conjugacion que se halla en este caso, prescindiendo de concernir, que pertenece á los defectivos, Errar muda la e en ye, yerra, yerras, etc. Hender es irregular como acertar, pero no le imita preliender, forma antigua de prender, que muchos conservan en aprchender, comprehender, veprehender, aunque comunmente se pronunciau y debieran escribirse sin he, excepto afrchender (coger, asir, y metafóricamente concebir la idea de una cosa) para distinguirlo de aprender (adquirir conocimientos estudiando); de cualquier modo que se pronuncien, son enteramente regulares (1). (t. I, pág. 270)
Mentar es irregular como acertar, no le imitan sus compuestos comentar, dementar, ni paramentar, derivado de paramento. (t. I, pág. 271)
Negar tiene la misma irregularidad, y le siguen sus compuestos; pero no anegar, que solo aparentemente lo es (2). (t. I, pág. 271)
Pensar es irregular de la misma especie; sus compuestos compensar, recompensar, etc., no le imitan. (1) Prehender no es en realidad compuesto de hender (findere), sino verbo simple (prehendere ó prendere). (2) Los americanos solemos hacerlo irregular de esta especie, yo aniego, tu aniegas, y aun hemos formado el sustantivo aniego (inundación); pero en los escritores peninsulares no he visto otras formas que las regulares anego, anegas. (t. I, pág. 271)
Plegar pertenece á la misma especie de irregulares. Su compuesto desplegar se conjuga yo desplego, ó yo despliego, y lo mismo replegarse, pero replegar, volver á plegar, se conjuga como el simple. Sentar y asentarse son irregulares de la misma especie. Presentar no es compuesto de sentar, sino derivado de presente, y su conjugación es enteramente regular, como la de su compuesto representar. Tender es irregular de la misma especie; y le imitan sus compuestos, á excepción de pretender, cuya conjugacion es regular. (t. I, pág. 272)
Tentar pertenece tambien á esta especie de irregulares. Sus compuestos contentar, detentar, atentar, no le siguen; ni tampoco atentar cuando significa intentar un delito, cometer un atentado; pero en su significado de tentar ó ir tentando, imita al simple. Desatentar es irregular. (t. I, pág. 272)
Verter y reverter lo son igualmente; pero no debe confundirse á veverter (volver a verter ó rebosar) con revertir (volver un derecho ó cosa incorporal á la persona que lo tenia primero). (t. I, pág. 272)
2.° Los que mudan la o radical aguda en ue. Ejemplo, VOLAR. (t. I, pág. 272)
Indicativo, presente, Vuel-o, as, a, an. Subjuntivo, presente, Vuel-e, es, e, en. Imperativo, Vuel-a. (t. I, pág. 272)
Sufren esta irregularidad los de la lista siguiente: Agorar. (t. I, pág. 272)
Almnorzar. (t. I, pág. 272)
Amolar. (t. I, pág. 272)
Aporcar. (t. I, pág. 272)
Avergonzar. (t. I, pág. 272)
Cocer. (t. I, pág. 272)
Colgar. Concordar. Contar. Costar. Degollar. Denostar. Descollar. Descornar. Desflocar. Desvergonzarse. Discordar. Doler. (t. I, pág. 273)
Emporcar. Enclocarse ó encoclarse. Encontvar. Encorav. Encordar. Encobar. Engrosar. Ensalmorar. Entortar. FOyZaP. Holgar. Hollar. Llover. Moler. (t. I, pág. 273)
Morder. Mostrar. Moner. (t. I, pág. 273)
Rblar. (t. I, pág. 273)
Probar. Recordar. Regoldar. Remouer. Rescontrax. Rudar. (t. I, pág. 273)
Soldar. Soler. (t. I, pág. 273)
Soltar. Soluer. Suñar. (t. I, pág. 273)
Torcer. Tostar. Trascordarse. Trocar. Volar. (t. I, pág. 273)
Volcar. Volver. Acordar es irregular de esta especie en todos sus significados, menos en el de poner acorde un instrumento. Aforar, en el significado de dar fueros á una poblacion, es irregular; en ningun otro lo es. Desaforar es irregular. Apostar, en el significado de colocar gente ó tropa en un sitio ó puesto, es regular; en el de hacer apuestas se conjuga como volar. CXXIII (t. I, pág. 273)
Colar es irregular, y le imitan sus verdaderos compuestos, como trascolar, pero no los aparentes, que vienen de cola en sus dos significados: descolar (quitar la cola ó rabo), encolar (untar pegar con cola). Derrocar hace derroco ó derrueco. (t. I, pág. 274)
Follar y afollar, en el significado de soplar con fuelle, ó dar á alguna cosa la forma de fuelle, son irregulares; follar, formar en hojas, no lo es. Moblar y amoblar se conjugan como volar. Pero hoy se usan en el mismo sentido mueblar y amueblar, que llevan en todas sus formas y derivados el diptongo ue, y son por consiguiente irregulares (1). Oler muda la o en hue. (t. I, pág. 274)
Rogar es irregular; ninguno de sus compuestos le imita. (t. I, pág. 274)
Solar es irregular. Sus compuestos le imitan, incluyendose en ellos consolar, que solo aparentemente lo es. (t. I, pág. 274)
Sonar se conjuga como volar, y le siguen sus compuestos; pero los de persona son regulares, como apersonarse. Consonar, segun D. Vicente Salvá, tambien lo es. Yo preferiria consueno, como lo hacen (I) Hay cierta propension á introducir el diptongo ie, ue, que constituye la irregularidad en todas las inflexiones verbales y en el infinitivo, participio y gerundic; convirtiendo, por ejemplo, á dezmar, adestrar, amoblar, en diezmar, adiestrar, amueblar, que se conjugan como amar, sin irregularidad alguna. (t. I, pág. 274)
La Real Academia reconoce ambas formas; pero prefiere diezmar, adiestrar, amueblar. Reconoce asimismo degmero y diezmero; y conserva sin alteracion dezmable, dezmene dezmer ia. De adestraz conserva tambien los derivados adestrador, adestramiento. (t. I, pág. 274)
generalmente los americanos; y lo mismo digo de asueno. El erudito Francisco Cascales, en el prologo de sus Cartas Fllologicas, se expresa asi: «Con esto consuena lo que dice San Isidoro». Asuenan ha dicho tambien D. Tomas Antonio Sánchez (Coleccion de poesias, tomo I, pag. 224). (t. I, pág. 275)
Tronar es anómalo. Sus compuestos aparentes entronar, destronar, lo son verdaderamente de trono, y no sufren irregularidad alguna. (t. I, pág. 275)
3.° Adquirir, inguirir, que mudan la i radical acentuada en ie. (t. I, pág. 275)
4.° Jugar, que muda la u en ue. No lo siguen sus compuestos aparentes conjugar, enjugar. TERCERA CLASE DE VERBOS IRREGULARES. (t. I, pág. 275)
- Los verbos irregulares de la tercera clase lo son solamente en la tercera familia de formas afines. Su anomalia consiste en mudar la e de la ultima silaba de la raiz en i, ó la o en u. Deben, pues, reconocerse en ellos tres raices, las dos regulares, y la que en la ultima silaba de la raiz sustituye á una vocal llena una debil. (t. I, pág. 275)
Ejemplo, CONCEBIR. (t. I, pág. 275)
Indicativo, presente, Concib-o, es, e, en. Pretérito, Concib-ió, iexon. (t. I, pág. 275)
Subjuntivo, presente, Concib-a, as, etc. Pretérito, Concib-icse ó iera, ieses ó ieras, etc. Futuro, Concibiere, ieres, etc. Imperativo, Concib-e. Gerundio, Concit-iendo (I). 1.° De estos verbos irregulares, lo; unos mudan en z la e radical de la ultima silaba. Tales son: Cenir. (t. I, pág. 276)
Colegir. (t. I, pág. 276)
Competir. Concebir. Constvenir. Darretir. Elegir. (t. I, pág. 276)
Embestir. Estrenir. Henchir. (t. I, pág. 276)
Henir. (t. I, pág. 276)
Gemir. (t. I, pág. 276)
Medir. (t. I, pág. 276)
Pedir. (t. I, pág. 276)
Regir. (t. I, pág. 276)
Rendiv. (t. I, pág. 276)
Renir. (t. I, pág. 276)
R petir. (t. I, pág. 276)
Seguir. (t. I, pág. 276)
Serviy. (t. I, pág. 276)
Tenir. (t. I, pág. 276)
Vestir. (t. I, pág. 276)
Impedir y expedir, aunque solo aparentemente compuestos de pedir, le imitan en su anomalia. (1) De las dos raices conceb, concid, la ultima es la original (concipere). La eleccion entre ellas depende de la eufonfa Pareció algo dura la sucesion de dos silabas de vocal debil, concibir. y sonó mejor concebir. Esta causa de anomalia obriba antiguamente en muchos mas verbos que ahora. Deciase (y aun dicen en algunas partes, no solo el vulgo, sino ciertis familias que conservan tradicionalmente la antigua pranunciacion), recehir, escrebir, etc., y todos estos verbos se conjugaban como concebir. (t. I, pág. 276)
Retenir, sea que signifique volver á tenir, ó lo mismo que retinir, se conjuga como tenir, aunque en este segundo significado no sea verdaderamente compuesto de tenir, sino de tafer. (t. I, pág. 277)
Esta familia de formas afines está sujeta á un accidente, y es, que en los verbos en eir, siempre que á la raiz anómala en z se sigue alguno de los diptongos zó, ie, se pierde la ? del diptongo. De reir, v. gr., debiera salir (imitando á concebir) riió, riiera, ó (convirtiendo en y la segunda i) riyó, riyera, como, en efecto, no há mucho tiempo se hacia; pero hoy se dice, perdida la segunda i, rió, riera. Ejemplo, REIR. (t. I, pág. 277)
Indicativo, presente, Ri-o, es, e, en. Pretérito, Ri-ó, eron. (t. I, pág. 277)
Subjuntivo, presente, Ri-a, as, etc. Pretérito, Ri-ese ó era, eses ó eras, etc. Futuro, Ri-ere, eres, etc. Imperativo, Ri-e. (t. I, pág. 277)
Gerundio, Ri-endo (F). (t. I, pág. 277)
Los verbos en que tiene cabida este accidente son desleir, engreir, freir, reir, sonreir. 2.° Pertenecen á esta clase de verbos podrir y repodrir, que mudan la o radical en u. (1) Pudiera dudarse si la i que se pierde pertenece á la raiz ó á la terminacion; pero se conoce que pertenece á la terminación, porque la i subsistente no forma diptongo con la vocal que sigue: rio es disilabo; riera, riendo, trisilabos. (t. I, pág. 277)
Indicativo, presente, Pudr-o, es, e, en. Pretérito. Pudr-ió, ieron. (t. I, pág. 278)
Subjuntivo, presente, Pudr-a, as, etc. Pretérito, Pudr-iese ó ieva, jeses ó ieras, etc. Futuro, Pudr-iere, ieres, etc. (t. I, pág. 278)
Imperativo, Pudr-e. (t. I, pág. 278)
Gerundio, Pudr-iendo (1). (t. I, pág. 278)
En la acepcion metaforica de consumirse interiormente disimulando un sentimiento, se dice repudrirse, verbo enteramente regular. (t. I, pág. 278)
CUARTA CLASE DE VERBOS IRREGULARES. (t. I, pág. 278)
- La anomalia de esta clase consiste en anadir á la raiz general (que termina en vocal) la consonante y. (t. I, pág. 278)
A la cuarta clase de verbos irregulares, que comprende los que lo son solamente en la cuarta familia de formas, pertenecen todos los que hacen el infinitivo en uir (sonando la u), como argïir, concluir, atribuir. (t. I, pág. 278)
Ejemplo, ARGUIR. (t. I, pág. 278)
Indicativo, presente, Arguy-o, es, e, en. Subjuntivo, presente, Arguy-a, as, etc. Imperativo, Arguy-e. (t. I, pág. 278)
(1) Algunos quieren se diga en el co-preterito de indicativo pudrla, pudrias, etc., para distinguirlo del pospreterito de poder: esto pudiera tolerarse; pero carecen de toda razón los que por decirse en el pretérito pudrio. (t. I, pág. 278)
En todos estos verbos hay tres raices; las dos regulares en u, uir, y la irregular en uy, que los caracteriza. (t. I, pág. 279)
a. Ya se ha notado que no son formas irregulares aquellas en que el diptongo ió, já, de la terminación, se vuelve yo, ye, por la regla general de convertirse en y la i no acentuada que se halla entre dos vocales, como en arguyó, arguyese, arguyendo. (t. I, pág. 279)
QUINTA CLASE DE VERBOS IRREGULARES. (t. I, pág. 279)
- No hay otros verbos pertenecientes á la quinta clase de irregulares que andar y desandar, los cuales lo son en la quinta familia de formas, que comprende todas las personas de los pretéritos de indicativo y subjuntivo, y del futuro de subjuntivo (I). Los demás verbos que pudrieron, dicen tambien pudri, pudriste, pudrimos, pudristeis. No decimos durmt, muri, aunque digamos durmid, murid. (t. I, pág. 279)
(1) Esta simpatia es heredada de la lengua madre, en que las formas verbales de que se derivan nuestros preteritos de indicativo y subjuntivo y nuestro futuro de subjuntivo tenian igual afinidad entre si. (t. I, pág. 279)
No parece haber fundamento para creer que anduve es una contraccion de andar hube. Los antiguos dijeron en el pretérito perfecto, andido, y a veces andudo por anduvo, y andidieron por anduvieron, como puede verse en los glosarios del Poema del Cid, de los poemas de Berceo, de el Alejandro y del Fuero Juzgo. De andidieron, y todavia mis de andudieron, pudo pasarse facilmente á anduvieron. (t. I, pág. 279)
son irregulares en este grupo de formas afines pertenecen á otras clases. (t. I, pág. 280)
Las tres raices de andar son las regulares and, andar, y la irregular anduv. (t. I, pág. 280)
SEXTA CLASE DE VERBOS IRREGULARES. (t. I, pág. 280)
Habiendo hablado de los verbos irregulares que lo son en una sola familia de formas, se sigue hablar de aquellos que lo son en varias. (t. I, pág. 280)
- A la sexta clase de verbos irregulares pertenecen solamente oir y sus compuestos, que lo son á un tiempo en los órdenes primero y cuarto de formas afines. (t. I, pág. 280)
Se pueden considerar en oir cuatro raices: la general o, la especial oir, oig para el primer orden de formas, oy para las del cuarto que no están comprendidas en el primero. (t. I, pág. 280)
Indicativo, presente, Oigto, oy-es, oy-e, oy-en. Subjuntivo, presente, Oig-a, oig as, etc. Imperativo, Oy-e. (t. I, pág. 280)
a. En oró, oreron, oyeran, etc., la raiz es o. la i de los diptongos ió, ie, que pertenecen á la terminación, se convierte en y por carecer de acento y hallarse entre dos vocales. (t. I, pág. 280)
H. En tiempos no muy antiguos de la lengua se decia yo oyo, yo oya, tu ayas, etc., de manera que oir era irregular de la cuarta clase, como argüir. (t. I, pág. 280)
- La séptima clase de verbos irregulares comprende los que lo son en el primero y quinto orden de formas afines. (t. I, pág. 281)
A la séptima clase de verbos irregulares pertenecen: (t. I, pág. 281)
1.° Todos los acabados en ducir, los cuales en la primera familia mudan el duc radical (c suave) en duzc (c fuerte), y en la quinta lo mudan en duj, de manera que podemos concebir en ellos cuatro raices: la general en duc (c suave), la especial en ducir, la irregular en duzc (c fuerte) para el primer orden de formas afines, y la irregular en duj para el quinto. Ejemplo, TRADUCIR. (t. I, pág. 281)
Indicativo, presente, Traduzc-o. Preterito, Tvaduj-e, iste, o, imos, isteis, eron. (t. I, pág. 281)
Subjuntivo, presente, Traduzc-a, as, etc. Pretérito, Traduj-cse ó era, eses ó eras, etc. Futuro, Traduj-ere, eres, etc. (t. I, pág. 281)
2.° Traer y sus compuestos, que en la primera familia mudan la radical tra en traig, y en la quinta la mudan en traj, teniendo por consiguiente cuatro raices, las dos regulares tra, traer, i las irregulares traig, traj. (t. I, pág. 281)
Indicativo, presente, Traig-o. Pretérito, Traj-e, iste, o, imos, isteis, eron. (t. I, pág. 282)
Subjuntivo, presente, Traig-a, as, etc. Preterito, Traj-ese ó era, eses ó eras, etc. Futuro, Traj-ere, eres, etc. (t. I, pág. 282)
a. No hace mucho tiempo que los verbos en ducir se conjugaban en las formas de la primera familia con la raiz duzg (conduzgo, conduzga); como traer y sus compuestos con la raiz tray en las mismas formas (trayo, traya), y además con la raiz truj en las formas de la quinta (truje, trujese, trujera, trujere). La plebe suele todavia conjugar asi estos verbos. 3.° El verbo placer, que en la primera familia se conjuga con la raiz irregular plazc (c fuerte) ó plazg, en todas las demás inflexiones es regular; pero tambien hace la tercera persona de singular del presente de subjuntivo, plega ó plegue, y las terceras personas de singular de la quinta familia, plitgo, pluguiese ó pluguiera, pluguiere. (t. I, pág. 282)
