Liber II · De rhetorica et dialectica

La retórica y la dialéctica. El texto latino de la edición de W. M. Lindsay [Lindsay 1911], en la transcripción de Bill Thayer [Thayer]. Cada sección lleva su número; pulsándolo, la dirección de la página apunta a ella (por ejemplo, libro-2.html#ii-1-1). Entre corchetes, lo que Lindsay tiene por añadido de los copistas. Buscar una palabra latina · cómo está hecho.

Con su traducción al español, sección a sección: el latín a la izquierda y el español a la derecha (en el móvil, uno debajo de otro). La traducción es nuestra y libre, CC BY 4.0, Karb and Sil: cópiala, corrígela o mejórala citándonos. Las palabras que Isidoro explica se dejan en latín y en cursiva, con su sentido entre paréntesis, para que la explicación se siga viendo [La traducción]. Cómo traducimos · buscar también en español.

Los capítulos

1. De Rhetorica eiusque nomineII.1

1Rhetorica est bene dicendi scientia in civilibus quaestionibus, [eloquentia copia] ad persuadendum iusta et bona. Dicta autem Rhetorica Graeca appellatione ἀπὸ τοῦ ῥητορίζειν, id est a copia locutionis. Ῥῆσις enim apud Graecos locutio dicitur, ῥήτωρ orator.

La retórica es la ciencia de hablar bien en las cuestiones civiles, [una abundancia de elocuencia] para persuadir de lo justo y lo bueno. La Rhetorica (retórica) se llama así por una denominación griega, ἀπὸ τοῦ ῥητορίζειν, es decir, por la abundancia de expresión. En efecto, entre los griegos ῥῆσις significa «expresión», y ῥήτωρ, «orador».

2Coniuncta est autem Grammaticae arti Rhetorica. In Grammatica enim scientiam recte loquendi discimus; in Rhetorica vero percipimus qualiter ea, quae didicimus, proferamus.

La retórica, por otra parte, está unida al arte de la gramática. En la gramática, en efecto, aprendemos la ciencia de hablar correctamente; en la retórica, en cambio, comprendemos de qué modo expresar lo que hemos aprendido.

2. De inventoribus Rhetoricae artisII.2

1Haec autem disciplina a Graecis inventa est, a Gorgia, Aristotele, Hermagora, et translata in Latinum a Tullio videlicet et Quintiliano [et Titiano], sed ita copiose, ita varie, ut eam lectori admirari in promptu sit, conprehendere inpossibile.

Esta disciplina la inventaron los griegos, Gorgias, Aristóteles y Hermágoras, y fue objeto de traslación al latín por obra de Tulio, claro está, y de Quintiliano [y de Ticiano], pero con tanta abundancia y tanta variedad que al lector le resulta fácil admirarla, pero imposible abarcarla.

2Nam membranis retentis quasi adhaerescit memoriae series dictionis, ac mox repositis recordatio omnis elabitur. Huius disciplinae perfecta cognitio oratorem facit.

Pues mientras se tienen a mano los pergaminos, la sucesión del discurso parece quedarse prendida en la memoria, y en cuanto se dejan a un lado, se escapa todo recuerdo. El conocimiento perfecto de esta disciplina hace al orador.

3. De nomine oratoris et partibus RhetoricaeII.3

1Orator est igitur vir bonus, dicendi peritus. Vir bonus consistit natura, moribus, artibus. Dicendi peritus consistit artificiosa eloquentia, quae constat partibus quinque: inventione, dispositione, elocutione, memoria, pronuntiatione, et fine officii, quod est aliquid persuadere.

Así pues, el orador es un hombre de bien, experto en hablar. El hombre de bien se funda en la naturaleza, las costumbres y las artes. El experto en hablar se funda en una elocuencia conforme al arte, que consta de cinco partes: invención, disposición, elocución, memoria y pronunciación, y en la finalidad de su oficio, que es persuadir de algo.

2Ipsa autem peritia dicendi in tribus rebus consistit: natura, doctrina, usu. Natura ingenio, doctrina scientia, usus adsiduitate. Haec sunt enim quae non solum in oratore, sed in unoquoque homine artifice expectantur, ut aliquid efficiat.

Ahora bien, la pericia misma en el hablar consiste en tres cosas: naturaleza, doctrina y práctica. La naturaleza, por el ingenio; la doctrina, por el saber; la práctica, por la asiduidad. Estas son, en efecto, las cosas que se esperan no solo en el orador, sino en cualquier persona que practique un arte, para que logre algo.

4. De tribus generibus causarumII.4

1Genera causarum tria sunt, deliberativum, demonstrativum, iudiciale. Deliberativum genus est, in quo de quibuslibet utilitatibus vitae, quid aut debeat aut non debeat fieri, tractatur. Demonstrativum, in quo laudabilis persona aut reprehensibilis ostenditur.

Los géneros de causas son tres: el deliberativo, el demostrativo y el judicial. El género deliberativo es aquel en que se trata, a propósito de cualesquiera intereses de la vida, qué debe hacerse o qué no debe hacerse. El demostrativo, aquel en que se muestra que una persona es digna de alabanza o de reprobación.

2Iudiciale, in quo de ipsius personae facto aut poenae aut praemii sententia datur. Dictum autem iudiciale eo, quod iudicet hominem, et sententia sua ostendat utrum laudabilis praemio dignus sit, aut certe reus condemnari liberarique supplicio.

El judicial, aquel en que, sobre un hecho de la persona misma, se dicta sentencia de castigo o de premio. Se llama iudiciale (judicial) porque iudicet (juzga) al hombre y muestra con su sentencia si, como digno de alabanza, merece premio, o bien si, como reo, debe ser condenado o librado del suplicio.

3Deliberativum genus vocatur eo, quod de unaquaque re in eo deliberatur. Huius genus duplex est, suasio et dissuasio, id est de expetendo et fugiendo, id est de faciendo et non faciendo.

El género deliberativum (deliberativo) se llama así porque en él deliberatur (se delibera) sobre cada cosa. Este género es doble: la persuasión y la disuasión, es decir, sobre lo que se ha de buscar y lo que se ha de evitar, es decir, sobre hacer y no hacer.

4Suasoria autem in tribus locis dividitur: honesto, utili, et possibili. Haec differt aliquid a deliberativa, quia suasoria eget alteram personam, deliberativa interdum et apud se agit. In suasoria autem duae sunt quae plus valent: spes et metus.

La suasoria, por su parte, se divide en tres lugares: lo honesto, lo útil y lo posible. Esta difiere algo de la deliberativa, porque la suasoria necesita de otra persona, mientras que la deliberativa a veces se desarrolla también con uno mismo. En la suasoria hay dos cosas que tienen más fuerza: la esperanza y el miedo.

5Demonstrativum dictum, quod unamquamque rem aut laudando aut vituperando demonstrat. Quod genus duas habet species: laudem et vituperationem. Laudis ordo tribus temporibus distinguitur: ante ipsum, in ipsum, post ipsum.

Demonstrativum (demostrativo) se llama así porque demonstrat (muestra) cada cosa, ya alabándola, ya vituperándola. Este género tiene dos especies: la alabanza y el vituperio. El orden de la alabanza se distingue en tres tiempos: antes de él, en él mismo y después de él.

6Ante ipsum, ut (Virg. Aen. 1, 605): Quae te tam laeta tulerunt / saecula? In ipsum, ut (Virg. Aen. 1, 597): O sola infandos Troiae miserata labores. Post ipsum, ut (Virg. Aen. 1, 607): In freta dum fluvii current, dum montibus umbrae lustrabunt, semper honos nomenque tuum laudesque manebunt.

Antes de él, como (Virg. Aen. 1, 605): ¿Qué siglos tan dichosos te trajeron al mundo? En él mismo, como (Virg. Aen. 1, 597): Oh tú, la única que se ha compadecido de los indecibles sufrimientos de Troya. Después de él, como (Virg. Aen. 1, 607): Mientras los ríos corran hacia el mar, mientras las sombras recorran los montes, siempre permanecerán tu honra, tu nombre y tus alabanzas.

7Pari ordine e contrario et in vituperatione hominis haec forma servanda est, ante hominem, in hominem, post hominem. Locus communis ad demonstrativum vituperationis genus pertinet. Quod tamen ab eo in aliquo differt. Nam vituperatio, quae contraria est laudis, specialiter in certam facientis personam adhibetur.

Con el mismo orden, a la inversa, también en el vituperio de un hombre ha de observarse esta forma: antes del hombre, en el hombre y después del hombre. El lugar común pertenece al género demostrativo del vituperio. Sin embargo, se diferencia de él en algo. Pues el vituperio, que es lo contrario de la alabanza, se aplica en particular contra la persona determinada de quien ha obrado.

8Communis vero locus generaliter in facti crimen praeponitur. Unde et communis locus dicitur, quia absente persona non tam in hominem, quantum in ipsum crimen exponitur. Omne enim vitium non in uno tantum, sed etiam commune in plurimis invenitur.

El Communis locus (lugar común), en cambio, se dirige en general contra el delito cometido. Por eso se llama también communis locus, porque, estando ausente la persona, no se expone tanto contra el hombre como contra el delito mismo. Pues todo vicio no se encuentra solo en uno, sino que es también commune (común) a muchísimos.

5. De gemino statu causarumII.5

1Status apud Rhetores dicitur ea res, in qua causa consistit, id est constitutio. Graeci autem statum a contentione στάσιν dicunt. Latini autem non solum a pugna, per quam expugnent propositionem adversarii, sed quod in eo pars utraque consistat. Fit autem ex intentione et depulsione.

Entre los rétores se llama status (estado de la causa) aquello en que consistit (se asienta) la causa, es decir, la constitutio (constitución). Los griegos, por su parte, llaman al statum (estado) στάσιν por la contienda. Los latinos, en cambio, no lo llaman así solo por la pugna (lucha) con la que expugnent (combaten) la proposición del adversario, sino porque en él consistat (se mantiene firme) cada una de las dos partes. Se produce a partir de la acusación y de su rechazo.

2Status autem causarum sunt duo: rationalis et legalis. De rationali oriuntur coniectura, finis, qualitas, translatio. De fine iudicialis et negotialis. De iudiciali absoluta et adsumptiva. De adsumptiva concessio, remotio criminis, relatio criminis, conpensatio. De concessione purgatio et deprecatio.

Los estados de las causas son dos: el racional y el legal. Del racional nacen la conjetura, la definición, la cualidad y la traslación. De la definición, el judicial y el negocial. Del judicial, el absoluto y el asuntivo. Del asuntivo, la concesión, el desplazamiento de la acusación, la devolución de la acusación y la compensación. De la concesión, la exculpación y la súplica de perdón.

3Coniecturalis status est cum factum, quod alio obicitur, ab alio pernegatur. Definitivus status est, cum id, quod obicitur, non hoc esse contenditur, sed quid illud sit adhibitis definitionibus adprobatur. Qualitas est, dum qualis res sit quaeritur: et quia de vi et genere negotii controversia agitur, constitutio generalis appellatur.

El estado coniecturalis (conjetural) se da cuando un hecho que uno imputa es negado rotundamente por otro. El estado definitivus (definitorio) se da cuando se sostiene que lo que se imputa no es eso, sino que se prueba qué es aquello aplicando la definición. La qualitas (cualidad) se da cuando se pregunta qualis (de qué clase) es la cosa; y como la controversia versa sobre la fuerza y el genere (género) del asunto, se llama constitutio generalis (constitución general).

4Translatio est cum causa ex eo pendet, quod non aut is agere videtur, quem oportet, aut non apud quos, quo tempore, qua lege, quo crimine, qua poena oporteat. Translativa constitutio, quod actio translationis et commutationis indigere videtur.

La translatio (traslación) se da cuando la causa depende de que no parece actuar quien debe, o no ante quienes, en el tiempo, con la ley, por el delito o con la pena que corresponde. Se llama translativa constitutio (constitución traslativa) porque la acción parece necesitar translationis (traslación) y cambio.

5Iudicialis est, in qua aequi et recti natura et praemia aut poenae ratio quaeritur. Negotialis est, in qua quid iuris ex civili more et aequitate sit consideratur. Adsumptiva est, quae ipsa ex se nihil dat firmi ad recusationem, [foris autem aliquid defensionis adsumit].

La iudicialis (judicial) es aquella en la que se indaga la naturaleza de lo justo y lo recto, y la razón del premio o del castigo. La negotialis (negocial) es aquella en la que se considera qué es de derecho según la costumbre civil y la equidad. La adsumptiva (asuntiva) es la que por sí misma no aporta nada firme para la recusación, [sino que adsumit (toma) de fuera algún elemento de defensa].

6Concessio est, cum reus non ad id, quod factum est, defendit, sed ut ignoscatur postulat. Quod nos ad poenitentes probavimus pertinere. Remotio criminis est cum id crimen, quod infertur ab se et ab sua culpa, vi et potestate in alium reus demovere conatur.

La concesión se da cuando el acusado no se defiende en cuanto a lo que se ha hecho, sino que pide que se le perdone. Esto, según hemos mostrado, corresponde a los penitentes. La remoción del delito se da cuando el acusado intenta apartar de sí y de su culpa el delito que se le imputa y desviarlo hacia otro, alegando la fuerza y el poder de ese otro.

7Relatio criminis est, cum ideo iure factum dicitur, quod aliquis ante iniuria lacessitus sit. Conparatio est, cum aliud aliquod alterius factum honestum aut utile contenditur, quod ut fieret, illud, quod arguitur, dicitur esse conmissum.

La relación del delito se da cuando se dice que algo se hizo con derecho porque alguien había sido antes provocado con una injuria. La comparación se da cuando se sostiene que otro hecho de alguien era honesto o útil, y se dice que, para que ese hecho se realizara, se cometió aquello de lo que se acusa.

8Purgatio est, cum factum quidem conceditur, sed culpa removetur. Haec partes habet tres: inprudentiam, casum, necessitatem. Deprecatio est, cum et peccasse et consultu peccasse reus confitetur, et tamen ut ignoscatur postulat. Quod genus perraro potest accidere.

La purgación se da cuando se admite el hecho, pero se aparta la culpa. Tiene tres partes: la imprudencia, el azar y la necesidad. La deprecación se da cuando el acusado confiesa que ha delinquido y que lo ha hecho a propósito, y aun así pide que se le perdone. Este tipo de caso puede darse muy raras veces.

9Item ex legali statu haec oriuntur, id est scriptum et voluntas, leges contrariae, ambiguitas, collectio sive ratiocinatio et definitio legalis. Scriptum et voluntas est, quando verba ipsa videntur cum sententia scriptoris dissidere. Legis contrariae status est, quando inter se duae leges aut plures discrepare noscuntur. Ambiguitas est, cum id, quod scriptum est, duas aut plures res significare videtur. Collectio vel ratiocinatio est, quando ex eo, quod scriptum est, aliud quoque, quod non scriptum est, invenitur. Definitio legalis est, cum vis quasi in definitiva constitutione, in quo posita sit, quaeritur.

Asimismo, del estado legal nacen estos: lo escrito y la intención, las leyes contrarias, la ambigüedad, la collectio (deducción) o ratiocinatio (razonamiento) y la definición legal. Hay lo escrito y la intención cuando las palabras mismas parecen discrepar del pensamiento de quien las escribió. Hay estado de leyes contrarias cuando se advierte que dos o más leyes discrepan entre sí. Hay ambigüedad cuando lo que está escrito parece significar dos o más cosas. Hay Collectio (deducción) o ratiocinatio (razonamiento) cuando, a partir de lo que está escrito, se descubre también otra cosa que no está escrita. Hay definición legal cuando, como en la constitución definitiva, se indaga en qué reside la fuerza de lo escrito.

10Status ergo tam rationales quam legales a quibusdam certius decem et octo connumerati sunt. Ceterum secundum Rhetoricos Tullii decem et novem reperiuntur propterea, quia translationem inter rationales principaliter adfixit status. Inde se ipse etiam Cicero reprehendens translationem legalibus statubus adplicavit.

Así pues, algunos han contado con mayor exactitud dieciocho estados, tanto racionales como legales. Por lo demás, según los libros de Retórica de Tulio se encuentran diecinueve, porque situó la traslación como estado principal entre los racionales. Por eso el propio Cicerón, corrigiéndose a sí mismo, asignó la traslación a los estados legales.

6. De tripertita controversiaII.6

1Tripertita controversia iuxta Ciceronem aut simplex est, aut iuncta. Et si iuncta erit, considerandum est utrum ex pluribus quaestionibus iuncta sit, an ex aliqua conparatione. Controversia simplex est, quae absolutam continet unam quaestionem hoc modo: Corinthiis bellum indicamus, an non?

La controversia tripartita, según Cicerón, es o simple o conjunta. Y si es conjunta, hay que considerar si está formada por varias cuestiones o por alguna comparación. Controversia simple es la que contiene una sola cuestión absoluta, de este modo: ¿Declaramos la guerra a los corintios, o no?

2Iuncta est ex pluribus quaestionibus, in qua plura quaeruntur hoc pacto: Utrum Carthago diruatur, an Carthaginensibus reddatur, an eo colonia deducatur? Ex conparatione, utrum potius, aut quid potissimum quaeritur, ad hunc modum: Utrum exercitus in Macedoniam contra Philippum mittatur, qui sociis sit auxilio, an teneatur in Italia, ut quam maximae contra Hannibalem copiae sint?

Conjunta por varias cuestiones es aquella en la que se plantean varias cosas, de esta manera: ¿Se destruirá Cartago, se devolverá a los cartagineses o se fundará allí una colonia? Por comparación, cuando se pregunta qué es preferible o qué es lo más conveniente, de este modo: ¿Se enviará el ejército a Macedonia contra Filipo, para que preste auxilio a los aliados, o se mantendrá en Italia, para que haya contra Aníbal las mayores tropas posibles?

7. De quattuor partibus orationisII.7

1Partes orationis in Rhetorica arte quattuor sunt: exordium, narratio, argumentatio, conclusio. Harum prima auditoris animum provocat, secunda res gestas explicat, tertia fidem adsertionibus facit, quarta finem totius orationis conplectitur.

Las partes del discurso en el arte de la retórica son cuatro: exordio, narración, argumentación y conclusión. De ellas, la primera incita el ánimo del oyente, la segunda expone los hechos, la tercera da credibilidad a las afirmaciones y la cuarta abarca el final de todo el discurso.

2Inchoandum est itaque taliter, ut benivolum, docilem, vel adtentum auditorem faciamus: benivolum precando, docilem instruendo, adtentum excitando. Narrandum est ita, ut breviter atque aperte loquamur; argumentandum est ita, ut primum nostra firmemus, dehinc adversa confringamus; concludendum ita, ut concitemus animos audientis inplere quae dicimus.

Así pues, hay que comenzar de tal manera que hagamos al oyente benévolo, dócil o atento: benévolo, rogándole; dócil, instruyéndole; atento, estimulándole. Hay que narrar de modo que hablemos con brevedad y claridad; hay que argumentar de modo que primero afiancemos lo nuestro y después rebatamos lo contrario; hay que concluir de modo que movamos el ánimo del oyente a cumplir lo que decimos.

8. De quinque modis causarumII.8

1Species causarum sunt quinque: [id est] honestum, admirabile, humile, anceps, obscurum. Honestum causae genus est, cui statim sine oratione nostra favet animus auditoris. Admirabile, a quo est alienatus animus eorum, qui audituri sunt. Humile est, quod neclegitur ab auditore.

Las clases de causas son cinco: [es decir,] honestum (honrosa), admirabile (sorprendente), humile (humilde), anceps (dudosa) y obscurum (oscura). Honestum es el tipo de causa al que el ánimo del oyente se muestra favorable enseguida, sin necesidad de nuestro discurso. Admirabile, aquella de la que se ha apartado el ánimo de quienes van a escucharla. Humile es la que el oyente desatiende.

