Cómo traducimos a san Isidoro

Las Etimologías de Isidoro, obispo de Sevilla (h. 560-636) [Las fechas de Isidoro], explican en veinte libros de dónde viene el nombre de cada cosa, en latín [Lindsay 1911]. Y sin embargo, que sepamos, no hay ninguna traducción española completa que se pueda copiar libremente: las que hay son modernas y tienen derechos, y la castellana de la Edad Media solo está publicada en una edición moderna, también con derechos. Quien quiera leer a Isidoro en español y compartirlo, no puede. Por eso hacemos una, y la damos con licencia libre interpretación nuestra.

Lo que pedimos a una traducción de Isidoro

Isidoro explica una palabra por otra: «homo ab humo», el hombre se llama así por la tierra. Si se traducen las dos («el hombre, de la tierra»), la explicación desaparece, porque en español hombre y tierra no se parecen. Así que la regla principal es esta: la palabra que se explica y aquella de la que sale se dejan en latín, en cursiva, y detrás va su sentido entre paréntesis:

Auctor (autor) se llama así por augendo (aumentar).

Amicus (amigo), por derivación, como si fuera animi custos (guardián del alma).

Lo demás, en español de hoy, claro y fiel: sin notas, sin explicaciones añadidas, sin juzgar si la etimología es cierta (muchas no lo son, y eso también es historia). El griego se deja en griego; lo que el editor da por añadido de un copista, entre corchetes.

Cómo se hace

  1. El texto: el latín de la edición crítica de Lindsay (1911) [Lindsay 1911], el mismo que está en esta web, troceado en frases, cada una con su cita (X.5, frase 2).
  2. Reglas que se leen: un programa marca, en cada frase, qué palabras latinas se están explicando (la entrada, lo que va tras ab, quasi, eo quod, dictus…), y un glosario fijo dice cómo se traducen siempre los términos técnicos de Isidoro (per derivationem, «por derivación»; proprie, «propiamente»; veteres, «los antiguos»).
  3. Dos modelos de lenguaje, Claude Sonnet 5.5 y Claude Opus 5.5, traducen trozos de pocas frases con las mismas instrucciones. Solo ven el latín, el glosario y las reglas; nunca otra traducción.
  4. Comprobación en código: que estén todas las frases, que las palabras explicadas sigan en latín y en cursiva, que se cumpla el glosario. Lo que falla vuelve al modelo con el fallo dicho; si sigue fallando, se marca.
  5. Comparación a ciegas: se comparó con una traducción moderna publicada, sin que ningún traductor la viera y sin que el juez supiera cuál era cuál. Esa traducción no se copia ni se publica: solo sirvió de vara, y se borró al acabar.
  6. Lectura a mano: treinta pasajes al azar, leídos uno a uno contra el latín.

Los programas y sus pruebas están en nuestro repositorio, con licencia libre [La traducción].

Los veinte libros

Después de la prueba (abajo), tradujimos los otros diecinueve libros con el modelo que salió mejor, Claude Opus 5.5, por el mismo método: un libro detrás de otro, cada uno con su glosario ampliado antes de empezar (los términos de su materia que salen en los títulos de sus capítulos: morbus, «enfermedad», en el de medicina; lex, «ley», en el de las leyes; insula, «isla», en el de la tierra), sin cambiar nunca los términos ya fijados [La traducción].

los veinte libros
frases traducidas13.091 de 13.091
trozos que volvieron al modelo con su fallo dicho79 de los 1.886 de los diecinueve libros
frases que siguen marcadas por el código1 (una falsa alarma: translationibus, «traducciones», no es aquí el término de retórica)
frases leídas a mano (15 al azar por libro)300
de ellas, fieles al latín298; las otras dos, «casi»: dejan en latín palabras que nadie explica (luctantes, los vientos del XIII.11.3)
la palabra explicada se sigue viendoen todas las que explican una
lo que costó (los diecinueve libros, por lotes)37,14 dólares; con el libro X, 39,39

Lo que falla: sobran cursivas. Las reglas que marcan la palabra explicada a veces se equivocan fuera del libro X y piden en latín una palabra que no se explica (Itaque, Proprie, flumine, oppido): el modelo la deja en latín con su sentido entre paréntesis, y el español se lee peor, aunque no miente. Pasó en 16 de las 300 frases leídas. Ninguna frase se dio por mala; ningún libro tuvo que repetirse (la regla era repetir el que fallara más de 2 de sus 15). interpretación nuestra

Los veinte libros están ya en esta web, cada uno en su página, el latín y el español sección a sección, con la misma cita para enlazar (por ejemplo, libro-4.html#iv-7-22). El buscador busca también en español.

Qué acierta y qué no

La prueba se hizo con el libro X, el que va por orden alfabético (812 frases). Con los dos modelos se tradujeron todas, el glosario se cumplió en todos los casos (88 de 88) y, tras las comprobaciones, no quedó ninguna frase con fallos [La traducción].

en los 30 pasajes leídos a manoSonnet 5.5Opus 5.5
fiel al latín26 (4 casi)30
la etimología se sigue viendo2830
frente a la traducción publicada2 mejor, 24 igual, 4 peor4 mejor, 26 igual

Cópiala, mejórala

La traducción es nuestra y la damos con licencia Creative Commons Reconocimiento 4.0 (CC BY 4.0): cualquiera puede copiarla, compartirla, corregirla o adaptarla, también para venderla, con tal de citar a Karb and Sil. El texto latino de Isidoro y la edición de Lindsay son de dominio público y no se relicencian. Si encuentras un error, corrígelo y compártelo: una traducción libre se mejora entre muchos.

La traducción de los veinte libros está hecha y va en esta web, libro a libro, junto al latín: libro I … libro XX. Lo que está en cursiva sigue en latín a propósito: es la palabra que Isidoro explica.

Textos de Karb and Sil, con licencia Creative Commons Reconocimiento 4.0 (CC BY 4.0): cópialo, compártelo y adáptalo citándonos. Las Etimologías de san Isidoro, la edición de W. M. Lindsay (1911) y las imágenes de la edición de Venecia de 1483 son de dominio público. Cada dato lleva su fuente entre corchetes; lo que es lectura nuestra, va marcado. Editor: Wordkers. Hecho a partir de nuestras notas de estudio; generado el 05/11/2026 17:10.