Cómo está hecho
Leer
El libro es un incunable en letra gótica, y el modelo de lectura que usamos para los demás libros (Kraken con CATMuS-Print) se equivocaba en el 13 % de las letras: leía la d redonda como o, la e como c, la h como b [La primera lectura]. Copiamos a mano dieciocho hojas del propio libro (598 renglones) y con ellas afinamos el modelo: con el modelo afinado, un 0,77 % [El modelo de letra gótica]. Con él se leyeron las 132 hojas del facsímil, de la 21 (el prólogo) a la 152 (el colofón).
Medir
Contra siete trozos copiados a mano en la imagen (5.993 letras): 0,65 % de errores por letra. Cinco son los que se usaron para decidir si había que afinar el modelo (uno por cada libro y el prólogo, 0,77 %); los otros dos (hojas 76 y 114) los copió otra mano con sus reglas escritas antes de mirar la lectura, para que la cifra no dependa de cómo se copió el entrenamiento: 0,51 % [La medida del texto]. Ninguno de los siete está entre las hojas con que se afinó el modelo.
Arreglar nuestras malas lecturas
Por reglas que se leen, sin modelos de lenguaje (`herramientas/nebrija-gramatica/trocear.py`, con tests). Todas se deciden con el propio libro: cuántas veces escribe Nebrija una palabra o una pareja de palabras. Nunca se corrige una errata del impresor, solo lo que leyó mal la máquina.
- La signatura del pliego al pie de la hoja («a ii», «c iiii»), que la lectura pega al último renglón: fuera (29).
- La r redonda (ꝛ), que el impresor pone detrás de o, p o b en algunas hojas: la máquina la lee z, i o dos puntos («poz», «pionũciar», «mo:os»). Se cambia por r si el libro escribe esa palabra con r al menos cinco veces más (44).
- La palabra partida al final del renglón («Quinti liano», «a quellos»): se junta si la palabra entera sale en el libro al menos tres veces más que el trozo más raro (569). En el o nos otros se quedan separados: así los escribe Nebrija.
- La capital del principio de cada capítulo, que el impresor dejó en blanco para pintarla a mano (en el facsímil se ve el hueco) o que la máquina lee mal («os que boluieron», «Sos verbos», «4 as cõjugaciones»): se prueba cada letra delante y se queda la que el libro usa más con las palabras que siguen. Va entre corchetes: «[L]os que boluieron» (56).
- Las capitales de las listas, que la máquina lee como otra letra o suelta («Rablado el que habla», «O tros»): la capital suelta se junta, y en la lista de participios del libro III el participio sale del verbo que le sigue («Callado el que calla») (26).
- Las cabezas: cada libro y capítulo, con su título y su hoja, de una lista hecha mirando el libro; en su hoja se busca dónde empieza. El encabezamiento a la reina y el colofón, que van en otra letra, se copiaron a mano en la imagen.
Lo que queda mal y se ve: alguna e leída c y alguna i leída l; la ſ leída f; alguna capital que ninguna regla arregla («Oaas las lengnas», al principio del capítulo del artículo, por [T]odas las lenguas); y en las tablas de la conjugación del libro V, letras sueltas mal leídas.
| partes | capítulos | párrafos | hojas | palabras |
|---|---|---|---|---|
| prólogo y 5 libros | 55 | 426 | 132 | 37.555 |
El segundo ejemplar
Hay otra copia del mismo facsímil de 1909, peor escaneada. Cuando el taller la lea, las dos lecturas se votarán letra a letra y este texto se rehará con el voto. Hoy el texto es el de una sola lectura.
Todo es de dominio público; lo nuestro (el troceado, las cuentas, estas páginas), CC BY 4.0, Karb and Sil.