2Anceps est, in quo aut iudicatio dubia est, aut causa honestatis et turpitudinis particeps, ut benivolentiam pariat et offensam. Obscurum, in quo aut tardi auditores sunt, aut difficilioribus ad cognoscendum negotiis causa cernitur inplicata.

Anceps es aquella en la que o bien el juicio es dudoso, o bien la causa participa de lo honroso y de lo vergonzoso, de modo que suscita a la vez benevolencia y rechazo. Obscurum, aquella en la que o bien los oyentes son lentos, o bien la causa se ve enredada en asuntos demasiado difíciles de entender.

9. De SyllogismisII.9

1Syllogismus Graece, Latine argumentatio appellatur. Argumentatio autem dicta est, quasi argutae mentis oratio, qua inventum probabile exequimur. Syllogismus igitur est propositionis et adsumptionis confirmationisque extrema conclusio aut ex ambigentis incerto, aut ex fiducia conprobantis.

En griego se llama silogismo; en latín, argumentatio (argumentación). Argumentatio (argumentación) se ha llamado así como si fuera el discurso de una argutae mentis (mente aguda), con el que desarrollamos lo probable que hemos hallado. El silogismo es, pues, la conclusión final de la proposición, de la asunción y de la confirmación, ya parta de la incertidumbre del que duda, ya de la confianza del que demuestra.

2Constat enim tribus partibus: propositione, adsumptione, conclusione. Propositione, ut puta, quod bonum est, turpem usum habere non potest'. Consensit audiens; adsumpsit ille 'pecunia turpem usum habet'. Concluditur, 'ergo pecunia bonum non est'.

Consta, en efecto, de tres partes: proposición, asunción y conclusión. La proposición, por ejemplo: «Lo que es bueno no puede tener un uso torpe». El oyente asintió; el otro asumió: «El dinero tiene un uso torpe». Se concluye: «Luego el dinero no es un bien».

3Syllogismis autem non solum rhetores, sed maxime dialectici utuntur, licet Apostolus saepe proponat, adsumat, confirmet atque concludat: quae, ut diximus, propriae artis Dialecticae et Rhetoricae sunt.

Ahora bien, de los silogismos se sirven no solo los rétores, sino sobre todo los dialécticos, aunque el Apóstol a menudo propone, asume, confirma y concluye; cosas que, como dijimos, son propias del arte de la dialéctica y de la retórica.

4Syllogismorum apud rhetores principalia genera duo sunt: inductio et ratiocinatio. Inductionis membra sunt tria: prima propositio, secunda inlatio, quae et adsumptio dicitur, tertia conclusio.

Entre los rétores, los géneros principales de silogismos son dos: la inducción y el raciocinio. Las partes de la inducción son tres: la primera, la proposición; la segunda, la ilación, que también se llama asunción; la tercera, la conclusión.

5Inductio est, quae rebus non dubiis captat adsensionem eius, cum instituta est, sive inter philosophos, sive inter rhetores, sive inter sermocinantes. Propositio inductionis est, quae similitudines concedendae rei necessario unius inducit aut plurium.

La inducción es la que, mediante cosas que no ofrecen duda, gana el asentimiento de aquel con quien se ha entablado, ya sea entre filósofos, entre rétores o entre quienes conversan. La proposición de la inducción es la que aduce semejanzas, de una o de varias cosas, con la cosa que necesariamente ha de concederse.

6Inlatio inductionis est, quae et adsumptio dicitur, quae rem, de qua contenditur, et cuius causa similitudines habitae sunt, introducit. Conclusio inductionis est, quae aut concessionem inlationis confirmat, aut quid ex ea conficiatur declarat. Ratiocinatio est oratio, qua id, de quo est quaestio, conprobatur.

La ilación de la inducción, que también se llama asunción, es la que introduce el asunto que se discute y por cuya causa se han aducido las semejanzas. La conclusión de la inducción es la que o bien confirma lo concedido en la ilación, o bien declara qué se deduce de ella. El raciocinio es el discurso con el que se prueba aquello que está en cuestión.

7Ratiocinationis modi sunt duo. Primus enthymema, qui est inperfectus syllogismus atque rhetoricus. Secundus epichirema, qui est inrhetoricus et latior syllogismus.

Los modos del razonamiento son dos. El primero es el enthymema (entimema), que es un silogismo imperfecto y retórico. El segundo es el epichirema (epiquerema), que es un silogismo no retórico y más amplio.

8Enthymema igitur Latine interpretatur mentis conceptio, quem inperfectum syllogismum solent artigraphi nuncupare. Nam in duabus partibus eius argumenti forma consistit, quando id, quod ad fidem pertinet faciendam, utitur, syllogismorum lege praeterita, ut est illud: 'Si tempestas vitanda est, non est igitur navigandum'. Ex sola enim propositione et conclusione constat esse perfectum, unde magis rhetoribus quam dialecticis convenire iudicatum est.

Enthymema, pues, se traduce en latín como mentis conceptio (concepción de la mente), y los tratadistas del arte suelen llamarlo silogismo imperfecto. Pues la forma de su argumento consiste en dos partes, cuando se sirve de lo que contribuye a producir convicción, prescindiendo de la ley de los silogismos, como es aquello de: «Si hay que evitar la tempestad, entonces no hay que navegar». En efecto, consta que es perfecto solo con la proposición y la conclusión, por lo que se ha juzgado que conviene más a los rétores que a los dialécticos.

9Enthymematis membra sunt quinque: primum convincibile, secundum ostentabile, tertium sententiale, quartum exemplabile, quintum collectivum.

Los miembros del entimema son cinco: el primero, el convincente; el segundo, el ostensivo; el tercero, el sentencioso; el cuarto, el ejemplar; el quinto, el colectivo.

10Convincibile est, quod evidenti ratione convincitur, sicut fecit Cicero pro Milone (79): 'Eius igitur mortis sedetis ultores, cuius vitam si putetis per vos restitui posse, nolitis'. Ostentabile est, quod certa rei demonstratione constringit, sicut Cicero in Catilina (1, 2): 'Hic tamen vivit, immo etiam in senatum venit'. Sententiale est, quod sententia generalis adducit, ut apud Terentium (Andr. 68): Obsequium amicos, veritas odium parit.

Convincibile (convincente) es el que convence con una razón evidente, como hizo Cicerón en defensa de Milón (79): «Estáis sentados, pues, como vengadores de la muerte de aquel cuya vida no querríais que se restituyera, si pensarais que podía ser restituida por vosotros». Ostentabile (demostrativo) es el que obliga mediante una demostración cierta del hecho, como Cicerón en la Catilinaria (1, 2): «Este, sin embargo, vive; más aún, incluso viene al senado». Sententiale (sentencioso) es el que aduce una sentencia general, como en Terencio (Andr. 68): la complacencia engendra amigos; la verdad, odio.

12Exemplabile est, quod alicuius exempli conparatione eventum simile conminatur, sicut Cicero in Philippicis (2, 1): 'Te miror, Antoni, quorum exempla imitaris, eorum exitus non pertimescere'.

Exemplabile (ejemplar) es el que, por comparación con algún ejemplo, amenaza con un desenlace semejante, como Cicerón en las Filípicas (2, 1): «Me asombra, Antonio, que no temas el final de aquellos cuyos ejemplos imitas».

13Collectivum est, cum in unum quae argumentata sunt colliguntur, sicut ait Cicero pro Milone (41): 'Quem igitur cum gratia noluit, hunc voluit cum aliquorum querella. Quem iure, quem loco, quem tempore non est ausus: hunc iniuria, alieno tempore, cum periculo capitis non dubitavit occidere'.

Collectivum (colectivo) es cuando se reúne en uno lo que se ha argumentado, como dice Cicerón en defensa de Milón (41): «Así pues, a quien no quiso matar con el agrado de todos, a ese quiso matarlo con la queja de algunos. A quien no se atrevió a matar con derecho, en el lugar y en el momento oportunos, a ese no dudó en matarlo injustamente, en un momento inoportuno y con peligro de su propia vida».

14Praeterea secundum Victorinum enthymematis est altera definitio ex sola propositione, sicut iam dictum est, quae ita constat: Si tempestas vitanda est, non est navigatio requirenda.

Praeterea (además), según Victorino, hay otra definición del entimema a partir de la sola (sola) proposición, como ya se ha dicho, que se compone así: si hay que evitar la tempestad, no hay que emprender la navegación.

15Ex sola adsumptione, ut est illud: Si inimicus est, occidit; inimicus autem [est]. Et quia illi deest conclusio, enthymema vocatur.

Solo con la asunción, como en aquello de: «Si es enemigo, mató; ahora bien, [es] enemigo». Y, como le falta la conclusión, se llama enthymema (entimema).

16Sequitur epichirema, descendens de ratiocinatione latior et executior rhetoricis syllogismis, latitudine distans et productione sermonis a dialecticis syllogismis, propter quod rhetoribus datur. Hic autem constat modis tribus. Primus modus tripertitus est, secundus quadripertitus, tertius quinquepertitus.

Sigue el epichirema (epiquerema), que procede del raciocinio y es más amplio y más desarrollado que los silogismos retóricos; se distingue de los silogismos dialécticos por la amplitud y la extensión del discurso, y por eso se atribuye a los rétores. Este consta de tres modos. El primer modo es tripartito; el segundo, cuatripartito; el tercero, quinquepartito.

17Tripertitus epichirematicus syllogismus est, qui constat membris tribus, id est propositione, adsumptione, conclusione. Quadripertitus est, qui constat ex membris quattuor: prima propositione, secunda adsumptione et una propositionis sive adsumptionis coniuncta, tertia probatione et conclusione.

El silogismo epiquerémico tripartito es el que consta de tres miembros, es decir, de proposición, asunción y conclusión. El cuatripartito es el que consta de cuatro miembros: en primer lugar, la proposición; en segundo, la asunción y, unida a ella, una de la proposición o de la asunción; en tercero, la prueba y la conclusión.

18Quinquepartitus itaque est, qui constat ex membris quinque, id est prima propositione, secunda eius probatione, tertia adsumptione, quarta eius probatione, quinta conclusione. Hunc Cicero ita facit in arte Rhetorica (de Inv. 1, 12): 'Si deliberatio et demonstratio genera sunt causarum, non possunt recte partes alicuius generis causae putari. Eadem enim res alii genus, alii pars esse potest; eidem genus et pars non potest, vel cetera, quousque syllogismi huius membra claudantur.

Así pues, es quinquepartitus (de cinco partes) el que consta de cinco miembros, es decir: primero, la proposición; segundo, su prueba; tercero, la asunción; cuarto, su prueba; quinto, la conclusión. Cicerón lo construye así en su Arte retórica (de Inv. 1, 12): «Si la deliberación y la demostración son géneros de causas, no pueden considerarse con razón partes de algún género de causa. En efecto, una misma cosa puede ser género para una y parte para otra; pero para una misma no puede ser a la vez género y parte», y lo demás, hasta que se cierran los miembros de este silogismo.

10. De legeII.10

1Lex est constitutio populi, quam maiores natu cum plebibus sancierunt. Nam quod Rex vel Imperator edicit, constitutio vel edictum vocatur. Institutio aequitatis duplex est, nunc in legibus, nunc in moribus. Inter legem autem et mores hoc interest, quod lex scripta est, mos vero est vetustate probata consuetudo, sive lex non scripta. Nam lex a legendo vocata, quia scripta est.

La ley es una constitución del pueblo que los de mayor edad sancionaron junto con la plebe. Pues lo que decreta el rey o el emperador se llama constitución o edicto. La institución de la equidad es doble: unas veces se da en las leyes, otras en las costumbres. Entre la ley y la costumbre hay esta diferencia: que la ley está escrita, mientras que la costumbre es un uso probado por la antigüedad, o sea, una ley no escrita. Pues lex (ley) se llama así por legendo (leer), porque está escrita.

2Mos autem longa consuetudo est, de moribus tracta tantundem. Consuetudo autem est ius quoddam moribus institutum, quod pro lege suscipitur, cum deficit lex; nec differt scriptura an ratione consistat, quando et legem ratio conmendet.

La costumbre es un uso prolongado, sacado en la misma medida de los hábitos. El uso es cierto derecho establecido por las costumbres, que se acepta en lugar de la ley cuando falta la ley; y no importa que se funde en la escritura o en la razón, puesto que también a la ley la recomienda la razón.

3Porro si ratione lex constat, lex erit omne iam quod ratione constiterit, dumtaxat quod religioni congruat, quod disciplinae conveniat, quod saluti proficiat. Vocata autem consuetudo, quia in communi est usu.

Además, si la ley se funda en la razón, será ley todo lo que se funde en la razón, con tal de que concuerde con la religión, convenga a la disciplina y aproveche a la salvación. Y se llama consuetudo (costumbre) porque está en communi (común) usu (uso).

4Omnis autem lex aut permittit aliquid, ut 'vir fortis petat praemium': aut vetat, ut 'sacrarum virginum nuptias nulli petere liceat': aut punit, ut 'qui caedem fecerit, capite plectatur'.

Toda ley o bien permite algo, como «que el varón valiente pida su recompensa»; o bien prohíbe, como «que a nadie le sea lícito pedir en matrimonio a las vírgenes consagradas»; o bien castiga, como «que quien haya cometido un homicidio sea castigado con la pena capital».

5Factae sunt autem leges, ut earum metu humana coherceatur audacia, tutaque sit inter inprobos innocentia, et in ipsis inprobis formidato supplicio refrenetur nocendi facultas. Legis enim praemio aut poena vita moderatur humana.

Las leyes se hicieron para que, por miedo a ellas, se reprima la osadía humana, la inocencia esté segura entre los malvados y, en los propios malvados, por temor al castigo, se refrene la capacidad de hacer daño. Pues la vida humana se regula por el premio o por la pena de la ley.

6Erit autem lex honesta, iusta, possibilis, secundum naturam, secundum consuetudinem patriae, loco temporique conveniens, necessaria, utilis, manifesta quoque, ne aliquid per obscuritatem in captionem contineat, nullo privato commodo, sed pro communi civium utilitate conscripta.

La ley ha de ser honesta, justa, posible, conforme a la naturaleza, conforme a la costumbre de la patria, adecuada al lugar y al tiempo, necesaria, útil y también clara, para que no encierre, por su oscuridad, nada que induzca a engaño; y escrita no para provecho privado alguno, sino para la utilidad común de los ciudadanos.

11. De sententiaII.11

1Sententia est dictum inpersonale, ut (Ter. Andr. 68): Obsequium amicos, veritas odium parit. Huic si persona fuerit adiecta, chria erit, ita: 'offendit Achilles Agamemnonem vera dicendo', 'Metrophanes promeruit gratiam Mithridatis obsequendo'.

La sententia (sentencia) es un dicho impersonal, como (Ter. Andr. 68): la complacencia engendra amigos; la verdad, odio. Si se le añade una persona, será una chria (cría), así: «Aquiles ofendió a Agamenón diciendo la verdad», «Metrófanes se ganó el favor de Mitrídates complaciéndole».

2Nam inter chrian et sententiam hoc interest, quod sententia sine persona profertur; chria sine persona numquam dicitur. Unde si sententiae persona adiciatur, fit chria; si detrahatur, fit sententia.

Pues entre la chrian y la sententiam hay esta diferencia: que la sententia se enuncia sin persona, mientras que la chria nunca se dice sin persona. Por eso, si a la sententiae se le añade una persona, se convierte en chria; si se le quita, se convierte en sententia.

12. De Catasceua et AnasceuaII.12

1Catasceua est confirmatio propositae rei. Anasceua autem contraria superiori est. Revincit enim non fuisse, aut non esse, quod natum, aut factum, aut dictum esse proponitur; ut si quis Chimaeram neget fuisse, aut fuisse confirmet.

La Catasceua (confirmación) es la confirmación de una cosa propuesta. La Anasceua (refutación), en cambio, es lo contrario de la anterior. En efecto, refuta que haya existido o que exista lo que se propone como nacido, hecho o dicho; como si alguien negara que existió la Quimera, o afirmara que existió.

2Inter haec et thesin hoc interesse, quod thesis, quamvis et ipsa habeat disputationem in utramque partem, tamen incertae rei quasi quaedam deliberatio vel cohortatio est. Catasceua autem et anasceua in his rebus, quae verisimiles non sunt, sed pro veris proponuntur, plerumque versantur.

Entre estas y la thesin (tesis) hay esta diferencia: que la thesis, aunque también ella contiene una discusión en uno y otro sentido, es sin embargo una especie de deliberación o exhortación sobre una cosa incierta. La Catasceua y la anasceua, en cambio, se ocupan por lo general de cosas que no son verosímiles, pero que se proponen como verdaderas.

3Anasceuae prima divisio est inconveniens et mendacium. Inconvenientis species sunt, quod inhonestum est et quod inutile. Item inhonestum tractatur aut in dictis aut in factis. In dictis, ut si qui indecora et non respondentia auctoritati dixisse dicatur; velut si aliqui infamet Catonem illum Censorium, iuventutem illum ad nequitiam et luxuriam cohortatum.

La primera división de la anasceua (refutación) es lo inconveniente y lo mentiroso. Las especies de lo inconveniente son lo deshonroso y lo inútil. A su vez, lo deshonroso se trata o en los dichos o en los hechos. En los dichos, como cuando se dice que alguien ha dicho cosas indecorosas y que no corresponden a su autoridad; por ejemplo, si alguien difamara a aquel famoso Catón el Censor diciendo que exhortó a la juventud a la maldad y al desenfreno.

4In factis, ut si qui abhorrens aliquid a sanctimonia et nomine suo fecisse dicatur; ut est fabula de adulterio Martis et Veneris. Mendacium tres habet species: incredibile, quod factum non esse credatur, ut adolescentem, qui de Siculo litore ingredientes Africam classes viderit.

En los hechos, como cuando se dice que alguien ha hecho algo ajeno a la santidad y a su nombre; como es la fábula del adulterio de Marte y Venus. La mentira tiene tres especies: lo increíble, que es aquello que se cree que no ha sucedido, como lo del joven que vio desde la costa de Sicilia las flotas que entraban en África.

5Inpossibile est ut Clodius insidias Miloni fecerit et idem occisus sit a Milone. Contrarium est; nam si insidias fecit, occidit. Occisus est; non fecit insidias. Haec distributio in contrarium reformata catasceua proderit. [Ut gradus omnes constituamus, honestum, utile, verisimile, possibile, consentaneum, vel ex diverso inhonestum, inutile, parum verisimile, inpossibile, contrarium.] Oportebit tamen principia sic ordinare, ut aut credendum esse veterum auctoritati, aut fabulis fidem non habendam esse dicamus.

Es imposible que Clodio tendiera una emboscada a Milón y que, al mismo tiempo, Milón lo matara. Es contradictorio; pues, si tendió la emboscada, habría matado. Fue muerto; no tendió la emboscada. Esta distribución, vuelta en sentido contrario, servirá para la catasceua (confirmación). [Para establecer todos los grados: lo honesto, lo útil, lo verosímil, lo posible, lo congruente, o, por el lado contrario, lo deshonesto, lo inútil, lo poco verosímil, lo imposible, lo contradictorio.] Convendrá, sin embargo, ordenar los comienzos de tal modo que digamos o bien que hay que creer en la autoridad de los antiguos, o bien que no hay que dar crédito a las fábulas.

6Et ad id postremum in anasceua requiramus, ne quid aliud significare voluerint, qui ista finxerunt: ut Scyllam non marinam, sed maritimam feminam, nec succinctam canibus, sed rapacem aliquam et inhospitalem venientibus extitisse.