a. Plugo se encuentra pocas veces en obras modernas; plega ó plegue, pluguiese, pluguiera y pluguiere apenas se usan sino como optativas ó hipoteticas: plega al cielo, pluguiese á Dios, si á Dios pluguiere. b. La conjugacion de este verbo ha sufrido visicitudes notables. En lo antiguo se conjugaba solamente en las terceras personas de singular y pertenecia á la septima clase de irregulares, con las raices pleg para la primera familia y plug (mas antiguamente plog) para la quinta. (t. I, pág. 282)
Indicativo, preterito, Plugo. (t. I, pág. 282)
Subjuntivo, presente, Plega. Preterito, Pluguiese ó iera. Futuro, Pluguiere. (t. I, pág. 283)
Posteriormente se ha usado en otras inflexiones que las de tercera persona de singular; pero la Real Academia no ha sancionado esta practica. (t. I, pág. 283)
Lo mas notable ha sido la conversion de plega en plegue, como si el verbo pasase de la segunda conjugación á la primera, lo que ha dado motivo á que figure en algunos diccionarios el verbo imaginario plegar, que dicen significa placer ó agradar, y de cuya existencia no se podria dar otra prueba que este mismo solitario plegue, corrupcion de plega, pues el plegaos que se encuentra en el Quijote, y acaso en otros libros, y se ha traido por los cabellos á plegar, acentuandolo sobre la a, no es otra cosa que plegaos (plazcaos, agradeos), compuesto, como se ve, del genuino subjuntivo plega y el enclitico os (I). Que plega es presente de subjuntivo de placer, lo habia va reconocido la Academia en su glosario del Fuero Juzgo, y se ve á las claras en este pasaje de Amadis, libro III, cap. 1: «Como quiera que dello les pese ó plega, todos ternan por bien lo que el Rey hace y vos, Senora, quereis.» (t. I, pág. 283)
c. Los compuestos aplazco, complazco, desplazco, pertenecen enteramente á la primera clase de irregulares. d. El verbo yacer se conjugaba como de la séptima clase, con las raices irregulares yag para la primera familia, yog para la quinta. (t. I, pág. 283)
Indicativo, presente, Yago. Pretérito, Vogue óyo — (1) Véase la nota de Clemencin, sobre A Dios prazgu, Quijote, tomo I, pág. 223, corregida en las Erratas. (t. I, pág. 283)
gui, Voguiste, Yogo, Yoguimos, Yoguisteis, Yoguieron. Subjuntivo, presente, Yag-a, as, etc. Pretérito, Vogu-iese ó iera, ieses ó ieras, etc. Futuro, Vogu-iere, ieres, etc. (t. I, pág. 284)
Por inadvertencia han atribuido algunos las formas de la quinta familia á un verbo imaginario yoguer ó yoguir, que no ha existido jamás en la lengua, pues en tal caso encontrariamos alguna vez el copretérito yoguia, el pos-preterito yogucria o yoguiria, etc. (1). (t. I, pág. 284)
OCTAVA CLASE DE VERBOS IRREGULARES. (t. I, pág. 284)
- En la octava clase de los verbos irregulares concurre la apomalia de la primera familja de formas afines con la de la sexta. Salir, por ejemplo, además de la raiz general sal, tiene las irregulares salg para la primera familia, y saldr para la sexta. (t. I, pág. 284)
Indicativo, presente, Salg-o. Futuro, Saldr-e, ás, etcetera. Pos-preterito, Saldr-ia, ias, etc. Subjuntivo, Salg-a, as, etc. (t. I, pág. 284)
Este verbo es además irregular en cuanto carece de terminacion en el imperativo singular, sal. (t. I, pág. 284)
No hay en la octava clase otros verbos simples que valer y salir, que en sus irregularidades son (1) Véase la Nota XII. (t. I, pág. 284)
enteramente semejantes; salvo que el imperativo singular del primero es val ó vale, pero val es algo anticuado. Imitanlos sus respectivos compuestos, excepto en el imperativo, que comunmente es regular, sobresale tu, prevalete. (t. I, pág. 285)
NOVENA CLASE DE VERROS IRREGULARES. (t. I, pág. 285)
- La novena clase de verbos irregulares comprende aquellos que lo son en el segundo y tercer orden de formas afines. El orden segundo comprende todo el singular y la tercera persona del plural de los presentes de indicativo y subjuntivo, y además el singular del imperativo. El tercero comprende todo el singular y la tercera persona del plural del presente de indicativo, las terceras personas del pretérito de indicativo, todo el subjuntivo, el singular del imperativo y el gerundio. Hay, pues, varias formas que pertenecen á los dos órdenes, y en ellas la anomalia del segundo prevalece sobre la del tercero. (t. I, pág. 285)
Pertenecen á la novena clase: 1.°, los irregulares que en la segunda familia de formas mudan la e de la ultima silaba radical en je, y en las formas de la tercera familia que no le son comunes con la segunda, la mudan en 7, pudiendo, por tanto, considerarse en ellos cuatro raices, las dos regulares, la irregular que en su ultima silaba lleva el diptongo ie. y la irregular que lleva en dicha silaba la sola vocal i. (t. I, pág. 285)
Ejemplo, ADVERTIR. (t. I, pág. 286)
Indicativo, presente, Adviert-o, es, e, en. Pretérito, Advirt-ió, ieron. (t. I, pág. 286)
Subjuntivo, presente, Adviert-a, adviert-as, adviert-a, advirt-amos, advirt-ais, adviert-an. Pretérito, Aduirt-iese ó iera, ieses ó eras, etc. Futuro, Advirtiere, ieres, etc. (t. I, pág. 286)
Imperativo, Adviert-e. (t. I, pág. 286)
Gerundio, Advirt-iendo. (t. I, pág. 286)
Tienen estas irregularidades los verbos cuyo infinitivo termina en ferir, jerir ó vertir, y ademas, arrepentirse, herir, hervir, mentir, requerir y sentir, con sus respectivos compuestos. (t. I, pág. 286)
Pertenecen á esta novena clase; 2.°, los irregulares que en la segunda familia de formas afines mudan la o radical en ue, y en las formas de la tercera familia que no le son comunes con la segunda, la mudan en u, pudiendo, por tanto, considerarse en ellos cuatro raices, las dos regulares, la irregular en ue, y la irregular en u. (t. I, pág. 286)
Ejemplo, DORMIR. (t. I, pág. 286)
Indicativo, presente, Duerm-o, es, e, en. Pretérito, Durm-ió, ieron. (t. I, pág. 286)
Subjuntivo, presente, Duerm-a, duerm as, duerm-a, durm-amos, durm-áis, duerm-an. Preterito, Durmicse ó iera, ieses ó ieras, etc. Futuro, Durm-iere, ieres, etcetera. (t. I, pág. 286)
Imperativo, Duerm-e. (t. I, pág. 287)
Gerundio, Durm-iendo. (t. I, pág. 287)
Los unicos verbos simples que padecen estas irregularidades son dormir y morir (I). (t. I, pág. 287)
DECIMA CLASE DE VERBOS IRREGULARES. (t. I, pág. 287)
- Componen la décima clase de verbos irregulares los que combinan la anomalia de la primera familia con las de la quinta y sexta. Tienen, por consiguiente, cuatro raices; la irregular para las formas de la primera familia; una irregular para las de la quinta; otra irregular para las de la sexta, y la general para las formas restantes. (t. I, pág. 287)
Pertenecen á la décima clase, primeramente caber y saber. (t. I, pág. 287)
Las cuatro raices de caber son cab, quep, cup y cabr. (t. I, pág. 287)
Indicativo, presente, Qucp-o. Pretérito, Cup-e, iste, o, imos, isteis, ieron. Futuro, Cabr-e, ds, etc. Pos-pretérito, Cabr-ia, ias, etc. (t. I, pág. 287)
(1) Verbos hubo en lo antiguo que combinaban las anomalias de la primera y segunda familia con las de la sexta: por ejemplo, toller, que hacia tuelgo, tuelles, tuelle, tuellen; toldre, toldrás, etc.; toldria, toldrias, etc.; tuelga, tuelgas, tuelga, tolgamos, tolgais, tuelgan, etc.: clase de irregulares que no creo tengan ningun representante en el lenguaje moderno. (t. I, pág. 287)
Subjuntivo, Qucp-a, as, etc. Pretérito, Cup-iese ó iera, ieses ó ieras, etc. Futuro, Cup-iere, ieres, etc. Las cuatro raices de saber son sab, sef, suf, sabr, pero este verbo tiene una irregularidad peculiar en la primera persona de singular del presente de indicativo, yo se. (t. I, pág. 288)
2.° Hacer y sus compuestos, que tienen las cuatro raices hag (g suave), hac, hic (c suave), hay. (t. I, pág. 288)
Indicativo, presente, Hag o. Pretérito, hic-e, hiciste, hiz-o, hic-imos, hic-isteis, hic isron. Futuro, Har-e, ás, etc. Pos pretérito, Har-ia, ias, etc. Subjuntivo, presente, Hag a, as, etc. Pretérito, Hic-iese ó iera, ieses ó ieras, etc. Futuro, Hic-iere, icres, etc. (t. I, pág. 288)
El singular del imperativo es haz. Satisfacer imita las irregularidades de hacer, pero en el singular del imperativo se dice satisfaz ó satisface, y en el pretérito y futuro de subjuntivo la raiz es satisfac ó satisfic (c suave). °Poner y sus compuestos, que tienen las cuatro raices pon, pong, pus, pondr. (t. I, pág. 288)
Indicativo, presente, Pong o. Pretérito, Pus-e, iste, o, imos, isteis, ieron. Futuro, Ponde-e, as, etc. Pospreterito, Pondr-ia, ias, etc. (t. I, pág. 288)
Subjuntivo, Pong a, as, etc. Pretérito, Pus-iese ó tera, ieses ó ieras, etc. Futuro, Pus iere, ieres, etc. En el singular del imperativo se dice pon, compon, depon, etc. (t. I, pág. 288)
2fl. Los verbos irregulares de la undécima clase combinan las anomalias de la segunda familia de formas con las de la quinta y sexta. 1.° Querer tiene en la segunda familia de formas la raiz quier, en la quinta la raiz quis, en la sexta la raiz querr y en las restantes la raiz general quer. (t. I, pág. 289)
Indicativo, presente, Quier-o, es, e, en. Pretérito, Quis-e, iste, o, imos, isteis, ieron. Futuro, Querv-é, ás, etc. Pos-pretérito, Querr-ia, ias, etc. Subjuntivo, presente, Quier-a, as, a, an. Pretérito, Quis-iese ó iera, ieses ó ieras, etc. Futuro, Quis-iere, ieres, etc. (t. I, pág. 289)
Imperativo, Quier-e. (t. I, pág. 289)
2.° Poder tiene en la segunda familia la raiz pued, en la quinta pud, en la sexta podr y en las restantes la general pod. (t. I, pág. 289)
Indicativo, presente, Pued-o, es, e, en. Pretérito, Pud-e, iste, o, imos, istris, ieron. Futuro, Podr-é, ás, etc, Pos-pretérito, Podr-ia, ias, etc. (t. I, pág. 289)
Subjuntivo, presente, Pued-a, as, a, an. Pretérito Pud-iese ó iera, ieses ó eras, etc. Futuro, Pud-iere. icres, etc. (t. I, pág. 289)
Tiene además en el gerundio la irregularidad peculiar pud-iendo. Su significado no se presta al imperativo. (t. I, pág. 289)
CXXHII (t. I, pág. 289)
DUODECIMA CLASE DE VERBOS IRREGULARES. 262. La duodécima clase combina las irregularidades de la primera, segunda, quinta y sexta familias de formas afines. (t. I, pág. 290)
Tener, venir, y sus respectivos compuestos tienen cinco raices: teng y veng, para las formas de la primera familia; tien, vien, para las formas de la segunda que no le son comunes con la primera; tuv, vin, para los pretéritos de indicativo y subjuntivo y para el futuro de subjuntivo; tendr, vendr, para el futuro y pos-pretérito de indicativo; y para las otras la regular ten, ven, Ejemplo, TENER. (t. I, pág. 290)
Indicativo, presente, Teng-o, tien-es, e, en. Pretérito. Tuv-e, iste, o, imos, isteis, ieron. Futuro, Tendr-e, ás, etc. Pos-pretérito, Tendr-ia, ias, etc. Subjuntivo, presente, Teng-a, as, etc. Pretérito, Tuv-iese ó iera, ieses ó ieras, etc. Futuro, Tuv-iere, ieres, etc. (t. I, pág. 290)
Pero en el singular del imperativo hacen ten, ven, y el gerundio de venir es viniendo. Son poco usados los imperativos conven, contraven, subvenir en la mayor parte de sus formas es de muy poco uso. (t. I, pág. 290)
DECIMATERCIA CLASE DE VERBOS IRREGULARES. 263. Finalmente, la clase décimatercia combina las irregularidades de la primera, tercera, quinta y sexta familias. (t. I, pág. 291)
Solo pertenecen á ella decir y algunos de sus compuestos. En el primero podemos concebir cinco raices; dig para las formas de la primera familia; dic (c suave) para las de la tercera que no le son comunes con la primera ó la quinta; dij para los pretéritos de indicativo y subjuntivo y para el futuro de subjuntivo; dir para el futuro y pos-pretérito de indicativo, y la regular dec (c suave) para las inflexiones restantes. Indicativo, presente, Dig-o, dic-es, e, en. Pretérito, Dij-e, iste, o, imos, isteis, eron. Futuro, Dir-e, as, etc. Pos-pretérito, Dir-ia, ias, etc. (t. I, pág. 291)
Subjuntivo, presente, Dig-a, as, etc. Preterito, Dij-ese ó era, eses ó eras, etc. Futuro, Dij-eve, eres, etc. Gerundio, Dic-iendo. (t. I, pág. 291)
El imperativo singular es di. (t. I, pág. 291)
Los compuestos contradecir, desdecir y predecir hacen el imperativo singular contradice, desdice, predice, y en lo demás se conjugan como el simple. Bendecir y maldecir hacen bendice, maldice, en el imperativo singular, y además son regulares en las formas de la sexta familia; bendecir-e, as, etc., maldecir-e, ás, etc., bendecir-ia ias, etc., maldecir-ta, ias, etc. (t. I, pág. 291)
Trataremos ahora de algunos verbos que por sus peculiares irregularidades no pueden reducirse á ninguna de las clases precedentes. (t. I, pág. 292)
- Dar es monosilabo, y, por consiguiente, agudo, en la primera, segunda, tercera persona de singular y tercera de plural de los presentes de indicativo y subjuntivo y en el numero singular del imperativo. Muda, además, de conjugacien en ambos pretéritos y en el futuro de subjuntivo. En el futuro, co-pretérito y pospretérito de indicativo, en el plural del imperativo y en el gerundio, es perfectamente regular. Indicativo, presente, Doy, das, da, damos, dais, dan. Pretérito, D-i, iste, ió, etc. (t. I, pág. 292)
Subjuntivo, presente, De, des, de, demos, deis, den. Pretérito, D-iese ó iera, ieses ó ieras, etc. Futuro, D-icre, ieres, etc. (t. I, pág. 292)
Imperativo, da, dad. (t. I, pág. 292)
- Estar tiene la raiz estuy para las formas de la quinta familia, y es además irregular en los presentes de indicativo y subjuntivo, y en el singular del imperativo. (t. I, pág. 292)
Indicativo, presente, Estoy, estás, esta, estamos, estais, estan. Pretérito, Estuv-e, iste, o, imos, isteis, ieron. (t. I, pág. 292)
Subjuntivo, presente, Este, estes, este, estemos, esteis, esten. Pretérito, Estuv-iese ó iera, ieses ó icras, etcetera. Futuro, Estuv-iere, iercs, etc. (t. I, pág. 293)
Imperativo, está, estad (I). (t. I, pág. 293)
- Haber es irregular en la quinta y sexta familia de formas afines, teniendo para la primera la raiz hub, y para la segunda la raiz habr. Es además irregular en los presentes y en el singular del imperativo. (t. I, pág. 293)
s. El imperativo es poco usado. He se emplea con adverbios y complementos de lugar y complementos acusativos: He aqui, he ahi. (t. I, pág. 293)
«Helo, helo por do viene El infante vengador, Caballero á la jineta En caballo corredor.» (t. I, pág. 293)
Nada más comun en los romances viejos. Lo mas notable es que he tiene el valor de singular y de plu (1) Los presentes en dar, estar, son irregulares, no solo porque las formas doy, estoy presentan una terminación anómala, sino porque el acento se halla sobre la terminacion en todas las personas; lo que en dar proviene de no tener vocal ninguna la raiz; y lo mismo pudiera decirse de estar, porque la e radical es como si no lo fuese, sirviendo sólo para dar un apoyo á la s, letra que seguida de consonante no puede hallarse al principio de ninguna dicción castellana. No parece haber fundamento para creer que estuve es una contraccion de estar hube. Dijose antiguamente estido y estudo por estuvo, como se puede ver en los glosarios de Sánchez. (t. I, pág. 293)
ral: sea que se hable á muchas personas ó á una, se dice con igual propiedad HE AQUI; lo que parece dar á esta forma el caracter de interjeccion. Indicativo, presente, He, has, ha, hemos ó habemos, habeis, han. Preterito, Hub-e, iste, o, imos, isteis, ieron. Futuro, Habr-e, ás, etc. Pos-pretérito, Habr-ia, ias, etc. (t. I, pág. 294)
Subjuntivo, Hay-a, as, etc. Pretérito, Hub-iese ó iera, ieses ó ieras, etc. Futuro, Hub-iere, ieres, etc. Imperativo, He, habed. (t. I, pág. 294)
