Otras lenguas con el español · dominio público
San Isidoro y sus Etimologías
Isidoro, obispo de Sevilla (h. 560-636) [Las fechas de Isidoro], juntó en veinte libros lo que se sabía de cada cosa explicando de dónde viene su nombre: «Nox a nocendo dicta, eo quod oculis noceat», la noche se llama así porque daña a los ojos [El troceado: V.31.1]. Es la obra de la que bebe la manera de explicar las palabras de nuestros diccionarios hasta el siglo XIX. Aquí está entera, en latín, libro a libro, con la cita de cada pasaje, un buscador de palabras latinas y lo que le deben nuestros diccionarios.
Karb and Sil · 23 de octubre de 2026 · CC BY 4.0

Un libro pedido durante siete años
Delante del libro I, la edición de Lindsay trae las cartas que se cruzaron Isidoro y Braulio, el amigo de Zaragoza a quien va dedicada la obra [Las cartas de Isidoro y Braulio]. Braulio se queja de que lleva siete años pidiéndole «los libros de los Orígenes» que Isidoro ha escrito, y de que unas veces le dice que no están acabados, otras que no están copiados y otras que se han perdido las cartas [Las cartas de Isidoro y Braulio: IV]. Isidoro se los manda al fin desde Toledo, camino de un concilio: «el códice de las Etimologías, con otros códices, aunque sin corregir, por la enfermedad» [Las cartas de Isidoro y Braulio: V]. Por eso la obra tiene dos nombres, Etymologiae y Origines, y por eso el texto que ha llegado no es el de una obra pulida por su autor. interpretación nuestra
Los veinte libros
Cada libro es una materia; cada capítulo, un grupo de cosas; y casi cada frase, una palabra explicada [El troceado].
| libro | de qué trata |
|---|---|
| I | la gramática |
| II | la retórica y la dialéctica |
| III | las matemáticas: aritmética, geometría, música y astronomía |
| IV | la medicina |
| V | las leyes y los tiempos |
| VI | los libros y los oficios de la Iglesia |
| VII | Dios, los ángeles y los santos |
| VIII | la Iglesia y las sectas |
| IX | las lenguas, los pueblos, los reinos, la milicia, los ciudadanos y los parentescos |
| X | las palabras, por orden alfabético: un diccionario dentro de la obra |
| XI | el hombre y los portentos |
| XII | los animales |
| XIII | el mundo y sus partes |
| XIV | la tierra y sus partes |
| XV | los edificios y los campos |
| XVI | las piedras y los metales |
| XVII | las cosas del campo |
| XVIII | la guerra y los juegos |
| XIX | las naves, los edificios y los vestidos |
| XX | la casa y los utensilios |
En total, 485 capítulos (y el proemio del libro X) y 5.299 secciones, unas 167.000 palabras [El troceado]. Cada pasaje se cita como libro.capítulo.sección: XII.1.3 es el libro XII, capítulo 1, sección 3 («Latine autem animalia sive animantia dicta, quod animentur vita et moveantur spiritu») [El troceado: XII.1.3]. En esta web cada sección tiene su dirección: libro-12.html#xii-1-3.

Por qué está aquí
La lengua junta los diccionarios de dominio público del español, y casi todos los antiguos explican las palabras como Isidoro: «se dixo así porque…». Muchos lo citan. Covarrubias (1611) lo nombra 73 veces y copia su latín, con libro y capítulo: en culebra, «Coluber dictus, quod colat umbras, vel quod in lubricos tractus flexibus sinuosis labatur», que es XII.4.2 [La deuda]. Otras veces lo copia sin nombrarlo: noche, «à nocendo… quod oculis noceat» [La deuda]. Autoridades lo nombra 34 veces; Barcia, 377 [La deuda]. Contado obra a obra, con cada cita enlazada a su capítulo y lo que repiten sin citarlo, en Lo que nuestros diccionarios deben a san Isidoro.
En 1726 la Academia lo defendió por su nombre al frente de su primer diccionario: el párrafo 3 del Discurso proemial sobre las etymologías de Autoridades llama «Doctor de la Iglésia, Español de Nación, y glória de nuestra Pátria» a Isidoro, y cuenta que compuso los veinte libros a instancias de Braulio; los párrafos 13 y 16 toman de él cómo se busca el origen de una voz.
El texto de esta web
Es el de la edición crítica de W. M. Lindsay, de 1911 [Lindsay 1911], que reconstruyó la obra tal como corría a finales del siglo VII con los manuscritos más antiguos, repartidos en tres familias [El prefacio de Lindsay]. Lo tomamos de la transcripción de Bill Thayer [Thayer] y lo cotejamos con el escaneo del impreso [El escaneo de 1911] y con otra transcripción [The Latin Library]: cómo está hecho. No traemos las notas de Lindsay sobre los manuscritos. No hemos encontrado una traducción española antigua de dominio público; la que hay en castellano medieval solo está publicada en una edición moderna, con derechos, y no la usamos. Por eso hemos hecho la nuestra, libre (CC BY 4.0, Karb and Sil): los veinte libros en español, al lado del latín, sección a sección [La traducción]; cómo traducimos a san Isidoro.
Las imágenes son de la edición de Venecia de 1483 [Venecia, 1483].