Y, en cuanto a esto último, indaguemos en la anasceua (refutación) si los que inventaron esas cosas no quisieron significar otra cosa: por ejemplo, que Escila no fue una mujer marinam (marina), sino maritimam (costera), ni ceñida de perros, sino una mujer rapaz e inhóspita con los que llegaban.

13. De ProsopoeiaII.13

1Prosopoeia est, cum inanimalium et persona et sermo fingitur. Cicero in Catilina (1, 27): 'Etenim si mecum patria mea, quae mihi vita mea multo est carior, loqueretur, dicens,' et cetera.

La Prosopoeia (prosopopeya) se da cuando se finge la persona y el habla de seres inanimados. Cicerón, en la Catilinaria (1, 27): «En efecto, si mi patria, que me es mucho más querida que mi propia vida, hablara conmigo y me dijera», etcétera.

2Sic et montes et flumina vel arbores loquentes inducimus, personam inponentes rei quae non habet naturam loquendi; quod et tragoedis usitatum et in orationibus frequentissime invenitur.

Así también presentamos hablando a montes, ríos o árboles, atribuyendo una persona a una cosa que no tiene por naturaleza la facultad de hablar; recurso que es habitual en los trágicos y que se encuentra con muchísima frecuencia en los discursos.

14. De EthopoeiaII.14

1Ethopoeiam vero illam vocamus, in qua hominis personam fingimus pro exprimendis affectibus aetatis, studii, fortunae, laetitiae, sexus, maeroris, audaciae. Nam cum piratae persona suscipitur, audax, abrupta, temeraria erit oratio: cum feminae sermo simulatur, sexui convenire debet oratio: iam vero adolescentis et senis, et militis et imperatoris, et parasiti et rustici et philosophi diversa oratio dicenda est.

Llamamos Ethopoeiam (etopeya) a aquella en la que fingimos la persona de un hombre para expresar los afectos propios de la edad, la ocupación, la fortuna, la alegría, el sexo, la tristeza o la audacia. Pues cuando se adopta la persona de un pirata, el discurso será audaz, brusco y temerario; cuando se imita el habla de una mujer, el discurso debe convenir a su sexo; y, además, ha de darse un discurso distinto al adolescente y al anciano, al soldado y al general, al parásito, al campesino y al filósofo.

2Aliter enim loquitur gaudio affectus, aliter vulneratus. In quo genere dictionis illa sunt maxime cogitanda, quis loquatur et apud quem, de quo et ubi et quo tempore: quid egerit, quid acturus sit, aut quid pati possit, si haec consulta neclexerit.

En efecto, de un modo habla quien está movido por la alegría y de otro el herido. En este género de discurso hay que considerar sobre todo lo siguiente: quién habla y ante quién, de qué, dónde y en qué momento; qué ha hecho, qué va a hacer o qué puede sufrir si desatiende estos consejos.

15. De generibus quaestionumII.15

1Genera quaestionum duo sunt, quorum unum est finitum, alterum infinitum. Finitum ὑπόθεσις Graece, Latine causa dicitur, ubi cum certa persona controversia est.

Los géneros de cuestiones son dos: uno es finito y el otro, infinito. El finito se llama en griego ὑπόθεσις y en latín causa (causa), y se da cuando la controversia es con una persona determinada.

2Infinitum, quod Graece θέσις, Latine propositum nominatur. Hoc personam non habet certam, nec inest [in] aliqua certa circumstantia, id est, nec locus, nec tempus. In causa vero certa omnia sunt, unde quasi pars causae est propositum.

El Infinitum (infinito) se llama en griego θέσις y en latín propositum (proposición). Este no tiene una persona determinada, ni se da [en él] ninguna circunstancia determinada, es decir, ni lugar ni tiempo. En la causa, en cambio, todo es determinado; por eso el propositum es como una parte de la causa.

16. De elocutioneII.16

1Iam vero in elocutionibus illud uti oportebit, ut res, locus, tempus, persona audientis efflagitat, ne profana religiosis, ne inverecunda castis, ne levia gravibus, ne lasciva seriis, ne ridicula tristibus misceantur. Latine autem et perspicue loquendum.

Ahora bien, en la elocución convendrá atenerse a lo que exigen el asunto, el lugar, el momento y la persona del oyente, de modo que no se mezcle lo profano con lo religioso, lo deshonesto con lo casto, lo ligero con lo grave, lo lascivo con lo serio, ni lo ridículo con lo triste. Hay que hablar, además, en buen latín y con claridad.

2Latine autem loquitur, qui verba rerum vera et naturalia persequitur, nec a sermone atque cultu praesentis temporis discrepat. Huic non sit satis videre quid dicat, nisi id quoque aperte et suaviter dicere; ne id quidem tantum, nisi id quod dicat et facere.

Habla en buen latín quien emplea las palabras verdaderas y naturales de las cosas y no se aparta del lenguaje ni de la elegancia de su tiempo. Que a este no le baste ver lo que dice, si no lo dice también con claridad y con agrado; y ni siquiera eso solo, si no hace además lo que dice.

17. De trimodo dicendi genereII.17

1Dicenda sunt quoque summissa leniter, incitata graviter, inflexa moderate. Hoc est enim illud trimodum genus dicendi: humile, medium, grandiloquum. Cum enim magna dicimus, granditer proferenda sunt; cum parva dicimus, subtiliter; cum mediocria, temperate.

También hay que decir lo humilde con suavidad, lo vehemente con gravedad y lo intermedio con moderación. Este es, en efecto, aquel triple modo de decir: humilde, medio y elevado. Pues cuando decimos cosas grandes, hay que expresarlas con grandeza; cuando decimos cosas pequeñas, con sencillez; cuando decimos cosas medianas, con moderación.

2Nam in parvis causis nihil grande, nihil sublime dicendum est, sed leni ac pedestri more loquendum. In causis autem maioribus, ubi de Deo vel hominum salute referimus, plus magnificentiae et fulgoris est exhibendum.

Pues en las causas pequeñas no se ha de decir nada grandioso ni nada sublime, sino que hay que hablar de manera suave y llana. En cambio, en las causas mayores, cuando tratamos de Dios o de la salvación de los hombres, hay que mostrar más magnificencia y brillo.

3In temperatis vero causis, ubi nihil agitur ut agat, sed tantummodo ut delectetur auditor, inter utrumque moderate dicendum est: sed et quamvis de magnis rebus quisque dicat, non tamen semper granditer docere debet, sed summisse, cum docet; temperate, cum aliquid laudat vel vituperat; granditer, cum ad conversionem aversos animos provocat. Utenda tamen verba in summisso genere sufficientia, in temperato splendentia, in grandi vehementia.

En las causas moderadas, en cambio, en las que no se busca que el oyente actúe, sino solo que se deleite, hay que hablar con moderación, entre uno y otro estilo; pero, aunque uno hable de asuntos grandes, no por eso debe enseñar siempre con grandeza, sino con sencillez cuando enseña; con moderación cuando alaba o censura algo; con grandeza cuando mueve a la conversión a los ánimos apartados. Sin embargo, en el estilo humilde han de usarse palabras suficientes; en el moderado, brillantes; en el elevado, vehementes.

18. De colo, commate, et periodisII.18

1Conponitur autem instruiturque omnis oratio verbis, comma et colo et periodo. Comma particula est sententiae. Colon membrum. Periodos ambitus vel circuitus. Fit autem ex coniunctione verborum comma, ex commate colon, ex colo periodos.

Todo discurso se compone y se construye con palabras, con comma (inciso), con colo (miembro) y con periodo (período). El comma es una pequeña parte de la frase. El colon es un membrum (miembro). El periodos es un ambitus (rodeo) o circuitus (circuito). De la unión de las palabras se forma el comma; del commate, el colon; del colo, el periodos.

2Comma est iuncturae finitio, utputa (Cic. Mil. 1): 'Etsi vereor, iudices,' ecce unum comma; sequitur et aliud comma: 'ne turpe sit pro fortissimo viro dicere,' et factum est colon, id est membrum, quod intellectum sensui praestat; sed adhuc pendet oratio, sicque deinde ex pluribus membris fit periodos, id est extrema sententiae clausula: 'ita veterem iudiciorum morem requirunt.' Periodos autem longior esse non debet quam ut uno spiritu proferatur.

El comma es el remate de una unión de palabras, por ejemplo (Cic. Mil. 1): «Aunque temo, jueces,»: he aquí un comma; sigue otro comma: «que sea vergonzoso hablar en favor de un hombre valentísimo,», y ya se ha formado un colon, es decir, un membrum (miembro), que hace inteligible el sentido; pero el discurso aún queda en suspenso, y así, después, de varios miembros se forma el periodos, es decir, la cláusula final de la frase: «así echan de menos la antigua costumbre de los juicios». El periodos, por su parte, no debe ser más largo de lo que pueda pronunciarse de un solo aliento.

19. De vitiis litterarum et verborum et sententiarum cavendisII.19

1Praeterea purum et honestum oratoris eloquium carere debet omnibus vitiis tam in litteris, quam in verbis, quam etiam in sententiis.

Además, el lenguaje puro y digno del orador debe carecer de todos los vicios, tanto en las letras como en las palabras y también en las frases.

2In litteris, ut iunctura apta et conveniens sit; et sic observandum, ne praecedentis verbi extrema vocalis in eandem vocalem primam incidat verbi sequentis, ut 'feminae Aegyptiae'. Quae structura melior fit, si consonantes vocalibus adplicantur. Trium quoque consonantium, quae in se incidentes stridere et quasi rixare videntur, vitanda iunctura est, id est, R, S, X, ut: 'ars studiorum,, 'rex Xerxes, 'error Romuli'. Fugienda est et consonans M inlisa vocalibus, ut 'verum enim'.

En las letras, que la unión sea apta y conveniente; y así se ha de procurar que la vocal final de la palabra precedente no vaya a dar en la misma vocal inicial de la palabra siguiente, como en feminae Aegyptiae (mujeres egipcias). Esta construcción resulta mejor si las consonantes se juntan con las vocales. También ha de evitarse la unión de tres consonantes que, al chocar entre sí, parecen chirriar y como reñir, es decir, R, S, X, como en ars studiorum (el arte de los estudios), rex Xerxes (el rey Jerjes), error Romuli (el error de Rómulo). Ha de evitarse también la consonante M cuando choca con vocales, como en verum enim (pero en verdad).

20. De iuncturis verborumII.20

1In verbis quoque cavenda sunt vitia, ut non inpropria verba ponantur, quae Graeci Acyrologian vocant. Amanda est ergo proprietas, sic tamen ut aliquando propter humilitatem sordidi aut spurci vocabuli translatis nominibus sit utendum, non tamen longe accitis, sed ut veris proxima et cognata videantur.

También en las palabras hay que guardarse de los vicios, de modo que no se pongan palabras impropias, lo que los griegos llaman Acyrologian (acirología). Hay que amar, pues, la propiedad, pero de tal modo que alguna vez, por la bajeza de un vocablo sórdido o sucio, haya que servirse de nombres trasladados, aunque no traídos de lejos, sino de modo que parezcan muy cercanos y emparentados con los verdaderos.

2Fugienda etiam Hyperbata longiora, quae fieri sine aliorum sensuum confusione non possunt. Ambiguitas quoque et vitium illud cavendum, cum quidam iactatione eloquentiae ducti, quod uno aut duobus verbis significare poterant, interpositis inanibus vocibus longa et circumflexa ambage concludunt: quod vitium Perissologia[n] vocatur.

Hay que huir también de los Hyperbata (hipérbatos) demasiado largos, que no pueden hacerse sin confundir otros sentidos. Hay que guardarse también de la ambigüedad y de aquel vicio que se da cuando algunos, llevados por el afán de lucir su elocuencia, lo que podían expresar con una o dos palabras lo encierran en un rodeo largo y tortuoso, intercalando voces vacías: este vicio se llama Perissologia[n] (perisología).

3Cui contrarium criminis vitium est et brevitatis studio etiam necessaria verba furari. Fugienda sunt quoque, sicut in litteris et verbis, ita et in sententiis vitia, quae inter prima Grammaticorum studia cognoscuntur.

El vicio contrario a esta falta consiste en escamotear, por afán de brevedad, incluso las palabras necesarias. Hay que huir también, igual que en las letras y en las palabras, así también en las frases, de los vicios que se aprenden entre los primeros estudios de los gramáticos.

4Sunt autem Cacemphaton, Tautologia, Ellipsis, Acyrologia, Macrologia, Perissologia, Pleonasmos et his similia. At contra orationem extollit et exornat †energia tum† Emphasis, quae plus quiddam quam dixerit intellegi facit; ut si dicas: 'Ad gloriam Scipionis ascendit', et Vergilius (Aen. 2, 262): Demissum lapsi per funem. Cum enim dicit lapsi, altitudinis imaginem suggerit. Huic contraria virtus est, verbis minuere quae natura sua magna sunt.

Son estos el cacénfaton, la tautología, la elipsis, la acirología, la macrología, la perisología, el pleonasmo y otros semejantes. En cambio, eleva y adorna el discurso †energia tum† el énfasis, que hace entender algo más de lo que se ha dicho; como si dices: «Ascendió a la gloria de Escipión», y Virgilio (Aen. 2, 262): «Deslizándose por la cuerda descolgada». Pues, al decir lapsi (deslizándose), sugiere la imagen de la altura. La virtud contraria a esta consiste en disminuir con las palabras lo que por su naturaleza es grande.

21. De figuris verborum et sententiarumII.21

1Augetur et ornatur oratio etiam figuris verborum ac sententiarum. Nam quia directa et perpetua oratio fatigationem atque fastidium tam dicendi quam audiendi creat, flectenda est et in alias versanda formas, ut et dicentem reficiat, et ornatior fiat, et iudicem diverso vultu audituque deflectat. E quibus plurimae superius a Donato in schematibus artis Grammaticae adnotatae sunt.

El discurso se amplifica y se adorna también con las figuras de palabras y de pensamiento. Pues, como el discurso directo y continuo produce cansancio y hastío tanto al hablar como al escuchar, hay que variarlo y darle otras formas, para que reanime al que habla, resulte más adornado y desvíe la atención del juez con un aspecto y un sonido distintos. De ellas, muchísimas las ha señalado más arriba Donato en las figuras de su Arte gramatical.

2Unde tantum illa hic interponi oportuit, quae in poemate aut numquam aut difficulter fiunt, in oratione autem libere.

Por eso aquí solo convenía intercalar aquellas que en la poesía no se dan nunca o se dan con dificultad, pero en el discurso se dan libremente.

3[Anadiplosis est congeminatio verborum, ut (Cic. Catil. 1, 2): 'hic tamen vivit, vivit, etiam in senatum venit'.

[La anadiplosis es la repetición de palabras, como (Cic. Catil. 1, 2): «este, sin embargo, vive; vive, e incluso viene al senado».

4Climax est gradatio, cum ab eo, quo sensus superior terminatur, inferior incipit, ac dehinc quasi per gradus dicendi ordo servatur, ut est illud Africani: 'ex innocentia nascitur dignitas, ex dignitate honor, ex honore imperium, ex imperio libertas'. Hanc figuram nonnulli catenam appellant, propter quod aliud in alio quasi nectitur nomine, atque ita res plures in geminatione verborum trahuntur. Fit autem hoc schema non solum in singulis verbis, sed etiam in contexione verborum, ut apud Gracchum: 'pueritia tua adulescentiae tuae inhonestamentum fuit, adulescentia senectuti dedecoramentum, senectus reipublicae flagitium'. Sic et apud Scipionem: 'vi atque ingratis coactus cum illo sponsionem feci, facta sponsione ad iudicem adduxi, adductum primo coetu damnavi, damnatum ex voluntate dimisi'.

Climax (clímax) es gradatio (gradación): cuando el miembro siguiente empieza por aquello en que termina el anterior, y a partir de ahí se mantiene el orden del discurso como por escalones, como en aquello del Africano: «de la inocencia nace la dignidad, de la dignidad la honra, de la honra el mando, del mando la libertad». Algunos llaman a esta figura catenam (cadena), porque un nombre queda como anudado a otro, y así se arrastran muchas cosas con la repetición de las palabras. Y esta figura no se da solo en palabras sueltas, sino también en el encadenamiento de palabras, como en Graco: «tu niñez fue la deshonra de tu juventud; tu juventud, el oprobio de tu vejez; tu vejez, la infamia de la república». Así también en Escipión: «obligado por la fuerza y a mi pesar, hice con él una apuesta; hecha la apuesta, lo llevé ante el juez; llevado ante él, lo condené en la primera sesión; condenado, lo dejé ir de buen grado».

5Antitheta, quae Latine contraposita appellantur: quae, dum ex adverso ponuntur, sententiae pulchritudinem faciunt, et in ornamento locutionis decentissima existunt, ut Cicero (Catil. 2, 25): 'ex hac parte pudor pugnat, illinc petulantia; hinc pudicitia, illinc stuprum; hinc fides, illinc fraudatio; hinc pietas, illinc scelus; hinc constantia, illinc furor; hinc honestas, illinc turpitudo; hinc continentia, illinc libido; hinc denique aequitas, temperantia, fortitudo, prudentia, virtutes omnes certant cum iniquitate, luxuria, ignavia, temeritate, cum vitiis omnibus; postremo copia cum egestate; bona ratio cum perdita; mens sana cum amentia; bona denique spes cum omnium rerum desperatione confligit'. In huiusmodi certamine ac praelio, huiusmodi locutionis ornamento liber Ecclesiasticus usus est, dicens (33, 15): 'contra malum bonum, et contra mortem vita: sic contra pium peccator: et sic intuere in omnia opera altissimi, bina et bina, unum contra unum'.

Antitheta (antítesis), que en latín se llaman contraposita (contrapuestos): al ponerse unos frente a otros, producen la belleza de la frase y resultan sumamente apropiados como ornamento de la expresión, como en Cicerón (Catil. 2, 25): 'de esta parte lucha el pudor, de aquella la desvergüenza; aquí la castidad, allí el estupro; aquí la lealtad, allí el fraude; aquí la piedad, allí el crimen; aquí la firmeza, allí el furor; aquí la honradez, allí la infamia; aquí la continencia, allí la lujuria; aquí, en fin, la equidad, la templanza, la fortaleza, la prudencia, todas las virtudes combaten con la iniquidad, el desenfreno, la cobardía, la temeridad, con todos los vicios; por último, la abundancia con la penuria, la buena razón con la perdida, la mente sana con la locura, y, en fin, la buena esperanza se enfrenta con la desesperación de todas las cosas'. En un combate y una batalla de esta clase usó este ornamento de la expresión el libro del Eclesiástico, cuando dice (33, 15): 'frente al mal, el bien, y frente a la muerte, la vida; así, frente al piadoso, el pecador; y así contempla todas las obras del Altísimo, de dos en dos, una frente a otra'.

6Synonymia est, quotiens in conexa oratione pluribus verbis unam rem significamus, ut ait Cicero (Catil. 1, 8): nihil agis, nihil moliris, nihil cogitas'. Et item (Catil. 1, 10): 'non feram, non patiar, non sinam'.

Synonymia (sinonimia) es cuando, en un discurso trabado, significamos una sola cosa con varias palabras, como dice Cicerón (Catil. 1, 8): «nada haces, nada maquinas, nada piensas». Y asimismo (Catil. 1, 10): «no lo soportaré, no lo toleraré, no lo permitiré».

7Epanodos, quam regressionem nostri vocant (Cic. Ligar. 19): 'principium dignitas erat pene par; non par fortasse eorum, quae sequebantur'.

Epanodos (epánodo), que los nuestros llaman regressionem (regresión) (Cic. Ligar. 19): «al principio la dignidad era casi igual; no igual, quizá, la de lo que venía después».