En el lugar de ha se dice hay en ciertos casos que se designarán oportunamente. (t. I, pág. 294)
Indicativo, presente, Voy, vas, va, vamos, vais, van, Pretérito (el mismo del verbo ser). Co-pretérito. iba, ibas, etc. (t. I, pág. 294)
Subjuntivo, presente, Vaya, vayas, vaya, vayamos, vayais, vayan. (t. I, pág. 294)
Preterito y futuro (los de ser). (t. I, pág. 294)
Imperativo, Ve, id. (t. I, pág. 294)
Gerundio, Yendo. (t. I, pág. 294)
En el presente de subjuntivo tiene bastante uso la sincopa vamos, vazs. «Os suplico con todo encarecimiento que os vais y me dejeis» (Cervantes). En el modo optativo no se dice nunca vayamos, sino vamos. (t. I, pág. 294)
- Ser. (t. I, pág. 294)
Indicativo, presente, Soi, eres, es, somos, sois, son. Preterito, Fui, fuiste, fue, fuimos, fuisteis, fueron. Copretérito, Era, eras, etc. (t. I, pág. 294)
Subjuntivo, presente, Sea, seas, etc. Pretérito, Fuese ó fuera, fueses ó fueras, etc. Futuro, Fuere, fueres, etc. (t. I, pág. 295)
Imperativo, Sé, sed. (t. I, pág. 295)
En todas las demas formas es perfectamente regular (I). (t. I, pág. 295)
- Ver. (t. I, pág. 295)
Indicativo, presente, Veo, ves, ve, vemos, veis, ven. Co-pretérito, Veia, velas, etc. (t. I, pág. 295)
Subjuntivo, presente, Vea, veas, etc. (t. I, pág. 295)
a. En el co-pretérito se usaba mucho via, vias, etc., formas que hoy solo se permiten á los poetas. b. Imitan a ver sus compuestos antever, prever; rever. Proveer, que, segun lo dicho arriba (245), no debe mirarse, en lo que toca á la conjugación, como compuesto de ver, es perfectamente regular en la suya. (t. I, pág. 295)
(1) Este verbo se deriva en unas formas del latino sum, y en otras del latino sedeo, de que nacieron, además de las que hoy se usan, las anticuadas seo (soy), sees (eres), sela ó seie (era), etc. Deciase en el infinitivo seer, y en las formas de la sexta familia seere, secria ó Seerie. Ser (de sedere, estar sentado) se aplicó á las cualidades esenciales y permanentes; estar (de stare, estar en pie) á las accidentales y transitorias. De aqui la diferencia entre, v. gr., ser palido y estar palido, ser humeda una casa y estar humeda, diferencia delicada, y sin embargo de uso universal y uniforme en todos los patses castellanos. (t. I, pág. 295)
A ts » (t. I, pág. 297)
Capítulo XXV. Verbos defectivos
- Llamanse verbos defectivos los que carecen de algunas formas, como abolir, que solo se emplea en aquellas en que la terminación es ; ó principia por z, dejando de usarse, por consiguiente, en las tres personas de singular y en la tercera de plural del presente de indicativo, en todo el presente de subjuntivo y en el imperativo de singular. No se comprenden en el numero de los verbos defectivos los que regularmente sólo admiten las terceras personas de singular, llamados unipersonales ó impersonales. De estos se tratará despues. (t. I, pág. 297)
27l. Hay varios verbos defectivos de la tercera conjugación que, á semejanza de abolir, están reducidos á las terminaciones en i ó que principian por i. Tales son arrecirse, aterirse, empedernir, colorir, garantir, manir y algunos otros. Ni todas las terminaciones que principian por ; pueden usarse cuando esta i hace parte de un diptongo; pues aunque el oido no extrana abolió, aboliese, le chocarian sin duda aterió, ateriese. (t. I, pág. 297)
a. Blandir era defectivo en las mismas formas que abolir, pero modernamente han empezado á usarse blande, blanden. (t. I, pág. 298)
b. No estoy seguro de que deba contarse á erguir entre los verbos defectivos, y me inclino á creer que su conjugación es en todo como la de advertir, perteneciendo, por consiguiente, á la novena clase de los irregulares, salvo que el diptongo inicial ie se vuelve ye. (t. I, pág. 298)
Indicativo, presente, Verg-o, es, e, en. Pretérito, Irgu-ió, ieron. (t. I, pág. 298)
Subjuntivo, presente, Verg-a, as, a, irg-amos, dis, yerg-an. Pretérito, Ingu-iese ó iera, etc. Futuro, Irgu-iere, etc. (t. I, pág. 298)
Imperativo, Vergu-e. (t. I, pág. 298)
Gerundio, Irgu-iendo. (t. I, pág. 298)
Alguna de estas formas se encuentran en poeslas castellanas del siglo XVII. (t. I, pág. 298)
- Asi como las formas que faltan á blandir, garantir, se suplen con las de blandear, garantizar, que son completos, las que faltan á otros verbos defectivos se suplen á veces tomándolas de la segunda conjugación con un infinitivo en ecer, empedernezco, empederneces, empedernece, empedernimos, empedernts, empedernecen (I). (t. I, pág. 298)
(1) Muchos escritores americanos han usado las formas garanto, garanta, que no han tenido aceptacion hasta ahora. (t. I, pág. 298)
a. Esta era en lo antiguo una clase particular de irregulares: las inflexiones en i ó que principian por i, cuando esta i no hace parte de un diptongo, se tomaban del infinitivo en iv, las otras de un infinitivo en ecer: escarnezco, escarneces, escarnece, escarnimos, escarnid, escarnecen; escarni, escarniste, escarnecio, escarnimos, escarnisteis, escarnecieron; escarneciendo, escarnecido, etc. (L). (t. I, pág. 299)
Pero ha sucedido que del infinitivo en ecer se sacaron luego todas las formas del verbo, aun las que antes salian del infinitivo en ir, que se hicieron por consiguiente anticuadas; asi en lugar de escarnimos, escarnido, no se dice hoy sino escarnecemos, escarnecido. 273. Raer no se usa en la primera familia de formas afines. Encuentrase, con todo, en buenos escritores el presente de subjuntivo raya. «Manda el juez que suba un barbero al tablado y que con una navaja le raya la cabeza sin dejarle cabello en ella» (Malon de Chaide). 274. Roer es enteramente desusado en la primera persona de singular del presente de indicativo; y en el presente de subjuntivo se conjuga, segun don Vicente Salvá, roa, roas, etcétera, ó roya, royas, etc. Pero su compuesto corroer no admite otro presente de subjuntivo que corroa, corroas, etc. (t. I, pág. 299)
(1) Esta conjugacion es analoga á la de los verbos italianos finive, revertre, etc. (t. I, pág. 299)
- Loar é incoar no se usan en la primera persona de singular del presente de indicativo. Reponer, por responder, solo se usa en la quinta familia de formas. Repus-e, iste, etc. (t. I, pág. 300)
a. La Academia cuenta entre los defectivos á concernir, que segun ella, no se usa sino en las terceras personas concierne, conciernen, concernia, concernian, y en el gerundio concerniendo, pero tal vez no disonarlan el preterito de indicativo concernió, concernieron; ni el presente, pretérito y futuro de subjuntivo concierna, conciernan, concerniese ó concerniera. concerniesen ó concernieran, concerniere, concernieren, Este verbo, en las inflexiones que admite, debe sin duda imitar á discernir. (t. I, pág. 300)
- Soler se conjuga como irregular de la segunda familia, mudando la o radical en ue pero no tiene más tiempos de uso corriente que suelo, sueles, etc., solla, soltas, etc. El pretérito soli, soliste, y los derivados verbales soliendo, solido, apenas se usan; las demas formas son enteramente desusadas. (t. I, pág. 300)
Capítulo XXVI. De los participios irregulares
- Ordinariamente el participio sustantivado no se diferencia, por lo tocante á su estructura material, de la terminación masculina de singular del participio adjetivo; de manera que siendo regular el primero, lo es consiguientemente el segundo, y si el participio sustantivado es anómalo, el participio adjetivo tambien lo es y de la misma manera. En los verbos de la lista siguiente son irregulares los dos: (t. I, pág. 301)
INFINITIVO. PARTICIPIO SUSTANTIVADO Y ADJETIVO. Abrir. (t. I, pág. 301)
Cubrir. (t. I, pág. 301)
Decir. (t. I, pág. 301)
Escribir, y todos los terminados en scribir. Hacer. (t. I, pág. 301)
Imprimir. Morir. (t. I, pág. 301)
Ponter. (t. I, pág. 301)
Abierto. (t. I, pág. 301)
Cubierto. Dicho. (t. I, pág. 301)
Escrito, inscrito, proscrito, etc. (t. I, pág. 301)
Hecho. (t. I, pág. 301)
Impreso. (t. I, pág. 301)
Muerto. (t. I, pág. 301)
Puesto. (t. I, pág. 301)
Satisfacer. (t. I, pág. 302)
Solver. (t. I, pág. 302)
Ver. (t. I, pág. 302)
Volver. (t. I, pág. 302)
Satisfecho. (t. I, pág. 302)
Suelto. (t. I, pág. 302)
Visto. (t. I, pág. 302)
Vuelto. (t. I, pág. 302)
Sus compuestos tienen ordinariamente la misma irregularidad, como descubierto (de descubrir), disuelto (de disolver). Pero bendecir y maldecir, aunque compuestos de decir, son regulares en los participios: el ha bendecido, ellos fueron maldecidos. Bendito, maldito son meros adjetivos (el bendito apostol, aquella generacion maldita), excepto en las exclamaciones: «¦Bendita sea su misericordia!» «¦Malditos sean los traidores que han vendido á su patria!» Pero aun en este caso es mas elegante y poética la terminacion regular. 278. Verbos hay que tienen dos formas para los participios, una regular y otra anómala: Freir. (t. I, pág. 302)
Matar. (t. I, pág. 302)
Prender. (t. I, pág. 302)
Proveer. (t. I, pág. 302)
Romper. (t. I, pág. 302)
Freido ó frito. (t. I, pág. 302)
Matado ó muerto. (t. I, pág. 302)
Prendido ó preso. Provcido ó provisto. Rompido ó roto. (t. I, pág. 302)
a. Cuando hay dos formas para los participios, la una regular y la otra anómala, pueden no emplearse indistintamente. Freido y frito se emplean ambos como participio sustantivado (han freido ó han frito los huevos), y como participio adjetivo (los huevos han PARTICIPIO SUSTANTIVADO Y ADJETIVO. (t. I, pág. 302)
sido freidos ó fritos); pero con otros verbos que haber ó ser, es mejor la segunda forma (estan fritos). 279. Si matar significa dar muerte, el participio sustantivado y adjetivo es muerto¦ si lastimar, matado, pero para denotar el suicidio, es necesario decir se ha matado, porque se ha muerto pertenece á morirse. (t. I, pág. 303)
- Prender, por aprehender á encarcelar, hace preso, bien que en el participio sustantivado y con el verbo ser, no es enteramente desusada la terminación regular; los han prendido, fiteron prendidos. Pero en otras significaciones debe siempre decirse prendido (la planta, el incendio ha prendido, el panuelo no estaba bien prendido). En los compuestos no hay más que la forma regular, aprendido, comprendido, etc. 28l. Segun Salvá, se prefiere provisto para la provisión de empleos (se ha provisto el canonicato); pero se dice: «El Gobierno ha proveido» (mejor que provisto) «lo necesario para la seguridad del pais»; y «La plaza estaba provista» (mejor que proveida) «de municiones». (t. I, pág. 303)
- Roto es en todos casos mejor que rompido, bien que en las frases en que el verbo romper no admite complemento acusativo parece preferible rompido. ha rompido en dicterios, la rompido con su amigo, ha rompido por todo. (t. I, pág. 303)
Absorber, en el significado de embeber, tiene el participio regular absorbido. Pero el uso prefiere en algunos casos el adjetivo absorto: (t. I, pág. 303)
«Quedaron absortos al oir semejante impostura». a. Son rigurosamente adjetivos abstracto, acepto, confuso, enjuto, expreso, expulso, y otros muchos que parecen tener afinidad con los participios, pero que no lo son: no puede decirse, por ejemplo, que «el Gobierno ha expulso á los extranjeros sospechosos», ni que xunas cosas están confusas con otras», ni que sun pueblo fue converso a la se cristiana», ó que «los misioneros le hablan conversos, sino expulsado, confundidas, convertido. Lo que no quita que los poetas, por una especie de arcaismo ó latinismo, usen á veces como participios a expreso, opreso, excluso, y otros. A lo más que llegan en prosa algunos de ellos, como expreso, incluso, enjuto, es á construirse con estay. (t. I, pág. 304)
Capítulo XXVII. Arcaísmos en la conjugación
a. Es del todo anticuada la terminacion ades por dis, edes por eis, ides por is, en las segundas personas de plural: amades, veredes, partides, excepto en las del co-pretérito y pos-preterito de indicativo, estabades, veriades, y en las del preterito y futuro de subjuntivo, estuviesedes, estuviera les, vièredes; formas de mucho uso en los escritores del tiempo de Granada y Cervantes, y no del todo desechadas todavia en el lenguaje poético. (t. I, pág. 305)
b. La terminación de la segunda persona de plural del preterito de indicativo no fue jamás en tedes, sino en tes: amastes, vistes, partistes. Las terminaciones amástedes, temistedes son imaginarias, sugeridas sin duda por la aparente analogia de los otros tiempos. Erró, pues, el que pensando imitar el lenguaje antiguo, dijo en cierto romance: (t. I, pág. 305)
«En los dos primeros afos Me distedes por respuesta Que erades nina en cabello.» (t. I, pág. 305)
C. Esta terminacion tes del pretérito (segunda persona del plural) es todavia un arcaismo admisi CXXIII ble en verso, y asi lo han empleado Melendez y otros. El hacer á contastes, subistes, segunda persona del singular, es un provincialismo que no debe imitarse, porque confunde los dos numeros del preterito contra costumbre antigua y genuina, sin que de ello resulte otra conveniencia que la de facilitar en algunos casos la rima, ó llenar la medida del verso. d. Las irregularidades en la primera, tercera y quinta familia de formas afines, son tanto mas numerosas, y más parecidas a los origenes latinos, cuanto mas remota es la edad de los escritores. Deciase, por ejemplo, en la conjugacion de taner, yo tango, yo tanga, yo tange, escrito con x, en la de escribir, yo escripse, tu escripsiste, el escripso, en la de cenir, yo cinje, tu cinjiste, el cinjo, escritos con x; en veer ó ver, yo vide, tu vidiste, el vido. Deciase ademas nasqui por nasque ó naci, nasquieste por nasquiste ó naciste, dissi por disse ó dije, etc. (t. I, pág. 305)
e. En el co-preterito y pos-pretérito era frecuente ie por ia: sedie ó seie, por ejemplo, en lugar de sedia, seia ó era, seevie por seeria, seria. (t. I, pág. 306)
f. En la sexta familia desaparecia á veces la e caracteristica del infinitivo de la segunda conjugación: (t. I, pág. 306)
yazré por yaceré. Debré por deberé no es enteramente inadmisible. Doldré por dolere (á semejanza de valdre pot valere) es provincialismo de Chile. (t. I, pág. 306)
q. Ocurre en nuestros clasicos la apócope de la d en el plural del imperativo: «Mirá, Senora, que agradeceis muy poco á Dios las grandes mercedes que os ha hecho» (Espejo de principes y caballeros, citado por Clemencin). (t. I, pág. 306)
«Andá, Senor, que estáis muy mal criados: (Cervantes). (t. I, pág. 306)
«Azarque dió una gran voz, Diciendo abrt esas ventanas; Los que me llorais, oidme; Abrieron, y asi les habla»: (t. I, pág. 307)
(Romante citado por Clemencin,) Hoy subsiste y aun es necesaria esta apocope antes del enclitico os: guardaos, teneos, pero el verbo ir requiere idos. (t. I, pág. 307)
h. Usábase tambien antiguamente y subsistia en el lenguaje de nuestros clásicos, la anteposicion de la l del enclitico á la d final del imperativo, diciendo, v. gr., miralde por miradle, tenelde por tenedle. «Pues no soy yo tan feo, Que ayer me vi, mas no como me veo, En un caldero de agua, que de un pozo Sacó para regar mi casa un mozo, Y dije: ¿Esto desprecia Zapaquilda? Oh zelos, oh impiedad, oh amor, renilda»: (Lope). l. Solian tambien convertirse en Il la y final del infinitivo y la ! del enclitico, diciendo, v. gr., sentillo por sentirlo: (t. I, pág. 307)
«Es un crudo linaje de tormento Para matar á aquel que está sediento Mostralle el agua por que está muriendo, De la cual el cuitado juntamente La claridad contempla, el ruido siente; Mas cuando llega ya para bebella, Gran espacio se halla lejos della»: (Garcilaso). En el dia es sólo permitida á los poetas esta practica. (t. I, pág. 307)
