Gramáticas y ortografías · dominio público
La primera gramática de la Academia
En 1771 la Academia Española imprimió en Madrid, en la casa de Joachín de Ibarra, su Gramática de la lengua castellana [La portada: hoja 3]. Treinta años después de su primera ortografía y cuarenta y cinco después del primer tomo de su diccionario, era la primera gramática que hacía. Aquí está entera, leída de dos ejemplares de la misma impresión y votada letra a letra: los preliminares (con el prólogo), la Parte I, la Parte II y el índice de las voces.
Karb and Sil · 28 de octubre de 2026, 00:18 · CC BY 4.0

Para qué
La dedicatoria al rey lo dice en una frase: «La Academia solo pretende en esta Gramática instruir á nuestra Juventud en los principios de su lengua, para que hablándola con propiedad y correccion, se prepare á usarla con dignidad y eloqüencia» [La dedicatoria al rey: hoja 8].
El prólogo lo explica más despacio. Pocos negarán, dice, que la gramática sirve para aprender una lengua extraña; muchos dudarán que haga falta para la propia, porque les basta el uso. No lo pensaban así los griegos ni los romanos, que tenían gramáticas y escuelas para la suya [El prólogo: hoja 17]. Por eso convendría que los padres o los maestros enseñaran a los niños la gramática de su lengua: a los que no sigan la carrera de las letras les servirá en sus empleos y en el trato; a los que la sigan, para aprender después el latín [El prólogo: hojas 19-20].
La licencia cuenta cómo salió: el rey, «aplaudiendo» que la Academia, sin dejar de corregir y aumentar su diccionario, hubiera hecho una gramática, le dio permiso para publicarla por una carta del marqués de Grimaldi del 17 de diciembre de 1770; el secretario de la Academia, Francisco Antonio de Angulo, lo certificó en Madrid el 7 de enero de 1771 [La licencia: hojas 10-11].
De dónde parte
Para hacerla, dice el prólogo, la Academia se valió de las gramáticas de otros autores, de las disertaciones de sus académicos y del «copioso caudal» del diccionario [El prólogo: hoja 22]. Y nombra tres gramáticas del castellano [El prólogo: hojas 22-23]:
- la de Antonio de Nebrija, «el primero que abrió entre nosotros este camino», dedicada a la Reina Católica e impresa en Salamanca en 1492: está entera en esta web, en Nebrija y su Gramática castellana;
- la de Bartolomé Jiménez Patón, Instituciones de la Gramática española, impresa en Baeza en 1614 al final de su Ortografía latina y castellana;
- y la de Gonzalo Correas, impresa en Salamanca en 1627, la Gramática de las tres lenguas castellana, latina y griega. (El Arte grande que Correas había acabado en 1626 no se imprimió hasta 1903: también está en esta web, en el Arte grande de Correas.)
En lo primero no se ponen de acuerdo: Nebrija cuenta diez partes de la oración, Patón cinco y Correas tres (nombre, verbo y partícula). La Academia cuenta nueve: nombre, pronombre, artículo, verbo, participio, adverbio, preposición, conjunción e interjección [El prólogo: hoja 24] [La Parte I: pág. 2].
Dos partes
La gramática, empieza el libro, «es arte de hablar bien», y tiene dos partes: la primera trata «del número, propiedad, y oficio de las palabras»; la segunda, del orden y concierto que deben tener entre sí [La Parte I: págs. 1-2].
- Parte I, las palabras (doce capítulos, págs. 1-230): la gramática en general, las partes de la oración y cada una de las nueve, y las figuras de dicción. El capítulo del verbo es el más largo: las conjugaciones regulares y, una a una, las irregulares. El prólogo avisa de que las ha puesto todas para que, buscando el verbo en el índice, se salga «facilmente» de la duda [El prólogo: hojas 26-27].
- Parte II, la sintaxis (tres capítulos, págs. 231-348): la construcción en general, el régimen y la construcción natural, y la construcción figurada. Dentro va una lista alfabética, en tres columnas, de los verbos y otras palabras que rigen preposición, de abalanzarse á los peligros a zozobrar en la tormenta: era, dice el prólogo, «otro punto dificil de nuestra Gramatica» [El prólogo: hoja 27].
- El índice de las voces notables, sin número de página en el libro.
El prólogo acaba con una noticia breve de la lengua: el latín que trajeron los romanos, el romance de los godos, Alfonso el Sabio, que mandó escribir en romance los documentos públicos, y los autores que la fueron puliendo hasta los Reyes Católicos [El prólogo: hojas 28-37].
Su época
La gramática es de 1771: la escribe la Academia de la época que llamamos M3, la de la ortografía sin ss. Sus ortografías, de 1741 a 1815, están en Las ortografías de la Academia; sus diccionarios, en El diccionario oficial.
El libro que leímos
Leímos dos ejemplares de la misma impresión, en dos escaneos distintos, y los votamos letra a letra [La lectura y el voto]. Medido contra cinco páginas copiadas a mano en la imagen, el texto se equivoca en un 2,75 % de las letras; casi todo en las tablas de la conjugación, donde la máquina mezcla las columnas; en la prosa, entre el 0,4 % y el 2 % [La medida del texto]. Los preliminares y el índice no llevan número de página y van con la lectura de un solo ejemplar. Cómo se hizo, en cómo está hecho; el texto entero, en TXT.