8Antapodosis, quotiens media primis et ultimis conveniunt ut est (Cic. c. cont. Metell. frag. 5): 'vestrum iam hoc factum reprehendo, patres conscripti, non meum, ac pulcherrimum quidem factum: verum, ut dixi, non meum, sed vestrum'.

Antapodosis (antapódosis) es cuando lo del medio concuerda con lo primero y con lo último, como en (Cic. c. cont. Metell. frag. 5): «censuro ya este hecho vuestro, padres conscriptos, no mío, y es ciertamente un hecho hermosísimo; pero, como he dicho, no mío, sino vuestro».

9Paradiastole est, quotiens id, quod dicimus, interpretatione discernimus (cf. Rutil. Lup. 1, 4): 'cum te pro astuto sapientem appellas, pro inconsiderato fortem, pro inliberali diligentem'.

Paradiastole (paradiástole) es cuando distinguimos mediante una explicación lo que decimos (cf. Rutil. Lup. 1, 4): «cuando te llamas sabio en lugar de astuto, valiente en lugar de irreflexivo, cuidadoso en lugar de tacaño».

10Antanaclasis est, quae eodem verbo contrarium exprimit sensum. Querebatur quidam de filio, cum mortem suam expectaret, respondente: 'non expecto, immo peto, inquit, ut expectes'.

Antanaclasis (antanaclasis) es la que expresa con la misma palabra un sentido contrario. Se quejaba uno de su hijo porque este esperaba su muerte, y cuando el hijo le respondió: «No la espero», él dijo: «Al contrario, te pido que la esperes».

11Antimetabole est conversio verborum, quae ordine mutato contrarium efficit sensum: 'non ut edam vivo, sed ut vivam edo'. Et illud (Cic. Phil. 4, 8): 'si consul Antonius, Brutus hostis: si conservator reipublicae Brutus, hostis Antonius'.

La antimetabole es la inversión de las palabras que, al cambiar su orden, produce el sentido contrario: «no vivo para comer, sino que como para vivir». Y también aquello (Cic. Phil. 4, 8): «si Antonio es cónsul, Bruto es enemigo; si Bruto es el salvador de la república, el enemigo es Antonio».

12Exoche (Cic. Mil. 59): Quis eos appellavit? Appius. Quis produxit? Appius'.

Exoche (Cic. Mil. 59): «¿Quién los llamó? Apio. ¿Quién los presentó? Apio».

13Nunc figuras sententiarum, quas operae pretium sit cognoscere, persequamur.

Pasemos ahora a las figuras de pensamiento que vale la pena conocer.

14Sententia est dictum inpersonale, ut (Ter. Andr. 68):] [Obsequium amicos, veritas odium parit.] [Huic si persona fuerit adiecta, Chria erit, ita: 'offendit Achilles Agamemnonem vera dicendo'. 'Metrophanes promeruit gratiam Mithridatis obsequendo'. Nam inter chriam et sententiam hoc interest, quod sententia sine persona profertur, chria sine persona numquam dicitur. Unde si sententiae persona adiciatur, fit chria; si detrahatur, fit sententia.

La sentencia es un dicho impersonal, como (Ter. Andr. 68):] [La complacencia engendra amigos; la verdad, odio.] [Si a esta se le añade una persona, será una Chria (cría), así: 'Aquiles ofendió a Agamenón diciendo la verdad'. 'Metrófanes se ganó el favor de Mitrídates complaciéndolo'. Pues entre la chriam y la sentencia hay esta diferencia: que la sentencia se enuncia sin persona, mientras que la chria nunca se dice sin persona. Por eso, si a la sentencia se le añade una persona, se convierte en chria; si se le quita, se convierte en sentencia.

15Sententiarum species multae. Aliae enim sunt indicativae, aliae sunt pronuntiativae, ut (Virg. Aen. 4, 373):] [Nusquam tuta fides;] [aliae imperativae, ut (Virg. Aen. 4, 223):] [Vade, age, nate, voca Zephyros, et labere pinnis.] [Aliae admirativae (Virg. Aen. 1, 11):] [Tantaene animis caelestibus irae?] [

Las especies de sentencias son muchas. Unas, en efecto, son indicativas, otras son enunciativas, como (Virg. Aen. 4, 373):] [En ninguna parte está segura la lealtad;] [otras imperativas, como (Virg. Aen. 4, 223):] [Ve, anda, hijo, llama a los céfiros y deslízate con tus alas.] [Otras admirativas (Virg. Aen. 1, 11):] [¿Tanta ira cabe en los ánimos celestiales?] [

16Aliae conparativae (Lucil. iv. frag.?):] [Si vinco et pereo, quid ibi me vincere praestat?] [Aliae superlativae, quae cum aliquo motu animi et indignatione promuntur (Virg. Aen. 3, 57):] [Quid non mortalia pectora coges, auri sacra fames!] [

Otras son comparativas (Lucil. iv. frag.?):] [Si venzo y perezco, ¿de qué me sirve vencer en tal caso?] [Otras son superlativas, las que se pronuncian con cierta agitación del ánimo y con indignación (Virg. Aen. 3, 57):] [¡A qué no empujas los corazones de los mortales, execrable hambre de oro!] [

17Aliae interrogativae ut (Virg. Aen. 8, 113):] Iuvenes, quae causa subegit ignotas temptare vias? Quid genus, unde domum? Pacemne huc fertis, an arma? [

Otras son interrogativas, como (Virg. Aen. 8, 113):] Jóvenes, ¿qué motivo os ha empujado a probar caminos desconocidos? ¿De qué linaje sois, de dónde venís? ¿Traéis aquí la paz o las armas? [

18Aliae responsivae, ut 'illinc', 'istinc'. Aliae deprecativae, ut (Virg. Aen. 6, 365):] [Eripe me his, invicte, malis!] [Aliae promissivae, ut (Virg. Aen. 1, 257):] [Parce metu, manent inmota tuorum.] [Aliae concessivae quae inpulsione prohibeant, ut (Virg. Aen. 4, 381):] [I, sequere Italiam ventis, pete regna per undas.] [Quae tamen ne non intellecta sit persuasio, permixta sunt aliqua quae vetent latenter, ut 'ventis', 'per undas'.] [Aliae demonstrativae, ut: 'en', 'ecce'. Aliae optativae, ut (Virg. Aen. 8, 560):] [O mihi praeteritos referat si Iuppiter annos.] [

Otras son de respuesta, como illinc (de allí), istinc (de ahí). Otras son de súplica, como (Virg. Aen. 6, 365):] [¡Líbrame de estos males, invicto!] [Otras son de promesa, como (Virg. Aen. 1, 257):] [Deja el miedo: permanece inmutable lo de los tuyos.] [Otras son de concesión, que prohíben mediante el impulso, como (Virg. Aen. 4, 381):] [Ve, sigue a Italia con los vientos, busca reinos por las olas.] [Sin embargo, para que la persuasión no deje de entenderse, se mezclan algunas palabras que prohíben de forma encubierta, como ventis (con los vientos), per undas (por las olas).] [Otras son demostrativas, como en, ecce (he aquí). Otras son optativas, como (Virg. Aen. 8, 560):] [¡Oh, si Júpiter me devolviera los años pasados!] [

19Aliae derogativae, ut: 'nequaquam'. Aliae, quae cum exclamatione proferuntur, ut (Petron. 68):] [Quis furor, o cives, pacem convertit in arma?] [Et Cicero (Cat. 1, 9): 'O dii inmortales, ubinam gentium sumus?

Otras son derogativas, como nequaquam (de ningún modo). Otras son las que se pronuncian con exclamación, como (Petron. 68):] [¿Qué locura, oh ciudadanos, ha convertido la paz en armas?] [Y Cicerón (Cat. 1, 9): '¡Oh dioses inmortales! ¿En qué lugar del mundo estamos?

20Aliae exhortativae, cum ad sententiam provocamus, ut (Virg. Aen. 8, 364):] [Aude, hospes, contemnere opes.] [

Otras son exhortativas, cuando incitamos a tomar una determinación, como (Virg. Aen. 8, 364):] [Atrévete, huésped, a despreciar las riquezas.] [

21Aliae dehortativae, cum a contrario vitio peccatoque reducimus. Sunt et adfirmativae, ut: 'quidni', 'quippe'.

Otras son disuasorias, cuando apartamos a alguien del vicio y del pecado contrarios. Hay también afirmativas, como quidni (¿cómo no?), quippe (en efecto).

22Praeceptivae, ut (cf. Virg. Georg. 1, 299):] [Nudus ara, sere nudus, et habebis frigore messes.] [

Preceptivas, como (cf. Virg. Georg. 1, 299):] [Ara desnudo, siembra desnudo, y tendrás cosechas en el frío.] [

23Vetativae, ut (Virg. Georg. 2, 299):] [Neve inter vites corylum sere, neve flagella summa pete.] [

Prohibitivas, como (Virg. Georg. 2, 299):] [No siembres el avellano entre las vides, ni busques los sarmientos más altos.] [

24Negativae, ut: 'non', 'minime'. Sunt et mirativae, ut (Hieronym. epist. ad Rust. 4, 6) 'Papae! vivere non licet, et fornicare libet?

Negativas, como: non (no), minime (de ningún modo). Hay también admirativas, como (Hieronym. epist. ad Rust. 4, 6): '¡Vaya! ¿No está permitido vivir, y apetece fornicar?

25Dolentis, ut (cf. Ovid. Heroid. 5, 149):] [Ei mihi, quod nullus amor est sanabilis herbis.] [Flentis ut. Similitudinis, sic (Virg. Aen. 5, 588):] [Ut quondam Creta fertur Labyrinthus in alta.] [Admonentis ut. Inridentis ut. Gementis ut. Exhortativae ut. Consolativae ut. Conmiserantis ut. Quorum quot sunt figurae, tot et in pronuntiando voces.

De quien se duele, como (cf. Ovid. Heroid. 5, 149):] [¡Ay de mí, que ningún amor se cura con hierbas!] [De quien llora, como. De semejanza, así (Virg. Aen. 5, 588):] [Como se cuenta que en otro tiempo el Laberinto, en la alta Creta.] [De quien amonesta, como. De quien se burla, como. De quien gime, como. Exhortativa, como. Consolatoria, como. De quien se compadece, como. Cuantas son sus figuras, tantos son también los tonos de voz al pronunciarlas.

26Sunt et Amphidoxae, quarum pars honesta est, pars inhonesta, ut (Ovid, Met. 2, 53):] [Non est tua tuta voluntas: magna petis, Phaëthon.] [

Hay también anfidoxas, en las que una parte es honrosa y otra deshonrosa, como (Ovid, Met. 2, 53):] [No es segura tu voluntad: pides grandes cosas, Faetón.] [

27Sunt et aliae, procatalempsis, cum id, quod nobis obici puterat, ante praesumimus ad diluendum, ut (Cic. Div. in Caec. 1): 'Si quis vestrum iudices, aut eorum, qui adsunt, forte mirantur'. Sunt et aporiae, dubitatio simulantis nescire se quae scit, aut quomodo dicatur.

Hay también otras: la procatalepsis, cuando nos adelantamos a lo que podría objetársenos para refutarlo, como (Cic. Div. in Caec. 1): «Si alguno de vosotros, jueces, o de los que están presentes, quizá se extraña». Hay también aporías: la duda de quien finge no saber lo que sabe, o cómo decirlo.

28Koenonosis autem dicitur conmunicatio consilii cum iudicibus aut adversariis, ut si dicas: 'Vos consulo, iudices, aut vos adversarii, quid me facere convenerit, aut quid vos facturi fuissetis'.

Se llama Koenonosis (comunicación) a la comunicación de una deliberación con los jueces o con los adversarios, como si dijeras: «Os consulto a vosotros, jueces, o a vosotros, adversarios, qué me habría convenido hacer o qué habríais hecho vosotros».

29Paradoxon est, cum dicimus inopinatum aliquid accidisse, ut Flacco Cicero (cf. Flacc. 1): 'Cuius laudis praedicator esse debuerit, eius periculi deprecatorem esse factum'.

Hay paradoja cuando decimos que ha ocurrido algo inesperado, como Cicerón en favor de Flaco (cf. Flacc. 1): «Que quien debió ser pregonero de su alabanza se haya convertido en el que suplica por apartar su peligro».

30Epitrope, id est permissio, cum aliqua ipsis iudicibus aut adversariis permittimus aestimanda, ut Calvus in Vaticinio: 'Perfrica frontem, et dic te digniorem qui praetor fieres quam Catonem'.

Epitrope, es decir, permisión, se da cuando dejamos algunas cosas al juicio de los propios jueces o adversarios, como Calvo en el Vaticinio: «Frótate la frente y di que eras más digno que Catón de ser nombrado pretor».

31Parrhesia est oratio libertatis et fiduciae plena (Cic. Mil. 72): 'occidi non Spurium Maelium', et cetera. Qua figura caute utendum est, ut Cicero: praemisit enim factionem.

La parrhesia (franqueza) es un discurso lleno de libertad y de confianza (Cic. Mil. 72): «He matado, no a Espurio Melio», etcétera. Esta figura debe usarse con cautela, como hace Cicerón, pues antes había expuesto la facción.

32Ethopoeia est, cum sermonem ex aliena persona inducimus, ut pro Caelio Tullius facit Appium Caecum cum Clodia loquentem.

La ethopoeia (etopeya) se da cuando ponemos un discurso en boca de otra persona, como hace Tulio en defensa de Celio, que presenta a Apio el Ciego hablando con Clodia.

33Energia est rerum gestarum aut quasi gestarum sub oculis inductio, de qua locuti iam sumus.

La energia (evidencia) consiste en poner ante los ojos hechos sucedidos o como si hubieran sucedido; de ella ya hemos hablado.

34Metathesis est, quae mittit animos iudicum in res praeteritas aut futuras, hoc modo: 'Revocate mentis ad spectaculum expugnatae miserae civitatis, et videre vos credite incendia, caedes, rapinas, direptiones, liberorum corporum iniurias, captivitates matronarum, trucidationes senum'. In futurum autem anticipatio eorum, quae dicturus est adversarius, ut Tullio pro Milone, cum mittit animos iudicum in eum reipublicae statum, qui futurus est, etiamsi occiso Milone Clodius viveret.

La metathesis (metátesis) es la que traslada el ánimo de los jueces a hechos pasados o futuros, de este modo: «Volved vuestras mentes al espectáculo de la mísera ciudad conquistada, y creed que veis incendios, matanzas, robos, saqueos, ultrajes a los cuerpos de personas libres, cautiverios de matronas, degüellos de ancianos». Hacia el futuro, en cambio, es la anticipación de lo que va a decir el adversario, como hace Tulio en defensa de Milón, cuando traslada el ánimo de los jueces a aquel estado de la república que vendría si, muerto Milón, Clodio siguiera vivo.

35Aposiopesis est, cum id, quod dicturi videbamur, silentio intercipimus (Virg. Aen. 1, 135):] [Quos ego, sed motos praestat conponere fluctus.] [

La aposiopesis (reticencia) se da cuando cortamos con el silencio lo que parecía que íbamos a decir (Virg. Aen. 1, 135):] [«A vosotros yo…, pero más vale calmar las olas agitadas».] [

36Epanalempsis est digressio: 'Tulit calor me dicendi et dignitas rerum paulo longius quam volebam, sed redeo ad causam'.

Epanalempsis es la digresión: «El ardor de hablar y la dignidad del asunto me han llevado un poco más lejos de lo que quería, pero vuelvo a la causa».

37Anamnesis est commemoratio eius rei, quod oblitos fuisse nos fingimus.

Anamnesis es el recuerdo de algo que fingimos haber olvidado.

38†Aparisis† est, cum id, quod in animos iudicum quasi deposueramus, opportune reposcimus.

†Aparisis† es cuando reclamamos en el momento oportuno lo que, por así decir, habíamos dejado en depósito en el ánimo de los jueces.

39Aetiologia est, cum proponimus aliquid, eiusque causam et rationem reddimus.

Aetiologia es cuando proponemos algo y damos su causa y su razón.

40Characterismus, descriptio figurae alicuius expressa, ut (Virg. Aen. 4, 558):] [Omnia Mercurio similis, vocemque coloremque et crines flavos et membra decora iuventa.] [Ἀθροισμός, cum plures sensus breviter expeditos in unum locum coacervant, et cum quadam festinatione decurrit, ut Cicero (Cic. Catil. 3, 1): 'Rempublicam, Quirites, vitamque omnium vestrorum, bona, fortunas, coniuges, liberosque vestros', et cetera.

Characterismus (caracterismo), descripción precisa de la figura de alguien, como (Virg. Aen. 4, 558):] [En todo semejante a Mercurio, en la voz, en el color, en los cabellos rubios y en los miembros hermosos por la juventud.] [Ἀθροισμός, cuando se acumulan en un solo lugar varios pensamientos expuestos con brevedad, y se recorren con cierta prisa, como dice Cicerón (Cic. Catil. 3, 1): «La república, quirites, y la vida de todos vosotros, vuestros bienes, vuestras fortunas, vuestras esposas y vuestros hijos», etcétera.

41Ironia est, cum per simulationem diversum quam dicit intellegi cupit. Fit autem aut cum laudamus eum quem vituperare volumus, aut vituperamus quem laudare volumus. Utriusque exemplum erit, si dicas amatorem reipublicae Catilinam, hostem reipublicae Scipionem.

Ironia (ironía) es cuando, mediante el fingimiento, se quiere que se entienda algo distinto de lo que se dice. Se produce o bien cuando alabamos a quien queremos censurar, o bien cuando censuramos a quien queremos alabar. Ejemplo de ambas cosas será si llamas a Catilina amante de la república y a Escipión enemigo de la república.

42Diasyrmos ea, quae magna sunt, verbis minuit, aut minima extollit.

El diasyrmos (diasirmo) empequeñece con palabras lo que es grande, o ensalza lo mínimo.

43†Efon† est, quotiens in eodem sensu diutius immoramur: 'Cui tandem pepercit? cuius amicitiae fidem custodivit? cui bono inimicus non fuit? quando non aut accusavit aliquem, aut verberavit, aut prodidit?

†Efon† es cuando nos detenemos largo rato en una misma idea: «¿A quién perdonó, en fin? ¿De qué amistad guardó la lealtad? ¿De qué hombre de bien no fue enemigo? ¿Cuándo no acusó a alguien, o lo azotó, o lo traicionó?».

44Epangelia est promissio, qua iudicem adtentum facimus, pollicentes nos aliqua magna aut minima dicturos.

La epangelia (epangelia) es una promesa con la que hacemos atento al juez, prometiendo que vamos a decir cosas muy grandes o muy pequeñas.

45Prosopopoeia est, cum inanimalium et persona et sermo fingitur. Cicero in Catilina (1, 27): 'etenim si mecum patria mea, quae mihi vita mea multo est carior,' loqueretur dicens, et cetera.

Prosopopoeia (prosopopeya) es cuando se finge la persona y el habla de seres inanimados. Cicerón, en la Catilinaria (1, 27): «Pues si mi patria, que me es mucho más querida que mi propia vida,» hablara conmigo diciendo, etcétera.

46Parathesis est, cum quasi deponimus aliquid inperfectum apud memoriam iudicum, repetituros nos dicentes, cum oportunum fuerit.

Parathesis es cuando, como si lo depositáramos, dejamos algo incompleto en la memoria de los jueces, diciendo que volveremos sobre ello cuando sea oportuno.

47Peusis, id est soliloquium, cum ad interrogata ipsi nobis respondemus.

Peusis, es decir, soliloquio, es cuando nosotros mismos respondemos a lo que se ha preguntado.

48Synaeresis est, cum differimus aliquid, petentes ut aliud interim nos permittant dicere.]