Capítulo XXVIII. Significado de los tiempos
- El verbo castellano tiene formas simples y formas compuestas, significativas de tiempo. Las simples son meras inflexiones del verbo, como leo, lea, leyera. Las compuestas son frases en que está construido el participio sustantivado del verbo con cada una de las formas simples de haber, como he letdo, habias leido, hubieras leido, el infinitivo del verbo con cada una de las formas simples de haber, mediando entre ambos elementos la preposicion de, como he de leer, habias de leer, hubieran de leer, ó el gerundio del verbo con una de las formas simples de estar, v. gr., estoy leyendo, estaria leyendo, estuviesemos leyendo. Haber y estar se llaman, por el uso que se hace de ellos en estas frases, verbos auxiliares. En las formas compuestas no se pueden luntar dos participios; no seria pues buen castellano: « El ha habido salido»; «Ella habia habido escrito». Pero se pueden juntar dos gerundios: « Estando yo vistiendome, oi que tocaban á fuego». (t. I, pág. 309)
a. Las formas compuestas en que entra el gerundio no presentan ninguna dificultad, porque expresan el mismo tiempo que la forma simple del auxiliar: yo estoy temiendo significa el mismo tiempo que yo temo. Hay a la verdad diferencia entre estoy temiendo y temo: la primera expresión significa un estado habitual ó una duracion algo larga (esta siempre escribiendo, estuvo toda la noche escribienda); pero esta no es una diferencia de tiempo en el sentido que dan á esta palabra los gramaticos, porque la epoca del temor, v. gr., es siempre un puro preterito respecto del momento en que se habla, sea que se diga temi ó estuve temiendo. (t. I, pág. 310)
b. Antes de todo se debe advertir que cada forma del verbo suele tener, ademas de su valor propio y fundamental, otros diferentes en que se convierte el primero segun ciertas reglas generales. Distinguimos, pues, en las formas del verbo un significado fundamental de que se derivan otros dos, el secundario y el metaforico. (t. I, pág. 310)
c. Vamos á tratar primeramente de los tiempos simples; en seguida hablaremos de los compuestos en que entra el participio sustantivado, que son los más usuales, y puede decirse que pertenecen á la conjugación logica del verbo y la completan, y daremos al fin una breve idea de los tiempos compuestos en que entra el infinitivo. Los designaremos todos por medio del verbo cantar (I). (t. I, pág. 310)
(1) Vease la Nota XIII. (t. I, pág. 310)
- Canto, presente. Significa la coexistencia del atributo con el momento en que proferimos el verbo. (t. I, pág. 311)
a. Esta relacion de coexistencia no consiste en que las dos duraciones principien y acaben á un tiempo; basta que el acto de la palabra, el momento en que se pronuncia el verbo, coincida con un momento cualquiera de la duracion del atributo, la cual, por consiguiente, puede haber comenzado largo tiempo antes, y continuar largo tiempo despues. Por eso el presente es la forma que se emplea para expresar las verdades eternas ó de una duracion indefinida: «Madrid está á las orillas del Manzanares»; «La Tierra gira al rededor del Sol»; «El cuadrado de la hipotenusa es igual á la suma de los cuadrados de los catetos». (t. I, pág. 311)
- Cante, pretérito. Significa la anterioridad del atributo al acto de la palabra. (t. I, pág. 311)
a. Notese que en unos verbos el atributo, por el hecho de haber llegado á su perfeccion, expira, y en otros, sin embargo, subsiste durando: á los primeros llamo desinentes, y a los segundos permanentes. Nacer, morir, son verbos desinentes, porque luego que uno nace ó muere, deja de nacer ó de morir; pero ser, ver, oir, son verbos permanentes, porque sin embargo de que la existencia, la vision ó la audición sea desde el principio perfecta, puede seguir durando gran tiempo. (t. I, pág. 311)
b. El pretérito de los verbos desinentes significa siempre la anterioridad de toda la duración del atributo al acto de la palabra, como se ve por estos ejemplos: « Se edificó una casa»; « La nave fondeó a las tres de la tarde». Mas en los verbos permanentes sucede á veces que el pretérito denota la anterioridad de aquel solo instante en que el atributo ha llegado á su perfeccion: « Dijo Dios: sea la luz, y la luz fue»: fue vale lo mismo que principió á tener una existencia perfecta. Es frecuente en castellano este significado del pretérito de los verbos permanentes, precediendoles las expresiones luego que, apenas y otras de valor semejante. « Luego que se edifico la casa, me mude á ella»: el ultimo instante de la edificación precedió al primero de la mudanza, porque el verbo edificar es desinente. « Luego que vimos la costa, nos dirigimos á ellax: no todo el tiempo en que estuvimos viendo la costa, sino sóto el primer momento de verla, se supone haber precedido á la accion de dirigirnos á ella; porque la accion de ver es de aquellas que, perfectas, continuan durando. (t. I, pág. 312)
- Cantare, futuro. Significa la posterioridad del atributo al acto de la palabra. (t. I, pág. 312)
- Cantaba, co-pretérito. Significa la coexistencia del atributo con una cosa pasada. (t. I, pág. 312)
a. En esta forma el atributo es, respecto de la cosa pasada con la cual coexiste, lo mismo que el presente respecto del momento en que se habla; es decir, que la duración de la cosa pasada con que se le compara puede no ser mas que una parte de la suya: «Cuando llegaste llovia»: la lluvia coexistió en una parte de la duración con tu llegada, que es una cosa pretérita; pero puede haber durado largo tiempo antes de ella, y haber seguido durando largo tiem po despues, y durar todavia cuando hablo. b. Poniendo al co-preterito en relacion con el pretérito, ¿se pueden expresar con el, no solo las cosas que todavia subsisten, sino las verdades de duración indefinida ó eterna? ¿Y no será impropio decir: «Copérnico probó que la Tierra giraba al rededor del Sol »? Si es exacta la idea que acabo de dar del co-pretérito, la expresion es perfectamente correcta. Podria tolerarse gira, mas entonces no verlamos por entre la mente de Copérnico el giro eterno de la Tierra, como el sentido lo pide. (t. I, pág. 312)
c. Compáranse a veces dos co-pretéritos, y entonces es incierto cual de los dos abrace al otro. « Cuando tu recorrias la Francia, estaba yo en Italia.» (t. I, pág. 313)
d. En las narraciones el co-pretérito pone á la vista los adjuntos y circunstancias, y presenta, por decirlo asi, la decoración del drama: « Llegaron en estas platicas al pie de una alta montana, que casi como penón tajado estaba sola entre otras muchas que la rodeaban; corria por su falda un manso arroyuelo, y haciase por toda su redondez un prado tan verde y vicioso, que daba contento á los ojos que le miraban; habia por alli muchos arboles silvestres, y algunas piantas y flores que hacian el lugar apacible. Este sitio escogió el caballero de la Triste Figura, y en viendole, comenzó á decir en voz alta», etc. (Cervantes). (t. I, pág. 313)
e. Analogo es á este uso del co-preterito el de aplicarse á significar acciones repetidas ó habituales, que se refieren á una época preterita que se supone conocida: «Pele ricas alfombras; ajé sabanas de Holanda; alumbreme con candeleros de plata; almorzaba en la cama; levantabame á las once; comia á las doce; á las dos sesteaba en el estrado», etc. (Cervantes). (t. I, pág. 314)
- Cantarta, pos-pretérito. Significa que el atributo es posterior á una cosa pretérita: « Los profetas anunciaron que el Salvador del mundo naceria de una virgen»: el nacer es posterior al anuncio, que es cosa pasada (214, SIGNIFICADO FUNDAMENTAL DE LOS TIEMPOS COMPUESTOS DEL INDICATIVO. (t. I, pág. 314)
- El indicativo tiene cinco formas compuestas en que el participio sustantivado se combina con las cinco formas simples del indicativo de haber: he cantado, hube cantado, habre cantado, habla cantado, habria cantado. En ellas, como en todas las que se componen con el participio sustantivado, el tiempo significado por la forma compuesta es anterior al tiempo del auxiliar. Por consiguiente, he cantado es un ante-presente, hube cantado un ante-preterito, habre cantado un ante-futuro (t. I, pág. 314)
S habla cantado, un ante-co-preterito, y habria cantado un ante-pos-preterito, 290. El ante-presente se ha llamado preterito perfecto, anadiendosele varias calificaciones para distinguirle del pretérito simple (cante). Al ante-pretérito unos le llaman preterito perfecto, y otros preterito pluscuamperfecto, agregándole tambien varios titulos para distinguir á hube cantado de cante ó de habta cantado. El ante-pos-pretérito ha sido apellidado de varios modos, como el pos-pretérito. (t. I, pág. 315)
a. La nomenclatura de que yo me sirvo tiene dos ventajas. En primer lugar, las palabras de que se compone el tiempo del verbo indican el nombre que debe darsele: en habria cantado, por ejemplo, el participio denota que el nombre del tiempo debe principiar por la particula ante, y siendo el tiempo del auxiliar un pos-preterito, debemos anadir á dicha particula estos dos elementos: habria cantado sera, pues, un ante-pos-preterito. Y en segundo lugar, cada denominación asi formada, es una breve formula que, como veremos, determina con toda exactitud el significado de la forma compuesta. (t. I, pág. 315)
- He cantado, ante-presente. (t. I, pág. 315)
a. Comparando estas dos proposiciones: « Roma se hizo senora del mundo», y « La Inglaterra se ha hecho senora del mar», se percibe con claridad lo que distingue al pretérito del ante-presente. En la segunda se indica que aun dura el senorio del mar; en la primera el senorio del mundo se representa como una cosa que ya pasó. La forma compuesta tiene, pues, relación con algo que todavia existe. Se dirá propiamente: «El estuvo ayer en la ciudad, pero se ha vuelto hoy al campo». Se dice que una persona ha muerto cuando aun tenemos delante vestigios recientes de la existencia difunta; cuando aquellos á quienes hablamos están creyendo que esa persona vive; en una palabra, siempre que va envuelta en el verbo alguna relacion á lo presente. En circunstancias diversas se dice murió (1). «Cervantes estuvo cautivo en Argel»: se trata de la persona fisica, que es cosa totalmente pasada. «Cervantes ha sido universalmente admirado»: se trata del escritor, que vive y vivirá eternamente en sus obras. «He vivido muchos anos en Inglaterra», dira propiamente el que todavla vive alli, ó el que alude á este hecho como una circunstancia notable en su vida. « Grecia produjo grandes oradores y poetas»: se habla de la Grecia antigua. «La Espana ha producido grandes hombres »: se liabla de la Espana considerada como una en todas las epocas de su existencia. Si se determinase una epoca ya pasada, no seria propio el ante-presente: « La Espana produjo grandes hombres en los reinados de Carlos I y Felipe Il.» (t. I, pág. 315)
Véase lo dicho en el num. 222, c. (t. I, pág. 316)
- Hube cantado, ante-pretérito. Significa que el atributo es inmediatamente anterior (1) En latin era desconocido el ante-presente; cantavi significaba á la vez cante y he cantado. (t. I, pág. 316)
á otra cosa que tiene relación de anterioridad con el momento en que hablo. « Cuando hubo amanecido sali»: el amanecer se representa como inmediatamente anterior al salir, que es cosa pasada respecto del momento en que se habla. (t. I, pág. 317)
a. Pero ¦ por que como inmediatamente anterior? ¡De donde proviene que empleando esta forma hubo amtanecido, damos á entender que fue ninguno ó brevisimo el intervalo entre los dos atributos? (t. I, pág. 317)
Proviene, á mi juicio, de que el verbo auxiliar haber es de la clase de los permanentes. Cuando hubo amanecido denota el primer momento de la existencia perfecta de haber amanecido, como lo hace el pretérito de los verbos permanentes, precedido de cuando, luego que, apenas, etc., segun lo dicho arriba (285). (t. I, pág. 317)
b. Luego que amanecio sali y cuando hubo amanecido sali, son expresiones equivalentes; la sucesión inmediata, que en la primera se significa por luego que, en la segunda se indica por el ante pretérito. Cuando se dice Luego que hubo amanccido sali, se emplean dos signos para la declaración de una misma idea, y por tanto se comete un pleonasmo, pero autorizado, como muchisimos otros, por el uso. (t. I, pág. 317)
c. Es muy raro el uso del ante-pretérito no precedido de apenas, cuando, luego que, no bien, u otra expresión semejante: «En aquel momento de salir á luz el Lazarillo de Tormes hubo nacido una clase de composiciones, que prontamente debia hacerse muy popular; la novela llamada picarescax: (Aribau). Hubo nacido está usado en lugar de nació; pero con cierta diferencia más facil de sentir que de explicar. Yo diria que hubo nacido hace ver el nacimiento como inmediatamente anterior al momento que se designa; nació, como coexistente con el; de que se sigue que la primera forma representa la accion como más acabada y perfecta, y tiene algo de mas expresivo. Hay circunstancias varias en que el ante-pretérito, usado sin el requisito que se expresa en la regla, daria una fuerza particular al verbo. «Casi hube creido que su conducta era franca y leal; pero al fin se quitó la mascara»; « Encontró muchas y graves dificultades en su empresa; pero á fuerza de constancia las hubo superado todas». Cvei y superd dirian sustancialmente lo mismo, pero tal vez con menos encarecimiento. (t. I, pág. 317)
- Habre cantado, ante-futuro. Significa que el atributo es anterior á una cosa que respecto del momento en que se habla es futura. (t. I, pág. 318)
«Procura verme pasados algunos dias: quizá te habre buscado acomodo» (Isla). El buscar (que significa hallar) es anterior al procurar, que se presenta como cosa futura. « Apenas habréis comido tres ó cuatro moyos de sal, cuando ya os veréis musico corriente y moliente en todo genero de guitarra » (Cervantes). Aqui es el comer anterior al ver, que es cosa futura respecto del momento en que se profiere el verbo. No es esencial para la propiedad de este tiempo el que los dos atributos que se comparan se consideren ambos como futuros respecto del acto de la palabra. Lo más comun es que asi sea, pero hay circunstancias en que sucede lo contrario. Una persona que ha salido de su patria largo tiempo há, y que no espera volver á ella en algunos anos, podrá decir muy bien: «Cuando vuelva á mi pais, nabrá cambiado sin duda el orden de cosas que alli deje»; y podria decirlo ignorando completamente si al tiempo que lo dice está todavia por verificarse el cambio. Su pronóstico recae sobre el numero total de los anos que han corrido desde su salida ó desde las ultimas noticias y el de los que presume que tardará su vuelta. Se envia por un facultativo que asista á una persona moribunda: el que va en su busca podrá muy bien decirse á si mismo en el camino: « Antes que llegue el sacultativo, habrá fallecido el paciente»; sin que para decirlo deba suponer que no ha sobrevenido aun el fallecimiento. Como estas hipótesis pueden imaginarse no pocas. De los dos términos que se comparan por la forma habre cantado, el uno es siempre un futuro; el otro puede serlo ó no en el pensamiento del que habla. Lo que no puede faltar nunca es la idea de anterioridad á un futuro. (t. I, pág. 318)
