Gramáticas y ortografías · dominio público
Bello y su Gramática
En abril de 1847, en Santiago de Chile, Andrés Bello publicó una Gramática de la lengua castellana «destinada al uso de los americanos» [La portada]. No la escribió para los españoles: «Mis lecciones se dirijen a mis hermanos, los habitantes de Hispano-América» [El prólogo de Bello: hoja 14]. Aquí está entera, con su prólogo y sus notas, cada párrafo con su página; y también la edición de 1905, con las notas de Rufino José Cuervo, y la de sus Obras completas, en dos tomos.
Karb and Sil · 28/10/2026 03:19 · CC BY 4.0

El libro
Lo imprimió la Imprenta del Progreso, en la plaza de la Independencia de Santiago, y Bello firma en la portada como miembro de las facultades de Filosofía y Humanidades y de Leyes de la Universidad de Chile [La portada]. Es la primera edición: el prólogo (págs. V-XIII), la gramática en cincuenta y un capítulos (págs. 1-315), unas notas al final, el índice y una fe de erratas [El índice].
Por qué la escribió
Bello cuenta en el prólogo de dónde parte: aprovechó sobre todo «las obras de la Academia Española, i la Gramática de D. Vicente Salvá» [El prólogo de Bello: hoja 12]. Lo que echaba de menos era otra cosa: describir el castellano por lo que es, «desembarazado de ciertas tradiciones latinas» que no le cuadran [El prólogo de Bello: hoja 13]. Por eso a veces se aparta de la nomenclatura de siempre, y lo explica en las notas del final.
Y teme por la unidad de la lengua: los neologismos sin medida la convertirían en «una multitud de dialectos irregulares» [El prólogo de Bello: hoja 15]. Pero defiende las voces de América: «Chile i Venezuela tienen tanto derecho como Aragon i Andalucía» para que se les toleren sus «accidentales diverjencias», cuando las patrocina la costumbre [El prólogo de Bello: hoja 16].
Su ortografía, que no es la suya
El libro escribe i por y (calzon i calzones, hai, rei) y j por g (jénero, lójica, orijinal), con los acentos de su tiempo (ménos, ántes) [La lectura y su medida]. Bello avisa al final del prólogo de que esa ortografía «no es la del autor»: la pusieron los editores, que pagaron la edición [El prólogo de Bello: hoja 17]. Aquí no se corrige nada de eso: lo que se lee raro es del libro, no de la máquina.
Sus partes
El libro no se divide en partes; aquí va en páginas para leerlo mejor interpretación nuestra:
- El prólogo (hojas 9-17 del escaneo, págs. V-XIII).
- Las palabras (págs. 1-103): las nociones preliminares y los capítulos I a XIX: las clases de palabras, el nombre, el jénero y el número, los pronombres, el artículo y el adverbio.
- El verbo (págs. 104-169): capítulos XX a XXVIII: los derivados verbales, los modos, la conjugación, los irregulares y el significado de los tiempos.
- La oración (págs. 170-315): capítulos XXIX a LI: las proposiciones, la concordancia y los usos de artículos, pronombres, relativos y preposiciones.
- Las notas (págs. 316-334) y el índice (págs. 335-336).
Cómo está hecho
Un solo ejemplar, leído por máquina. Contra cinco páginas copiadas a mano en la imagen se equivoca en un 3,26 % de las letras, casi todo en una tabla [La lectura y su medida]. No es una edición crítica: es una copia de consulta. Cómo está hecho.
La de 1905, con las notas de Cuervo
Bello siguió corrigiendo su libro. La edición de París de 1905 es la novena, «hecha sobre la última del autor», con «extensas notas y un copioso índice alfabético» de Rufino José Cuervo [La portada]. Va ya en la ortografía de la Academia (y, g, á) y numera los párrafos [La lectura de 1905 y su medida].
Cuervo cuenta que empezó a preparar esta edición, con sus notas, en 1874 [La introducción de Cuervo a sus notas: pág. 5 de las notas], y puso sus notas al final por una razón que conviene saber al leerlas: quería «que el texto del autor saliera sin adición ni interpolación alguna» [La introducción de Cuervo a sus notas: pág. 5 de las notas]. Aquí se respeta igual: lo de Bello y lo de Cuervo van en páginas distintas, y cada párrafo de Cuervo dice «pág. N de las notas».
- El prólogo, las palabras (nociones preliminares y capítulos I a XIX), el verbo (XX a XXVIII) y la oración (XXIX a L), las notas de Bello y el índice.
- De Cuervo: la introducción, las notas (cada una con el número del párrafo de Bello al que va) y los índices de materias y de autores.
Un solo ejemplar, leído por máquina y votado; contra una página copiada a mano se equivoca en un 1,28 % de las letras [La lectura de 1905 y su medida]. Cómo está hecho.
En la Colección de Escritores Castellanos
En Madrid, la Colección de Escritores Castellanos publicó las Obras completas de Bello, y en ellas su Gramática, en dos tomos: el VI de las obras, impreso por los Sucesores de Rivadeneyra en 1903, y el VII, por la Tipografía de la «Revista de Archivos» en 1905 [La portada del t. I] [La portada del t. II]. Es el texto de la última forma del libro, con los mismos capítulos que la edición de París, pero compuesto de nuevo y con su propia paginación [La lectura de las Obras completas y su medida].
Los editores lo dicen en una nota al final del primer tomo: acomodaron la ortografía a la de la Academia, quitaron «algunas notas que se referían á puntos de gramática muy peculiares de las regiones de América» y cambiaron alguna palabra, como expresar por exprimir [La nota de los editores]. Es la gramática para americanos, leída desde España interpretación nuestra. Y al final del segundo tomo añadieron las observaciones de Cuervo, que había hecho en Bogotá su propia edición: «hemos creído mejorar la presente edición añadiéndole esas observaciones» [La entrada de las notas de Cuervo].
- El prólogo, las palabras (nociones preliminares y capítulos I a XIX), el verbo (XX a XXVIII) y la oración (XXIX a L: empieza en el t. I y sigue en el II), las notas de Bello.
- Las notas de Cuervo, cada una con la página a la que va, y el índice alfabético; al final, la nota de los editores y los índices de los dos tomos.
Cada párrafo dice su tomo y su página («t. II, pág. 86»). Un solo ejemplar, leído por una sola máquina, sin voto: contra cinco trozos copiados a mano se equivoca en un 1,99 % de las letras, casi todo tildes y eñes que no ve [La lectura de las Obras completas y su medida]. Cómo está hecho.