Synaeresis es cuando aplazamos algo y pedimos que entretanto nos permitan decir otra cosa.]

22. De DialecticaII.22

1Dialectica est disciplina ad disserendas rerum causas inventa. Ipsa est philosophiae species, quae Logica dicitur, id est rationalis definiendi, quaerendi et disserendi potens. Docet enim in pluribus generibus quaestionum quemadmodum disputando vera et falsa diiudicentur.

La dialéctica es la disciplina ideada para exponer razonadamente las causas de las cosas. Es una parte de la filosofía que se llama Logica (lógica), es decir, la racional, capaz de definir, de indagar y de exponer razonadamente. Pues enseña, en muchos géneros de cuestiones, cómo se distingue mediante la discusión lo verdadero de lo falso.

2Hanc quidam primi philosophi in suis dictionibus habuerunt; non tamen ad artis redegere peritiam. Post hos Aristoteles ad regulas quasdam huius doctrinae argumenta perduxit, et Dialecticam nuncupavit, pro eo quod in ea de dictis disputatur. Nam λεκτόν dictio dicitur. Ideo autem post Rhetoricam disciplinam Dialectica sequitur, quia in multis utraque communia existunt.

Algunos de los primeros filósofos la emplearon en sus discursos, pero no la redujeron a la pericia de un arte. Después de ellos, Aristóteles llevó los argumentos de esta doctrina a ciertas reglas y la llamó Dialecticam (dialéctica), porque en ella se discute sobre dictis (lo dicho). Pues a la dictio (dicción) se la llama λεκτόν. Y la dialéctica viene después de la disciplina retórica porque ambas tienen muchas cosas en común.

23. De differentia Dialecticae et Rhetoricae artisII.23

1Dialecticam et Rhetoricam Varro in novem disciplinarum libris tali similitudine definivit: 'Dialectica et Rhetorica est quod in manu hominis pugnus adstrictus et palma distensa: illa verba contrahens, ista distendens'.

Varrón, en los nueve libros de las disciplinas, definió la dialéctica y la retórica con esta comparación: «La dialéctica y la retórica son lo que en la mano del hombre son el puño cerrado y la palma extendida: aquella contrae las palabras, esta las extiende».

2Dialectica siquidem ad disserendas res acutior: Rhetorica ad illa quae nititur docenda facundior. Illa ad scholas nonnumquam venit: ista iugiter procedit in forum. Illa requirit rarissimos studiosos: haec frequenter et populos.

En efecto, la dialéctica es más aguda para discutir las cosas; la retórica, más elocuente para enseñar aquello que se propone. Aquella acude algunas veces a las escuelas; esta avanza sin cesar hacia el foro. Aquella requiere poquísimos estudiosos; esta, con frecuencia, incluso a los pueblos.

3Solent autem Philosophi antequam ad isagogen veniant exponendam, definitionem Philosophiae ostendere, quo facilius ea, quae ad eam pertinent, demonstrentur.

Ahora bien, los filósofos, antes de pasar a exponer la isagoge, suelen presentar la definición de la filosofía, para que se demuestre con más facilidad lo que le pertenece.

24. De definitione PhilosophiaeII.24

1Philosophia est rerum humanarum divinarumque cognitio cum studio bene vivendi coniuncta. Haec duabus ex rebus constare videtur, scientia et opinatione.

La filosofía es el conocimiento de las cosas humanas y divinas unido al afán de vivir bien. Parece constar de dos cosas: la ciencia y la opinión.

2Scientia est, cum res aliqua certa ratione percipitur; opinatio autem, cum adhuc incerta res latet et nulla ratione firma videtur, utputa sol utrumne tantus quantus videtur, an maior sit quam omnis terra: item luna globosa sit an concava, et stellae utrumne adhaereant caelo, an per aerem libero cursu ferantur: caelum ipsum qua magnitudine, qua materia constat: utrum quietum sit et inmobile, an incredibili celeritate volvatur: quanta sit terrae crassitudo, aut quibus fundamentis librata et suspensa permaneat.

Hay ciencia cuando una cosa se percibe con una razón cierta; hay opinión, en cambio, cuando la cosa todavía está oculta y es incierta, y no parece sostenida por ninguna razón firme: por ejemplo, si el sol es tan grande como parece o es mayor que toda la tierra; asimismo, si la luna es esférica o cóncava, y si las estrellas están fijas en el cielo o se mueven por el aire en libre curso; de qué tamaño y de qué materia consta el cielo mismo; si está quieto e inmóvil o gira con una velocidad increíble; cuál es el espesor de la tierra, o sobre qué cimientos se mantiene en equilibrio y suspendida.

3Ipsud autem nomen Latine interpretatum amorem sapientiae profitetur. Nam Graeci φιλο- amorem, σοφίαν sapientiam dicunt. Philosophiae species tripertita est: una naturalis, quae Graece Physica appellatur, in qua de naturae inquisitione disseritur: altera moralis, quae Graece Ethica dicitur, in qua de moribus agitur: tertia rationalis, quae Graeco vocabulo Logica appellatur, in qua disputatur quemadmodum in rerum causis vel vitae moribus veritas ipsa quaeratur.

Y el nombre mismo, interpretado en latín, significa amorem sapientiae (amor a la sabiduría). Pues los griegos llaman φιλο- al amorem (amor) y σοφίαν a la sapientiam (sabiduría). La filosofía se divide en tres especies: una natural, que en griego se llama Physica (física), en la que se diserta sobre la investigación de la naturaleza; otra moral, que en griego se dice Ethica (ética), en la que se trata de las costumbres; la tercera, racional, que con un vocablo griego se llama Logica (lógica), en la que se discute de qué modo se ha de buscar la verdad misma en las causas de las cosas o en las costumbres de la vida.

4In Physica igitur causa quaerendi, in Ethica ordo vivendi, in Logica ratio intellegendi versatur. Physicam apud Graecos primus perscrutatus est Thales Milesius, unus ex septem illis sapientibus. Hic enim ante alios caeli causas atque vim rerum naturalium contemplata ratione suspexit, quam postmodum Plato in quattuor definitiones distribuit, id est Arithmeticam, Geometricam, Musicam, Astronomiam.

Así pues, la Física trata de la causa de indagar; la Ética, del orden de vivir; la Lógica, de la razón de entender. El primero que investigó la Física entre los griegos fue Tales de Mileto, uno de aquellos siete sabios. Este, en efecto, antes que otros, contempló con razón reflexiva las causas del cielo y la fuerza de las cosas naturales, que después Platón distribuyó en una definición de cuatro partes, es decir, Aritmética, Geometría, Música y Astronomía.

5Ethicam Socrates primus ad corrigendos conponendosque mores instituit, atque omne studium eius ad bene vivendi disputationem perduxit, dividens eam in quattuor virtutibus animae, id est prudentiam, iustitiam, fortitudinem, temperantiam.

Sócrates fue el primero en instituir la Ética para corregir y ordenar las costumbres, y encaminó todo su empeño a la discusión sobre el bien vivir, dividiéndola en cuatro virtudes del alma, es decir, la prudencia, la justicia, la fortaleza y la templanza.

6Prudentia est in rebus, qua discernuntur a bonis mala. Fortitudo, qua adversa aequanimiter tolerantur. Temperantia, qua libido concupiscentiaque rerum frenatur. Iustitia, qua recte iudicando sua cuique distribuunt.

La prudencia se da en las cosas, y por ella se distingue lo malo de lo bueno. La fortaleza, por la que se soportan con ánimo sereno las adversidades. La templanza, por la que se refrenan el deseo y la apetencia de las cosas. La justicia, por la que, juzgando rectamente, se da a cada uno lo suyo.

7Logicam, quae rationalis vocatur, Plato subiunxit, per quam, discussis rerum morumque causis, vim earum rationabiliter perscrutatus est, dividens eam in Dialecticam et Rhetoricam. Dicta autem Logica, id est rationalis. Λόγος enim apud Graecos et sermonem significat et rationem.

Platón añadió la lógica, que se llama racional, por medio de la cual, examinadas las causas de las cosas y de las costumbres, indagó racionalmente su fuerza, y la dividió en dialéctica y retórica. Se llama Logica (lógica), es decir, rationalis (racional). Pues λόγος, entre los griegos, significa tanto «palabra» como «razón».

8In his quippe tribus generibus Philosophiae etiam eloquia divina consistunt. Nam aut de natura disputare solent, ut in Genesi et in Ecclesiaste: aut de moribus, ut in Proverbiis et in omnibus sparsim libris: aut de Logica, pro qua nostri Theoreticam sibi vindicant, ut in Cantico canticorum, et Evangeliis.

En efecto, también las palabras divinas se apoyan en estos tres géneros de la filosofía. Pues suelen tratar o bien de la naturaleza, como en el Génesis y en el Eclesiastés; o bien de las costumbres, como en los Proverbios y, de forma dispersa, en todos los libros; o bien de la lógica, en cuyo lugar los nuestros reivindican para sí la teórica, como en el Cantar de los Cantares y en los Evangelios.

9Item aliqui doctorum Philosophiam in nomine et partibus suis ita definierunt: Philosophia est divinarum humanarumque rerum, in quantum homini possibile est, probabilis scientia. Aliter: Philosophia est ars artium et disciplina disciplinarum. Rursus: Philosophia est meditatio mortis, quod magis convenit Christianis qui, saeculi ambitione calcata, conversatione disciplinabili, similitudine futurae patriae vivunt. Philosophia dividitur in duas partes: prima inspectiva; secunda actualis.

Asimismo, algunos doctos definieron así la filosofía en su nombre y en sus partes: la filosofía es el conocimiento probable de las cosas divinas y humanas, en la medida en que le es posible al hombre. De otro modo: la filosofía es el arte de las artes y la disciplina de las disciplinas. Además: la filosofía es la meditación de la muerte, lo cual conviene más a los cristianos, que, pisoteada la ambición del siglo, viven con una conducta disciplinada, a semejanza de la patria futura. La filosofía se divide en dos partes: la primera, contemplativa; la segunda, activa.

10Alii definierunt Philosophiae rationem in duabus consistere partibus, quarum prima inspectiva est, secunda actualis. Inspectiva dividitur in tribus modis, id est prima in naturalem; secunda in doctrinalem; tertia in divinam. Doctrinalis dividitur in quattuor, id est, prima in Arithmeticam, secunda Musicam, tertia Geometriam, quarta Astronomiam.

Otros definieron que el sistema de la filosofía consta de dos partes, de las cuales la primera es la contemplativa y la segunda la práctica. La contemplativa se divide de tres modos, es decir: la primera en natural, la segunda en doctrinal y la tercera en divina. La doctrinal se divide en cuatro, es decir: la primera en aritmética, la segunda en música, la tercera en geometría y la cuarta en astronomía.

11Actualis dividitur in tribus, id est, prima in moralem, secunda dispensativam, tertia civilem. Inspectiva dicitur, qua supergressi visibilia, de divinis aliquid et caelestibus contemplamur, eaque mente solummodo inspicimus, quoniam corporeum supergrediuntur obtutum.

La práctica se divide en tres, es decir: la primera en moral, la segunda en económica y la tercera en civil. Se llama Inspectiva (contemplativa) aquella por la cual, sobrepasando lo visible, contemplamos algo de lo divino y lo celestial, y lo inspicimus (examinamos) solo con la mente, porque sobrepasa la mirada corporal.

12Naturalis dicitur, ubi uniuscuiusque rei natura discutitur, quia nihil generatur in vita: sed unumquodque his usibus deputatur, in quibus a creatore definitum est, nisi forte cum voluntate Dei aliquod miraculum provenire monstratur.

Se llama Naturalis (natural) aquella en la que se examina la natura (naturaleza) de cada cosa, porque nada se engendra en la vida sin más, sino que cada cosa está destinada a aquellos usos para los que fue determinada por el creador, salvo quizá cuando se muestra que, por voluntad de Dios, se produce algún milagro.

13Divinalis dicitur, quando aut ineffabilem naturam Dei, aut spiritales creaturas ex aliqua parte, profundissima qualitate disserimus.

Se llama Divinalis (divina) cuando tratamos con la máxima profundidad o de la naturaleza inefable de Dios o, en alguna medida, de las criaturas espirituales.

14Doctrinalis dicitur scientia, quae abstractam considerat quantitatem. Abstracta enim quantitas dicitur, quam intellectu a materia separantes, vel ab aliis accidentibus, ut est par, inpar, vel ab huiuscemodi, in sola ratiocinatione tractamus. Cuius species sunt quattuor: Arithmetica, Geometrica, Musica, Astronomia.

Se llama Doctrinalis (doctrinal) la ciencia que considera la cantidad abstracta. Pues se llama cantidad abstracta aquella que, separándola con el entendimiento de la materia o de los demás accidentes, como son lo par, lo impar u otros de este tipo, tratamos solo en el razonamiento. Sus especies son cuatro: aritmética, geometría, música y astronomía.

15Arithmetica est disciplina quantitatis numerabilis secundum se. Geometrica est disciplina magnitudinis inmobilis et formarum. Musica est disciplina quae de numeris loquitur qui ad aliquid sunt, his qui inveniuntur in sonis. Astronomia est disciplina, quae cursus caelestium siderumque figuras contemplatur omnes, et habitudines stellarum circa se et circa terram indagabili ratione percurrit.

La aritmética es la disciplina de la cantidad numerable considerada en sí misma. La geometría es la disciplina de la magnitud inmóvil y de las formas. La música es la disciplina que trata de los números que están en relación con algo, es decir, de los que se encuentran en los sonidos. La astronomía es la disciplina que contempla los cursos de los cuerpos celestes y todas las figuras de las constelaciones, y recorre con un razonamiento indagador las posiciones de las estrellas entre sí y respecto a la tierra.

16Porro actualis dicitur, quae res propositas operationibus suis explicat. Cuius partes sunt tres, moralis, dispensativa et civilis. Moralis dicitur, per quam mos vivendi honestus adpetitur, et instituta ad virtutem tendentia praeparantur. Dispensativa dicitur, cum domesticarum rerum sapienter ordo disponitur. Civilis dicitur, per quam totius civitatis utilitas administratur.

Por otra parte, se llama actualis (práctica) la que explica con sus operaciones las cosas propuestas. Sus partes son tres: la moral, la administrativa y la civil. Se llama Moralis (moral) aquella por la que se busca una manera honesta de vivir y se preparan normas que tienden a la virtud. Se llama Dispensativa (administrativa) cuando se dispone con sabiduría el orden de los asuntos domésticos. Se llama Civilis (civil) aquella por la que se administra el bien común de toda la ciudad.

25. De isagogis porphyriiII.25

1Post Philosophiae definitiones, in quibus generaliter omnia continentur, nunc Isagogas Porphyrii expediamus. Isagoga quippe Graece, Latine introductio dicitur, eorum scilicet qui Philosophiam incipiunt: continens in se demonstrationem primarum rationum de qualibet re quid sit, suaque certa ac substantiali definitione declaretur.

Tras la definición de la filosofía, en la que se contiene todo de modo general, expongamos ahora las Isagogas de Porfirio. Isagoga, en efecto, se dice en griego, y en latín introductio (introducción), es decir, la de quienes empiezan la filosofía: contiene en sí la demostración de las primeras razones acerca de cualquier cosa, qué es, y se declara con su definición cierta y sustancial.

2Nam posito primo genere, deinde species et alia, quae vicina esse possunt, subiungimus ac discretis communionibus separamus, tamdiu interponentes differentias, quousque ad proprium eius de quo quaerimus signata eius expressione perveniamus, ut puta: Homo est animal rationale, mortale, terrenum, bipes, risu capax.

Pues, puesto primero el género, añadimos después las especies y lo demás que puede estar próximo, y lo separamos distinguiendo lo que tiene en común, interponiendo diferencias hasta llegar a lo propio de aquello que investigamos, señalado con su expresión precisa, como por ejemplo: El hombre es un animal racional, mortal, terrestre, bípedo, capaz de reír.

3Genus animal cum dictum est, substantia hominis declarata est. Est enim ad hominem genus animal, sed quia late patebat, adiecta est species, terrenum: iam exclusum est id quod aut aethereum aut humidum [suspicabatur]. Differentia vero, ut bipes, quae propter animalia posita est quae multis pedibus innituntur. Item rationale, propter illa quae ratione egeant: mortale autem propter id quod angelus non est.

Cuando se ha dicho el género, «animal», se ha declarado la sustancia del hombre. En efecto, «animal» es el género respecto del hombre, pero como abarcaba mucho, se añadió la especie, «terrestre»: así quedó ya excluido lo que [se suponía] que era o etéreo o acuático. La diferencia, en cambio, como «bípedo», se ha puesto por los animales que se apoyan en muchos pies. Asimismo, «racional», por los que carecen de razón; y «mortal», porque no es un ángel.

4Postea discretis atque seclusis adiectum est proprium in parte postrema [risus capax]: est enim solum hominis, quod ridet. Sic perfecta est omni ex parte definitio ad hominem declarandum. Cuius disciplinae definitionem plenam existimaverunt Aristoteles et Tullius ex genere et differentiis consistere.

Después, una vez distinguidas y separadas estas cosas, se añadió al final lo propio [capaz de reír]: pues reír es exclusivo del hombre. Así queda completa en todas sus partes la definición para dar a conocer al hombre. Aristóteles y Tulio consideraron que la definición completa de esta disciplina consta del género y de las diferencias.

5Quidam postea pleniores in docendo eius perfectam substantialem definitionem in quinque partibus, veluti membris suis, dividerunt. Quarum prima est de genere, secunda de specie, tertia de differentia, quarta de proprio, quinta de accidenti.

Más tarde, algunos, más completos en su enseñanza, dividieron su definición sustancial perfecta en cinco partes, como en sus miembros. De ellas, la primera trata del género, la segunda de la especie, la tercera de la diferencia, la cuarta de lo propio y la quinta del accidente.

6Genus, ut animal. Est enim vocabulum generale et commune omnium animam habentium. Species, ut homo. Est enim specialitas, qua separatur a ceteris animantibus. Differentia, ut rationale, mortale. His enim duobus differt homo a ceteris.

El género, como «animal». Es, en efecto, un vocablo general y común a todos los seres que tienen alma. La especie, como «hombre». Es, en efecto, una especificidad por la que se separa de los demás seres animados. La diferencia, como «racional», «mortal». Por estas dos, en efecto, se diferencia el hombre de los demás.

7Cum enim dicitur rationale, discernitur ab inrationalibus mutis, quae non habent rationem. Cum [dicitur] mortale, discernitur ab angelis, qui nesciunt mortem. Proprium, ut risibile. Homo est enim quod ridet, et hoc praeter hominem nullius animalis est. Accidens, ut color in corpore, doctrina in animo.

En efecto, cuando se dice «racional», se distingue de los seres irracionales y mudos, que no tienen razón. Cuando [se dice] «mortal», se distingue de los ángeles, que no conocen la muerte. Lo propio, como «capaz de reír». Pues el hombre es lo que ríe, y esto no pertenece a ningún animal fuera del hombre. El accidente, como el color en el cuerpo o la instrucción en el alma.

8Haec enim temporum varietate et accidunt et mutantur: et est ex omnibus his quinque partibus oratio plenae sententiae, ita: Homo est animal rationale, mortale, risibile, boni malique capax. Sic etiam in omni oratione substantiali tamdiu interponere debemus species et differentias, quam diu seclusis omnibus, quae hoc idem esse possunt, ad id perveniatur, ut proprietas iam certa teneatur.

Estas cosas, en efecto, sobrevienen y cambian con la variedad de los tiempos; y de todas estas cinco partes resulta un enunciado de sentido completo, así: El hombre es un animal racional, mortal, capaz de reír, capaz del bien y del mal. Así también, en todo enunciado sustancial debemos ir interponiendo especies y diferencias hasta que, excluidas todas las cosas que pueden ser esto mismo, se llegue a tener ya una propiedad cierta.