- Habia cantado, ante-co-preterito. Significa que el atributo es anterior á otra cosa que tiene la relación de anterioridad respecto del momento en que se habla, pero mediando entre las dos cosas un intervalo indefinido. «Los israelitas desobedecieron al Senor, que los habia sacado de la tierra de Egipto»: el sacar es anterior al desobedecer, pretérito; pero nada indica que la sucesión entre las dos cosas fuese tan rápida que no mediase un intervalo mas ó menos largo. (t. I, pág. 319)
a. La causa de esta diferencia entre hube cantado y habia cantado está en el elemento de coexistencia de la segunda forma. Para comprenderlo, podemos concebir en el anterior ejemplo tres cosas: sacar, haber sacado y desobedecer. El fin del sacar es necesariamente el principio del habes sacado. Y como habia sacado es un co-pretérito de la frase verbal haber sacado, que podemos considerar como un verbo simple (53, 1.a), el desobedecer se representa como coexistente con una parte cualquiera de la duracion de haber sacado (287), y por consiguiente es indeterminado el intervalo entre el sacar y el desobedecer. «Cuando llegué á la playa, no se vela ya la escuadra»: el no verse coexiste en una parte de su duracion con la llegada, de manera que pudo haber principiado mas ó menos tiempo antes de ella, pues tal es la fuerza del co-pretérito no se veia (287). No verse ya y haber desaparecido es una misma cosa. Si pongo, pues, habia desaparecido en lugar de no se veia ya, el haber desaparecido coexistirá con la llegada, pero de tal manera que pueda haber durado mas ó menos tiempo antes de esta. (t. I, pág. 320)
- Habria cantado, ante-pos-pretérito. Significa la anterioridad del atributo á una cosa que se presenta como futura respecto de otra cosa que es anterior al momento en que se habla. « Dijome que procurase verle pasados algunos dias; que quizá me habria hallado acomodo». Hallar, anterior á procurar, procurar, posterior á decir, decir, pretérito. (t. I, pág. 320)
a. Se ve por lo que precede que ciertas formas del verbo representan relaciones de tiempo simples; otras, dobles; otras, triples. (t. I, pág. 321)
Se ve tambien por lo dicho que cada una de las denominaciones de los tiempos es una formula analltica que descompone el significado del tiempo en una, dos ó más de las relaciones elementales de coexistencia, anterioridad y posterioridad, presentandolas en el orden mismo en que se conciben, que de ningun modo es arbitrario. Habre cantado y cantaria significan ambos un tiempo compuesto de las dos relaciones de anterioridad y posterioridad; pero habré cantado significa anterioridad á una cosa que se mira como posterior al acto de la palabra; cantaria, posterioridad á una cosa que se mira como anterior á ese acto. La ultima de las relaciones elementales tiene siempre por término el acto de la palabra, el momento de proferirse el verbo. (t. I, pág. 321)
SIGNIFICADO DE LOS TIEMPOS SIMPLES Y COMPUESTOS DEL SUBJUNTIVO COMUN. (t. I, pág. 321)
a. El subjuntivo comun tiene la particularidad de representar con una misma forma el presente y CXXIII el futuro (I); de lo cual resulta que expresa tambien con una misma forma, aunque materialmente doble, el co-preterito y el pos-pretérito. (t. I, pág. 321)
b. Además, la forma que sirve para el co-pretérito y el pos-pretérito sirve asimismo para el mero preterito. 296. En el subjuntivo comun no hay más que dos formas simples correspondientes á las cinco del indicativo: cante, presente y futuro; cantase ó cantara, pretérito, co-pretérito y pos-pretérito. (t. I, pág. 322)
Y si tal es el plan de las formas simples, parece que, segun lo arriba dicho (289), el de las formas compuestas deberia ser este: haya cantado, ante-presente y ante-futuro; hubiese ó hubiera cantado, ante-preterito, ante-co-pretérito y ante-pos-preterito. Pero el subjuntivo castellano no admite ante-pretérito. (t. I, pág. 322)
a. La razón es obvia. En el indicativo se hace diferencia entre el ante-preterito y el ante-copreterito, porque hay una forma peculiar para el primero: si no la hubiese, sucederia lo que en el indicativo latino: una misma forma se aplicaria á todos los casos en que se comparan dos hechos pasados sucesivos, y dejando indefinido el intervalo entre ellos, seria en rigor un ante-co-pretérito (294). (t. I, pág. 322)
(1) La misma identificacion del presente con el futuro, de la coexistencia con la posterioridad, se observa en el subjuntivo latino, y creo que en el de todas las lenguas romances. (t. I, pág. 322)
Todo aparecerá claramente en el paralelo que sigue entre el indicativo y el subjuntivo comun. Hable, presente. « Paréceme que alguien habla en el cuarto vecino».—«No percibo que hable nadie en el cuarto vecinon. (t. I, pág. 323)
Llegue, futuro. « Es seguro que llegará manana el correos.—«Es dudoso que llegue manana el correo». Fundase ó fundara, pretérito. « Muchos historiadores afirman que Romulo fundo á Roma».—«Hoy no se tiene por un hecho autentico que Romulo fundase ó fundara á Roma». (t. I, pág. 323)
Hablase ó hablara, co-pretérito. «Pareciome que hablaban en el cuarto vecino».— « No percibi que nadie hablase ó hablara en el cuarto vecino». Llegase ó llegara, pos-pretérito. «Se anunciaba que al dia siguiente llegaria la tropa.»—«Por improbable se tenia que al dia siguiente llegase ó llegara la tropa». Hlaya pasado, ante-presente. «Bien se echa de ver que ha pasado por aqui un ejercito».—«No se echa de ver que haya pasado por aqui un ejercito». Haya ejecutado, ante-futurg. « Puedes estar cierto de que para cuando vuelvas se habrá ejecutado tu encargo».—«Puede ser que para cuando vuelvas se haya ejecutado tu encargo». (t. I, pág. 323)
Hubiese ó hubiera pasado, ante-co-pretérito. «Bien se echaba de ver que habia pasado por alli un ejercito».—«No se echaba de ver que hubiese ó hubiera pasado por alli un ejercito». (t. I, pág. 323)
Hubiese ó hubiera gjecutado, ante-pos-preterito. «Te prometieron que para cuando volvieses se habria ejecutado tu encargo».—«Procurabamos que para cuando volvieras se hubiese ó hubiera gjecutado tu encargox. (t. I, pág. 323)
«A solo un hombre dejaron libre para que desatase á los demas despues que ellos hubiesen traspuesto la montana» (Cervantes); el trasponer es anterior al desatar, que es cosa futura respecto del dejar, que relativamente al momento en que se habla es cosa pasada. (t. I, pág. 324)
«Prefirió permanecer en Guadix, con ánimo resuelto de acometer á la hueste enemiga, cuando los rigores y fatigas del asedio hubiesen quebrantado sus fuerzas» (Martinez de la Rosa); el quebrantar es aqui anterior al acometer, que es futuro respecto de preferir, pretérito. (t. I, pág. 324)
- Los ejemplos anteriores manifiestan que el co-pretérito ó pos-preterito del subjuntivo comun, y por consiguiente, el ante-co-pretérito ó ante-pos-pretérito, tienen dos formas. cuya elección parece arbitraria. Creo, sin embargo, que, en general, es de mucho más frecuente uso la primera, cantase, hubiese cantado. 298. Sucede tambien á menudo que empleamos el mero futuro cuando por las relaciones de tiempo pudiera tener cabida el ante-futuro, y preferimos tambien el pos-pretérito cuando el ante-pos-preterito pudiera parecer oportuno. «Estamos aguardando á que se levante (se haya levantado) el bloqueo para poner nuestros equipajes á bordo»; «Estábamos aguardando á que se levantase (se hubiese levantado) el bloqueo», etc. Omitimos en ambos casos una relación de anterioridad (la de levantarse al poner). (t. I, pág. 324)
a. ¿Podrla emplearse el ante-presente haya cantado como mero pretérito? ¦Podria decirse, v. gr., «Es dudoso que Marco Antonio haya sido un hombre tan disoluto y abandonado como Ciceron le pinta?» Creo que el uso tolera esta practica, por opuesta que parezca á la correspondencia que he manifestado entre el subjuntivo comun y el indicativo, segun la cual, diciendose en el segundo de estos modos Es indudable que Marco Antonio fue ó era, no ha sido, en el segundo deberla decirse Es dudoso que Marco Antonio fuese ó fuera, no haya sido. (t. I, pág. 325)
SIGNIFICADO DE LOS TIEMPOS SIMPLES Y COMPUESTOS DEL SUBJUNTIVO HIPOTETICO. (t. I, pág. 325)
- El subjuntivo hipotético no tiene más que una forma simple, cantare, ni, por lo tanto, más que una forma compuesta, hubiere cantado, exclusivamente suya; las otras las toma del subjuntivo comun y del indicativo (I). 300. Cantare es presente y futuro, y hubiere cantado, ante-presente y ante-futuro. (t. I, pág. 325)
Fuere, presente. «No sabemos quien sea esa buena senora que decis: mostrádnosla; que si ella fuere de tanta hermosura como significais, de buena gana y sin apremio alguno confesaremos la verdad» (Cer (I) No hay en latin, en frances ni en italiano forma alguna de verbo que corresponda exclusivamente á nuestro modo hipotético. (t. I, pág. 325)
vantes). Sea y fuere designan un mismo tiempo en diversos modos, y el segundo presenta como una hipotesis la hermosura presente de la senora: ni á sea se puede sustituir fuere, ni a fuere sea. Diere, futuro. (t. I, pág. 326)
«Si el cielo diere fuerzas para tanto, Cantare aqui, y escribire entre flores De Tirsis y Damon el dulce canto.» (t. I, pág. 326)
(VALBUENA.) (t. I, pág. 326)
De no se puede sustituir á diere, como no se podria sustituir diere á de, variando asi el ejemplo: «Pido al cielo que fuerzas para tanto Me de, y escribiré sobre estas flores De Tirsis y Damon el dulce canto.» (t. I, pág. 326)
La accion de dar se refiere en ambos giros al futuro, y por tanto lo que diferencia las dos formas es tnicamente el modo. (t. I, pág. 326)
30l. Cuando la hipotesis no es anunciada por el condicional si, es siempre posible la sustitución del subjuntivo comun al hipotético (222): «Mostrádnosla; que con tal que ella sea de tanta hermosura como significáis.....» «Como el cielo de fuerzas para tanto, Cantaré aqui.....» (t. I, pág. 326)
« En lo que tocare á defender mi persona, no tendre mucha cuenta con esas leyes, pues las divinas y humanas permiten que cada uno se defienda de quien quisiere agraviarle» (Cervantes). Pudo decirse toque y quiera, en lugar de tocare y quisiere. (t. I, pág. 326)
«Fabio, las esperanzas cortesanas Prisiones son do el ambicioso muere, Y donde al más astuto nacen canas. (t. I, pág. 327)
»Y el que no las limare ó las rompiere, Ni el nombre de varon ha merecido, Ni subir al honor que pretendiere.» (t. I, pág. 327)
(RIOJA.) (t. I, pág. 327)
Se pudiera, permitiendolo el metro, haber empleado, en lugar de estas formas en are, iere, las del subjuntivo comun lime, rompa, pretenda. D 302. Hace, pues, una diferencia importante y esencial la circunstancia de expresarse la hipotesis por el condicional si ó por otro medio: en el primer caso el modo hipotético excluye el subjuntivo comun; en el segundo son admisibles ambas formas. (t. I, pág. 327)
- Lo dicho de cantare y cante se aplica en todo á hubiere cantado y haya cantado: «Si hubiere llegado ya el correo», ante-presente; «Si para fines de la semana hubiera llegado el correoy, ante-futuro. Y no es posible sustituir haya llegado, porque la hipótesis es anunciada por el condicional si. Anunciándola de otro modo, tendria cabida la sustitución: « Dado caso que haya llegado ya, ó que para fines de la semana haya llegado.....» (t. I, pág. 327)
- Hemos visto que despues del condicional si no pueden usarse en presente ó futuro, ante-presente ó ante-futuro las formas del subjuntivo comun; y precisamente en este caso, no en otro, es cuando el hipotético puede tomar prestadas al indicativo las formas correspondientes, á saber, el presente canto, y el ante-presente he cantado. Pero lo más digno de notar es que el indicativo en este uso hipotetico asume de tal manera el carácter de subjuntivo, que su presente se hace aplicable con igual propiedad al futuro, y su ante-presente al ante-futuro. (t. I, pág. 327)
«Mostradnosla; que si ella es de tanta hermosura, de buena gana confesaremos», etc.: es conserva su significado de presente. (t. I, pág. 328)
«Si el cielo me da fuerzas para tanto, Cantaré aquis, etc. (t. I, pág. 328)
Da es evidentemente un futuro. « Ignoro cuál será mi suerte; pero si no te sucede á ti el chasco pesado que me pronosticas, no será ciertamente por no haber hecho de tu parte cuantas diligencias son necesarias» (Moratin). « Alli tomará vuestra merced la derrota de Cartagena, donde se podrá embarcar con la buena ventura, y si hay viento prospero, en poco menos de nueve anos se podrá estar á la vista de la gran laguna Meótides»: (Cervantes). Habrian sido igualmente propios sucediere y hubiere; pero solo poniendo en lugar de si otra expresión condicional, serian admisibles sucede y haya: «Dado caso que no te suceda á ti.....», «Y como haya viento prospero.....» Y verificada esta sustitución, no tendria ya cabida el indicativo. (t. I, pág. 328)
- Determinado el uso de canto, lo queda por el mismo hecho el de he cantado, en el modo hipotético: « Si ha venido ya nuestro amigo, convidadle»; «Si para fines de la semana ha venido del campo nuestro amigo, le hospedaremos en casa». Puede decirse en el mismo sentido hubiere, pero no haya, á menos de sustituir otra expresión condicional: « dado que haya venido, le convidaremos». (t. I, pág. 328)
- El hipotético carece de co-pretérito, y consiguientemente de ante-co-pretérito, que exclusivamente le pertenezcan; pero suple estos tiempos por medio del subjuntivo comun ó del indicativo. Y supuesto que en todo subjuntivo se confunde la relación de coexistencia con la de posterioridad, los co-pretéritos cantase, cantara, cantaba, podrán usarse como pospretéritos en el subjuntivo hipotético, y los ante-co-preteritos hubiese ó hubiera ó habia cantado como ante-pos-pretérito. Cuando la hipotesis es anunciada por el condicional si, todas estas formas son igualmente aceptables; pero en el caso contrario no lo son las indicativas. Bastará para demostrarlo variar los ejemplos precedentes, haciendolos depender de un verbo en pretérito. «Dije que si no te sucediese ó sucediera ó sucedia el chasco pesado que tu me pronosticabas, no seria...» (t. I, pág. 329)
«Previnieronle que en Cartagena se podrla su merced embarcar con la buena ventura, y que si hubiese, hubiera ó habia viento prospero, se podria estar...» (t. I, pág. 329)
«Las dos son huerfanas; su padre, amigo nuestro, nos dejó encargada al tiempo de su muerte la educación de entrambas, y previno que si, andando el tiempo, nos queriamos casar con ellas, desde luego apoyaba y bendecia esta unión»: (Moratin). Quisiesemos ó quisieramos hubiera expresado la mismo, y con igual propiedad que queriamos. Eliminese el si, poniendo en su lugar dado que, y no será admisible quertamos. (t. I, pág. 330)