9Isagogas autem ex Graeco in Latinum transtulit Victorinus orator, commentumque eius quinque libris Boetius edidit.

Las Isagogas (introducciones) las tradujo del griego al latín el orador Victorino, y Boecio publicó su comentario en cinco libros.

26. De categoriis aristotelisII.26

1Sequuntur Aristotelis categoriae, quae Latine praedicamenta dicuntur: quibus per varias significationes omnis sermo conclusus est.

Siguen las categorías de Aristóteles, que en latín se llaman praedicamenta (predicamentos): en ellas, a través de sus diversos significados, queda encerrado todo discurso.

2Instrumenta categoriarum sunt tria, id est prima aequivoca; secunda univoca; tertia denominativa. Aequivoca sunt, quando multarum rerum nomen unum est, sed non eadem definitio, ut leo. Nam quantum ad nomen pertinet, et verus et pictus et caelestis leo dicitur; quantum ad definitionem pertinet, aliter verus definitur, aliter pictus, aliter caelestis.

Los instrumentos de las categorías son tres, a saber: el primero, los equívocos; el segundo, los unívocos; el tercero, los denominativos. Son equívocos cuando muchas cosas tienen un solo nombre, pero no la misma definición, como «león». Pues, en lo que toca al nombre, se llama león tanto al verdadero como al pintado y al celeste; en lo que toca a la definición, de un modo se define el verdadero, de otro el pintado y de otro el celeste.

3Univoca sunt, quando duarum aut plurimarum rerum unum nomen est et definitio, ut vestis. Nam et birrus et tunica et nomen vestis possunt accipere et eius definitionem. Ergo hoc univocum in generibus esse intellegitur, quia et nomen et definitionem dat formis suis.

Son unívocos cuando dos o más cosas tienen un mismo nombre y una misma definición, como «vestido». Pues tanto el birro como la túnica pueden recibir el nombre de vestido y su definición. Por tanto, se entiende que este unívoco se da en los géneros, porque da a sus formas tanto el nombre como la definición.

4Denominativa, id est derivativa, dicuntur quaecumque ab aliquo solo differentiae casu secundum nomen habent appellationem, ut a bonitate bonus, et a malitia malus.

Denominativa (denominativos), es decir, derivativos, se llaman todos aquellos que reciben su designación de otra cosa, con la sola diferencia de la terminación del nombre, como bonus (bueno) de bonitate (bondad) y malus (malo) de malitia (maldad).

5Categoriarum autem species decem sunt, id est substantia, quantitas, qualitas, relatio, situs, locus, tempus, habitus, agere et pati.

Las especies de las categorías son diez, a saber: sustancia, cantidad, cualidad, relación, situación, lugar, tiempo, hábito, hacer y padecer.

6Substantia est, quae proprie et principaliter dicitur, quae neque de subiecto praedicatur, neque in subiecto est, ut aliqui homo vel aliqui equus. Secundae autem substantiae dicuntur, in quibus speciebus illae, quae principaliter substantiae primo dictae sunt, insunt atque clauduntur, ut in homine Cicero.

Sustancia es la que se dice propiamente y principalmente, la que ni se predica de un sujeto ni está en un sujeto, como un hombre concreto o un caballo concreto. Se llaman, en cambio, sustancias segundas aquellas especies en las que están contenidas y encerradas las que antes se llamaron principalmente sustancias, como Cicerón en la especie «hombre».

7Quantitas est mensura, per quam aliquid vel magnum vel minus ostenditur, ut longus, brevis. Qualitas est, ut qualis sit, orator an rusticus, niger aut candidus. Relatio est, quae refertur ad aliquid. Cum enim dicitur filius, demonstratur et pater. Haec relativa simul incipiunt. Namque servus ac dominus uno tempore exordium nominis sumunt, nec aliquando invenitur dominus prior servo, nec servus domino. Alterum enim alteri praeesse non potest.

La cantidad es la medida por la que se muestra que algo es o grande o menor, como largo, corto. La cualidad es, por ejemplo, de qué clase es alguien: orador o rústico, negro o blanco. La relación es la que se refiere a algo. Pues cuando se dice «hijo», se indica también el padre. Estos relativos comienzan a la vez. En efecto, el siervo y el señor toman en un mismo momento el comienzo de su nombre, y nunca se encuentra un señor anterior al siervo, ni un siervo anterior al señor. Pues uno no puede ir por delante del otro.

8Locus est ubi sit, in foro, in platea. Loci autem motus partes sex habet, dextram et sinistram, ante et retro, sursum atque deorsum. Partes quoque istae sex duo habent [id est, situm et tempus. Situm, ut] longe et prope. Tempus, ut: heri, hodie. Porro situs a positione dictus, ut quis aut stet, aut sedeat, aut iaceat.

El lugar es dónde está algo: en el foro, en la plaza. El movimiento del lugar tiene seis partes: derecha e izquierda, delante y detrás, arriba y abajo. Estas seis partes tienen además dos cosas [esto es, la situación y el tiempo. La situación, como] lejos y cerca. El tiempo, como: ayer, hoy. Porro (además), situs (situación) se llama así por positione (colocación), como cuando alguien está de pie, o sentado, o tumbado.

9Habitus ab habendo aliquid dictus, ut habere scientiam in mente, virtutem in corpore, circa corpus vestimentum, et cetera, quae ad habendi modum, designato a doctoribus numero, conprehenditur.

Habitus (hábito) se llama así por habendo (tener) algo, como tener ciencia en la mente, virtud en el cuerpo, un vestido alrededor del cuerpo, y lo demás que se comprende bajo el modo de tener, según el número fijado por los maestros.

10Iam vero agere et pati ab agentis et patientis significatione consistunt. Nam scribo vocis actum habet, quoniam facientis rem indicat. Scribor patientis est, quoniam pati se ostendit. In his enim novem generibus, quorum exempli gratia quaedam posita sunt, vel in ipso substantiae genere, quod est οὐσία, innumerabilia reperiuntur. Nam et ea quae intellectu capimus, id ad alterutrum horum decem praedicamentorum sermone vulgamus.

Ahora bien, el hacer y el padecer se fundan en el significado del que hace y del que padece. Así, scribo (escribo) tiene una palabra que expresa acción, porque indica al que hace la cosa. Scribor (soy escrito) es propio del que padece, porque muestra que padece. En estos nueve géneros, de los que se han puesto algunos ejemplos, o en el propio género de la sustancia, que es οὐσία, se encuentran cosas innumerables. Pues también lo que captamos con el entendimiento lo expresamos de palabra refiriéndolo a uno u otro de estos diez predicamentos.

11Plena enim sententia de his ita est: Augustinus, magnus orator, filius illius, stans in templo, hodie, infulatus, disputando fatigatur. Usia autem substantia est, id est proprium, quae ceteris subiacet; reliqua novem accidentia sunt. Substantia autem dicitur ab eo, quod omnis res ad se ipsam subsistit. Corpus enim subsistit, et ideo substantia est.

En efecto, la oración completa sobre estas categorías es así: Agustín, gran orador, hijo de aquel, de pie en el templo, hoy, revestido con las ínfulas, se fatiga disputando. Ahora bien, la usia es la sustancia, es decir, lo propio, que subyace a las demás; las nueve restantes son accidentes. Substantia (sustancia) se llama así porque toda cosa subsistit (subsiste) por sí misma. En efecto, el cuerpo subsiste, y por eso es sustancia.

12Illa vero accidentia, quae in subsistente atque subiecto sunt, substantiae non sunt, quia non subsistunt, sed mutantur; sicut color vel forma.

Pero aquellos accidentes que están en lo que subsiste y sirve de sujeto no son sustancias, porque no subsisten, sino que cambian; como el color o la forma.

13De subiecto autem et in subiecto quasi de ipso et in ipso. Ubi enim dicitur de subiecto, substantia est, quasi dicatur de substantia. Ubi autem dicitur in subiecto, accidentia sunt, id est, quae accidunt in substantia; ut quantitas, qualitas, vel figura. De subiecto igitur genera et species, in subiecto accidentia sunt. Ex his novem accidentibus tria intra usiam sunt, quantitas [et], qualitas et situs. Haec enim sine usia esse non possunt. Extra usiam vero sunt locus, tempus et habitus; intra et extra usiam sunt relatio, facere et pati.

Por otra parte, de subiecto (de un sujeto) e in subiecto (en un sujeto) son como decir de ipso (de él mismo) e in ipso (en él mismo). Pues cuando se dice de subiecto, se trata de la sustancia, como si se dijera de substantia (de la sustancia). Y cuando se dice in subiecto, se trata de los accidentia (accidentes), es decir, de lo que accidunt (acontece) en la sustancia, como la cantidad, la cualidad o la figura. Así pues, de subiecto se dicen los géneros y las especies; in subiecto están los accidentes. De estos nueve accidentes, tres están dentro de la usia (esencia): la cantidad, [y] la cualidad y la posición. En efecto, estos no pueden existir sin la usia. Fuera de la usia, en cambio, están el lugar, el tiempo y el hábito; dentro y fuera de la usia están la relación, el hacer y el padecer.

14Appellatas autem categorias constat, quia non possunt nisi ex subiectis agnosci. Quis enim quid sit homo possit agnoscere, nisi aliquem hominem sibi ponat ante oculos, quasi subiectum nomini?

Consta que se llamaron categorías porque no pueden conocerse sino a partir de sus sujetos. Pues ¿quién podría conocer qué es el hombre, si no se pone delante de los ojos a algún hombre, como sujeto del nombre?

15Hoc opus Aristotelis intellegendum est, quando, sicut dictum est, quidquid homo loquitur, inter decem ista praedicamenta habentur. Proficiet etiam ad libros intellegendos, qui sive Rhetoribus sive Dialecticis adplicantur.

Esta obra de Aristóteles hay que entenderla, ya que, como se ha dicho, todo lo que el hombre dice se encuentra entre estos diez predicamentos. Servirá también para entender los libros que se aplican ya a los retóricos, ya a los dialécticos.

27. De perihermeniisII.27

1Sequitur dehinc liber Perihermenias subtilissimus nimis, et per varias formas iterationesque cautissimus, de quo dicitur: Aristoteles, quando Perihermenias scriptitabat, calamum in mente tinguebat.

Sigue a continuación el libro Perihermenias, sutilísimo en extremo y muy cauteloso por sus diversas formas y repeticiones, del que se dice: «Aristóteles, cuando escribía el Perihermenias, mojaba la pluma en la mente».

2Praefatio Perihermeniarum. Omnis quippe res, quae una est et uno significatur sermone, aut per nomen significatur, aut per verbum: quae duae partes orationis interpretantur totum, quidquid conceperit mens ad loquendum. Omnis enim elocutio conceptae rei mentis interpres est.

Prefacio del Perihermeniarum. En efecto, toda cosa que es una y se significa con una sola expresión se significa o por el nombre o por el verbo: estas dos partes de la oración interpretan todo cuanto la mente haya concebido para hablar. Pues toda expresión es intérprete de lo que la mente ha concebido.

3Hanc Aristoteles, vir in rerum expressione et faciendis sermonibus peritissimus, Perihermeniam nominat, quam interpretationem nos appellamus; scilicet quod res mente conceptas prolatis sermonibus interpretetur per cataphasin et apophasin, id est adfirmationem et negationem. Per adfirmationem, ut homo currit; per negationem, ut homo non currit.

Aristóteles, hombre muy experto en expresar las cosas y en componer discursos, llama a esta Perihermeniam, que nosotros llamamos interpretationem (interpretación); es decir, porque interpreta con palabras pronunciadas las cosas concebidas por la mente, mediante la cataphasin y la apophasin, esto es, la afirmación y la negación. Por afirmación, como «el hombre corre»; por negación, como «el hombre no corre».

4In his itaque Perihermeniis supra dictus philosophus de septem speciebus tractat, id est de nomine, de verbo, de oratione, de enuntiatione, de adfirmatione, de negatione, de contradictione.

Así pues, en estos Perihermeniis el filósofo antes mencionado trata de siete especies, a saber: del nombre, del verbo, de la oración, del enunciado, de la afirmación, de la negación y de la contradicción.

5Nomen est vox significativa secundum placitum, sine tempore, cuius nulla pars est significativa separata, ut Socrates. Verbum est, quod significat tempus, cuius pars nihil extra significat, sed semper eorum, quae de altero dicuntur, nota[t], ut cogitat, disputat. Oratio est vox significativa, cuius partium aliquid separatum significativum est, ut Socrates disputat. Enuntiativa oratio est vox significativa de eo quod est aliquid vel non est, ut Socrates est, Socrates non est.

El nombre es una voz significativa por convención, sin tiempo, ninguna de cuyas partes tiene significado por separado, como «Sócrates». El verbo es lo que significa tiempo, ninguna de cuyas partes significa nada fuera de él, sino que siempre es signo [señala] de las cosas que se dicen de otro, como «piensa», «discute». La oración es una voz significativa, alguna de cuyas partes tiene significado por separado, como «Sócrates discute». La oración enunciativa es una voz significativa acerca de si algo es o no es, como «Sócrates es», «Sócrates no es».

6Adfirmatio est enuntiatio alicuius de aliquo, ut Socrates est. Negatio est alicuius ab aliquo, ut Socrates non est. Contradictio est adfirmationis et negationis oppositio, ut Socrates disputat, Socrates non disputat.

La afirmación es la enunciación de algo acerca de algo, como «Sócrates es». La negación es la de alicuius (algo) apartándolo de aliquo (algo), como «Sócrates no es». La contradicción es la oposición de una afirmación y una negación, como «Sócrates discute», «Sócrates no discute».

7[Haec omnia in libro Perihermeniarum minutissime divisa et subdivisa tractantur, quarum rerum definitiones hic breviter sufficiat intimasse, quando in ipso conpetens explanatio reperitur. Utilitas] Perihermeniarum haec est, quod ex his interpretamentis syllogismi fiunt. Unde et analytica pertractantur.

[Todo esto se trata con muchísimo detalle, dividido y subdividido, en el libro de las Perihermenias; baste aquí haber dado brevemente la definición de cada una de estas cosas, puesto que en ese mismo libro se encuentra la explicación adecuada. La utilidad] de las Perihermenias es esta: que a partir de estas interpretaciones se forman los silogismos. Por eso se tratan también los analíticos.

28. De syllogismis dialecticisII.28

1Sequuntur dehinc Dialectici syllogismi, ubi totius eius artis utilitas et virtus ostenditur; quorum conclusio plurimum lectorem adiuvat ad veritatem investigandam tantum, ut absit ille error decipiendi adversarium per sophismata falsarum conclusionum.

Siguen a continuación los silogismos dialécticos, en los que se muestra la utilidad y la fuerza de todo este arte; su conclusión ayuda muchísimo al lector a investigar la verdad, siempre que quede lejos aquel error de engañar al adversario mediante sofismas de conclusiones falsas.

2Formulae categoricorum, id est praedicativorum syllogismorum, sunt tres.

Las fórmulas de los silogismos de categoría, es decir, predicativos, son tres.

3Primae formulae modi sunt novem. Primus modus est, qui conducit, id est, qui colligit ex universalibus dedicativis dedicativum universale directim, ut: 'Omne iustum honestum: omne honestum bonum: omne igitur iustum bonum'.

Los modos de la primera fórmula son nueve. El primer modo es el que concluye, es decir, el que deduce de universales afirmativas una universal afirmativa directamente, como: «Todo lo justo es honesto; todo lo honesto es bueno; por tanto, todo lo justo es bueno».

4Secundus modus est, qui conducit ex universalibus dedicativis et abdicativis abdicativum universale directim, ut: 'Omne iustum honestum: nullum honestum turpe: nullum igitur iustum turpe.'

El segundo modo es el que concluye de universales afirmativas y negativas una universal negativa directamente, como: «Todo lo justo es honesto; nada honesto es torpe; por tanto, nada justo es torpe».

5Tertius modus est, qui conducit ex dedicativis particulari et universali dedicativum particulare directim, ut: 'Quoddam iustum honestum: omne honestum utile: quoddam igitur iustum utile'.

El tercer modo es el que concluye de afirmativas particular y universal una particular afirmativa directamente, como: «Algo justo es honesto; todo lo honesto es útil; por tanto, algo justo es útil».

6Quartus modus est, qui conducit ex particulari dedicativa et universali abdicativa abdicativum particulare directim, ut: 'Quoddam iustum honestum: nullum honestum turpe: quoddam igitur iustum non est turpe'.

El cuarto modo es el que concluye de una particular afirmativa y una universal negativa una particular negativa directamente, como: «Algo justo es honesto; nada honesto es torpe; por tanto, algo justo no es torpe».

7Quintus modus est, qui conducit ex universalibus dedicativis particulare dedicativum per reflexionem, ut: 'Omne iustum honestum: omne honestum bonum: quoddam igitur bonum iustum'.

El quinto modo es el que concluye, a partir de dos universales afirmativas, una particular afirmativa por reflexión, como: 'Todo lo justo es honesto; todo lo honesto es bueno; luego algo bueno es justo'.

8Sextus modus est, qui conducit ex universali dedicativa et universali abdicativa abdicativum universale per reflexionem, ut: 'Omne iustum honestum: nullum honestum turpe: nullum igitur turpe iustum'.

El sexto modo es el que concluye, a partir de una universal afirmativa y una universal negativa, una universal negativa por reflexión, como: 'Todo lo justo es honesto; nada honesto es vergonzoso; luego nada vergonzoso es justo'.

9Septimus modus est, qui conducit ex particulari et universali dedicativo dedicativum particulare per reflexionem, ut: 'Quoddam iustum honestum: omne honestum utile: quoddam igitur utile iustum'.

El séptimo modo es el que concluye, a partir de una particular afirmativa y una universal afirmativa, una particular afirmativa por reflexión, como: 'Algo justo es honesto; todo lo honesto es útil; luego algo útil es justo'.

10Octavus modus est, qui conducit ex universalibus abdicativa et dedicativa particulare abdicativum per reflexionem, ut: 'Nullum turpe honestum: omne honestum iustum: quoddam igitur turpe non est iustum'.

El octavo modo es el que concluye, a partir de dos universales, una negativa y otra afirmativa, una particular negativa por reflexión, como: 'Nada vergonzoso es honesto; todo lo honesto es justo; luego algo vergonzoso no es justo'.

11Nonus modus est, qui conducit ex universali abdicativa et particulari dedicativa abdicativum particulare per reflexionem, ut: 'Nullum turpe honestum: quoddam honestum iustum: quoddam igitur iustum non est turpe'.

El noveno modo es el que concluye, a partir de una universal negativa y una particular afirmativa, una particular negativa por reflexión, como: 'Nada vergonzoso es honesto; algo honesto es justo; luego algo justo no es vergonzoso'.

12Formulae secundae modi sunt quattuor: Primus modus est, qui conducit ex universalibus dedicativa et abdicativa abdicativum universale directim, ut: 'Omne iustum honestum: nullum turpe honestum: nullum igitur turpe iustum'.

Los modos de la segunda fórmula son cuatro: el primer modo es el que concluye, a partir de dos universales, una afirmativa y otra negativa, una universal negativa directamente, como: 'Todo lo justo es honesto; nada vergonzoso es honesto; luego nada vergonzoso es justo'.

13Secundus modus est, qui conducit ex universalibus abdicativa et dedicativa abdicativum universale directim, ut: 'Nullum turpe honestum: omne iustum honestum: nullum igitur turpe iustum'.

El segundo modo es el que concluye directamente, a partir de dos universales, una negativa y otra afirmativa, una negativa universal, como: «Nada torpe es honesto; todo lo justo es honesto; luego nada torpe es justo».

14Tertius modus est, qui conducit ex particulari dedicativa et universali abdicativa abdicativum particulare directim, ut: 'Quoddam iustum honestum: nullum turpe honestum: quoddam igitur iustum non est turpe'.

El tercer modo es el que concluye directamente, a partir de una afirmativa particular y una negativa universal, una negativa particular, como: «Algo justo es honesto; nada torpe es honesto; luego algo justo no es torpe».

15Quartus modus est, qui conducit ex particulari abdicativa et universali dedicativa abdicativum particulare directim, ut: 'Quoddam iustum non est turpe: omne malum turpe; quoddam igitur iustum non est malum'.

El cuarto modo es el que concluye directamente, a partir de una negativa particular y una afirmativa universal, una negativa particular, como: «Algo justo no es torpe; todo lo malo es torpe; luego algo justo no es malo».

16Formulae tertiae modi sunt sex. Primus modus est, qui conducit ex dedicativis universalibus dedicativum particulare tam directim quam reflexim, ut: 'Omne iustum honestum: omne honestum iustum: omne iustum bonum: quoddam igitur honestum bonum, quoddam bonum honestum'.

Los modos de la tercera fórmula son seis. El primer modo es el que concluye, a partir de afirmativas universales, una afirmativa particular, tanto directamente como a la inversa, como: «Todo lo justo es honesto; todo lo honesto es justo; todo lo justo es bueno; luego algo honesto es bueno, algo bueno es honesto».

17Secundus modus est, qui conducit ex dedicativis particulari et universali dedicativum ex particulari directim, ut: 'Quoddam iustum honestum: omne iustum bonum: quoddam igitur honestum bonum'.

El segundo modo es el que concluye, a partir de dos afirmativas, una particular y otra universal, una afirmativa directamente desde la particular, como: «Algo justo es honesto; todo lo justo es bueno; luego algo honesto es bueno».

18Tertius modus est, [qui conducit] ex dedicativis universali et particulari dedicativum particulare directim, ut: 'Omne iustum honestum: quoddam iustum bonum: quoddam igitur honestum bonum'.

El tercer modo es el [que concluye], a partir de una afirmativa universal y otra particular, una afirmativa particular directamente, como: «Todo lo justo es honesto; algo justo es bueno; luego algo honesto es bueno».

19Quartus modus est, qui conducit ex universali dedicativa et [particulari] abdicativa abdicativum particulare directim, ut: 'Omne iustum honestum: nullum iustum malum: quoddam igitur honestum non est malum'.

El cuarto modo es el que concluye, a partir de una afirmativa universal y una negativa [particular], una negativa particular directamente, como: «Todo lo justo es honesto; nada justo es malo; luego algo honesto no es malo».

20Quintus modus est, qui conducit ex dedicativa particulari et abdicativa universali abdicativum particulare directim, ut: 'Quoddam iustum honestum: nullum iustum malum: quoddam igitur honestum non est malum'.

El quinto modo es el que concluye, a partir de una afirmativa particular y una negativa universal, una negativa particular directamente, como: «Algo justo es honesto; nada justo es malo; luego algo honesto no es malo».

21Sextus modus est, qui conducit ex dedicativa universali et abdicativa particulari abdicativum particulare directim, ut: 'Omne iustum honestum: quoddam iustum non est malum: quoddam igitur honestum non est malum'.

El sexto modo es el que concluye, a partir de una afirmativa universal y una negativa particular, una negativa particular directamente, como: «Todo lo justo es honesto; algo justo no es malo; luego algo honesto no es malo».

22Has formulas categoricorum syllogismorum qui plene nosse desiderat, librum legat qui inscribitur Perihermenias Apulei, et quae subtilius sunt tractata cognoscet. Distincta enim atque considerata ad magnas intellegentiae vias lectorem, praestante Domino, utiliter introducunt. Nunc ad Hypotheticos syllogismos ordine sequenti veniamus.

Quien desee conocer a fondo estas fórmulas de los silogismos de categoría, lea el libro de Apuleyo que se titula Perihermenias, y conocerá lo que allí se trata con más sutileza. Pues estas cosas, bien distinguidas y consideradas, introducen provechosamente al lector, con la ayuda del Señor, en los grandes caminos de la inteligencia. Pasemos ahora, en el orden que sigue, a los silogismos hipotéticos.

23Modi syllogismorum Hypotheticorum, qui fiunt cum aliqua conclusione, sunt septem. Primus modus est: 'Si dies est, lucet: est autem dies: lucet igitur'. Secundus modus est: 'Si dies est, lucet: non lucet: non est igitur dies'. Tertius modus est ita: 'Non et dies est et non lucet: atqui dies est: lucet igitur'.

Los modos de los silogismos hipotéticos, que se forman con alguna conclusión, son siete. El primer modo es: «Si es de día, hay luz; ahora bien, es de día; luego hay luz». El segundo modo es: «Si es de día, hay luz; no hay luz; luego no es de día». El tercer modo es así: «No es a la vez de día y sin luz; pero es de día; luego hay luz».

24Quartus modus est ita: 'Aut dies est, aut nox: atqui dies est: nox igitur non est'. Quintus modus est ita: 'Aut dies est, aut nox: atqui nox non est: dies igitur est'. Sextus modus est ita: 'Non et dies est et non lucet: dies autem [est]: nox igitur non est'.

El cuarto modo es así: «O es de día o es de noche; pero es de día; luego no es de noche». El quinto modo es así: «O es de día o es de noche; pero no es de noche; luego es de día». El sexto modo es así: «No es a la vez de día y sin luz; ahora bien, [es] de día; luego no es de noche».

25Septimus modus est ita: 'Non dies et nox: atqui nox non est: dies igitur est'. Modos autem Hypotheticorum syllogismorum si quis plenius nosse desiderat, librum legat Marii Victorini qui inscribitur de Syllogismis Hypotheticis.

El séptimo modo es así: «No es día y noche; ahora bien, no es noche; por tanto, es día». Si alguien desea conocer más a fondo los modos de los silogismos hipotéticos, que lea el libro de Mario Victorino titulado «Sobre los silogismos hipotéticos».

26Hinc ad Dialecticas definitionum species accedamus, quae tanta dignitate praecellunt ut possint indiciorum aperte manifestationes et quaedam indicia dictionum ostendere.

Pasemos ahora a las especies dialécticas de la definición, que sobresalen con tanta dignidad que pueden mostrar abiertamente las manifestaciones de los indicios y ciertos indicios de las expresiones.

29. De divisione definitionum ex Marii Victorini libro abbreviataII.29

1Definitio est Philosophorum, quae in rebus exprimendis explicat quid res ipsa sit, qualis sit, et quemadmodum membris suis constare debeat. Est enim oratio brevis uniuscuiusque rei naturam a communione divisam propria significatione concludens. Divisio definitionum in partes quindecim habetur.

La definición es cosa de los filósofos, y al expresar las cosas explica qué es la cosa misma, cómo es y de qué modo debe constar de sus partes. Es, en efecto, un enunciado breve que encierra con una significación propia la naturaleza de cada cosa, separada de lo que tiene en común con otras. La división de la definición se hace en quince partes.

2Prima species definitionis est οὐσιώδης, id est substantialis, quae proprie et vere dicitur definitio, ut est: 'Homo animal rationale, mortale, sensus disciplinaeque capax'. Haec enim definitio per species et differentias descendens venit ad proprium, et designat plenissime quid sit homo.

La primera especie de definición es la οὐσιώδης, es decir, sustancial, que propiamente y en verdad se llama definición, como por ejemplo: «El hombre es un animal racional, mortal, capaz de sentir y de aprender». Esta definición, en efecto, descendiendo por especies y diferencias, llega a lo propio y señala con toda plenitud qué es el hombre.

3Secunda species definitionis est, quae Graece ἐννοηματική dicitur, Latine notio nuncupatur, quam notionem communi, non proprio nomine possumus dicere. Haec isto modo semper efficitur: 'Homo est, quod rationali conceptione et exercitio praeest animalibus cunctis'. Non enim dixit quid est homo, sed quid agat, quasi quodam signo in notitiam devocato. In ista enim et in reliquis notitia rei profertur, non substantialis explicatio declaratur; et quia illa substantialis est, definitionum omnium obtinet principatum.

La segunda especie de definición es la que en griego se dice ἐννοηματική y en latín se llama notio (noción); a esta noción podemos designarla con un nombre común, no propio. Se forma siempre de este modo: «El hombre es aquello que, por su concepción racional y su ejercicio, está por encima de todos los animales». Pues no dijo qué es el hombre, sino qué hace, como si se le hubiera traído al conocimiento mediante cierta señal. En esta, en efecto, y en las restantes se ofrece el conocimiento de la cosa, no se expone una explicación sustancial; y como aquella es sustancial, ocupa el primer lugar entre todas las clases de definición.

4Tertia species definitionis est, quae Graece ποιότης dicitur, Latine qualitativa vocatur: quia ex qualitate nomen accepit pro eo quod quid, quale sit id, quod sit, evidenter ostendit. Cuius exemplum tale est: 'Homo est, qui ingenio valet, artibus pollet et cognitione rerum, aut quod agere debet eligit, aut animadversione quod inutile sit contemnit'. His enim qualitatibus expressus ac definitus homo est.

La Tertia (tercera) especie de definición es la que en griego se dice ποιότης y en latín se llama qualitativa (cualitativa), porque recibió el nombre de qualitate (cualidad), ya que muestra con evidencia qué es y cómo es aquello que es. Su ejemplo es este: «El hombre es el que destaca por su ingenio, sobresale en las artes y en el conocimiento de las cosas, o elige lo que debe hacer, o con su advertencia desprecia lo que es inútil». Pues con estas cualidades queda expresado y definido el hombre.

5Quarta species definitionis est, quae Graece ὑπογραφική, Latine a Tullio descriptio nominatur, quae adhibita circuitione dictorum factorumque rem, quae sit, descriptione declarat. Quaeritur enim quid avarus sit, quid crudelis, quid luxuriosus, et universa luxuriosi, avari, crudelis natura describitur; ut, si luxuriosum volumus definire, dicimus: Luxuriosus est victus non necessarii, sed sumptuosi et onerosi appetens, in deliciis adfluens, in libidine promptus. Haec et alia definiunt luxuriosum, sed per descriptionem definiunt. Quae species definitionis oratoribus magis apta est quam Dialecticis, quia latitudines habet, quae similitudo in bonis rebus ponitur et in malis.

La Quarta (cuarta) especie de definición es la que en griego se llama ὑπογραφική y en latín, según Tullio (Tulio), descripción; esta, valiéndose de un rodeo de dichos y hechos, expone mediante una descripción qué es la cosa. Pues se pregunta qué es el avaro, qué el cruel, qué el lujurioso, y se describe toda la naturaleza del lujurioso, del avaro y del cruel; por ejemplo, si queremos definir al lujurioso, decimos: «El lujurioso es el que apetece un sustento no necesario, sino costoso y gravoso, el que nada en los placeres, el que está pronto a la sensualidad». Estos y otros rasgos definen al lujurioso, pero lo definen por medio de la descripción. Esta especie de definición es más apropiada para los oradores que para los dialécticos, porque tiene amplitud, y esta semejanza se aplica tanto a las cosas buenas como a las malas.

6Quinta species definitionis est, quam Graece κατὰ [ἀντί]λεξιν, Latine adverb[i]um dicimus. Haec vocem illam, de cuius re quaeritur, alio sermone designat, uno ac singulari; et quodammodo quid illud sit in uno verbo positum, uno verbo alio declarat, ut: 'Conticescere est tacere'. Item cum terminum dicimus finem, aut populatas interpretatur esse vastatas.

La quinta especie de definición es la que en griego llamamos κατὰ [ἀντί]λεξιν y en latín adverb[i]um. Esta designa aquella palabra sobre cuyo objeto se pregunta con otra expresión, una y singular; y en cierto modo declara con otra sola palabra qué es aquello que se ha expresado en una sola palabra, como: «Conticescere (enmudecer) es tacere (callar)». Igualmente, cuando decimos que terminum (término) es finem (fin), o cuando se interpreta que populatas (devastadas) son vastatas (asoladas).

7Sexta species definitionis est, quam Graeci κατὰ διαφοράν, nos per differentiam dicimus. Scriptores vero artium de eodem et de altero nominant, ut cum quaeritur quid intersit inter regem et tyrannum, adiecta differentia, quid uterque sit definitur; id est, rex est modestus et temperans, tyrannus vero inpius et inmitis.

La sexta especie de definición es la que los griegos llaman κατὰ διαφοράν y nosotros «por diferencia». Los autores de tratados, en cambio, la llaman «de lo mismo y de lo otro», como cuando se pregunta qué diferencia hay entre el rey y el tirano: añadida la diferencia, se define qué es cada uno; es decir, el rey es moderado y templado, y el tirano, en cambio, impío y cruel.

8Septima species definitionis est, quam Graeci κατὰ μεταφοράν, Latini per translationem dicunt, ut Cicero in Topicis (32): 'Litus est, qua fluctus eludit'. Hoc varie tractari potest. Modo enim ut moneat, modo ut designet, modo ut vituperet aut laudet. Ut moneat: 'Nobilitas est virtutis maiorum apud posteros sarcina'. Ut designet: 'Apex est arx corporis'. Ut laudet: 'Adulescentia est flos aetatis'. Ut vituperet: 'Divitiae sunt brevis vitae longum viaticum'.

La séptima especie de definición es la que los griegos llaman κατὰ μεταφοράν y los latinos «por traslación», como Cicerón en los Tópicos (32): «La playa es donde juegan las olas». Esto puede tratarse de diversas maneras. En efecto, unas veces para advertir, otras para describir, otras para censurar o alabar. Para advertir: «La nobleza es la carga que la virtud de los antepasados deja sobre los descendientes». Para describir: «La coronilla es la ciudadela del cuerpo». Para alabar: «La adolescencia es la flor de la edad». Para censurar: «Las riquezas son un largo viático para una vida breve».

9Octava species definitionis est, quam Graeci κατὰ ἀφαίρεσιν τοῦ ἐναντίου, Latini per privantiam contrarii eius, quod definitur, dicunt: 'Bonum est, quod malum non est. Iustum est, quod iniustum non est,' et his similia. Hoc autem genere definitionis uti debemus, cum contrarium notum est, ut: 'Si bonum est quod prodest cum honestate, id quod tale non est malum est'.

La octava especie de definición es la que los griegos llaman κατὰ ἀφαίρεσιν τοῦ ἐναντίου y los latinos «por privación del contrario» de lo que se define: «Bueno es lo que no es malo. Justo es lo que no es injusto», y otras semejantes. Debemos usar este tipo de definición cuando el contrario es conocido, como: «Si bueno es lo que aprovecha con honestidad, lo que no es tal es malo».

10Nona species definitionis est, quam Graeci κατὰ ὑποτύπωσιν, Latini per quandam imaginationem dicunt, ut: 'Aeneas est Veneris et Anchisae filius'. Haec semper in individuis versatur, quae Graeci ἄτομα appellant.

La novena especie de definición es la que los griegos llaman κατὰ ὑποτύπωσιν y los latinos «por cierta representación», como: «Eneas es hijo de Venus y de Anquises». Esta se ocupa siempre de los individuos, que los griegos llaman ἄτομα.

11Decima species definitionis est, quam Graeci κατὰ ἀναλογίαν, Latini iuxta rationem dicunt; ut si quaeratur quid sit animal, respondeatur: 'Ut homo'. Rem enim quaesitam praedictum declarabit exemplum. Hoc est autem proprium definitionis, quid sit illud quod quaeritur declarare.

La décima especie de definición es la que los griegos llaman κατὰ ἀναλογίαν y los latinos «según la razón»; como si se pregunta qué es un animal y se responde: «Como el hombre». Pues el ejemplo dicho aclarará la cosa preguntada. Pero lo propio de la definición es esto: aclarar qué es aquello que se pregunta.

12Undecima species definitionis est, quam Graeci κατ’ ἐλλειπὲς ὁλοκλήρου ὁμοίου γένους, Latini per indigentiam pleni ex eodem genere dicunt. Ut si quaeratur quid sit triens, respondeaturque: 'Cui bessis deest ut sit assis'.

La undécima especie de definición es la que los griegos llaman κατ’ ἐλλειπὲς ὁλοκλήρου ὁμοίου γένους, y los latinos per indigentiam pleni ex eodem genere (por la falta de lo entero del mismo género). Como si se pregunta qué es un triens (tercio de as) y se responde: «Aquello a lo que le falta un bessis (dos tercios de as) para ser un assis (as entero)».

13Duodecima species definitionis est, quam Graeci κατὰ ἔπαινον, id est, per laudem; ut Tullius pro Cluentio (146):'Lex est mens et animus et consilium et sententia civitatis'. Et aliter (Cic. Phil. 2, 113): 'Pax est tranquilla libertas'. Fit et per vituperationem, quam Graeci ψόγον vocant, ut (ibid.): 'Servitus est postremum malorum omnium, non modo bello, sed morte quoque repellenda'.

La duodécima especie de definición es la que los griegos llaman κατὰ ἔπαινον, es decir, por elogio; como dice Tulio en el discurso en defensa de Cluencio (146): «La ley es la mente, el alma, el juicio y el parecer de la ciudad». Y en otro lugar (Cic. Phil. 2, 113): «La paz es la libertad tranquila». Se hace también por vituperio, que los griegos llaman ψόγον, como (ibid.): «La esclavitud es el último de todos los males, que hay que rechazar no solo con la guerra, sino también con la muerte».

14Tertiadecima species definitionis est, quam Graeci κατὰ τὸ πρός τι, Latini ad aliquid vocant, ut est illud: 'Pater est, cui est filius'. 'Dominus est, cui est servus'.

La decimotercera especie de definición es la que los griegos llaman κατὰ τὸ πρός τι, y los latinos ad aliquid (respecto a algo), como aquello de: «Padre es aquel que tiene un hijo». «Señor es aquel que tiene un esclavo».

15Quartadecima species definitionis est κατὰ τὸν ὅρον, ut Cicero in Rhetoricis (Inv. 1, 42): 'Genus est, quod plures amplectitur partes'. Item 'Pars [est], quae subest generi'.

La decimocuarta especie de definición es κατὰ τὸν ὅρον, como dice Cicerón en sus libros de Retórica (Inv. 1, 42): «El género es lo que abarca varias partes». Asimismo: «La parte [es] lo que está por debajo del género».

16Quintadecima species definitionis est, quam Graeci κατὰ αἰτιολογίαν, Latini secundum rei rationem vocant, ut: 'Dies est sol supra terras, nox est sol sub terris'. Scire autem debemus praedictas species definitionum Topicis merito esse sociatas, quoniam inter quaedam argumenta sunt positae, et nonnullis locis commemorantur in Topicis. Nunc ad Topica veniamus, quae sunt argumentorum sedes, fontes sensuum et origines dictionum.

La decimoquinta especie de definición es la que los griegos llaman κατὰ αἰτιολογίαν y los latinos «según la razón de la cosa», como: «El día es el sol sobre la tierra; la noche es el sol bajo la tierra». Debemos saber, además, que las especies de definición antedichas se han unido con razón a los Tópicos, porque figuran entre ciertos argumentos y se mencionan en algunos lugares de los Tópicos. Pasemos ahora a los Tópicos, que son las sedes de los argumentos, las fuentes de los pensamientos y el origen de las expresiones.