Terminaré lo relativo al modo hipotetico haciendo dos ó tres observaciones, que contribuiran á poner en claro el sistema de la conjugación castellana. a. El subjuntivo comun es un modo que admite gran variedad de usos; pues, como antes se ha dicho, asocia al atributo la idea de incertidumbre ó duda y lo pinta como causa u objeto de las emociones del alma; de que procede el aplicarse á expresar por si solo el deseo y el convertirse en optativo. Adáptase tambien frecuentemente á la idea de condicion ó hipotesis, y entonces es cuando concurre con el modo hipotético, que unas veces excluye la forma comun, y otras se usa promiscuamente con ella, segun las reglas que dejamos expuestas (I). (I) Es falsisima la idea que han dado de nuestro subjuntivo casi todas las gramaticas castellanas, llamando á cante presente, á cantare futuro, y considerando por tanto la forma compuesta haya cantado como un pretérito perfecto, es decir, como un puro pretérito, y la forma hubiere cantado como un futuro perfecto, esto es, como un mero b. Pero ni el subjuntivo comun ni el hipotético se prestan á todo genero de hipotesis. Lo que se presenta como condición es á menudo una premisa que se supone alegada ó concedida, y de que se saca logicamente una consecuencia; y cuando asi Sucede, las formas indicativas son las que naturalmente se emplean. « Si la virtud es una de las cosas mas excelentes que hay en el cielo y en la tierra, y mas dignas de ser amadas y estimadas, gran lastima es ver á los hombres tan ajenos de este conocimiento y tan alejados de este bien»: (Granada). « Si un filosofo epicureo confesó y probó eficacisimamente la existencia de Dios y la alteza y soberania de sus perfecciones admirables, ¿que será razón que confiese la filosofia cristiana?» (El mismo). El modo hipotético no tiene semejante caracter, antes bien se adapta á las condiciones y suposiciones de que depende un anuncio, prevencion ó precepto; por lo ante-futuro. Cante y cantare son presentes y futuros; haya cantado y hubiere cantado, ante-presentes y ante-futuros: en el subjuntivo, sea comun ó hipotetico, no se hace diferencia entre la relacion de coexistencia y la de posterioridad, por lo que toca á su expresion gramatical, y este es un principio en que conviene el castellano con el latin y con los otros dialectos romances, y aun con lenguas de muy diverso tipo, como es la inglesa. Aplicando este principio á mi nomenclatura, podemos formularlo diciendo que en el subjuntivo, Presente—Futuro, Co=Pos, Atendiendo á la mera forma material y exterior de la conjugacion, he llamado á cante presente, á cantase ó cantara pretérito, á cantare futuro, etc.; denominaciones abreviadas, que no formulan completamente el verdadero significado de los tiempos. (t. I, pág. 330)
que se contrapone á menudo al futuro de indicativo y al optativo, como se puede ver en los ejemplos con que se ha manifestado su oficio. (t. I, pág. 332)
c. Tambien es preciso distinguir de las oraciones condicionales en que los tiempos del verbo no salen de su significado natural, aquellas otras en que damos á la forma verbal un sentido implicitamente negativo, y de las cuales se tratará mas adelante. SIGNIFICADOS SECUNDARIOS DE LOS TIEMPOS DEL INDICATIVO. (t. I, pág. 332)
- Del significado propio y fundamental de las formas indicativas (284, 285, etc.) se derivan los secundarios, por medio de ciertas transformaciones sujetas á una ley constante. Uno de ellos es peculiar de las formas que envuelven relación de coexistencia (presente, co-pretérito, ante-presente, ante-copretérito), y consiste en prestar sus formas al subjuntivo hipotético, precedido del condicional si. Entonces, además de su valor primitivo, admite otro, en que el presente pasa á futuro, y co á pos: el presente canto se hace futuro, el copretérito cantaba pos-pretérito, el ante-presente he cantado ante-futuro, y el ante-co-pretérito habta cantado ante-pos-pretérito. Queda ya explicado suficientemente este oficio del indicativo en lo que se ha dicho sobre el subjuntivo hipotético. (t. I, pág. 332)
Otro uso secundario del indicativo, á que se prestan las formas que envuelven relación de coexistencia y no otras, y que tiene mucha semejanza con el anterior, es aquel en que se declara con ellas el objeto de una percepción, creencia ó aserción, como lo manifiestan los ejemplos: (t. I, pág. 333)
«Yo percibo que mi pluma se envejece»; «Yo percibi que mi pluma se envejecia»; «Veo que le han partido por medio del cuerpo»; «Vi que le habian partido por medio del cuerpo». (t. I, pág. 333)
En estos ejemplos no hay nada notable: envejece es presente, envejecia co-preterito, han partido ante-presente, habian partido ante-copretérito. Introduzcamos ahora una relación de posterioridad. (t. I, pág. 333)
Canto, futuro. «Cuando percibas que mi pluma se envejece» (dice el Arzobispo de Granada á Gil Blas), «cuando notes que se baja mi estilo, no dejes de advertirmelo: de nuevo te lo encargo, no te detengas un momento en avisarme cuando observes que se debilita mi cabeza». Se envejece, se baja, se debilita, no son aqui presentes respecto del momento en que habla el Arzobispo, sino respecto del percibir, notar, observar, que en la mente del (t. I, pág. 333)
Arzobispo son futuros: estas formas significan, por consiguiente, tiempo futuro respecto del momento en que se habla. (t. I, pág. 334)
a. «¡Cuantas veces verás en el discurso de la vida que las personas en quienes has colocado tu confianza, te traicionan!» Traicionan no es aqui presente sino respecto de la accion de ver, futura. b. Cantaba, pos-pretérito. Traspongamos el primero de los anteriores ejemplos, haciendolo depender de un verbo en pretérito: «Dijome el Arzobispo que cuando percibiese que su pluma se envejecia, cuando notase que se bajaba su estilo, cuando observase que se debilitaba su cabeza, no me detuviese en advertirselo». Es visto que subsiste la misma relacion de coexistencia que antes entre el envejacerse y el percibir, entre el bajarse y el notar, entre el debililarse y el observar; pero el percibir, el notar y el observar son ahora pos-pretéritos, porque significan acciones futuras respecto del decir, que con respecto del momento en que se habla es cosa pasada. Luego los co-pretéritos de indicativo tienen aqui el valor de pos-pretéritos. (t. I, pág. 334)
c. He cantado, ante-futuro. «Con este bálsamo no hay que temer á la muerte; y asi cuando vieres que en alguna batalla me han partido por medio del cuerpo», etc. (Cervantes). Han partido no es aqui un ante presente respecto del momento en que se habla, sino respecto de la vision de Sancho, la cual en la mente del que habla es cosa futura; de que se sigue que el ante-presente de indicativo tiene aqui el valor de ante-futuro. (t. I, pág. 334)
d. Habia cantado, ante pos-pretérito. Hagamos que el ejemplo anterior dependa de un verbo en pretérito: «Previnole que cuando viese que en alguna batalla le habian partido por medio del cuerpos, etc. Habian partido conserva la misma relación que antes con la visión de Sancho; y como esta es un pos-preterito, pues significa cosa futura respecto del prevenir, es evidente que el ante-co-pretérito de indicativo tiene aqui el valor de ante-pos-preterito. (t. I, pág. 334)
Otro ejemplo. « Le mandó que le aguardase tres dias, y que si al cabo de ellos no hubiese vuelto, tuviese por cierto que Dios habia sido servido de que en aquella peligrosa aventura se acabase su vida». El servirse Dios es cosa pasada respecto del tencr por cierto, que es un pos-pretérito: luego el ante-copretérito de indicativo tiene aqui el valor de antepos-pretérito (E). (t. I, pág. 335)
e. Los ejemplos precedentes manifiestan la armonia que deben guardar entre si las formas verbales. Fijémenos en el ultimo. (t. I, pág. 335)
Mandó, pretérito. (t. I, pág. 335)
Aguardase supone ese pretérito, porque significa posterioridad á cosa pasada (296). (t. I, pág. 335)
Hubiese velto, ante-pos-pretérito (296), significa una condicion que ha de verificarse antes de cierta epoca (al cabo de los tres dias), la cual se presenta como posterior al mandato, que es cosa pasada: supone, pues, un pos-pretérito (aguardase), como aguardase supone un pretérito (mandó): precediendo mande y aguarde, seria menester hubiere vuelto, ante (I) Este uso secundario del indicativo no es de la lengua castellana sola, sino de todos los dialectos romances y del idioma ingles. (t. I, pág. 335)
futuro á que podria sustituirse con la misma fuerza ha vuelto (304). (t. I, pág. 336)
Tuviese por cierto, pos-pretérito, supone á mande. si precediese manda, seria preciso tenga. Habia sido, ante-co-preterito en el significado secundario de ante-pos-pretérito, supone un pos-pretérito (tuviese por cierto), como este supone un preterito (mando): precediendo manda y tenga, seria menester ha sido, ante presente en el significado secundario de ante-futuro. (t. I, pág. 336)
Maravillosa es por cierto esta armonia de las formas verbales, sujeta á un sistema regular y constante; y no lo es menos la complicación y sutileza de las relaciones que nos guian, como por una especie de instinto, en el uso que de ellas hacemos. USO DE LOS TIEMPOS OPTATIVOS. (t. I, pág. 336)
- El optativo no sirve solo para la expresión de un verdadero deseo: empleámoslo tambien en el sentido de condición ó hipótesis, y de concesión ó permisión. (t. I, pág. 336)
- Si el verbo, no precedido de negación, está en segunda persona, y el atributo depende de la voluntad de esa misma persona, empleamos el imperativo. (t. I, pág. 336)
«Ven y reposa en el materno seno De la antigua Romulea:» (t. I, pág. 336)
(RIOJA). (t. I, pág. 336)
«Cortad, pues. si ha de ser de esa manera, Esta vieja garganta la primera:» (t. I, pág. 337)
(ERCILLA.) (t. I, pág. 337)
El imperativo es necesariamente futuro. Se ha creido que era presente, porque ven es quiero ó mando que vengas, y quiero ó mando es presente. Pero no se trata aqui del tiempo en que se considera la acción del verbo expreso venir. De otra manera seria preciso decir que ven pertenece al modo indicativo, como quiero y mando. (t. I, pág. 337)
a. Como el hacerse uno sabedor de lo que se le cuenta es una cosa en cierto modo independiente de la voluntad, y un efecto necesario, no es extrano que en lugar del imperativo sabe, sabed, pueda emplearse alguna vez el presente (entonces futuro) de subjuntivo: «Sepais que aunque tengo tan pocos anos como los vuestros, tengo mas experiencia de mundo que ellos prometens: (Cervantes). (t. I, pág. 337)
b. El imperativo, no solo exprime el mandato, como parece darlo á entender su nombre, sino el ruego, y aun la suplica mas postrada y sumisa: «Senor Dios mio. que tuviste por bien criarme á tu imagen y semejanza, hinche este seno que tu criaste, pues lo criaste para ti: mi parte sea, Dios mio, en la tierra de los vivientes: no me des, Senor, en este mundo descanso ni riqueza; todo me lo guarda para allá»: (Granada). En este ejemplo se ve, no solo que el imperativo (hinche, guarda) se presta al ruego, sino que, precediendo negacion, ó estando el verbo en otra persona que la segunda, es necesario suplirlo con otras formas optativas; sea, des. (t. I, pág. 337)
- El imperativo tiene dos formas: canta, CXXIII futuro, habed cantado, ante-futuro. » En amaneciendo id al mercado, y para cuando yo vuelva, habedme aderezado la comida». (t. I, pág. 337)
a. No hay segunda persona de singular en el antefuturo imperativo, y aun la de plural es de ninguno ó poquisimo uso. Suplese esta falta por el imperativo de tener, construido con el participio adjetivo cuando verdaderamente lo hay (210); «Tenme preparado el desayuno», « Tenedme barrida la alcoba». 31l. Tanto en el futuro como en el ante-futuro se puede sustituir el indicativo al imperativo, pero solo para expresar una orden que se supone será obedecida sin falta: «Treis al mercado»; «Me habreis aderezado la comida». Este uso del indicativo se extiende á las terceras personas: tra usted, iran ellos, por vaya usted, vayan ellos, y á las oraciones negativas: «No tomaras el nombre de tu Dios en vano; no matarás; no hurtarás». (t. I, pág. 338)
- En todos los casos á que no conviene el imperativo, se pueden emplear como optativas las formas del subjuntivo comun. (t. I, pág. 338)
«Vienen á caballo sobre tres cananeas remendadas, que no hay mas que ver. —Hacaneas querras decir, Sancho.—Poca diferencia hay, respondio Sanclio, de cananeas á hacaneas; pero vengan sobre lo que vinieren, ellas vienen las mas galanas senoras», etc. (Cervantes). Vengan, presente optativo en el sentido de concesión. (t. I, pág. 338)
«En el teatro del mundo Todos son representantes: Cual hace un rey soberano, Cuál un principe ó un grande A quien obedecen todos; Y aquel punto, aquel instante Que dura el papel, es dueno De todas las voluntades. Acabase la comedia, Y como el papel se acabe, La muerte en el vestuario A todos los deja iguales. Digalo el mundo, pues tiene Tantos ejemplos delante: Digalo quien era ayer Hermano de un condestable, De un Conde de Guimarans Cunado, y deudo por sangre De otros muchos caballeros, Todos nobles y leales, Y muertos á manos todos De la envidia, monstruo infame.» Diga, futuro optativo. (t. I, pág. 339)
«El gobernador de la plaza era de opinión que viniese ó no el socorro, era necesario rendirse». En este ejemplo, el viniese es una suposición, y puede ser co-pretérito ó pos-preterito, segun el modo de considerar la venida, esto es, segun se figura en la mente del gobernador un socorro que ya viene ó que ha de venir. (t. I, pág. 339)
«Manana, haya venido ó no el socorro, ha de capitular la plaza». Haya venido es ante-presente ó ante-futuro, segun el modo de considerarse la venida: si se habla de una venida anterior al momento presente, es ante-presente; si de una venida anterior á manana, es ante-futuro. (t. I, pág. 339)
Hagamos depender el ejemplo anterior de un verbo en pretérito. «Creiase que al dia siguiente, hubiese ó no venido el socorro, habia de cap:tular la plaza»: hubiese venido es ante-co preterito ó antepos-pretérito, segun se considere la venida ó como anterior á la creencia, que es cosa pasada, ó como anterior al dia siguiente, que es un futuro con respecto á la creencia, esto es, un pos-pretérito. SIGNIFICADO METAFORICO DE LOS TIEMPOS. 313. La relación de coexistencia tiene sobre las otras la ventaja de hacer mas vivas las representaciones mentales: ella está asociada con las percepciones actuales, mientras que los pretéritos y los futuros lo están con los actos de la memoria, que ve de lejos y como entre sombras lo pasado, ó del raciocinio, que vislumbra dudosamente el porvenir. (t. I, pág. 340)
Si sustituimos, pues, la relación de coexistencia á la de anterioridad, expresaremos con más viveza los recuerdos, y daremos más animación y energia á las narraciones, como lo vemos á menudo en el lenguaje de los historiadores, novelistas y poetas. Entonces el pretérito y co-pretérito se traspondrán al presente, el pos-pretérito al futuro, el ante-pretérito y el ante-co-pretérito al ante-presente, y el ante-pospretérito al ante-futuro. (t. I, pág. 340)
« Quitose Robinsón la máscara que traia puesta, y miró al salvaje con semblante afable y humano; y entonces este, deponiendo todo recelo, corrió hacia su bienhechor, humillose, besó la tierra, le tomó un pie, y lo puso sobre su propio cuello, como para prometerle que seria su esclavoy. Aqui todo es propio y natural, nada más. Pero el tono lánguido del recuerdo pasará al tono expresivo de la percepción, si se sustituyen á los pretéritos los respectivos presentes quita, mira, corre, humilla, besa, toma, pone, al co-preterito traia, el presente trae, y al pos-pretérito seria el futuro sera. (t. I, pág. 341)
«Al echar de ver que su fementido amante se habia hecho á la vela, y la habia dejado sola y desamparada en aquella playa desierta, no pudo la infeliz reprimir su dolor». Digase se ha hecho, la ha dejado, no puede, y la narracion tomará otro color. (t. I, pág. 341)