30. De topicisII.30

1Topica est disciplina inveniendorum argumentorum. Divisio Topicorum, sive locorum ex quibus argumenta dicuntur, triplex est. Nam alia in eo ipso, de quo agitur, haerent; alia, quae dicuntur effecta, quae quodammodo ex rebus aliis tracta noscuntur; alia, quae adsumuntur extrinsecus. Argumenta, quae in eo ipso, de quo agitur, haerent, in tribus divisa sunt. Prima, a toto; secunda, a parte; tertia, a nota.

La tópica es la disciplina que enseña a hallar argumentos. La división de los tópicos, o lugares de los que se dice que proceden los argumentos, es triple. Pues unos son inherentes a aquello mismo de que se trata; otros, los llamados efectos, se sabe que en cierto modo se sacan de otras cosas; y otros se toman de fuera. Los argumentos que son inherentes a aquello mismo de que se trata se dividen en tres. Prima (la primera), por el toto (todo); la segunda, por la parte (parte); la tercera, por la nota (nota).

2Argumentum a toto, cum definitio adhibetur ad id, quod quaeritur, sicut ait Cicero (Marcell. 26): 'Gloria est laus recte factorum magnorumque in republica fama meritorum'.

Argumentum (el argumento) por el toto se da cuando se aplica una definición a aquello que se investiga, como dice Cicerón (Marcell. 26): «La gloria es la alabanza de las acciones rectas y la fama de los grandes méritos para con la república».

3A partibus est argumentum, cum is, qui se defendit, aut negat factum, aut factum esse iure defendit.

Hay argumento por las partibus (partes) cuando el que se defiende o niega el hecho, o sostiene que se hizo con derecho.

4A nota est argumentum, cum ex vi nominis argumentum aliquod eligatur, ut Cicero (Pis. 19): 'Consulem, inquam, quaerebam, quem in isto maiali invenire non poteram'.

Hay argumento por la nota cuando se escoge algún argumento a partir de la fuerza del nombre, como Cicerón (Pis. 19): «Buscaba, digo, a un cónsul, y no podía encontrarlo en ese cerdo castrado».

5Effecta argumenta sunt, quae quodammodo ex rebus aliis tracta noscuntur. Sunt autem numero quattuordecim; id est, primum a coniugatis argumentum est, cum declinatur a nomine et fit verbum, ut Cicero Verrem dicit everrisse provinciam; vel nomen a verbo, cum latrocinari dicitur latro. Nomen est a nomine; Terentius (Andr. 218): Interceptio est amentium, haud amantium; dummodo distet unius appellationis postremitas, in alia vocis declinatione formata.

Argumentos derivados son los que se reconocen como sacados, en cierto modo, de otras cosas. Son catorce en número; a saber, el primero es el argumento por los conjugados, cuando se declina a partir de un nombre y se forma un verbo, como cuando Cicerón dice que Verrem (Verres) everrisse (barrió) la provincia; o bien un nomen (nombre) a partir de un verbo (verbo), como cuando a partir de latrocinari (robar) se dice latro (ladrón). También se forma un nombre a partir de otro nombre; Terencio (Andr. 218): «Es empresa de amentium (dementes), no de amantium (amantes)»; siempre que difiera el final de una de las denominaciones, formado en otra declinación de la palabra.

6Secundum argumentum a genere est, cum de eodem genere sententia dicitur, ut Vergilius (Aen. 4, 569): Varium et mutabile genus.

El segundo argumento es el que procede del género, cuando se enuncia una sentencia sobre ese mismo género, como Virgilio (Aen. 4, 569): «Género vario y mudable».

7Tertium ab specie argumentum est, cum generali quaestioni fidem species facit, ut (Virg. Aen. 7, 363): Non sic Phrygius penetrat Lacedaemona pastor. A simili argumentum est, quando rebus aliquibus similia proferuntur (Virg. Aen. 10, 333): Suggere tela mihi: non ullum dextera frustra / torserit in Rutulos, steterunt quae in corpore Graium / Iliacis campis.

El Tertium (tercer) argumento es el que procede de la specie (especie), cuando la especie da crédito a la cuestión general, como (Virg. Aen. 7, 363): «¿No penetró así el pastor frigio en Lacedemonia?». El argumento por lo semejante se da cuando se aducen cosas semejantes a otras (Virg. Aen. 10, 333): «Dame dardos: mi diestra no lanzará en vano contra los rútulos ninguno de los que quedaron clavados en los cuerpos de los griegos en los campos de Ilión».

8A differentia argumentum est, quando per differentiam aliqua separantur, ut Vergilius (Aen. 10, 581): Non Diomedis equos, nec currum cernis Achillis. A contrariis argumentum dicitur, quando res discrepantes sibimet opponuntur, ut Vergilius (Aen. 9, 95): Mortaline manu factae inmortale carinae / fas habeant, certusque incerta pericula lustres, / Aeneas?

El argumento por la diferencia se da cuando se distinguen algunas cosas por su diferencia, como Virgilio (Aen. 10, 581): «No ves los caballos de Diomedes ni el carro de Aquiles». Se llama argumento por los contrarios cuando se oponen entre sí cosas discordantes, como Virgilio (Aen. 9, 95): «¿Van a tener derecho a la inmortalidad unas naves hechas por mano mortal, y vas a recorrer tú, Eneas, seguro, peligros inciertos?».

9A consequentibus argumentum dicitur, quando positam rem aliquid inevitabiliter consequitur, ut Vergilius (Aen. 1, 529): Non ea vis animo, nec tanta superbia victis. Ab antecedentibus argumentum est, quando aliqua ex his, quae prius gesta sunt, conprobantur, ut Cicero pro Milone (44): 'Cum non dubitaverit aperire quid cogitaverit, vos potestis dubitare quid fecerit?

Se llama argumento por los consecuentes cuando a una cosa planteada le sigue algo de manera inevitable, como Virgilio (Aen. 1, 529): «No hay tal violencia en nuestro ánimo, ni tanta soberbia en los vencidos». El argumento por los antecedentes se da cuando algo se prueba a partir de lo que se hizo antes, como Cicerón en defensa de Milón (44): «Si él no dudó en revelar lo que pensaba, ¿podéis vosotros dudar de lo que hizo?».

10A repugnantibus argumentum est, quando illud, quod obicitur, aliqua contrarietate destruitur, ut Cicero (Deiot. 15): 'Is igitur non modo de tali periculo liberatus, sed honore amplissimo ditatus, domi te interficere voluisset'.

El argumento por lo incompatible se da cuando lo que se objeta queda destruido por alguna contradicción, como Cicerón (Deiot. 15): «Así pues, él, no solo librado de semejante peligro, sino colmado del más alto honor, ¿habría querido matarte en su casa?».

11A coniugatis argumentum est, cum contra probabiliter ostenditur quid sit ex re quaque venturum, ut Vergilius (Aen. 8, 147): Nos si pellant, nihil adfore credunt, / quis omnem Hesperiam [penitus] sua sub iuga mittant.

El argumento a partir de los conjugados se da cuando, por el contrario, se muestra de manera probable qué ha de resultar de cada cosa, como Virgilio (Aen. 8, 147): «Creen que, si nos expulsan, nada les impedirá someter toda Hesperia [por completo] bajo su yugo».

12A causis argumentum est, quando consuetudine communi res quaeque tractatur, ut Terentius (Andr. 582): Ego nonnihil veritus sum dudum abs te cavere, ne faceres / quod vulgus servorum solet, dolis ut me deluderes. Ab effectis argumentum est, cum [ex] his, quae facta sunt, aliquid adprobatur, ut Vergilius (Aen. 4, 13): Degeneres animos timor arguit.

El argumento a partir de las causas se da cuando cada cosa se trata según la costumbre común, como Terencio (Andr. 582): «Hace un rato temí un tanto y quise precaverme de ti, no fuera que hicieras lo que suele hacer la turba de los esclavos: burlarme con engaños». El argumento a partir de los efectos se da cuando se prueba algo [a partir] de lo que se ha hecho, como Virgilio (Aen. 4, 13): «El miedo delata los ánimos innobles».

13A conparatione argumentum est, quando per conlationem personarum sive causarum sententiae ratio sub inputatione formatur, ut Vergilius (Aen. 10, 81): Tu potes Aenean manibus subducere Graium, / nos aliquid contra Rutulos iuvisse nefandum est?

El argumento a partir de la comparación se da cuando, mediante el cotejo de personas o de causas, se forma el razonamiento de la sentencia a modo de reproche, como Virgilio (Aen. 10, 81): «Tú puedes sustraer a Eneas de las manos de los griegos, ¿y es un sacrilegio que nosotros, a cambio, hayamos ayudado en algo a los rútulos?».

14Item argumenta quae ducuntur extrinsecus, quae Graece ἀτέχνους, id est artis expertes vocant, ut est testimonium. Testimonium vero constat re.

Asimismo, están los argumentos que se toman de fuera, que en griego llaman ἀτέχνους, es decir, ajenos al arte, como es el testimonio. El testimonio, por su parte, se funda en la cosa.

15Haec dividitur [in] quinque modis: id est, primo ex persona, secundo ex naturae auctoritate, tertio ex temporibus auctoritatum, quarto ex dictis factisque maiorum, quinto ex tormentis. Tertius ergo superior modus, qui est ex temporibus, in octo species derivatur. Prima ingenio, secunda opibus, tertia aetate, quarta fortuna, quinta arte, sexta usu, septima necessitate, octava concursione fortuitorum. Testimonium omne est, quod ab aliqua externa re sumitur ad faciendam fidem. Persona non qualiscumque est quae testimonii pondus habet ad faciendam fidem, sed morum probitate debet esse laudabilis.

Esta se divide [en] cinco modos: a saber, primero, a partir de la persona; segundo, de la autoridad de la naturaleza; tercero, de las circunstancias que dan autoridad; cuarto, de los dichos y hechos de los mayores; quinto, de los tormentos. Así pues, el tercero de los modos citados, el que procede de las circunstancias, se ramifica en ocho especies. La primera, por el ingenio; la segunda, por las riquezas; la tercera, por la edad; la cuarta, por la fortuna; la quinta, por el arte; la sexta, por la experiencia; la séptima, por la necesidad; la octava, por la concurrencia de sucesos fortuitos. Testimonio es todo lo que se toma de alguna cosa externa para producir convicción. No es una persona cualquiera la que tiene el peso del testimonio para producir convicción, sino que debe ser digna de alabanza por la honradez de sus costumbres.

16Naturae auctoritas est quae maxime virtute consistit. Testimonia multa sunt quae adferant auctoritatem: id est, ingenium, opes, aetas, fortuna, ars, usus, necessitas et concursio rerum fortuitarum. A dictis factisque maiorum petitur fides, cum priscorum dicta factaque memorantur. A tormentis fides praebetur, post quae nemo creditur velle mentiri.

La autoridad de la naturaleza es la que consiste sobre todo en la virtud. Hay muchos testimonios que aportan autoridad: a saber, el talento, las riquezas, la edad, la fortuna, el arte, la experiencia, la necesidad y la concurrencia de sucesos fortuitos. En los dichos y hechos de los mayores se busca crédito cuando se recuerdan los dichos y hechos de los antiguos. Los tormentos proporcionan crédito, porque se cree que, después de ellos, nadie quiere mentir.

17Ea vero quae tractantur in tempore, quia suis nominibus plana sunt, definitionem non indigent. Memoriae quoque condendum est Topica oratoribus, Dialecticis, poetis et iurisperitis communiter quidem argumenta praestare; sed quando aliquid specialiter probant, ad Rhetores, poetas, iurisperitosque pertinent; quando vero generaliter disputant, ad philosophos attinere manifestum est.

Pero lo que se trata en relación con el tiempo, como queda claro por sus propios nombres, no necesita definición. Hay que guardar también en la memoria que los tópicos proporcionan argumentos en común a los oradores, a los dialécticos, a los poetas y a los jurisconsultos; pero, cuando prueban algo en particular, pertenecen a los rétores, a los poetas y a los jurisconsultos, y, cuando disputan en general, es manifiesto que corresponden a los filósofos.

18Mirabile plane genus operis, in unum potuisse colligi, quidquid mobilitas ac varietas humanae mentis in sensibus exquirendis per diversas causas poterat invenire, conclusum liberum ac voluntarium intellectum. Nam quocumque se verterit, quascumque cogitationes intraverit, in aliquid eorum, quae praedicta sunt, necesse est cadat ingenium.

Es sin duda un género de obra admirable haber podido reunir en uno todo lo que la movilidad y la variedad de la mente humana podía hallar, al indagar los sentidos, a través de diversas causas, encerrando así un entendimiento libre y voluntario. Pues, hacia dondequiera que se vuelva y en cualesquiera pensamientos que entre, es necesario que el ingenio caiga en alguna de las cosas que se han dicho antes.

31. De oppositisII.31

1Contrariorum genera quattuor sunt, quae Aristoteles ἀντικείμενα, id est opposita vocat, propter quod sibi velut ex adverso videntur obsistere, ut contraria; nec tamen omnia quae opponuntur sibi contraria sunt, sed omnia a contrario opposita sunt. Primum genus est contrariorum, quod iuxta Ciceronem diversum vocatur, pro eo quod tantum contrarie sibi opponuntur, ut non eorum sint quibus opponuntur, ut sapientia stultitia.

Los géneros de contrarios son cuatro, a los que Aristóteles llama ἀντικείμενα, es decir, opposita (opuestos), porque parecen enfrentarse entre sí como desde lados contrarios, igual que los contrarios; sin embargo, no todo lo que se opone entre sí es contrario, pero todo lo contrario es opuesto. El primer género es el de los contrarios, que según Cicerón se llama diversum (diverso), porque se oponen entre sí solo de modo contrario, sin pertenecer a aquello a lo que se oponen, como la sabiduría y la necedad.

2Quod genus in tres species dividitur. Nam sunt quaedam eius quae medium habent; et sunt quaedam quae sine medio sunt; et quaedam sunt quae habent medium et tamen sine nomine sunt, nisi utrumque ei vocabulum creet. Candidum et nigrum medium habent, quia inter eos saepe color pallidus vel fuscus invenitur.

Este género se divide en tres especies. Pues algunos de ellos tienen término medio; otros carecen de término medio; y otros tienen término medio, pero sin nombre, a no ser que ambos extremos le formen un vocablo. Lo blanco y lo negro tienen término medio, porque entre ellos se encuentra a menudo el color pálido o el oscuro.

3Sine medio sunt, quotiens unum de duobus accidit, ut sanitas vel infirmitas. Horum nihil est medium. Ea autem quorum media sine nomine sunt, ut felix infelix, medium habent non felix. Secundum genus est relativorum, quae ita sibi opponuntur ut ad se conferantur, sicut duplum simplum.

Son sin término medio siempre que sucede una de las dos cosas, como la salud o la enfermedad. Entre estas no hay nada intermedio. Pero aquellos cuyos términos medios carecen de nombre, como feliz e infeliz, tienen como medio «no feliz». El segundo género es el de los relativos, que se oponen entre sí de tal modo que se refieren el uno al otro, como el doble y el simple.

4Hoc solum oppositorum genus ad se refertur. Non est enim maius, nisi ad minus referatur; et simplum, nisi ad duplum. Nam relativum relativo ita opponitur ut hoc ipsum, quod opponitur, aut eius sit, cui opponitur, aut ad id quocumque modo referatur. Dimidium enim opponitur duplo, eiusque dupli medium est, sed ita illi opponitur ut eius sit, cui opponitur.

Solo este género de opuestos se refiere recíprocamente a su opuesto. Pues no hay mayor si no se refiere a un menor; ni simple, si no se refiere a un doble. En efecto, un relativo se opone a otro relativo de tal manera que aquello mismo que se opone o bien es de aquello a lo que se opone, o bien se refiere a ello de algún modo. Así, la mitad se opone al doble, y es la mitad de ese doble, pero se le opone de tal manera que es de aquello a lo que se opone.

5Sic et parvum opponitur magno, ita ut ipsud parvum ad magnum, cui opponitur, sit parvum. Nam superiora quae dicuntur contraria ita sibi opponuntur ut eorum non sint, quibus opponuntur, nec ad ea quocumque modo referantur; siquidem iniquitas iustitiae ita contraria est ut non eiusdem iustitiae iniquitas sit, aut ad illam sit iniquitas.

Así también lo pequeño se opone a lo grande, de tal modo que lo pequeño mismo es pequeño respecto de lo grande, al que se opone. Pues los opuestos que antes se han llamado contrarios se oponen entre sí de tal manera que no son de aquellos a los que se oponen ni se refieren a ellos de ningún modo; en efecto, la injusticia es contraria a la justicia de tal manera que no es injusticia de esa misma justicia ni es injusticia respecto de ella.

6Tertium genus est oppositorum habitus vel orbatio. Quod genus Cicero privationem vocat, qua ostendit aliquid quempiam habuisse, unde privatus est. Cuius species sunt tres: quarum prima est in re, secunda in loco, tertia in tempore congruo. In re, ut caecitas visio. In loco, ut caecitatis et visionis in oculis locus est. In tempore congruo, ut infantem non dicere sine dentibus eum, cui dentes adhuc aetas parva negavit. Non enim est privatus dentibus, quos nondum habuit.

El tercer género de opuestos es la posesión o la carencia. Cicerón llama a este género privación, con la que se muestra que alguien tuvo algo de lo que ha sido privado. Tiene tres especies: la primera está en la cosa, la segunda en el lugar y la tercera en el tiempo oportuno. En la cosa, como la ceguera y la visión. En el lugar, como que la ceguera y la visión tienen su lugar en los ojos. En el tiempo oportuno, como no decir que está sin dientes el niño pequeño a quien su corta edad todavía se los ha negado. Pues no está privado de unos dientes que todavía no ha tenido.

7Quartum vero genus ex confirmatione et negatione opponitur, ut Socrates disputat, Socrates non disputat. Haec a superioribus ideo differt, quod illa singillatim dici possunt, haec nisi conexe dici non possunt. Quod genus quartum apud Dialecticos multum habet conflictum, et appellatur ab eis valde oppositum, siquidem et tertium non recipit.

El cuarto género de opuestos se forma a partir de la afirmación y la negación, como «Sócrates discute», «Sócrates no discute». Este se diferencia de los anteriores en que aquellos pueden decirse por separado, mientras que este no puede decirse sino de forma conexa. Este cuarto género suscita mucha controversia entre los dialécticos, y por ellos (eis) appellatur (se llama) valde oppositum (sumamente opuesto), puesto que tampoco admite un tercero.

8Nam ex illis quaedam habere tertium possunt, ut in contrariis candidum et nigrum. Tertium eius nec candidum nec nigrum, sed fuscum vel pallidum. In relativis quoque, ut multa et pauca. Tertium eius nec multa nec pauca, sed mediocria. In habitu vel orbatione, ut visio et caecitas. Tertium eius, nec caecitas nec visio, sed lippitudo. Hic ergo legit, non legit: tertium nihil habet.

Pues algunos de ellos pueden tener un tercero, como, en los contrarios, blanco y negro. Su tercero no es ni blanco ni negro, sino oscuro o pálido. También en los relativos, como muchos y pocos. Su tercero no es ni muchos ni pocos, sino una cantidad mediana. En la posesión o privación, como la vista y la ceguera. Su tercero no es ni la ceguera ni la vista, sino la vista legañosa. Aquí, pues, «lee», «no lee»: no tiene ningún tercero.

Textos de Karb and Sil, con licencia Creative Commons Reconocimiento 4.0 (CC BY 4.0): cópialo, compártelo y adáptalo citándonos. Las Etimologías de san Isidoro, la edición de W. M. Lindsay (1911) y las imágenes de la edición de Venecia de 1483 son de dominio público. Cada dato lleva su fuente entre corchetes; lo que es lectura nuestra, va marcado. Editor: Wordkers. Hecho a partir de nuestras notas de estudio; generado el 06/11/2026 19:20.