a. «Echó mano á la espada, y con ella desnuda, acudió furioso adonde le llamaba su honor. Siente otra espada desnuda que hace resistencia á la suya. Ya se avanza, ya se retira. Sigue al que se defiende, y de repente cesa la defensa, y sucede al ruido el mas profundo silencio. Busca á tientas al que parecia huir, y no le encuentrax; etc. (Isla). En este pasaje se ve que unas veces el verbo subordinado ex perimenta la misma transformacion que el subordinante, como en hace, defiende, y otras veces sucede al contrario, como en parecia. Hay aqui como una disonancia, por decirlo asi, entre los dos verbos subordinado y subordinante, pero autorizada por los escritores mas elegantes, asi castellanos como latinos. b. La relación de coexistencia puede tambien emplearse metaforicamente por la de posterioridad, para dar más viveza y color á la concepcion de las cosas futuras, y para significar la necesidad de un hecho futuro, y la firmeza de nuestras determinaciones. Dicese, por ejemplo, anunciando simplemente una cosa: «El baile dará principio a las ocho»; pero si queremos exprimir la certidumbre del hecho, sustituiremos el presente al futuro: «El baile da principio á las ocho»; «Manana voy al campo»; «El mes que viene hay un eclipse de sol». Y asi como el futuro se significa en estos casos por el presente, el pos-pretérito se transforma en co-preterito: « Yo iba ayer al campo, pero amaneci indispuesto, y tuve que diferir la partida»: iba significa, no la idea real, sino la determinacion fija de ir, como si se dijese: estaba dispuesto que yo iria.» (t. I, pág. 341)
- La relación de posteriodad se emplea metafóricamente para significar la consecuencia lógica, la probabilidad, la conjetura. Las formas cantare, cantaria, habre cantado, habria cantado, pierden asi su valor temporal en cuanto á la relación de que hablamos: el futuro pasa á presente, y el pos-pretérito á pre térito ó co-pretérito: el ante-futuro se convierte en ante-presente, y el ante-pos-pretérito en ante-co-pretérito. Parecerá entonces que hay en el verbo una relacion de posterioridad que no cuadra con el sentido de la frase, pero realmente no habrá en ella elemento alguno impropio ni ocioso; habrá sólo una metfora. El verbo se despojará de aquella fuerza de aseveracion que caracteriza á las formas del indicativo, y en vez de afirmar una cosa como sabida por nuestra propia experiencia ó por testimonios fidedignos, la presentará, mediante la imagen de lo futuro, como una deduccion ó conjetura nuestra, á que no prestamos entera confianza. (t. I, pág. 342)
Si alguien nos pregunta que hora es, podemos responder son las cuatro, ó seran las cuatro, expresando son y seran un mismo tiempo, que es el momento en que proferimos la respuesta; pero son denotará certidumbre, y sertin cálculo, raciocinio, conjetura. (t. I, pág. 343)
«Tiene su mania en predicar, y el pueblo le oye con gusto: habrá en esto su poco de vanidad» (Isla). Habra quiere decir sospecho que hay, es probable que haya. (t. I, pág. 343)
«Tendria el prelado unos sesenta y nueve: anos» (Isla). Tendria por tenia da un tono de conjetura á la proposición. (t. I, pág. 343)
«Cara más hipocrita no la habras visto en tu vida» (Isla). Habras visto da á la aserción el caracter de mera probabilidad que le conviene. «Todavia se descubria en sus facciones que en su mocedad habria hecho puntear á sus rejas bastantes guitarras»: (Isla). Habra hecho por habia hecho da el punteo de las guitarras como una presunción verisimil. (t. I, pág. 343)
a. Usamos de esta misma trasposición para significar sorpresa ó maravilla: «¦Sera posible que Gil Btas, juguete hasta aqui de la fortuna, haya podido inspiraros sentimientos!...» (Isla). Encarecemos la admiración expresandonos como si dudaramos de aquello mismo de que en realidad estamos persuadidos. b. En las oraciones interrogativas es frecuente esta trasposición del presente al futuro: «¿Quien habrá traido la noticia?» «¿Si estara ahora nuestro amigo en su casa?» El amartelado caballero de la Mancha dice en cierto soliloquio estas ó semejantes razones: «Ay, mi senora Dulcinea del Toboso! ¿que fará ahora la vuestra grandeza?» (t. I, pág. 344)
.315. Es propiedad del preterito sugerir una idea de negación, relativa al presente. Decir que una cosa fue es insinuar que no es (1). Y =.—— (r —.—--- «Yo, señora, una hija bella Tuve..... ¡que bien tuve he dicho! (t. I, pág. 344)
Que aunque vive no la tengo, Pues sin morir la he perdido.» (t. I, pág. 344)
(CALDERON.) (t. I, pág. 344)
de aqui el sentido de negación indirecta ó implicita que las oraciones condicionales y las optativas toman á menudo en castellano y en muchas otras lenguas por medio de una relacion de anterioridad, superflua para el tiempo. Cuando decimos: «Si el tiene poderosos valedores, conseguirá sin duda el empleon, el tener poderosos valedores es una hipótesis sobre la cual afirmamos la consecución del empleo, pero sin afirmar ni negar la hipotesis, ó más bien, dando á entender que no la consideramos inverisimil. Mas otra cosa seria si en lugar de tiene pusiésemos tuviese ó tuviera, y en lugar de conseguirt conseguiria, pues introduciendo una relación de anterioridad, insinuariamos que la persona de que se trata no tiene ó no tendrá valedores poderosos, y por tanto no alcanzará el empleo. Una vez que la sustitución no hace variar la idea de tiempo, pues el tener es como antes un presente ó futuro hipotético y el conseguir un futuro, es visto que la relación de anterioridad que sobra para el tiempo, se hace signo de la negacion implicita. a. Veamos ahora el uso del verbo en las oraciones condicionales que la llevan. Para evitar circunlocuciones, llamaremos hipotesis aquel miembro de ..... «Filium unicum adolescentulum Habeo..... ¡ah! quid dixi habere me? Immo habui.» (TERENCIO.) (t. I, pág. 345)
la oración que la significa, y que regularmente principia por el si condicional ó por otra expresion equivalente, y apodosis el otro miembro, que significa el efecto ó consecuencia de la condicion. En el ejemplo anterior, si tuviese poderosos valedores es la hipotesis, y conseguiria sin duda el empleo, la apodosis. Regla 1.a Las oraciones condicionales de negación implicita forman un modo aparte, en que el presente y el futuro se identifican como el subjuntivo; y no hay mas que dos tiempos, presente (que comprende el futuro) y pretérito. (t. I, pág. 346)
2.a En la hipótesis el presente toma las formas cantase, cantara; el preterito, las formas hubiese cantado, hubiera cantado. En la apodosis el presente toma las formas cantara, cantaria, y alguna vez cantaba; el pretérito las formas hubiera cantado, habria cantado, y á veces habia cantado. (t. I, pág. 346)
«..... La muerte le diera Con mis manos, si pudiera.» (t. I, pág. 346)
(CALDERON.) (t. I, pág. 346)
El sentido es claramente de negación implicita; no puedo y por eso no le doy la muerte. El tiempo verdadero es en ambos miembros presente. El diera de la apódosis es convertible en daria, y el pudiera de la hipotesis en pudiese. (t. I, pág. 346)
«Si estos pensamientos caballerescos no me llevasen tras si todos los sentidos, no habria cosa que yo no hiciese, ni curiosidad que no saliese de mis manosx (Cervantes). Dase a entender claramente que los pensamientos caballerescos me llevan tras si los sentidos, y que por eso hay cosas que no hago y cu riosidades que no salen de mis manos. Como los verbos llevan negacion, el sentido implicito, que contradice al expreso, es positivo. Ambos verbos hacen relacion al presente: habria pudiera convertirse en hubiera, y llevasen en llevaran. (t. I, pág. 346)
«Mucho perdisteis conmigo, Pue si fuerais noble vos, No hablarades, vive Dios, Tan mal de vuestro enemigo.» (t. I, pág. 347)
(CALDERN.) (t. I, pág. 347)
Equivale a decir no sois noble, y por eso habldis mal. El sentido es de presente. Fuerais es conyertible en fueseis, y hablarades en hablariades. «Si los hombres no creyesen la eternidad de las penas del infierno, no era mucho que descuidasen de redimirlas con la penitencia» (Granada). Los hombres creen y por eso es mucho. Creyesen es convertible en creyeran, y era en facra ó seria. Este uso del co-pretérito de indicativo no ocurre á menudo; pero usado con oportunidad es enfatico y elegante. «¡Senor don Quijote! ¡ah, senor don Quijote!— ¿Que quieres, Sancho hermano? respondió don Quijote con el mismo tono afeminado y doliente que Sancho.—Querria, si fuese posible, respondió Sancho, que vuestra merced me diese dos tragos de aquella bebida del Feo Blas.—Pues a tenerla yo aqui, desgraciado yo, ¿qué nos faltaba?» (Cervantes). Observese que el sentido de la proposicion interrogativa es negativo; ¿qué nos falta? es una manera de decir que nada nos falta. Hay, pues, en el eque nos faltaba? dos negaciones implicitas, la de la estruc tura interrogativa, y la de la anterioridad metaforica, que es una negación de negación, y hace positivo el sentido. La oracion, por consiguiente, insinua que, como no la tengo aqui, nos falta algo, nos falta lo necesario. Observese tambien que la hipótesis es declarada en este ejemplo por un complemento de mucho uso en las oraciones condicionales, sobre todo las de negación implicita: á tenerla yo es lo mismo que si yo la tuviese ó tuviera. El sentido es de presente, y en lugar de faltaba, hubiera podido decirse (aunque, á mi juicio, con menos vigor y elegancia) faltaria ó faltara. (t. I, pág. 347)
«Si llevado no hubiera en ese dia La encantada loriga el caballero, Vida y combate alli acabado habia; Pero valiole el bien templado acero,» (t. I, pág. 348)
(ANONIMO.) (t. I, pág. 348)
El sentido es de pretérito; pudo decirse hubiese en lugar de hubiera, hubiera ó habria en lugar de habia, y pudo tambien expresarse la hipotesis por medio del complemento á no haber llevado. (t. I, pág. 348)
3.a Es muy comun en nuestros buenos autores emplear por las formas compuestas las simples, cuando se habla de cosa pasada en el sentido de negacion implicita: «Esta noticia me desazonó tanto, como si estuviera enamorado de veras» (Isla). Rigurosamente debió ser hubiera ó hubiese estado. (t. I, pág. 348)
Observese que se calla, despues de como, la apodosis me habria ó me hubiera desazonado, porque el contexto la suple. (t. I, pág. 348)
«Si no fuera socorrido en aquella cuita de un sabio, grande amigo suyo, lo pasara muy mal el pobre caballero» (Cervantes). Fuera y pasara en lugar de hubiera sido y hubiera pasado. (t. I, pág. 349)
4.a En los verbos dependientes de la apódosis ó de la hipótesis es preciso ver si el significado de ellos forma parte del concepto condicional ó no: en el primer caso toman la anterioridad metaforica; en el segundo no la toman. y se ponen en los modos y tiempos que el sentido demanda. (t. I, pág. 349)
Asi, en aquel ejemplo de Cervantes; «Si estos pensamientos caballerescos», etc., se emplean hiciese y saliese en el sentido de presente, porque á estos verbos los afecta el sentido condicional, como que contribuyen á manifestar los efectos de la hipotesis. Al contrario de lo que sucede en este pasaje de Jovellanos: «Seria muy árida y enojosa la descripcion de este castillo, si detenido yo en las formas de sus piedras, desechase las reflexiones que despiertan». El verbo despiertan no sufre trasposición alguna, porque su significado es independiente de la hipótesis. 5.a En los verbos dependientes de la apódosis ó de la hipotesis y afectados por el sentido condicional, se debe atender á las consideraciones que influirian en la eleccion de las formas modales, si no hubiese negacion implicita. Los ejemplos que siguen manifestaran la importancia de esta regla: (t. I, pág. 349)
«¿Quien creyera que en esta humana forma Y asi en est s despojos pastoriles Estata oculto un Dios?» ¦Jauregui). (t. I, pág. 349)
Quien creyera es nadie creyera, por el valor de la es tructura interrogativa. Callase además despues de quien la hipotesis que me viese, indicada por el contexto. Despejada la anterioridad metaforica, tendriamos: «Nadie (que me vea) creerá que en esta forma está oculto un Dios»: donde está tiene el valor de futuro, como subordinado á creer (307, a). Pero como en proposiciones subordinadas á no creer, no pensar, no decir, y otros actos negativos del entendimiento ó de la palabra, se emplean el indicativo ó el subjuntivo indistintamente, se pueden ahora emplear con igual propiedad está ó este. Restablecida, pues, la negación implicita, diriamos sin interrogacion: «Nadie (que me viese) creyera ó crecria que estaba, estuviese ó estuviera». El verbo subordinado está ó esté experimenta la misma transformación que el subordinante creerá, porque el estar oculto se mira, segun la intencion del poeta, por entre la creencia del espectador, y por consiguiente lo afecta la hipotesis. No es, á la verdad, necesaria esta ultima transformación, pero es graciosa y elegante. La interrogacion no hace mas que sustituir quien a nadie. (t. I, pág. 349)
«Es verdad que no todos los senores de esta aldea, si se hallasen en el mismo caso de usted, procederian con tanta honradez y cristiandad; antes bien solo pensarian en Antonia por medios tan nobles y legitimos, cuando la experiencia les hubiese ensenado que no la podian conseguir por otros mas viles y bastardos» (Isla). Quiere decir que no se hallan, ni proceden, ni piensan, ni la experiencia les ha ensenado, ni pueden. Dicese podian en indicativo, porque, despejada la negación implicita, resultaria: «Solo entonces pensarán honradamente, cuando la experiencia les haya ensenado que de otro modo no pueden». (t. I, pág. 350)
6.a Si el verbo de la apódosis depende de una proposición que rija forzosamente subjuntivo, admite tanto la forma en se como la forma en ra del subjuntivo, y desecha las formas indicativas: «Dudo que los otros senores de esta aldea, si se hallasen en el caso de usted, procediesen ó procedieran tan honradamente»; es inadmisible procederian. Pero si la apódosis depende de un verbo que rija indicativo ó subjuntivo, admite la forma en se, junto con las otras que son propias de ella: «A fe que si me conociese, que (1) me ayunase»: (Cervantes). Ya hemos visto que las frases aseverativas, como á fe, rigen á menudo el subjuntivo por un idiotismo de la lengua (218, a). (t. I, pág. 351)
b. Pero no por eso desechan el indicativo, que es, por el contrario, su regimen natural, aunque no el más elegante. El ayunase del ejemplo es, por consiguiente, muy castizo; bien que pudiera sustituirsele correctamente ayunaria. (t. I, pág. 351)
7.a Empleamos tambien la anterioridad metafórica, no ya para insinuar negacion, sino para expresar modestamente lo que de otra manera pareccria tal vez aventurado ó presuntuoso, como dando á entender que no tenemos por cierto aquello mismo de que en realidad estamos persuadidos. (t. I, pág. 351)
«Si tu vives y yo vivo, bien podria ser que antes de tres dias ganase yo tal reino, que tuviese otros á el adherentes, que viniesen de molde para coronarte (1) Observese el pleonasmo del que. (t. I, pág. 351)
por rey de uno de ellos. Y no lo tengas á mucho; que cosas y casos acontecen por modos tan nunca vistos ni pensados, que con facilidad te podria dar aun mas de lo que te prometo»: (Cervantes). Si se dijese bien puede ser, y gane, y tenga, y venga, y podré darte, el sentido seria sustancialmente el mismo; pero la negación implicita da á la sentencia un tono de moderacion y de buena crianza. En casos como este puede no haber trasposición de tiempo en la hipotesis, y asi es efectivamente en el ejemplo anterior (vives, vivo); al reves de lo que sucede por lo comun en las oraciones condicionales, en las que ó se trasponen ambos miembros ó ninguno. (t. I, pág. 352)
c. Pasemos al uso de la anterioridad metaforica en las oraciones optativas. El pretérito que sobra para el tiempo, indica en ellas que tenemos por imposible ó por inverosimil aquello mismo que parecemos desear ó conceder. (t. I, pág. 352)
Cualquiera percibira la diferencia entre plega y pluguiera. «Plega á Dios que sus fatigas sean recompensadas», solo puede decirse cuando se abriga alguna e-peranza de que se lograra la recompensa. Pero «Pluguiera a Dios que aun viviese», no puede decirse sino de una persona que se supone ha muerto. (t. I, pág. 352)
En este sentido optativo de negación implicita, el co-pretérito refiere los deseos á tiempo presente ó futuro, y el ante-co preterito á tiempo pasado. ¡Fuese ya manana y estumesemos en la batalla, porque todos vieran como vuestra locura castigada seria» ¦Amadis). (t. I, pág. 352)
«Vosotros, invernales meses, que agora estais escondidos, ¡viniescdes a trocar vuestras noches por estos prolijos dias!» (Tragicomedia de Celestina). Venid significaria que era posible la venida. Y si en lugar de viniesedes se dijera hubiesedes venido, y en lugar de estais estabades, y en vez de estos aquellos, se haria considerar la venida, no solo como imposible sino como relativa á tiempo pasado. (t. I, pág. 352)
«¡Quien me diese ahora que me creyeseis, y que con oidos atentos me escuchaseis; y que como buen juez, segun lo alegado y probado, sentenciaseis!» Granada). Ojala me sea dado que me credis y me escucheis y sentencieis expresaria meramente el deseo; la trasposicion al pretérito presenta su consecuencia como dificil e inverosimil. Refiriendo el mismo pensamiento a una epoca pasada, se diria: «Quien me hubiese ó hubiera dado.....» (t. I, pág. 353)
d. Pero es tambien cosa frecuente en el optativo usar la forma simple por la compuesta, cuando la segunda, por referirse á tiempo pasado, hubiera sido la mas propia. (t. I, pág. 353)
¡Oh enganosa mujer Celestina! dejarasme acabar de morir, y no tornaras á vivificar mi esperanza!» se dice en la Tragicomedia en un paraje donde el sentido pedia hubierasme dejado y no hubieras tornado. e. Damos á veces á la oracion optativa una estructura condicional valiendonos de los verbos querer, desear, etc.; y empleamos entonces la negación implicita para expresar nuestros descos con urbanidad y modestia. (t. I, pág. 353)
«Señor caballero, me dijo en voz baja luego que acabamos de comer: quisiera hablar con usted á solas» (Isla). Este quisiera es condicional de la negacion implicita; pero se calla la hipotesis, que se expresa en el ejemplo siguiente: «Senor don Qui CXXIII jote, querria, si fuese posible, que vuestra merced me diese dos tragos», etc. Quiero que vuestra merced me de hubiera expresado no un ruego, sino casi un absoluto mandato. (t. I, pág. 353)
FORMAS COMPUESTAS CON EL. AUXILIAR HABER, LA PREPOSICION DE Y EL INFINITIVO. (t. I, pág. 354)
- Haber de significa necesidad, deber: «El buen ciudadano ha de obedecer á las leyes». Pero solemos emplear esta frase con el solo objeto de significar un futuro: «Manana han de principiar las elecciones». Y entonces significamos siempre con ella una época posterior á la del auxiliar; de manera que si haber está en presente, la frase significa simplemente futuro; si haber está en pretérito ó co-preterito, la frase significa pos-pretérito; si en futuro, pos-futuro, etc. Asi, en «Se esperaba que las elecciones habian de principiar el dia siguiente», habian de principiar equivale á principiartan. Y en «Reuniendose el dia primero de Marzo los electores, habrán de verificarse las elecciones el domingo siguiente, habrán de verificarse representará las elecciones como posteriores á la reunión, que es un futuro. (t. I, pág. 354)
a. Como todas estas formas he de cantar, habia de cantar, etc., envuelven una relación de posterioridad, son susceptibles del sentido metaforico en que con ella se da sólo un tono raciocinativo ó conjetural a la sentencia. «El hubo de estar entonces ausentex, representa la ausencia en pretérito, pero insinuando que no lo afirmamos con seguridad, sino que tenemos alguna razón para pensar asi. h. Damos tambien á estas formas el sentido de negacion implicita, segun las reglas que dejamos expuestas para la anterioridad metaforica: «La sociedad seria un nombre vano, si los infractores de las leyes no hubiesen de ser castigados». c. Empléase á menudo el verbo deber como auxiliar en formas compuestas equivalentes á las anteriores. «Poco menos de un cuarto de legua debiamas de haber andado», dice Cervantes: esto es, habiamos de haber andado, discurro que habiamos andado. La ausencia ó presencia de la preposición hace variar mucho el sentido. «El debe de pensar que le enganan», significa es probable que piensa: «Debeis pensar en lo que os importa, y no perder el tiempo en frivolidades», quiere decir que vuestra obligación es hacerlo asi. (t. I, pág. 354)
FORMAS COMPUESTAS EN QUE ENTRA EL AUXILIAR TENER. (t. I, pág. 355)
- En lugar del auxiliar haber combinado con el participio sustantivado, se usan tambien, aunque mucho menos frecuentemente, formas compuestas en que el verbo tener hace el oficio de auxiliar, y se combina con el participio adjetivo: Tengo, tuve, tendre, tenia, tendria, escrita la carta. El significado temporal de estas frases se ajusta á las mismas reglas que en las que se componen con haber. El verbo tener lleva comunmente en ellas un complemento acusativo á cuyo término sirve de predicado el participio. Pero este acusativo es á veces tácito e indeterminado (211, b). 318. Usase la misma sustitucion de tener á haber en formas compuestas del auxiliar, la preposición de y un infinitivo: tengo de salir; frase en que se indica una determinación decidida de la voluntad, una resolución. (t. I, pág. 355)
a. Cuando se antepone el infinitivo al auxiliar, se puede omitir la preposicion, especialmente en verso: tengo de salir, de salir tengo, ó simplemente salir tengo, INFINITIVOS Y GERUNDIOS COMPUESTOS. (t. I, pág. 356)
- Los infinitivos compuestos se forman con el infinitivo de haber y el participio sustantivado de los otros verbos: haber amado, haber fenado. (t. I, pág. 356)
Y supuesto que el infinitivo simple denota presente ó futuro respecto de la época designada por el verbo á que en la oración lo refe rimos, el infinitivo compuesto deberá tener el valor de preterito ó de ante-futuro respecto de la misma epoca. (t. I, pág. 356)
«Tencmos, tuvimos, tendremos noticias de haberse ganado la victoria». Aqui el ganar la victoria es anterior al tener. « En vano espera, esperaba, esperara haber dado fin a tan larga obra antes de la muerte». El dar fin se representa como anterior á la muerte, que es un futuro respecto de la esperanza. a. Solemos, sin embargo, en casos semejantes contentarnos con el infinitivo simple. Asi, en el ejemplo anterior, se diria muy bien dar fin, refiriendo esta acción á la esperanza directamente, sin el intermedio de la muerte. (t. I, pág. 357)
- Los gerundios compuestos se forman con el gerundio del auxiliar haber y el participio sustantivado: habiendo cantado, habiendo escrito. (t. I, pág. 357)
Y supuesto que el gerundio simple significa coexistencia, ó por lo menos inmediata anterioridad á la epoca designada por el verbo á que lo referimos, es preciso que el gerundio compuesto signifique anterioridad más ó menos remota respecto de la misma epoca: «Habiendo quedado desierta la ciudad, se tomaron providencias para repoblarla». (t. I, pág. 357)
32l. Tener se sustituye tambien á haber en los infinitivos y gerundios compuestos: «Es necesario tenerlo todo apercibido para resistir la invasión»; «Tentendo ya preparado mi viaje, hube de diferirlo por el mal estado de los caminos». a. Hay otros gerundios compuestos que se forman combinando el gerundio estando y otro gerundio. «Estando yo durmiendo, asaltó la casa una partida de ladrones». (t. I, pág. 357)
Apéndice. Observaciones sobre el uso de los tiempos
Vamos á notar algunos usos excepcionales de los tiempos. (t. I, pág. 358)
a. Cante parece emplearse á veces, no como simple pretérito, sino como un ante-presente. «Presa en estrecho lazo La codorniz sencilla, Daba quejas al aire, Ya tarde arrepentida. (t. I, pág. 358)
¡Ay de mi, miserable, Infeliz avecilla, Que antes volaba libre, Y ya lloro cautiva! (t. I, pág. 358)
Perdi mi nido amado. (t. I, pág. 358)
Perdi en el mis delicias; Al fin perdilo todo, Pues que perdi la vida»: (Samaniego). Este uso del preterito es metafórico. La perdida que acaba de suceder se pinta asi consumada, absoluta, irreparable; y la prueba evidente de este sen tido traslaticio, es el ultimo verso, en que el preterito se extiende á significar, no ya una perdida que ha sucedido, sino una que va á suceder, pero inminente, inevitable. (t. I, pág. 358)
b. Hay una especie particular de oraciones condicionales de negacion implicita, que es bastante energica, aunque de poco uso fuera del estilo familiar. «Si da un paso más, se precipita », es una formula narrativa en que insinuamos que no ha sucedido lo uno ni lo otro; pero, trasportandonos en la imaginación al lugar y al tiempo del hecho, nos expresamos como si actualmente estuviésemos viendo la persona que camina hacia el precipicio. Estos ejemplos manifiestan que, ademas de las trasposiciones metafóricas de que hemos hablado antes, y que se pueden considerar como pertenecientes á la conjugacion general, hay otras accidentales, aunque fundadas no menos que las primeras en el valor natural y primitivo de los tiempos. Seria prolijo, ó por mejor decir, imposible, enumerarlas todas. (t. I, pág. 359)
c. Algunas veces tambien, sin que haya metafora alguna, se usa el pretérito por el ante-presente, sobre todo en poesia. En estos versos, por ejemplo: «Mas triunfos, más coronas dió al prudente Que supo retirarse, la fortuna, Que al que esperó obstinada y locamente», (RIOJA.) (t. I, pág. 359)
pareceria mas propio da ó ha dado. Da presentaria esta maxima como una verdad moral de todos tiempos; ha dado, nos la haria ver como confirmada por una experiencia constante hasta ahora; did es un elegante arcaismo, en que la lengua castellana restablece el valor de la forma latina original (dedit), que abrazaba los dos significados de preterito y de ante-presente. Es particularmente apropiado al estilo poético. (t. I, pág. 359)
«¿Cuando no fue inconstante la fortuna?» (t. I, pág. 360)
Seria mas conforme á la propiedad de los tiempos el presente es ó el ante-presente ha sido. Pero es mas poetico el latinismo fue. (t. I, pág. 360)
En otra parte (292, c) se ha notado la enfasis de que es susceptible en ciertas ocasiones el ante-preterito de indicativo usado como pretérito. (t. I, pág. 360)
d. No se ha contado entre los usos de la forma en ra (cantara, temiera) el de ante-co-pretérito de indicativo, tan frecuente en Mariana y otros escritores clasicos castellanos, y tan de moda en el dia, aunque desde fines del siglo XVII habia desaparecido de la lengua. Yo miro este empleo de la forma en ra como un arcalsmo que debe evitarse, porque tiende á producir confusión. Cantara tiene ya en el lenguaje moderno demasiadas acepciones para que se le anada otra mas. Lo peor es el abuso que se hace de ese arcalsmo, empleando la forma cantara, no solo en el sentido de habia cantado, sino en el de cante, cantaba y he cantado (I). (t. I, pág. 360)
e. En varias provincias de Hispano-América se hace un uso impropio de la forma en se (cantase, hu (1) Si se quiere resucitar este antiguo ante-co-preterito, conservesele á lo menos el carácter de tal, que es el que tiene en este ejemplo de Mariana: « Los de Gacta, con una salida que hicieron, ganaron los reales de los ara biese cantado) en la apódosis de las oraciones condicionales que llevan negación implicita. Dlcese, por ejemplo: « Yo te hubiese escrito si hubiera tenido ocasion», en lugar de yo te hubiera ó te habria escrito. Esta corrupción es comunisima en las republicas australes, y debe cuidadosamente evitarse (1). goneses, y saquearon el bagaje, que era muy rico, por estar alli las recámaras de los principes: las companias que quedaran alli de guarnicion fueron presas»: quedaran por habian quedado. No se imite la arbitrariedad licenciosa con que Melendez desfiguró su significado, como se ve en los pasajes que voy á copiar: (t. I, pág. 360)
«Astrea lo ordenó, mi alegre frente De torvo ceno oscureció inelemente, Y de lugubres ropas me visticra». (t. I, pág. 361)
Debió decir vistió. Se puso vistiera, porque proporcionaba un final de verso y una rima fácil. (t. I, pág. 361)
«¡Qué se hiciera de tus timbres? (t. I, pág. 361)
¿De la sangre derramada De tus valerosos hijos. (t. I, pág. 361)
Cuál fruto, dime, sacaras!» (t. I, pág. 361)
Debió decirse se ha hecho, has sacado, ó por el latinismo de que hablabamos poco há, se hizo, sacaste. «Ua tiempo fue cuando apenas En lo interior de su casa, Como dcidad, la matrona A sus deudos se mostrara.» (t. I, pág. 361)
¿Quien no percibe que la forma imperiosamente demandada por el sentido es mostraba? (t. I, pág. 361)
(1) No faltan escritores peninsulares que practiquen hoy dia lo mismo. De D. Salyador Bermudez de Castro se pudieran citar no pocos ejemplos parecidos á este: «Si al menos hubiese tenido (el confidente de don Juan de Austria) la cordura del silencio, hubiese conservado la f. Hay otra que consiste en dar á la forma en se (cantase, hubiese cantado) el valor de la forma en ve (cantare, hubieve cantado). Esta es mucho peor que la precedente, y va cundiendo bastante aun en el lenguaje de escritores generalmente castizos y correctos. No puede usarse el pretérito de subjuntivo sino cuando envuelve una relacion verdadera ó metaforica de anterioridad: serla, pues, un solecismo: «Si hubiese comedia esta noche, iré á verla»; expresandose un mero futuro, el tiempo propio es si hubiere, ó (adoptando el uso secundario del indicativo) si hay. Ni puede usarse el ante-co-preterito de subjuntivo sino cuando con el se significan dos relaciones de anterioridad, ambas verdaderas ó una de ellas metaforica. No seria, pues, tolerable: « Manana, si hubiese llegado el gobernador, iremos á saludarle»; porque el tiempo de la llegada es un ante-futuro, que solo se expresaria correctamente con hubiere ó ha llegado (1). (t. I, pág. 361)
vida, mientras llegaba la hora de desmoronarse la fortuna del privado.» (t. I, pág. 362)
(1) Don Vicente Salvá censura con mucha justicia aquel pasaje de Jovellanos: «Igual recurso tendran los artistas, cuando las partes con quienes hubiesen tratado no les cumplieren las condiciones estipuladas.» Era preciso decir hayan ó hubieren tratado. Pero el mismo Salvá me parece haber caido en una inadvertencia proponiendo, para corregir la frase, que se sustituya cumpliesen á cumplieren, sin tocar lo demás. Mientras subsista lendrán, no se puede decir correctamente sino hayan o hubieren, cumplan ó cumblieren, bien que en este ultimo verbo puede hacerse uso, si se quiere, del ante-futuro hayan ó hubieren cumplido, en lugar del simple futuro. (t. I, pág. 362)